Saludos a todos los lectores, almenos no tardé tanto con la continuación. Ahora sabrán "lo que oculta la niña de la mascara de hielo" en este capítulo al que me gustó mucho el título.

Disfruten la lectura

Capítulo 10 "El espejo que lo vio todo"

Después de atravesar el espejo, vieron que se encontraban flotando en el espacio

- ¿Dónde estamos? –Pregunta Chico Bestia

- ¿Y que hacemos aquí? –Siguió Terra

- ¿Recuerdan el espejo que se usó para llegar aquí? –Todos asienten - Un fragmento de ese espejo lo tenía de collar cuando tenía 9 años terrestres, el pedazo de ese espejo es un testigo del pasado de Zetsu y de Koriand

- ¿Y que hacemos aquí? –Insiste Ángel

- Este fue como comenzó todo –Apunta al frente –Miren allá

Todos voltean y miran una enorme nave de color plata que se dirigía hacia ellos. Azula vuela hacia la nave y para sorpresa de todos, la logra atravesar. Todos la imitan y también logran atravesar la nave directo a unos pasillos. Vieron a Azula que atravesaba una puerta roja metálica y la siguen, deteniéndose de golpe al ver a varias "personas" con el mismo tono de piel que ella

- ¿Y estas personas? –Pregunta K

- Eran seres de mi planeta natal –Responde muy cortante

- ¿Y van a su planeta? –Pregunta Ángel

- No –Responde con seriedad –Son esclavos vendidos por el reino del planeta Sernatsh

- ¿Cómo? –Interroga Syrius -¿Fueron vendidos por sus propios reyes?

- Exacto, por más feo que suene, es la verdad

- ¿Pero, porque estamos aquí? –Pregunta nuevamente Ángel

- Porque yo estoy aquí

Todos quedan boquiabiertos mientras Azula buscaba con la mirada a alguien

- Me encontré –Responde en voz baja

Todos observan a un lado y ven a una niña con 10 años de estatura media, de cabello un poco más largo y con ropa parchada y vieja. Tenía un collar de un espejo pequeño ovalado con marco dorado y una piedra azul en la parte superior del marco.

- Esa soy yo –Responde al ver el rostro de los demás – En mi planeta llego una grave crisis que nos hizo tomar medidas extremas: vender esclavos a planetas más poderosos. Mi familia estaba en la pobreza extrema y en una desesperada forma de conseguir de comer, me vendieron a los reyes para que me fuera como esclava y llevarse algo a la boca. Esta tripulación, de las muchas que fueron mandadas, va a Tamaran.

Nadie articuló ninguna palabra, sentían lástima por lo que sus padres, seres que se supone que te aman y te protegen como un gran tesoro, te vendan así como así.

En la esquina se encontraba Azula con la mirada triste y resignada, al saber que su futuro solo le espera un amo que la pondrá a trabajar o algo peor, pero ella ya no le importaba, ya tendría que vivir así de ahora en adelante, sólo trabajar para quien sea y morir después. Un niño de su edad con el cabello café oscuro y ojos rojos aparece frente a ella y solo alza la mirada para verlo

- Ya vamos a llegar a la primera parada, el planeta se llama Tamaran –Informa en niño

- Lo sé, ahí viviré el resto de mis días hasta la muerte

- Yo iré a Trentasc –Baja la mirada –Ya no nos veremos de nuevo, pero se que algún día nos volveremos a encontrar, tengo fe en eso –Le sonríe – Y aunque no nos veamos más, te deseo la mejor de las suertes

- Eso espero –Responde con una sonrisa sincera -Gracias

La nave llega a Tamaran, frente al gran castillo, ahí salen muchos esclavos, entre ellos Azula que se despedía de su único amigo que nunca olvidaría. Todos son escoltados por los guardias del palacio, llevándolos al salón del trono, donde se encontraba Galfore junto con Blackfire, que miraba a todos con sonrisa burlona.

Al ver la escena, se preguntaron ¿Y Starfire donde esta? ¿White también estaba en ese entonces?, ya que si saben que ella es una hermanastra, que la adoptaron, pero la cosa es que no sabían cuando llegó. Azula los observa de reojo y se limita a decir

- White aparecerá después, primero tienen que ver todo para entender.

Galfore observa a cada uno de ellos y les selecciona tareas domesticas a cada grupo o persona, pero se detiene de golpe al ver a Azula y la observa de arriba-abajo

- ¿Tienes alguna tarea ya asignada?

- No señor –Responde con cierto nerviosismo

- Entonces, serás la sirvienta personal de la princesa

Primero Azula se llenó de terror de tan solo ver a Blackfire, le daba mala espina esa chica, pero Galfore le pone una mano en el hombro y niega con la cabeza

- Hay dos princesas en este reino, la que ves ahí es la primera princesa, Blackfire, tú servirás a la segunda princesa, Koriand

Ella asiente aliviada y también dudosa ¿Cómo será Koriand? ¿Será buena o mala?

Galfore la guía hacia la habitación que le correspondía a Koriand. Quedaron frente a una gran puerta, el corazón de Azula latía fuertemente por los nervios de conocer a su nueva ama. Él la deja sola con el puño extendido para tocar la puerta, dio solo tres pequeños toques, como respuesta recibió un "adelante" que provenía de una voz de una niña

Ella cumple la orden y pasa, dejando ver una gran habitación, pero nadie a la vista ¿De donde provino la voz? De repente, aparece desde el balcón una niña de su misma edad y estatura, con una mirada pensativa pero sonriente y ropa de la realeza: un vestido plata con detalles en morado oscuro: ella era la segunda princesa Koriand.

- Hola –Saluda con una gran sonrisa que deja sin palabras a Azula

- Oh, hola, quiero decir, buenas noches señorita, mi nombre es Azula y ahora seré su sirvienta personal –Dijo con una reverencia

Koriand sonríe y se acerca a ella

- No es necesario que hagas reverencia, no soy de esas princesas, yo soy distinta –Contesta con su sonrisa – Mi nombre es Koriand, mucho gusto

- El gusto es mío- Se endereza y mira bien a su ama, una niña amable, realmente, no era falsa su bondad y amabilidad, eran auténticos

- ¿Por qué estás vestida así? –Pregunta sacándola de sus pensamientos

- ¿Eh? Ah, bueno, soy una sirvienta, así visten

- Entonces cambiemos tu ropa, no puedo dejar a una amiga con esa ropa.

- ¿Una amiga? ¿Me considera una amiga? –Preguntó

- Claro, se ve que eres agradable, ¿o me consideras mala?

- Claro que no, se ve que usted es muy agradable y bondadosa –Dije lo antes posible

- Bueno, entonces, déjame buscarte un buen vestido –Se dirige a un gran armario con una gran sonrisa

Azula asiente y se sienta en la gran cama de la princesa. Koriand vuelve con un vestido blanco con toques en rosa oscuro y listones amarillos en la falda

- Este es para ti, tengo muchos que te pueden servir

- ¿Pero no los necesita?

- No, todos estos son de los muchos vestidos que tengo, mi madre en verdad me consentía mucho con respecto a la ropa, mi armario esta lleno de vestidos muy llamativos o elegantes.

- Ahora que lo pienso, no he visto a la reina, sólo al rey ¿Es tu padre?

- ¿Eh? No, él es Galfore, él me ha cuidado desde que mis padres murieron

- ¿Fallecieron?

- No –Baja la mirada con tristeza –Los mataron en una guerra que hubo cuando nací. Quedé a los cuidados de Galfore junto con mi hermana mayor

Azula bajó también la mirada con pena y culpa por recordarle semejante tragedia

- Lo lamento, por recordarle ese suceso

- No te preocupes, es algo que ya pasó, además, sé que a mi madre y a mi padre no les gustaría que estuviera triste, sabiendo que ellos están descansando en un lugar mejor.

- En eso tiene razón, mis padres también me contaban esas cosas. Sabe, si me deja opinar, pienso que usted sería una gran gobernante

- Eso es lo que quiero para mi planeta, darle lo mejor. Pero soy la menor, siempre las mayores son las que toman el poder, pero pelearé por ser la gobernante de Tamaran, seré una gran gobernante, como lo fue mi madre.

Azula se sorprende por la respuesta de la princesa, realmente la dejó muda, pero luego asiente sonriente, realmente su nueva ama era alguien de buen corazón. De repente la puerta se abre, dando paso a Galfore.

- Princesa Koriand, debemos ir a Xtrasht para llegar a un acuerdo –Mira a Azula con un vestido de Koriand en manos, interrogando con la mirada

- El vestido se lo regalé, no dejaría a una amiga con esa vestimenta –Contesta Koriand

- Ya veo, más bien parece tu dama personal que tu sirvienta

- Ella es mi amiga Azula –Contesta con una sonrisa

- Eso es bueno, entonces arréglense las dos, vamos a salir a Xtrasht

Ambas asienten y empiezan a arreglarse. Azula viste el vestido y Koriand le da unas zapatillas color blancas y ella viste otro vestido de color negro con verde fosforescente

- Hora de irnos –Avisa Koriand

- Estoy lista

Ambas salen de la habitación y se dirigen con Galfore, él la mira y se dirigen afuera hacia una nave de un color plata muy brillante, cosa que confunde a Koriand

- ¿Y esta nave? –Interroga mientras la señalaba con un dedo

- Nos la mandó Xtrasht sólo para nosotros tres

- ¿Tres? ¿No viene mi hermana?

- Sólo quise que vineras tu y tu nueva dama –Señala a Azula

Asienten y se dirigen al interior de la nave y esta despega

- ¿Xtrasht no era el nombre del planeta donde vivía Whitefire? –Pregunta Cyborg

- Si, pronto la verán.

- Pero si su planeta estaba vivo ¿Qué fue lo que pasó? –Interroga Raven

- Esa pregunta tendrá su respuesta cuando lleguemos

El recorrido fue en un silencio que desesperaba a todos. Hasta que Koriand lo rompe

- Por cierto –Se dirige a Azula -¿Y tus padres? ¿Por qué eres una esclava?

- Hubo una crisis en mi planeta y tuvieron que vender gente para poder salir de eso, entre ellos, mis padres me vendieron para poder comer algo, ya que se encontraban en pobreza extrema.

- Ya veo. Lamento haberte recordado eso

- No se preocupe, desde que me vendieron, me di cuenta de algo: el destino es inevitable. Antes de ser vendida, tenía el presentimiento de que algo sucedería para cambiar mi vida, y no me equivoqué, pero no me arrepiento de haberla conocido, fue muy agradable

Koriand sonríe a manera de respuesta

- Hemos llegado –Anuncia Galfore

A las afueras de la nave se ve un planeta de un color blanco como la nieve con varios rayos azules como si fueran mares. Vuelan unos momento sobre un pueblo de personas de tonos claros en sus pieles y vestimentas muy elegantes, como si hubiera una celebración.

- Que lindo lugar –Comenta Ángel

- ¿Es costumbre de aquí vestir así? –Pregunta K

- No, están en una celebración

- ¿De que? –Pregunta Robin

- De un tratado de paz con Tamaran…y un cumpleaños

- ¿De quien es el cumpleaños? –Sigue Terra

- …Pronto verán, sólo les digo…que es de la realeza

La nave aterriza frente a un hermoso castillo que parecía de fino cristal y diamante. Los tres bajan de la nave, escoltados por los guardias del castillo. Son guiados al salón principal, donde los esperaba una mujer joven muy hermosa: piel pálida, ojos lilas claros, cabello blanco y vestía un bello vestido blanco con celeste, con varios cristales de decoración

Los titanes se quedan mudos al ver a la hermosa mujer, mientras que Azula la mira con una sonrisa nostálgica.

- ¿Quién es ella? –Pregunta Robin –Se parece a…

- Ya verán –Se apresuró a decir

- Sean bienvenidos, Galfore, me da gusto saber que el tratado sea firmado este día tan especial –Anuncia la mujer

- Lo sé, de hecho traje a la segundo princesa Koriand y a su dama y amiga Azula para que también presenciaran este día no solo como un día de firma de tratado de paz, sino que también la conocieran

- ¿Conocer a quien? –Pregunta las dos a la vez

- Hoy, aparte de firmar el tratado de paz, cumple la princesa sus 9 años de vida, mi amada hija Sorady (se pronuncia Soradai)

De repente se escuchan unos pasos que hace que todos volteen

- Ella es mi pequeña Sorady

- Ella es…

- Es…White-chan –Termina Ángel, sorprendida como los otros

- Exacto –Afirma Azula – Un nombre e identidad olvidado.

Al fin ha aparecido Whitefire en el recuerdo, pero ¿Cuál fue el tal suceso que hizo que su vida como Sorady acabara? Descubranlo en el próximo capitulo.

Dejen reviews para animarme a continuar esta historia que pronto llegará a su fin.