Capítulo 10: El rostro del Mal: King Crimson Polly se estaba recuperando de las heridas que le habían causado Natasha y Carl contra ella, la sangre que caía y empapaba el asfalto del Puente Obetsu, el silencio que solo era interrumpido por el paso de los autos, la sensación de sentir esa furia que le invadía y la hacía convertir en un animal salvaje, ese era el momento preciso para la chica de lanzarse al asalto y darle una lección a su rival de una buena vez.
- Miren, chicos, ya estamos llegando: Osaka.- Informó Maggie, la cual tenía en su control el coche que llevaban consigo y así estaban a punto de encontrarse con el Jefe, ya la misión estaba casi finalizada, solo quedaba entregar a Carol en las manos de esa persona, pero ¿cómo pasarían el momento? ¿Qué diría el hombre que operaba la Yakuza sobre la traición que le estaban jugando a escondidas? ¿Esto era posible?.
Un aura de preocupación cayó sobre todos los presentes, mientras que no se oía el volar de una mosca por los alrededores, la victoria había sido clara: Lograron sacarse de encima a Polly y a "Survivor", pero aún así, las cosas no parecían funcionar a la perfección, era un extraño sabor agridulce que yacía en toda la banda.
- Oigan.-Les llamó Haiku a todos.
- ¿Qué pasó, Haiku?.- Preguntó Di Martino.
- ¿No creen que esto fue demasiado "fácil"?.- Quiso saber la chica gótica al respecto.
- Sí, está en lo cierto.- Sentenció Natasha, dándole la razón a la peli negra.
Tenía razón, fue demasiado "fácil" todo esto, se hablaba de "muchos Asesinos de Élite" que estaban metidos en su búsqueda y en el deseo de acabar con el Jefe para tomar el poder, sin embargo, las cosas se habían vuelto muy "favorables", pero eso no dejaba de preocupar a Natasha, la cual no le quitaba los ojos de encima hacia el Norte, a Osaka, como si ese sitio fuera un lugar para tenderles a todos una trampa y acabar con ellos de una sola vez.
Justo en ese momento, terminaron de cruzar el Puente Obetsu y llegaron hacia Osaka, finalmente, un viaje bastante largo desde Okinawa, ahora venía el momento más importante: Reunirse con el Jefe.
- ¿Dijo en qué sitio se encuentra?.- Preguntó Carl, el cual no se despegaba de su arma.
- Sí, en esa Iglesia de allí: La Iglesia San Felipe de Osaka.- Apuntó Maggie hacia aquella dirección, en la cual podía verse un antiguo edificio de la Orden de los Jesuitas levantado y que aún permanecía intacto, a pesar de todos los temblores que había allí.- Iré yo sola con Carol, no es bueno que vengan todos.- Fue la orden de la emo.
- ¿Qué? No, yo también iré, quiero verlo, él no sabrá quién soy.- Se negó a Natasha en permanecer a un lado y sin hacer nada.
- No seas suicida, amiga, el Jefe ya puede saber sobre ti, es mejor que te quedes aquí por tu Seguridad.- Le recomendó Di Martino, poniendo su mano en los hombros de la rubia.
- No, está en lo cierto, está en su derecho ir y ver a la persona que se enfrentará: Natasha, ve, yo ocuparé tu puesto de vigilar.- Le apoyó Lily al respecto.
- ¡¿Qué?! No...se...se va a matar.- Intentó Di Martino en detenerla una vez más.
- No, Lily tiene razón y es verdad. Ir solo yo con Carol sería exponerse y ser asesinados en poco tiempo, así que, Natasha, tú vienes conmigo.- Le aprobó la peli negra el paso para ir con ella hacia el encuentro.
- Genial, vayamos antes que...- Pidió la rubia escarlata, pero en esos momentos, la alegría de ella desapareció, ya que pudo sentir una presencia enemiga en el aire.- Será mejor movernos.- Ordenó en esos momentos.
- ¿Qué pasa?.- Preguntó Carl y preparó a "Sex Pistols".
- Haiku.- Le llamó Lily a la gótica y ésta invocó a "Keane" junto con "Crystal Ball", examinando el sitio.
- Mierda, ¡aquí viene!.- Exclamó la chica de cabellos negros y largos, alertando de la llegada de Polly.
- ¡¿Qué?! ¡Se tendría que haber muerto!.- Bramó Carl con furia.
- Está cerca: ¡A 500 metros, váyanse, ya!.- Pidió Haiku y se quedó a pelear junto con Carl contra Polly y su Stand "Survivor".
Natasha junto con Maggie y Carol salieron disparados hacia la Iglesia de San Felipe, mientras que Di Martino se llevaba a Rocky y Lily hacia los muelles, abandonando el coche que tenían para perderles la pista, que fuera un señuelo para la rival y así tenderle una trampa.
- Estate atenta.- Pidió Carl, el cual tenía el tambor de su arma cargado.
- Siempre lo estoy.- Respondió Haiku y de ahí observó en la Bola de Cristal que llevaba consigo "Keane", el cual le enseñaba el camino que tomaría la rival.- Va a atacar justo en esa dirección.- Apuntó ella.
- Genial.- Finalizó Carl y de ahí salieron ambos para el enfrentamiento.
Parecía una locura, pero cuando aparecieron delante del enemigo, Polly no apareció, había "desaparecido".
- ¿Qué? ¡¿Qué mierda pasó?! ¡¿Acaso eso te está fallando?!.- Preguntó el moreno a la gótica, la cual no podía creer que su predicción había fallado.
- No...No es posible...no...¡no puede ser...a menos! ¡CARL, CUIDADO!.- Gritó Haiku y tomó al chico del cuello de su camisa, sacándolo del peligro, ya que en ese momento, una violenta "ráfaga" se lanzó contra ellos, tirándolos al piso y de ahí se detenía ante los confundidos personajes.
- ¿Qué pasó? ¿Creían que yo me iba a tragar el anzuelo y así ganarían rápido el combate?. No, esto no es un juego de computadora, estúpidos, primero me haré cargo de destrozarlos, luego podrán morir en paz.- Sentenció Polly, la cual preparó a su Stand y estaba por matar a Haiku, cuando ella se defendió con "Keane", el cual le dio un fuerte golpe contra el casco suyo, logrando dañar el cristal que llevaba.
- ¡Muy bien, eso la distraerá un rato! ¡Ahora, "Sex Pistols"!.- Exclamó Carl y disparó su arma con el Stand suyo, las balas salieron disparadas y dirigidas hacia Polly pero éstas revotaron como una pelota, impactando una de ellas contra el estómago del moreno, quien cayó al piso adolorido.
- ¡Carl!.- Gritó Haiku, mientras que el joven ponía su mano en la herida.
- "Hija de puta, fui demasiado confiado...agh...maldita...usa el viento a tu favor...agh...mierda, necesito...necesito pensar rápido en una estrategia, sino llegará hasta Carol, Maggie y Natasha".- Pensó el joven, quien veía como las gotas de sangre caían al piso, empapándolo.
- Déjame ayudarte.- Pidió Haiku, pero cuando intentó curarlo, "Survivor" le arrojó una nueva ráfaga de viento, tirándola contra el piso, quedando inconsciente.
- ¡Maldita!.- Bramó con furia el joven.
- Esta es una batalla de uno a uno, no te preocupes, no está muerta, solo inconsciente.- Dijo Polly, mientras que se acercaba hacia él.- Ahora, ¿cómo deberé matarte? ¿Lenta o rápidamente?.- Se preguntaba con burla en su voz.
- "Esta puta se cree que puede conmigo, yo le voy a enseñar de que con un Casagrande nunca hay joderlo. Ahora verás".- Pensó el chico, quien no iba a darse por vencido en ningún momento y de ahí intentó buscar un punto débil.- "Bien, utiliza el viento a su favor, tal vez...tal vez pueda darle, no solo al traje que lleva, sino a esos patines...puedo...hacerlo".- Sentenció el chico y apuntó su arma.
- ¡Mista, hemos encontrado un punto débil en ella!.- Le informó Número 1.
- ¿Dónde?.- Preguntó el moreno.
- Esas aberturas en los patines, allí es donde obtiene ese poder de viento.- Apuntó Número 6 aquella posición.
- Perfecto: Ahora lo entiendo todo.- Finalizó el chico y se preparó para disparar.-
- ¿Qué sucede, Carl? ¿Ya te despediste de todos?.- Preguntó Polly con burla.
- Jejejeje, estás equivocada, maldita: ¡Eres tú la que partirá en este preciso momento!.- Sentenció el chico.- Ya estás muerta.- Finalizó.
- ¿Qué?.- Quiso saber Polly y de ahí se lanzó al ataque con sus patines.
- ¡"SEX PISTOLS"! ¡UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS!.- Gritó y de ahí inició la cuenta regresiva.- "Vamos, puta, vamos, muéstrame tu punto débil".- Pidió el chico y de ahí jaló el gatillo, atacando a la rival, quien evadió las seis balas, pero no se dio cuenta que el Stand se había "pegado" a su alrededor como moscas.
- ¡Jajajaja, fallaste!.- Festejó Polly pero de ahí sintió todo un "bombardeo" que atravesaba sus patines, destruyendo y desestabilizando a su Stand, quedando totalmente a merced de Carl.
- No, has sido tú la que ha fallado.- Sentenció el chico y volvió a recargar el arma.- ¡Esto es por Haiku, esto es por Maggie, esto es por Di Martino, esto es por Rocky, esto es por la banda y esto...esto es por Natasha!.- Exclamó el moreno y las balas impactaron contra el cuerpo de la castaña, quien perdió el control y terminó cayendo muerta al piso y su Stand desaparecía para siempre.
Lo había logrado, había vencido a la rival que los estaba siguiendo. El chico se tambaleaba del dolor, la pérdida de sangre y fue entonces que cayó al piso, arrodillado.
- Lo...lo logré...con esto...con esto evité que fuera hasta la Iglesia de San Felipe, ya está...agh...no...no me queda mucho tiempo...por favor...Natasha...cuida bien a los chicos, ¿sí?...Dirige bien a la Yakuza.- Fueron las palabras de Carl antes de caer al piso, inconsciente y de ahí, Haiku se despertaba.
- ¿Qué...Qué pasó? ¡Carl!.- Gritó la chica y fue a socorrerlo, a curar sus heridas.- Lo lograste, venciste a Polly, muy bien, ¡pero no te vayas a morir, maldito infeliz, no se te ocurra estirar la pata en estos momentos! ¡Te vas a salvar, lo juro!.- Prometió la gótica y comenzó a sanar las heridas de bala que tenía el chico a su alrededor.
Por su parte, en los muelles, Lily junto con Rocky y Di Martino sintieron que la batalla había terminado, pero una extraña sensación les invadía, en especial a la rubia Loud y a la bella castaña, quien miraba hacia la Iglesia donde se estaba llevando a cabo la reunión entre el Jefe junto con Maggie, quien iba con Natasha y Carol, objetivo resguardado y protegido por ambas chicas.
- "No sé por qué, pero no me gusta para nada esta reunión".- Pensó la castaña y pidió que todo pasara rápido.
- ¿Así que ya han llegado? Bien, muy bien, han cumplido con la misión. Será mejor que vaya a "darles la bienvenida".- Dijo una misteriosa voz en las sombras, la cual avanzaba serio y frío hacia el sitio de la reunión.
Dentro de la Iglesia de San Felipe, las tres chicas iban caminando en silencio hacia el encuentro con el Jefe, Maggie permanecía callada junto con Natasha, mientras que Carol se la veía bastante tranquila, observando la belleza arquitectónica del edificio, pero de golpe, ella se detuvo.
- Oye, ¿estás bien?.- Preguntó Natasha a la rubia.
- ¿Qué te ocurre?.- Quiso saber Maggie, pero la chica se sentía "acosada", perseguida por un miedo más letal que los "Asesinos de Élite".
- Esperen, creo que no deberíamos seguir más.- Fue el pedido de Carol.
- Ahora lo dices, estamos tan cerca de conocer al Jefe y tú no quieres seguir caminando, no tienes nada de qué temer. Estás a salvo con nosotras.- Le prometió Natasha a la chica, quien no se sentía tranquila.
- ¿Qué escondes, "Princesita"?.- Preguntó Maggie con severidad en su voz, como si fuera una película de policías y ladrones.
- Es sobre la persona que nunca he visto en mi vida, desde que era pequeña, él...- Iba a decirles Carol, pero en ese momento, cuando Natasha y Maggie se acercaron hacia la rubia, algo misterioso sucedió.
Como si hubieran sido movidas por una fuerza desconocida, ambas amigas estaban separadas por 7 metros de diferencia y cuando se voltearon para ver hacia donde estaba Carol, ésta había desaparecido por completo, como si se hubiera esfumado en el aire.
- ¡¿Qué pasó?! ¡¿En dónde está Carol?!.- Preguntó Maggie con sorpresa y terror.
- ¡No lo sé, pero esto no me gusta, debe ser otro Usuario Stand!.- Alertó Natasha y de ahí, la peli negra halló un rastro de sangre que iba hacia el subsuelo de la Iglesia.
- Vamos, creo que tenemos una pista.- Pidió la chica emo y de ahí siguieron aquel rastro que las llevó hasta esa zona.
El Subsuelo era frío y oscuro, cubierto de columnas romanas que sostuvieron en el Pasado aquel edificio, ahora mejorado con el avance de la tecnología y la arquitectura y poco iluminado por la luz del Sol, las dos chicas llegaron hasta ese sitio por las escaleras, encontrándose con Carol.
- ¡Dios, ahí está!.- Apuntó Maggie y se arrodilló para ver si se hallaba en buen estado.
- ¿Está...?.- Preguntó Natasha pero su amiga negó con la cabeza.
- La noquearon, no sé quién, pero algo no me gusta, hay que sacarla de aquí.- Pidió la chica emo, sin embargo, cuando Natasha bajó, ella invocó a su Stand, ya que fueron tomadas por sorpresa: Unos misteriosos pasos que se acercaban hacia ella, señalando el peligro que estaban por soportar en aquellos momentos.
Una figura salía de las sombras: Alto, cabellos lacios y castaños, llevaba puesto una remera roja de mangas largas junto con pantalones negros, podía verse un poco de musculatura en su cuerpo junto con unos zapatos del mismo, una mirada de desprecio, odio hacia la vida humana.
- Veo que jugaron de más aquí, chicas; pero debo felicitarlas, nadie ha logrado llegar hasta aquí y averiguar sobre mi identidad. ¿Saben? Debería asesinarlas para que no se divulgue nada sobre mí pero ¿qué diablos?. Ustedes lo han logrado.- Mostró sus "aprecios" aquel joven castaño, el cual les aplaudió.
- ¡¿Quién eres?! ¡¿Tú eres el Jefe?!.- Preguntó Natasha, desafiante.
- Así es, déjame que me presente: Soy Chandler, el Jefe de la Yakuza, jejeje y ahora va mi pregunta-respuesta: Yo te conozco, eres la hija de Alexander y Leni, Natasha Ivanisevic-Loud, también tienes un Stand y un sueño ¡Conquistar el poder mío en la organización! ¿Crees que permitiré que gente como tú venga a quitarme lo que me pertenece? ¡Estás muy equivocada!. Los últimos que intentaron hacerlo no terminaron muy bien, pobres de Benny y Hugh, debieron haber esperado lo suficiente, pero no, se "excedieron", una lástima, ahora están en una tumba submarina en el Océano Pacífico, pero ¿qué más da?. Ustedes trajeron a mi hija aquí, pero no puedo permitir que sepan sobre mi identidad y además de que ya estaba enterado de tu traición, Maggie, muy pero muy mal.- Se presentó con elegancia, como si fuera un villano de las películas de antes, sin embargo estaba mostrando su peor cara y ahora se dirigía hacia ellas.- Es tiempo de morir.- Finalizó el joven y una misteriosa ofensiva destruyó las escaleras del subsuelo, atrapando a ambas amigas.
- ¡Eso nunca! ¡"Sabaton"!.- Exclamó Natasha e invocó a su Stand.
- ¡MUDA, MUDA, MUDA, MUDA!.- Gritó la Emperatriz, pero cuando fue a atacar a Chandler, éste se "desvaneció" en el aire y tanto ella como su Stand Master fueron golpeadas por una misteriosa fuerza.
- ¡¿Qué fue eso?!.- Se preguntó Maggie, sorprendida de ver semejante poder en el Jefe.
Natasha cayó al suelo y junto con su amiga evadían los golpes repentinos de aquel misterioso personaje, el cual no se mostraba por ningún momento.
- ¡No seas cobarde, hijo de puta y muestra tu Stand, ahora!.- Ordenó Natasha.
- ¡Con placer!.- Sentenció el rival y de ahí apareció lo que pedía la rubia escarlata:
Allí estaba un Stand de contextura física enorme, similar a Chandler. El cuerpo estaba cubierto por una rejilla diagonal elevada, por debajo de una capa de color rojo, a excepción de su cara, cuello, hombreras, codos, manos, abdomen, ingle, rodillas y pies/calzado. Sus ojos comprendían orificios afilados de un sesgo hacia el interior escarpado, donde podían verse dos pequeños ojos redondos pisciformes/anfibios/reptilescos, mostraba los dientes a través de su boca pequeña. Su corona era plana y emergía de su frente en dos niveles, al frente del cual tenía una cara más pequeña, ovalada de la misma expresión, llamado "Epitafio", el Sub-Stand, situado en la frente del principal, en una superficie de color rosa duplicada en su misma posición.
Natasha quedó helada junto con Maggie, ¿ese era el Stand?. Éste se acercó hacia la rubia y quedó temblando del miedo.
- ¿Qué pasa, niña? ¿Te mojaste los pantalones y quieres que llame a tus padres para que te vengan a buscar?.- Preguntó Chandler.- Este es mi Stand, King Crimson y ya desde su llegada que ustedes están muertas.- Sentenció con severidad el castaño, mientras que arrojaba de un puñetazo a ambas chicas, destruyendo varias columnas.
- ¡MUDA, MUDA, MUDA!.- Gritó "Sabaton", intentando proteger a su Usuaria, pero "King Crimson" era más rápido y tenía una fuerza sobrehumana aterradora.
- ¡Stand idiota, ¿crees que estás a la...?!.- Preguntó Chandler, sin embargo su rostro recibió varias cortadas de la katana de "Sabaton", quien protegió a su Usuaria y de ahí ella se levantaba.
- ¿Te dije esto?: ¡Nunca te burles de mis padres ni de mí, hijo de puta! ¡No me qué tan fuerte sea tu "King Crimson", yo te derrotaré, lo juro!.- Prometió Natasha, desafiando al enemigo.
- ¡ESTÚPIDA, LLEGÓ TU HORA! ¡ACABA CON ELLA, "KING CRIMSON"!.- Ordenó el castaño a su Stand y éste se lanzó contra ella.
- ¡Es la hora de morir, maldita!.- Habló el personaje, pero en aquellos momentos, pareciendo que el tiempo se había vuelto lento, justo cuando estaba por sobrepasar la defensa de "Sabaton", alguien se interpuso, recibiendo el puño del enemigo, atravesando su pecho.
Unas cuantas gotas cayeron al piso, los ojos de Natasha se volvieron enormes al ver a la persona que se había interpuesto para protegerla del golpe, mientras que usaba una de las "Cremalleras" de "Sticky Fingers", sacando a la rubia escarlata, a "Sabaton" y a Carol del lugar.
- Huye...sálvate, Natasha, tienes que decirles a todos lo que viste...no...no te quedes atrás...- Se reveló aquella persona que le había salvado la vida.
- Maggie...- Quedó la rubia escarlata helada al ver a su amiga que se estaba sacrificando y la había protegido de aquel golpe.
- ¡Maggie, eres una idiota, agh! Ganan esta batalla, pero esto no termina, ¡la próxima no tendrás tanta suerte, Natasha!.- Advirtió Chandler, el cual desapareció junto con King Crimson y de ahí, Maggie utilizaba las pocas fuerzas que tenía para sacarlas del Subsuelo de la Iglesia y de ahí volver a las calles, donde tenían que informarles a todos los presentes sobre lo ocurrido.
Una vez afuera, Natasha llevó a Maggie en sus brazos hacia donde se encontraban los demás junto con Carol, quien se había despertado tras quedar noqueada.
- ¡Necesito ayuda, por favor, vengan!.- Llamó la rubia con preocupación a sus amigos y éstos vinieron corriendo para intentar salvarle la vida a Maggie de la herida que le había causado King Crimson.
Ahora la guerra tomaba un camino bastante complicado y en donde la Muerte acechaba por todas partes: Era una lucha por sobrevivir y sobre quién gobernaría en la Yakuza.
- "Chandler, ahora veo que eres un rival peligroso, pero no puedes quitarte de encima que eres un cobarde, no pienso perdonarte: Pagarás caro lo que nos has hecho, voy a darte caza y cuando te encuentre, rezarás nunca haberme conocido. ¡Lo juro!".- Prometió Natasha, mientras que miraba hacia el Norte, hacia Tokyo y de ahí apretaba los puños con fuerza, deseando derrotar al enemigo.
Nuevo capítulo recién salido del horno. Finalmente vemos al Jefe y no al final del manga como hicieron en "Vento Aureo". ¿Qué les parece?. En el próximo veremos a Lincoln, sus hermanas y Bobby reunidos en Tokyo, tranquilos que no me olvidé de ellos, es que hoy quería hacer aparecer al Jefe y a su Stand.
Les dejo esta Regla de Oro: Si ven Jojo´s, manga y anime, no se encariñen con ningún personaje, es muy duro esto, pero tienen que obedecer esa regla.
Por último, saludos para todos los seguidores de esta historia, en especial para the freemaker, RCurrent, Banghg, Arokham, Mr coconut 2091 y Sam The Stormbringer.
Cuídense y nos vemos en el capítulo 11: "Hacia Tokyo". Buen Martes para todos ustedes :D.
