8º CAPÍTULO: EL HOMBRE QUE SE AUTOIMPONE DESAFÍOS. EL COMO DE CIEN GOLPES DE MAITO GAI
Gai miraba atentamente a su alrededor. Ya no quedaba ni un solo rival en pie, los había derrotado a todos con su todopoderoso taijutsu. Había cuerpos por todo el lugar y a pesar de que alguno había logrado pasar ahora mismo estaría muerto por los grupos de emboscada.
- ¡Ja, ja! – Rió Gai fuertemente - ¡Estos jóvenes de hoy en día no saben como pelear! ¡No sabéis lo que es el poder de la juventud que nos da fuerzas y nos hace invencibles!
Gai miró al frente y como aparecido de la nada, vio ante él a un individuo. Este individuo tenía rasgos extraños. Llevaba el pecho al descubierto y todo su cuerpo estaba lleno de heridas, no tenía ni un solo cabello en su cabeza y en su cara tenía pintada el rostro de un demonio. En su cintura colgaba un protector de la villa oculta de la tierra.
- Vaya… así que el famoso Maito Gai es el encargado de custodiar esta puerta, jamás lo habría pensado que tendría la oportunidad de pelar contra ti – dijo el individuo moviendo sus brazos en círculos.
Gai calló por un momento y miró a su nuevo enemigo. Se quedo sorprendido.
- ¡Oh! T… tú… tú eres…
El individuo sonrió con malicia.
- Seguro que has oído hablar de mí, soy muy conocido en el mundo del taijutsu.
El ninja de la arena comenzó a reír a carcajadas pero lo que le dijo Gai le hizo caer al suelo de espaldas de la sorpresa.
- ¿Tú quién eres?
- ¿¡En serio no has oído hablar del gran Yuan Pian Ju!? ¡Soy el mejor experto en taijutsu de la aldea de la arena!
- ¿Ah sí? Pues yo soy el mayor experto de taijutsu de la villa de konoha.
- ¡Basta de charlas!
Yuan se movió muy rápidamente para sorpresa de Gai y en pocos segundos lo tenía por encima. Yuan cayó en picado e intentó golpear a Gai con su puño, pero Gai pudo esquivarlo a tiempo y alejarse. Cuando el puño de Yuan golpeo el suelo, este se agrieto y se levantó en escombros.
Una gran nube de polvo envolvió el lugar y cuando está se disipó, Gai quedó enormemente sorprendido. Había un gran agujero en el suelo y en el centro de este se encontraba Yuan con su puño clavado en un pequeño cráter en el suelo. Yuan miró a Gai.
- Lo has esquivado muy bien Maito Gai.
- Eres muy fuerte Yuan, pero para nada me vas a vencer.
- ¿Ah no? ¿Y por qué? – Preguntó Yuan sorprendido por las palabras de Gai.
- ¡Por que yo cuento con el poder de la juventud!
Gai dio un gran saltó en el aire hasta colocarse encima del agujero que había hecho Yuan y luego comenzó a girar sobre si mismo. Sus giros eran tan rápidos que parecía un auténtico tornado, más bien un tornado de fuego porque eran llamas lo que Gai había producido al girar tan deprisa.
- ¿¡Pero que co…!? – Pensó Yuan sorprendido al ver el tornado de fuego.
- ¡Konoha honou no senpû! (Remolino de fuego de la hoja)
Gai cayó rápidamente sobre Yuan y hubo un fuerte temblor en todo el lugar. Del agujero comenzaron a salir llamas y finalmente, Gai salió de él de un salto, dando volteretas en el aire y cayendo en el suelo en la posición de la paloma.
- ¿¡Qué te había dicho!? ¡Ese es el poder de la juventud!
Frente a Gai, y al otro lado del inmenso cráter, se encontraba Yuan mirando a Gai fijamente.
- Admito que me has sorprendido, pero para nada crear que podrás vencerme con eso Maito Gai.
- ¡Ja, ja! Eso solo era un calentamiento, vamos a ponernos serios.
- ¡Cállate ya!
Yuan saltó contra Gai e intentó darle una patada, pero Gai se agachó y posó su mano derecha en el suelo para tomar impulsó y comenzar a girar sobre si mismo.
- ¡Konoha senpû!
Yuan esquivó el golpe sin problemas e intentó alcanzar a Gai con sus patadas en el aire pero Gai las paraba con sus brazos. Finalmente Gai dio una voltereta hacía atrás y, posando sus manos sobre el suelo, tomó impulso y le clavo una doble patada a Yuan en el estómago, el cual salió volando por los aires.
- ¡Maldición! Es mejor de lo que pensaba – pensó Yuan y para su sorpresa Gai apareció de la nada a su espalda - ¡Pero qué co…!
- ¡Prepárate!
Gai lo rodeo con sus brazos y de la nada aparecieron varias vendas que rodearon el cuerpo de Yuan.
- ¡Omote Renge!
Gai y Yuan comenzaron a girar a gran velocidad y a caer en picado. En pocos segundos se estamparon contra el suelo. Gai salió de un salto de la nube de polvo y miró fijamente. Yuan estaba de pie.
- No ha estado nada mal Maito Gai, no esperaba menos de un hombre como tú la verdad, pero si es eso todo lo que tienes no creas que me podrás derrotar. Ahora me toca a mí.
- ¿Cómo?
Yuan junto sus manos y comenzó a emitir chackra que emanaba de su cuerpo y se dirigía hacía sus manos y sus pies. Gai miraba impasivo.
- ¡Prepárate Maito Gai!
Yuan desapareció de la vista de Gai y en pocos segundos apareció delante suya y le clavo un fuerte puñetazo en el estómago que lanzó a Gai por los aires. En otros pocos segundos Yuan aparecía por encima de Gai y le golpeó un talonazo en la espalda lanzándolo contra el suelo. Gai pudo detener su caída.
- ¡Vamos Maito Gai, estoy seguro que puedes hacerlo mejor!
Yuan continuó moviéndose muy rápidamente y Gai no paraba de recibir golpes de todos lados.
- Maldición… este tipo es muy fuerte… - pensó Gai intento seguirle con la mirada.
Yuan se detuvo a solo unos pasos de Gai y ambos se miraron fijamente.
- ¿Qué te parece Maito Gai? Mi velocidad supera con creces la tuya. Nadie es capaz de detenerme cuando activo está técnica.
- ¿Qué técnica es esa si se puede saber?
- Es muy sencillo, el taijutsu se basa en la rapidez y la fuerza bruta. Nosotros los expertos en taijutsu cuando queremos realizar un golpe mortal transmitimos nuestro chackra al puño a la mano para hacerlo y en ese momento dejamos de emitir chackra a los otros puntos del cuerpo, con lo que son más vulnerables – Yuan cerró los ojos y se quedó pensativo mientras hablaba - . Así que roto esa debilidad mandando mi chackra a todo mi cuerp… - cuando Yuan abrió los ojos quedó pasmado.
- Ya veo… transmitir chackra a todo el cuerpo… - Gai decía en alto todo lo que estaba apuntando en la libreta.
- ¡Pero que haces escribiendo en una libreta en medio de un combate imbécil!
Gai no le hizo caso.
- Bueno da igual – Yuan sonrió - . Porque dentro de poco… ¡estarás muerto!
Yuan comenzó a moverse de nuevo a gran velocidad. Comenzó a correr a toda prisa alrededor de Gai, corriendo en círculos y formando un tornado de polvo con lo rápido que iba. Gai cerró su libreta y sonrió.
- No te creas que por moverte así de rápido podrás conmigo amigo.
- ¿Qué dices?
- ¡Te voy a enseñar el enorme poder de la juventud! ¡Tercera puerta, la del espíritu ábrete!
El cuerpo de Gai comenzó a emitir una gran cantidad de chackra y su piel se volvió de un tono rojizo ante los asombrados ojos de Yuan.
- ¿Pero qué demonios es eso?
- ¡Cuarta puerta, la de la vida ábrete!
El cuerpo de Gai lanzaba más y más chackra y el tono de su piel se volvía cada vez más rojizo.
- ¿¡Zesshou Hachimon Hougeki!? – Pensó Yuan totalmente sorprendido ante la técnica de Gai.
- ¡Vamos! – Gritó Gai y comenzó a moverse a gran velocidad y en menos de dos segundos consiguió seguir el ritmo de de Yuan.
- ¡Maldición!
Yuan dejó de correr en círculos y saltó en el aire y gracias a que a través de sus pies emitía chackra pudo hacer como que se apoyaba en una pared, pero en el cielo, y lanzarse a toda velocidad contra Gai que lo imitó y los puños de ambos chocaron creando una potente onda de choque que hizo temblar todo el lugar.
Ambos luchadores fueron lanzados a un par de metros pero en pocos segundos se levantaron de nuevo y comenzaron de nuevo a moverse a gran velocidad. Cada uno intentaba encontrar al otro para golpearlo.
Yuan se logró poner detrás de Gai y golpearle una patada que lo lanzó a toda velocidad contra el suelo, pero Gai uso su velocidad para parar a tiempo en al aire y moverse a toda velocidad contra Yuan. Se colocó delante de Yuan y se preparó para su golpe.
- ¡Konoha Daisenpü!
Fue como si el giro de la patada de Gai creara un fuerte remolino de hojas. Consiguió alcanzar a Yuan y lanzarlo a toda velocidad contra el suelo. Yuan no pudo hacer nada y se estrelló contra el suelo, creando un gran cráter.
Gai miró por un momento el fondo del cráter donde estaba Yuan y se lanzó sobre el moviéndose por el cielo como si estuvieran saltando entre dos paredes. Finalmente estaba apunto de llegar y se preparó para el golpe.
- ¡Dainamikku-Entori!
La patada voladora de Gai iba a chafar la cabeza de Yuan quien reacciono a tiempo para escaparse a gran velocidad. Yuan miró fijamente a Gai y se lanzó contra el y cuando estuvo a tan solo dos pasos de el lo golpeo con los dos puños a la vez.
- ¡Ha ryu ken! (Golpe onda de dragón)
Gai salió disparado a toda velocidad pero puedo detenerse y ambos se miraron fijamente.
- No está nada mal Maito Gai pero te voy a enseñar que no podrás conmigo así como así. ¡Prepárate para conocer mi técnica más poderosa!
Yuan comenzó a cargar chackra y se lanzó de nuevo contra Gai quien lo esperó. Yuan se movía saltando de un lugar a otro y a Gai le pareció ver que imitaba algo parecido a un tigre. Yuan saltó y en su puño derecho pareció como si se formara un remolino de chackra que lanzó contra Gai. El remolino de chackra se volvió gigantesco y rodeo a Gai. Desde el centró del remolino, Yuan se acercó a toda velocidad y le golpeó un fuertísimo puñetazo a Gai en el estómago.
- ¡Mizu Tora senpû! (Remolino de agua del tigre)
Gai salió disparado contra las paredes de la muralla de Konoha, contra la cual se estrelló fuertemente. Yuan miró su éxito.
- ¿Qué te ha parecido Maito Gai?
Gai salió disparando de entre los escombros y golpeó con todas sus fuerzas un puñetazo a Yuan que salió disparando pero pudo frenar. Gai se puso muy cerca de él y lo lanzó por los aires con una fuerte patada. Gai dio un gran saltó y luego, impulsado por su chackra, se lanzó contra Yuan. Los puños de Gai comenzaron a arder.
- ¡Asa Kujaku!
Yuan comenzó a recibir cientos de puñetazos en su cuerpo. Los puños de Gai quemaban como el fuego y recibía varias decenas de puñetazos cada segundo. Al final Gai terminó con un fuerte golpe y Yuan se estrelló bruscamente contra el suelo. Yuan se hundió en la tierra y hubo un fuerte temblor. Cuando Gai aterrizó en el suelo también hubo un gran temblor y el suelo se rompió a sus pies. Para su sorpresa Yuan se levantó. Tenía todo el cuerpo lleno de quemaduras causadas por el golpe de Gai y varias heridas por las que caían pequeños hilos de sangre.
- No ha estado nada mal Maito Gai. ¡Ahora veamos si eres capaz de igualar mi golpe! ¡Prepárate para morir!
Ambos ninjas corrieron el uno contra el otro y emitían su chackra al máximo.
- ¡Mizu Tora senpû!
- ¡Asa Kujaku!
Ambos golpes chocaron a la vez y hubo una gran explosión el lugar seguida de un fuerte terremoto.
Shiro corría todo lo deprisa que podía por el bosque. Había oído fuertes temblores desde hacía un rato, procedentes de la aldea. Se preguntaba que estaría pasando pero no podía detenerse a preguntarse ni volver a la aldea.
Gai salió de entre los escombros como pudo. Las puertas se habían cerrado y estaba muy exhausto. Al chocar los golpes había habido una explosión. Era todo lo que recordaba. Ante sus ojos, Yuan también surgió de entre varios escombros. Parecía tan cansado como él.
- No está mal… Maito Gai… pero aún no has acabado conmigo ni podrás ganarme… - dijo Yuan con dificultad.
- Eso ya lo veremos porque yo tengo algo que tú no tienes.
- ¿Y qué es?
.- ¡El poder de la juventud para ponerme metas que debo cumplir y gracias a eso te derrotaré!
- Estás loco -.-U.
- Te voy a derrotar con mi siguiente golpe y si no consigo golpearte cien veces daré 100 vuelvas a la villa haciendo el pino con una sola mano.
- ¡Pero se puede saber que tonterías dices!
- ¡Vamos allá!
Gai se lanzó contra Yuan que estaba tan cansado que no podía ni moverse. Gai comenzó a golpear a Yuan con sus puños una gran serie de golpes que alternaban entre patadas y puñetazos.
- ¡1. 2. 3 .4 ….!
Gai gritaba el número de puñetazos que le daba tan deprisa como podía. Yuan no podía defenderse solo recibirlos. Había llegado su final. Gai se detuvo. Había hecho 99 golpes y le quedaba el último que tumbaría a un Yuan que estaba tambaleándose y más muerto que vivo. Gai se preparó concentrando fuerza en su puño y se preparó para golpearlo con el golpe cien.
- ¡Y 100…. Achús!
El estornudo de Gai hizo que el cuerpo de Yuan cayese al suelo, muerto. Gai se quedó de piedra y comenzaron a salirle lagrimones de los ojos.
- ¿¡Por queeeeeee!? ¿¡Acaso el poder de mi juventud no es tan fuerte!?
Gai no podía creerse que hubiera fallado por un solo golpe, pero…
- Bueno he de cumplir mi promesa. Los hombres siempre debemos hacerlo.
Gai se coloco en posición y comenzó a caminar haciendo el pino con una sola mano.
Lejos de la aldea hubo un fuerte temblor. En una zona abierta del bosque, Hiashi, Rikimaru, Aoshi y Kiaki. No muy lejos de ellos había cuatro ninjas. Uno de ellos era enorme y su cuerpo parecía que tuviera un montón de grasa en su interior. Ese ninja gigante que podría medir más de dos metros reía con malicia.
- ¿Y estos son los famosos Hyuga? Por favor – dijo el grandullón riendo a carcajadas.
Hiashi hizo caso omiso de lo que dijo el grandullón. Miró hacía el grupo de los otros tres ninjas. Uno de ellos sostenía a Hinata en sus brazos. Ella estaba inconsciente.
- ¡No nos insultes maldito gordo!
Rikimaru se levantó del suelo con todas sus fuerzas y golpeó con su Jüken el estómago del grandullón, pero su puño de hundió en la grasa. No tuvo efecto.
- ¡No es posible!
- ¡Ja, ja, ja! ¡Largo de aquí escoria!
El grandullón golpeo una patada a Rikimaru y este cayó al suelo junto con los otros tres.
- Ya me he cansado de estos tres. Por favor Rizuma, ¿podrías encargarte de rematarles?
- Será un placer señor.
Rizuma tenía un cuerpo corpulento pero no alcanzaba la altura de su líder. El grupo de Hyuga ya habían comprobado que no solo el gordo era peligroso sino que los otros tres también. Rizuma se acercó hasta Hiashi y se preparó para matarlo con un fuerte puñetazo.
- Adiós señor Hyuga.
Rizuma preparó su puño para acabar con Hiashi quien cerró los ojos. Pasaron los segundos que parecían una eternidad y no pasaba nada. De pronto oyó como un movimiento de aire. Cuando abrió los ojos vio que Shiro estaba delante suya y Rizuma estaba más alejado.
- ¡Shiro! – Gritaron el grupo de los Hyuga a la vez.
.Shiro se giró para mirar al grupo de los Hyuga.
- Tenéis una pinta horrible.
- Cállate. ¿Qué haces aquí? – Preguntó Hiashi.
- Fui a la casa principal y vi que todo estaba en ruinas. Hanabi me indicó como encontraros.
- ¿Hanabi está bien? – Preguntó Hiashi con tono de preocupación.
- Si está a salvo, no te preocupes.
El grupo de cuatro ninjas miraban al grupo de Hyugas con el recién llegado atentamente.
- Bueno – Shiro se giró y miró al grupo de cuatro ninjas - . Creo que podemos comenzar con el baile.
P.D: Siento la tardanza pero es que he estado muy ocupado y no he tenido tiempo. Espero que os guste.
