Entonces Sasha desprendió un trozo de la patata y se la ofreció a Shadis.
–Aquí señor, la mitad –le dijo.
Alex tuvo que resistir el impulso de golpearse la frente ante dicha escena. La chica incluso le sonrió a Shadis.
–"Estoy sseguro, de que eso ni siquiera ess la mitad" –comento Shendu, ganándose un gemido por parte de Alex
Más tarde, frente a la zona de entrenamiento. POV General.
Alex se encontraba caminando con Armin y Eren, y otros tres chicos rumbo hacia el comedor. El pelo rapado, Connie; Marco; y la chica de coletas, Mina. Si no recordaba mal Alex. Todos iban con ropas civiles.
Habían llegado tras acomodar sus cosas en los dormitorios, y el tour por las instalaciones. Actualmente se dirigían para conseguir una mesa para la cena, cuando Connie reconoció a Sasha Blouse. O chica patata, como la mayoría la había apodado.
–Hey, parece que la chica patata sigue corriendo –señalo Connie.
Todos al notarla también, decidieron quedarse para ver si por fin caia rendida. Marco se apoyó de codos en el barandal, mientras que Alex lo hizo de la pared con los brazos cruzados; y el pie izquierdo también apoyado. El resto se encontraba parado.
–Increíble, ya lleva cinco horas. –alabo Eren–. Pero creo que cuando le dijeron que correría hasta el anochecer, no se lo había tomado tan mal como cuando le dijo que se quedaría sin cenar. –comento. Aunque su voz no demostró ningún signo de simpatía por su compañera.
–Creo que ella dijo que ella es de Dauper –recordó Connie–. Si no recuerdo mal eso es un pequeño pueblo de cazadores en las montañas, al sur de Rose ¿no?
–Eyup –afirmo Alex.
–¿Eyup? –repitió extrañado Marco.
Connie y Mina, también lo vieron confundidos. Pero Alex los ignoraba por completo, mientras seguía observando a Sasha.
–"Tiene muy buena resistencia" –analizo para sí mismo.
–Es una forma en la que él dice "Sí" a veces –explico Armin al saber que Alex no lo haría.
Los tres respondieron con un "Oh", antes de volver a fijarse en Sasha hasta que Eren noto una carroza alejándose con algunos chicos.
–¿Y esos?– Eren señaló hacia el carruaje tirado por caballos que estaba haciendo su salida de la academia. (N.A.: Supongo que cuenta como una)
–Los desertores. Han solicitado un traslado a la frontera– contesto Mina.
–¿Cómo?, pero si sólo es el primer día –dijo sorprendido Armin.
–Es natural. Si no eres lo suficientemente fuerte para manejar la presión, te marchas –declaro como si fuera un hecho Eren–. No puedo creer que alguien prefiere tirar de plantas de luchar –dijo eso último con un ligero tono de desprecio, el cual no paso desapercibido por los demás.
–¡Déjalo ya, Eren! –lo reprendió Alex, con un zape [1] en la nuca.
–¡Ay! –se quejó Eren antes de frotarse donde recibió el golpe.
–Ya lo has dicho, no todos están hechos para este tipo de presión. Además, si no fuera por ellos y los otros que trabajan en el campo, no tendríamos comida tampoco. Así que no seas desagradecido, ¡y tampoco los menosprecies! –termino en un tono autoritario, que no aceptaba objeciones.
Aun con lo dicho, Eren tenía la intención de reclamarle. Pero solo basto la mirada de muerte, y el ceño fruncido que le estaba dando Alex para hacerle cambiar de parecer.
Los demás solo miraron incomodos lo ocurrido. De cierta forma, la escena les recordó a un padre reprendiendo a su hijo.
–Por cierto Eren –hablo Marco–. No nos has dicho de dónde eres, y tampoco tu Alex –pidió tratando de cambiar la plática.
–Somos del mismo sitio que Armin, Shiganshina –respondió Eren, ya tranquilo. Apoyando su mano en el hombro de su mejor amigo.
Salvo por Alex los demás quedaron anonadados. Ninguno esperaba encontrarse con más de uno de los sobrevivientes del incidente, reclutándose después de haber vivido el infierno.
–Entiendo… –dijo Marco, rompiendo el silencio recién formado–. Entonces, eso significa...
–¿¡Lo vieron!? ¿Estuvieron ahí ese día? –Pregunto de repente Connie, interrumpiendo a Marco.
–¡Connie, basta! –lo reprendió Marco, por la falta de tacto de su amigo. Pero este lo ignoro.
–¿¡Vieron al titán colosal!? –dijo emocionado.
–Sí, sí lo hicimos –respondió Eren, algo incómodo por el interés.
Alex y Armin suspiraron, tras la respuesta de Eren. Ambos sentían que esto solo traería problemas.
Un rato después, dentro del comedor.
Actualmente, un buen grupo de los reclutas se habían reunido alrededor de la mesa donde Eren trataba de comer su cena, siendo interrumpido a cada momento por la misma pregunta.
–¡Ya he dicho que si vi al titan –dijo Eren tajantemente, dejando de tomar su sopa.
Un gran "Oh" se hizo a sonar, por todos los reclutas que oyeron la respuesta.
–Ese idiota, no sabe cerrar la boca –maldijo Alex en voz baja, mientras se apretaba el puente de la nariz frustrado por la falta de prudencia de Eren.
Armin, que estaba sentado junto a él, solo sonrió nervioso mientras trataba de calmarlo, palmeándole la espalda. Ambos se sentaron en una mesa frente a la de Eren pero del lado contrario, no queriendo ser el centro de atención. Lo suficientemente lejos para que no los incluyeran en la plática, pero a la vez lo suficientemente cerca para detener a Eren por si hablaba de más o por si causaba algún problema. Conociéndolo, era más probable lo segundo.
–Su amigo es muy popular ¿no?–pregunto divertido Reiner.
Él junto a Annie, eran sus actuales compañeros de mesas.
Alex soltó un suspiro.
–Por ahora. Créeme, puede llegar a ser muy impulsivo.
–¿Qué tiene que ver que sea impulsivo? –pregunto Annie. Tanto ella como Reiner no entendían que tenía que ver eso con esto.
–Que siempre hay un idiota, que hace que ese idiota –señala a Eren– haga algo problemático.
Tanto Annie como Reiner siguieron sin entender, por lo que miraron a Armin por una respuesta, pero este solo se encogió de hombros. Aun con lo listo que era, le costaba comprender también a veces a su amigo.
–De acuerdo… –dijo Reiner aun confundido, tratando de sacar aun conversación mientras movía su sopa. Al tener una idea, se dirigió a ambos– ¿alguno ya tiene pensado en que grupo enlistarse tras la graduación? –pregunto.
–Eren y Alex tienen pensado en entrar al grupo de exploración –respondió Armin– supongo que lo mismo se diría para nuestra amiga Mikasa, ya que piensa ir a donde vaya Eren. Y supongo que lo mismo es para mí.
Alex bufo divertido, llamando la atención de los tres rubios.
–¿Por qué Eren está yendo ahí? –pregunto divertido Alex–. Caray Armin. No sabía que ibas para ese tipo de cosas –insinuó con una sonrisa de gato.
Armin se alarmo y se sonrojo avergonzado de golpe, tras entender lo que dijo Alex.
–¡No es lo que quise decir! –dijo de golpe avergonzado, mientras sacudía las manos.
–Tu sonrojo dice otra cosa~ –tarareo el moreno (N.A.:¿Cuántos recordaban que Alex es Moreno y de ojos color ámbar?)
Los otros dos rubios solo veían con una gota cayendo por sus cabezas lo ocurrido. Ya se habían reunido antes con Alex en el pasado unas veces. Por lo que no eran ajenos a sus gustos por provocar a otros de cualquier forma posible, ya sean palabras o acciones. Y aunque era algo divertido, también era incómodo cuando las provocaciones eran verbales.
Sin embargo, uno de ellos tenía los labios levemente alzados en una pequeña sonrisa.
–Oye, ¿estás loco o algo? –Sonó la voz de alguien llamando la atención de los cuatro, y del grupo que rodeaba a Eren.
Al lado derecho de Eren, estaba sentado el muchacho que había declarado abiertamente que se uniría a la policía militar solamente para vivir en los muros internos. Tenía el pelo marrón, y era de los más altos reclutas, casi del tamaño de Alex. Le tomó un momento, pero Alex lo recordó presentándose como Jean Kierschtien.
– No es que sea asunto mío, ¿pero eh oído que acabas de decir que quieres unirte al cuerpo de exploración? –pregunto Jean mientras acomodaba la barbilla en su mano, y miraba a Eren de forma cínica como si hubiera dicho algo para reírse.
–Sí, eso he dicho –afirmo Eren en un tono escéptico– ¿y tú querías unirte a la policía y vivir sin complicaciones? –pregunto como si fuera algo desdeñable.
En su mesa tanto Alex como Armin suspiraron. Ya sabían para donde iba esto, y Armin se disponía a levantarse para evitarlo. Pero Alex lo detuvo, tenía curiosidad sobre el tal Jean.
–Mira, yo sólo estoy hablando honestamente aquí. Creo que es mejor que ir por ahí haciéndose al duro cuando en realidad, estás asustado como el resto de nosotros.
–¿Estás hablando de mí? –Eren desafío, levantándose de la mesa instante.
–Y lo dicho –llamo Alex a sus compañeros de mesa– un idiota provoco al idiota –dijo exasperado en lo que se paraba para detener la posible pelea. Lo último que quería era una pelea para el primer día. Ya para el segundo día, sería diferente si ocurría de nuevo.
Afortunadamente, el momento de tensión se cortó como una campana sonó en la distancia. Justo cuando las caras de los dos estaban una frente la otra.
–Hey, me disculpo –hablo Jean–.No estaba tratando de juzgarte como piensas ¿qué dices? ¿hacemos las pases?– Le tendió la mano a modo de disculpa.
Ante lo dicho, Eren solo frunció el ceño no muy confiado a las palabras de Jean.
–Sí, yo también lo siento –Eren abofeteó lejos la mano y se fue rumbo a la salida. Pasando frente a Alex que se había quedado parado frente al pasillo, sin embargo no lo noto.
El oji-ambar solo se quedó callado mientras veía al temperamental de su amigo saliendo, solo para ver a Mikasa ir tras él, y unos segundos después a Jean que salió tras la chica, algo sonrojado.
Curioso, decidió seguirlos. Y sin que nadie lo viera. Activo el talismán de la serpiente en cuanto cruzo la puerta para oír lo que decían sin ser visto, y luego el del conejo para subir al techo.
Ya arriba, solo pudo escuchar como Jean señalaba que Mikasa tenía el cabello más hermoso que había visto, y que ella le agradeciera sin ningún interés real en el alago para luego irse hacia donde Eren estaba para advertirle de su temperamento. Sin embargo luego ocurrió algo realmente irónico. Eren también hizo un comentario sobre el cabello de Mikasa, solo que en lugar de apreciarlo, le había dicho que era demasiado riesgoso el tenerlo largo con el equipo tridimensional porque podría trabársele, lo peor es que ella había aceptado el cortárselo al instante.
Esta vez, Alex no pudo reprimírselo a sí mismo, y se golpeó la frente mientras maldecía la estupidez de Eren. No solo no apreciaba los cuidados de Mikasa, sino que también era un completo ignorante al flechazo que tenía la chica por él. Definitivamente tendría una plática con ambos, una para quitarle lo ciego a Eren, y otra para que Mikasa aclare sus sentimientos.
–¿¡Qué demonios!? ¿¡Te acabas de limpiar tu mano con mi ropa!? –sonó la voz de Connie debajo de él.
Al mirar hacia abajo, noto al chico de cabeza rapada frotarse las manos en la espalda buscando alguna prueba de su declaración hacia Jean, el cual había perdido todo rastro de emoción en su mirada.
–No te preocupes. Sólo te he dado toda mi confianza –aseguro el muchacho con una voz monótona, antes de regresarse lentamente al interior del edificio. Dejando a Connie, quien seguía frotándose la espalda.
La ceja de Alex se alzó, demostrando su confusión ante la extraña respuesta. Sin embargo le restó importancia antes de repasar todo lo que aprendió en el día.
–"Un idiota que no sabe cerrar la boca; una que solo piensa en comida; otro idiota que solo es idiota; un soñador…" –se detuvo al observar a otra chica rubia, dándole pan y agua a Sasha, seguida por otra chica alta que se llevó a Sasha cargando. Escucho todo lo que habían dicho, y luego prosiguió con su repaso– "…una pequeña carita de ángel; una marimacho busca oportunidades; luego están Mina; Annie; Reiner; Bertholdt; Eren; Armin, y Mikasa" –enumero a todos y a cada uno de los chicos que hasta ahora conocía, y que de alguna u otra forma llamaron su atención.
–"Cuando llegues al campamento, quiero que vigiles a los que consideres más aptos, y me digas sobre sus progresos. Quién sabe. A lo mejor, alguien aparte de tus amigos, sería un buen recluta"
Fue la petición que Erwin le había hecho. Y si bien, la decisión final era de los reclutas. Muchas cosas podrían pasar en tres años.
–"Espero que con todo essto, no olvides nuestro acuerdo muchacho" –hablo Shendu desde el inconsciente del oji-ambar.
–"Por supuesto que no, los domingos son días libres. Usaremos ese tiempo para nuestra búsqueda" –aseguro Alex.
–"¿Ssolo eso?" –cuestiono el dragón.
–"Oye, tu eres el que me dijo que el único posible conjuro que funcionaria para nuestro problema sería de magia blanca. Y para eso necesitamos a alguien más, ya que no podemos tocar la magia blanca"
–"Y Pressisamente por eso necessitamos más tiempo"
–"Pero te recuerdo que nuestras mejores opciones están aquí" –señalo Alex– "No sabemos a ciencia cierta si este mundo es exactamente igual al nuestro, y es muy probable que este sea realmente uno de los pocos lugares donde queden humanos. Además si hubiera hechiceros reales, dudo que quieran ayudar a alguien con un demonio. Nuestra mejor opción es buscar un posible candidato entre los reclutas. Y si bien, Armin parece una buena opción, quiero ver otras optativas. Ningún adulto nos creería, y ni siquiera creo que Erwin nos dejaría en paz si supiera lo que tramamos, y mucho menos creo que quieras que Hanji aprenda siquiera que la magia es accesible para cualquiera"
Un gemido se oyó en el interior de Alex, confirmando que Shendu estaba de acuerdo.
–"Los domingos nos dedicaremos en la búsqueda de ingredientes, tanto para nuestro conjuro, como para que nuestro candidato practique. En el primer año veremos si hay alguna mejor opción que Armin, y si no, sería que lo platiquemos con el"
–"Y entoncess él le dirá al resto de tus amigoss" –advirtió Shendu.
–"Eso puede ser una opción, sin embargo podemos decirle que lo del conjuro tiene pocas probabilidades para funcionar, lo cual en parte es cierto. Tú mismo dijiste que el conjuro que nos echaste era aprueba de magia blanca. Estamos haciendo esto como una última oportunidad, de que cada quien se vaya por su cuenta"
–"Mmm"
Aunque el plan en si tenía fallas, Shendu tuvo que acceder, ya que el mismo no tenía otra opción. Y si bien, ya no tenía intenciones negativas contra el mundo y los humanos. No tenía ni la más mínima intención de permanecer encerrado, si había la oportunidad de ser libre aún.
Al percibir que su compañero estaba por fin conforme con el plan. Alex decidió levitar hacia un callejón vació para hacerse visible de nuevo, y una vez hecho, dirigirse hacia su cama. Serian tres años muy ocupados.
1.-Zape:Golpe fuerte en la cabeza con la mano abierta.
