Holaaa!
A lo mejor este capitulo es un poco flojo, o quizá me preocupo demasiado, pero lo cierto es que tras reescribirlo tres veces acabé un poco harto. He intentado reflejar en la medida de lo posible la dicotomía de Marller (el amar y odiar a un humano xD) y no se que tal me habrá salido.
Aparte de eso, efectivamente Marller tenía que valer algo, Hild no es tan tonta de mandar a una inepta a la Tierra. No se si sacar un capitulo en plan lemon o sacarlo aparte como una OVA, especial o como querais llamarlo, ¿alguna sugerencia?
Tranquilo, supongo que los humanos acabarán enterandose... quizás.
Lo del doblete y la comparación con nuestra doctrina nuclear MAD... bueno, lo cierto es que, aparte de que es la forma mas adecuada de describirlo que he visto, está el hecho de que cuanto mas lo pienso, mas similitudes le veo a la lucha Asgard-Nilfheim con nuestra Guerra Fria. En el anime tampoco detallan como funciona, asi que me he tomado la licencia poetica con el MAD.
1x10
Ah! Una cuestión de dignidad. Se prevé una gran carrera.Templo Tariki Hongan, al dia siguiente, muy de mañana.
Riiing, riiing.
Keiichi se medio despertó al oir el timbre del telefono y comprobó que el sol ni siquiera se había levantado del todo... ¿Quien llamaría a aquellas horas?
Riiing, riiing.
-¡Keiichi, al telefono!-oyó gritar a Skuld desde su habitación.
El aludido suspiró, pensando que Skuld era una perezosa: si ya estaba despierta, podría cogerlo ella... Se levantó y se chocó con algo blando y calentito que estaba delante de su cara.
-¡Oh, Keiichi-san! ¿Te has despertado?-oyó decir a Belldandy, con preocupación.
Entonces Keiichi comprobó que había metido la cara entre los pechos de la diosa...
Se apartó rapidamente, sonrojado y sin saber que decir; probablemente Belldandy estaría pensando cosas horribles de el y no sabía ni que decirle para disculparse... Belldandy le miró, ladeó la cabeza y sonrió.
-Eh... Belldandy, yo...-empezó a decir.
La puerta de la habitación se corrió de golpe y por ella apareció Skuld, en pijama y arrastrando el telefono.
-¡Keiichi, contesta de una vez! ¿Que estabas haciendo?-le espetó a modo de saludo arrojando el aparato al interior del dormitorio.-¡Mo-i! No puedo pegar ojo con esta cosa sonando. ¡Y tengo mucho trabajo que hacer!-
-Ara, ara, ¿en que estás trabajando?-preguntó Belldandy interesada.
-No creo que ese sea el problema...-terció timidamente Keiichi.
Skuld se alzó todo lo alta que pudo y se llevó la mano al pecho, adoptando su caracteristica expresión de superioridad.
-Por supuesto, Onee-sama. ¡Voy a construir una bicicleta que supere a todas las construidas hasta ahora y se la voy a enseñar a Sentaro-kun para que me lleve a dar una vuelta por el rio con ella!-se jactó.
-Suena muy interesante.-terció Urd apareciendo tras ella repentinamente.
Skuld se apartó de un salto hasta aterrizar junto a Belldandy, se sonrojó y pegó una patada en el suelo.
-¡Mo-i, Urd! ¡No tenías que oir eso!-protestó.
Urd ignoró la protesta de Skuld y señaló el telefono, que seguia sonando ajeno a todo.
-¿Alguno de vosotros piensa contestar?-
Keiichi suspiró y descolgó el auricular con gesto resignado.
-Moshi-moshi, residencia Morisato.-contestó con un bostezo.
-Ara, ara, ¿ya os habeis casado?-preguntó Hild desde el otro lado de la linea, observando la pantalla del sistema de comunicación mientras sujetaba con dos dedos el auricular de la vieja linea telefonica.-No me invitasteis a la boda, sois malos...-Agitó la mano libre con un gesto muy negligente y pulsó la mesa.-¿Está Urd por ahí?-
En la Tierra, Keiichi le ofreció el auricular a Urd tras confirmar que no, que el y Belldandy no se habian casado.
-Es para ti.-
Urd lo aceptó, extrañada; aparte de Shohei-kun, quien no disponía del numero del templo, nadie en la Tierra tenía motivos para llamarla, y menos a esas horas.
-¿Quien es?-
-¡Urd, querida! Me alegro de oirte...-saludó Hild alegremente.
-Pues yo no. ¿Que quieres ahora? Espero que sea algo lo bastante importante como para llamarnos...-Urd consultó el reloj de pared, que marcaba una hora imposible.-¡a las cinco de la mañana!-
El concepto de "tiempo" imperante en los Planos Inferior y Superior es algo diferente del de la Tierra. En estos lugares el tiempo transcurre mas lento o mas rapido, de forma que uno puede irse una hora allí y volver a la Tierra para encontrarse con que en nuestro mundo han pasado cien años o un segundo, lo cual desconcertaba mucho a la gente de la Antigüedad y aun hoy trae de cabeza a los mitologos. Desde hace relativamente poco, Yggdrasil se encarga de corregir los defectos temporales al viajar entre planos, pero las discrepancias se siguen dando a menor escala.
-Sabes que aquí no sigo el horario de la Tierra.-le recordó Hild.-¿Podemos tener una conversación de madre a hija?-
-No, no podemos.-
-¿Vas a escucharme al menos?-
-Depende de lo que tengas que decir. ¿Por que usas esta linea? No es propio de ti.-
Hild suspiró. Ojala Urd fuera mas razonable... aunque, bien pensado, si fuera mas razonable, entonces sería porque no se le parecía en nada. Pensó en como informarla de algo de lo que ni ella misma tenía mucha idea.
-Uso este metodo de comunicación precisamente porque no es propio de mi.-le confirmó.-Por eso precisamente nadie se lo esperará ni se fijarán. Urd, hay agitación en Hel. Tengo fundadas sospechas de que hay un grupo de traidores que planean desestabilizarnos por motivos ocultos y sin duda nefastos. Han intentado matar a uno de mis siervos mas leales y es muy posible que lo intenten contigo. Sigues siendo unas alas negras en la Tierra, aunque lo niegues.-
A Urd le disgustaba que le recalcasen su ascendencia demoniaca, como es de sobra sabido.
-¿Que quieres decir?-
Hild se inclinó hacia la mesa e hizo aparecer en pantalla los noticiarios humanos sobre la "ligera tormenta electrica localizada sobre Chiba", pensando que los mortales sabian como ver la verdad y aun así no enterarse de nada.
-Quiero decir que han intentado matar a Ma-chan y Sabato-kun, asi que es muy posible que lo intenten contigo.-
-¿Sabato-kun?-
-El amiguito de Ma-chan.-explicó Hild como si aquello fuera una obviedad.-Y por evidente extensión, además de intentar acabar contigo, seguramente lo harán con Bell-chan, Skuld-chan y Morisato-kun.-
Urd apretó el auricular hasta que le salió una grieta. Belldandy puso cara de angustia; no podia oir la conversación, pero estaba claro que su hermana estaba preocupada por algo.
-Es una amenaza, ¿verdad? ¡¿Quien va a intentarlo?-preguntó.
-No te amenazo, te aviso. Puede ser cualquiera. Estamos investigando.-admitió Hild.-Tengo que dejarte. Cuidaos.-
Colgó. Urd gruñó y colgó con tanta fuerza que casi destroza el aparato.
-¿Que ocurre?-preguntó Belldandy.
-¡Nada!-negó Urd con fuerza.-Hild, que no sabe que hacer para llamar la atención. Ahora me ha contado una historia absurda sobre que...-
Les hizo un resumen de la criptica advertencia de Hild. Keiichi se quedó boquiabierto de horror y Belldandy gimió.
-¿Quieres decir... que en cualquier momento puede venir aquí un ejercito de demonios asesinos?-preguntó Keiichi.
-Saa na. Puede que no pase nada.-aclaró Urd.-No es la primera vez que hay agitación en Nilfheim.-
-¿Crees que deberiamos avisar a Kami-sama?-preguntó Belldandy.
-Si, es una buena idea.-opinó Keiichi; si había posibilidades, por minimas que fueran, de que unos demonios asesinos vinieran a matar a Belldandy, sin duda Kami-sama sería capaz de idear algo para detenerlos. Estaba decidido a defender a Belldandy, pero sabía que, como humano, sus posibilidades de vencer a un demonio estaban entre escasas y nulas.
-No se si nos creería. Se supone que estoy castigada por mentir y por atacar a Belldandy, y ya nos callamos la resurrección del Señor del Terror.-se mostró pesimista Urd.
-¡Pero... Deberias confiar en el. Es nuestro padre, Nee-san.-alegó Belldandy.
-Y confio. Pero no creo que quiera intervenir mas directamente en la Tierra.-
-¿Y que hacemos?-preguntó Skuld.
Urd, Belldandy y Keiichi se lo pensaron.
-Tal vez debería ir a la universidad...-sugirió Keiichi.-No creo que por quedarnos aquí todo el dia consigamos nada.-
Todas le miraron.
-No os lo dije, pero la semana pasada, cuando nos atacaron, consulté con Lind. Ella no sabe nada, pero me dio un consejo. Según me dijo, quedandonos encerrados esperando un ataque que quizá no se produzca no resolverá nada.-explicó Urd.-Creo que deberiamos seguir como hasta ahora, pero teniendo los ojos abiertos. Asi que Keiichi, ve a la universidad y llevate a Belldandy; si realmente corremos peligro, es mejor que ninguno de nosotros vaya solo por ahi. Skuld, construye esa bicicleta e impresiona a Sentaro-kun.-
-¿Y que harás tu?-preguntó Keiichi.-Si Hild no estaba equivocada, es posible que vengan a por ti.-
-Seguro que estarás bien, Nee-san.-comentó Belldandy a Urd.
-Haré lo que mejor se me da...-
Catacumbas de Hel.
La reunion de los lideres demoniacos conspiranoicos estaba expectante por las nuevas noticias.
-Han cogido a Balar. El muy idiota se dejó derrotar y capturar con vida.-maldijo Geirrod nada mas entrar en la sala.
-¿Como es posible? ¡Nos dijiste que era infalible!-
-Ni yo mismo tengo toda la información. Pero si se que Marller ha sido capaz de vencerle sin mas.-
Los presentes murmuraron con nerviosismo.
-¿Hay posibilidades de que nos delate?-planteó Wulfric, el espia de SYS-SEC, la pregunta obvia.
-Son muy elevadas.-admitió Geirrod.-No necesitas el Seldon para saberlo.-
-En ese caso, me ocuparé de que lo solucionen.-se ofreció uno de los Jotumpanser.-Podré hacerlo. Solo necesito que Geirrod me deje cerca de el. Conozco a uno de los miembros del equipo de Hrungar-shoi.-
-Os dije que esto era una locura. Lo unico que hemos logrado es atraer la atención de Hild.-se quejó Wulfric.
-Pero no sabe nada.-
-No sabía nada. Por eso pasaba por alto nuestros errores. Ahora que sabe lo que tiene que buscar, lo hará.-
-Eres un cobarde. ¿Y tu te llamas demonio? Si se mete donde nadie la llama, la aplastaremos.-
-Estás loco.-afirmó Geirrod.-Sigue siendo la Daimakaicho y contando con un poder inmenso. Creo que ni aunque nos juntaramos todos nosotros lograriamos hacerle cosquillas... Es decir, antes de que Wulfric complete su trabajo.-
El aludido alzó la cabeza de su portatil.
-La tarea está siendo mas dificil de lo que pensaba.-informó.-Pero confío en que pronto lograré romper los cortafuegos en torno al subsistema de suministro.-
-Perfectamente.-asintió uno de los demonios ancianos.-¿Como le va a Toctai?-
-Sigue en la Tierra, con ese grupo de humanos estupidos. El radar lo señaliza en el Tibet, al suroeste de China.-
-La unica ventaja de los humanos es que van tan lentos que no atraen la atención de los traidores que sirven a Hild.-
-Hablando de ella, ha usado la vieja linea de la Oficina Crediticia Demoniaca.-anunció Wulfric.-Una llamada de menos de cinco minutos, encriptada en codificación de alto nivel, que no he podido descifrar.-
La Oficina Crediticia Demoniaca era la version de Nilfheim de la Oficina de Ayuda de las Diosas. Obviamente, la habian cancelado desde que los humanos pasaron de pedir beneficios para ellos (ser grandes escritores, politicos o lideres influyentes o simplemente que les despejaran el camino para poder ascender socialmente por si mismos) a pedir cosas como los planos de nuevas armas de destrucción masiva, que hubiera tornados y otras catastrofes sobre diversas ciudades o bien inmensas fortunas... pero en vez de pedirlas en joyas o arreglandolo todo para que les tocase la Loteria, pedian "acciones de bolsa", lo cual traia desquiciados a los demonios, incapaces de copiar esa clase de cosas (0).
-¡Garrr! ¡Eso es malo! La linea de la Oficina Crediticia escapa al control del sistema. ¿Que sabemos?-
-Bueno, llamó a una dirección de ese mundo de mortales, la Tierra. Es un templo en una patetica isla.-explicó Wulfric.-El mismo templo que, según los informes de Marller, esconde a las tres diosas que hay destacadas allí.-
Silencio.
-¿Estás seguro?-
-Bueno, no hay dos templos Tariki Hongan en ese horrible mundo.-señaló Wulfric.-Me colé en lo que ellos llaman "webs de alto secreto" y me informé. Por cierto que sus medidas de seguridad están entre lo patetico y lo inexistente...-
-Abrevia.-
-Oh, bien. Resulta que el dueño "oficial" de ese templo se largó a un sitio... la India, creo, y dejó el templo al cargo de un humano, un tal Morisato Keiichi, y de una tal "Belldandy". Vereis; según los humanos, Belldandy no existe.-
Geirrod reflexionó. El informe de Hrungar-shoi no mencionaba un templo para nada.
-Es posible que estés equivocado, pero no podemos descartar nada.-decidió.-Encargale a uno de tus subordinados que siga investigando. Tu tarea primordial sigue siendo acceder al sistema de suministro. ¡Por Daimandalakaicho!-
-¡Hossana Daimandalakaicho!-corearon todos.
Instituto Tecnologico de Nekomi, 09:30 horas.
A mas distancia del Infierno de la que un humano es capaz de calcular, Keiichi, Belldandy y Urd entraban en el instituto con relativa discreción; como siempre, absolutamente todo el mundo se los quedaba mirando.
-¡Oh, es Belldandy!-alababan unos.
-¡Waaaaaaah, y viene con Urd!-alababan otros.
-¿Como puede gustarles ese perdedor?-decian absolutamente todos de Keiichi.
-¡Belldandy, eres lo mas! ¡Deja a Morisato y sal conmigo!-gritó un vicioso.
-¿Pero que dices? ¡Urd si que es lo mas!-le atajó otro vicioso.
-¡¿Que? ¡¿No te gusta Belldandy?-
Keiichi miró de reojo como los dos grupos de estudiantes se peleaban por ver quien era "lo mas", si Belldandy o Urd.
-Esto empieza a ser repetitivo...-comentó. Miró a Urd, quien agitaba la mano saludando y sonreia a sus admiradores.-¿De verdad es realmente necesario que les des animos?-
-Bueno, pocas veces han visto a alguien tan mujer como yo.-opinó Urd bajando la mano.
-Pero si tu eres una diosa...-señaló Keiichi.
Belldandy soltó una risita.
-Es bonito ver que se nos quiere tanto, ¿no crees, Keiichi-san?-
Keiichi se lo pensó y decidió no contestar a eso. Miró alrededor y vio algo que le heló la sangre.
Megumi caminaba al lado del tipo de las marcas, el nuevo amiguito de Marller, y evidentemente se estaba riendo de un comentario que el había hecho. Los dos parecían muy a gusto y relajados, y se acercaron a ellos.
-... y entonces va y le dice "¿No entiendes lo que digo? ¡No puedes poner un V8 en una Supercub!"-decia Mishki.
Megumi se rió y le dió una palmada en la espalda..
-Siempre me pierdo lo mejor de Cab Ryder.-se lamentó. Vió a Keiichi y sus dos compañeras.-Hola, Kei-chan.-
-Hola. ¿Nos disculpais un momento?-pidió Keiichi cogiendo a su hermanita del brazo y llevandosela practicamente a rastras lejos de allí.-Megumi y yo tenemos que hablar de hermano a hermana.-
-Si, claro. Id tranquilos.-les despidió Urd poniendo su mejor sonrisa mientras los Morisato se iban.-Belldandy y yo nos quedamos aquí con el amigo de Megumi, ¿verdad que si, amig...?-
Pero Mishki había huido en cuanto dejaron de mirarle, claro. Aunque sea algo muy raro incluso para ella, la perspectiva de quedarse a solas con Urd puede provocar ese efecto en algunas personas.
-¡Grrrrrrr! ¡Será cobarde!-La diosa de piel oscura pateó el suelo con rabia.
-Nee-san, tranquilizate...-le pidió Belldandy mientras su hermana salía del recinto echando chispas.
Entre tanto, Keiichi arrinconó a Megumi tras la caseta del Club de Automovilismo.
-Megumi, ¿como puedes andar con ese? Es un mal tipo.-afirmó Keiichi apasionadamente.
Su hermanita le miró extrañada y finalmente soltó una carcajada.
-¿Sabato? Ara, ara, Kei-chan, creo que exageras. Sabato-kun es inofensivo, incapaz de matar una mosca.-
Keiichi se planteó explicarle lo que había pasado en el templo, pero decidió que Megumi no le creería jamás.
-No te fies. Deberías tener cuidado con el...-
Justo entonces llegaron Ohtaki y Tamiya, saludando a Keiichi con la delicadeza y educación que les son caracteristicas. Lo cual significa que le soltaron los dos al unísono una palmada en la espalda con tal fuerza que le tiraron al suelo.
-¡MO-RI-SA-TO-KUN!-gritó Tamiya cogiendole por el cuello de la camisa.-¿Donde has estado esta semana?-
-Ehhh... ¿Haciendo deberes?-probó suerte Keiichi, pese a saber que no le serviría de nada.
Ohtaki se recolocó con gesto arrogante las gafas de sol, de las que se decia que no se las quitaba ni para dormir.
-¡Quienes no mantienen un compromiso firme y absoluto con el Club de Automovilismo, no son dignos de estar en el!-anunció solemnemente.
-Hola, chicos.-saludó Belldandy acercandose.-Veo que echasteis de menos a Keiichi-san.-
-Creo que eso no es lo que tenias que decir...-musitó Keiichi.
Tamiya le soltó de golpe. Keiichi cayó de pie en el suelo, pero ya no le prestaban atención
-Ejem, ejem... Lo cierto es que os hemos echado de menos, Belldandy.-aseveró Tamiya.-Hemos estado ocupados.-
-Ara, ¿habeis estado trabajando en algo interesante?-se interesó la diosa.
-Exactamente.-confirmó Ohtaki sacando pecho.-Esperamos que os guste, Megumi, Belldandy.-
-Es algo con lo que Aoshima-kun se enterará de una vez por todas de lo que vale un peine.-
-¿Y por que debería enterarme de lo que vale un peine?-preguntó Aoshima acercandose a ellos rodeado de sus siempre serviles groupies. Se pasó la mano por la cara en un gesto que el consideraba muy seductor pero que lo unico que logró fue que Keiichi, Ohtaki y Tamiya pensaran "Pero que idiota parece".-Al contrario que vosotros, yo no lo necesito.-
-Cierto. La gomina te está traspasando el cerebro.-opinó Mishki, quien se había acercado, al igual que Aoshima, al comprobar que, por suerte para ambos, Urd ya no rondaba por allí.
Aoshima torció el gesto. Sus groupies suspiraron asqueadas.
-¿Intentas ser gracioso? No es lo tuyo. Veo que habeis logrado encontrar a otro idiota para vuestro aun mas patetico club.-se mofó antes de fijarse en Megumi.-A ti creo que no te co... Ah, si, eres la del Dragón Aplastador de Cubilete.-
Keiichi fue a negar que Mishki fuera del Club de Automovilismo, pero Megumi le dió un pisotón.
-Sip.-asintió alegremente.-Morisato Megumi-san. Tu eres Aoshima Toshiaki-kun, el playboy, ¿verdad?-
-Heredero del riquisimo emporio hotelero Aoshima.-presumió, antes de sacarle la lengua, una groupie que a Keiichi le hizo recordar a Skuld cuando se hizo adulta.-No deberias ni mirarle, camionera. No eres digna de el.-
Aquello era mas de lo que Megumi podía soportar.
-¡¿Camionera? ¡Te voy a...!-Se le habría echado encima de no haberla sujetado Keiichi y Mishki.-¡Soltadme!-
-No seas borde, Yukino.-pidió Aoshima a su groupie, que retrocedió y le miró con adoración.-Disculpa a Yukino. Tiene la lengua muy suelta; una virtud muy agradable, pero que a veces puede ser un defecto.-
Ninguno dijo nada. Ni siquiera a Ohtaki y Tamiya se les ocurría una replica ingeniosa.
-No esperaba vitores, pero confiaba en que al menos diriais algo.-Aoshima negó con la cabeza.-En fin, nos vemos en el Moto Rally Trial de Kanto. Allí comprobareis lo pateticos que sois cuando llegueis los ultimos a la meta...-
Aoshima y sus groupies se fueron por un lado y Mishki por otro, dejando al Club de Automovilismo a solas...
-¿Que ha pasado?-preguntó Belldandy.
-No estoy muy seguro.-admitió Keiichi.
Entre tanto, Ohtaki y Tamiya les explicaban de que iba todo aquello, ya que Megumi se atrevió a preguntarlo.
-El Moto Rally Trial de Kanto es la competición mas importante del año en el mundo del automovilismo.-explicó Ohtaki plantando un folleto ante la cara de Keiichi.-Es organizada por la Federación Japonesa de Rally-Motocross, puedes participar con la moto que tu mismo construyas y el premio total son 5.000.000 yenes para el ganador y todas las piezas que el equipo pueda llevarse de las tiendas de las primeras marcas.-
-Asi que, evidentemente, teniamos que apuntarnos. ¿Sabeis la cantidad de cosas que podremos hacer con medio millón de yenes y todas esas piezas?-alabó Tamiya.-Por fin podremos contar con un presupuesto de verdad y no conformarnos con las colectas de Morisato...-
Entonces puso cara de acabar de recordar algo.
"Oh, oh..." pensó Keiichi.
Los dos forzudos miraron amenazadoramente a Keiichi.
-Ya que hablamos de eso...-empezó Tamiya.
-...esperamos que hayas recaudado mucho dinero.-completó Ohtaki.
Keiichi se sintió encoger. Naturalmente, se había olvidado por completo de hacer la colecta.
-¡Tengo que ir a clase! ¡Nos vemos!-se despidió antes de huir.
-¡VUELVE AQUÍ, COBARDE!-gritó Tamiya antes de que ambos salieran corriendo tras el.-¡NO ESCAPARÁS!-
Megumi y Belldandy se quedaron solas en el campus. Megumi estaba un poco preocupada por Keiichi.
-¿Siempre son así con el?-
-Constantemente.-Belldandy soltó una risita.-Keiichi-san estará bien. Corre mas que ellos.-
-¿De verdad?-
"Eso espero." pensó la diosa...
Tras comprobar que Keiichi solo necesitaba unas cuantas tiritas (por supuesto, resultó que Ohtaki y Tamiya corrian mas que el), Megumi acudió a la clase, donde la esperaba Mishki, quien no se había perdido detalle desde la ventana.
-Tu hermano parece alguien muy popular.-le dijo a modo de saludo.
-En el mal sentido.-confirmó Megumi sacando el libro de texto.-Espero que no te molestara que se me llevara tan bruscamente. Puede parecer un poco idiota, pero es bueno. ¿Nos ayudarás?-
-Para nada. Charla de hermano, imagino.-mintió el.-¿Ayudaros?-
-Bueno, Aoshima creé que estás con el Club de Automovilismo. Y la verdad es que necesitamos gente.-
-Quizá.-contestó el distraidamente.
Lo cierto es que estaba un poco molesto. ¿Y si Keiichi le había contado lo ocurrido en el templo...? Miró fijamente el rostro de Megumi, pero tenía la misma cara que siempre le ponía. No, Keiichi no debía de haberle dicho nada; Megumi era para el como un libro abierto, de modo que si le hubieran contado algo así, se notaría que lo sabía...
"O Megumi es una actriz genial o Keiichi también cree en guardar el secreto de la existencia de las diosas." decidió.
El profesor entró y les obligó a centrarse en los misterios del motor de inyección, obligandole a olvidarse de Marller. ¿A que se dedicaría una diablesa cuando se quedaba sola en casa sin nada que hacer...?
Marller Lair.
Marller se había sentado en el trono, con los ojos cerrados y las piernas cruzadas en una postura que la hacía parecer un Buda, pensativa. Había muchas cosas que necesitaba aclarar; aun sin entender del todo el motivo, sabía que su mente, normalmente fria y calculadora, con las emociones ferreamente controladas, se había convertido en un caos desde que aquel humano había irrumpido en su vida. Por primera vez en muchos años, estaba confusa...
Una parte de ella deseaba matar a aquel estupido humano o al menos castigarlo con dureza para que aprendiera a no sellarla, pero otra deseaba estrecharle contra su cuerpo y agradecerle haber seguido a su lado con valentía, entre otras cosas. Normalmente no tenía esa disparidad de criterios, lo cual la confundía y la cabreaba aun mas.
Para colmo, estaba el otro problema: independientemente de que la hubiera ayudado contra Balar, estaba el hecho de lo
que sentía por ella y lo que esperaba conseguir... ¡Y lo que era peor, su cuerpo se atrevía a responder a aquel estimulo!
No era nada nuevo para ella que los humanos la miraran con lujuria; estaba tan habituada que practicamente no le daba mas importancia de la que le daría un humano al hecho de que le mirase una vaca. Lo que si era nuevo era que su cuerpo reaccionara ante el interés de Sabato-kun en ella, independientemente de que quisiera convencerse a si misma de lo contrario... A su mente acudió la imagen de cuando la había besado a la fuerza; un estremecimiento la recorrió antes de poder contenerlo, y volvió a notar los pechos apretados por la ropa.
"¿Que me está pasando? Esto no puede ser, no puedo sentir nada por el, voy a acabar perdiendo el control..."
Intentó pensar en otra cosa, pero no lo logró: Sabato-kun había hecho demasiado bien su trabajo. Tenía redaños, el tipo; atreverse a llevar hasta las ultimas consecuencias el juego de la dominación era algo que pocos hacian. Algunos humanos lo hacian, recordó, pero solo entre ellos y ninguno lo aprobaba...
Una imagen la asaltó; ella, vestida de cuero, con muy poca ropa puesta y atada a una cruz, protestando mientras Mishki la manoseaba a su antojo... Sintió una especie de ardor en el bajo vientre y maldijo.
"¿Que clase de fantasía es esta? Soy un demonio... aunque además una mujer, ¡pero no de esta clase!"
-¡Garrrrrrrrrrrrgh! ¡Es un humano, maldita sea! ¡Incluso aunque fuera posible, esto nunca funcionaría!-gritó pegando una patada en el suelo. La sensación de comezón no desapareció. Mas bien al contrario, se acentuó.
"¿Nase, nase, naseeee? (¿Por que, por que, POR QUEEEEEEEEEEE?) ¿Podria ser que...?"
-¡Que va, eso es imposible! Soy una diablesa y el es un humano, ¡no puedo enamorarme de un ser como este...!-Se echó a reir de un modo que se notaba muy forzado, hasta que cogió la maquina del Pachinko y la arrojó contra la pared, destrozandola por completo y esparciendo un montón de bolitas por el suelo.-¡¿Y que si es asi? ¡¿Que pasaria?-
Evidentemente, nadie le respondió. Seguía sola consigo misma.
Estaba en una encrucijada. No queria ceder a sus emociones. Si admitía que sentia algo mas por un humano que el simple desprecio, o que lo deseaba fisicamente, se metería por una senda dificil que pocos habian caminado antes que ella: la de amar a alguien de otra especie. Por otro lado, su cuerpo deseaba ceder...
"¿Amarle? ¡Eso es absurdo! Que me atraiga es una cosa, pero amarle es demasiado. ¡Se supone que soy un demonio, debo hacer sufrir a la gente!"
Reafirmarse en su identidad demoniaca normalmente habria bastado, pero...
"Pero se arriesgó a que Balar lo matase por ayudarme... ¿Como pudo hacer algo tan estupido? No se como puedo pensar ni por un instante en tener algo con alguien tan idiota. No merece otro calificativo..."
Hasta entonces, unicamente una persona la había protegido: Urd. La pequeña Urd había sido su compañera de juegos y de pequeñas ambas se habian enfrentado a los abusones de la ciudadela de Hel. Aquel gesto, que nunca había olvidado, aun le extrañaba... y ahora, muchos años despues, la persona menos esperada lo repetía.
"Puede que sea un idiota, pero es mi idiota... Mattaku, ¿que estoy diciendo? Como siga así voy a perder la cabeza..."
Pero había que admitir que conocía los fundamentos del juego del poder y además besaba...
"Kore damara... nare"
Notó algo; miró hacia abajo, metió la mano por los pantalones, tanteó y puso gesto de disgusto. Frustrada en lo mas hondo, Marller alzó los puños al cielo y abrió la boca en un largo aulllido.
-¡Sabato-kuuuuuuuuuuuuun!¡Hild-samaaaaaaaaaaaaaaaaaa...!-
En el centro de mando de Nilfehim, Hild no se perdía detalle desde la pantalla; aquello era mucho mas divertido que las repeticiones de HellTV. Esbozó una sonrisita comprensiva; Ma-chan se lo estaba tomando bastante bien.
Miró de reojo la pantalla del Seldon, que hablaba con la autoridad del mismisimo destino.
"Posibilidades de interés fisico-amoroso, 89% y aumentando. Posibilidades de un primer rechazo del sentimiento, 76%. Posibilidades de éxito... AUN NO HAY DATOS SUFICIENTES." anunciaba junto a la ficha de Marller.
Hild borró el archivo para que el siguiente que usara el sistema de calculo de probabilidades no pudiera leerlo.
-Puedes engañar a mucha gente, pero nunca a ti misma, Ma-chan.-comentó filosoficamente.-Cede. Hazte caso...-
Se calló, avergonzada, deseando que no la hubieran oido. Hizo aparecer de la nada una bola de arroz y se la comió.
"Por el Universo, estoy empezando a hablar como el."
En el caso de Hild, al igual que en el de todos los fanaticos religiosos, unicamente existe un "El". El que recibe mil nombres en las doce partes del mundo, aquel para quien las leyes fisicas no existen según las leyendas. Kami-sama.
Decidió probar con algo mas directo y se quitó un pendiente...
Poco despues, Chibi-Hild hacia acto de presencia en la guarida de Marller.
-Pareces enfadada, Ma-chan.-dijo a modo de saludo.
-¡¿Como no voy a estarlo? ¡Un simple humano se ha atrevido a plantarme cara! ¡Y ha ganado!-
Silencio.
-Lo cierto es que dicho así suena bastante patetico.-coincidió Hild con una risita.
Marller se quedó chafada.
-No me digas eso, por favor...-suplicó casi con lagrimas en los ojos.
Hild le dió unas palmaditas en la espalda, algo dificil para alguien de su pequeño tamaño.
-Hala, hala. Tranquila. Algunas veces, Ma-chan, tenemos que hacer cosas que no nos gustan, y que normalmente nadie nos agradece, por que es nuestro deber para aquellos que nos rodean...-Mientras decía esto, daba la impresión de estar abismada en si misma, recordando a cierta "persona" con quien había tenido intimo y profundo contacto a disgusto, como parte de un acuerdo.-Para aquellos que nos rodean... ¡Asi que no te rindas! ¡Demuestrale a ese tipo quien eres y que sientes!-
-¡Si! ¡Va a enterarse de lo que es capaz una Diablesa de Primera Clase, Ilimitada, con poder para destruir esta patetica isla!-prometió Marller mientras parecía que por un momento un aura de llamitas la envolvía...
Chibi-Hild regresó a la base contenta por haber solucionado dos asuntos de un golpe; por un lado, dar un empujoncito a Marller para que hiciera lo que le pedian sus impulsos carnales, y por el otro... ya había resuelto lo que iba a ver aquella noche si se daba el caso de que no echasen nada interesante en la tele de Nilfheim.
Una cueva en algún lugar del Oeste del Himalaya, Tibet chino, 08:20 hora local (10:20 en Japón).
-Hela aquí.-anunció Palver con claro orgullo mientras aplicaba un pincel a la pared de la cueva.-La entrada a la Camara Sepulcral.-
El sello que se veia sobre la roca era tan impropio de aquel lugar que, por un instante, Tsuda no pudo creerse lo que estaba viendo. Sin embargo, ahi estaba: plateado sobre gris, brillaba debilmente a la luz de las linternas una Estrella de David, toda ella de plata, incrustada en la pared a una profundidad de cinco centimetros.
-Es increible...-silbó Wuhrer acercandose con la lupa.
-Pero existe.-explicó la mujer.-Ojalá estuviera aquí Liam para verlo...-
Toctai achinó aun mas los ojos. Según le informó Nidhogg sin que se lo pidiera, "Liam" era Liam Gilles, arqueo-mitologo diferencial, compañero de trabajo y amante ocasional de aquella humana. Se alegró de que no estuviera allí; cuantos menos testigos hubiera, mejor todavía, incluso aunque nadie les creyera... suponiendo que sobrevivieran.
Examinó la puerta: aunque los humanos solo vieran un adorno de plata incrustado en la pared, el percibía el enorme sello magico con forma de puerta que cubria toda la pared, con el "adorno" donde en las puertas normales solia estar la cerradura; el sello entero estaba contorneado con miles y miles de runas que formaban terribles conjuros de Asgard en el poderoso Codex Yggdrasil (1) destinados a someter, contener, atar y sellar, cargados con tal poder que el campo de contención por energía positiva, capaz de sellar a una Diablesa de Primera Clase, del que Mishki se había sentido tan orgulloso, era, en comparación, lo que una vela frente a la iluminación de un estadio de futbol.
Aquel sello había sido obra del mismisimo Kami-sama, por supuesto. En teoria, era perfecto e inquebrantable... ¿de verdad? Toctai sonrió con desprecio; había sido el quien había descubierto el fallo en las protecciones del sello. Fue el quien encontró aquel lugar, cuando estaba destinado en la Tierra durante la epoca de la Guerra del Opio; fue el quien examinó el codigo y comprendió que Kami-sama había cometido un error: lo había blindado fuertemente contra todo intento de que el sello fuera quebrantado por parte de diosas o demonios... ¡pero no por humanos!
La razón era simple: en el Cielo y en el Infierno nadie tenía en cuenta a los humanos, y los que lo hacian coincidian unanimemente en que ninguno sería tan estupido como para ponerse a dar vueltas por el Himalaya sin mas, por lo que Kami-sama debía haber decidido que las posibilidades de que un humano llegara hasta allí eran nulas.
Toctai se había aplicado con fervor a la tarea de lograr llegar a ese momento. Lo primero que había hecho fue crear una serie de pistas falsas que apuntaran a que el Arca de la Alianza estaba escondida en el Himalaya, confiando en que los historiadores de las recientemente creadas disciplinas arqueologicas se interesarian por el tema. Era la Edad de Oro de la arqueología, cuando aventureros que sabian tanto de historia antigua como de tacticas militares viajaban a los lugares mas remotos en busca de reliquias antediluvianas que les hicieran ricos, muy al estilo de las peliculas de Indiana Jones. Por desgracia, ninguno se mostró interesado en sus pistas; la mayoria de los aventureros preferían Egipto o Sudamerica.
Frustrado por ello, mas tarde había alentado a los lideres de la Ahnenerbe-SS a que enviaran una expedición al Himalaya... expedición que también fue un absoluto fracaso: a los idiotas de los soldados nazis que fueron allí arriba no se les había ocurrido abrigarse correctamente y murieron de frio antes siquiera de comprender como romper el sello.
Durante la Guerra Fria, las visitas a la región habian sido mas espaciadas; lo mas parecido a expediciones habían sido las patrullas militares, en su mayoria con rutas fijadas que no se podian alterar. Los arqueologos dejaron de ir... al menos hasta que en el siglo XXI había nacido la Mitología Diferencial, apoyada por sus esfuerzos.
Al contrario que en los años 30, habían surgido dos perfiles opuestos de arqueologos: el oficial, apoyado por empresas privadas y universidades, pacifista, que viajaba por canales oficiales, con grandes equipos y medios tecnicos... y los "cazatesoros" o mitologos diferenciales, que viajaban en pequeños grupos, por canales ilegales, con pocos o ningún medio tecnico, con frecuencia contratados por coleccionistas o agencias de inteligencia, que no dudaban en defender a tiros sus hallazgos. Toctai se había fijado en los cazatesoros porque ofrecian mas versatilidad: sus planes no solian aparecer en la prensa (y, por tanto, no eran interceptados por Yggdrasil)... y nadie los echaría de menos.
-Abramos la camara.-invitó Toctai a los humanos...
Ministerio de Defensa, Japón, al mediodia.
-...y con esto, queda reforzada nuestra alianza.-anunció Kouzuki estrechandole la mano al Embajador de los Estados Unidos con una amplia sonrisa para que lo vieran las camaras.-Thank you, mr. Van Schuylter.-
El embajador y su sequito se fueron y Kouzuki se encerró en su despacho y suspiró cuando se le acercaba una oficial de aspecto agresivo y rostro juvenil, sin maquillar, con pelo negro y corto que hacia juego con los ojos negros, vistiendo un uniforme azul oscuro con palas negras en los hombros que mostraban un crisantemo y una banda dorada.
-Idiota.-masculló el ministro.-Como si no supiera que Van Schuylter es un activo agente de la NSA en este país para impedir nuestro despegue tecnologico... ¿Que tiene para mi, Mikawa-ichi (2)?-saludó a la mujer.
-¡Noticias del Puesto Naval de Yokosuka, señor!-anunció la piloto de Perdiz Oceanica (pues era ella) saludando y agitando las puntas del pelo al hacer el gesto; aquel dia se había puesto un peinado corto, con puntas a los lados como si fuera de un anime.-¡El mecanico jefe ha catalogado mi nave como siniestro total! El coronel Oga sugiere que olviden el OKH-4 y me den un aparato de combate, especificamente un Fuji.-
Kouzuki se sentó en el escritorio y abrió el ordenador, donde de inmediato apareció la información de Yokosuka.
-¿Un AH-1 Cobra de la Fuji (3)? ¿Es que Oga está loco?-preguntó encendiendo el puro que le había regalado Schuylter.
-No debería fumar, señor.-
El ministro miró el cigarro con disgusto y lo apagó. Se consoló pensando que las Criaturas no fumaban y quizá por eso estarian mas sanas que los humanos. ¿Por que iba a darles esa ventaja? (4)
-Como decía, no pienso darte un helicoptero de ataque. Nuestra función es exclusivamente defensiva e investigativa.-
-Puede haber ocasiones en que la mejor defensa sea un buen ataque.-opinó Mikawa.
-Es posible, pero el propio Emperador está de acuerdo conmigo; hay que manejar esto con extrema cautela. Mientras yo esté al mando, no seremos nosotros quienes empecemos una guerra entre especies. Y si quiero oir retorica militarista como esa, solo tengo que llamar a Van Schuylter, asi que ahorreme la parte belicista. No somos el maldito Ejercito Imperial de la Era Showa, ni el Ejercito de los Estados Unidos de America. No tenemos por que imitarlos.-
La piloto asintió.
-¿Que habeis averiguado de nuestros objetivos?-pasó al siguiente tema Kouzuki.
-Hemos identificado a tres personas distintas.-explicó ella metiendo la mano por el cuello de la camisa y extrayendo una memoria USB que llevaba colgada al cuello por una correa, como exigia el protocolo especifico de transmision de información sobre seres magicos.-La información completa está aquí. Unicamente hemos identificado a dos de ellas, un estudiante y una dependienta, ambos de Nekomi en Chiba. Sabato Mishki-kun y Girakuma Mara-san, de Agra, India (5). Creemos que es una pukka sahib... una descendiente de colonos ingleses.-
-¿Como?-
Aquella era la segunda vez que surgia el nombre de Sabato en toda la semana. ¿Y ahora una pukka sahib?
-Si... Los hemos buscado en las bases de datos.-explicó Mikawa.-Ninguno tiene antecedentes y en principio ni siquiera deberían conocerse, pero ambos salen en la cinta. Por cierto, hablando de la cinta, hemos tenido que usar la secundaria.-
-¿La secundaria?-
-Todas las imagenes de la camara primaria han desaparecido.-
Kouzuki esbozó una media sonrisa al oir aquello.
"Moshiroi... Tal como pensaba." pensó.
Aquello confirmaba una de sus sospechas: ahora sabía con total seguridad que las Criaturas vigilaban las ondas de las telecomunicaciones. Antes solo lo sospechaba, por lo que había convencido al diseñador del helicoptero para que incorporase dos juegos de camaras independientes entre si: uno que enviase las imagenes a la base... y otro que las archivase in-situ en una caja negra en el helicoptero. La idea era que si un hacker (humano o Criatura) intentaba destruir los datos que obtuvieran sobre el campo con las camaras, siempre hubiera una copia de seguridad disponible e imposible de destruir a menos que se recuperase la cinta. Recordó como los novatos de la unidad, los jovenes recien salidos de la academia que no sabian a que se enfrentaban, habian protestado por aquel aparente despilfarro...
-Que protesten ahora.-dijo antes de soltar una risotada.-Sabia que hacia bien invirtiendo en esas mejoras. Mikawa-ichi, traiga esa cinta. Vamos a ver que ha obtenido su camara.-
Enchufó la memoria en el ordenador tras aislarlo desconectando todos los terminales de salida y puso la pelicula...
Treinta minutos despues, Kouzuki cerró el reproductor. Estaba palido como si hubiera visto un fantasma; rebuscó en los cajones de la mesa y, despreciando la caja de puros, sacó una botella de sake de alta concentración que habría encantado a Urd y pegó un largo trago mientras Mikawa le miraba boquiabierta.
"Se lo ha tomado bastante bien..."
Ajeno a ser opbservado, dejó la botella y se secó con la manga.
-Kore ga... settai! Es la prueba. ¡Es lo que llevaba deseando todo este tiempo! Ni siquiera ese estupido del congresista Tankado podrá negar la evidencia cuando vea este video, ja ja ja... Si consigo algo mas, no cabe duda de que lograré lo que mi predecesor en el cargo, el almirante Mitsumasa, no logró; ¡conseguir garantizar la credibilidad de este equipo! Y con la credibilidad, se acabará trabajar a escondidas y arañando fondos de los presupuestos de defensa y las inversiones americanas intentando que no se enteren: todos los recursos estatales estarán a mi disposición.-Se levantó y se asomó por la ventana.-Mikawa-ichi, convoca a la Unidad en peso. Con todo el instrumental de que disponemos. Diles que se preparen para el combate. Kono mama dewa, kore ni, habrá una guerra entre especies. Y pienso hacer todo lo posible para que la Humanidad sea quien gane.-
Si Mikawa estaba asustada por aquella parrafada, no dio muestras de ello.
-Bien, señor.-
-Llama a Tokugata e Inuken. Que averiguen todo lo que puedan de estos dos tipos. Pueden llevarse las Type 37.-
-Pero señor, las Type 37 nunca han sido ensayadas en combate real...-objetó la alferez.
-Cierto, pero son nuestra mejor baza, a menos que usemos las katanas magicas... que aun no tenemos.-
Mikawa-ichi se retiró y Kouzuki se quedó en el despacho, pensando. Había mucho que hacer; además de Criaturas a las que investigar, tenía tareas mas cotidianas, como supervisar la construcción del Hyuuga, aprobar los presupuestos para adquirir los nuevos tanques Type 90, decidir que hacer con los viejos Type 74... Cogió un montón de papeles.
Marller Lair, por la noche.
-Tadaimaaa...-anunció Mishki distraidamente empujando la puerta del apartamento 4444... puerta que inmediatamente se cerró tras el, sellandose con un chasquido de metal. Los pestillos se corrieron.
Entonces se percató de que la decoración de la casa era incluso mas tenebrosa que antes, aunque quizá influyera el hecho de que la unica iluminación procedía de unas esferas de luz rojiza que flotaban en el techo y le daban un aspecto fantasmagorico a la ya de por si siniestra vivienda de Marller... De todos modos, estaba seguro de que antes no había un juego de grilletes fijados en la pared, ni tampoco un brasero en el suelo, que soltaba volutas de humo grisaceo, haciendo parecer aquello un fumadero de opio... Marller estaba tendida en el trono, en una pose arrogante, envuelta en la capa.
-Etto... ¿Que ha pasado aqui?-preguntó temiendo la respuesta.
Marller desapareció. Poco despues, unas manos de uñas afiladas le aferraron por los hombros.
-¿Crees que vales para este juego, Shimobe?-oyó su voz en el oido; notó una lengua puntiaguda acariciale la oreja y se estremeció; entonces ella estaba delante de el, tirandole del cinturón para echarle a los pies del trono de un empujón.
Antes de poder incoprorarse o hacer algo, Marller se situó ante el y plantó el pie en el trono, como si fuera una especie de versión demoniaca y ecchi de Falis Forland. Desplegó la capa, dejando ver que debajo solo llevaba un ceñido bikini negro y unas gruesas pulseras de metal en muñecas y tobillos. En la mano derecha empuñaba un grueso knut.(6)
-Ahora, humano, vamos a ver si sobrevives al juego del poder. Pero... a mi manera. Ja ja ja...-se rió salvajemente antes de cogerlo por el cuello de la camisa y alzarlo a su nivel, tan cerca que practicamente podian besarse de nuevo.-Esto va contra todos mis principios, asi que espero que me dures hasta satisfacerme...-amenazó.
-¿Merece la pena la condenación eterna por hacerlo contigo...?-preguntó el zarandeado Mishki antes de palparle el pecho. Marller se puso primero azul y luego roja, antes de soltar un suspiro.
-¡IDIOTA! ¡Eso de la condenación eterna es una pelicula que os montasteis los humanos!-Le sonrió y le rasgó la camisa de un tirón antes de cogerle por los brazos y sujetarselos contra el suelo.-Asi que callate por una maldita vez...-
Ah! Akuma-sama Shochiski.
Hola de nuevo! Si, por fin he decidido juntar a esta pareja, impacientes xD.
En cuanto logre reunir todo lo que necesito, sacaré el capitulo especial aparte, para no cargarme la clasificación. Lo cierto es que no tenía demasiada idea de como se suponía que actuaría Marller, asi que me he tomado alguna licencia que posiblemente Fujishima no se habría atrevido a sacar.
Como se supone que esto son los Fundamentos de Vocabulario, aquí van.
*Quizá abuse demasiado del Seldon, pero encuentro que es un recurso muy util y que sin duda alguna usarian los miembros del Nilfheim real. Los propios humanos usamos sistemas de calculo de probabilidades para la Bolsa, pero, incluso conectandolos a las bases de datos, no son tan avanzados como para predecir abstracciones como estas.
(0) Como se vió en el tomo 1 de Ah! Megami-sama (¡Si! ¡Al final los conseguí! Lo mio me costó), cuando Keiichi le pregunta a Belldandy si es capaz de crear dinero y esta contesta "no puedo copiar materia con tanta precisión". De lo que se deduce que, si no se pueden copiar los billetes de banco, tampoco se pueden copiar las acciones de Bolsa, ni titulos de propiedad, ni otros tipos de papel valioso.
(1) Cada palabra del Codex Yggdrasil equivale a 5000 tonos, siempre según el tomo 1 de Ah! Megami-sama.
(2) Ichi: Acronimo de "Ittô Kaisa", rango que dentro de la Fuerza Maritima de Autodefensa (Kaijo Jietai) equivale al nuestro de "Teniente de Navío." (OF-2 en la nomenclatura OTAN) Los sufijos honorificos japoneses también se adaptan a las gradaciones; intentaré incluir las equivalencias de los rangos a la OTAN siempre que me sea posible para mas claridad.
(3) Fuji Systems Keiretsu es la empres japonesa que construye bajo licencia los helicopteros americanos de ataque Bell AH-1 Cobra para las Fuerzas de Autodefensa del Japón. Para mas información, buscála vos, no quiero liarme aqui.
(4) De todos los seres vivos, unicamente los humanos hacen algo tan estupido como es el fumar. La verdad es que las Criaturas Magicas (y Belldandy, Marller y demás amigos y parientes entran en ese grupo) lo consideran como lo que es: una autentica excentricidad muy poco saludable.
(5) El apellido ficticio de Marller significa "la que sirve a un demonio" (en este caso, a Hild). Escogí Agra como su ciudad ficticia porque, de todas las de la India, es la unica que conozco mas allá del nombre, ya que sale en Sherlock Holmes. La historia de que desciende de ingleses no necesita ni que la explique, todo el mundo sabe que Gran Bretaña ocupó la India y que esa historia obviamente es tan falsa como esta identidad.
(6) Knut: Latigo de origen ruso, muy similar al "gato de nueve colas" inglés, pero con bolitas de acero en los extremos.
Por cierto, no es que parezca que le dedico mas tiempo y espacio a los humanos. Es que ellos son tratados tan por encima que necesitan mas notas aclaratorias. Fujishima nos ahorró esta cara "negativa" del "realismo" de Ah! Megami-sama para proporcionarnos una buena historia.
