CAPITULO 10

Pansy2 despertó aquella mañana con un horrible dolor de cabeza. ¿Por qué diablos le dolía tanto? Entonces recordó la "fiesta privada" que había tenido con Blaisse y Draco..., desde luego, la bebida, no era la solución..., aunque si que había conseguido olvidar..., ya que tenía una enorme laguna..., ¿qué diablos había hecho después de que Blaisse se fuera de la habitación?

Por mucho que se exprimió el cerebro no pudo recordar nada.

Miro en derredor, y vio que estaba en su cuarto, luego se giro, en su cama no había nadie..., respiró tranquila..., ¡aquella vez no había pasado nada!

Dio un gran suspiro, a la vez que se dispuso a salir de la cama, pero, cuando se destapó para hacerlo, se dio cuenta de un detalle mínimo... ¿por qué estaba desnuda?

Supuso que, simplemente, la noche anterior no se vio con ánimos para vestirse, o ni siquiera encontró el pijama, así que, deslizó una mano bajo la almohada. Su pijama estaba allí, como siempre.

Se puso la sábana alrededor del cuerpo, puesto que no quería salir desnuda por su habitación, (¡quién sabía si alguien podía entrar en su cuarto sin llamar a la puerta!), y salió de su cama.

Entonces se quedó impactada..., ¿cómo diantre se había desvestido la noche anterior?..., toda su ropa estaba tirada por el suelo.

La capa estaba justo donde la dejó cuando había tenido calor, (de eso si que se acordaba), la túnica cerca del baño, un zapato en cada esquina del cuarto, los calcetines, en las otras dos esquinas, y su ropa interior, cerca de la cama.

Se quedó pensativa..., y el miedo le llegó cuando se dio cuenta de que había más ropa tirada por el suelo..., conocía perfectamente aquella túnica...

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

Hermione2 se levantó aquella mañana muy feliz.

Había vuelto a soñar que volvía a Slytherin.., y aquella vez había sido aún más real.

Una sonrisa de bobalicona apareció en su rostro al pensar en su sueño..., en él estaban Draco, Blaisse y ella bebiendo, en su habitación..., como tantas otras veces habían hecho..., y deseo con toda su alma que aquello se hiciera realidad. Cosa, que, como es lógico, no sucedió.

Se dio una ducha rápida, y se vistió con lo primero que encontró, (cosa poca habitual en ella), y se dirigió al Gran Comedor, tenía un hambre atroz.

Cuando bajó apenas había nadie. Miro el reloj. Normal..., sólo eran las seis y media de la mañana..., ¿qué chiflado se levantaba a esas horas?..., y lo más importante..., ¿cómo se había despertado ella, si lo normal era que la llamaran a la puerta, (o lo que es lo mismo, la aporrean con fiereza), más de tres veces antes de que consiguiera levantarse?

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-Hola nena..., ¿has dormido bien?...

-¡Malfoy,-dijo con horror-. ¿Qué haces tú aquí?...,-dijo mirándole con desconfianza-.

-Es que..., bueno..., fui a por el desayuno..., como no despertabas..., supuse que tendrías hambre cuando lo hicieras..., al fin y al cabo, anoche hicimos mucho deporte...,-dijo con una sonrisa picarona en su rostro-.

Pansy2 empezó a maldecirse internamente..., ¿qué diablos había hecho aquella noche?..., cada vez que bebía acababa acostándose con aquel tipo..., ¡no tenía remedio!..., y la única solución que veía, era abandonar la bebida para siempre...

No podía ser, no, aquello era una terrible pesadilla..., y, sin darse cuenta, empezó a susurrar:

-No, no..., esto no está pasando, otra vez no..., ¡no!...

-Pansy..., ¿estás bien?

-¿Qué si estoy bien..., me preguntas que si estoy bien?..., acabo de enterarme de que otra vez, (dijo marcando con fuerza esas dos últimas palabras), tú y yo hemos vuelto a..., (no quiso ni acabar la frase)..., ¿cómo quieres que esté bien?

-Es por Blaisse..., ¿verdad,-dijo con lo que, a Pansy2, le pareció decepción-. Lo se..., bueno..., si te soy sincero, yo tampoco recuerdo mucho..., sólo tengo flashes, que me vienen a la mente de vez en cuando..., no quiero que pienses que yo me aproveché de ti Pan..., jamás lo haría...,-dijo poniéndose serio, y mirándola casi con ternura-. Bueno..., ni de... ti ni de..., ninguna otra...,-dijo cambiando, de repente la expresión de su cara. Ahora parecía desconcertado-. Bueno..., supongo que..., como ninguno era consciente de lo que hacía, y ni siquiera recordamos como pasó..., bueno..., pues..., que simplemente, lo ¿olvidemos,-dijo Draco casi con esperanza-.

-Estoy completamente de acuerdo contigo...,-dijo a la vez que intentaba volver a exprimirse el cerebro. Nada, no recordaba absolutamente nada-.

Así que Pansy2 se vistió, y se puso a desayunar, ya que Malfoy había cogido un montón de comida, y no estaba dispuesta a desaprovecharla..., (al fin y al cabo, tal vez el oxigenado tuviera razón, tal vez habían hecho mucho deporte, porque tenía la sensación de no haber comido en un año).

No obstante, mientras desayunaba, la chica se sintió extraña.

No le gustaba nada la idea de haberse vuelto a acostar con Draco, pero, sin embargo, estaba desayunando con él como si nada hubiera pasado, como si el hecho de que se acostasen juntos no tuviera la más mínima importancia.

Era cierto lo que él dijo..., realmente, no eran conscientes de lo que hacían, ¿no, y, su cerebro le decía de debía estar feliz de no recordar nada..., entonces..., ¿por qué su corazón le decía lo contrario, al tiempo que palpitaba con fuerza, cuando el olor del chico inundó sus sentidos?

-Me encanta esa colonia...,-dejó escapar Pansy2 sin siquiera pensar lo que decía-.

Lo único que hizo Draco fue sonreír de medio lado, como si hubiera algo que no le gustase del todo, como si algo no encajara bien..., el problema era, que no sabía que...

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

-Ey..., Hermione...

-¿Quién eres tú,-dijo Hermione2 mirando a una chica a la que no conocía de nada-.

-Soy yo, Daphne..., ¿acaso tienes amnesia,-dijo mirándola con extrañeza-.

-Sólo..., te estaba vacilando!...,-intentó arreglar Hermione2. Siguió mirando a la chica, que ahora se había sentado en frente suyo..., su cara le era muy conocida. El caso era..., ¿de qué la conocía?-.

Hermione2 se quedó mucho tiempo pensando..., ¿por qué le sonaba tanto su cara, hasta que cayó en la cuenta, y no le gustó demasiado la conclusión a la que llegó.

-¿Tú no eres la prometida de Blaisse?

-¿Perdona,-dijo Daphne mirándola, aún más extrañada-.

La chica se había enterado, por su madre, de que, cabía la posibilidad de que acabara casándose con un tal Blaisse Zabinni, que también acudía a Hogwarts, exactamente a Slytherin.

La cosa es que, los padres del chico, aún no se habían decidido, y todavía tenían que hablarlo con él, puesto que, aún así, él podía "elegir", (dentro, claro está, de unas candidatas determinadas).

Desde aquel momento Daphne se las apañó para que pareciera que, todas las desgracias que le habían pasado al chico desde el último año, (desde que ella conocía la noticia), parecieran pequeños incidentes, pequeños accidentes, cosa que, como es obvio, no tenía nada que ver con la realidad.

Quizá aquello fuera un estupidez, puesto que el Slytherin nunca supo que aquello era premeditado, y que provenía de la que podría ser su prometida, pero la chica se quedaba más a gusto al hacerlo.

¿Por qué, ni ella misma lo sabía.

-Te he preguntado,-dijo Hermione2 con un tono de enfado que le extrañó enormemente-, si tú no eres la prometida de Blaisse Zabinni.

-¿Cómo sabes tú eso?..., ¡ni siquiera él lo sabe, además..., no tengo por qué ser yo..., él puede elegir a cualquier otra,-mintió estrepitosamente-.

Que ella supiera, sólo eran cuatro chicas.

Una tal, Bulstrode, (que también era de Slytherin), también se enteró de la posibilidad de que fuera Amélie Tautou, (una chica francesa de sangre pura, cuya familia tenía mucho poder en Francia), Daphne Greengrass, (una chica, también de Slytherin, y, como no, de sangre pura) y ella misma.

Daphne aún no entendía por qué ella estaba en la lista.

No era de Slytherin, no era sangre pura siquiera..., ¿qué hacía ahí?..., ¿y cómo lo sabía Hermione?

-Si por supuesto..., ¿a quién quieres engañar, a mi o a ti,-dijo con un veneno que hacía semanas no había tocado su tono de voz, era el típico veneno que había en la voz de la auténtica Pansy Parkinson-. Ni siquiera Pansy Parkinson está en esa estúpida lista, -dijo a la vez que contenía las lágrimas-. Y desde luego que él no lo sabe..., ¡maldita cría,-dijo en un susurro a la vez que salía como un huracán por la puerta del Gran Comedor-.

Daphne sólo acertó a quedarse con la boca abierta. ¿Esa era realmente Hermione Granger?

O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

-Hola parejita!...,-dijo un feliz Blaisse, entrando en la habitación de Pansy-. ¿Qué hacéis?...,-echó un vistazo a la habitación-. Draco..., ¿esa no es tú..., capa,-dijo entrecerrando los ojos-.

-Sí..., si que lo es..., ¿cómo habrá llegado ahí,-dijo haciéndose el tonto-.

-Te conozco demasiado bien..., no me dirás que otra vez..., ¡no!..., ¡no me lo creo!...,-dijo a la vez que los mira a ambos, y estallaba en carcajadas-. Lo vuestro es un no parar...

-Blaisse...,-dijo Pansy2 amenazadoramente-.

-Vale, vale..., pero..., no se..., es raro, ¿no?..., ¿por qué diablos os acostáis sólo cuando estáis borrachos? Si ni siquiera sabéis lo que hacéis...

-Tal vez...,-dijo Draco misteriosamente-, es en esos momentos cuando salen nuestros auténticos..., impulsos...,-dudó-, tal vez no nos atrevamos a hacerlo de normal..., pero tal vez estén ahí..., siempre...,-dijo a la vez que salió con elegancia de la habitación-.

-¿Y a este que le pasa,-preguntó Blaisse divertido-.

A Pansy2, sin embargo, no le pareció tan divertido..., ¿y si era cierto?..., ¿y si en su interior deseaba que algo ocurriera entre ella y Draco?...

Un escalofría recorrió su espalda al pensar en eso, y se levantó mecánicamente del suelo, para salir por donde, momentos antes, había salido el oxigenado.

-No les sienta nada bien eso de acostarse juntos..., ¡se vuelven unos sosos!...,-dijo Blaisse en un susurro-.

-Oye Blaisse...,-dijo un chico rubio de ojos verdes que apareció por el marco de la puerta-. Hay una lechuza en tu cuarto hace ya un buen rato...

-Gracias Stan,-¿qué querrá ahora mi madre?..., dijo el chico resignado, yendo hacia su cuarto-.

Fue su primera opción, pensar en su madre, puesto que llevaba varias semanas escribiéndole casi cada día, pero nunca le contaba nada interesante.

De vez en cuando dejaba escapar alguna cosa como "no te precipites", "se paciente", "elige bien", "ser de nuestra familia no siempre trae buenos ratos", y cosas parecidas.

El moreno empezaba a pensar que a su madre le había dado por darse a las pociones, (como si dijéramos a las pastillas muggles, ¿ok?)­

Pero cuando llegó a su cuarto, comprobó, extrañado, que era de su padre.

Era cierto que ellos se llevaban bastante bien, pero no solían cartearse. Aún así, solían quedar una vez al mes para ir a cenar, en Hogsmeade.

En aquella carta, le citaba para dentro de un mes, lo cual era extraño, pues solía avisarle con una semana de antelación.

-¿A ti también te han escrito,-dijo Draco asomando la cabeza por el marco de la puerta de su amigo-.

-Sí.

-¿Qué crees que querrán ahora?..., quiero decir..., aún estamos en sexto..., no creo que quieran que elijamos si queremos ya..., ¿verdad?

-No tengo ni idea amigo..., no tengo ni idea...,-dijo un extrañado Blaisse-.

O-O-O-O-O-O-O-O-O

-Hermione!...,-dijo un contento Ron-. ¿Cómo te va todo?

-¿Qué,-dijo asustada-. Bien..., bien, claro..., y ¿tú?

-Bien..., me he dado cuenta...,-dijo a la vez que se sonrojaba levemente-, de que hay muchos peces en el mar...,-dijo con mirada soñadora-.

-Pues ala..., hazte pescador...,-dijo Hermione2 saliendo a toda prisa del lugar. ¿Qué era eso de los peces y el mar?..., nunca lo había oído..., y estaba segura de que el pelirrojo perdía aceite. Seguro que le habría ayudado saber que era una expresión muggle..., ¿no?-.

-Auch!...,-dijo la chica cayéndose al suelo de un golpe-. ¡Mira por donde vas inútil,-Hermione levantó la vista al ver que la persona con que había chocado, había dicho lo mismo que ella, y al mismo tiempo-. Blaisse...,-dijo en un susurro-.

-Ah..., eres tú...,-volvieron a decir al tiempo-.

-¡Basta!..., ¡déjalo!..., ¡para!..., cuatro mil novecientos cincuenta y tres..., ahhhh,-gritaron desesperados al ver que volvían a hablar al tiempo-.

-Tú...

-Y tú...,-dijo un interesado Blaisse-. ¿Qué haces por aquí tan solita?..., ¿no habrás chocado a propósito conmigo para llevarme a un aula a "curarme" las heridas..., ¿no,-sonrió lujuriosamente-.

-Claro que no..., tengo otros métodos..., ¿sabes,-dijo sin pensar-.

-Me encantaría verlos...

-Otro día Blaisse...,-dijo a la vez que salía corriendo del lugar-. No tengo tiempo para jugar...,-gritó a la vez que giraba la esquina-.

Cuando pronunció su nombre hubo algo que le gustó de la manera en que decía cada sílaba..., algo que había oído antes..., la cuestión era..., ¿dónde?

FIN DEL CAPI!

Mandad reviews!

Ahora, una pequeña votación..., ¿cómo queréis que queden las parejas?

Ron y...

Pansy y...

Blaisse y...

Harry y...

Ginny y…

Y bueno…, si se os ocurre alguien más a quien querais emparejar..., ¡sólo decidlo!..., besitos mil!