¡Saludos hijos de Húrin!
Aquí les dejo un nuevo capítulo esta historia, esta vez bastante largo.
Sé que están ansiosas porque haya un acercamiento entre estos dos, pero como comprenderán el carácter de ambos es muy difícil, sobre todo el de Sesshomaru, así que pensé que sería mejor que las cosas fluyeran con tranquilidad y despacio., sin embargo, muy pronto abra un pequeño acercamiento :*
Estoy leyendo todos sus comentarios, aunque no sepa cómo responderles, trataré de conseguir ayuda para corregir mi ortografía, como ya he dicho esta historia ya está escrita hasta el capítulo 40, así que les dejare uno por noche –siempre y cuando no tenga inconveniente s- siempre trato de volver a leerlos antes de subirlos, para corregir el mayor número de errores posibles.
Les pido disculpas si encuentran fallas y les causa problemas para comprender la historia
No les quito masel tiempo. ¡A leer!
Advertencia, posible Occ se recomienda leer con discreción.
Capitulo 10
-"Probemos una vez más"- Irasue pronuncio exasperada mientras respiraba de manera irregular, tal vez por contenerse las ansias de asesinar a cierta miko azabache-"Y esta vez debe salirte perfecto"- esto último salió de un tono amenazante, provocando que un escalofrío recorriera la figura de la muchacha.
Aunque estaba aterrada asintió sin chistar, sus orbes marrones recorrieron las relucientes piezas de plata ubicadas sobre la elegante mesa, memorizando en lo que podía, para que servía cada una de ellas-""¿Quién necesita tantas cosas para comer un pedazo de carne?""- se preguntó mientras suspiraba.
-"¡Ponte derecha y levanta la barbilla!"- Irasue recalco aún más molesta, mientras caminaba alrededor, como un león asechando a su presa.
Carraspeo antes de continuar, maldiciendo internamente a la youkai y a todo ser vivo sobre la tierra.
Sesshōmaru regresaba de sus recorridos matutinos, se había vuelto una rutina durante esos días, salir en la mañana y regresar con la puesta del sol, solo para asegurarse de que sus tierras no estuvieran bajo ningún ataque o problema.
Ese era el único motivo que lo llevaba a desaparecer durante horas, no había otro.
Ni si quiera la miko, ni el hecho de que pasaba algún minuto del día en pensarla. Era una pérdida de tiempo hacer eso, era molesto. ¿Quién le dijo a esa mujer que podía irrumpir en su mente?
-"Sesshōmaru-sama"- saludo unas de las ciervas en el pasillo, mientras se hacía a un lado y daba reverencias.
-"¿Dónde está mi madre?"- pregunto escueto, viendo de soslayo a la joven demonio.
-"Mi señora está en el comedor en compañía de Lady Aome"- respondió esta de manera inmediata, alzo la vista cuando escucho los pasos de su amo alejarse, sin decir gracias como era su costumbre.
Las puertas de madera doble se abrieron.
Irasue se acercó a su descendiente con una radiante sonrisa en el rostro, y sin previo aviso depósito un beso en la mejilla del demonio-"Sesshōmaru"- decía con vos empalagosa, el susodicho le lanzo una mirada fría y despectiva.
¿Desde cuándo era tan amorosa? No inspiraba nada de confianza el que actuara así. Algo se traía entre manos tanto como Sesshomaru y Aome lo notaron.
-"Que bien que has regresado, estaba enseñándole a tu futura esposa las normas para comportarse durante una cena"- sonrió mientras miraba en dirección hacia donde estaba la azabache-"Así deja de engullir como si fuera una bestia"- finalizo con burla, moviéndose con gracia por el salón. El Youkia miro a la susodicha notando su descontento.
La joven miko estaba que lanzaba llamaradas por los ojos ¡Quien se creía para decirle así!
Estaba enfadada, muy enfadada, con las finas cejas demasiados fruncidas, su boca era apenas una línea, apretó los puños sobre su regazo. Se sintió realmente muy tentada a tomar un de los cuchillos y clavárselo en la cara.
¡Ella no era ninguna bestia!
-"Sesshōmaru –la mujer dijo sonriendo-"¿qué tal esta todo?"
-"No tienes de que preocuparte madre"
-"No me preocupo, sé que mis tierras están a salvo..."-coloco un mechón de pelo tras su oreja-"Pero al parecer tú no te has enterado, pasa mucho tiempo fuera Sesshōmaru"- esto último lo dijo con reproche. Tanto la humana como el demonio se tentaron a mirarla, la demoneza se colocó a un lado de la sacerdotisa-"En cambio deberías compartir tiempo con tu esposa…"-coloco una fina mano sobre el hombro de la morena-"Hasta parece no interesarte"- finalizo, haciendo que Aome se sintiera algo extraña, tal vez nerviosa.
-"Tengo asuntos que tratar"- respondió con calma
-"Tal vez un día se canse de estar sola y se marche Sesshomaru, y entonces me veré obligada a buscarte otra esposa"- sostuvo la mirada de su heredero, tan fría como el mismo hielo, sabía que estaba diciendo más de la cuenta, conocía su carácter, no le gustaba que le dijesen que hacer con su vida-"O tal vez prefieras darle las tierras a ese sucio Hanyou"
-"No"- la azabache dijo por impulso y se mordió la lengua.
Estuvo a punto de cometer un error.
-"¿No qué?"- Irasue dijo con recelo mientras retomaba su camino por el gran salón, viendo de reojo a la mujer.
Tenía la urgencia de defender a Inuyasha, de decirle a esa mujer que no tenía el derecho de tratarlo así…-miro a la dama, pero si lo hacía, probablemente no se vería nada bien.-"N-no dejare a Sesshōmaru"- mierda no podía imaginar cómo se encontraría su rostro después de decir, lo que tenía en mente. Odio la forma en que el Inu la veía, porque repentinamente estaba interesado por lo que diría ella-"Yo amo a su hijo, no podría sepárame de él"- ¡que la tierra la trague!
Milésimas duro la sorpresa del demonio, pero nadie lo noto.
-"Que maravilla"-exclamo repentinamente con entusiasmo-"Mi precioso hijo será un hombre muy feliz contigo, aunque seas humana"-este cometario hizo regresar el enojo de la morena-"Y sus hijos sean medios demonios"-tomo lugar en un extremo de la mesa-"No entiendo porque están demorando tanto en ese tema"- miro primero a la azabache y finalmente sus ojos se detuvieron en el peli plata-"¿No ves que tu hermosa y pobre madre está envejeciendo?"
-"No digas tonterías"- el demonio dijo finalmente, era absurdo suponer que un ser de su raza envejecería en tan pocos siglos.
Aome se puso de pie, dejando ver su elegante y también exuberante vestido color vino con detalles en color negro-"Debo retirarme, estoy algo cansada"-mintió, y se retiró a toda prisa no sin antes hacer una pequeña reverencia.
No sabía si era el calor de la época, pero su rostro estaba hirviendo.
-"Sabes"- la Dama prosiguió luego de ver que la humana había desaparecido del salón-"A veces creo que tu compromiso es una farsa, esa humana huye de ti"- Sesshomaru no se inmuto, aunque si se sentía intranquilo por dentro-"¿Serias capaz de engañar a tu madre?"- pregunto con tono asido, apoyando la barbilla entre las manos, con la mirada fija sobre el contrario, el silencio de su primogénito fue más que suficiente-"Si no me demuestras que esa mujer te quiere, ve despidiente de estas tierras porque pasaran a manos de ¡ese sucio medio demonio!"-esto último lo dijo alzando un poco la voz- "Eres un príncipe Sesshomaru pero hay otros demonios que están en busca de tierras como estas y no dudaran en arrebatártelas"- mascullo entre dientes con vivible molestia-"Será mejor que vayas adelantando la boda, o el consejo de Youkais tomara cartas en el asunto, y conoces muy bien las leyes"
-"No tienes de que preocuparte, estas tierras seguirán siendo parte de nuestro linaje"-respondió sin duda-"En cuanto a mi prometida, tú misma la acabas de escuchar"- agrego tomando camino hacia a las habitaciones.
-"Ya lo veremos Sesshomaru, ya lo veremos"- murmuro incrédula, siendo escuchada por la perfecta audición del Taisho.
Un gruñido broto desde lo profundo de su garganta, debía hacer algo para que esa mujer se mostrara feliz y enamorada, entro sin anuncio a la habitación de la morena, las puertas de madera chillaron y un grito de espanto se escuchó.
-"¡¿Qué rayos te pasa? Toca antes de entrar!"- dijo con desesperación mientras cubría su cuerpo con una bata.
El albino alzo una ceja y la vio con disimulado interés su anatomía.
Roja de la rabia y la vergüenza-"¡Date la vuelta!"- haciendo malabares, sin embargo el Dai youkai no se movió, seguía mirándola en silencio y eso empezaba a ponerla de los nervios-"¿Qué tanto me ves pervertido?"
-"Vístete, vendrás conmigo"
-"¿irnos a dónde?"- indago extrañada, su rostro pintado de pena y desconcierto.
-"Solo haz lo que te ordeno"- ella frunció el ceño molesta aun así, se contuvo de responderle como se lo merecía, no vio ninguna acción por parte de la joven-"Deprisa"
-"Ya lo hubiera hecho si no estuvieras viéndome"- su voz salió enojada, pero no tenía la mirada en él, era más interesante mirar el suelo, y de esa forma ocultar el molesto sonrojo en sus mejillas.
-"¿Y eso qué?"
¿Acaso era idiota? ¿Pretendía que se vistiera ahí con sus dorados ojos asechándola, como un león hambriento?-"M-me veras"- susurro en vos baja.
-"No hay nada en ti que me interese, no eres atractiva"
Mordió su labio inferior, y se atrevió a levantar la vista para verlo a los ojos.
Dolida, rota.
¿Hablaba en serio? Y por un momento sintió el repentino impulso de abofetearlo, y eso no estaba bien, Aome no podía sentirse herida por algo que Sesshōmaru había dicho.
Esa sensación de angustia en su pecho, la mortificaba.
No podía afectarle algo como eso.
O tal vez si… porque estaba destinada a ser rechazada y humillada por los hombres, porque al parecer no era buena ni mucho menos digna de ninguno, sea humano o demonio. Se iba a casar con él, ataría su vida a este sujeto, que no hacía más que burlarse.
Era una mujer y merecía ser tratada y respetada como tal, había tocado un punto que jamás, nadie lo había hecho, ni si quiera Inuyasha.
¡Ella era Aome Higurashi y nadie más tendría el descaro de decirle que no era atractiva!
Era bonita, los muchachos de su época siempre se lo decían e iba a demostrarle a este patán, engreído "Lo haré arrepentirse de sus palabras"- se dijo a si misma decidida.
¡Y que la tierra la tragase y jamás la devuelva!
La delgada bata que separa la vista de Sesshomaru de su cuerpo cayo, deslizándose lentamente por su nívea piel.
Nada, ni si quiera parpadeo, como era de esperarse Aome no se sorprendió por ver solo frialdad en sus ojos, aun así sentía un amargo sabor en los labios. Desesperanza tal vez
Camino con la tanta naturalidad que pudo reunir, como si no le afectara, minimizando los hechos, cogió un par de zapatos negros y un elegante pero sencillo vestido azul del armario y se lo coloco, tan rápido como pudo,-Sesshomaru seguía observándola recostado sobre la puerta-cepillo su cabello, para finalmente dejarlo suelto, coloreo sus mejillas y pinto sus labios con un rosa pálido.
"No estoy nada mal"- pensó dando un pequeño suspiro, tampoco quería estar muy producida para salir con él, sin mencionar que el susodicho no hacía más que ignorarla.
Debía hacer algo, si quería demostrarle que ella era una mujer hecha y derecha, aún más que cualquier otra. ¡Estaba decidida a hacerle tragar sus palabras!
Se dio una última mirada, le faltaba algo, tal vez que la identifique que le hiciera recordar a ese engreído quien era. Entonces recordó y rebusco entre las cosas de su vieja mochila amarilla, aquel perfume que su abuelo le había obsequiado días antes.-El Dai youkai si mostro cierto interés esta vez-
…
El anciano de cabellera blanca apareció trayendo consigo un pequeño franco entre sus manos-"Ten Aome este perfume a estado por generaciones en nuestra familia"- dijo orgulloso entregándolo
La azabache sonrió feliz, aunque miro dudosa el líquido violeta que contenía este-"Gracias abuelo"
Carraspeo un poco antes de volver a hablar-"pero ten cuidado ya que su fragancia puede atraer a de-"
-"Lo siento abuelo, pero ya debo irme"- salió huyendo antes de que el comenzara con una de sus viejas historias familiares.
…
"¿Me pregunto qué me habrá querido decir?"- pensó echando un suspiro, las charlas con su abuelo eran demasiado extensas para su gusto.
No conocía su fragancia, era la primera vez que iba a usarlo; lo abrió y un aroma dulzón similar al de las flores de cerezo, llego a su nariz, con una pizca de durazno.
-"Por lo menos huele bien"- murmuro rociándose por cuello una buena cantidad, luego se giró sonriendo.-"¿Y bien a dónde iremos Sesshomaru?"- trato de olvidarse del hecho de que la había visto como Dios la trajo al mundo.
Giro sobre sus talones y comenzó a caminar-"De paseo"- respondió escueto.
Ella parpadeo casi sin creer-"¿De paseo a dónde?"- estaba demasiado entusiasmada y curiosa sería la primera vez que saldría del castillo, aunque la compañía no sea muy acogedora.
-"Lejos"
Frunció el ceño por lo poco comunicativo que podía ser, hablar con ese demonio era lo mismo que hablarle a una roca.
Iba a hacer un día largo, tenía el presentimiento.
Iba a ser inolvidable, ninguno de los dos se imaginaba lo que estaba por venir.
...
Y el día estaba transcurriendo demasiado lento, o porque sentía que no llegaban a ninguna parte estaba segura que hace más de una hora habían salido del castillo, se estaba cansando de la caminata sus pies comenzaban a dolerle, además de que era muy aburrido pasear con Sesshomaru ¡por todos los cielos como era posible que no emitiera palabra alguna!
Teniendo tantos temas para entablar una conversación, como a donde iban por ejemplo, no fue informada de ello. Tal vez el plan de ese demonio era alejarla lo más lejos posible y luego abandonarla para que otros demonios la comiesen.
¿No sería capaz o sí?
¿O sí?
-"¿Sesshomaru podrías decirme a dónde vamos?"-su voz tembló un poco.
La vio por encima de su hombro sin interés aparente-"Estamos cerca, iremos a visitar a alguien"
Lo cierto es que ahora estaba más curiosa que antes-"¿visitar a alguien acaso es un amigo tuyo?"- no era del tipo que pareciera tener amigos. Seamos sinceros el Youkai no era para nada simpático
-"Si"-
-"¿Y cómo se llama?"-
-"Oishi Kuranosuke"-
-"Oishi Kuranosuke…"-repitió pensativa-"he oído hablar de él, en mi escuela, es como un guerr-"
La corrigió-"Un ronin"-
-"Vaya, pero él es humano"- sonrió sin poder creer, Sesshomaru noto aquel gesto pero prefirió ignorarlo- "¿Por qué eres amigo de un humano, si dices odiarnos?"-de un momento a otro la joven miko estaba frente al Youkai mirando con suma curiosidad.
El frunció el ceño y evadió la pregunta-"¿porque haces demasiadas preguntas?"-
Se movió inquieta y decepcionada, suspiro-"Solo quiero saber, estoy siendo amable contigo"
-"Me gusta el silencio"- pronuncio exasperado
Ahora ella estaba enfadada, cruzándose de brazos mirando con fiereza a su futuro marido-"Pero a mí no y si te vas a casar conmigo será mejor que te acostumbres a ello"- lo desafío, girando sobre sus talones emprendió nuevamente la marcha. ¿Acaso se había vuelto loca? Mira que desafiarlo así, tenia deseos suicidas que ni ella misma conocía
Sesshomaru no se sintió intimidado por ella, y mucho menos amenazado, ella no significaba peligro alguno para su fuerza… solo que tal vez había dejado en su interior la sensación de curiosidad, por momentos no sabía si la humana era valiente o estúpida, opto por la segunda opción, era la más acertada, tanto tiempo metida en batallas, le habían causado un daño cerebral a la pobre muchacha.
Ya no sabía discernir el peligro.
Hubiera sido mejor que la tomase del cuello y le demostrara quien era el que daba las órdenes, quien hacía y deshacía a su antojo, pero no, suficiente castigo tenía la miko, solo por ser ella.
-"En ese lugar vive… "- ella hablo más para sí misma que para alguien más, miro con asombro y curiosidad palpable aquella cueva, en la cual se podía distinguir una fogata.
-"no te dejes engañar, no es más que una fachada"- El Dai Youkai dijo quedando a dos pasos más adelante.
-"¡¿Eres amigo o enemigo?!"- se escuchó la voz de un hombre que parecía provenir de todas las direcciones.
Aome veía a su alrededor tratando de hallar al dueño de tan particular tono de voz-"¿Dónde está?"
-"! Respondan!"- y de la nada una lanza cayo a centímetros del demonio. Asuntado a la joven miko por ello.
-"Es así como recibes a las visitas"- Sesshomaru dijo con frialdad aunque también se podía percibir cierto tono de burla en sus palabras.
-"Oh, eres tu Sesshomaru"- el extraño dijo cayendo desde la altura de la cueva, llevaba un tipo de vestimenta especial que lo hacía ser casi invisible para los ojos de un humano, e inclusive para algunos demonios. Sin alabanzas ni nada se acercó al Youkai y le sonrió de manera altanera-"no te esperaba por aquí"- dijo este tomando la lanza.
Aome no decía nada permanecía atrás del demonio en silencio, lo cual era muy extraño tratándose de ella.
-"Acaso no puedo visitar a un viejo amigo"- respondió con sorna, sonriendo de lado.
-"Claro que puedes, y por lo que veo no has venido solo"- este dijo rodeando al demonio y estando cerca de la joven miko-"¿y quién es esta hermosa muchacha?"
Y el sujeto estaba muy cerca lo podía ver con más claridad, no era un hombre viejo, tal vez tendría unos 30 años de edad, además de que era apuesto, de cabello negro y ojos de igual tono, le sonreía, y también estaba segura de que era una bonita son risa, le recordaba a Koga. -"soy Aome y usted debe ser Oishi Kuranosuke, es un placer conocerlo"
-"Al parecer te han hablado de mi"- este respondió no muy convencido, conociendo a su anfitrión, Aome sonrió-"¿Qué hace una joven como tú con él?"-mirando de arriba abajo su apariencia-"¿Acaso te ha secuestrado?"
-"No, él no ha hecho eso"- ella respondió de inmediato, sin dudar ni un segundo. Lo cual era absurdo teniendo en cuenta que estaba por casarse contra su voluntad.
-"¿o es que piensas comértela Sesshomaru?"- esta vez encaro al joven príncipe quien había permanecido en silencio.
-"No digas tonterías. Sera mi esposa"
-"Oh"- no supo muy bien que más decir.
La misma Aome estaba sorprendida, que fuera Sesshomaru quien lo dijera y no ella, ya era un avance, en su ¿Hum, Relación?
-"Entonces déjame darte mis felicitaciones, no creí que esos rumores sobre ti, el gran Demonio Perro fueran ciertos"
-"¿Qué rumores?"- la azabache indago curiosa
-"De que estaba enamorado de una humana"- respondió mostrando una brillante sonrisa, que curioso tenia los dientes más blancos que jamás había visto.
-"Ya basta de eso, he venido aquí por algo y lo sabes bien"
-"Tranquilo Sesshomaru y disculpe mi mala educación My lady"- la tomo de la mano y comenzó a guiarla al interior de la cueva, este gesto no pasó desapercibido por el Youkai- "Bienvenida a mi humilde morada"- cruzo una especie de barrera, geográficamente era una cueva, pero en su interior guardaba una muy acogedora cabaña.
Ahora comprendía las palabras que el demonio blanco había dicho-"Desde el exterior parecía ser solo una cueva, oscura y húmeda"
-"Menuda manera de mantener a los intrusos alejados"- se dijo así mismo orgulloso-"ponte cómoda traeré algo de té"- y desapareció tras una puerta de papel.
-"Es un lugar muy bonito, me pregunto cómo lo habrá echo"- pronuncio sonriente viendo al Youkai que estaba, recostado sobre una de las paredes, Sesshomaru desvió la vista ignorándola, a la joven azabache no le pareció extraña su actitud-"Es muy aburrido salir contigo"- ella dijo usando su lengua de manera infantil.
-"Hump, no podría decir algo diferente de ti"
-"Oye, solo para que lo sepas soy muy divertida"
-"Eso depende del concepto de diversión que tengas"
-"El que todos tienen"- refunfuño con las mejillas hinchadas de enojo y su ceño fruncido
-"Eso es imposible, ya que eres mentalmente inestable"- prosiguió con calma
-"¡¿Qué quieres decir con eso?!"- aún seguía sin comprender como era posible que esa mujer pasara a estar de un metro de distancia a tan solo centímetros, en cuestión de segundos. Tal vez sea mitad Youkai.
-"Lo ves"- sonrió altivo
-"Oh, vaya, vaya, una pequeña riña de enamorados"- Oishi entro con una bandeja de té, para todos, sonrió al ver la cara de la muchacha, estaba muy apenada, aunque sintió más curiosidad por la de su querido amigo- "Y esto te pertenece Sesshomaru"- anuncio al mismo tiempo en que le arrojaba a las manos una pequeña bolsa de tela- "Úsalo sabiamente"- y el susodicho le regalo una dura mirada.
-"Disculpe, Señor Kuranosuke"- la azabache dijo con tranquilidad-"¿Usted construyo la cabaña?"-disimulo el interés por aquella bolsa. ¿Qué es lo que guardaba en su interior?
-"Con mis propias manos, aunque me llevo mucho tiempo lograr conseguir el conjuro"-le entrego una taza de té a la azabache-"Sesshomaru tiene mucho que ver, en parte permitió que me quedara en sus tierras"- y sonrió para seguidamente observar al susodicho, y hacerle un gesto con la cabeza, como ofreciéndole un trago, pero el demonio se negó.
-"¿desde hace cuánto tiempo conoce a Sesshomaru?"
-"No sabría decirlo realmente… tal vez 15 largos años"- respondió pensativo-"en eso entonces mi vida estaba llena de problemas"- la oscuridad en los ojos de aquel hombre logro que Aome se sintiera mal. ¿Había tenido un horrible pasado?
-"Es mucho tiempo"- articulo sin más, para luego deleitarse con el caliente líquido.
-"Lo es, aunque estoy contento, me alegra ver que por fin has encontrado a alguien que soporte tu carácter Sesshomaru"- una iracunda mirada le fue enviada desde un rincón, Aome sonrió apenada.-"No logro entender cómo es que es tan juntos"-prosiguió negando con calma.
La sacerdotisa se movió inquieta-"Bueno estas cosas pasan…"-murmuro sin querer, Oishi la observo curioso, tenía los ojos fijos en ella, como si quiera, como si pudiera ver más allá de sus pensamientos-"quiero decir uno no elige a quien querer"- se apresuró a decir, y curiosamente no se sintió tan incómoda como debería. No estaba segura si decirle la verdad a este hombre o seguir con el juego, el Demonio no había mencionado nada al respecto.
Aquella frase hizo sonreír al pelinegro-"Veo que tus sentimientos son puros…"- a Sesshomaru no le gustaba para nada lo que estaba diciendo, incluso podía imaginarse las cosas que pasaban por la mente de aquel sujeto.
Se removió inquieta, fijo la vista sobre el demonio sin poder evitarlo ¿'Puros' porqué decía eso?
-"Es hora de irnos"- Anuncio el Dai Youkai poniéndose de pie.
Esta vez la actitud extraña de Sesshomaru llamo su atención-"Si"- pero no objeto, se despido con amabilidad de Oishi y fue tras el demonio perro.
-"Espero volver a verla My Lady"- grito el joven desde la entrada.
Aome asintió sonriendo-"Eso espero"- fue lo último que dijo mientras agitaba la mano al aire.
…
-"¡Escúchenme ustedes no me moveré de aquí hasta no hablar con Aome!"- la voz molesta de Koga se hizo escuchar, algunos de los guardias retrocedieron, otros se quedaron en su lugar-"Será mejor que no intervengan"
-"¡Como te atreves a venir aquí sin permiso del amo de estas tierras, sucio lobo!"- grito uno mostrando unos afilados colmillos, mientras sujetaba con fuerzas un espada.
-"Si valoras tu vida, vete antes de que el príncipe regrese"- advirtió otro.
Cruzo los brazos por encima de su pecho enseñando una sonrisa altanera-"No me iré de aquí sin Aome, así que puedes ir y decirle a tu preciado príncipe"-nótese el sarcasmo-"que venga, arreglaremos este asunto como hombres"- finalizo con tono frio. Koga estaba demasiado cabreado, y no daría su brazo a torcer, necesitaba hablar con la joven miko.
Lo que dijo Inuyasha no podía ser cierto.
-"¡Pero que escandalo es este!"- un malhumorado y exasperado Jaken apareció a toda prisa, casi tropezando con sus propios pies.-"Pero si es ese lobo amigo del inútil de Inuyasha"
-"Tu Sapo Horroroso ¿dime donde tienes a mi Mujer?"
-"¿Q-Que tu mujer?"- se atraganto con el mismo aire-"¡De que rayos estás hablando impertinente!"
Ahora el joven lobo estaba frente al pequeño demonio, este intento huir asustado, pero Koga lo sujeto de sus prendas -"¿Dónde está Aome?"- tenía la mirada de un loco, incluso los guardias sintieron temor, de aquella actitud, que de inmediato se pusieron alertas.
-"N-No lo s-sé, sa-salió con mi am-o d-desde ha-ce unas ho-oras"- logro articular con dificultar, ya que apenas ingresaba el aire a sus pulmones, se retorcía desesperado entre las garras del moreno.-"Po-por favor, suel-tame no-no pued-o respirar"- y entonces lo arrojo aun lado. Camino hacia una roca y se sentó sobre ella-"La esperare"- dijo cerrando los ojos y cruzando los brazos.
Jaken quedo sorprendido ante la actitud del joven, aun así tenía la orden de no dejar pasar a ningún intruso, sin autorización de los Amos-"No puedo permitirlo"- e hizo un ademan con la mano, de inmediato todos los guardias se fueron contra el demonio lobo, con claras intenciones de matarlo.
No fue esfuerzo alguno para el moreno y que poseía fragmentos de la perla en sus piernas, era mucho más rápido y poderoso que aquellos guardias, uno por uno los fue derribando hasta que únicamente Jaken estaba de pie, temblando de miedo.
-"¡Son unos buenos para nada!"- grito con una mezcla de terror y molestia el sapo. Koga no había acabado con ninguno, pero si los dejo inconscientes. ""El amo Sesshomaru no estará nada feliz""
-"Pequeño demonio"- aquella voz femenina llamo la atención del joven lobo.
Dio un gran salto asustado-"Jaken mi señora"- corrigió con cautela, no se esperaba que apareciera.
Tanto Irasue como Koga se observaron durante un par de minutos. Notando que aquella mujer era extremadamente parecida a Sesshomaru, cayendo en cuenta que se trataba de la madre.
-"¿Quién es este joven?"-ella sonaba interesada, pero su inmutable rostro no emitía emoción alguna.
-"Un intruso mi señora, que no viene nada más que a provocar, debería de acabar con él, es peligroso"-respondió a toda prisa, dando pequeños saltos con el báculo.
-"No es verdad, yo solo he venido por Aome"- él no era ningún cobarde pero conocía a l perfección el límite de sus fuerzas, y esa mujer aparentaba ser ilusa cuando no lo era.
-"¿Dime tu nombre?"- la demoneza estrecho con ligereza la mirada.
Pero el lobo no se sintió intimidado-"Soy Koga del clan de los lobos, y usted debe ser la madre de Sesshomaru"
-"¿Qué es tan importante, para que ingreses en mis tierras sin permiso alguno?"- ella seguía sin mostrar emoción pero en sus palabras estaban llenas de molestia y desagrado.
-"Ya se lo dije, he venido por Aome"
-"Así…"-murmuro, y una diminuta sonrisa se formó en sus pálido rostro-"¿y que intenciones tienes con mi nuera?"- Jaken tembló, pero en cambio Koga ignoro aquel tono amenazante.
-"Escuche bien lo que diré, Aome no se casara con Sesshomaru, no mientras yo pueda impedirlo"-
-"No sé, realmente qué relación hay entre la humana y tú, pero sea lo que sea, Sesshomaru no desistirá del compromiso, ve haciéndote la idea de que esa mujer, no te pertenece, ella ama a mi hijo"- aquella muchacha tenía muchas cosas por explicar, era tan obvio que el demonio sentía amor por la muchacha. ""Sesshomaru que cosas me estas ocultando""
Entonces los celos se apoderaron de su lengua-"¡Eso es mentira Aome no ama a Sesshomaru, ella ama a-!"
-"¿Koga?"
El moreno reacciono con lentitud, se giró y ahí estaba la mujer de su vida-"¿Aome?"
-"¿Qué estás haciendo aquí?"- pregunto sin poder creerlo, aunque en el fondo estaba muy agradecida, hace tiempo que no veía a ninguno de sus amigos. Y en ese instante se dio cuenta de que también lo extrañaba.
Como era de esperarse el joven lobo reacciono como siempre lo hacía cada vez que la veía, no le intereso el hecho de que Sesshomaru estuviera ahí, para entonces ya tenía a la bella azabache entre sus brazos-"Vine a verte"- susurro mientras aferraba con fuerzas la delicada figura femenina, quien correspondió temblorosa aquel gesto-"Sango me contó lo sucedido y vine cuanto antes"
""Sango"" anhelaba volver a ver s u amiga, su hermana-"Este no es un buen momento"- respondió recordando quienes estaban presentes, la hizo sentirse repentinamente incomoda. ¿Qué pensaría Sesshomaru de ella? Un momento porque le importaba lo que el pensara-"Te lo explicare pero no ahora"- aquello salió tan bajito, y deseaba que solamente el moreno lo haya oído.
-"¿Qué clase de mujer permite que otro hombre, que no sea su marido la toque de esa manera?"- Irasue dijo con sorna viendo de manera desaprobatoria a la mujer, provocando que se alejaran el uno del otro.-"¿Y tú hijo como dejas que te falte de esa manera?"
-"Koga es mi amigo"- Aome se defendió indignada ¿Qué estaba insinuando esa señora?
-"Él no te ve de la misma forma"- contraataco la peli plata
Aome no iba a replicar por eso, conocía perfectamente las intenciones del lobo-"Eso ya lo sé"
-"Insolente"-
El Dai Youkai se interpuso entre ambas-"Es suficiente madre"
-"¿Vas a permitir esto?"- indago incrédula.
-"Este asunto no te concierne"
-"Pero que necio me saliste, igual que tu padre"- fue lo último que dijo antes de regresar al interior del castillo. Una vez que se vieron, solo los tres, volvió a hablar -"Vete antes de que mi paciencia se acabe"- vio de soslayo al moreno.
-"Solo si Aome viene conmigo"- Koga respondió apretando los dientes, conocía la diferencia entre fuerzas, pero no estaba dispuesto a dejar a su mujer en manos de este tipo.
La voz de la azabache se escuchó con suplica-"Koga, por favor"- el nombrado tomo entre sus manos las de la joven.
-"No quiero dejarte aquí… con él"- apretó con suavidad, mientras la veía con preocupación.
Aome le regalo una sonrisa para tranquilizarlo-"Estaré bien"
-"Me iré solo si prometes que volveremos vernos"- esto lo dijo lo suficientemente fuerte, con intenciones de que el Inu lo escuchara.
-"… Te lo prometo, pero ahora por favor vete"
El ojo azul asintió, sin deseos de irse -"Cuídate"- beso las manos de la miko y se marchó convertido en un remolino.
Aquel silencio era tan incómodo, que la sacerdotisa no se atrevía a mirar, no sabía porque pero tenía miedo de la reacción de Sesshomaru. Las cosas que se habían dicho, todo el alboroto que Koga había provocado, solo por verla a ella ¿habrían despertado la furia del Dai Youkia? Tal vez ya esté pensando en las diferentes formas de matarla.
-"¿Te quedaras ahí todo el día?"- aquel tono de vos se sentía extraño, la azabache no supo diferenciar lo que era.
-"¿Estas enfadado?"- la pregunta salió sin ser medida, fue por impulso, aun así Aome no se arrepintió.
-"No"-le respondió y comenzó a alejarse de ella
-"Sesshomaru…"- Aome dijo su nombre y él se detuvo, corrió a su lado y sin que se lo esperara, beso su mejilla-"Por no lastimar a Koga y por el paseo"- le sonrió y agradeció en silencio que no lo tomara a mal.
-"Amo Sesshomaru"- Jaken reapareció cuando la joven miko ya se encontraba en el interior de palacio. Como todo buen sirviente presintió que su señor lo necesitaba.
-"Prepara un caballo para la humana"- mando sin si quiera mirarlo.
-"¿Tiene pensado salir de nuevo?"-le dedico una mirada que lo dejo de piedra-"Como usted ordene Amo"- iba a retirarse pero unas pequeñas líneas rojas llamaron su atención.-"Disculpe mi atrevimiento Amo pero ¿Qué le paso en la mano? Esta sangrando, no me diga que ese insolente lobo, se atrevió a lastimarlo"
-"Lárgate"-siseo tan mortífero, que Jaken salió despavorido.
Vio sin mucho interés las heridas que sus propias garras habían causado.
-"Estúpida Miko"
Continuara…
Namárië
