N/T:Aqui esta al fin! despues de largos años de espera. Mil perdones. Hay algunos errores de edición ocurridos al subir el capítulo disculpenlos tambien por favor. Gracias
Black Wings
Por: Aisaki Sumi
Capítulo Diez
El vacante estudio de arte estaba silencioso, ocupado por bustos de varias estatuas y otras esculturas completas arregladas juntas muy artísticamente.
Ahí había grandes pinturas colgando de los muros, algunas eran reconocidas como copias de las ilustraciones más famosas de artistas bien conocidos y respetados. La sonrisa de la Mona Lisa estaba firmemente fijada en su lugar en el muro lateral junto con La Ultima Cena y la pintura en oleo, Venus, a su lado.
Sakura inspecciono el vacío estudio en busca de un buen lugar para establecerse y diviso un taburete por la ventana. Apretando su mano alrededor de la gruesa correa del gran maletín de arte que colgaba a su lado, estrellándose ocasionalmente contra su pierna, ella se dirigió al asiento que le proporcionaría una buena vista del exterior si alguna vez necesitaba obtener inspiración para sus ilustraciones.
Colocando su mochila de arte en el suelo, ella le permitió recargarse contra el taburete. Entonces volvió su atención hacía su kit de arte y empezó a instalar los equipamientos necesarios.
Sakura era una persona muy organizada y prefería empezar la preparación para su clase favorita delante de las otras. Tomoyo le había dicho antes que el estudio de arte siempre estaba abierto y que ella podía ir cuando quisiera a trabajar en sus pinturas.
Después de acomodar todo lo que ella necesitaba para la clase, Sakura contemplo fijamente la hoja en blanco del cuaderno de bosquejos para la escuela que estaba sentado en el caballete de madera y se sumergió en el mundo de las artes.
El bosquejo a lápiz que había terminado a la hora del almuerzo sobre el ángel negro permanecía en su mente mientras su mente artística se preguntaba que debería dibujar para su primera clase de arte.
Una parte de ella se sentía ligeramente incomoda sobre la clase que se acercaba. Aunque artes visuales era su preferida, aun no estaba segura sobre si podría tratar con sus nuevos compañeros sin tener a Tomoyo junto a ella para susurrarle aquellas confiadas palabras a los oídos.
Esto era lo único que diferenciaba en su casi idéntica tabla de tiempo. Tomoyo tomaba música en lugar de artes visuales para sus calificaciones de arte general.
El ruidoso sonar de la campana la asusto y la jalo de vuelta al mundo de la realidad. Esta era la declaración del inicio de su primera clase de la tarde, y el decir que tenía una relación de amor-odio con ella sería la subestimación más grande del año. Revolviéndose nerviosamente en su asiento, Sakura paso su lengua sobre sus secos labios y trago.
Inhalando una gran cantidad de aire, ella trato de no pensar en nada más. Después de todo, Arte era diferente de su clase de Literatura Japonesa. No necesitaba hablar en público o dar su opinión. Todo lo que tenía que hacer era dibujar,
No requería presentarse, o al menos ella esperaba que no se requiriera. Memorias de la vergonzosa mañana permanecían frescas en su mente. Si no fuera por ese chico, ella estaría usando una bolsa de papel sobre la cabeza en ese momento.
Hablando de él, ella recordó su nombre Li Syaoran…
Era un buen nombre. Sonaba agradable y especial.
La primera vez que ella se había encontrado con él había sido en el verano, cuando fue abducida por sus dos amigos fuera de lo azul y le dieron la etiqueta de "regalo de cumpleaños". El la había salvado antes aquella vez y otra vez esa mañana.
No estaba segura de sus verdaderas intenciones. La única especulación que ella podía ofrecer que sonara un tanto razonable y convincente era: el solo la ayudaba debido a su culpable conciencia.
Sin embargo ofreció ninguna explicación para su repentino acercamiento en el almuerzo. El estaba prácticamente teniendo una conversación unilateral consigo mismo. Incluso hablar con un árbol sería más agradable que hablar con ella.
Después de ignorarlo por algunas rondas de preguntas y no respuestas, ella estaba casi segura de que el se daría por vencido. Pero no lo hiso.
En lugar de verse irritado por su falta de respuesta, el se veía un tanto asombrado. Sus reacciones no tenían sentido y todo lo que él hacía era imprevisible. Sakura no era genial en leer las mentes de los demás y odiaba interactuar con otras personas.
Las palabras creer y confianza habían perdido su significado hacía tiempo. Ella no podía forzarse a confiar en alguien nunca más después del súbito divorcio de sus padres más el fatal choque de autos que casi mata a su hermano Touya.
El fue privado de la capacidad de moverse. En lugar de anticiparse a la llegada de su brillante futuro. Touya fue dejado en coma por el resto de su vida. El era lisiado, y abandonado como una coraza vacía.
Nadeshiko culpo a Fujitaka. Ellos pelearon y gritaron, sus furiosas voces cargadas millas lejos de ahí por el descuidado viento. Su familia se rompió en dos. El aparentemente perfecto matrimonio de Fujitaka y Nadeshiko termino en una gran tragedia. El desenlace fue demasiado imperfecto.
Sakura fue llevada lejos justo después del divorcio y fue a Tokyo a esperar por un futuro mejor, pero el viaje a Tokyo fue solo el comienzo de su nueva vida—el inicio de la serie de inevitables, desafortunados eventos que sucedieron como una reacción en cadena.
Nada en su vida estaba yendo bien. Sus infantiles e inocentes sueños fueron destrozados uno por uno. Su vida tomo un giro inesperado, y ella solo pudo mirar con impotencia como giraba fuera de control. Muy poco se podía hacer cuando el destino juego sucio.
Ella había permanecido en silencio desde que dejo Tomoeda por Tokyo, y a través de su estancia en el asilo. La gente se había acostumbrado a su silenciosa presencia. Ellos estaban tan usados a su silencio hasta un punto en que se olvidaban completamente de que ella estaba ahí.
Ella era invisible ante los ojos de muchos y a ella le gustaba de ese modo. Era su callado estilo de vida como una solitaria—alguien que no era notable y era descolorida a los ojos desnudos.
El repentino exceso de atención que ella recibía de Syaoran fue sobre saltante para ella en un principio. Ellos apenas y se conocían y hasta donde ella sabía, el era uno de los chicos más importantes de la escuela Preparatoria Tomoeda. El no necesitaba alguien como ella en su vida.
Tomoyo menciono su popularidad en una de sus conversaciones de solo un lado y ella podía verlo ahora, más claramente que nunca aunque solo era su primer día ahí.
Chicas en sus clases se arrojaban hacia él, sacudiendo su cabello, mostrándole su ropa interior mientras desesperadamente intentaban obtener su atención. Algunas iban tan lejos como hasta tocar su mano o sus brazos.
Pero el parecía tan desinteresado en ellas. Ella se preguntaba porque. Las chicas eran bastante bonitas y atractivas, y era inusual de un muchacho que fuera capaz de resistir tales tentaciones. Pero él lo hacía. Y Sakura estaba más que sorprendida.
Pero ella se sorprendió más cuando ese día el se le acerco cuando podía estar hacienda otras muchas cosas con su vida. Ella nunca respondió a ninguna de sus preguntas y pretendió que él no existía durante la duración de la conversación. Si ella no se hubiera alejado de él ese día, el probablemente se hubiera encendido, farfullando sobre las cosas más casuales.
Ella no sabía lo que él quería de ella. Tal vez el la veía como un reto o algo por el estilo, por ser la primera chica que lo había ignorado. Ella sabía que él no tenía un interés romántico en ella. La mirada en sus ojos lo revelaba.
Entonces ¿que era?
Por todo lo que ella sabía, el era un salvaje líder de pandilla, un corredor de motocicletas, el chico más popular y deseado de la Escuela Preparatoria Tomoeda. El era todo lo que ella no era. Él era el exacto oposito de ella.
El parecía ser de esa clase de tipo príncipe estereotípico de preparatoria y se suponía que sería fácil comprenderlo. Aun así ella encontraba difícil el comprenderlo. Un minuto el estaba hacienda esto y el otro minuto hacía algo más totalmente diferente. Era difícil predecir que planeaba hacer después.
Simplemente era tan complejo. Siempre se las arreglaba para sorprenderla con las cosas que hacía, y siempre que ella trataba de adivinar los eventos y encontrar algo lógico sobre ellos, siempre terminaba confundiéndose aun más.
"Hey Sakura." La familiar voz irrumpió en su contemplación y causo que saltara levemente de su banco. Sakura miro sobre su hombro para ver quién era, y sus ojos se dilataron inmediatamente al reconocer quien era.
La vista de ese raro color ámbar—las más hermosa mezcla de oro y ambarino y rojo pardo que ella había visto—tiro de ella implacablemente. Era la segunda vez que había aparecido casualmente al lado de ella con esa contenta, estándar mueca infantil en su cara.
El siempre estaba feliz y ella se preguntaba si alguna vez algo lo hubiera hecho sentir triste. La contenta mueca permanecía irremplazable mientras el tomaba asiento junto a ella, tirando su mochila en el suelo sin cuidado.
"¿Cómo es que siempre me miras de ese modo?" El la estudio curioso, inclinando su cabeza hacía al derecha. Después de no recibir respuestas para él, se volteo hacía su mochila y continuo.
"Como sea, que coincidencia, ¡estamos en la misma clase de arte!" La súbita exclamación salió casual y abruptamente.
"Sé que seguro paso esta clase." Murmuro para sí mismo felizmente y Sakura solo podía mirarlo fijamente como si le hubieran crecido dos cabezas.
"Tuve que elegir entre los dos cursos relacionados con el arte. Pero como no quería matar a alguien escuchando mi canto fuera de tono, pensé que Artes Visuales podría ser la mejor opción de las dos." Continuo mientras sus ojos localizaban su cuidadosamente colocado estuche de arte.
"Wow viniste preparada." El se veía impresionado.
Sakura ojeo su ocioso asiento de trabajo y se encogió un poco.
"Ahora no tengo que preocuparme de traer mi kit de arte. No tengo tanto espacio en mi mochila para cargar todas esas cosas." Lanzo un brazo ondeado alrededor de ella con casualidad como usualmente lo hacía con sus amigos y sonrío lleno de alegría como si el mundo no pudiera volverse mejor que eso.
Sakura se encogió instantáneamente con el contacto y empujo lejos su mano, luciendo mortificada y ofendida.
Él le echo una mirada un tanto desconcertada pero lo ignoro al voltearse para sacar una pieza de papel y colocarla en su soporte de madera, sin darle importancia a las miradas que ella le enviaba.
"Ne Sakura, ¿puedes prestarme uno de tus pinceles?" Le pregunto de repente, volteándose para mirarla. Se veía tan despreocupado por el torpe momento que se había presentado entre ellos.
Sakura parpadeo un par de veces y agarro el pincel de pintura más cercano a sus dedos y se lo ofreció.
"¡Un montón de gracias!" fue la única cosa que ella recibió de el antes de que el maestro entrara a la clase. Fue entonces cuando se dio cuenta que la clase estaba a punto de empezar y el antes vacío salón de clases ya estaba lleno de estudiantes. Debieron entrar al salón cuando su atención estaba concentrada en él.
"¡Buenas Tardes a todos! Voy a ser su profesor de Artes Visuales por el resto de estos nueve meses y espero poder ser capaz de recordar todos sus nombres para el final de esta semana." El maestro sonrió con brillo.
El tenía corto cabello castaño miel y claros ojos azules como diamantes cortados cerrados en una línea. Las esquinas de sus labios siempre curvados en una agraciada, gentil sonrisa. El no era como su maestra de Literatura Japonesa. Su sonrisa parecía real y llena de sentimiento.
"Mi nombre es Fuji Syuusuke, y ustedes pueden llamarme Fuji-sensei." Se presento brevemente mientras se desplazaba por el cuarto, sonriendo agradablemente a los estudiantes.
"Y comenzaremos hoy bosquejando esta estatua…" Sus suaves palabras se arrastraron, evaporándose en el aire mientras el caminaba para jalar la blanca sabana que cubría dicha estatua.
"La estatua del Ángel Oscuro." Anuncio y algunos estudiantes sentados al frente jadearon ante la estatua del ángel volador.
"Estoy seguro de que muchos de ustedes han escuchado la popular leyenda que dice que un día, cuando el mundo este acabando, un ángel con alas negras vendrá y traerá salvación a este mundo moribundo. Obedece los comandos de nadie. No pertenece al infierno ni al cielo." La voz de Fuji-sensei era uniforme y constante al explicar, ojos mirando hacía arriba a la estatua; un parpadeo de nostalgia brillando en sus ojos azules.
Los ojos de Sakura viajaron a la cara del ángel oscuro y abajo hacía su bien formado cuerpo y luego a sus fuertes alas negras. Las palabras de su madre resonando en sus oídos.
"Y yo pensaba que todos los ángeles trabajaban para Dios." El hermoso y tranquilo momento fue quebrado por el bronco suspiro. Sakura volteo la cabeza hacía su izquierda y se encontró mirando dentro de los brillantes ojos ámbar llenos de curiosidad.
"¿Qué? ¿No todos los ángeles trabajan para Dios? ¿Cómo puede ser que este no lo haga?" Él le dio una mirada de no-es-obvio y murmuro mientras su mente dudaba, sonando más como si hablara con sí mismo que con ella. El recordaba a un niño.
"No puedo ver como un ángel de alas negras podría salvar el mundo. Apuesto que cuando algún meteorito se estrelle con la Tierra, todos estaremos muertos antes de que podamos echar un vistazo a ese ángel negro." Especulo, ofreciendo su algo embotada opinión sobre el legendario ángel oscuro.
"Ahora clase, deben empezar su bosquejo a lápiz de la estatua primero. Mientras bosquejen, estaré acercándome a cada uno de ustedes y aprobare su bosquejo a lápiz. Después de recibir mi aprobación, deberán empezar a pintar el óleo de la estatua y esa será su primera asignación para esta clase." Explico Fuji-sensei y su sonrisa se hizo más brillante como su modo de señalar el comienzo del periodo de trabajo.
Sakura saco su kit de lápices y cuidadosamente escogió el lápiz con la pigmentación adecuada y empezó a bosquejar. El entusiasmo latía ruidosamente en su corazón mientras ocasionalmente lanzaba algunas miradas efímeras a la estatua frente a ella, tratando de capturar cada simple detalle del ángel negro.
Ella había dibujado imágenes de este ángel negro desde que podía recordar. Aun así ninguno de sus trabajos anteriores le parecían buenos. Siempre hacía falta algo pero ella no sabía que era.
El silencioso cuarto fue rodeado por una agradable tranquilidad otra vez. El único sonido detectable por sus oídos era el sonido de los lápices rasgando la superficie de los papeles. Sakura estaba tan concentrada en su trabajo que casi no sintió los suaves pasos que se acercaban de Fuji-sensei.
"Es un muy bello y exacto bosquejo del ángel oscuro." El cumplido cogió a Sakura con la guardia baja. Ella inclino instantáneamente la cara hacía Fuji-sensei quien estaba parado detrás de ella sonriendo lleno de alegría. "Buen trabajo Kinomoto-san." Miro sobre su lista de asistencia y encontró su nombre.
"Puedes empezar tu pintura al óleo ahora." Le dio su permiso antes de voltearse hacía Syaoran quien estaba sentado junto a ella. Fuji-sensei escudriño el bosquejo en proceso por un momento y pareció algo perplejo. Inclino su cabeza para estudiar el trabajo de arte de un ángulo diferente, pero lo llevo a la misma conclusión que antes.
"Li-kun," hablo suavemente, su voz lisa y aterciopelada. "Es un buen bosquejo, pero mantén en mente que debes registrar todo lo que tus ojos ven y no lo que crees que ves. Pero cuando lleguemos a la siguiente unidad, podrás usar más tu imaginación y crear imágenes usando tu mente." Fuji-sensei se pauso por un momento, dejando que las palabras se hundieran en la mente del joven artista antes de continuar.
"La única parte que necesita ser arreglada ahora mismo es el modo correcto de oscurecer las sombras en la cara de la estatua. Tal vez Kinomoto-san pueda asistirlo en esa tarea." Fuji-sensei sugirió, mirando abajo hacía Sakura. "No obstante es un gran bosquejo y puede empezar con la pintura en óleo pronto después de esto." Fuji-sensei sonrió antes de pasearse hasta el próximo estudiante.
Syaoran sostuvo al barbilla y observo el bosquejo frente a el, una expresión pensativa en su rostro al tratar de descubrir que había hecho mal.
Sakura suspiro silenciosamente y se inclino con su lápiz hacía el lado de Syaoran y empezó a añadir las sombras correctas a la cara del ángel negro, Syaoran miraba su mano moverse cuidadosamente y se encontró a si mismo hipnotizado por la lenta transición que tuvo su bosquejo con la ayuda que ella le brindo.
Ella se paro en ese momento y le paso el lápiz, su otra mano apuntando al bosquejo, un gesto para el de seguir lo que justo ella había hecho. Syaoran tomo el lápiz de su mano prudentemente y por un momento le lanzo una mirada antes de sombrear el área necesitada cautelosamente por miedo a arruinar el trabajo que ella acababa de hacer.
Sakura lo miro imitar sus movimientos anteriores y no pudo evitar fruncir el ceño cuando se dio cuenta de que el no estaba usando correctamente el lápiz. Esto revolvió al Leonardo Da Vinci dentro de ella.
Antes de que se pudiera dar cuenta de lo que estaba hacienda, su mano cayo sobre la de el al tratar de ajustar la posición de sus dedos alrededor del lápiz. "Intenta sostenerlo de este modo." Las palabras rodaron de la punta de su lengua, sonando extranjeras a sus propios oídos.
Ella se paro en el acto cuando sus oídos recogieron su suave murmullo. Ella se volvió tiesamente al sentir un familiar par de ojos sobre ella. Y lo que le vino a la vista fue un atontado bostezo de parte de el. Su quijada estaba caída al mirarla con incredulidad escrita por todo el rostro. En ese momento, ella casi pensó que valía la pena la mirada en su rostro.
El rápidamente dejo de mirarla como un pez con la boca abierta pero se quedo silencioso por un rato. Pronto sus ojos se suavizaron un poco mientras cuidadosamente permitía a las palabras rodar por su lengua. "Realmente estas hablando…" Sakura le levanto una ceja, y le echo una mirada de si-estoy-enterada-de-eso-gracias-por-declarar-lo-obvio.
La mueca infantil estaba de vuelta en sus labios al sacudirse la torpeza de encima.
"¡Wow, tu bosquejo es realmente bueno!" La felicito cuando sus ojos cayeron sobre el cuaderno de bosquejos, sonando bastante impresionado por lo que estaba viendo.
"El mió luce pálido a comparación. Pienso que las únicas similitudes que comparten nuestros bosquejos son: dos alas y la figura de una persona, y esos es todo." El se rió suavemente, precisando lo patético de su propio trabajo.
La esquina de sus labios se levantaron levemente al momento pero eso fue todo. La distinción era muy sutil.
Mientras continuaban trabajando con sus bosquejos, dos pares de ojos los miraban de cerca. Una de las chicas hablo con frió desprecio, sus oscuros ojos azules revelando desdén.
Ella era la misma chica que le dio una mirada exasperada a Sakura en clase de Literatura Japonesa más temprano ese mismo día y se quejo sobre el bajo tono de su voz.
"Meiling, ¿viste a esa niña coqueteando con Syaoran? ¡Tu Syaoran! ¡Tuprometido!" Ella bufó, poniendo énfasis en las ultimas palabras.
La chica con largo, cabello color de la tinta no hizo intentos de contestar la pregunta. Sin embargo, ella simplemente miro a Sakura con congelantes, levemente rasgados ojos rojo rubí, labios apretándose en una línea.
Reviews apreciados. Flames ignorados.
N/T: Ay Dios vaya que me tarde en este. Dos meses y veinte siete días (espero haber hecho la cuenta bien) es mucho tiempo, vaya que mucho tiempo. Bueno pero se que ustedes lo esperaban y que por eso no me odian tanto, eso espero… Siento que este capítulo tiene muchas fallas de mi parte en la traducción pero por favor no lo noten y solo lean.
Bueno el décimo capítulo, ya llevamos mucho y parece que nuestra pareja no avanza nada, se que esto inquieta pero no se desesperen que para que ella hable se batalla mucho, espero que les haya gustado ya que una trama se esta revelando y nuevos personajes. Mi querida y extrovertida Meiling no podía faltar eh. Aunque pueda no parecer agradable muchas veces. No se olviden que pueden preguntarme lo que quieran peor no contestare si eso implica contarles la historia.
Bueno para que les quito más tiempo, sigan leyendo y no me odien si me tardo mucho. No vale la pena excusarme porque ya se dieron cuenta de que los propósitos y la responsabilidad simplemente no se me dan. Mil disculpas!! Y Gracias
Nos leemos pronto. Cuídense mucho. Dejen reviews!!, Miles y miles de reviews para acelerar mi trabajo se los pido por favor!!
Matta ne
Kuroi Chou°"°
