El cap anterior me mareo, te juro que no puedo creer que ESA sea mi mente, pero… Era necesario, la muchacha tenia 21 y era su primera vez y, no, lamentablemente, no fue la primera vez de Edward, t.t, él era un jugador internacional de fútbol, era imposible que estuviera solo, t.t… Bueno, (para los que tenían dudas) la famosa discusión ocurrió cuando ambos tenían 19 y Charlie murió la primavera pasada, Alice la ayudo y creo una relación casi de hermanas (:
¿Se me olvida algo? Déjenlo por un review este Cáp. es aaaaaaaaaaaalgo trizte :c
Cuando vi el Volvo plateado a lo lejos, me despedí de Jake.
-Adiós, tonto.-dije con una sonrisa y le revolví el cabello, hoy era mi cumpleaños y este me había enseñado a andar en motocicleta.
-Hey, pero jamás se te ocurra montar tu sola, demasiado torpe.-dijo, negando con la cabeza, fingiendo arrepentimiento, sonreí.
-Muy bien, te esperare, ¿El próximo Sábado?
Jake me sonrió y aplaudió, como un niño pequeño que acude a un circo, sacudí la cabeza y asentí.
Empecé a correr y me tropecé un par de veces, sonreí hacia Edward y abrí la puerta.
-Hola, cariño.
Me incline para recibir mi beso en los labios pero Edward no se movió.
-¿Qué pasa?.-pregunte, preocupada, no era normal que Edward se negara a que le saludara.
-Tápate.-dijo, mirando mis pechos, ahora caía en cuenta que estaba sin polera, habíamos estado bañándonos con Jake y se me había olvidado, era verano y obviamente hacia calor
Asentí y me puse una chaqueta, el suspiro y se giro para mirarme.
-He recibido una oferta de California, quieren que juegue para ellos.
Me costo un minuto procesar esa información, en ese minuto Edward puso el auto en marcha y yo sonreí.
-Ósea… Un trabajo, y en lo que te gusta, fenomenal.
Este frunció el seño y miro al cielo, parecía mucho mas maduro que en la mañana, algo estaba alterándolo.
-¿Qué pasa?.-repetí, ahora me estaba asustando.
-Pasa que… Me prohibieron llevar familia, amigos… Novia.
Arquee las cejas.
-¿Y eso tiene algo de malo? ¿Por cuánto tiempo es el contrato? Puedo viajar los fines de semana, y a ti no te haría nada de daño la soledad.
Apretó el manubrio y eso me hizo pensar en que quizás algo andaba mal.
-Ese no es el punto, es que… Cuando te vi hoy con Jake en la playa… Bella, no estoy seguro de lo que siento por ti.
En aquel minuto habíamos llegado a mi casa y este había detenido el auto, Charlie había abierto un poco la ventana para ver y pude notar como algo en sus palabras no estaba correcto, no estaba bien.
-¿Qué?.-pregunte, de pronto el aire me falto en el pecho y pude ver como poco a poco sus palabras entraban por mis oídos e iban haciendo estragos en el resto de mi cuerpo.
-Que… Mira, voy a estar mas de cinco años afuera, eso es harto tiempo y no quiero pensar en lo ridículo que nos veríamos, necesito tiempo para mi solo.
-¡Es decir, Adiós Bella!
-No lo quería decir así.-se defendió y suspiro, no había sol pero estaba bastante claro, sabia que eso a Edward le molestaba.
-Pero es lo que querías decir, mira… Te conozco, dime la razón por lo que me estas haciendo esto.
Me encogí, no quería escucharlo, pero lo necesitaba, vaya lío , ¿No?
-Bella, es ridículo que pienses que tu y yo somos el uno para el otro,, digo… Mira, me iré, y tu te deberás quedar aquí, este es tu lugar y yo aun no encuentro el mío, eso es todo.
-¿Seguro que eso? ¿Nada mas?
-¿Mas como que?
El frunció los ojos y me miro. Pude verlo allí, la esmeralda de sus ojos estaba distante, dolorosamente distante.
-¿Alguien mas?
-¿Por qué no te preguntas eso a ti misma será mejor?.-dijo, mirando por la ventana y viendo como Charlie cerraba las cortinas-, Tu amiguito indio y tu hacen muy linda pareja.
-Es por celos, ¿verdad?, Edward te lo he dicho miles de veces, llevamos cuatro años juntos y siempre te he querido a ti, él es muy pequeño APRA mi, es como mi hermano menor. Nada más… Solo te amo a ti, a nadie mas que a ti.
Aquellas palabras estaban impregnadas de una verdad infinita, eso era lo que mi corazón siempre debería decir, siempre.
Me removí, inquieta
-No te creo.-dijo, mirándome.
-¿Por qué no?
-Porque cuando los vi juntos en la playa…. Bella, no debes sentirte atada a mi, por el contrario, deberías decirme lo que realmente sientes.
-¿Lo que realmente siento? ¡Lo que realmente siento! ¡¿Qué sabes tu de los que realmente siento?
-¡Pues no mucho!, ¡Por eso te digo que me digas la verdad!
-¡Te estoy diciendo la verdad!
-¡No me la dices!
-Según tu, ¿Cuál es mi verdad, eh?.-le pregunte y pude ver como la duda se empezaba a extender por sus ojos, interiormente suspire aliviada.
-Tu verdad es cosa tuya, la verdad mía es que no estoy seguro de lo nuestro.
-¿No estas seguro?, ¿Se puede saber, señor yo no soy el seguro, de que se podría estar seguro?
-De que no sientes nada por mi y estas conmigo por interés.
-¿Por interés? Edward, no me importa si tu auto es un Volvo o es un Chevy del año del níspero, la verdad es qué no me interesa eso, lo que me interesa es que eres puro, inteligente, amable y simpático, Edward, por favor no arruines mi ilusión de ti.
-Es eso, una ilusión, Bella… Lo nuestro llega hasta aquí.
-Perfecto.
El orgullo me permitió estar así de tranquila, jamás me lo perdonaría, `pero aquel minuto no pude pensar bien.
Me di media vuelta
.
Abrí la puerta y saqué mis piernas de aquel auto, no debería volver allí, jamás.
Cuando cerré la puerta las lagrimas hicieron acto de presencia y no pude hacer mas que tirarme al suelo, ¿Qué había hecho?
-¿Bella? Bella… Cariño… ¿Qué pasa?
Al menos siempre tendría a Charlie.
Abrí los ojos de golpe.
Aquello solo había sido un sueño…Un sueño… Esta era la realidad, aunque el sueño hubiera sido algo tirado para recuerdo.
Cuando sentí el pecho de Edward al lado del mió y me permití volver a la realidad suspire, satisfecha, el sueño había sido algo triste pero debía volver. Lo único alegre de aquello había sido volver a ver el rostro de Charlie, aunque ahora solo fuera el sueño de un sueño, me había alegrado de verlo y sentir que se preocupaba de mi. Como sus cejas se levantaban y dejaba el control remoto a un lado, eso había sido exactamente tres días antes de la muerte de Renée y aproximadamente año antes de la muerte de Charlie. Recordaba que aquella misma tarde llore por teléfono con Renée, mientras ella me prometía que viajaría a verme, pero en coche ya que los pasajes en avión salían muy elevados fuera la estación que fuera del año.
Sacudí la cabeza suavemente, intentando no despertar a Edward, yo era la gran culpable, sabia que había una forma de culpar a Edward pero no podía, algo dentro de mi me decía que yo era la culpable.
-Edward…
-¿Si?
Mi novio levanto la vista y pude ver las esmeraldas de sus ojos, alegres, victoriosas, como si creyeran que yo era un premio y no una tipa con mucha, mucha suerte.
-¿Me querrás por siempre?
Tomo mi rostro entre sus manos y dijo:
-Por el resto de la eternidad y ojo que yo viviré para siempre.
Sonreí.
Hoy al parecer era el día de recordar… Pero debía recordar cosas buenas y no cosas malas, al parecer mi mente y yo éramos expertas en arruinar los buenos momentos.
Luego caí en cuenta del porque de ese sueño, hoy se cumplía un año.
Era primavera y en Forks, como siempre, parecía invierno, no paraba de llover y en la Push apenas se veían las nubes grises, amenazantes.
Habían pasado dos años y medio de la ida de Edward.
Me di vuelta y acaricie el rostro de mi novio, sumido en un profundo sueño.
-Eddie… Eddie…-parecía mas un arrullo a otra cosa.
-No me digas… Eddie… Suena… gay.-se desperezo y abrió los ojos, sonrió al verme-, Hola, amor.
-¿Cómo estas?
-Ahora-preciso-, muy bien
-¿Un mal sueño?.-pregunte, jugando con su rebelde cabellera, se sentía tan… Normal despertar a su lado, como un verdadero matrimonio.
La idea del matrimonio hizo que se me removiera todo el estomago.
-No… Soñaba que entrenaba y me caía y mis compañeros se reían, pero llegabas tu a salvarme, como siempre.
-Como siempre.-asentí.
Coloque mi cabeza en su hombro y me acurruque a su lado.
-¿Qué pasa?.-pregunto, el me conocía a fondo y sabia cuando mis ánimos no eran los mejores.
-Hoy se cumple un año, ya sabes, de la muerte de Charlie.-dije en un tono lugrube-, y desde que llegaste le he olvidado, no he visitado su tumba. Antes lo hacia tres veces por semana.
Frunció el seño.
-Los Morgan me han dicho que nos dejaran unas cosas que encontraron en tu sótano, luego de eso, vamos.-me prometió y beso mi cabeza.
No podía conseguir nada mejor.
-Te amo.-dije, siendo completamente sincera.
-No tanto como yo a ti.
-No sabes lo que dices.
Sonrió levemente y me dio un beso en los labios.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
-Gracias.-dije mirando el suelo, Carmen se movió un gran mechón de pelo que le cubría la cara y me sonrió.
-Cualquier cosa para mi muchacha, hey que Eleazar quiere hacer una cena familiar y por supuesto que estas invitada, Kate va a preparar la comida, ¿Te apuntas?
-¿Cuándo?.-pregunte con verdadero interés, mientras le sacaba el polvo a uno de los viejos álbumes.
-El miércoles de la próxima semana.
Asentí. Miércoles.
-Y por supuesto, lleva al apuesto de tu novio.-me peñisco la mejilla y pude sentir como esta se ponía colorada.- Te quiero, Bells
-Cuídate.-dije, mientras le abría la puerta-, Allí estaré el Miércoles.
Asintió con alegría y se subió a su auto, un deportivo que no tenia nada de envidiar a cualquier auto Cullen.
Cuando entre nuevamente a la casa, pude escuchar como Edward tocaba el piano, mi nana. Me sentía muy orgullosa al poder decir eso.
Me senté en un sillón y empecé a ver las fotografías.
-Edward.-le llame, cuando vi una de toda la familia Swam-, ¿Quieres ver el aspecto que tenia a los diez?
De pronto, la melodía seso y lo sentí a mi lado.
Empezamos a recordar, reír y charlar, como lo hacíamos cuando íbamos en la prepa, hacia bromas acerca de mis distintos peinados y de cómo me vestía, de las muecas que hacia o de lo mucho que me parecía con ciertos familiares.
-¿Quién es?.-pregunto, deteniéndose en seco y señalándome a mi con un bebé en brazos.
-Oh, mi prima.-dije con la ternura contenida, era lo mas parecido que tenia a una hermana menor y la quería con locura, solo que cuando me mude le perdí el rastro-, tiene ocho años menos que yo y se llama Vanesa, lo ultimo que supe de ella es que se mudaba a alguna playa de Washington…
Cuando dije todo eso junto en una misma idea, pude darme cuenta de lo imaginable, ¿Cómo no se me había ocurrido? Eran pocas las personas que se llamaban Vanesa y estaban en Washington, ¿No?
-¿Qué tienes?
-Necesito llamar a Jake.
Bufo.
-¿Solo te puedes acordar de el lindo de tu mejor amigo en estos momentos?
Acaricie a fotografía.
-Necesito hablar con Jacob.
Ahora que veía a la niña de la foto era tal como la recordaba, tenia mis mismas fracciones y mi color de piel, los rizos tan característicos de la familia de Charlie y un color rojizo de cabello obtenidos de un padre Australiano.
-…Ella… Me recuerda a ti, Bella.
Me reí.
-¿Cómo te puede recordar a mí?
- no se… Tienen un aire a Bella ustedes dos…
-Deja los juegos, Jake.-estaba optimista después de aquella tarde en la playa, mas en detalle de lo que había hecho esa tarde en la playa-, pero mándale saludos.
-¿Le digo que la loca de mi amiga o de Bella Swam, una muchacha que quiere conocerte?
-Solo de Bella Swam.-me reí y .le corte.
Con la mano me tape la boca y sentí como las lagrimas de rabia empezaron a salir de mis ojos, ¡Ellos habían ya dado su primer beso! ¿Cómo no me había dado cuenta antes? Tonta, tonta, tonta.
-¿Qué tienes?
Sacudí la cabeza, no era momento de preocuparme de aquellas cosas.
-Me estoy demorando demasiado aquí.-le mentí-, necesito ver a Charlie.
Asintió con la cabeza, se levanto y me abrazo.
-Pase lo que pase, estoy aquí, cariño. Pase lo que pase.
Pude sentirlo, Edward me apoyaria en todo lo que hiciera, por eso yo le amaba.
Chan! Asjkasjkasjkw soy una malilla (6) ¿Qué creen que pasara? Lo lamento por no actualizar y creo que no sera muypronto porque se acercan las fiestas :D Felices fiestas a todos ustedes y pasenla genial, gracias por los favoritos y comentarios, se pasan ;)
