Seguir Viviendo

Capitulo 10

Por

Tsukire

DISCLAIMER: los personajes y todo lo relacionado a Ranma ½ no me pertenecen. Esto lo hago sin fines de lucro y sólo por diversión.

ATENCIÓN: He recibido muchos reviews diciendo que la historia no es como la esperaban, yo no entiendo qué esperaban si en el summary dice exactamente lo que es xD. también por ahí leí un comentario que decía que es imposible adaptarse a la historia con un final que generara odio a la misma y yo me pregunto ¿Cómo sabe el final? :O ¿Acaso leyó mi mente? Jaja. Es obvio que se están adelantando bastante a mi fic y Ranma ni despierta aún xD.

ATENCIÓN 2.0 : Si eres fiel seguidor de RanmaxAkane, este fic definitivamente no es para ti. Es decir, si es un fic RanmaxAkane pero no en su totalidad. No sé porque hay tanto enojo si prácticamente hay más fics donde Akane está con Ryoga o con algún otro personaje ajeno al anime, la única diferencia es que yo lo estoy alargando mucho. En fin, hay más fics que son 100% RanmaxAkane, incluso tengo más fics así, no tienen por qué sentirse incómodos leyendo la historia.

IMPORTANTE: Si es un fic RanmaxAkane, pero no por ahora, espero evitar comentarios como "Es ma´s un fic RyogaxAkane" . cuando estoy diciendo que no en su totalidad jaja.

ATENCIÓN 3.0: LOS PERSONAJES PUEDEN NO COMPORTARSE, REPITO NO COMPORTARSE COMO EN EL ANIME / MANGA. Espero evitar comentarios que me digan "Eso es algo que "tal personaje" no haría".

ATENCIÓN 4.0: Hay varias personitas pidiéndome un final RanmaxAkane y otro RyogaxAkane, así que si, podría ser, así estaríamos todos felices jaja xD

ACLARACIÓN: Veo que varias personas se confunden sobre la edad de Hanna, no sé por qué pero tienen la idea de que cuando Ranma tuvo el accidente, Hanna nació y no, en el primer cap, antes del accidente puse que Hanna ya tenía cinco meses de haber nacido ^_^

Ahora si… uuf cada vez le agrego más jaja.


Ukyo contaba los días para que se cumpliera el plano de un año que la amazona y la gimnasta habían acordado para despertar a Ranma, la chica de la espátula estaba más que cansada y harta de tener que soportarlas cada que se les daba la gana de ir a su restaurante, ella incluso no podía aguantar la emoción de volver a ver a Ranma bien, pero escuchar sus supuestas teorías de cómo actuaría Ranma al despertar la estaban desesperando.

En sus historias de alguna u otra forma, Ranma terminaba por alejarse totalmente de Akane, incluso de su hija, Shampoo y Kodachi acaban peleando hasta que una de las dos ganase el derecho de ser la prometida de Ranma, porque claro, esa era la idea, que cualquiera de las dos, usando sus trucos y mentiras harían lo que fuera por conseguirlo, sin importar a quien hirieran en el camino.

Ukyo por otra parte, estaba muy preocupada por la reacción de Ranma, él era alguien muy fuerte en cuanto al físico, pero en asuntos del corazón…era un niño asustado. El tiempo había pasado para todos ellos, ya habían madurado en su mayoría, pero Ranma despertaría aún con la mentalidad de un chico de dieciocho años enamorado de Akane y recordando su historia con él. Hubo un comentario que la preocupó aún más.

-Lo mejor es que la hija cree que su padre es Ryoga- fue lo que dijo la rosa negra después de lanzar una carcajada seguida por la amazona.

Intentaba ponerse en el lugar de Ranma y dolía demasiado, iba a sufrir muchísimo, las dos personas que eran más importantes para él, ahora eran totalmente inalcanzables, y por más que quisiera encontrar un culpable no lograba hacerlo, las personas sólo veían desde fuera esta situación, era obvio pensar que Akane estaría esperando a Ranma e incluso aclararía firmemente la paternidad de Hanna y sin darse cuenta lentamente fue permitiendo que Ryoga ocupase ambos lugares.

-¿Imaginar la cara de Akane? Chica violenta ya no tendrá derecho a pelear por él…podemos permitirte pelear también Ukyo- dijo Shampoo orgullosa de sus palabras.

Ukyo no les había dado una respuesta sobre eso, tal vez antes habría accedido sin pensarlo tan sólo por la esperanza de tener un futuro con él, pero las cosas habían cambiado, sabía que incluso después del elaborado plan de esas dos, ninguna iba lograr entrar en el corazón de Ranma.

Y ella sabía que ese corazón iba a estar destrozado cuando viera lo que ella veía algunas en el U-chan, Ryoga, Akane y Hanna venían algunas veces a comer okinomiyakis, ella trataba de siempre de actuar con naturalidad, incluso algunas veces pensó en revelarle a Akane que en sólo unos meses Ranma despertaría pero sería descubierta al instante ¿Por qué ahora que quería tratar de arreglar todo era cuando más peligro corría?

La niña se veía más que feliz en compañía de su madre y de Ryoga, éste también se veía muy feliz, Ukyo siempre había creído que Ryoga nunca había tenido una oportunidad sólida con Akane si Ranma estuviese aquí, pero las cosas dieron un giro distinto y el chico de la pañoleta supo jugar bastante bien.

-¿Lo mismo de siempre?- Ukyo preguntó con una sonrisa al verlos entrar.

-¡Si!-dijo Hanna tomando su lugar de siempre.

Akane también se veía muy feliz, muy diferente a la chica de antes, sonreía más, incluso empezaba a parecerse un poco a la Akane de antes, claro que, podría ser sólo una fachada porque sus ojos aún demostraban esa tristeza interna que se esforzaba por ocultar.

-¿Cómo van las cosas Akane?-preguntó Ukyo.

-Todo va excelente, Nabiki creo que por fin entendió todo esto aunque yo sé que no está del todo de acuerdo pero eso es un gran avance-dijo mirando a Ryoga-dice que me apoyará.

-Eso está muy bien-dijo Ukyo-es bueno verte así.

-Gracias, poco a poco voy saliendo adelante.

Ukyo sabía que eso no estaba bien, es decir, de cierta forma lo estaba era justo para Akane quitarse toda esa presión pero cuando Ranma volviera ella volvería a romperse a pedazos.

Ryoga y Hanna fueron quienes terminaron de comer, debido a que Akane estaba platicando con Ukyo aún quedaba un poco de okinomiyaki en su plato.

-Hanna, mientras mamá come ¿Me acompañas a comprar unas cosas?-dijo Ryoga,

La niña asintió sonriendo y levantándose al instante.

-Ahorita volvemos mamá-dijo la niña.

-¡Con cuidado!-dijo la peli azul.

-Oye…-dijo Ukyo sentándose al lado de Akane-¿Recuerdas lo que te dije hace tiempo? Era algo sobre no enamorarte de Ryoga-dijo la castaña la miró seriamente.

Akane casi se atragantó, tosió fuertemente y la miró preocupada.

-Si…bueno yo…no era algo que tuviera en mente, sólo pasó-dijo la peli azul nerviosa.

-Yo entiendo, es increíble que pasara a pesar de lo que decían.

-No fue algo fácil, fue la tía Nodoka quien me ayudó mucho a pensar las cosas y me hizo saber que yo también merecía ser feliz.

-Pensé que la señora Saotome iba a ser la más firme en esta situación, tu sabes…-Ukyo la imitó poniéndose la mano en la cintura como si fuese a sacar su katana.

Ambas se rieron.

-Si, a todos nos tomó por sorpresa, nosotros pensamos lo mismo, incluso creo que la tía Nodoka era la persona a quien menos quería lastimar.

Ambas se quedaron en silencio.

-Akane, si supieras que Ranma fuera a despertar en cierto tiempo ¿Qué harías?-dijo la castaña atenta a la expresión de Akane.

-Mei me preguntó lo mismo, supongo que es un tema interesante para muchos-sonrió-pero la verdad es que no lo sé y no logro imaginar qué podría decir o hacer si ese momento llegara. He esperado, todos hemos esperado ya más de cuatro años a que Ranma despierte y creo que ninguno estaría listo para ese momento, porque él empezaría a preguntar cosas, a querer saber como ha sido la vida de todos durante este tiempo…y yo, creo que no tendría el valor de contestarle todo esto.

En parte Akane tenía razón, ni la misma Ukyo sabría que hacer cuando Ranma despertara, debía preocuparse por mantener a la amazona y a la gimnasta lejos de Ranma, por lo que pudieron decir o hacer. Y aunque sabía que no podía hacer nada para evitar el sufrimiento de Ranma iba a intentarlo.

CUATRO AÑOS, TRES MESES

Conforme pasaban los días, era más usual ver a Akane y a Hanna con Ryoga en e Dojo practicando, el chico de la pañoleta se había esforzado muchísimo por hacer que lo trataran diferente, todos los habitantes de la casa incluida Nabiki que aún le gustaba incomodarlo simplemente porque era divertido. Akane pensó que la aceptación llegaría después, sabía que se estaban esforzando por entenderla y eso la hacía muy feliz.

Las tardes eran de observar a Hanna entrenar con Ryoga y aunque Akane sonreía y apoyaba a su hija, no podía dejar de pensar como serían las cosas si Ranma estuviese ahí con ellas. No podía evitar sonreír cada que veía a Ryoga y recordaba a Ranma entrenar arduamente, a veces toda la noche ¿Cuántas veces había imaginado a Ranma entrenar con Hanna? ¿Iba a volverse loca si seguía con esas ideas? Si volverse loca significaba ver a Ranma despierto, con gusto lo estaría.

Pero su realidad era otra, Ranma no estaba y el que estuviera en un futuro era totalmente incierto, ella no quería perder la esperanza de que despertara, habían pasado cuatro años y ese sentimiento jamás se había desvanecido. Para ser sincera, no podía dejar de pensar en lo que Ukyo y Mei le preguntaron, si esa pregunta la hubiesen hecho antes de que todo estuviera tan enredado, ella habría sabido qué decir un "¡Hola Ranma! Hanna y yo te extrañamos" Era una frase normal que a estas alturas no podría ni siquiera pronunciar ¡Todo era un caos! Ranma seguía en coma, ella y Ryoga tenían una relación, Hanna, su hija lo desconocía por completo y aunque así se habían dado las circunstancias, tenía miedo de que Ranma despertara para encontrarse con todo esto.

Ella le había fallado, sabía que para su familia eso era cierto, pero ahora ella había empezado a moverse, a seguir adelante, no podía dejar todo lo que había conseguido sólo por unas preguntas curiosas de sus amigas, aunque por más que lo pensara, si tuviese que hablar con Ranma en el futuro sólo diría una palabra…"Perdón".

-¡Mamá! ¿Me viste?- ver a su hija correr hacia ella con una gran sonrisa la hizo volver a la realidad.

-¡Claro! – no había visto nada en absoluto.

-¿Ves? ¡ya soy más rápida y golpeo más fuerte! ¿Verdad papá?

-¡Claro que si! ¡Te has vuelto increíblemente fuerte!-dijo él.

-Ranma, su padre, estará orgulloso de ella-dijo Nabiki.

Hana sólo sonrió sin decir ningún comentario al respecto, se sentía un poco incómoda cuando hablaban de ese hombre como su padre, sabía que lo era pero no estaba ahí para demostrarlo.

-Hora de bañarse-dijo Akane.

Y como era costumbre todos cenaban ya que Hanna regresaba en pijama y con mucha hambre, el ambiente iba mejorando, la cercanía de Ryoga con los Tendo y Saotome era cada vez más y más cercana.

CUATRO AÑOS SEIS MESES

Akane y Ryoga habían acostumbrado salir más, era una relación en la que ambos estaban más que felices, Ryoga conocía el hecho de que Ranma aún estaba muy presente entre ellos porque había sido el primer amor de ella y su mejor amigo. Todos los demás que lo veían desde afuera pensaban que él se había aprovechado de la situación, de la vulnerabilidad de Akane para poder entrar en su vida tan fácilmente y tomar el lugar de Ranma, cosa que no era verdad, no de la forma en que ellos lo describen..

Lo que sucedió con Akane fue amor desde que la conoció Amor a primera vista, Akane estaba muy mal y él hizo lo que quería hacer, estar a su lado y apoyarla, sabía que lo que Akane sentía por él no era del todo amor, sabía que aún no estaba enamorada de él por eso se esforzaba tanto porque quería que ella olvidara todo este dolor por el que había tenido que pasar tan joven, porque una chica tan maravillosa como ella no merecía todo este sufrimiento. Por eso cuando estaban juntos hacía todo lo posible por hacerla sonreír, por hacerla sentir que era amada.

Ellos entrenaban cuando Hanna estaba en la escuela o dormía después de sus entrenamientos y de cenar, sabía que la mejor forma de desahogarse de Akane siempre había sido el entrenamiento. Él era lo más cariñoso que podía con ella, cada vez que la besaba y la tomaba de la mano se sentía nuevamente como un adolescente, la amaba tanto que ahora, incluso si Ranma despertara, sería muy difícil para él dejarla ir tan fácilmente.

En todo ese tiempo que habían estado juntos, ninguno había hablado abiertamente sobre Ranma, su mención se reducía a "Todo sigue igual" y aunque era su mejor amigo, Ryoga no podía evitar sentirse culpable por pensar que debido a eso, él podía estar con Akane, si Ranma despertara, ella correría a sus brazos nuevamente y estaba en todo su derecho, después de todo, tenía una hija con él.

Una hija que deseaba con todas sus fuerzas fuera suya, la sentía suya y el hecho de pensar que algún día podría ser desplazado de su vida porque Ranma estaba en todo su derecho de reclamarla, a Ryoga se le partiría el corazón en ese momento, había llegado a querer tanto a esa niña y aunque no fuese lo correcto quería seguir permaneciendo cerca de ella, quería seguir llenando ese vacío de la niña, el de una figura paterna, sabía que era egoísta, era lo más egoísta que jamás había hecho en su vida aunque a estas alturas eso no importaba ya, sólo quería hacerlas felices y aunque no era la manera de lograrlo, poco a poco lo iba haciendo.

En todos estos meses nunca se había preguntado ¿Qué le diría a Ranma? Hasta que Ukyo se lo preguntó el otro día cuando Akane y Hanna no estaban, era algo que lo tomó por sorpresa porque había evitado pensar en ello. Se puso muy nervioso, tanto que su mente se puso en blanco, frunció el ceño y trató de encontrar las palabras posibles para poder formar una frase coherente pero nada.

Su amiga de la espátula se rió de él por haberse puesto tan nervioso. Ryoga simplemente no supo qué decir ¿Qué se supone que iba a decirle a su mejor amigo? "Que bueno que despertaste, por cierto, Akane ahora está conmigo y Hanna me dice papá, en fin ¿Tienes hambre?" ¡No iba a ser una plática casual! Iba a ser algo totalmente extraño y probablemente el fin de esa amistad.

-¿Tu crees que traicioné a Ranma?-le preguntó a Ukyo, era una pregunta que no iba a hacerle a Akane, sabía que ella también tenía su remordimiento y no podía añadir más peso a esa culpa.

La castaña parpadeó sorprendida por la pregunta.

-Es algo más complicado que eso, creo más bien que es algo subjetivo.

-¿Por qué dices eso?

-Me refiero a que es más fácil juzgar, por ejemplo, las personas que lo vemos desde afuera sin duda pensarían que si traicionaste a Ranma, pero tu lo ves de otra forma, es tu felicidad Ryoga…no fue la forma de llegar a ella pero ahora Akane es otra, es más sonriente, más feliz…creo que ambos lo necesitaban.

Tal vez Ukyo le dijo eso porque ella siempre había sido muy buena con él, no era hiriente y parecía que lo comprendía bastante bien.

Creía que a Akane le había hecho la misma pregunta porque la notaba algo distraía, claro que, podría no ser por eso, pero Ryoga tenía miedo de que eso pasara y tenía aún más miedo de sacar el tema con ella y hablar a fondo sobre sus sentimientos, él sabía lo que quería, lo tenía claro desde que la conoció y no tenía el valor suficiente para saber qué era lo que Akane pensaba al respecto.

Sólo quería disfrutar su relación durara lo que durara. Ya habían estado saliendo un año, por lo que se supone la confianza de ambos había crecido considerablemente y podían hablar de tantas cosas, pasar de tantos temas pero si alguien mencionaba a Ranma de repente toda esa comodidad entre ambos desaparecía.

Una de tantas tardes, los tres estaban en el Dojo viendo la televisión junto a Nabiki, Kasumi y Nodoka quienes estaban entretenidos mirando el programa. Reían cuando pasaba una situación graciosa y comían lo que Kasumi había preparado. Cuando pasaron los comerciales, pasaron un anuncio sobre bodas y todo lo relacionado a eso, todo iba normal hasta que Hanna habló.

-Papá ¿Tu también te vas a casar con mamá?- todas las miradas se dirigieron a ella.

Ryoga se puso rojo al instante y comenzó a balbucear palabras o más bien sonidos. Akane también se puso roja e intentó tranquilizar a Ryoga. Nabiki reía divertida por la situación mientras que Kasumi y Nodoka se veían algo preocupadas por la pregunta de la niña.

-Bueno…nosotros…-tartamudeó Akane.

-Cuéntenos ¿Planean a cabo llevar una gran boda?-preguntó Nabiki quien no perdía la oportunidad para hacer comentarios así.

-¡Nabiki!- Kasumi le llamó la atención.

-¿Qué? Es sólo una pregunta ¿Sabes Hanna?-dijo la mediana de los Tendo –Tu mamá iba a casarse con Ranma, tu padre-La niña frunció el ceño.

-¿Con Ranma? Pero él duerme.

-No siempre durmió.

-¡Nabiki! ¿Puedes ayudarme a levantar los platos?-fue la única manera que se le ocurrió a Kasumi para llevarse a su hermana.

Nodoka también se levantó de su lugar diciendo que eso debían platicarlo estando los dos solos y se llevó a Hanna con ella.

-Pero abuela…yo quiero saber…-dijo la niña.

-No es momento, mejor vamos a ayudarle a tía Kasumi a lavar los platos.

Los dos estaban en completo silencio, habían adquirido un color carmín de la cabeza a los pies, ninguno quería hablar porque no sabían qué decir.

-Que cosas dice Hanna ¿verdad?-dijo Akane algo incómoda

Ryoga empezó a reír nervioso. La peli azul se levantó diciendo que mejor entrenaran más que nada para evitar la incomodidad del momento. El chico de la pañoleta aceptó porque tampoco tenía nada más qué decir.

Así empezó el entrenamiento a altas horas de la noche, ya deberían estar acostumbrados a escucharlos entrenar a esas horas. Ambos lanzaban patadas al aire seguidos de puñetazos, estaban en un combate más pesado, las gotas de sudor escurrían por el cuello de ambos chicos quienes estaban totalmente concentrados en la pelea, esquivando y golpeando eran patrones que Akane ya dominaba bastante bien.

-No te contengas Ryoga, atácame con todo-dijo Akane adoptando su posición de guardia.

-De acuerdo- dijo Ryoga respirando agitadamente y frunciendo el ceño inmediatamente la atacó.

Akane vio con trabajo los movimientos de Ryoga, esquivó los golpes a su estómago, trató de no dejar huecos mientras le lanzaba patadas protegiéndose con ambos brazos al frente entonces Ryoga en un giro rápido cayo tras de ella, le metió el pie entre los suyos y la hizo caer.

-¡Eso fue trampa!-le gritó en el suelo.

-En un combate todo se vale-dijo él arrodillándose a su lado-no creo que el enemigo vaya a decirte paso a paso los movimientos que hará-le guiñó el ojo.

Ambos se sentaron en la duela viendo hacia el estanque. Akane se limpiaba la frente y el cuello con la toalla que tenía. Ninguno dijo nada, sólo estaban viendo las estrellas esa noche.

-Akane…-susurró Ryoga.

-¿si?-preguntó ella.

Lo miró nervioso y bastante serio, la peli azul se preocupó.

-¿Pasa algo?-volvió a preguntar.

-Si yo te pidiera que…te casaras conmigo, ¿Qué dirías?- el flequillo del joven le cubría el rostro

Akane sintió como todo el aire en sus pulmones escapaba de repente, se congeló, pudo jurar que sintió como si todo lo demás alrededor de ella se hubiese detenido, sólo estaban ellos dos y eso ya era preocupante porque eso significaba que no podía desvíar el tema con facilidad, además ¿Por qué querría desviarlo? Habían estado juntos ya bastante tiempo pero…

Ranma vino al instante su recuerdo y eso hizo que el corazón le doliera bastante.

Se mordió el labio inferior y tratando de sonar natural aclaró la garganta pensando en alguna respuesta que pudiera sacarla de ese incómodo momento.

-Yo…-Akane sonrió –no, puedo-lo miró pero cuando Ryoga le devolvió la mirada destrozado agregó una última frase –en estos momentos, no puedo-tratando de que la tristeza del chico delante de ella se disipara un poco. La peli azul tragó saliva.

Ryoga no dijo nada, así que la peli azul se levantó estirándose, relajando los músculos pensando en alguna forma para poder entrar a su casa.

-es por Ranma ¿Cierto?

Akane dejó de estirarse y miró hacia el suelo, podía escuchar la respiración de Ryoga tratando de calmarse, ella también estaba tratando de hacerlo.

¿qué si era por Ranma? ¡Claro que era por él!

-No es eso, yo sólo, creo que este no sería un momento conveniente-dijo ella.

-¿Un momento conveniente?-Ryoga rió –Akane, sé sincera conmigo, lo merezco, no necesito oír ningún pretexto- le dijo firmemente.

Akane bajó la mirada, tomó un largo suspiró y habló.

-Si, es por Ranma-dijo por fin.

-Escucha, yo sé que entre ustedes hubo algo pero tu misma dijiste que era momento de continuar con tu vida ¿No es cierto? De avanzar, de ver hacía adelante yo quiero ayudarte a hacer eso y quiero estar contigo en el proceso.

Akane sacudió la cabeza y se alejó un poco de él.

-¿Qué?-Akane se levantó –No fue solo "algo" lo que hubo entre nosotros- lo vio desentendida –Tuvimos una hija Ryoga ¡Íbamos a casarnos! No fue algo de un instante, y es verdad, yo dije que quería superarlo y todo eso pero quiero ir a mi ritmo ¡No puedes venir y decirme que lo deje ir cuando todavía- Akane se percató de sus palabras y se detuvo, caminó un poco alrededor para tranquilizarse.

-Aún lo amas..-dijo finalmente él.

-Escucha Ryoga…-dijo llevándose las manos al rostro –No lo quise decir de esa forma-cerró los ojos.

Esperaba escuchar reclamos, gritos, sabía que sus sentimientos habían herido los suyos. No pudo evitarlo, las palabras fluyeron. Pero en lugar de eso, sintió como Ryoga la rodeaba con sus brazos y colocaba su cabeza bajo la barbilla, la apretó más a él y no dijo nada durante unos instantes.

-No tienes qué explicarme nada, lo siento ¿Está bien? No debo presionarte así- la alejó un poco de él y la miró directamente –Te amo Akane y esperaré todo el tiempo que sea necesario hasta que sientas lo mismo que estoy sintiendo-tomó su mano y la colocó en su pecho –hasta que tu corazón lata al mismo ritmo que el mío cuando estemos así-le dio un beso en la frente-ahora es momento de irme, ¿Nos vemos mañana?-preguntó como si nada hubiese pasado.

-Si, claro-dijo ella y sin decir más vio a Ryoga saltar la pared del Dojo para perderse entre los tejados.

Akane se dejó caer en la duela del Dojo con los brazos extendidos.

¿Qué rayos acaba de pasar? Ella le había dejado en claro sus sentimientos por Ranma y él simplemente decía que todo estaba bien ¿Cómo podía aceptarlo simplemente? Es decir, si fuese Ranma el que estuviese aquí, pelearían a gritos, reclamos, se dirían las cosas más hirientes que pudieran imaginar y después mandaría a Ranma a volar por los aires.

No pudo evitar sonreír pensando en cuan inmadura iba a ser siempre que estuviese con Ranma y es que todo era tan diferente con Ryoga, con él todo era pacífico, tranquilo y con Ranma todas las emociones se maximizaban, todo era tan…intenso.

¡Suficiente de seguir pensando en él! Iría a darse un baño y a dormir, si Ryoga había tocado el tema del matrimonio probablemente lo haría después pero para ser sincera no se imaginaba casándose con él.

La única respuesta que se le ocurría era que no estaba lista por el momento, además llevaban muy poco, casi nada a comparación de lo que había durado con Ranma, bueno, tal vez no era tanto el tiempo compartido sino los sentimientos, con Ranma habían bastado meses para darse cuenta de que estaba enamorada de él, con Ryoga ya llevaba más que eso y no podía sentir lo mismo.

CINCO AÑOS

Ukyo estaba tan ansiosa, ya era casi mediodía, ni la china ni Kodachi habían ido desde hace unas semanas por una parte estaba aliviada de no tener que soportarlas pero por otra, se supone que hoy era el día en que Ranma iba a despertar, aunque a estas alturas se sentía algo estúpida por haber creído ciegamente en sus palabras. Pero no fue hasta que la campanilla de su restaurante anunciando que alguien entraba sonó. Cuando se giró, las vio ahí. Ukyo rodó los ojos en cuanto se acercaron.

-Chica espátula estar feliz-

-¿Por qué debo estarlo?

-Porque mañana mismo el combate para ser la prometida oficial de Ranma, se celebrará-dijo Kodachi.

-¿Cómbate? ¿De qué están hablando?

-Chica espátula tener mala memoria, nosotras pelear por Ranma

Ukyo recordó lo que antes dijeron y que había pensado que era sólo un juego para ellas pero ¡claro! ¿Qué podía esperar de ellas?

-¿No creen que están siendo muy inmaduras? Es Ranma quien decidirá eso, no un estúpido combate-dijo ella –además ¿Cómo pretenden llevar a cabo eso? ¿No se supone que estarían despertándolo?

-Si bueno, Shampoo tomarse un tiempo antes de hacerlo, por cierto ¿Cómo ir las cosas con el cerdo y Akane? ¿Tener avances?-la china arqueó la ceja.

-Ryoga está pensando en proponerle matrimonio a Akane- dijo Ukyo un poco culpable por traicionar la confianza de su amigo.

Los ojos de la gimnasta y la amazona tuvieron un brillo peligroso y una sonrisa de gato acechando a su presa.

-¿Y Akane qué planea contestar? ¿Cómo puede estar con una persona tan aburrida como él?

-Ryoga no es una persona aburrida, ustedes no lo conocen, además no sé que planea decir Akane.

-¿A qué hora chico cerdo planear decirlo?

-Supongo que en la noche

-¿Ukyo estar segura?

-¡Claro que estoy segura!

-Confiaremos en ti

-Shampoo ¿Cuándo planeas despertar a Ranma?

-Ukyo calmarse, tal vez en un rato o tal vez no ser hoy- la china rió.

Ukyo tomó su espátula y apuntó al cuello de Shampoo quien no se mostró sorprendida.

-Te lo advierto Shampoo, haz que Ranma despierte como lo prometiste o…

-¿o qué? Tú no ser rival para mi, Shampoo tener que ir a hacer entregas- se levantó al instante y salió del lugar.

-¿y tu qué? ¿No vas a seguirla?-preguntó Ukyo.

La rosa negra emitió su risa.

-No, también tengo otras cosas que hacer.

¿Cómo podían tomárselo a la ligera? Justo como sospechaba, las esperanzas de que Ranma despertara hoy se habían reducido a cero.

Por su parte, Shampoo se dirigía al hospital pensando cuál sería el momento perfecto para despertarlo y ese momento sería en la noche.


Nodoka se encontraba en el hospital cuidando de su hijo, ya se había acostumbrado a verlo así, todos los días la esperanza volvía a surgir de que en cualquier momento despertaría y pensaba en lo confundido que se sentiría por lo que ella debería ser la que estuviera ahí cuando ese momento pasara.

Estaba profundamente de que su hijo lo hiciera, porque se enfrentaría a un mundo totalmente distinto en el que él había vivido, cuando preguntara por Akane o quisiera saber de ella ¿Qué se supone iba a decirle? ¿Cómo le iba a decir que ella la había motivado para seguir con su vida? Nodoka sabía que era lo correcto, aún si eso significaba el sufrimiento de su hijo.

Ya estaba acostumbrada a pasar la tarde en la habitación de Ranma, aunque no decía nada y tenía que pretender que todo estaba bien, no se sentía cómoda con Akane y Ryoga viviendo bajo el mismo techo donde alguna vez su hijo y Akane dijeron que se casarían pronto.

-Sé que lo entenderás hijo-dijo mientras acariciaba su cabello –Si vieras a Akane, ha sido muy valiente y lo ha sobrellevado bien, hice lo que tenía que hacer por ella, no podía dejar que se hundiera en la tristeza, espero me perdones-dijo esto último con un hilo de voz.

El cielo ya había empezado a oscurecer, la enfermera abrió la puerta, hizo una reverencia y se dirigió a ella.

-¿Señora Saotome? Están preguntando por usted afuera, es una chica que quiere hablar con usted y dice que es muy urgente.

-¿Una chica? Gracias por decirme señorita- apretó la mano de Ranma y salió al instante de la habitación.

Unos segundos después, la ventana de la habitación se abrió lentamente dejando ver una cabellera púrpura que revisaba si Nodoka había salido, de un salto entró y vio a Ranma sonriendo.

-¡Hola Ranma!, tu madre tardará un poco buscándome, ahora Shampoo despertarte y casarnos- la amazona rió mientras se acercaba a él.


Ryoga le había dicho a Akane que fuera directo a donde entrenaban en el Dojo en cuanto llegara de adelantar tareas con Mei en la biblioteca de la universidad, así que el plan era llegar a casa tomar lo que pudiera de la cocina e ir con él ¿Por qué había sido tan preciso?

-¡Ya llegué!- gritó y nadie respondió su saludo, revisó en la cocina y no estaba Kasumi, su papá y el tío Genma no estaban como de costumbre jugando shogi, Nabiki tampoco estaba en su cuarto por lo tanto Hanna tampoco, encontró una nota en la mesita que decía que habían salido y que iban a llegar algo tarde.

-Demasiado sospechoso…-dijo para si, alzó los hombros y fue por algo a la cocina. Iba comiendo unas galletas que había encontrado y cuando entró casi se ahoga, tosió y vio a su alrededor a Ryoga quien tenía un ramo de rosas escondido atrás de él. Akane no pudo evitar sonreír.

-¿Qué es esto?-dijo ella acercándose a él.

-Esto, es una prueba de mis sentimientos por ti-le dijo dándole el ramo.

-¡Qué bonitas están! ¡Muchas gracias! Y ¿A qué se debe este momento tan romántico?-dijo Akane mientras olía las rosas.

-Akane, hace seis meses, en este mismo lugar, te hice una pregunta hipotética ¿Recuerdas?

La sonrisa en el rostro de Akane se había borrado.

-Ryoga…no me digas que…

-Esa ocasión tu diste una respuesta hipotética, estos últimos seis meses nuestra relación ha ido mejor, es más sólida.

-Ryoga…-el corazón de Akane estaba latiendo muy rápido.

-Yo te amo, lo sabes ¿Verdad?

-Lo sé-dijo ella sonriendo -¿Sabes que yo también te quiero demasiado?-sonrió y se acercó a darle un beso.

-Lo sé, por eso, en este momento, viene la pregunta real.

Ryoga se alejó un poco de ella y se hincó, hubo un silencio entre ellos.

-Esta vez, sólo necesito una respuesta, un si o un no es todo lo que pido. Esta vez, nada de evasivas.

Akane se llevó ambas manos cubriéndose parte del rostro y sonriendo asintió.

-Akane Tendo, ¿Estarías dispuesta a hacerme el hombre más feliz? ¿Te gustaría casarte conmigo?-Ryoga estaba muy nervioso, parpadeaba muy rápido y las manos le temblaban.

A Akane se le llenaron los ojos de lágrimas. Había llegado el momento.


Shampoo estaba concentrada presionando los puntos exactos, después de unos segundos lo consiguió. No pasó absolutamente nada, no hubo algún movimiento que le diera a entender que funcionaría. Hasta que Ranma comenzó a mover lentamente, muy lentamente sus dedos.

Shampoo sonrió.

-¡Te veré mañana Ranma!- le guiñó un ojo y salió por la ventana.

Nodoka entró al instante, extrañada por no haber encontrado a la dichosa chica que preguntó por ella. No le tomó importancia y se sentó al lado de su hijo.

-Mira que decir que era urgente y la chica nunca apareció…-Nodoka quedó anonadada cuando vio que Ranma movía los dedos de una mano, cerró los ojos y sacudió la cabeza ¿Cuántas veces no había creído ver lo mismo?

Miró el rostro de su hijo y pudo ver como su ceño se fruncía, como el movimiento en su rostro era cada vez mayor, se quedó sin respiración y no sabía si reír o llorar cuando su hijo abrió los ojos débilmente, la respiración empezó a ser más rápida.

-¡Hijo! ¡Ranma!- Nodoka habló más fuerte. Esos ojos azules siguieron su voz y la vieron después de tanto tiempo.

Las lágrimas corrían por las mejillas de Nodoka, estaba llorando de alegría.

-Ranma, si puedes oírme, aprieta mi mano, apriétala-

El oji azul parpadeó lentamente y apretó la mano de su madre suavemente.

-¡Dios mío! ¡Es un milagro! ¡Doctor! ¡Doctor!-Nodoka salió de la habitación sonriendo.

Un doctor y una enfermera llegaron después de unos segundos.

-¿Sucede algo señora?-preguntó el doctor mientras entraba.

-¡Mi hijo! ¡Mi hijo despertó!- dijo Nodoka con una enorme sonrisa -¡Mi hijo despertó!

-¿Qué?- el doctor se aproximó a Ranma y lo vio parpadear mientras sus ojos estaban centrados en él.

-Esto es increíble ¡Hola Ranma! Soy el doctor Tachibana, probablemente estés confundido, no te preocupes, te haremos unos exámenes ¡Vas a estar bien!- le sonrió.

-¿Qué clase de exámenes?-preguntó Nodoka.

-¿Puede salir un segundo?

Nodoka siguió al doctor y le hizo la misma pregunta.

-Tenemos que hacerle algunas tomografías, a veces las personas en esta situación, que despiertan del coma sufren amnesia o alguna otra secuela, además, como su cuerpo ha estado en la misma posición durante tantos años, deberá darle masajes para así estimularlo, necesitará de ejercicios para que las articulaciones vuelvan a funcionar como antes.

-¿Amnesia?- preguntó la señora Saotome horrorizada.

-No son todos los casos, eso lo sabremos con la tomografía, por cierto, cuando hable probablemente preguntará cosas y estará muy confundido, sugiero no decirle todo al instante, podría ser contraproducente para el paciente. Lo importante es la pronta recuperación de su hijo.

-Está bien doctor, haré las cosas tal cual dijo.

-No se preocupe, su hijo está vivo señora y está aquí con nosotros- le dijo el doctor sonriendo.

-Si, gracias- Nodoka sonrió y ambos se despidieron de una reverencia.

Antes de regresar al cuarto de Ranma, Nodoka se detuvo un instante a admirar a su hijo parpadeando. Esto definitivamente no era un sueño ¡Ranma había despertado! Y había una persona que tenía que saber.


Ryoga había estado esperando la respuesta de Akane, ella sonrió totalmente conmovida por la escena y justo cuando tomó aire para decir la respuesta, el teléfono de la casa sonó. Toda la magia del momento desapareció. Akane rió divertida por la interrupción.

-Antes de ir a contestar el teléfono, puedes contestarme a mi-dijo Ryoga riendo.

-Debo contestar ¿Qué tal si es Kasumi?

-Bueno, vamos-dijo Ryoga levantándose –pero después quiero mi respuesta.

Akane asintió y ambos entraron a la casa donde el teléfono aún seguía sonando.

-Probablemente sólo me llaman para saber cómo estoy o porque olvidaron a algo, siempre hacen lo mismo, salen a algún lugar y terminan llamando así.

-Bueno, no puedes culparlos-dijo Ryoga –Después de todo no fue fácil convencerlos.

-¿Tú?, en un segundo hablaremos- rió Akane. -¿Hola?-

-¿Akane? ¿Hija!- era Nodoka, se notaba un poco agitada.

-¿Tía? ¡Hola! ¿Qué sucede? ¿Todo bien?- dijo mientras Ryoga le daba un beso en la mejilla.

-Todo está perfecto ¿Estás sola?

-Si, todos salieron-

-Akane…-Nodoka ya no pudo disimular su alegría –es Ranma, hija, Ranma despertó ¡Está despierto! ¡Volvió!

Akane se quedó en shock, parpadeó repetidas veces… el teléfono se le resbaló de las manos y se sujetó a la pared para no caerse, su mirada era a la nada. Sintió como su corazón latía como hace tiempo no lo hacía, su respiración se aceleró y como pequeñas descargas eléctricas la recorrían entera. Tenía la mente en blanco, por más que Ryoga decía su nombre ella no reaccionaba.

-Akane ¿qué pasó?- preguntó Ryoga preocupado.

Ella parpadeó mientras respiraba por la boca, sus ojos danzaron mirando el suelo.

-Ranma…-murmuró. Ryoga esperó a que terminará la oración.

-¿Le pasó algo?-

-Despertó…-dijo Akane como si fuese un robot, no lo miró…

Ryoga sintió desaparecer cuando la peli azul camino hacia la salida y esos pasos fueron más rápidos hasta verla salir corriendo de la casa. No le dijo nada más y no necesitó decirlo. Estaba viendo a la mujer que amaba ir corriendo a los brazos de otro y entonces se dio cuenta de la triste verdad. Akane no se casaría con él.

Salió de la casa y golpeó el árbol más cercano. Iba a perder a Akane.

La peli azul no sentía el frío de la noche golpear su piel, ni tampoco sintió el momento en el que empezó a correr con todas las fuerzas que tenía para llegar al hospital. Hace unos momentos estaba a punto de recomenzar su futuro y ahora todo estaba al revés ¡Otra vez!

No le importaba eso ahorita, no le importa siquiera si merecía ver a Ranma, si tenía el derecho de apoyarlo, sólo necesitaba verlo.

¡Quería verlo!

¡Ranma había despertado! ¡Había vuelto!

Y el caos apenas iba a comenzar.


NOTAS: ¡Hola! Siento mucho haberme desaparecido durante tanto tiempo. Cero inspiración lo juro, pero aquí estamos nuevamente.

Siento mucho las faltas de ortografía, hay ocasiones en que escribo en mi celular cuando uso el metro y cuando llego a mi casa lo paso tal cual, seré más minuciosa en ese aspecto.

¡Gracias por todos los comentarios y las críticas! ¡Me ayudan a ser mejor!

RanmaxAkane fans les acabo de devolver la esperanza jaja.

RyogaxAkane fans, no se preocupen, Ryoga no se dará por vencido tan fácilmente.