Disclaimer: Percy Jackson no me pertenece.
Este fic participa en el reto "Doce Palabras para Celebrar" del foro El Monte Olimpo.
Situado diez años después de "La sangre del olimpo"
Número de palabras: 203.
Deseos de año Nuevo
La suerte semidiós no desaparecía con los años. Eso o el humor de las moiras eran tan retorcido que adoraban ver a Percy corriendo desesperado.
Solo que la ocasión era distinta.
Mientras antes era correr por su vida, ahora era por la llegada de una nueva vida.
No habían planificado el embarazo de Annabeth-incluso luego de 4 años de casados, aun así estaban felices-y en definitiva, nunca hubiera esperado que su esposa diera a luz el 31 de Diciembre.
Mientras luchaba con el mapa del gps para una ruta más rápida al hospital, solo las múltiples veces que había tenido encuentros cercanos con la muerte habían logrado hacer soportable los ruidos del tráfico y los ruidos de su mujer.
No había sido fácil, ni bonito; pero el momento había llegado.
Ya se escuchaba el conteo hasta en el propio hospital, más el hijo de Poseidón no hubiera notado ni un bombardeo nuclear. Se encontraba en la habitación que le asignaron a Annabeth, mientras en sus brazos sostenía a un pequeño bulto arrugado y con una pelusa de pelo negro; su hija.
Mientras se oían las campanadas, por casualidad un deseo se formó en la mente del viejo héroe "Quiero estar siempre con ellas"
