Capítulo 10

Para cuando llegaron al coche, Peter ya estaba completamente dormid, y Jemima Puddle Duck4 (o, según Peter, "Mima puddle Duckie") estaba seguro en las manos de Tony. El genio había explicado que su madre no había querido saber nada de ella – probablemente porque no podía nadar muy bien debido a su pata – y le había prometido a Peter que le haría la prótesis de una aleta para poderla poner en la bañera.

"Así que a lo que primeras citas se refiere…" sonrió Tony mientras salían del coche en el garaje de la torre, "… hemos tenido un francotirador con el cerebro lavado y un pato discapacitado. Diría que ha sido un tremendo éxito."

Steve rio suavemente, colocando a Peter sobre su cadera e inclinándose para besar las mejillas del genio. "Ha sido maravillosa," le dijo con sinceridad, porque, quitando la situación con Bucky, realmente lo había sido. Tony era increíble con Peter, parecía haber superado por completo su temor a no ser lo suficientemente bueno, y el pequeño lo adoraba como a un padre.

"¿Y no la haría aún mejor una mamada?"

"Tony," le reprendió con una carcajada de sorpresa. "Más tarde."

Subieron con rapidez al piso común, y Steve dejó a Peter en el sofá para que siguiera durmiendo en paz. Por una vez, el niño se había quedado frito sin su chupete, y eso hizo sentir orgulloso a Steve por razones que no podía expresar o entender.

"Ey, ¿qué comen los patos?" le preguntó Tony con voz baja, deslizándose a su lado a la cocina. "JARVIS, ¿qué comen los patos?"

Seguro de que Peter estaba bien, Steve siguió al genio y se metió en la cocina. Ahí, Clint ya estaba sobre el patito, cogiéndolo cerca de su cara y arrullándolo como si fuera un bebé, y Steve no estaba para nada sorprendido. De acuerdo con su alter ego, el arquero parecía tener una debilidad por las aves, especialmente por los polluelos.

"Avena y granos parece ser una apuesta acertada, señor," estaba diciéndole la AI a Tony. "Aunque arroz –tanto crudo como cocido –también es una opción, al igual que la piel de frutas y vegetales."

"Bueno, al menos ahora tenemos algo que hacer con la piel que Peter no se come," se encogió Steve, sentándose en frente de Clint. "Odio malgastarlas."

"Vas a arreglarle la patita, ¿verdad?" preguntó Clint, viendo como el animalito iba cojeando por la mesa.

"Estoy trabajando en ello," replicó Tony distraídamente, con la Tablet ya en su mano mientras se sentaba –la otra mano con un plato lleno de avena que había robado del estante de Bruce, y que colocó sobre la mesa.

"¿Cómo se llama?" preguntó Clint, mirando con un regocijo infantil como la pata cojeaba hasta el plato y comenzaba a picotear.

"Jemima," murmuró Tony.

"¿Cómo en el libro? Eso es jodidamente adorable."

"Lo sé. Fue idea del niño – yo quería llamarla Quackula."

"También es un nombre aceptable."

Mientras seguían hablando, Steve se giró y sonrió cuando Thor entró en la sala. El dios también traía una Tablet en las manos, y parecía algo consternado.

"¿Qué pasa, amigo?" preguntó Steve. "¿estás bien?"

"Me temo que los villanos del periódico tienen evidencia de vuestro amor," replicó el genio, tendiéndole la Tablet. En ella, había ya un artículo sobre su 'amor prohibido' con Tony, y fotos de ambos besándose en el parque.

"Guau, han sido más rápidos de lo que esperaba," murmuró, enseñándole el artículo a Tony, que se encogió de hombros, "pero no estamos enfadados, Thor. Iban a descubrirlo en algún momento."

"¿Así que ya sois oficiales?" preguntó Clint, estirándose para ver las fotografías. "Guau, no perdisteis el tiempo."

"Cállate, Barton," le chasqueó la lengua Tony, echando al hombre de encima suyo. "Pero sí, eso parece."

"Probablemente tendremos que hacer una declaración oficial," murmuró Steve de nuevo, pasando al resto de las imágenes. No había ninguna de Peter o Bucky, y Steve no sabía si el último era por coincidencia o no.

"Pondré a Pepper a ello," prometió Tony, justo cuando su teléfono empezó a sonar. "Seguro que es ella que me llama para gritarme por montármelo contigo en público."

"Lo siento," se disculpó Steve un poco avergonzado, pero recibiendo un beso en la mejilla quitándole importancia.

"Vale la pena," sonrió Tony mientras se levantaba y se ponía el teléfono en la oreja. "Ey, Pep…no, no fue idea mía -"

Steve lo miró, sonriendo, mientras salía de la cocina, su voz bajando a un susurro cuando probablemente pasó cerca de Peter. Un cálido y burbujeante sentimiento se instaló en su estómago y suspiró, contento.

"Vais a ser tan desagradables," murmuró Clint, volviendo a jugar con cuidado con Jemima. "Oh, y antes de que se me olvide, Bruce cogió una llamada antes de los servicios sociales. Al parecer llamaron para recordarte que tienen una visita programada para mañana."

"Oh, sí," suspiró. "Lo había olvidado."

"Todo irá bien, hermano," le tranquilizó Thor colocando su gigante mano en su hombro mientras se sentaba. "Tu muchacho es muy feliz."

"Lo sé," asintió, "pero si una página ya ha sacado a la luz nuestra relación, estará en todas las noticias mañana. Tendré que ver como suavizar esa situación con ellos."

"Bueno, aleja la atención del niño, ¿no?" se encogió Clint. "No veo el problema."

"Ha tenido ya tantos reveses," suspiró Steve. "Si Tony y yo rompemos –"

"Por favor," le cortó el arquero mientras se colocaba a Jemima en el hombro, extasiado consigo mismo cuando ella se acurrucó al lado de su cuello. "Vosotros, idiotas, aún seguiréis juntos cuando el niño se case."

"Yo… ¿de verdad lo crees?" Steve no pudo evitar sonreír, porque realmente le gustaba esa idea.

"Por supuesto," Clint encogió el hombro libre. "Tú eres obviamente el tipo de 'una persona para toda la vida' y Tony es demasiado inteligente para dejar escapar a un buen partido como tú."

"Tony también es un buen partido," defendió, frunciendo el ceño.

"Pues gracias, oh luz de mi vida," replicó el genio, entrando de nuevo a la sala con un recién despierto Peter sobre la cadera. "Miren quien decidió honrarnos con su presencia."

"Ey, osito dormilón," sonrió Steve, cogiendo al niño y abrazándolo. "¿Dormiste bien?"

Peter gruñó un poco – algo grogui como siempre que se despertaba de la siesta – pero se apretujó más contra Steve, asi que no se lo tomo como algo personal. En su lugar, pasó una mano por el pelo del niño, le quitó los flecos de la cara y le besó la mejilla.

"Bueno, Pepper ya terminó de gritarme," anunció Tony. "Hasta puso a Rhodey unos minutos mientras tomaba aire. Tiene la impresión de que la noticia va a separar la nación –a una mitad le encantará, pero a la otra, la más bocaza lo odiará, y le preocupa que esto atraiga un mayor bache entre nosotros y ellos."

"Oh."

Steve la verdad es que no había pensado en eso. Había estado tan contento, tan enamorado, que quería que todo el mundo lo supiera. Pero ahora que lo pensaba, podía entender el punto de vista de Pepper. Como Capitán América, se suponía que tendría que mostrar los valores americanos, y aunque para él era así, no todo el mundo iba a estar de acuerdo con él. Joder, tendría que haber pensado en lo que estaba haciendo antes de tirarse a besar a Tony como si no fuera a traer respuestas negativas.

"¿Cómo de malo es?" preguntó Clint, con una seriedad poco natural en él. "Tengo que enseñarle el culo a algún senador para quitarnos el marrón?"

"Lo último que necesitamos es tu culo pálido en el aire," chasqueó Tony la lengua, rodando los ojos. "Nunca habrá una situación que necesite eso. Pepper cree que debemos llevar el tema con cuidado, ¿vale? Va a poner a alguien para hacer una conferencia de prensa, pero no tenemos que contestar preguntas si no quieres, Steve. Podemos simplemente leer un discurso y largarnos."

"Si crees que eso ayudaría," accedió, tragando el nudo que empezaba a formarse en su garganta. "Siento haber causado tanto problema –"

"Steve, cielo," le cortó Tony con dulzura. "¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Una orden para que los Vengadores se disuelvan? Nueva York no duraría ni dos minutos si hubiera otra invasión, y vendrían rogándonos de rodillas que volviéramos. Mientras tanto, estaremos de vacaciones – tomar el sol, enseñar a nadar al niño, y disfrutar del descanso."

Era una idea agradable, si. Muy poco realista, por supuesto – la disolución de los Vengadores era una de las cosas menos malas que podrían pasar – pero era dulce por parte de Tony que intentara tranquilizarlo. Sólo odiaba que su propio país empezara a volverse contra ellos en primer lugar, especialmente si el motivo era simplemente que expresara su derecho a amar a quien quisiera.

"Crecí con este tipo de cosas," continuó el genio, "y no puedes dejar que tu miedo a lo que la gente pueda pensar te impida hacer lo que te hace feliz. A menos que… ¿estás replanteándotelo -?"

"¡No!" bramó rápidamente, tomando una de las manos del moreno. "Tony, no, claro que no. Nunca. Es solo que… no es como me había imaginado que sería cuando me dieron el paquete de integración y me dijeron que el futuro era un lugar tolerante."

El poco atractivo resoplido de Clint parecía ser la única manera de contestar a eso.

"Vale," asintió Tony, una pequeña e íntima sonrisa apareciendo en su cara. "Entonces haremos lo que sugiere Pepper, ¿de acuerdo? Cuando la conferencia de prensa esté arreglada, explicaremos la situación –tú les pondrás los ojitos de perrito apaleado y la actitud de bueno –y mantendremos las cabezas gachas por un tiempo. Lo que tristemente significa que tendrás que mantener tus manos lejos de mi en público, lo cual, si recuerdo bien, predije que no serías capaz –"

Clint lloriqueó y cubrió sus ojos cuando Steve recolocó a Peter en su regazo para callar a Tony con un beso de nuevo. El hombre continuó murmurando en su boca por unos segundos, hasta que suspiró, rindiéndose, y le devolvió el beso.

"Venga tíos. Estáis escachando la cabeza del crio," suspiró el arquero, y sin ganas, Steve se separó. "y, asustándolo para toda la vida."

"El muchacho tiene suerte de tener unos padres que se quieran tanto," sonrió Thor, y, al lado de Steve, Tony se atragantó con su propia saliva.

"Uh…" rio el genio con nerviosismo, tratando, obviamente, de evitar esa conversación en particular. "Bueno, pues sí, todo lo que tenemos que hacer es seguir las órdenes de Pepper, y, como siempre, todo saldrá bien."

Aunque ya era muy tarde; las tuercas ya estaban girando en la mente de Steve.

Siempre había pensado que Tony sería un padre maravilloso, desde el mismo principio, pero el problema era conseguir que el genio estuviera de acuerdo con él. Jugar con Peter sin ninguna presión añadida parecía algo casi innato para el hombre ahora, pero Steve estaba bastante seguro de que si sacaba el tema de adoptar al niño con él, el moreno no diría nada y comenzaría a comportarse raro. Le dolía el solo pensarlo, porque, desde que Thor había mencionado que ambos eran los padres de Peter, la imagen no había desaparecido de su cabeza.

No tuvo oportunidad de hablar con el genio el día siguiente por la visita de los servicios sociales, la cual, gracias a que Tony había dejado a Peter que le ayudara con la prótesis de aleta de Jemima, había ido como la seda. Cuando les informaron del cambio en su relación con Tony, Patricks había parecido muy contenta por él y Hammond no parecía más enfadado de lo normal, para su alivio.

"Se le ve muy feliz aquí," comentó Patricks en voz baja mientras observaban a Tony y Peter desde la puerta del taller. Tony, bendito sea, había ordenado para la ocasión así que la sala no parecía tanto una trampa mortal. "Se ha integrado mejor de lo que habíamos esperado. ¿Come y duerme apropiadamene?"

"Tiene pesadillas, a veces," suspiró Steve, aunque, la verdad era que Peter no había despertado por ello en toda la semana, así que esperaba que el pequeño estuviera sintiéndose más contento. "Aunque ya no son tan frecuentes como antes. También come muy bien todo lo que le pongamos delante."

"Bien, bien," asintió Patricks, apuntándolo. "Después del trauma que ha pasado, unas cuantas pesadillas no son para nada inesperadas. Entonces, Sr Rogers, creo que ya tenemos todo lo que necesitamos."

"Genial," sonrió Steve, y los guio de nuevo al piso común. "¿Cómo lo hemos hecho?"

"A estas alturas creo que es seguro continuar a la fase final de la adopción," replicó Patricks con una sonrisa, y Steve sintió su corazón rugir. "Vendremos por aquí dentro de dos o tres semanas con el papeleo final, y después de eso, Peter será puesto oficialmente bajo tu tutela permanentemente."

"¡Eso es fantástico!" rio, y le dio la mano a Patricks. Incluso palmeó a Hammond en el hombro, aunque el hombre no parecía muy contento con eso. "Eso es tan, tan fantástico. Dios, ¡gracias!"

"Es un padre maravilloso, Sr Rogers," le dijo Patricks con sinceridad. "No tengo duda de que, con el Sr Stark y los demás a su lado, Peter será protegido y amado por el resto de su vida."

"Por supuesto," asintió Steve, acompañándolos al ascensor. "No hay nada más importante para nosotros."

"Le llamaremos en un par de semanas," asintió Patricks. "Hasta luego."

"Adiós," sonrió Steve, y consiguió esperar hasta que desaparecieran de la vista antes de gritar de alegría y lanzar un puño al aire como un adolescente excitado.

Después de tantas semanas de incertidumbre, por fin era una realidad. Iba a poder quedarse con Peter. Dios, su corazón parecía a punto de explotar de la alegría. Girándose en el sitio, volvió corriendo al taller donde Tony y Peter estaban terminando los toques finales de la prótesis de Jemima, y, sin aviso alguno, arrancó a Peter del regazo de Tony y empezó a bailar con él por toda la habitación.

"¡Papi, no!" gritó Peter, riendo incontroladamente cuando Steve lo lanzó al aire un par de veces.

"Intuyo que la inspección fue bien," sonrió Tony, y Steve brilló.

"¡Pasamos! ¡Traerán el papeleo final en un par de semanas!" alardeó, cogiendo a Peter por última vez para acunarlo como a un bebé. "Y vamos a tener tarta para cenar como celebración."

Peter jadeó excitadamente. "Y elado como poste?"

"Y helado como postre," confirmó Steve, besando las mejillas del niño. "Y luego vamos a juntar a todos, haremos palomitas y veremos Wall-E. ¿Qué te parece?"

"¡Síiii!" gritó el niño, encantado.

"Vale, ¿por qué no vas a buscar a todos, peque, mientras yo hablo con Tony un momento?" preguntó, dejando a Peter de nuevo en el suelo.

Una vez el niño hubo salido disparado escaleras arriba, Steve fue a zancadas hasta donde estaba el genio aun sonriendo y lo puso en pie para darle un fuerte y pasional beso. Tony jadeó en su boca, y Steve lo tomó como permiso para meter la lengua a través de los labios del otro.

"Guau, hola, sr felicidad," rio el moreno sin aliento cuando se separaron. "Me alegro tanto por ti cariño."

"Por nosotros," corrigió Steve en voz baja, tragándose el ruido inquisidor de Tony con otro beso. Tomando aire, se separó, sabiendo que no podía distraerse del tema. "Quiero que lo adoptes conmigo, Tony."

"¿Qué?" jadeó el genio, atragantándose con una risa nerviosa. "Steve, cielo –"

"Lo digo en serio," replicó cabezonamente, manteniendo a Tony cerca cuando este intento zafarse de su agarre. "Sé que es algo importante, vale, y sé que no hemos estado juntos por mucho tiempo. Todo eso lo sé. Pero… Peter te adora, Tony. Yo te adoro, y quiero compartir esto contigo."

"Esto es… ¿es por lo que Thor dijo?"

"En parte," consintió Steve, "pero siempre he pensado que serías un gran padre, desde el mismo momento en el que conociste a Peter. Sólo… tan solo piénsalo, ¿vale? Es todo lo que pido. Los papeles finales no tienen que firmarse hasta dentro de unas semanas, así que tienes tiempo para tomar una decisión. Aunque, esto es lo que quiero, Tony. Sé que harías un gran trabajo."

Los ojos de Tony, aun grandes y en shock, se centraron en el pecho de Steve. "Lo pensaré," susurró, y Steve le besó con ganas por la mera promesa.

Le dejó a Tony espacio para pensar. Bueno, no volvió a sacar el tema, al menos; viviendo básicamente juntos, y con Peter notando si Tony no estaba en la habitación por más de cinco minutos, era difícil no pasar tiempo con él. Steve simplemente evitó volver a sacar el tema de la adopción.

Quitando eso, todo era genial. Los demás Vengadores estaban por las nubes con que Peter se quedara permanentemente con ellos, y habían empezado con las preparaciones del inminente cumpleaños de Steve. No estaba muy por la labor de una fiesta, pero Peter estaba entusiasmado con la idea de tarta y regalos, así que al menos harían eso.

Cuando la mañana de su cumpleaños empezó a amanecer, fue despertado por una verdaderamente magnífica mamada, seguida de un mejor polvo en la ducha, y con eso, cuando por fin, él y Tony bajaron a desayunar a media mañana, se sentía medio en el limbo y gloriosamente feliz.

"Ew," Natasha hizo una mueca cuando lo vio. "Me gustaba más cuando eras virgen."

"A mi no," replicó con calma, besando la coronilla de Peter mientras se sentaba a la mesa. "Prefiero mucho más esto."

"Ya veo," rodó los ojos, poniendo un plato relleno de bacon, huevos y tortitas delante de él. Incluso había colocado una banderita arriba. "Feliz cumpleaños."

"Gracias," le dijo, sonriendo un poco cuando le dio un beso en la mejilla.

"No, hisss, mi Steve," replicó Tony, pero lo arruinó al canturrear cuando Natasha le tendió una taza de humeante café y le besó la mejilla también.

"¿Mi beso, tía Tasha?" preguntó Peter, comiéndose un tomate cherry y poniendo morritos de una forma adorable. Incapaz de detenerse, Steve le besó justo antes de que Natasha lo hiciera.

"¿Mi beso?" preguntó de nuevo, mirando a Tony esta vez, y, suspirando con cariño, el genio se inclinó por detrás de su silla y cuando Peter alzó la cabeza, le besó la punta de la nariz.

"Si mantiene este encanto, va a ser un adolescente terrible," le avisó el moreno, y Steve tuvo que darle la razón.

El resto de la mañana fue muy buena. Cuando Steve y Tony terminaron de desayunar y Peter con su merienda, se reunieron con los demás vengadores en el balcón del penthouse para los regalos y comenzar con la barbacoa del 4 de julio. Peter no le quitó ojo a la tarta desde que Bruce la sacó, y ni siquiera la pistola de dardos que Clint le había comprado a Steve podía mantener al niño a raya.

Pepper y Rhodey aparecieron a la hora de comer –para entonces se habían rendido, y habían permitido a Peter comerse un pedazo de tarta, porque los chicos no se la apañaban con la barbacoa – y le dieron unos bonitos gemelos de Iron Man (Pepper) y un barril repleto de cerveza (Rhodey), del cual Sam y Clint se apropiaron inmediatamente.

"Me alegra ver que por fin aclarasteis las cosas," sonrió Pepper, señalando a como Tony básicamente se había fusionado con Steve para poder caber en su tumbona, mientras se sentaba frente a ellos. "Sois unos idiotas."

"Yo también te quiero," murmuró Tony, arrejuntándose más cerca en el brazo de Steve.

"Nos alegra verte feliz, Tones, eso es todo," coincidió Rhodey, palmeando a Steve en la rodilla a la vez que se levantaba y se unía el pequeño grupo reunido alrededor de la 'por fin' encendida barbacoa del otro lado del balcón. Cogió a Peter por el camino – que aun tenía chocolate por toda la cara- y lo llevó sobre los hombros el resto del camino hasta allí.

"Oh, casi lo olvido," dijo Pepper cuando todos estaban mirando la escena con ternura. Sacó un sobre A4 de su bolso, que tendió a Steve. "Una mujer de los servicios sociales estaba en la entrada cuando llegamos, y me ofrecí a traértelos para ahorrarle el viaje."

"Esa debió haber sido Anna Patricks con los papeles finales de la adopción," sonrió Steve, recolocando a Tony sobre su pecho para poder alcanzar a los papeles. "Este es el mejor cumpleaños de mi vida."

"Eres adorable," murmuró Tony, y palmeó su estómago probándolo. "¿Puedo darte mi regalo ahora?"

"Te refieres a…" se detivo Steve, mirando a Pepper y sintiendo su cuello arder.

"¿mamada y sexo en la ducha? Lo creas o no, se te permite decir esas cosas en público, cariño. Además, Pepper está bien versada en ambas –"

"Tony," Pepper rodó los ojos, estirándose para darle una patada no muy suave con sus tacones. "Eres horrible."

"Me quieres."

"No sé por qué," suspiró con cariño, y sonrió disculpándose con Steve. "Y bien."

"Y bien," coincidió Tony, dándole palmaditas a Steve en el estómago de nuevo mientras se sentaba gruñendo. "¡Ey, Pete! ¡Hora del regalo, peque!"

Al otro lado del balcón, Peter jadeó entusiasmado, y palmeó la cabeza de Rhodey para que lo bajara.

"¿Es de parte de los dos?" preguntó Steve, una cálida y burbujeante sensación en su estómago.

"Más bien es de parte de todos," replicó Tony encogiéndose de hombros, cogiendo la mano de Peter cuando el niño llegó corriendo, "pero fue idea mía, y yo lo organicé, así que el reconocimiento es todo mío."

"Ah, por supuesto," rio, sentándose mientras observaba a Tony sacando de debajo de la mesa algo largo y rectangular envuelto en papel de Dora la Exploradora.

"Toma, chico, ve a darle esto a tu papa," le susurró el genio a Peter, y el pequeño cogió el regalo como si estuviera hecho de oro y se lo llevó a Steve.

"Feliz cumbleaños, papi," sonrió con timidez, y Steve lo sentó encima suyo para poder abrir el regalo juntos.

En el interior del papel de regalo estaba el más hermoso marco de fotografías de caoba que Steve había visto nunca. Había espacio para seis fotografías, y cada uno había sido llenado con la fotografía de un Vengador y Peter poniendo una pose.

"¿Cómo –cuando lo hicisteis -?"

"Cuando te fuiste a hacer el programa de Ellen," replicó Tony con suavidad, apoyándose en su hombro para mirar mejor. "Quería disculparme, pero tú lo hiciste por mi antes de que pudiera dártelo, así que lo guardé hasta ahora. ¿Te gusta?"

Las fotografías estaban hechas claramente por un profesional. El fondo de cada una de ellas era blanco, y la iluminación era perfecta. Steve miró cada foto con veneración, y no pudo contener una extasiada sonrisa que se extendió por su rostro. En la primera foto, Natasha y Peter estaban haciendo poses de karate; en la segunda, Clint estaba siendo bombardeado por dardos de gomaespuma mientras Peter se destornillaba de risa. La tercera foto era de Peter sobre los hombros de Sam, ambos sonriendo mientras enseñaban sus bíceps; la cuarta mostraba a Peter en el regazo de Bruce cuando este le leía un cuento. En la quinta foto, Thor estaba despatarrado en el suelo con Peter sentado en su pecho, brazos alzados triunfantemente.

De lejos, la última foto era su favorita. Era una captura cercana e íntima –tomada de lado – de Tony y Peter. Llevaban los trajes a juego con el que Steve se había encontrado al llegar a casa aquella tarde, sus cabezas estaban juntas, casi pegadas, mientras estaban centrados en el juego de tenis que estaban jugando en la Tablet colocada entre sus piernas cruzadas.

"Tony," susurró, pasando la mano con cuidado por las imágenes. "Yo… esto es precioso."

"Tengo mis momentos," replicó Tony con un encogimiento menospreciante, aunque Steve podía ver lo orgulloso que estaba. "Íbamos a hacer, al estilo Blues Brothers5, pero la fotógrafa nos tomó esta en su descanso, y me gustó mucho más. Yo… ¿hice bien?"

"Lo hiciste muy bien," replicó Steve, echando la cabeza hacia atrás para darle un beso. Cuando volvió a bajar la cabeza, Peter seguía mirando las fotos analíticamente.

"Esta me gusta mas," decidió, señalando a la foto con Thor. "Lo gané en la pelea."

"¿Lo hiciste?" replicó Steve. "Entonces eso te hace el chico más fuerte de por aquí."

"Ajá," asintió con seriedad el niño. "Peleé con los malos y gané."

Steve no sabía de que malos estaban hablando, pero asintió de todas formas, porque si Peter decía que había vencido a los malo, ¿quién era él para contradecirlo? Tenía una imaginación increíble, y Steve estaba mas que feliz de estimularla.

"Muy bien chicos, creo que las hamburguesas están listas," llamó Bruce entre la manada de hombres hambrientos reunidos alrededor de la barbacoa.

"Por fin," suspiró Tony, cogiendo a Peter del regazo de Steve. "El olor me estaba volviendo loco. Vamos, canijo – con extra de queso y sin kétchup para ti, ¿verdad?"

Steve observó con cariño como corrían para luchar con los demás por sus hamburguesas, y no pudo evitar sonreír. Amaba a su familia muchísimo.

Una luz parpadeante le alertó de que tenía un mensaje, y, confundido, cogió su teléfono. Su corazón se detuvo un momento cuando leyó el remitente, y sacudió la cabeza en seguida cuando Pepper le echó una mirada curiosa.

En la pantalla, bajo el número de Bucky, estaba un simple Feliz Cumpleaños.

Si, este había sido definitivamente el mejor cumpleaños de su vida.

Jemima Puddle Duck4 - la traducción literaria sería Jemima pato de charco, pero como es un nombre 'propio' no me parecía muy bonito traducido, así que preferí dejarlo en inglés.

The Blues Brothers5 es un número cómico musical creado por John Belushi y Dan Aykroyd, ambos vestidos de esmoquin, para el programa de televisión Saturday Night Live