Robotech no me pertenece


El humo de la pipa de Global inunda toda su oficina. Desde sus ojos entrecerrados se avista una interrogante, una inquietud que parece dominar su dura coraza mientras ve como Claudia Grant manipula con rapidez su teléfono celular.

- ¿Y?

- Señor, tenemos un problema

- Eso lo supe desde que Hunter entró a mi oficina como un huracán y le rompió la cara a Stuart

- Es otra clase de problema – el rostro de Claudia refleja ¿Rabia? ¿Miedo?

- ¿A qué te refieres? Se clara

- Tengo videos subidos en la web…en facecross… de Lisa saliendo de la sala de juntas llorando; luego usted, yo y finalmente el parcito de machos alfa – Claudia apenas esconde su furia

- ¿QUEEEE?

- Señor, las redes de información…- El intento de respuesta de Claudia se queda en eso, la cara de Global la deja muda

- ¡No digas nada Claudia! Es claro que esto se ha ido de las manos

- Señor, aun así…

- Aun así, debemos prevenir el golpe que significaría para Lisa el saber que su nombre está involucrado en… esta situación… ¿Dónde está Lisa?

- De acuerdo a la información recabada, en su oficina y no ha salido de ahí

- ¿Qué propones?

- Pues; sacarla cuanto antes… Es cuestión de tiempo, tal vez minutos, que se entere, el chismografo está corriendo

- ¡Demonios! ¡Las conejas!

- ¿Ellas? Controladas Almirante, a pesar de todo son leales a Lisa. Pero los videos se harán virales en cuestión de tiempo – Grant sonríe a su pesar pensando en el temor infundado en las conejitas del puente

- ¿Entonces?

- Hay que sacarla de la base Almirante, y dele unos días de descanso

Global mira a Claudia dubitativo… Lisa y descanso son dos palabras que no van juntas en la misma oración… sin embargo no me queda más opción que protegerla… de militar a alcahuete; ¡En que estaba pensando!

- ¿Almirante? – La mirada curiosa de Claudia Grant parece seguir el hilo de sus pensamientos

- Haz lo que sea Claudia… sólo sácala de aquí

- A su orden, Señor


Rick mira el techo de su habitación, brazos cruzados sobre la cabeza… a su alrededor, todo indica que un huracán ha pasado por la habitación: simplemente no hay nada en su lugar, ropa, almohadas, zapatos… todo esta desparramado en el suelo. De sus ojos vidriosos pugnan por salir un par de lágrimas rebeldes que dan fe de su sentir…"Lisa… Lisa… no me abandones ahora que entiendo sólo vivo para ti y por ti…" el ruido incesante del teléfono interrumpe sus divagaciones; lleva más de 20 minutos sonando sin parar y; harto de aquello, decide contestara:

- ¿Quién?

- Rick – Max suspira aliviado - ¡Por fin me contestas! Necesitaba ubicarte, ¿Dónde estás?

- Max, amigo… si supieras lo que paso…

- De eso quiero hablarte, Jefe… ya se sabe lo que paso…

- ¿De qué hablas?

- ¿Dónde estás?

- En mi casa, Max, estoy suspendido 3 días…

- No salgas, voy en camino

- ¿Max?

- Tenemos que hablar, Rick

- ¿Max? ¡MAX!

La única respuesta a su grito es el sonido del teléfono colgado… ¿Qué diablos está pasando?... sin darse cuenta, más por costumbre que otra cosa, Rick decide abrir su correo electrónico que se ve inundado de notificaciones desde Facecross e Instagram. Curioso, abre una de ellas al ver el enunciado "teleserie SDF"… un sudor frio recorre su espina dorsal, ante sus ojos ve una Lisa llorosa corriendo fuera de la sala de juntas, luego una demacrada Claudia saliendo junto a un enjuto Almirante… a Stuart… y a el mismo con cara de fieras heridas… sin entender aun nada comienza a leer los comentarios. Las palabras parecen volar ante sus ojos, se siente mareado y enfermo ante la forma en que se refieren a Lisa: una zorra disfrazada de reina de hielo… mojigata buscahombres… perra en leva… ¿Con cuántos más se estará acostando?... Las teorías en torno a lo sucedido en la sala de juntas son muchísimas, apenas las alcanza a leer mientras el corazón se le acelera. No mide el tiempo pasado hasta que suena el timbre de su casa. De un salto, ve hacia la puerta y la abre con el teléfono celular aun en su mano

- ¿Max, que mierda…?

- Ya lo viste… Rick, entra, debemos hablar


Lisa no sabe cuánto tiempo ha pasado, encerrada en su oficina mirando el horizonte. Nunca se había sentido tan… ¿Ridícula? ¿Expuesta?... un temblor la recorre de pies a cabeza, y un sollozo sofocado en su garganta pugna por salir nuevamente cuando ya había pensado que lograba tranquilizarse. No ha sentido los pasos femeninos que se han acercado hasta ella

- ¿Lisa?

- ¿Sabías de esto, Claudia?

- Lisa… no es el momento…

- No me importa el momento, Claudia, tu eres mi amiga, ¡Debías decirme!- Lisa mira dolida a su amiga y entonces la ve: Claudia esta vestida de overol, y trae en sus manos otro- ¿Qué chiste es este, Claudia?

- Lisa, debo sacarte ahora

- ¿Qué pasa?

- Lisa… -la mirada de Claudia le provoca un temor desconocido

- Claudia, sólo dime que está pasando

- Pues; que tu salida de hoy… se ha vuelto viral

- ¿Viral?

- Lisa Hayes, sólo ponte esto

- ¡Muéstrame!

- Lisa, por favor –La suplica de Claudia no hace mella en ella

- ¡Ahora!

- Pero…

- ¡AHORA!

- Ok, Lisa, pero después de que veas esto, debes saber que tengo instrucciones precisas desde el Almirante de sacarte de aquí -Claudia entrega el celular a Lisa, quien revisa lo que se le está mostrando. No necesita ver más de un minuto para saber a lo que se enfrenta…" ¡Dios Mío!... mira a Claudia interrogante

- ¿En qué me he metido?

- Lisa, solo ponte esto y te sacaremos… -Claudia no puede continuar ante la mirada gélida de Lisa-

- ¡Jamás!

- Lisa… sólo

- ¡No me pondré nada! No he hecho nada y no me avergüenzo de nada, si el Almirante quiere que me tome un par de días lo hare sólo porque entiendo que la culpa lo corroe; pero no saldré disfrazada de mi oficina. Soy Elizabeth Hayes, Oficial del SDF 1 y bajo ningún pretexto voy a ocultarme de nada

- Lisa, entiende…

- CLAUDIA, entiendo que debieron ser más leales, entiendo que debieron decirme que estaba pasando y entiendo que afuera me espera el morbo; aun así, no pretendo ocultarme de nadie. Estoy destrozada pero no soy cobarde; Claudia, así que deja eso ahí y, si quieres, acompáñame- Mientras habla, Lisa se ha acercado a la puerta, tomado el pomo y con mirada desafiante añade -¿Vamos?

- Lisa – Claudia se pone a su lado - ¡Vamos!


Rick está sentado en su pequeño comedor, una taza de café en sus manos y frente a él, Max con rostro preocupado

- ¿Así están las cosas?

- Si –Max suspira- Te has vuelto famoso

- La tierra ha sido destruida, somos un par de miles de personas, debemos aprender a convivir con extraterrestres, la raza está en peligro de extinción… ¡Y les interesa mi vida personal!

- Digamos que en pueblo pequeño… Gran infierno, Jefe

- Solo me preocupa una cosa, Max

- ¿La capitana Hayes?

- Así es – Rick mira a Max con tristeza –La he perdido, Max-

- No creo que sea cierto- Max mira compadecido a su amigo

- ¿Cómo crees que este ella? Max, es una mujer fuerte y a la vez frágil, esto debe afectarle muchísimo, atenta directamente a su honra como militar y como mujer

- Entiendo tu preocupación Rick, y creeme que no se como ayudarlos a ambos

- ¿Crees que ella me perdone? Siento que por mi culpa esta expuesta

- No se que pensara ella, Rick… debe estar muy afectada

- ¿Qué puedo hacer? – Rick hunde el rostro en sus manos, desesperado, dejando escapar un sollozo

- Rick, de verdad no se me ocurre nada; mi experiencia con mujeres tu sabes que se reduce a Mir… cuando conoci a Miriya las cosas fueron difíciles para nosotros por el hecho de que ella era zentraedi; pero nadie se atrevió a decirnos nada pues estaba dispuesto a casarme con ella pasara lo que pasara- Max palmea la espalda de su amigo pretendiendo darle animos

- ¿Qué dijiste? – Rick se incorpora y busca con la mirada a su amigo

- Que no se cómo ayudarte – Max conoce esa mirada…"Rick; ¡No de nuevo!"…

- Lo otro…- Rick mira fijamente a Sterling, sus ojos brillan de manera casi diabólica

- ¿Que no me importaba lo que dijieran, porque iba a casarme? – El temblor en la voz de Max denota el miedo

- Max, amigo… ¡Eres un genio!

- No estarás pensando…

- Precisamente, estoy pensando Max… y tú me vas a ayudar

- Rick… o no, no no no no no Hunter – Max se levanta de la mesa asustado y se acerca raudo a la puerta, siendo interceptado en ella por Rick

- Ni lo intentes… - La sonrisa radiante de Hunter frente a él lo desarma

- Voy a arrepentirme, sé que voy a arrepentirme- musita Sterling mientras Rick lo palmea en la espalda y lo lleva otra vez hacia la mesa

- ¿Y para qué están los amigos?


Lisa se tiende sobre su cama vestida. Es pasada la medianoche y no es capaz de siquiera cambiarse. Ha sido una tarde agotadora. La salida de la base en medio de los cuchicheos, miradas y curiosidad de buena parte de la dotación la ha dejado cansada y triste. Pero sobre todo, su dolor se centra en el piloto de ojos azules… "lo he perdido"… una mezcla de rabia y pena la hacen cerrar los ojos con fuerza, tapándose la cara para controlar nuevamente el llanto que viene hacia ella cuando siente el cerrojo de la puerta

- ¿Claudia?- susurra a media voz, incorporándose de su cama al tiempo que se abre la puerta de la habitación y logra verlo: jeans, camisa y el rostro serio de Rick Hunter asomado a la puerta de su habitación

- No Lizzy

- ¡¿QUE HACES AQUÍ?!- el grito de Lisa parece rebotar por toda la habitacion

- Vengo por ti, querida

- ¿Por mí? PERO QUE CARAJO TE HAS CREIDO HUNTER

- Entiendo tu furia, y que este problema te tenga mal Lisa, pero...

- ¿Problema? – Lisa se sienta en su cama y apenas controla su furia- EL SER EL HAZMERREIR DE LA BASE ES ALGO MAS QUE UN PROBLEMA

Lisa se levanta de golpe de la cama y se dirige rauda a Hunter, intentando darle un bofetón que no llega; pues Rick la toma de las muñecas y la pone contra la pared, arrinconandola

- Cálmate

-¡Suéltame Hunter! O gritare hasta que llegue la Policía Militar

- ¿Quieres agregar más sabor a la teleserie, Hayes? Contrólese Capitana, pues tengo todo solucionado

Al escucharle, Lisa se ha detenido en seco; la sola mención de lo pasado la hace callar…no más escándalos por hoy…

- Suéltame, Rick, no gritare- suspira ofuscada mirando hacia el lado y dejando sin querer su cuello expuesto a Hunter, que se acerca y lo besa -¿Qué haces?- gime desconcertada por la cercanía y las sensaciones que le produce el contacto de los labios del piloto

- Lo siento, Lizzy –Rick susurra en su oído –debe ser la costumbre-

- Suélteme, Capitán Hunter- Lisa vuelve el rostro hacia Rick, furiosa por su atrevimiento… y por qué se ha dejado hacer sin oponer resistencia

- Capitana, será mejor que se acostumbre- Rick aun no la suelta, le gusta sentir su cuerpo junto al suyo

- ¿De qué hablas?

- Pues, de que más, Lisa, que de solucionar este lío

- ¿Cómo?

- Pues simple, ¡Vamos a casarnos!


Falta poquito y termino...