¡Diooos! ¡Sí que me he tardado lo mío! Pido disculpas por ello xD Después de dos meses (exactos, creo xD) al fin volví. Esta vez si que voy a intentar ponerme más al día con el fic, ya he pasado bastante tiempo haciéndome la emo xD Muchísimas gracias a todos/as los/as que me habéis dado ánimo a través de vuestros reviews, gracias por hacerme sonreír en cada cap, os adoro pedacitos de cielo :) Sin vosotros/as quizás me hubiera tardado más en recuperarme de la emoez xD Y por supuesto gracias a todos/as los/as que me dais apoyo poniéndome a mi o a mi historia en favoritos y following, también os adoro a vosotros/as. Espero que disfrutéis este cap, son 14 páginas de amor de autora, o de perversión elsanna (que es lo mismo xD) Este cap va dedicado a dos de mis amigas, las cuáles me han apoyado cuándo peor estaba. Una de ellas es mi beta reader, gracias a ella tenéis más perversión elsanna xD Y también por su recomendación, las partes de canciones ahora están en cursiva y entre comillas.

PD: Espero me haya salido decente la escena de baile, lo hice lo mejor que pude xD Y al que no le guste ni una pizca el reggaeton, tenéis marcado cuándo empieza y cuando acaba esa parte. No es imprescindible para la historia, así que os lo podéis saltar si queréis :)

Disclaimer: Ni Frozen ni sus personajes me pertenecen.

Capítulo 9

"Serás mi perdición"

Sábado por la noche en casa de Elsa...

- ¡Elsa! ¡Date prisa que llegamos tarde! - Vocifera Kristoff desde la sala de estar. Ya hacía bastante rato que ambos jóvenes esperaban a su amiga. Simplemente ellos visten de manera más simple. Olaf con su camiseta negra de bordes blancos, sus pantalones pitillo de color negro y sus botines blancos, lo hacen pasar perfectamente por un coqueto chico (lo cual es). Por otra parte, su musculoso amigo prefiere ponerse unos zapatos negros, pantalones del mismo color, chaleco gris de manga corta, y encima una chaqueta remangada también negra. Casi pareciera que los jóvenes se hubiesen puesto de acuerdo para vestir todos con el mismo color.

- ¡Ya voy, ya voy! - Grita la chica desde su habitación. Segundos después se dirige donde están sus amigos para pedirle ayuda a uno de ellos. - Kriss, súbeme la cremallera, por favor.

- Claro. - Aceptó gustoso su amigo. Por otra parte Olaf mira detenidamente a la joven. Sin duda el color negro le sienta bien, por no hablar de lo poco que tapa el fino y ajustado vestido, deja poco a la imaginación. Parte de su espalda, al igual que las piernas, están al descubierto. Sin embargo las mangas cubren desde sus hombros hasta poco más del antebrazo. Unos altos tacones que reafirman sus glúteos y un discreto maquillaje que realzan su belleza, la equipan para ir a la guerra, la guerra de la seducción. Por no hablar de su larga melena rubia, dándole un toque aún más salvaje a su imagen.

- Estás muy guapa, Elsa. - Comenta el ojiverde.

- ¿Sólo eso? Pensaba que estaba cañón. - Contesta su amiga, provocando una leve risa en todos. - ¿Creéis que le gustará? - Pregunta mordiéndose el labio inferior. Los chicos iban a decir algo, pero entonces fueron interrumpidos por el móvil de la joven, que rápidamente contestó.

- ¿Elsa? ¿Vas a venir al final? - Pregunta Anna al otro lado del teléfono. De fondo se puede escuchar un fuerte ruido provocado por el bullicio y la alta música.

- No, al final no puedo, me ha surgido un imprevisto.

- ¿Qué? - Dice la pelirroja sorprendida y dolida.

- (Se ríe) Es broma, estaré allí en unos minutos.

- ¡Por Dios! No me des esos sustos. - Contesta sonriente la joven, mientras escucha de fondo la risa de su amiga.

- Perdón, perdón. No pude evitarlo, señorita impaciente.

- No te rías de mi, es sólo que... No se porqué pero, tengo unas ganas enormes de verte esta noche.

- Tranquila, no te dejaré con las ganas. - Responde Elsa sonrojada.

- ¡Oh! ¿En serio? - Dice la pelirroja con picardía.

- ¡Oh por Dios, Anna! - Exclama su amiga, sorprendida y aún más roja que antes.

- (Se ríe) ¡Venganza! En fin, te veo luego.

- Claro, hasta luego. - Elsa termina la llamada y suspira pesadamente.

- Qué intensa tu amiga, ¿eh? - Ríe Kristoff.

- Cállate y vamos ya al coche.

- Claro, claro. - Responde el chico rubio.

- ¡Qué decepción! Y yo que pensaba que ibas a venir conmigo en la moto. - Exclama Olaf con drama y humor.

- ¿Con este vestido? - Cuestiona sonriente la chica.

En la fiesta...

Muchas jóvenes mentían y alababan con envidia el fino y atrevido vestido de Anna esa noche. Resulta un gran contraste la pureza del blanco inmaculado con, prácticamente todo su cuerpo al descubierto. Los hombros descubiertos, al igual que casi la totalidad de sus piernas, le dan un aspecto bastante apetitoso. Por desgracia ese pecaminoso cuerpo es propiedad de Hans, o eso piensa la mayoría.

La joven pelirroja se encuentra rodeada de amigas, amigos, y su inseparable novio. Por fuera parece que la joven mantiene una animada conversación, pero en su interior, sólo puede pensar en su rubia amiga y las incontrolables ganas de verla, mezclado todo con incansable nerviosismo.

Sólo una suave risa, sólo eso le bastó a Anna para saber que había llegado la persona a la que esperaba con tanta impaciencia desde hacía rato. Su corazón dio un vuelco al ver a la hermosa joven, sin duda no había faltado a su palabra. Su cuerpo se inmovilizó, su piel se erizó y sus ojos simplemente no podían apartarse de tan hermosa vista. Cuando Elsa le devuelve la mirada, todo su cuerpo se estremece placenteramente. La chica rubia pudo distinguir a su amiga de entre la multitud. A pesar de haber cambiado sus dos trenzas por un manantial que brota fuego, cubriendo su cabeza y hombro izquierdo; seguía siendo la misma chica adorable y picante que conocía y tanto quería. Ambas sonrien automáticamente cuando sus miradas se cruzan.

- Parece que nuestra amiga ya ha encontrado a su presa. - Comenta sonriente el ojiverde. Tal comentario provoca que su amiga le mire seriamente.

- ¿A qué esperas para hablar con ella, Elsa? - Pregunta Kristoff.

- ¿Qué? ¡No! ¡Ni hablar! No podría con tantos pijos alrededor. - Contesta la chica.

- ¿Entonces a qué has venido? - Cuestiona Olaf con una leve sonrisa. Sus palabras acallaron a la rubia. - ¡Vamos Elsa! Has venido por ella y lo sabes, lo menos que puedes hacer es hablarle. Antes de que ese juego de las miradas vaya más allá. - Todos rien tenuemente por el comentario.

- Voy a ser sincera. Me muero de ganas por hablar con ella, pero no tengo ganas de discutir con sus amigas y su novio por cualquier tontería. ¡Pero míralo! ¡No se aparta de ella! - Responde la joven con un atisbo de celos en su tono.

- ¿Y cuándo te ha importado su novio para estar con ella? - Habla el moreno.

- Tal como yo lo veo, no creo que tengas mucha opción. Hace rato que te está desnudando con la mirada. Bueno, lo poco que queda por desnudarte. - Bromea el musculoso chico, provocando un sonrojo en su amiga, junto con una mirada seria. - ¡Oh, vamos! Sabes que es verdad.

Elsa volvió a mirar a su amiga. Esta le estaba lanzando una mirada de cama demasiado explícita. La pelirroja miró a la chica de arriba a abajo mientras se mordía el labio inferior junto con una leve sonrisa. El nerviosismo crecía a pasos agigantados en la joven de pelo rubio. Tras unos segundos más de escrutinio, esta vez directamente a sus ojos, Anna sonrió de manera pícara y luego se dio la vuelta lentamente para hablar con los que la rodean. La chica de negro vestido tragó saliva pesadamente, mientras sus amigos miraban la escena con las cejas levantada.

- Le acaba de lanzar una mirada de cama con su novio al lado - Susurra Olaf.

- Me reitero, tu amiga es muy intensa. - Dice el chico más alto.

REGGAETON ON

De repente cambió la canción, y Anna empezó a bailar con Hans y algunas personas a su alrededor. La pelirroja mueve las caderas de un lado a otro muy cerca de su novio, ambos con una amplia sonrisa en sus labios. De vez en cuando la joven mira de reojo hacia su amiga, la cual habla con sus amigos mientras toman algo de alcohol para empezar la noche. Rápidamente hicieron un corro alrededor de la pareja de pelirrojos. Muchos chicos empezaban a silbar entusiasmados por el baile, lo cual atrajo las miradas de algunas personas más. Elsa y sus amigos se acercaron intrigados. Y en un momento del baile, la chica de blanco vestido dirigió una mirada y sonrisa cautivante a su amiga entre el público.

"Y puede ser que si o puede ser que no

al final terminaremos besándonos

¿que será de mi? o ¿que será de ti?

no preguntemos al final solo sabe Dios

tengo tu cuerpo en mi mente muy dentro plasmado

me tienes enamorado

atracción fatal,

que me hace devorarte como un animal

como quisiera ayudarte a olvidar tu pasado...

pero me lo has negado...

solo déjame entrar y vas a ver que al final te va a gustar"

Anna mueve las manos en el aire mientras mueve sus caderas, para terminar lanzando un beso al aire con su mano derecha, obviamente en dirección a su amiga. Sin duda parece gustarle jugar con sus manos, pues las pasa por todo su cuerpo sin dejar de moverse. Hans simplemente sigue el ritmo que la chica impone.

- Elsa. Tu amiga te está seduciendo con bailes más dieciocho. O te está desafiando a un baile. No lo sé. Tal vez ambas cosas. No lo tengo claro. - Dice Kristoff mientras da suaves codazos a la joven.

- Yo tampoco lo tengo claro la verdad. - Contesta la chica sin apartar la mirada de la sensual danza de su amiga, sintiendo una rara mezcla de celos y excitación.

- Yo creo que te está dando una indirecta para que bailes tam- ¡OMG! ¡Otra vez te está lanzando miradas de cama! - Exclama el ojiverde.

- ¡Madre mía! ¡Te las llevas a todas de calle, Elsa! - Comenta el rubio joven.

- Vale. Lo he pillado. ¿Quién de los dos baila conmigo? - Dice la chica, en parte dándose palabras de ánimo a sí misma.

- Él. - Responde inmediatamente Olaf. Por lo cual sus amigos lo miran extrañados. - He visto un morenazo por ahí que le daría candela de la buena toda la noche. Tu no te preocupes que te observo mien - ¡Me voy! ¡Que se me escapa el muchacho!

- ¡Suerte! - Gritan ambos a su amigo entre risas.

"Dime si conmigo quiere hacer travesuras

que se ha vuelto una locura

y tu estas bien dura

no me puedo contener..."

De repente, un chico se interna en el corro, frente a la pareja. El muchacho de pelo castaño empieza a bailar provocativamente mientras mira a la pelirroja. Su novio mira la escena indiferente, aunque una intervención le forma una sonrisa en los labios. Elsa había puesto su mano sobre el hombro del chico, empujándolo suavemente hacia atrás para entrar en el campo de visión de su amiga, y de todos. La chica rubia sonríe ampliamente a la otra muchacha.

"Hola bebe

quisiera hacerte una invitación

una noche en mi habitación

digo es su decisión

pero vas a pasarla bien

y se que no estás pa' labias

si supieras que yo tampoco

pero hace tiempo que me traes loco

y de cohibirme ya me canse..."

La joven de negro vestido saluda con la mano a la pareja con una sonrisa mientras sigue sonando la canción. A continuación, señala con el dedo índice a su amiga. Y al igual que Anna hizo antes, Elsa mueve las caderas al ritmo de la música mientras se da la vuelta y mira a Kristoff. La chica se acerca a su amigo despacio sin dejar de moverse. Por un momento se detiene cerca del chico, lleva sus manos a su cabeza y da un ligero movimiento con esta. Acto seguido posa sus brazos sobre los hombros de su amigo, mueve una vez más sus caderas circularmente, y mira de reojo a la otra joven con una impecable sonrisa.

De repente, una voz masculina suena entre la multitud, con la ayuda de un micrófono. Se trata del Dj, un chico alto, delgado y de pelo negro; notablemente más mayor que el resto de jóvenes allí. A su lado se encuentra un Olaf sonriente, mirando a sus amigos que empezaron a reir cuando lo vieron.

- ¡Wow, wow, wow! ¡Parece que tenemos aquí un duelo de baile entre dos preciosidades! ¡Una auténtica pelea de gatas! ¿Quién creéis que ganará esta noche? ¡En seguida lo sabremos gracias al amigo de alguna de las dos damiselas, el cual le dedica la próxima canción a ambas señoritas! - Dice el chico, mirando sonriente de vez en cuando al joven ojiverde a su lado. La música cambió, sonando una más lenta, pero no por ello menos sensual.

"Cierra los ojos bien y solamente pide un deseo

disfrutatelo bebe, porque estar contigo yo quiero"

Anna es la primera en empezar a bailar. Por un leve momento señala a su amiga. Tras ello, tapa sus ojos con las manos, para luego deslizarlas hacia abajo por su cuerpo. La pelirroja no está en escena mucho tiempo, pues la otra chica la interrumpe.

"Tu me dijiste que me querias ver

que estabas loca, muriendote por verme

pues disimula y pasa un rato con él

que por la noche yo paso a buscarte"

La joven de pelo rubio canta la canción sin emitir sonido alguno mientras baila. Al principio mira a su amiga con una sonrisa, aunque por poco tiempo. En seguida lleva sus manos a ambos lados de su cabeza y la mueve al igual que antes, sin embargo esta vez las desliza por su cuerpo como hizo anteriormente la pelirroja. Pretende ganarla en su propio juego. Después se da la vuelta y mueve su mano derecha casi despidiéndose, pero es todo al contrario, simplemente a aprovechado ese momento para mover sus caderas una vez más.

Rápidamente las parejas de baile de ellas se emocionaron, tal vez demasiado. Pues los chicos monopolizaron la improvisada pista de baile. Sin duda hay rivalidad entre ellos, pero eso no quiere decir que supere al morbo de la pelea entre las chicas, el cual tanto gusta a la mayoría de los chicos que están allí. Ambas jóvenes miraban la escena entretenidas, de vez en cuando se lanzan miradas y sonrisas. Hasta que Elsa decide que quiere seducir un poco más a su pelirroja.

"Quítate la ropa, ven déjame ver

pa' hacerte muchas cosas que el no te ha sabido hacer

cambiemos posiciones, de frente a la cama

picheale a tu cel, por si tu novio te llama

hacemos el amor al aire libre con la brisa

cuerpo con cuerpo así sentimos el calor

hago lo que quieras que hoy yo no ando con prisa

te quedas conmigo hasta que salga el sol"

En un rápido movimiento, la chica de negro vestido se sitúa delante de su amigo. Sin pensárselo dos veces, flexiona un poco las piernas y sube a penas un centímetro su vestido. En el tenue paso la joven de pelo rubio mira a su amiga y esta le devuelve la mirada, junto con una sonrisa llena de deseo. En poco tiempo vuelve a erguirse aún acariciando su cuerpo lentamente, esta vez, de abajo hacia arriba. De nuevo utiliza al joven a su lado de apoyo, concretamente se sujeta a sus hombros, pero esta vez mueve ligeramente su trasero de lado a lado. Ella se da la vuelta, una mano se esconde tras la cintura del chico, y con la otra acaricia el cuello del mismo. Ambos jóvenes mueven su cuerpo sincronizados hasta terminar la estrofa de la canción.

REGGAETON OFF

Un brillo especial aparece en los ojos de Anna. Sin duda el deseo y los celos la consumían, y de seguro quiere que pase lo mismo con su amiga. Pero justo cuando iba a responderle de la misma manera, su novio la sujeta del hombro con una sonrisa. Al final acabaron bailando la canción entre los cuatro, por momentos llena de celos y por momentos entre risas y seducción. El grupo se disolvió al final de la canción, y cada uno se fue a su respectivo grupo de amigos.

- ¡Habeis estado genial, chicos! - Exclama Olaf emocionado al reencontrarse con ellos.

- Gracias. - Responden con una sonrisa.

- ¿Entonces qué? ¿Cenas almeja pelirroja o prefieres pizza? - Pregunta el ojiverde con picardía.

- Ay, yo no sé de qué me hablas. - Responde ella con sarcasmo acompañado de una sonrisa.

- Yo creo que pelirroja. Está más que claro. - Comenta Kristoff entre risas.

Elsa estaba dispuesta a responderle, justo cuando siente una suave y cálida mano posarse en su hombro. Su corazón empieza a latir rápidamente, no necesita verla para saber quién es. Aún así hace un ademán por dirigir su cara a la otra chica. Sin embargo la joven, aún tras Elsa, pone ambas manos en los blancos hombros y recae su cuerpo en el de la otra chica, con su busto presionándose levemente contra la espalda de la misma, y algunos mechones de pelo rojo haciéndole tenues cosquillas. Sus labios casi tocan la oreja de su amiga, pero sus susurros sí que acarician placenteramente esa parte del cuerpo.

- Acompáñame a una de las habitaciones, Elsa. - Ronronea Anna ante la atónita mirada de ambos chicos.

- ¿Y qué dirán tus amigos o tu novio? - Responde débilmente la rubia.

- No me importa lo que digan. Pero si te consuela algo, te diré que seguramente le echen la culpa al alcohol. - Dice sinceramente la pelirroja.

- Si que tienes agallas de pedirme algo así en la casa de tu novio. - Sonríe la chica de negro vestido, por lo cual su amiga le responde en un susurro.

- No seas cobarde, Elsa. Tú no eres una señorita y yo tampoco, así que, tengamos una conversación de damas en privado. Te espero en la habitación de la izquierda al final del pasillo de la segunda planta. (Sonríe y vuelve a ronronear) Ansiaré tu llegada con impaciencia, señorita Elsa. - Da un suave beso en la rosada mejilla de la nombrada y luego se dirige al interior de la enorme casa.

La joven rubia respira hondamente. Sus amigos abren y cierran la boca una y otra vez sin poder decir nada. La mirada de los chicos se cruza con la de la chica.

- Ni una palabra. - Dice rápidamente una sonrojada Elsa.

- Yo quiero un novio así. - Exclama Olaf, provocando una sonrisa en los tres.

- ¿A qué esperas? ¡Ve por ella tigre! Que tu dama aguarda impaciente tu llegada. - Bromea Kristoff.

La chica golpea suavemente el hombro de su musculoso amigo con una sonrisa. Tras eso se dirige con parsimonia hacia la habitación indicada anteriormente.

Resultó ser un camino más largo de lo esperado. Espacios enormes llenos de jóvenes ebrios y música alta. Prácticamente en cada esquina hay unos exhibicionistas amantes que, entre el alcohol y la excitación, poco debe de pasar por sus mentes. Por cada paso que da Elsa, más fuerte puede sentir su nervioso corazón palpitante. Sin embargo, algunos jóvenes algo más sobrios que los demás, dirigen su mirada a la candente chica rubia. Viendo sólo un perfecto cuerpo poco cubierto y una sonrisa llena de seguridad, acompañados de una mirada cazadora en busca de su presa.

Final del pasillo, última puerta. Aún hay vuelta atrás, pero entra con decisión. Sus azules ojos únicamente pudieron percibir una enorme cama en medio de la habitación, dos o tres armarios y una ventana en la pared frente a ella; antes de que un cuerpo femenino la arrinconara contra la puerta recién cerrada. Una sonrisa aparece instantáneamente en los labios de la chica más alta.

- No sabía que te gustara jugar a ser la dominante. - Dice Elsa, sintiendo mechones rojos hacerle cosquillas en el cuello por segunda vez esa noche.

- No eres la única que sabe arder en fuego, Elsa. - Responde Anna también con una sonrisa, ronroneando tan precioso nombre.

- Permíteme dudarlo. - La pelirroja mira curiosa a su amiga, directamente a los depredadores ojos. Como respuesta a la interesante mirada, la joven acerca sus labios a la oreja izquierda de la otra chica. - No eres tú la que sabe hacerlo, soy yo, la que te hace arder en fuego.

- (Traga levemente saliva) Recuerdo haber escuchado de tus labios el decirme que estaba jugando con fuego. ¿Quién es la que está jugando con fuego ahora, Elsa? - Ahora su sonrisa se tiñe con matices de deseo y seguridad en sí misma. Tras un rato de silencio, el cual se les antojó demasiado largo, en el que únicamente sus miradas se comunican sin palabras; Elsa empieza a hablar en un tono demasiado sereno para tan candente situación.

- ¿Qué pretendes, Anna? Queriendo que venga a esta fiesta con tanta insistencia. Haciéndome venir contigo a solas a esta habitación. ¿Acaso esto es un juego para ti? ¿Quiéres engañar a Hans en su propia cara? Sinceramente a veces no sé qué es lo que pasa por tu cabeza.

- Ninguna de esas cosas, Elsa. Quería que todos vieran lo bien que me la paso contigo, aunque sea por un instante, aunque piensen que estoy borracha. O al menos ese era el plan en principio.

- ¿Y puedo saber por qué estamos aquí entonces?

- Quería hablar contigo en privado, aunque al final se me fue de las manos, o más bien, se me fueron las manos. Es tu culpa, por ponerte este vestido tan provocativo. - Responde Anna acariciando el antebrazo de su amiga.

- Aquí me tienes, Anna. Soy todo oídos. - Dice la joven de pelo rubio sosteniendo delicadamente la barbilla de la otra chica con su mano, haciendo que sus miradas choquen.

- Quería decirte esto ahora que el alcohol me da un poco más de valor, pero, ni todo el alcohol del mundo me ayudaría cuando te miro a los ojos.

- ¿Tan importante es que te sientes así de insegura? - Pregunta la chica de negro vestido con una sonrisa.

- Primero, sí es importante, al menos para mí. Y segundo, no me siento insegura, (pone ambas manos en la pared, una a cada lado de la cintura de su amiga; y acerca su boca a la oreja de la otra joven) me siento extasiada, me siento con ganas de acorralarte contra la pared y devorarte sin descanso, me siento... como una chispa que se prende al mínimo contacto y empieza a arder sin control.

- (Traga saliva y luego suspira. A continuación posa sus manos en las caderas de la pelirroja.) Serás mi perdición, Anna. - Susurra con una sonrisa. - Pero no me importa, no esta noche.

Elsa acerca el cuerpo de la chica al suyo todo lo posible. Su mano derecha sube hacia la cara de la joven para acariciar su mejilla. Sus labios se unen con ansia y devoción. ¿Qué importa la estruendosa música? ¿Qué importa el qué dirán de las personas al otro lado de la puerta? Todo pierde importancia cuando la persona que amas pone sus manos en tu cabeza, y enreda sus dedos en tu pelo. Todo pierde sentido en el segundo que el beso se profundiza y sientes tocar su alma a través de cálidos labios anhelantes. Pero no es suficiente, necesitan hacer que sus cuerpos quemen como una eterna llama de pasión desbordante.

Firmes manos se aferran a las caderas de la rubia, atrayéndolas aún más a las suyas propias. Una juguetona pierna se desliza entre las de la joven de negro vestido. Suspiros, es lo único que sus aturdidos oídos pueden escuchar en el estrecho camino entre la excitación y el éxtasis. Largos mechones cobrizos cubren los blanquecinos hombros mientras cálidos labios enrojecen la fina piel del cuello, y tras ello el pronunciado escote. Más jadeos, esta vez acompañados de un nombre suspirado con deleite. Los pálidos brazos se arrastran torpemente hacia la espalda cubierta de albugínea tela, dejando aún más al descubierto las pecosas piernas en la trayectoria.

Temblorosas manos se deslizan bajo el oscuro tejido, acariciando prudentemente toda la piel a su disposición. La seguridad crece en Anna por cada exhalación con su nombre desprendido de tiernos labios de porcelana. Sus dedos rozan levemente el borde de la lencería de Elsa, pero sólo por un breve instante. Se aferra a la delicada tela con decisión, y la desliza tenue y tortuosamente hacia abajo. ¿Acaso esta será una noche de desenfreno y lujuria para dos jóvenes de tan diferentes mundos? Probablemente no, debido a que algo despierta en la pelirroja, posiblemente un recuerdo, tal vez unas olvidadas palabras que no consiguen salir. Ya es tarde, la pasión desbordó los sentidos de Elsa en el mismo momento en que sus cuerpos se acariciaron con deseo. Pero aún así se detiene todo movimiento entre fugaces pensamientos.

- ¿Pasa algo? ¿He hecho algo mal? - Cuestiona la rubia con preocupación.

- No, no, no. Eso jamás. ¿Cómo vas a hacer algo mal? Tú eres simplemente deliciosa. Soy yo, que quería aclarar algunas cosas antes. Una vez más, es tu culpa de que se me hayan vuelto a ir las manos. - Responde la otra joven entre suaves risas, laa cuales contagia a Elsa.

- ¿Qué cosas? - Pregunta con una sonrisa mientras se miran directamente a los ojos.

- Sé que crees que te quiero utilizar, que esto es sólo un experimento para mí. Créeme cuando te digo que eso es mentira. Quiero complacerte, lo cual me complacerá a su vez. Y si te preguntas porqué quiero eso, es fácil la respuesta. Desde el primer momento que te vi me hiciste ansiarte, anhelarte. Tú, con tu actitud y tu forma de ser, me hiciste enloquecer; pero no de manera que quiera usarte para fines egoístas. Me hiciste desearte con tanta intensidad, que cuando te veo no puedo pensar claramente. Me haces caer rendida a tus pies con una mirada. Haces que con cada día más que pase, me en- (Anna fue interrumpida por el sonido de suaves golpes en la puerta.) ¡Vaya! ¡Que buena manera de cargarse el ambiente!

- ¡Elsa! ¡Es urgente! - Se escucha suave la voz de Olaf al otro lado de la puerta. La chica rubia abre la puerta con una sonrisa, debido a las anteriores quejas de su amiga.

- Em... Sentimos interrumpir. Porque es más que obvio que interrumpimos. Pero tus amigas y tu novio te andan buscando, Anna. Nosotros no queremos problemas, y si te encuentran con nuestra amiga ya sabes la que se puede liar. - Dice Kristoff observando las desaliñadas chicas.

- No, si lo entiendo. Gracias por el aviso. Pero, ¿Hans? Me dijo que no me molestaría ésta noche. Qué raro. - Contesta Anna pensativa.

- Empezó a buscarte en cuanto se entero que tus amigas andaban tras de ti por no se qué foto de ti borracha, o algo así. - Comenta el ojiverde.

- Entonces todo tiene sentido. - Dice la pelirroja tras un suspiro.

- Pues yo no le veo el sentido, la verdad. - Comenta el rubio.

- Lo de la foto es por la cerda de Marina. Sólo quiere ponerme en ridículo para que yo quede mal.

- ¿Y por qué haría eso? Es tu amiga. - Pregunta el musculoso joven con confusión.

- Porque yo tengo más dinero que ella, y también a Hans. Aunque no sé porqué se molesta con lo último, se lo folla cada vez que quiere.

- ¿Y por qué no sale con él entonces? - Pregunta el chico moreno con algo de molestia en su mirada. Claramente no le gusta hablar del muchacho pelirrojo.

- Porque Hans y yo producimos más que él y Marina.

- ¿Producir? - Cuestiona Elsa.

- Dinero. Nos ven como una poderosa pareja de negocios. Lo típico con los negocios familiares, sólo quieren mayores beneficios. - Contesta Anna.

- Definitivamente la vida de pijo no es para mí. - Dicen ambos chicos al unísono.

- (Se ríe) Bueno, estas cosas pasan a diario. Además, no me pasa esto por tener esta vida, es porque ella es un poco puta, y putas como ella hay en todos lados. Yo también me incluyo, pero de otra manera. - Responde la pelirroja, terminando con un guiño.

- Es curioso, Elsa dice lo mismo sobre ella. - Comenta el joven alto.

- Es verdad. - Dice la rubia cuando su amiga le dirige una mirada junto a una sonrisa.

- ¡Anna! - La voz de Hans resuena tenuemente en el pasillo.

- ¡Oh, mierda! - Exclaman todos exceptuando a la chica pelirroja.

- ¡Por fin te encuentro! ¡Te dije que esto saldría mal! ¡Anda, entra de una vez antes de que alguien te vea! - Exclama un nervioso Hans, mientras empuja suavemente a su novia dentro de la habitación. Los demás jóvenes se miran unos a otros por unos segundos antes de entrar y cerrar la puerta tras de sí.

- (Suspira) No pensaba que le tardaría tanto emborracharse a Marina.

- Bueno, no siempre voy a estar con ella para cubrirte las espaldas. Aunque he de admitir que esa chica es cabrona como ninguna. En fin, espero que hayas tenido bastante diversión por hoy. ¡Pero mírate! ¡Estás hecha un desastre! Deja que te quite un poco el pintalabios. - Dice el pelirrojo. Luego coge un pañuelo de la caja sobre la cómoda junto a la puerta, para realizar lo dicho.

- ¿Pañolitos? - Pregunta Olaf con una ceja levantada y una sonrisa mientras mira a Anna.

- Una nunca sabe si se puede necesitar en una noche como ésta. - Responde la joven con una sonrisa y un guiño, mientras mira de reojo a su amiga que arregla su apariencia frente al espejo.

- ¡Dios! ¡Sí que le va duro a la pelirroja! - Piensa Elsa al ver las marcas de pintalabios dibujando un camino desde su cuello hacia el canalillo.

- Buenas noches, señores. - Saluda Hans al terminar su trabajo. Ambos jóvenes le saludan de igual manera, pero con una cara seria al contrario de la sonrisa del pelirrojo. - Y buenas noches a ti también, Elsa. Cada día estás más buena.

- Buenas noches a ti también Hans. Cada día estás más gilipollas. - Responde la nombrada con una sonrisa tan amplia como falsa.

- ¡Qué encanto de chica! ¿Nos vamos mi amor? - Dice Hans mientras acerca su cara a la de su novia para darle un beso en los labios, sin parar de mirar a la rubia por el rabillo del ojo. La pelirroja pone su mano sobre la boca del joven para evitar el beso, mirando de reojo también a la otra chica. Elsa no para de mirar a Hans con profundo odio y celos.

- Después iré, adelantate tú. - Responde Anna.

- (Suspira) Ten cuidado de que no te vean, no querrás que se lie, ¿verdad?

- Si, papá. - Responde la pelirroja con burla. Hans, no muy convencido, abandona la habitación.

- ¿A alguien más aparte de mí le ha parecido rara la situación? - Comenta Kristoff.

- Deberías irte con él. - Comenta Elsa seriamente, sorprendiendo a los presentes.

- ¿Realmente es lo que quieres? - Cuestiona su amiga.

- (Suspira pesadamente) ¿Cuándo entenderás que somos de mundos demasiado diferentes, Anna? - Responde la joven.

- ¿Cuándo entenderás que lo nuestro es mucho más que deseo sexual, Elsa?

- (Sonríe) Realmente serás mi perdición, Anna.

- Bueno, no entra en mis planes el renunciar a ti, así que acostúmbrate. Y si es egoísta, que lo sea. Sabes que te escogería a ti antes que a cualquier otra persona. - Comenta la pelirroja con una sonrisa.

- No hagas ninguna tontería. - Ordena la chica de negro vestido, seria pero sonriente.

- Demasiado tarde. Ya estoy haciendo muchas locuras. ¿Y sabes qué? No me arrepiento de nada, y nunca lo haré. En fin, ya va siendo hora de que me vaya. Que pases una buena noche, Elsa. (Besa su mejilla con ternura) A vosotros también, chicos. - Dice con una sonrisa antes de irse. Sus palabras son respondidas con igual amabilidad por los muchachos.

- Esa chica me matará de amor algún día. - Susurra la rubia tras la ida de su amiga, recostándose en la pared cerca de la puerta, sonriendo.

Tras un breve momento de silencio, los tres salen de la habitación. Volviendo al exterior de la casa en silencio. Algunos jóvenes siguen bailando al ritmo de la música, sin embargo ellos estan demasiado pensativos para bailar. Así que cada uno coge un vaso con alcohol y se dirigen a un lugar algo más apartado del alboroto.

- Te ves pensativa, Elsa. - Comenta el rubio.

- Hay tantas razones por las que debería alejarme de Anna. - Dice la chica.

- ¿Y por qué no lo haces? - Pregunta el ojiverde con una sonrisa llena de ternura y comprensión.

- Porque soy una egoísta, idiota y masoquista que no puede apartarse de la persona que quiere aunque sea lo mejor. (Suspira) A veces pienso que no hago más que correr hacia alguien que nunca tendré.

- ¡Pues sí que eres idiota! ¿No te das cuenta? Ella no para de correr hacia ti y viceversa. Ambas estáis dejando la vida que llevabais durante tantos años por la otra. No seas estúpida por favor, ella te quiere. - Contesta Kristoff.

- No lo hubiera dicho mejor. - Comenta el joven más bajo orgulloso de su amigo.

- ¡Qué intenso! ¿Y qué es lo que te hace pensar que ella me quiere de esa manera? - Tal vez por esas palabras, tal vez porque su paciencia había llegado finalmente a su límite. No importa la razón, lo único verdadero es que algo despertó en Olaf, e hizo que dijera al fin lo que piensa.

- ¡Por Dios! ¡Deja de ser tan gilipollas! ¡Échale cojones al asunto! Si de verdad la quieres, lucha por ella. La vida es demasiado corta como para dejar de lado a alguien que quieres sólo por una estúpida norma social. Eres más que eso, y Anna también. ¿Es que no te das cuenta de lo que pasa a tu alrededor? Estás tan concentrada en tu supuesta miseria por amor no correspondido, que no ves más allá de eso. Por ejemplo, ves que Anna quiere usarte como un juguete sexual, y no ves que lo que quiere es complacerte. ¡Abre los ojos de una vez! Tú has visto cómo es ella realmente y viceversa. ¿Realmente piensas que dejará las cosas como están? Porque yo no, y estoy convencido de que esta fiesta es un paso más hacia ese cambio. Así que, por favor, olvídate del qué dirán y haz todo lo que realmente quieras. Anna te lo dijo antes: "No seas cobarde, Elsa". Hazle caso por una vez. - Termina de hablar el chico moreno con una sonrisa llena de ternura. Tras un rato en silencio, al fin obtiene la respuesta de su amiga.

- Tienes razón, sólo he estado quejándome y poniendo pegas. Ya es hora de coger el toro por los cuernos. ¡Dios! ¡Con lo lanzada que yo era! ¿Qué me está pasando? - Finaliza la joven entre risas, acompañada de la de sus acompañantes.

Un chillido seguido de varias risas agudas, hacen parar las risas de los amigos. Intrigados y asustados, pensando que había pasado algo malo, se acercan a los demás invitados de la fiesta. Resultó ser que habían empujado a una chica hacia la piscina, la cual alentó a más personas a mojarse en el agua con ella.

- ¿No te gustaría que tu pelirroja se tirara también a la piscina? - Pregunta Kristoff con burla y picardía. El chico recibe una mirada seria de su amiga, junto con un leve sonrojo.

- No me hace falta, sé perfectamente cómo es su cuerpo desnudo. - Contesta Elsa un poco orgullosa.

- ¡Oh, sí! Por un momento se nos olvidó que vosotras casi hacéis cosas de mayores. - Responde Olaf entre risas, unidas con las del otro joven.

- En serio, Elsa, si esta noche tuvieras más tiempo con ella y la apuesta siguiera en pie, hoy ganarías muuuuuuchas cosas. - Comenta el rubio aún entre risas.

Elsa suspira pesadamente, aunque se le escapa una pequeña sonrisa. De repente se escuchan las voces de algunos jóvenes repetir la misma frase una y otra vez: "¡Bebe, bebe!". Aún sobre el volumen de la música, se puede escuchar el jaleo formado. La mayoría son chicos retando a las muchachas, con una única intención. Entre esas jóvenes se encuentra Anna, quién tras un largo rato, en el que muchas de sus amigas la animan a hacerlo, pero ella se mantiene seria y en silencio, tal vez demasiado pensativa, accede al reto.

- ¿Quién creeis que se llevará al huerto a la pelirroja? - Pregunta el chico musculoso con seriedad y algo de preocupación.

- Nadie, lo capo al que se acerque a ella. - Responde Elsa con una profunda mirada llena de prudencia.

Anna no tarda mucho en llegar a su límite y sentirse totalmente alegre y confundida entre la multitud. Hans, tras un largo y pesado suspiro, se lleva a su novia hacia la puerta trasera de su casa. Elsa y sus amigos los siguen, velando por el bien de la pelirroja.

- Sí, ya sé que quieres ver a tu rubia, pero ahora te vas a ir a tu casa a dormir, Anna. - Responde el chico pelirrojo a los casi inentendibles balbuceos de la ebria joven en sus brazos.

- Yo la acompañaré a su casa, así que suéltala. - Responde Elsa seriamente. Pero relaja sus facciones al hablar con su amigo. - Tráele un vaso de agua por favor, Olaf. - El chico asiente y se va, su amiga sabe lo poco que le gusta la compañía de el joven.

- (Suspira) Se caerá si la suelto, señorita príncipe azúl. En fin, coge mi coche y llévala a su casa antes de que alguien la vea así. ¡Desde luego, no puedo ni apartar los ojos un segundo, que ya está haciendo alguna estupidez! - Responde Hans aún sosteniendo a la chica en sus fuertes brazos.

- Elsa, llévate mi coche mejor, que ya estás acostumbrada a conducirlo. - Dice el alto joven posando su mano en el hombro de su amiga.

No espera a escuchar la respuesta de ella, rápidamente se va en busca de su vehículo. Para cuando vuelve, la pelirroja está apoyada en la puerta bebiendo el vaso de agua que le trajo Olaf. Con cuidado Kristoff carga a la joven en sus brazos y la deposita en el asiento del copiloto. Elsa iba directamente al asiento del conductor, pero fue parada por una mano en su hombro.

- Cuida bien de ella. Y ni se te ocurra hacerle algo indecente mientras está así. - Dice el pelirrojo seriamente.

- No le haré nada, no soy como tú. - Responde la chica mientras aparta la mano del chico de su hombro.

- No me conoces tan bien como crees. - Responde él con una sonrisa.

- Tú tampoco me conoces bien a mi. - Responde ella todavía más seria que antes.

- ¡Elsa! - Vocifera Hans antes de que la nombrada subiera al auto, lo cuál provoca que ella gire su cabeza hacia el joven pelirrojo. - Sus padres están de viaje de negocios. No vendrán hasta pasado mañana. Cuídala esta noche, por favor. ¡Oh! ¡Se me olvidaba! Las llaves las tiene en el bolso. - La chica no le responde, finalmente se sube al coche y se va despidiéndose de sus amigos.

En casa de Anna...

Tras la odisea que supuso para Elsa el llevar a su amiga a su habitación, al fin pudo recostar a la chica en su cama y taparla con las sábanas. Al observar a la pelirroja dormir plácidamente, recordó el día en el que visitaron el local del abuelo de Kristoff. Sonríe inconscientemente, y justo como hizo aquel día, besa la frente de Anna tras desearle buenas noches. Sin embargo, esta vez no puede marchase en silencio, pues una mano ligeramente aferrada a su muñeca se lo impide.

- Quédate conmigo esta noche, Elsa. - Dice la pelirroja en voz baja.

Q&A

belten10: Pues aquí tienes el cap 9, con más perversión y más reggaeton (y también más interrupciones) para tu body xD Same para mí, maldito y sensual amor no correspondido T.T Algún día encontraremos nuestra media naranja T.T ¡Bien! ¡No me pasé del permiso! xD Tu ex es idiota, con perdón por la palabra xD Gracias por tus recomendaciones de canciones, te prometo que me las escuché todas xD No las podía poner todas, se me haría eterno el cap, así que escogí la que más pegaba con el contexto de la historia. Espero que te guste, es la primera vez que escribo algo así y no entiendo mucho de reggaeton o sus coreografías xD Un saludo y un abrazo! :)

kareanna: Jajajaj bueno, poquito a poco se siente el amor en el aire (tal vez demasiado poquito a poco) xD Por supuesto que no, #celosforevah xD Jajajaja seguro que tu abuela es de las típicas que te preguntan todos los días cuándo vas a tener pareja, si estás soltera claro xD Bueno, me alegro que no quieras asesinarme por lo mucho que me tardo xD Pero igual soy consciente que me paso de mala con ello, lo siento T.T Un beso y un abrazo para ti también! :)

Son Goku: Jajajaj la verdad es que ya era hora, sí. Espero que Elsa te haya parecido tan sexy como le ha parecido a Anna xD Espero que también te guste este cap, un saludo! :)

Anonimo215: Mis más sinceras disculpas, me volví a tardar una eternidad en actualizar T.T Pues no llegué a ver el fic, quizás lo lea en inglés, para mi es lo mismo xD Pues eso está mal, si vas a publicar algo traducido, al menos ten el consentimiento del autor original xD ¡Oh! Por supuesto que Elsa será más dominante, sólo está medio confusa con lo que quiere hacer xD Será rated M en próximos capítulos, palabra xD Mmmm, ¿quién te asegura que será exactamente en la fiesta? xD Está bien tu idea de su primera vez haciendo cosas +18, pero demasiado previsible para mi gusto xD Pues entonces morirás de interrupciones, #interrupcionesforevah xD Gracias por recomendarme las canciones, las escuché todas, pero obviamente no las podía poner todas xD Saludos, abrazos, besos... lo que quieras xD!

Azu Rush: Jajajaj supongo que en parte es culpa mía, por tardarme tanto xD Espero que te guste este cap, saludos! :)

Karlakym: Yo también espero verte pronto por aquí con tu fic xD Esta vez si que me volví a tardar la vida en actualizar, perdón xD Un saludo y un abrazo! :)

Strab: Buenas de nuevo, señorita Strab :) Es cierto, soy demasiado mala actualizando tan tarde siempre xD Pero por suerte volví y gracias a usted volveré más seguido xD Mm los celos, cumplido; eso de llorar, ya veremos xD Cuidase usted también, señorita xD Un enorme abrazo y un tierno beso en la mejilla para su gozo xD

Dylan: Buenas de nuevo, gracias por tu apoyo :) ¡Estoy dentro del límite, sí! xD Espero que la perversión y el reggaeton de este cap haya sido de tu agrado :) Con lo de traducir me refería a estos fics que lees y piensas "es tan bueno que ojala estuviera en mi idioma para que más gente lo lea" xD Admito que a veces me explico como el culo, perdón xD Un abrazo y un beso! :D

R5forever: Te agradezco de corazón la comprensión y el apoyo, de verdad :) Pues lo de traducir, te digo igual que a Dylan xD Bueno, en parte me vino la inspiración escuchando el tango de Roxanna, supongo que lo conocerás xD Espero que te guste este cap, un abrazo y un beso! :D

bulmat: Gracias por tu comprensión :) Si no fuera por mi genial fuente de inspiración (que me ha ayudado en parte a hacer este cap xD), el tango de Roxanna xD Espero que te guste este cap, un abrazo y un beso :D

RunCatRun: Me alegra que te gustara mi historia, y mis más sinceras disculpas por tardarme tanto T.T Gracias a ti por tomarte las molestias de leer este fic, son por gente como tú por las que escribo con una sonrisa :) aunque después de este cap tan largo que me ha costado la vida escribir, al menos un día me pasaré vageando xD Espero que también te guste este cap, un abrazo y un beso! :D

13: Gracias poe tu comprensión y las molestias de esperar, lo siento T.T También me gusta el korrasami, y en principio quiero hacer algún reto con esa pareja, pero de mi cabeza no manan ideas diariamente, por desgracia :( Un abrazo y un beso desde España también! :D

Guest: Muchas gracias por tu comprensión y paciencia anónimo/a :) Llevas toda la razón, por desgracia se me juntó demasiadas cosas y por eso necesitaba un tiempo para poner todo en orden. Gracias por tu preocupación, eres un encanto de persona. Un enorme abrazo y todos los besos que quieras :D