Desclaimer: Harry Potter no es mío y solo lo uso para divertirme a lo grande ¬¬U si fuera mío, seria rica y dominaría Canadá XDD
A leer se ha dicho n.n y ¡UN FIC SIN REVIEWS NO ES UN FIC FELIZ!
Alto, delgado, trigueño, con mucho que envidiar por los demás, cabello lacio y castaño oscuro un poco alborotado y suelto, ojos de un negro azabache profundo, muchas veces tapado por su cabello; llevaba una túnica azul oscura, y por dentro, se le veía la camisa blanca, que lograba hacer una diferencia con su piel. En la mano, llevaba una mascarilla negra, que lograba tapar apenas una parte de su fina cara; y también, una corbata plateada. Tambaleándose, la chica llegó a marearse un poco por el olor que emanaba. Tan agradable era su olor a manzana, que siempre lo disfrutaba.
-Ah, perdona Unnurmal, yo… -se quedó callado, contemplando a la joven Gryffindor, que le devolvía una sonrisa tímida, luego de pararse correctamente. Había compartido muchas veces clases con ella, sobre todo la de Encantamientos. Además que se le topaba por los pasillos, biblioteca, siempre con sonrisas fugaces. Se fijó en la túnica que llevaba: de un verde pera oscuro, con encajes y piedritas negras. La suave seda se pegaba a su cuerpo, dejando ver uno delgado. El vestido (a muy a pesar de la pelinegra) además, tenía un escote, pero no era tan grande. De su cuello desnudo, colgaba una mascarilla, al igual que la del castaño. –Perdóname. –sólo pudo repetir.
-No hay problema, Drake –le dijo un poco divertida, recuperándose poco a poco de su pesimismo.
-Permíteme decirte pero –dijo gentil y educadamente, hablando como un verdadero inglés, justo cuando sacaba una sonrisa que dejaba al descubierto sus blancos dientes –estás preciosa.
-Sí, claro –cada vez sentía que se ponía más roja, con la inclinación, y admiración con que lo decía. Siempre tan gentil y caballeroso, aunque nunca dejaba su lado infantil de lado.
-De seguro que tu pareja del baile será un afortunado –le decía, cambiando un poco de actitud, a más serio.
-No me hagas reír – la Gryffindor soltaba pequeñas risas de burla, para sí misma. –no creo que se sienta así… creo…
Se quedó un momento en silencio, mientras que la pelinegra seguía con los brazos detrás de la espalda, indecisa de qué más decir, hasta que, antes de que pudiera controlar sus propias palabras, el castaño soltó: -¿Con quién vas?
-Ah… ¿yo? –no quería que alguien más pensase que fuese una perdedora –pues, yo no…
-No te preocupes. Estaba preguntándome si… quisieras venir conmigo.
-Que… ¿Tú no tienes pareja? –alzó una ceja con diversión. – ¡Me sorprende!
-Pero ¿Por qué? Que fuese la gran cosa…
-Pues, déjame decirte que "estás preciosa"… digo precioso… digo guapo… -se avergonzó de sí misma, y más cuando Drake empezó a reír cada vez más.
-Hey, no me cambies el sexo… y bueno¿Qué me dices?
-Bueno –dijo, cogiendo la corbata del Ravenclaw, alzando los brazos y arreglándosela alrededor de su cuello. –ahora sí, creo que sí…
El chico se quedó oliendo su esencia de maracuyá único… y sonrió plenamente.
-Bueno¿nos vemos en el baile?
-Oh, cierto… aún falta. Bueno¿en la entrada al Gran Comedor?
-Perfecto –respondió sonriente, y vio alejarse a la joven, la cual, ahora estaba radiante de felicidad, como nunca.
Consultó su reloj: 7 pm. Aún le quedaba una hora para las 8, hora en que los demás bajaban hacia el inicio del baile. Rápidamente, tomó atajos, y llegó a la sala común de Gryffindor, donde en el hueco de la Dama Gorda, se encontró con sus amigos.
-¡Pero bueno! Guau… Unnurmal, la verdad… -inició Ron.
-Calla –le dijo Unn severa, con aire de diversión, levantando un dedo delante de su amigo pelirrojo.
-Pero…
-¡¡Shhh!!
-Pero...
-¡Calla!
-¡Caray!
-¡¡Shh!!
-Ah, buena Ronnie –se reía Harry, mientras que miraba a Unnurmal, y se secaba unas lágrimas con la mano –crecen tan rápido…
Por consiguiente, el Señor Potter fue golpeado, atacado, maltratado, escupido, pateado y demás por sus amigos, mientras que el público presente, representados por Dean y Seamus, se partían de risa y carcajadas estridentes, e incontroladas salían de sus bocas sin resistencia. Muchos de los transeúntes que circulaban por el alrededor pensaron que Ronald Weasley y Unnurmal se unieron a las filas de Voldemort y atacaron a Potter mediante sus órdenes.
-Bueno, bueno ¡¡párenla!! –gritaba el niño-que-era-matado-a-golpes-por-un-Ron-y-Unnurmal-asesinos.
-Ya, seamos buenos con él esta vez, Ron.
-Trato Hecho. –y se dieron la mano, reprimiendo carcajadas y carcajadas.
-Bueno, yo voy a buscar a Luna¿Sí? –dijo por fin el pecoso Gryffindor, evadiendo la mirada de sus amigos, mientras que su cara hacía combinación con su cabellera roja.
-Y yo… a Hermione. –le siguió Unn –mientras tenga tiempo… ¿En tu sala común, cierto?
-Si¿Dónde más?
-Vale, Ron… ¿Vienes Harry?
-Tengo que esperar a Ginny, ya saben…
-Por cierto, -interrumpió Seamus, mirando a la oji-azul – ¿Con quién vas, chica?
-Pues, -dijo, al igual que Ronald, evadiendo sus ojos –Perdona Seamus, en serio. Quería ir contigo, pero, alguien ya me había invitado.
-Y yo voy a ir con él… -intervino una voz femenina, y por casualidad, ahí estaban Parvati y Lavender. Estaban radiantes de felicidad. Ambas cogieron a sus respectivas parejas del brazo, y formaron una barra de cuatro personas. – ¡Unnurmalita! –Dios como odiaba cuando Lavender la llamaba así… -Estás divina, cariño.
-¡Pienso lo mismo¿No es cierto, Dean? –le animaba a seguir la conversación, su pareja Parvati.
-Eh, bueno, Unn… -ésta vez, era Seamus el que evadía su mirada –yo ya tenía pareja, solo que ehm…
-Eh… no te preocupes, jejeje –se reía nerviosamente, mientras que en su interior, se sentía estúpida al ser tan autista hasta dar pena. Solamente Ron y Harry soltaban risitas, que hacía que la oji-azul los mirara de mala cara, pero siempre bromeando.
-Bueno¿Con quién vas? –de nuevo preguntó Dean.
-¿Yo?... pues… con Drake Rockwell…
-¿Con quién¿Acaso es algún Slytherin que sigue los pasos de Malfoy? –la miró incrédulo el pelirrojo.
-No, Ron… es Drake Rockwell, no Josh Drakellbell.
-Sigo perdido…
-Harry, tú debes conocerlo…
-Oh, si… le gané en un partido de Quidditch, y la verdad, fue el único que no se molestó…
-Eh… sigo perdido… -repetía Ron.
-¡RON¿Es el nuevo buscador y capitán del equipo de Quidditch de Ravenclaw… y compartimos clases de Encantamientos, y no sé qué más? Daaah… -le dijo como si fuera lo más obvio del mundo.
-Bueno, bueno… no soy Hermione, que sabe todo. Estás siguiendo sus pasos…
-Oh… Demonios…
Ron ahora era el que miraba con cara de "es obvio". Y siguió así, hasta perderse por una esquina de los pasillos.
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-Definitivamente –decía una castaña, mirándose al espejo, al derecho y al revés… -NO, y NO.
-Vamos¡¡Hermione!! –le animaba su rubia amiga.
-¡NO¡Ni loca!
-Pero si todos vamos a usar una túnica elegante así…
-¡Pero el tuyo no tiene un escote provocador…!
-¿Qué pasa aquí? –preguntó la oji-azul, entrando por la puerta.
-Lo que pasa es que no se quiere poner el vestido que elegimos para ella…
-Nos ofendes, Hermione –dijo con resentimiento Unn.
-¡Joder! –lo dijo con tanta exasperación, que la pelinegra recordó a Draco.
Tan iguales… como opuestos…
La verdad es que la castaña no tenía por qué quejarse. Su túnica era muchísima mejor que la de las dos chicas juntas. "No hay remedio", pensó Lovegood. Era plateado, echo de terciopelo brillante, que le llegaba hasta los talones. Su escote, por el cual pataleaba tanto, no era del todo privado. Un corte en el pecho, y luego en su abdomen, donde dejaba ver su ombligo. A conjunto, muchas cadenas de plata, para combinar. Su cabello iba sujeto a una cola de caballo, y sus perfectos bucles castaños ondulaban libremente por detrás de su cuello. Su furiosa mirada, por suerte, tenía apenas que asomarse por las rendijas de su mascarilla, totalmente blanca, alrededor de sus ojos.
-Vamos, vamos… ya falta poco para el baile y aún estás rabiando… por primera vez en tu vida, Hermione, por favor, vívelo y no pienses… por favor –Luna ponía su carita de perrito abandonado, con esos ojos azules que se ensancharon más… y la castaña no podía pelear contra ellos.
-No hagas la carita de perrito…
-Por favor…
-No…
-Por favor…
-Nooooo… esa cara nooooooooo
-Por… lo que más quieras…
-VALE, VALE
-Estupendo –sus amigas chocaron palmas, triunfando en el plan. Pero Hermione aún las miraba fríamente.
Segundos después, alguien tocó la puerta de la habitación, y la dueña abrió, dándose de narices con un Weasley muy nervioso…
-Ronald… ¿Qué…?
-¡Déjame pasar!
-¿Pero…?
Entró como una bala, y cerró de un portazo la puerta, recostando su espalda en ella, y soltó un suspiro.
-Alguien me puede decir que demo… -empezó la castaña, ya impaciente.
-Es que… Por Merlín… les recomiendo que aún no salgan de la habitación, porque Parkinson está que voltea al derecho y al revés ambas habitaciones de Slytherin, y su mitad de sala común.
-Y eso¿Por qué? –preguntó la Ravenclaw
-Pues, porque no encuentra a su pareja de baile por ningún lado…
Unnurmal soltó una carcajada, e inmediatamente la reprimió. Al ver que sus amigos la miraban como un fenómeno, replicó –Es que… tendrá que comprarse uno inflable, porque no irá con Malfoy…-
-O a lo mejor¡Tendrá que ir con Crabbe o Goyle! –Rió el de ojos celestes
-Yo creo que mejor cae con Goyle…
-Hey¿Y tú cómo sabes eso? –intervino la castaña leona.
-Ah yo… esto… -tartamudeó su amiga con disimulo.
-Por que escuchamos a Pansy gritándole a Zabini eso. Bueno, lloriqueando… -la salvó Luna. De pronto, se escuchó de nuevo el silencio.
-Creo que ya es seguro salir… eh¿Vamos… Luna…?
-Oh, sí claro –dijo, cuando sus pupilas se ensancharon de alegría contenida. –Las veo abajo… -Y cerraron la puerta tras ellos.
-Bueno¿Lista?
-Eso creo…
-Nerviosa¿eh?
-Un poco…
-Hermione Jane Granger, en toda mi vida no te había visto tan insegura como ahora… tu lado vulnerable sale ahora a la luz…
Desde hacía meses… cuando no pudo escapar de esos ojos iceberg…
-Claro que no estoy nerviosa… del todo.
-¿Y ya decidiste con quien vas?
-Claro que con Viktor, ya te lo dije…
-Y entonces… -dijo su amiga, paseándose con la mirada y su cuerpo, hasta sentarse en la cama, y sacar un pedazo de pergamino pequeño –Supongo que esto estará eliminado…
-¿De… cómo…¿De dónde has sacado esto y cómo? –exclamó Hermione, arranchándole la nota de R.M.S. de las manos.
-Cuando Ron entró, lo vi, en tu mesita de noche.
-"Debo recordar la próxima vez guardar esto en un lugar más seguro."-pensó amargamente la Gryffindor.- Bueno, sí, queda eliminado. Punto y aparte.
Unnurmal levantó una ceja. Encogiéndose de hombros, salió hacia las puertas del Gran Comedor.
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-No tuve la oportunidad de alagarte esta noche –le dijo el pelirrojo, rascándose la nuca, con vergüenza, mientras que de su brazo izquierdo, llevaba a la rubia.
-No tenías realmente por qué…
-No, si… de veras. No te había visto nunca tan linda como ahora… -admiró el conjunto celeste de la rubia. Un top de ése color y la falda larga, con pliegues de seda azules, dejaba ver un delgado cuerpo nunca antes visto.
-… ¿si?
-¡Claro! Nunca… es decir, sí eres linda, pero no como hoy… osea, siempre, pero esta noche… eh… estás… a comparación de otros días… eh sin ofender… ¡no! Siempre estás perfecta… sino que… ah tú sabes lo que quiero decir…
-Ah ¿sí? –bajó la mirada, con cierta diversión, y pena… mezclada con su tranquilidad, lo que daba de pensar al pelirrojo que la había arruinado.
-Estás preciosa, como siempre, pero hoy más que nunca… - ¡ahí esta!
-Gracias –rió dulcemente, mientras se acercaban más al Gran Comedor, y se escuchaba el murmullo de gente.
-Tanto que, le superas a Unnurmal y Hermione juntas…
-¡Que no te lleguen a escuchar!
-Si, comadreja, que no te lleguen a escuchar…
Ron volteó tan bruscamente el cuello, que pensó que se le había fracturado. Mas el pequeño dolor fue olvidado por la rabia hacia el rubio. Altanero, Draco caminaba hacia ellos, con un traje parecido al del Gryffindor, sólo que más resplandeciente y más elegante. Pero, eso no le importó a ambos, sino el simple hecho de que uno escuchase su conversación, y el otro baje la importancia a las dos chicas Gryffindors. Si tenía que defenderlas, lo haría.
-No creo que sea muy adecuado andar por ahí gritando tus "opiniones" sobre dos de tus mejores amigas…
-Tú no eres nadie para decirme lo que debo hacer o no, huroncito…
-Sólo te advierto… por tu bien –con una última advertencia maliciosa, se alejó con la cabeza en alto, y una mirada de suficiencia.
Dejó con mucho que pensar al Gryffindor, y aún con el ceño fruncido, siguió hablando con la Ravenclaw. Llegaron donde mucha gente esperaba el inicio de la fiesta. Las puertas aún seguían cerradas, y la gente impacientemente intrigada por la imagen que ese año Dumbledore daría al baile. No se sabía nada de lo planeado. Hasta el momento, era el secreto mayor de Hogwarts, que no había sido divulgado. Ni siquiera una sola sospecha. Completamente confidente, se podía deducir que ese año, el día de la magia sería el mejor. Cerca a las escaleras, vieron una cabellera negra azabache alborotada, una igual castaña, una pelirroja recogida en un moño, una negra con puntas azules y con algunos bucles, y finalmente, una muy corta, casi pegada a la cabeza. Más alto que todos, Viktor Krum resaltaba entre la multitud, y robaba muchos suspiros, por parte de las chicas. Conversaba animadamente con los demás, y su conversación se vio interrumpida con la llegada de la pareja.
-Buenas noches, Weasley. –saludó cordialmente Viktor.
-Buenas noches –dijo secamente a su vez, Ron.
-¡Hola! –al contrario le dijo alegremente su pareja de baile.
- ¿Y éste que hace aquí? –se llevó a parte a su mejor amigo.
-¿no sabes? Es la pareja de Hermione
-Pero¡si se supone que es para los estudiantes de Hogwarts! No para los jugadores huecos de Quidditch todos galanes y creídos…
-No lo sé, pero de lo que estoy seguro es que Hermione va a querer que nos llevemos bien con su pareja.
-No estoy de acuerdo.
-Yo sí
-Un poco de ayuda aquí¿no? –le exigió al niño-que-vivió.
-Vale, pero no tengo nada en contra de él…
-Le atrae Ginny…
-Ya rugiste…
Harry sólo le respondió eso como para que de una vez se guardase su rencor hacia el búlgaro. Faltaba casi nada para las 8, mas le parecía que faltaba mucho. Estaba emocionado, como todos. Paseando la mirada, la posó sobre su joven novia. Llevaba esa noche una espléndida túnica verde botella, desde el pecho, hasta la punta de los pies, con algunos cortes, sin tiras, y con unos guantes largos, del mismo color. Su mascarilla era un plomo con brillantes piedras, y con un mango, como para cogerlo. Suspiró. Le amaba. Pero, tenía el presentimiento de que algo le pasaba… no podía dejar de pensar en eso…
-----Flash Back-----
-Te siento disturbada –le comentó el pelinegro.
-La presiento desconfiable –contestó Ginny, con la vista perdida.
-¿Cómo dices?
-No creo en ella… -negó con la cabeza.
-Por Dios, Ginevra Weasley… ¿Qué te pasa con Unnurmal? –inquirió su novio.
-No es lo que aparenta…
-Déjate de tonterías y celos. Entiéndeme. Yo solamente te amo a ti.
-Espero
-¿Cómo que esperas¿Acaso no confiase en mí? –le dijo, mirándola a los ojos miel.
-Por supuesto que no… es sólo que…
-Te veo diferente… ¿Qué te pasa?
-Nada, no es nada. Es solo la presión de los estudios…
-Tú no hablas así… -dudó el Elegido.
-No es nada Harry, en serio… nada… -y se juntó a su pecho, pensativa. El oji-verde la abrazó fuertemente, tratando de sentirla. Pero no valía la pena…
La sentía diferente…
-----Fin Flash Back-----
Esperaba que todo fuese supersticiones suyas, confusiones… nada más, que no sea hechos ciertos. Sus pensamientos fueron sustituidos por la atención que tuvo en la escalera. Así como si hubiesen regresado en el tiempo, tres años antes, veía una misma imagen de su amiga Hermione, bajando por las mismas escaleras, en un baile de Navidad. La diferencia era que ésta vez era para Halloween, y que todo el mundo la veía… y que había cambiado. Quizás mucho.
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Sentía como un deja-vú.
Sentía que esto ya había pasado antes. Y era cierto. Sólo que en ese entonces, nadie, mas que sus amigos, la habían visto. Ahora, era el centro de atención, entre todos. Sus amigos aplaudieron, y fueron seguidos por la demás multitud.
Logró bajar sana y salva todos los escalones, mientras que sus libres bucles se balanceaban en la cola de caballo. Al final de la escalera, se encontraba su pareja de baile lista. La tomó por las manos, y le dio un beso en la mejilla. Sentía en ella clavada todas las miradas….
Incluyendo esa hielo…
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Estaba con Zabini, conversando sobre lo que sería esa noche, cuando el moreno dejó salir de sus labios una exclamación de asombro…
-¡Por las barbas de Merlín¿Quién es esa sexy princesa?
El rubio platino volteó… y se quedó extasiado. No la reconocía… para nada, pero sólo con mirarla, por alguna razón, le había robado su aliento. Sentía como si la conociese desde antes… pero nunca la había visto. Al ver que su pareja era Krum, sintió una punzada de odio y celos, y esa combinación no le dejó pensar correctamente. "¿Será Granger?" se preguntaba… era muy probable… dado que ella estaba con el idiota de Krum… pero a la vez improbable… no era tan sexy y bonita como aquella princesa.
Justo a tiempo, las puertas del Gran Comedor se abrieron, dejando ver nada más que una completa oscuridad… Nadie se movió, ni dijo absolutamente nada. Reinaba un ambiente silencioso y expectante.
En ese momento, millones de luces que provenían del mágico techo del comedor salieron disparadas, y la música comenzó a sonar. La multitud de magos y brujas entraron con mucha algarabía a lo que sería el inicio de la mayor fiesta nunca antes vista.
A lo que sería el inicio de una noche inolvidable… y sin salida.
Continuara…
"El hombre crea muchísimas cosas maravillosas… pero si las va a hacer, debe hacerlas bien y no como una copia"
Así quise empezar, debido a que unos cuantos días antes, descubrí una historia con alguna de las ideas mías… y es posible que lo hayan copiado. No voy a decir qué historia, o el autor, pero por la fecha, me di cuenta de que era posible aquel percance. Como saben, esta historia se subió el 20 de abril de este año, 2007, y aquella historia se subió 3 meses después.
Siempre se aprende algo nuevo, y esta semana he aprendido en no pedir mucho material. Así que, como todo hombre, esperé a que pasase algo malo para reaccionar. Es por ello que ya no pido reviews, sino respeto, por favor.No creo que sea tan difícil.
BUENO… continuando con el fic n-nU, este personaje, Drake Rockwell se me vino a la mente owo y sentí que debía incluirlo para que no deje autista a Unnurmal xD. Luego un poco más de Luna x Ron, y Hermione, la pobre no quiere parecer irresistible xD pero al parecer a Viktor se le cae la baba :F LoL.
D: y me dio pena al momento de escribir Harry x Ginny. El pobre teme que no es solamente Unnurmal lo que le preocupa a su pelirroja novia. Puede ser que sea cierto…
Finalmente, remontamos los años xD al baile de navidad… es parecido. Y Draco siente celos… aunque no sabe si es o no Hermione, pero le gusta como se ve xD…
Bueno, en el próximo capitulo, no se lo pierdan, quizás haya una pareja más… o quizás no.. es su elección nOn si quieren, si no…
¡Nos vemos¡Abrazos a todos!
Unnurmal
