Melodía de amor
Nota aclaratoria: Los personajes de Candy Candy no me pertenecen son de Kyoko Mizuki y Yumiko Igarashi.
Summary / Resumen; Candy y Terry son amigos desde pequeños, pero por trabajos de sus padres se separan siguiendo su amistad a través de cartas, al crecer Susana, la prima lejana de Candy una joven rica y caprichosa valiéndose de la amistad que los unía hace que Terry se case con ella, haciendo destrozar el corazón de Candy que lo ama. Susana hace de la vida de Terry un martirio, sin embargo él descubre que nunca amo a Susana, que su gran amor es, ha sido y será su amiga de la infancia Candy, pero ¿podrán confesarse su amor y ser feliz? Una historia contada con ayuda de canciones
Capítulo 10 El amor de mi vida
Candy estaba sorprendida, no podía creer que Terry, su gran amor estuviera con ella, besándola ahí en Central Park, y sobre todo al atardecer, todo perfecto para una gran escena romántica
- Terry ¿Qué haces aquí? – le pregunta después de que sus labios se separan, rompiendo la magia, pero el pelinegro sólo sonríe, sabía lo confundida que debería estar ella, pues de la noche a la mañana sus sentimientos dormidos habían despertado
- Vine a buscarte, te fuiste sin que habláramos, si bien recuerdo no contestaste a mi pregunta, sin embargo si contestaré la tuya, estoy aquí porque he descubierto que [cuando estoy contigo crece mi esperanza, vas alimentando el amor de mi alma, Si no estás conmigo se me escapa el aire, sólo a tu lado siento que respiro. No hay nada que cambiar, no hay nada que decir. Hay tanto que inventar, no hay nada que fingir. Me enamoré de ti]- declaró Terry
- Terry, pero tú amas a Susana – dijo la rubia, no quería ilusionarse, no quería que le volvieran a destrozar el corazón
- Creí estar enamorado de Susana, pero cuando me besaste [todo cambio, de blanco y negro a color, me convertí, y fue tan fácil quererte tanto, algo que no imaginaba fue entregarte mi amor con una mirada, fue perderme en tu amor simplemente pasó y todo tuyo ya soy, antes que pase más tiempo contigo amor, tengo que decir q eres el amor de mi vida, antes que te ame mas escucha por favor, déjame decir que todo te di y no hay como explicar, para menos si tú no estás, simplemente así lo sentí, cuando] me besaste, despertaste en mi sentimientos dormidos, así es Candy, no sé desde cuando están ahí, pero sí sé que todo cambió dentro de mí a partir de eso beso, por eso te pido tan solo una oportunidad
- Terry, no lo sé tengo tanto miedo [Pero tengo miedo, miedo de perderte, miedo de que dudes si conmigo es suficiente. Cuando pase el tiempo, si sigue este presente, empezaré a creerme que lo nuestro es diferente.] Espero que me quieras, amor, siempre.] Porque mi corazón no soportaría tenerte y perderte
- Candy, sé que sufriste mucho por mi estupidez, pero ahora todo será diferente, ¿vamos a intentarlo?
- no lo sé – empezó a decir la rubia
- no digas nada, te propongo algo, déjame demostrártelo, si en un mes me sigues diciendo que no, lo aceptaré, por favor te lo pido hazlo por nosotros – suplica el pelinegro
- De acuerdo pero no te prometo nada – respondió la rubia, ambos se abrazaron, Terry hubiese querido que ella lo aceptara de inmediato, pero comprendió que después de todo lo que ella había pasado era natural que actuara de esa forma, pero de algo estaba seguro, que haría que Candy confiara nuevamente en él
Ambos regresaron al hotel tomados de la mano, cualquiera que los viera pensarían que tenían mucho tiempo de novio, pues el amor desbordaba ante ellos, aunque por el momento la rubia hubiera dar tiempo para que Terry estuviera seguros de sus sentimientos
Al otro día Terry llevó a Candy a la facultad de Ciencias de la Salud en Columbia University antes de i r a Julliards a presentar su prueba de admisión, por supuesto que fue todo un éxito por otra parte, Candy empezaba todo el trámite de papeleo, entregó su carta de aceptación a la secretaria y se formó para la entrevista final en la sala de espera en la cual había bastantes chicos
- Puedes sentarte aquí – dijo un chico de cabellos castaños y ojos dorados
- Gracias – dijo Candy mientras se sentaba junto al chico
- Mucho gusto me llamo Nicholas Clayton, pero puedes llamarme Nick
- Candace White Ardlay, pero me dicen Candy – respondió ella con una sonrisa
- ¿Adrlay? De los Ardlay de Chicago – cuestionó él
- Así es, ¿Por qué te sorprendes? –
- Es que pensé que las chicas de esa familia no las dejaban estudiar –
- lo sé, pero mis abuelos me aman y me dejaron hacerlo –
- ¿Abuelos? –
- Mis padres murieron, vivo con mis abuelos – dijo ella un poco triste al recordar a tus padres
- Lo siento
- No te preocupes – ambos chicos estuvieron platicando, en realidad Nick era bastante agradable y porque no decirlo apuesto, llegó el turno de su entrevista y Candy se quedó sola, momentos después ella entraba a su entrevista, la cual resultó todo un éxito
- Déjeme decirle señorita White que me ha sorprendido – dijo la vieja enfermera Paige Thompson
- ¿Por qué? – cuestionó la rubia
- Pensé que era de esas niñas ricas que sólo venía aquí por un capricho, me alegro que no sea como ellas
- Gracias
- Entonces señorita White, mañana puede venir por su horario
Candy se marchó, a la salida se encontró con Nick
- Hola Candy ¿Cómo te fue en la entrevista?
- Me aceptaron, mañana vengo por mi horario
- Me alegro, te invito una malteada para celebrar –
- De acuerdo, - ambos se fueron a tomar su malteada, por supuesto hablaron de muchas cosas, Terry llega a buscar a Candy, por supuesto era una sorpresa para la rubia, pero la sorpresa se la llevó él al verla platicando tan animadamente con ese guapo muchacho, tratando de calmarse, pues en realidad Candy no estaba haciendo nada malo, al contrario se portaba como siempre, sin embargo Nick, le coqueteaba descaradamente, Terry entra y se dirige a su mesa al llegar toma a Candy por la cintura y le da un delicado beso en los labios
- Hola amor – le dice
- Terry – exclama la chica feliz, jamás se imaginó que él fuera por ella – te presento a Nicholas Clayton –
- mucho gusto Terruce Greum Grandchester, novio de esta encantadora señorita – dice el pelinegro haciendo que Candy se pusiera toda roja
- Mucho gusto – responde el castaño – Candy, ya se me hizo tarde, con permiso – dicho esto se fue
- Terry, me sorprendió verte, no esperé que vinieras por mí
- Era una sorpresa, pero lo que no me esperé es verte acompañada por ese chico que ya casi te desnudaba con los ojos –
- Terry no exageres – dice Candy un poco seria
- Lo siento Candy, me ganaron los celos, te tengo confianza, nunca traicionarías a nadie, pero ese chico no me gusto como te miraba
- ¿Celos?
- Así es Candy, [Siento celos es seguro que son celos, el amor es más tranquilo tan tranquilo como un beso] – Terry le da un tierno beso a Candy en los labios – [Siento celos que es igual a decir miedo y ¿por qué no? tal vez sin celos nuestro amor no sea completo] [por qué muero de celos que alguien de ti vaya a enamorarse y te haga olvidarme sabiendo que tu amor ya tiene dueño y hoy muero de celos que ese alguien llegue a deslumbrarte] [Tengo celos por amarte, me doy cuenta que al mirarte te amo tanto y tengo celos] – le confiesa el pelinegro
- Terry – empezó a decir la rubia – Candy, tal vez no quieras que mencionemos a ella, pero con Susana jamás tuve esta clase de "celos" tal vez porque nunca la amé como te amo a ti – la volvió a besar - ¿nos vamos? – ella asienta y se van de ahí. Candy estaba muy confundida por la declaración de su amado, ella nunca lo traicionaría y sabía que eso Terry jamás lo dudaría, pero ¿Cómo es que no llegó a sentir celos por Susana? Eso era lo que tal vez nunca entendería
Los días pasaron por supuesto todas la mañanas Terry iba a dejar a Candy a la Universidad para dirigirse después a su colegio y en la tarde la iba a buscar para comer juntos, aprovechando verla durante el día, las tardes que tenían libre paseaban o iban al cine, sin embargo Nick aprovechaba cada vez que Terry tenía clases en la tarde y que tanto Candy como él no tenían para invitarla a salir, por supuesto Candy sólo aceptaba dar una vuelta con él, él era demasiado atento con ella, lo que en ocasiones a ella le incomodaba, sobre todo porque Nick algunas veces lo hacía para molestar a Terry, sin embargo no lograba su objetivo hacer que ellos pelearan, el pelinegro jamás le iba dar ese gusto, porque sabía que era eso lo que quería Nick: separarlo de su amada rubia. Por lo que iba luchar por el amor de Candy costara lo que costara. Además el Terry desconfiaba de las amabilidades del castaño y no se equivocaba, pues lejos de ahí en un bar
- Hola Nick ¿Qué tal tu "conquista"? – dijo un joven negro de ojos verdes
- mal Zack, "su novio" no se le despeja, además no he podido hacer que se peleen, tengo que hacer que esa Ardlay sea mi novia, su dinero salvará a mi familia de la ruina – expresó Nick
- pero según me dices ella esta enamoradísima de su novio, él de ella – le responde Zack
- Así es amigo, pero tú sabes que una pequeña duda puede acabar con "su noviazgo" pero hasta ahora no he encontrado nada
- y si haces lo que hizo Caleb – le sugiere el chico de color
- ¿Seducirla, llevármela a la cama y después reparar su honor casándome con ella? No estaría mal – dice el castaño
- Aunque tú y yo sabemos que no la sedujo – ambos se ríen
- Tienes razón Zack, sin embargo con esta niña será difícil emborracharla o drogarla, es demasiado lista
- Entonces amigo si no es por las buenas que sea por las malas, claro, sin que se note que ha sido de esa manera – le aconseja Zack
- tienes razón sólo tengo que buscar el momento oportuno para hacerlo –
Semanas más tarde Terry y Candy se hallaban en Central Park
- Candy, mi amor, me escogieron para irme en una pequeña gira – le comenta Terry feliz a su novia
- ¡oh Terry! Qué alegría por ti – dice la rubia mientras lo abraza
- me voy mañana sólo será una semana, pero aún así estaré llamándote todos los días – le da un pequeño beso – me acompañas a festejarlo
Terry la llevó a un comer a un restaurante cerca de ahí, después dieron un pequeño paseo en los carruajes
- Candy, te amo, quiero que formalicemos nuestro compromiso, es decir al menos decirle a tus abuelos y a mis padres ¿Qué te parece? – la chica suspira, ama a Terry de eso está segura y los días que ha pasado junto a él le han parecido un sueño, se ha dado cuenta de que todo era igual a antes de que apareciera Susana a estropearlo todo
- Terry, Por qué no lo discutimos cuando regreses de viaje – le responde la linda chica de ojos verdes, si bien el chico de ojos azules se entristece sabe la razón de la respuesta de la rubia, todavía no se ha sobrepuesto a lo pasado con Susana, no quiere apresurar las cosas, y respeta su decisión.
Al otro día Terry la lleva a la escuela y después de ahí parte a su gira. A la hora de la comida Candy se encontraba sola, Nick la ve y se acerca -¿Por qué tan sola Candy? ¿Dónde está tu novio?
- Se fue de gira con su grupo de teatro – dice sonriendo – estará fuera una semana
- Me dejas acompañarte a comer –
- por supuesto Nick – él se sienta y sonríe una semana entera para conquistar a Candy
Los días pasaron por más intentos que hacía Nick, Candy no caía en sus redes, lejos de ahí Terry después de haber disfrutado su cena se dispuso hablarle a Candy, como lo hacía todas las noches
- Así que Nick te invitó a una fiesta el viernes – preguntó el chico
- no, no me molesto, pero por favor mi amor, cuídate – le dice el pelinegro al escuchar la respuesta de Candy, nos vemos el domingo
- Así que tu novia va a una fiesta – le dijo Jeremías otro joven de la compañía
- Si, pero no me gusta el tipo que la invitó Nick Clayton
- ¿Nicholas Clayton? Terry, ¿tu novia tiene dinero? - preguntó Jeremías
- Si, ¿Por qué me lo preguntas?
- él siempre ha estado buscando una rica heredera, estoy seguro que hará las peores bajezas por conseguirlo, ¿sabes donde es la fiesta?
- Candy me dijo que en casa de Clayton – respondió el pelinegro
- Te sugiero que vayas a New York, no dejes que tu novia vaya a esa fiesta, habla con el director, cuéntale la situación te aseguró que te ayudará, su mejor amiga, una rica heredera de New Jersey, Caleb, el hermano de Nicholas, la emborrachó para que después se acostara con ella, después la obligaron a casarse con ese imbécil, estoy seguro que Nick piensa hacer lo mismo, la fiesta es una pantalla
Terry le explicó la situación al director y por supuesto le dio permiso al pelinegro para irse, era el viernes por la noche cuando él llegó a New York, se dirigió primero al hotel pero Candy se había marchado, por lo que se fue al estacionamiento y se subió a su moto, Jeremías le había explicado donde quedaba la casa de Clayton
En tanto en una casa afuera de New York una rubia venía llegando a una supuesta fiesta, aunque estaba toda la casa iluminada se extrañó no ver a los invitados
- Candy, pequeña, creo que has llegado algo temprano, ¿quieres tomar algo? – pregunta Nick
- sólo un poco de agua – dice Candy, cosa que molestó a Nick, pero lo ocultó
- Ven siéntate – dice Nick, señalándole el espacio vacío junto a él
- Gracias, Nick, pero aquí estoy bien – le dice Candy sentándose en el sillón de enfrente
- Candy, ¿acaso me tienes miedo? – se acerca a ella y se sienta en los brazos del sofá donde se encuentra la rubia
- Nick, por favor no empieces, tú sabes que amo a Terry – le dice la rubia tratando de levantarse, pero él no la deja, la aprisiona entre el sofá y su cuerpo
- Pero Candy, ojos que no ven corazón que no siente, Terry no está y nosotros podemos pasarla muy bien – dice mientras se acerca a su rostro la chica intenta empujarlo pero él es más fuerte, sin embargo puede voltear su rostro, cosa que enoja a Nick, y le sujeta fuertemente el mentón y la besa con fiereza, Candy lucha por intentar separarse de él, pero sus esfuerzos son imposibles, sin embargo en ese momento entra Terry, agarra a Nick por los hombros, lo separa de su princesa y lo golpea tan fuerte que hace que Nick pierda el conocimiento, va a ver a su novia, la cual lloraba desesperadamente
- Candy, mi amor, soy Terry – ella al verlo se abraza a él, y ambos se van, en el coche de ella, ella iba llorando abrazada a él, estaba aterrada por la experiencia, daba gracias a Dios de que Terry hubiera llegado a tiempo. Al llegar al hotel, el pelinegro la lleva hasta su cuarto, pues ella no quiere quedarse sola en su habitación, él la consolaba, hasta que quedó dormida en los brazos del pelinegro. Estar en ellos le daba una sensación de paz y tranquilidad. A la mañana siguiente la chica se despertó un poco tarde, era más del mediodía, al abrir sus ojos se da cuenta que no se encuentra en su habitación, pero ve a Terry
- ¡Me alegra que hayas despertado mi dulce pecosa! – le dice mientras le da un beso en los labios
- Terry ¿Qué pasó? ¿Por qué estoy aquí? – decía un poco despistada, en eso se acuerda de lo que pasó y nuevamente se pone a llorar. El pelinegro se acerca – No llores pecosa, sabes que te ves mucho más linda cuando ríes que cuando lloras
- ¡oh Terry! Sentí tanto miedo, si no hubieses llegado, quien sabe que me hubiese hecho ese Nicolás ¿Cómo es que estabas ahí? – le dice levantando sus bellos ojos esmeraldas para toparse con los ojos azules de su amado
- Cuando me llamaste, un amigo escuchó mencionar a ese imbécil, me advirtió por lo que tomé el primer vuelo para no dejarte ir al baile, pero cuando llegué te acababas de ir, así que fui a buscarte al llegar vi lo que ese tipo te quiso hacer, por supuesto que avisé a la policía ahorita debe estar en la delegación – ella lo miró con ojos asustados – no te preocupes, le dije que pretendió estafarme, él no quiere que se sepa lo que te quería hacer, no le conviene
- ven vamos a que comas algo, después saldremos a dar un pequeño paseo – la comida estaba ya dispuesta, Terry había pedido servicio a la habitación, después acompañó a la rubia a que se cambiara de ropa y salieron a dar un recorrido por Central Park, al igual que antes de irse, dieron un paseo a carruaje, después caminaron tomados de la mano, al subir nuevamente a sus habitaciones, la chica tenía miedo de estar sola,
- Candy ¿Qué pasa? – le preguntó su novio al ver el nerviosismo de ella
- Tengo miedo, no quiero estar sola – le dijo abrazándolo, el pelinegro tragó saliva, en realidad no sabía si se podría controlar teniendo a Candy a su lado, la noche anterior una vez que ella se quedó dormida tuvo que darse una gran ducha de agua fría, pero su novia lo necesitaba
- ¿quieres quedarte conmigo? – ella sólo asintió, ayer se sintió protegida y quería volver a sentirla. Fueron a la habitación de la rubia por unas cosas personales, para dirigirse después a la habitación del pelinegro. Una vez ahí el pelinegro tuvo que utilizar todo su autocontrol, pues lo necesitaba. Ambos estaban sentados en la cama viendo la tele
- Gracias Terry – dijo la rubia
- ¿Por qué?
- por rescatarme, me sentí como la princesa en peligro y que mi caballero de dorada armadura vino a rescatarme cuando vi como golpeabas a Nick – dijo toda roja
- Yo doy gracias al cielo, porque ése no te hizo nada – Ella le dio un beso, poco a poco el beso se fue haciendo más apasionado, las manos de ella empezaron a recorrer el fornido pecho de su amado, por su parte, el poco control que le quedaba se vio roto, empezó a besar el cuello de la rubia bajando, ella le dio libre acceso arqueándose, en eso Candy exclama un pequeño gemido, que hace que el pelinegro reaccione. Se separa de ella la rubia se extraña, no sabía porque se sentía extrañamente acalorada, con una sensación en el vientre
- Candy, no podemos, no debemos – dijo excitado el joven actor
- ¿Por qué? ¿No me deseas? – pregunta un poco triste, sabía que él la quería tal vez la amaba, pero el amor también estaba acompañado de la pasión, cosa que en algunas ocasiones el pelinegro no se atrevía a mostrarle a ella, más que nada para no hacerle daño
- Por supuesto que te deseo, pero no quiero hacerte daño, Candy, te amo tanto –
- También te amo Terry, pero necesito que me demuestres que me amas – dijo ella un poco triste – si bien es cierto que es agradable escuchar que me amas, pero también necesito que me lo demuestres Terry, a veces pienso que sólo soy tu tabla de salvación para que no te acuerdes de ella – concluyó la rubia
- Nunca diga eso Candy, te amo – la beso nuevamente, te trató de decirle sin palabras lo mucho que la querías, en tanto la rubia se dejó llevar por el amor, pasión y deseo que sentía por su novio, deseaba ser de él, necesitaba sentirse suya y sentir que Terry era de ella, por lo que se amaron sin hablar "[Ven, te quiero amar, sin hablar sin decir te quiero. Hablemos con los ojos, con los besos hablemos el lenguaje del silencio. Sin hablar, nuestros labios buscarán, sin hablar, nuestras manos hallarán sin hablar, nuestras sombras perdiéndose en la noche se amarán. Sin hablar, nuestras miradas lo dirán sin hablar nuestras caricias se oirán sin hablar, como niños jugando a lo prohibido sin hablar. Ven, te quiero amar, otra vez sin decir te quiero ven, una vez más que en tu piel olvidé un deseo hablemos con la mente, con el alma; hablemos el lenguaje del silencio]
Candy se hallaba acostada encima del pecho de Terry, acaba de entregarse a él y no se arrepentía, había sido la experiencia más agradable de su vida, al igual que para él, sin embargo el guapo pelinegro se encontraba demasiado pensativo, se estaba acordando de la primera vez con Susana, pero de diferente manera, es decir, cuando Candy fue suya, sintió como se rompía la barrera de su inocencia, mientras que con Susana jamás lo sintió, fue tan fácil entrar en ella, si había estado borracho, pero esa sensación no se podía olvidar nunca, pero su hermosa rubia lo saca de sus pensamientos
- Estas muy pensativo acaso ¿Te arrepientes? – le pregunta Candy
- nunca Candy, jamás en mi vida me he sentido tan pleno, ¡te lo juro! – le dice y la besa dulcemente en los labios
- ¿ni cuando estabas con ella? – pregunta tímidamente la rubia en un susurro
- ni con ella Candy, realmente [También es mi primera vez, siente como tiemblo ya ves, tuve sexo mil veces pero nunca hice el amor], créeme mi amor, realmente contigo he descubierto lo que es hacer el amor – la besa y nuevamente se entregan a la pasión
Amanecía, Terry pidió el servicio a la habitación, realmente apenas unas horas antes Candy había sido Su Mujer, sí su mujer y se sentía el hombre más dichoso del mundo, [En una cama de hotel, nos sorprendió la mañana ropa en desorden y tú, ya mujer ya habilitada Dos desayunos señor, para la suite 9-11 no tema usted si al llamar, solo el silencio responde, es que estamos amándonos, en la piel sepultando penas es que tú encierras tanto amor, en tus venas Tú me quemas cuando me rozan tus rodillas tú me quemas cuando me abrazas y me mimas tú me quemas ni el agua de los mares calmara esta hoguera, tú me quemas tú me quemas tu hierves en mi sangre al mirarte nena me vuelves loco y no combino mis ideas no sé lo que me pasa y pierdo la cabeza en tus brazos tu me quemas].
Si bien es cierto que ambos se amaban todavía tenían que pasar más pruebas y lo sabían, al fin y al cabo su amor es verdadero, es amor del bueno pues [nadie lo buscaba y nadie lo planeó así en el destino estaba] que Candy y Terry estuvieran juntos [nadie le apostaba que fueran tan felices, Como la lluvia en pleno desierto] se lleno de fe el corazón de ambos [Como una dulce voz en el silencio, así llegó el amor: amor del bueno]
continuará
Las canciones vienen en cursivas y entre [ ]
Canciones en este capítulo Me enamoré de ti la canta Chayanne, Todo cambio la canta Camila, Tengo miedo la canta Merche, Celos la canta Camilo Sesto, Celos la canta Luciano Pereyra, Tengo Celos de José María Napoleón, sin hablar la canta Luis Miguel, Mi primera vez la canta Ricardo Arjona, Tú me quemas la canta Luis Ángel, amor del bueno la canta Reily
Las canciones puede ser interpretadas por otros artistas
Bueno amigas aqui está la actualización espero le guste, Coneja ya vez puse a un rival de terry, jiji, claro para darle celos y vien que los tuvo, ahora si bien es cierto que fue rápido la entrega es el inicio de todo lo que vendrá, y bien le aviso que actualizaré hasta despues del 22 de mayo, motivos mucho trabajo y queria avisarles
Besos a todas (todos)
Cherrie SA
11 de abril de 2010
