Disclaimer: Los personajes pertenecen a la Sra. Meyer, la trama es inspirada en el libro "Un asunto pendiente" de John Katzenbach, yo solo soy dueña de la adaptación y algunos cambios ^_^
Summary: Los Cullen & Los Swan planearon un robo, todo salio mal, hubo muertes, encarcelados y huidas …. Pasaron 18 años y la venganza esta por llegar, será lenta y cruel ¿Por donde empezara? Sus hijas … ¿Podrá nacer el amor entre secuestrador- secuestradas?
"Su nombre es Venganza"
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Charlie's. prov.
Junte todos los papeles que tenia en el escritorio y me incline hacia ellos para que no se viera el contenido.
-Pase- mi secretaria abrió la puerta y asomo su cabeza con una sonrisa.
-Sr. Swan, ya termino mi horario ¿desea algo mas?- pregunto educadamente. Voltee mi cara hacia el reloj y efectivamente marcaba las ocho con quince.
-No, puedes retirarte-
-¿Usted se quedara mas tiempo?- pregunto con la mirada fija en los papeles.
-Eh … no, tengo que irme a casa ya- dije levantándome de la mesa y guardando todo en mi portafolio.
Tanya se adentro a mi oficina y avanzo hasta mi, cosa que me puso mas nervioso, si eso era posible.
-¿Esta usted bien? Esta muy pálido- comento.
-Si, creo que me va a dar un resfriado-
-Oh, espero que se mejore, hasta mañana- dijo y sin mas salio de mi oficina. Suspire.
Termine de guardar los papeles y salí del banco. El camino a casa fue mas rápido de los esperado. Cuando llegue todas las luces estaban prendidas.
-Ya llegue- anuncie dejando el portafolio en el sillón.
-¡Papa!- grito Rose bajando las escaleras y tirándose a mis brazos.
-Wow, te ves … menos triste hoy- comente viendo que tenia una ligera sonrisa y el brillo de tristeza había disminuido en sus ojos; eso me hacia feliz.
-Estoy un poco menos triste-
-¿Se puede saber por que?- pregunte y ella se sonrojo.
- Nada mas. ¡Mama, papa ya llego!- grito alejándose de mi, yo solo reí.
Renee bajo y me saludo con un beso, luego sirvió la cena y nos sentamos todos a cenar.
-¿Cómo te ha ido en el trabajo?- pregunto Renee preocupada, era obvio que se refería a ese trabajo.
-Bien, ya tengo todo listo, solo falta comprar las cosas- dije jugando con un pedazo de pollo, tratando de evitar los ojos de mi dos mujeres.
-¿Qué cosas?- pregunto la voz confundida de mi hija.
-Para el robo- contesto fríamente mi esposa. Pude escuchar como Rose contenía la respiración.
-¿Cu … cuando es?- su voz sonaba entrecortada, subí mi rostro y vi que estaba llorando. "¡Maldito seas, Carlisle!"
-No llores, todo estará bien, lo tengo perfectamente planeado- mentí tratando de consolarla, bueno no todo era mentira, si, lo tenia planeado pero no podía asegurar que todo estaría bien.
-¿Cuándo es?- volvió a repetir mas calmada.
-Mañana-
-¡¿Mañana!?- grito parándose de la mesa.
-Si, ya que es viernes y si todo sale bien, se darán cuenta del robo hasta el lunes-
-De acuerdo …- susurro saliendo de la cocina y subiendo a su cuarto.
La cocina quedo en total silencio, solo se escuchaban nuestras agitadas respiraciones y nuestros corazones latiendo como locos.
-¿Todo ha estado bien?- pregunte.
-Si, solo el jeep pasándose por el frente-
-¿Cada cuanto?-
-Cada hora o menos-
-Deben estar cerca- asegure, recordando las tácticas de Carlisle.
-¿Tu crees?-
-Si, deben estar en la misma sección que nosotros, a unos cuantos metros, lejos de la sociedad pero lo suficiente cerca de nosotros por cualquier cosa-
-Mmmm- contesto simplemente.
-Necesito que mañana vallas a tu trabajo-
-¿Por qué?-
-Necesitamos volver a lo "normal", para que nadie sospeche nada, así estaremos hasta que nos devuelvan a las niñas-
-Ok- dijo y finalizamos la conversación.
Terminamos de cenar y la ayude a limpiar la cocina, luego nos pusimos en la sala para repasar y mejorar algunas cosas del plan para mañana.
Como a la media noche nos fuimos a dormir, mañana seria un día largo ….
Carlisle. Prov.
Se había cumplido una semana, la mejor semana que he podido tener en estos dieciocho años. Era una sensación extraordinaria ver la cara de terror en Charlie y ver a su familia no dormir por el miedo a que llegara yo, su peor pesadilla ….
-Carlisle- saludo James que tenia varios moretones y el labio partido.
-¿Qué paso?- pregunte, el solo hizo una mueca de odio.
-El estupido de Masen se puso agresivo- escupió con odio puro.
-¿Y eso?- pregunte tratando de ocultar una risa. Yo que siempre pensé que James era el mas violento del grupo, ahora me sale con que el débil de Masen le puso una paliza; increíble.
-Por que me quería divertir con la mayor de las Swan, la que esta bien buena-
-¡¿Qué?!- grite antes de soltar una risotada.
-Si, el llego y empezó a echar bronca- no podía aguantar mas la risa y comencé a retorcerme de risa en el piso.
-¡Se pelearon por esa estupida niñata!- decía entre risas, el solo me miraba encabronado.
-Ella no es ninguna estupida- dijo Masen que bajaba por las escaleras y nos fulminaba con la mirada.
-Mira Masen, mas te vale que vallas poniendo una línea entre ellas y tu, amenos que quieras que ella pague por tu error- dije remarcando el "ella", no era difícil ver los sentimientos de Edward por la castaña y eso podría arruinar las cosas.
-De acuerdo- gruño y volvió por donde vino.
-Idiota- musitamos James y yo al mismo tiempo.
El resto del día paso igual que siempre, a excepción que conforme me acercaba la noche la excitación invadía mi cuerpo, al saber lo que Charlie tenia planeado para mañana.
Edward's. prov.
Aléjate de ella
Las palabras de Carlisle, retumbaban en mi mente.
Alejarme de Isabella, algo imposible para mi, mas con lo que paso ayer. No podría dejarla, no cuando alguien quiera herirla, no podía dejarla por que sabia que la quería, simplemente ¡no podía!.
No.
Si podía y lo iba a hacer. La iba dejar por que yo no era el indicado para ella, la dejaría por que un monstruo no merece a un ángel, la dejaría por que yo solo le causaría daño, la dejaría por que la quería. Simplemente me alejaría de ella por su bien, aun que me duela demasiado, prefiero morir de amor, que dejar que la hieran o la … alejen para siempre de su familia.
Subí las escaleras, rumbo a mi habitación cuando alguien me intercepto.
-Edward- dijo la voz de Emmett.
-¿Qué onda?- dije pasando por su lado.
-¡¿Qué crees!?- grito entusiasmado con una enorme sonrisa en su rostro.
-¿Qué?-
-Rose dijo que me quería y pues, yo le dije que igual- dijo emocionado.
Me alegraba que Em por fin pudiera estar con Rosalie, pero a la vez me daba envidia al saber que el seria feliz a lado de su amada y yo no.
-Felicidades. ¿Ya son novios?-
-Oh, se me olvido preguntarle, mañana lo haré-
-Bien, suerte-
-¿Qué tienes?- pregunto sentándose en la rechinante cama.
-Me gusta Isabella- confesé cerrando los ojos, esperando su reacción.
-Wow, que bien, hermano-
-¡No, no esta bien!- grite jalándome los cabellos.
-¿Por qué lo dices?-
-Por que Carlisle se dio cuenta y me amenazo con que si no me alejo de ella, el …- no pude terminar, me dolía el solo pensar que Isabella podía … ¡Argh!
-Lo siento, solo no te rindas- dijo y sin mas salio de mi cuarto, dejándome solo.
Estuve la mayor parte de la tarde recostado en mi cama con la mente en las nubes, no podía pensar en nada solo en una persona: Isabella.
Realmente me estaba volviendo loco, ni un minuto podía dejar de pensar en ella, quería tenerla entre mis brazos como ayer por la noche, era como una droga, una vez que sentí su cuerpo contra el mió y experimente esa sensación, solo quiero mas y mas, era como mi marca personal de heroína.
Suspire y me levante de la cama, salí del cuarto y camine hacia el ático. Llegue justo a tiempo para ver como Emmett salía de la habitación, solo me guiño el ojo.
-¡Eduald!- grito Alice tirándose a mi brazos, cosa que hacia siempre que me veía, obvio cuando estábamos solos.
-Hola, enana- la salude.
-Hola, Edward- escuche la voz dulce de Isabella, voltee y vi que estaba en la cama con el camisón puesto, se veía preciosa con ese sonrojo en sus mejillas … "Dejarla" me recordé.
-Hola- conteste fríamente, pude ver su expresión de confusión.
Me pase un buen rato jugando con la pequeña de Alice, entre ratos veía de reojo a Isabella y podía ver su mirada fija en mi con un poco de tristeza y ¿amor?, no debe ser solo mi imaginación, ella no puede sentir lo mismo por mi.
Cuando a Alice le empezó a dar sueño, la lleve hasta la cama y la recosté para que Isabella la tapara y arrullara.
-Edward …- susurro Isabella cuando dejo dormida a su hermana.
-¿Mmm?- respondí con el mismo tono frió y sin voltearla a ver, ya que sentía que si miraba sus ojos achocolatados, podría hacer cualquier pendejada de la cual me arrepentiría después.
- Cuando salga de aquí, te devolveré tu camisón, es que no …-
-Da igual- conteste sentándome en el mismo rincón.
Vi como se acomodo y se quedo ahí tendida boca arriba y sin dormirse. Los minutos pasaban y no se escuchaba ruido alguno y ella seguía despierta.
-¿Por qué tanta frialdad?- pregunto de repente.
-¿Qué?- dije tratando de evitar el tema.
-Si, pensé que éramos amigos- confeso con cierta vergüenza.
-No podemos ser amigos-
-¿Por qué?-
-Yo no te convengo- conteste con toda la verdad.
-No digas estupideces- dijo indignada. ¿Qué quería decir con eso? ¿Ella pensaba que yo le convenía?
-No son estupideces, no podemos ser amigos, yo solo soy tu secuestrador- dije y pude ver una mueca de disgusto.
- Tu no eres mi secuestrador, eres mi amigo- dijo con voz firme. Definitivamente era una cabezuda.
-Isabella, no podemos ser nada ¡Entiéndelo! Solo aléjate de mi si no quieres sufrir- dije con la voz llena de dolor.
- No me importa sufrir- dijo y por un momento pensé que no estábamos hablando de ser "amigos" si no algo mas pero eso era i-m-p-o-s-i-b-l-e .
-Eres masoquista, entonces-
-No, simplemente soy terca e idiota- me desafió.
-No te vez a ti misma con claridad- dije refiriéndome a lo de idiota, ya que con lo de terca no podía decir nada.
-No importa, solo seremos amigos y punto final- sentencio pero yo necesitaba alejarla de mi para que no sufriera. Y para eso necesitaba arriesgarme aun que me doliera.
-No quiero ser tu amigo- dije con voz fría y firme. Después de mis crueles palabras, todo quedo en silencio sepulcral.
-Lo hubiese dicho antes- dijo y se dio la vuelta, dándome la espalda. Después de un rato escuche un sollozo, estaba llorando.
Me sentía terrible por hacerla llorar, ella merecía ser feliz. Quería ir y abrazarla, diciéndole que la quería mas que a nada y que por eso tenia que alejarme.
-Lo siento- susurre.
-Da igual, buenas noches- dijo y finalizo la pelea.
Me recosté en la pared y me quede viendo a ese hermoso ángel que dormía tranquilamente. Me di la vuelta y cerré mis ojos deseando poder dormir. Estaba apunto de conseguirlo cuando una voz me distrajo.
-Edward …- susurro Isabella mientras soltaba un suspiro.
- Te quiero …- dijo y mi corazón se paro. Ella me quería al igual que yo a ella. Esbocé una gran sonrisa.
-Yo igual te quiero- dije y me dormí con una gran sonrisa en mis labios.
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