Día cero:
Un año terminaba y otro estaba por iniciar; cuando se volvieron a ver parecía que el sol era más brillante, las flores más hermosas, los pájaros cantaban hermosas melodías y el tiempo andaba más lento o al menos eso creía ella.
Si, realmente aprovecharía el tiempo juntos, le daría un recorrido por su ciudad, le mostraría lo mejor de lo mejor y todo porque él tuviera una estancia agradable. Todo tenia que salir perfecto y de acuerdo al plan; ella tenia que lucirse y no es que el fuera difícil, era que él la ponía nerviosa; el solo recibir y leer las cartas la ponían poner nerviosa, ¿acaso podía ser mas obvia?
Cuando Vegeta llego a la casa se sorprendió de que apenas y había llegado y ya tenia planes hechos especialmente para el, sin pensar de mas se mostró interesado en el recorrido y así aprovechar pasar todas las oportunidades que se le presentaban, en e recorrido pasaron por un puesto floral y como gesto decidió obsequiarle una flor a la joven la cual ante tal acto le agradecía la cortesía dándole un pequeño dulce que traía para el picnic.
-realmente tu mama se luce con la comida, siempre tan exquisita-
-si…. Eso… es lo que digo, le he dicho que las personas les gustarían tener sus recetas pero ella dice que prefiere contarlas cuando le preguntan-
-pero al final siempre terminan mezcladas con otros platillos y las señoras se van con medias recetas-
-pues debería pensarlo seriamente, seria muy buena idea la de hacer un libro, yo lo compraría aunque no se cocinar- ante tal comentario la joven se rió y así continuaron la comida, entre platicas serias, chistes y sutiles coqueteos.
Cuando terminaron el picnic observaron el atardecer y regresaron a la mansión, antes de cursar la gran entrada del recibidor Vegeta tomo de manera desprevenida la mano de la joven y acercándose a su oreja susurro
-realmente el tiempo que pasamos juntos es muy grato para mi….. se que puede que no nos conozcamos mucho… y que esto puede sonar algo loco... y entenderé si me tomas a loco...pero es enserio o que te dire... señorita Brief "le gustaría ser mi esposa"- esas palabras no se las imaginaba y menos a tan poco tiempo de reencontrarse con él, realmente no podía procesar lo que acababa de escuchar, sus piernas temblaban, sus manos sudaban, quería gritar y salir corriendo, pero en lugar de eso... se quedo quieta, congelada hasta que pudo emitir palabra.
-Vegeta lo que me pides….. es …. - suspiro-
-algo que me tomo por completa sorpresa…. Yo-
-ya sé que puede ser tomado como un pulso tonto, pero realmente quiero hacerte feliz…..¿me dejarías?- esa confesión era perfecta, ni mas ni menos, simplemente perfecta.
-si-
-enserio?-
-si-
-no me estas tomando a loco?-
-si...digo no!-
-te creo y por eso...-
-señorita Brief, será mejor que le demos la noticia a sus padres-
-creo que mama llorara-
-mientras todos estén felices por la noticia pequeñas lagrimas no importarían- después de esas palabras se abrazaron y dieron paso a contar la buena nueva, la señora Brief ya se lo esperaba ya que veía a su hija interesada en el joven aunque estaba un poco preocupada; por su parte su marido realmente tenía muchas dudas, ella era ahora su única hija y no quería hacerla sentir como un pago ante el problema con su empresa con el joven Ouji.
-cariño acompáñame a la cocina, esto merece mi mejor pastel! ya necesito hacer los preparativos para a boda-
-mama, no estas exagerando un poco?, solo estamos hablando de matrimonio en un futuro-
-no, pequeña, cuanto antes mejor, ya no quiero separarme de ti-
Ante esa escena el señor Brief decidió hablar a solas aun tenia dudas, pero con forme escuchaba al joven se disolvían, aun así decidió llevar al joven al estudio y una vez solos le cuestiono sus intenciones, ahí fue cuando Vegeta le explico su plan con respecto al préstamo el cual si le parecía podría ser muy benéfico, este consistía en una única clausula que era ser pagado en un año, sin intereses y si el señor aceptaba en el mismo instante era otorgado el dinero.
Por otra parte el matrimonio era cosa aparte, Vegeta convenció al señor de que sus intenciones para con la joven eran sinceras y nobles, que aunque poco se habían tratado realmente se interesaba en ella y que por algo sus padres no se habían equivocado para escogerla como su prometida hace años.
-Vegeta, si me prometes que ella será feliz a tu lado…. Te concedo mi bendición-
-gracias Teodoro, realmente agradezco tu confianza y si esto no funciona por alguna razón lo entenderé, yo lo único que quiero es hacerla feliz-
-eso deseo yo también, al menos una de mis hijas lo será…..-
-yo ya estoy viejo y desde que eran niñas o unico que deseaba era verlas crecer y llevarlas al altar para luego conocer a mis nietos-
-lo comprendo, mis papas deseaban lo mismo-
-lamento hacerte sentir mal...-
-esta bien Teodoro, con que usted y su esposa lo vean, me siento feliz-
La preparación de la boda fue un poco larga de lo planeado ya que la señora Brief quiso hacerse cargo de tod,o cosa que ni a su hija ni a Vegeta le molesto, el por su parte regreso a hacer los preparativos en su casa y empresa.
La boda se llevo acabo al inicio de la primavera y tomando en cuenta de que no solo trajo buenas cosechas para el campo si no también una nueva esperanza de vida para la joven, ella que en estos momentos estaba de pie frente al espejo esperando que la terminaran de arreglar para poder empezar la ceremonia, si, estaba nerviosa ya que nunca algo antes la había puesto así, ella que desde joven viajo por el mundo, ella que se sentía una mujer completamente autosuficiente, ella que podía comerse al mundo dando la mejores de sus sonrisas, si ella estaba nerviosa y no sabía la razón, si la sabia pero no quería pensar mucho en ello, no quería llenar su cabeza de pensamientos negativos.
Después de quedarse completamente sola y totalmente arreglada, se miro al espejo y pensó en su hermana, si bien parecía estar resignada a ser ahora hija única eso no significaba que no la extrañara, después recordó algo que se habían prometido de niñas que era que si algún día faltaban sus padres siempre se tendrían la una a la otra…pero ahora esa promesa ya no podía ser cumplida, así que se prometió tratar de ser mejor y poder cumplir el sueño de ser feliz con el hombre que su hermana amo, porque aunque lo disimulara sabia que desde niños ella se enamoro de él y por asares del destino no pudo crear un futuro con él.
Estando en el altar la mente de Vegeta recordaba, el día anterior hablo con el señor Brief y le comento de que si el matrimonio no funcionaba que le daría la libertad a su ahora futura esposa y como tal quedaría ella asegurada con una pequeña fortuna que se le daría mes con mes para uso personal, la única condición era que al menos cumplieran un año juntos para que ella accediera a esa fortuna. Al principio a Brief esa medida no le gusto ya que pensó que el pensar en el fracaso de un matrimonio desde el inicio traería mala suerte; sin embargo Vegeta pudo convencerlo de que era buena idea estar prevenidos, Vegeta estaba tan inmerso en sus pensamientos que solo reacciono cuando escucho la música.
Al percatarse de ello volteo y pudo visualizar a la más bella mujer que pudo haber conocido en toda su vida, pero no se lo diría ella lo sabia a la perfección, con eso se sintió seguro y ya estando frente a frente dieron paso la ceremonia.
-queridos hermanos, estamos reunidos hoy aquí, para llevar a cabo este matrimonio-
La joven sentía su corazón latir a mil por hora, Vegeta al notar su nerviosismo tomo la mano de la joven y la hizo sentirse segura, el padre seguía dando el sermón, cuando le toco la pregunta sin dudar acepto, ahora le tocaba el turno a él.
-Y tu Vegeta Ouji, aceptas a esta mujer como legitima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y enfermedad, ¿hasta que la muerte los separe?-
-Si, acepto-
-entonces los declaro marido y mujer-
-puede besar a la novia- después de mostrar ante todos su primer beso, dieron pie a la fiesta la cual fue un deleite para todos, lo mejor de lo mejor, la señora Brief se lucio como anfitriona; tanto así que la fiesta termino hasta el día siguiente, la casa estaba llena de personas como hacía tiempo no lo estaba, nadie había dormido nada, así que todos cansados salieron a despedir a la feliz pareja.
Los papas estaban afuera de la casa ayudando a su hija con su baul de ropa, Vegeta les dijo que solo guardara lo más importante ya que en su nueva vida como señora de Ouji el le proveería de todo. Una vez arriba del carruaje, la señora Brief no pudo contener las lagrimas y despidió a su hija, no la vería por algún tiempo pero trataría de mantener contacto vía carta y esperaba poder visitarla alguna vez y que ellos hicieran lo mismo.
El camino fue largo, Vegeta se sentía raro teniéndola apoyada en su hombro, la veía tan frágil, inocente y bella que no pudo evitar darle un pequeño beso. Después de tres semanas de viaje por fin estaba en casa. Al llegar toda la servidumbre estaba en línea a punto de ser presentada ante la nueva señora de la casa.
-buenas noches joven Vegeta, señorita-
-es señora, Yuya, desde hace tres semanas es mi esposa y señora de la casa-
-es verdad joven, discúlpeme señora, sean los dos bienvenidos a este su nuevo hogar-
-no se preocupe, aun después de tres semanas casada con Vegeta, no me acostumbro a ser llamada así, pero lo hare-
-bueno ya es tarde, será mejor que todos descansemos, el viaje se me hizo eterno-
-si joven le indicare sus habitaciones-
Ante el comentario de "sus habitaciones" la joven se quedo pensando que significaría eso, ahora eran esposos y después de todo este tiempo era más que obvio para ella que ellos compartirían habitación, o ¿acaso la ama de llaves era tan conservadora que prefería que durmieran en habitaciones separadas?
-bueno, señora esta será su habitación-
- ¿y mi marido?-
-lo siento querida, olvide decirte pero nosotros nunca dormiremos juntos….buenas noches.
