CAPÍTULO 10: PRISAS
Transcurrieron dos semanas en las que Blaine pasaba mucho tiempo encerrado en su habitación con Mercedes. Santana había montado un par de escenitas de celos para darle aun más credibilidad a la situación. Los padres de ambos habían acordado que la esclava iría con ellos, por lo que la chica fingió tener que conformarse. Al final, los planes iban tomando forma poco a poco. Ya habían puesto fecha a la boda y estaban con los preparativos. Santana y Brittany iban mejorando su relación de manera que no podían pasar mucho tiempo separadas. Por su parte, Blaine se alegraba de la felicidad de ambas, además de que realizaba diversas visitas a la casa de los Hummel-Hudson. Su relación con Kurt avanzaba muy bien. Ya sabían hacia donde iban las cosas y, aunque era pronto para hablar de amor y noviazgo, estaban dispuestos a dejarlo todo el uno por el otro.
Las cosas parecían que no podían ir mejor, pero no era así. Estaban Santana, Brittany y Blaine en la habitación del moreno cuando Sam, Rachel y Mercedes entraron corriendo.
– Tenemos que huir. – Dijo Sam.
– ¿Qué? – Preguntó Santana.
– Nos hemos enterado de que la guardia viene a por vosotros. Alguien les a contado vuestras relaciones y la Inquisición no ha tardado en mandar que os apresaran. Teníamos un plan de emergencia por si esto sucedía. Iremos a buscar a los Hummel-Hudson y saldremos de aquí. – Informó la más baja.
Todos siguieron las indicaciones del rubio para salir de la casa. Consiguieron escapar de los guardias y cuando iban en busca de sus amigos, se encontraron con Burt y Finn.
– Han cogido a Carole y a Kurt. Sólo nosotros conseguimos huir. – Informó sin aliento el más alto. Todos se quedaron en silencio.
– Será mejor que sigamos. – Sugirió Sam.
– No. Vais vosotros... ¿Seguimos con el destino planeado? Siempre lo mantuvimos en secreto por si esto ocurría. – Preguntó el moreno.
– Si... ¿Por qué lo preguntas? – Quiso saber Santana.
– Iré a buscar a Kurt y Carole e intentaré sacarlos de allí. – Informó el ojimiel.
– Eso es prácticamente una sentencia de muerte. – Dijo el rubio.
– Lo se, pero no puedo marcharme sin él... Por favor, ayúdame. Cuida de mi hermana y de Santana. – Aclaró el menor.
– No, yo iré contigo. Finn y Burt pueden ocuparse de ellas. – Dijo Sam.
– Yo también voy, que se quede mi padre con ellas. – Añadió el más alto. – Podemos ir a buscar a Puck y Mike, entre todos conseguiremos algo.
– Está bien, por favor, id al punto de encuentro... Cuidaros unos a otros y bajo ningún concepto volváis aquí. – Ordenó el noble. Recibió un abrazo de su hermana y un beso de Santana y Rachel. Mercedes simplemente le dio la mano, no tenían mucha confianza todavía.
Las chicas y Burt se alejaron montados en caballos mientras ellos iban a casa de Puck, donde comenzarían a planear el rescate de Kurt y Carole. Al rato, Mike entró con información.
– Los han condenado a los dos a la horca en la plaza del pueblo. Mañana a las 6 de la tarde será la ejecución. – Informó el asiático.
– Supongo que lo más sensato sería rescatarlos antes de la ejecución o en el traslado entre la cárcel y la plaza. – Dijo Blaine.
– Lo más sensato es que huyamos todos de aquí. Cualquier otra cosa es suicidio. – Comentó Sam.
– No es una opción para mí, pero vosotros podéis hacerlo, nada os retiene aquí. – Respondió el moreno.
– ¿Te olvidas de que es mi hermano? – Preguntó el más alto.
– No, claro que no... Pero es tu vida la que arriesgas y ni siquiera sabemos si tenemos una mínima oportunidad. – Aclaró el ojimiel.
– Estamos todos en esto. No hay otra opción para nadie. O vivimos todos o morimos en el intento. No voy a dejar a nadie atrás salvo que su corazón deje de latir y hasta lo que sé, el de Kurt y el de Carole sigue latiendo... No van a salirse con la suya, no pueden salirse con la suya. Vamos a sacarlos y vas a poder vivir feliz con tu mujer, tu hermana y tu amante. De eso puedes estar seguro. – Dijo Noah.
– Gracias chicos, es muy difícil encontrar personas como vosotros en este mundo. La intolerancia hacia la gente como yo es generalizada. – Comentó el menor.
– La sociedad está tan equivocada en tantas cosas... Tú nunca te has creído superior a nosotros por tu dinero o tu título nobiliario... Siempre me has tratado como un igual y has confiado en mí lo suficiente como para encomendarme el cuidado de la persona que más quieres... bueno, hasta que conociste a Kurt, ya me entiendes. – Confesó el rubio.
– Te confiaría mi vida y lo sabes. Daría mi vida por ti y lo sabes. Si en vez de Kurt fueras tú el que estuviera en la cárcel sabes de sobra que iría a rescatarte igual... – Dijo el más bajo.
– No soy tu criado. Tengo la fortuna de considerarme tu amigo. – Comentó Sam.
– No eres mi amigo, eres un hermano para mí... y siempre lo serás. – Dijo Blaine.
Los dos chicos se abrazaron. Era la primera vez que podían demostrarse el cariño que se tenían. Siempre habían tenido que guardar las formas por culpa de los señores Anderson, pero ahora nada impediría que fueran amigos y no criado y señorito... ¿O si?
N/A: Gracias a todos por vuestros amables comentarios...
El siguiente día de publicación sería el 1, pero no puedo, por lo que publicaré el día 2. Espero que me perdonéis... Os deseo a todos que paséis un feliz fin de año y que 2014 lo empecéis de la mejor manera posible. Feliz año a todos.
Queda muy poco para el final de la historia... Besos
