Capitulo IX
El viento mecía nuestros cabellos y la velocidad ayudaba a su propósito. No estaba yendo directo a la casa del abuelo, simplemente daba vueltas de aquí para allá, sin decir mucho. Me está impacientando.
El aroma a lluvia teñía la tarde y mis deseos de estar tirada sobre algún prado perdido se estaban haciendo cada vez más fuertes. Tal vez si se lo propusiera…no, mejor no. Debo llegar a tiempo para cenar con el abuelo.
Mis ojos se despegan del monótono paisaje.
.- ¿Y bien?- le doy pie para que empiece. No estamos lejos de Forks, solo a unos kilómetros y aprovechando la soledad de la carretera, se detiene lentamente en un pequeño lugar.- Mejor que sea una buena excusa, no quiero nada estúpido.
.- ¿Te has levantado con el pie izquierdo?- sus ojos negros brillan con esa picardía característica. Niego lentamente, con aire solemne.
.- No me levante, me caí, fue de cara y por el lado derecho.- afirmo con convicción. El larga una risotada llenando aquel ambiente tranquilo con ese sonido gutural. El viento mece las copas de los arboles frente al automóvil y algunas aves salen en vuelo, moviéndose al compas.
.- Gracias por la aclaración.-
.- De nada.-
Se rasca detrás de la oreja, juguetea un poco con el manubrio y vuelve a mirarme. Supongo que esta pensándose mucho lo que me quiere decir.
.- Al principio, cuando escapaste las cosas se pusieron feas con Edward, la rubia y yo tardamos en convencerlo que estarías bien con tu abuelo y que no debía temer por tu vida, después de todo, a pesar de tu torpeza eres madura y cuidadosa con muchas cosas.- Ya, esa me la creo, si hasta puedo imaginar a papá bastante incomodo con la situación de no poder llevar las riendas de la misma.- Pero lo hicimos, tu abuelo Carlisle ayudó mucho. Tu madre fue sapo de otro poso. De a momentos estaba tranquila y en otros tenía tantas ganas cómo tu padre de venir por ti y arrastrarte con ellos.
.- Comprendo.- pase una mano por mi cabello completamente desalineado a esa hora.- ¿Por eso no llaman?
.- Si, temen no poder contenerse y respetar tu decisión.-
.- Para ser inmortales, le tienen miedo a muchas cosas.- espetó fastidiada. Algo dentro mi persona me hacia comportar así. No soportaba el hecho de que con confiaran en mi.
.- No seas tan dura con ellos. Hay muchas cosas que no conoces que podrían poner en peligro tu vida. Sabes de sobra que ellos dejarían la misma eternidad si…- se remoja los labios, por un momento creí notar que le costaba decir lo que me explicaba.-…te pasase algo.
.- No estoy segura de saber de lo que hablas, pero si me informaran de algo podría comprender.-
.- No es cuestión de hacerlo. ¿No confías en ellos?-
.- No soy una niña y claro que confío en ellos. Pero no puedo depender toda mi existencia de lo que otros conocen o creen conocer. Si hay peligro por más duro o extraño que este fuese me gustaría saberlo. No pueden ocultarme algo que definitivamente tengo derecho a saber.-
.- Nessie, no lo hacen por mal.-
.- Lo sé, y eso es aun peor.- Me mira sin comprender, tardé unos segundos antes de ordenar las ideas para poder explayarme correctamente.- Pero no me creo el cuento de que todo ha sido siempre cuento feliz y listo. Sé que se amaron, que tuvieron muchas dificultades, problemas. Malos entendidos, que vivieron al extremo junto contigo y tu manada. Tengo recuerdos nítidos de muchas cosas, escenas inconexas que deseo conectar para que tengan un sentido racional.
Las primeras estrellas se dejaron ver en el horizonte. Los pájaros abandonaron su cantar unos momentos, tomándose un descanso y dejándole lugar a los grillos. El aroma a césped se hace intenso.
Sus rostro se contorsiona de a momentos, su perfil no oculta lo que está pasando. Puedo notar a simple vista y de reojo que no se encuentra cómodo. Está en una encrucijada, dentro de si mismo hay un infernal debate.
.- Jacob, ya no deseo presionarte.- digo sin dudas. Lo he sacado repentinamente de sus divagaciones, pero me mira seguro.- Si no quieres o puedes contarme nada, lo acepto. Pero ni tú ni ellos impedirán que me entere por medios propios.
.- Nessie…-
Niego lentamente. Estoy dando por terminada la conversación en ese aspecto. No quiero hablar más del tema.
.- Entonces…-
.- ¿Por qué no respondiste mis llamadas?
.- Oh.- se remoja nuevamente los labios y un pequeño escalofrió me recorre la espalda. Mejor cierro un poco la ventanilla.- Bueno, es que estuve haciendo negocios.
Mi ceja se levanta lo suficiente cómo para darle a entender que no comprendo lo que está diciendo. En actitud, ahora más relajada, se encoje de hombros y muestra esa contagiosa sonrisa.
.- ¿Negocios?-
.- Entrar en tu colegio es más difícil de lo que aparenta. Tardé bastante en convencer al director del mismo que me permitiera integrarme.
.- ¿Conoces al director?- ya, eso me impresiona.
.- Algo así. Es conocido de Sam, uno muy lejano. Pero necesitaba que alguien de confianza arreglara su automóvil. Me contactó con él y lo demás se fue dando. Al comienzo pensaba entrar cómo un alumno más…
.- Se que pareces joven, pero no creo que tanto.- le interrumpo algo divertida.
.- ¿Me estas llamando viejo?
.- No, lo estoy afirmando.-
.- Hare cómo que no dijiste nada.- su expresión es teatralmente dolida.- de todas formas, entre una cosa y la otra, me entere que no tenían remplazo para el profesor de educación física. El año pasado el que ocupaba el puesto se fue de viaje a África y se ve que las cosas le fueron bien porque no volvió.
.- Pero no eres profesor de gimnasia.-
.- Tu tío Jasper me ayudó con eso. Tiene sus contactos y en unos pocos días tuve una certificación y hasta un titulo.-
.- ¿Entraste con documentos falsos?
.- Si, no sé qué es lo que te escandalizas, también tienes de esos.-
.- Ya, porque sería medio raro que me fuesen a registrar cuando soy un engendro.- justifico.
.- No te llames de esa forma.-
.- No comencemos con eso. Sabemos perfectamente que soy un hibrido entre en vampiro y un humano. No es tan malo.- me recuesto poniéndome cómoda, me quito las zapatillas y las subo al asiento.- De todas formas, estarás en el colegio conmigo. Es extraño. ¿Qué han dicho mis padres?
.- Querían venir, sabes cómo son. Pero Esme los convenció de que estarías segura con Charlie. Es humano, pero con todos sus cabales puestos, no permitiría que metieras los dedos en el enchufe por error.
Linda la miradita que le estoy lanzando. Sin darme cuenta mi pierna derecha se desata de su aprisionamiento e intento darle una merecida parada, pero mi intento muere antes de llegar a su pecho.
.- Dijimos que no volveríamos a hablar del tema.- reclamó. Aquel pequeño incidente no trae más que burlas de todos por parte de mi inconsciente torpeza.
.- También prometimos que actuaríamos con prudencia y mira lo que hiciste.- contraataca él con una sonrisa.
.- Antes de seguir, devuélveme mi pie.- su mueca se ensancha aun mas, peligrosamente.- No te atrevas...- mascullo.
Tarde, sus manos comienzan una danza que me vuelven loca y comienzo a reír de manera estruendosa y hasta se podía que decir exagerada. Después de un rato, comienzan a salirme lágrimas y a dolerme la pansa. Él no se ve con pretensiones de parar, hasta que el sonido de una nueva adquisición termina por interrumpirnos en nuestra sesión de cosquillas. Busco mi bolso en el asiento de atrás y al encontrarlo lo vacío sobre el asiento.
Jacob mira con picardía todo el tiempo, al parecer le causa mucha gracia mi técnica para encontrar el maldito aparatito. Una vez que lo diviso atiendo.
.- ¡Abuelo!- la voz se escucho mucho más fuerte de lo que hubiese querido.- perdón…
.- Ya, te paso que quieras romperme los tímpanos, pero he llegado y no te he encontrado ¿Vendrás esta noche?
.- Claro, pasare por comida directamente, es que me he encontrado con Jacob.-
.- Ah.- note el cambio de tono, a uno mas tranquilo, cómo si la simple presencia de mi amigo cambiase las cosas de una manera radical.- Esta bien, entonces te espero para cenar.
.- Claro, ya estoy yendo para allá.-
Cuelga.
.- Linda forma de buscar en tu bolso. ¿Alguna nueva destreza que hayas aprendido en este tiempo?
.- Bueno.- señalo el móvil.- Es algo pequeño así que aun no me acostumbro. El abuelo me lo dio cómo regalo por mi ultimo curso, aunque creo que es mas para quedarse tranquilo que voy a llamarle si tengo algún drama con…algo.- esta ultima palabra se escapa de mis labios con poca fuerza, no por que me moleste, pero me intriga saber que es lo que mi abuelo piensa que puedo hacer con un móvil.
En mi vida he tenido uno, siempre o en su mayoría del tiempo he tenido a mi familia cerca cómo para no necesitarlo.
.- Ya.- asiente.
.- Y si, he aprendido otras cosas. Se hacer un huevo frito sin que estalle. Pero queda algo quemado, así que el próximo paso es aprender a no olvidarme que estoy cocinándolo.-
Ríe al tiempo que enciende el motor.
.-Tus padres se sentirán plenos al saber que sabes cocinarte un huevito. ¿Alguna súper técnica que ayude aun más?- le golpeo con la mano en el hombro. Se que no le duele, es mas, a mi si lo hace aunque solo un poquito.
.- Bueno, ya no meto ropa blanca con negra al hacer la colada y… planché las camisas del abuelo y no me quemé.- pongo cara de niña que se siente orgullosa por sus logros, por mínimos que estos sean, si hasta le muestro mis manitas intactas y sin lastimaduras.
.- ¿Plancharías mis camisas?
Le miro de reojo, con actitud de: no pienso caer en tu juego.
.- Ni se me cruza por la cabeza, sobre todo por que no usas.-
Es de noche, dejamos el paraje atrás mientras que las últimas luces se prenden detrás de nosotros. Creía que había pasado un día pesadísimo y que terminaría mal, pero Jacob logra ponerme de buen humor pase lo que pase.
O-o-o-o-o-o-o-O
El techo es infinitamente interesante, sobre todo por que tiene lucecitas. Ya, no estoy loca, le pegue un par de esas estrellitas fluorescentes que se ven bien bonitas tratando de imitar una constelación, aunque me quedó mas una carita feliz que otra cosa; La comida con el abuelo fue tranquila, le pregunte cómo le había ido, se ve que no esta muy acostumbrado a hablar de trabajo puesto que apenas le pude sacar un par de cosas.
No es que sea una cotorra hablando, ya, no mentiré, me gusta hacerlo, pero creo que con el abuelo la cosa no cambiará mucho. A diferencia de mamá las relaciones se me dan mejor, eso o soy curiosa.
De todas formas, el haber hablado con Jake y saber que estará conmigo el resto de año me tranquiliza. No estaré sola.
Aunque con los compañeros dudo que pueda estarlo.
Me giro, arropándome mejor y agradeciendo el nuevo acolchado que me regaló Charlie, es abrigado.
Enroscada y cómo un feto me escondo entre las sabanas.
Es extraño, solo en este momento recuerdo lo acontecido en la hora del almuerzo. Tal vez debí comentarle algo a Jacob, pero de seguro les contaría a mis padres. No quería que se preocuparan. Jamás alguien se había metido de esa manera en mi cabeza pero lo que mas me impresionaba era con la familiaridad con la que estaba llevando todo aquello.
En vez de estar preocupada, únicamente me interesa que no vuelva a ocurrir, pero por una mera cuestión de privacidad. Tal vez debió ser que no sentí que me estuviese atacando, simplemente irrumpiendo en terreno ajeno. Aunque eso sea igual o peor.
Debía investigar. Mucho ¿pero por donde empezar? Lo de mis padres era un tema. Uno muy grande y pesado.
Me gire nuevamente, la cama tibia y mullida me brindó mejor confort.
Tal vez en los anuarios, fotografías del abuelo. Alguien debía conocer algo de ellos. Debían recordarlos. No era de todos los días ver una figura cómo la de papá. Mamá no era la escultural mujer que es ahora, pero en su momento fue "la" nueva en un pueblo. También debió llamar la atención. Quizás si intento algo con los profesores ellos puedan darme alguna pista.
Mis parpados pesan cada vez mas, dudo que pueda mantenerme mucho tiempo más…
¡NO LO HAGAS!
¿Qué?
¡Responde! ¡Por favor!
¿En que momento me he quedado dormida? ¿Nuevamente vienen a…?
¡Déjale! ¡No tiene la culpa!
La suplica.
Intento mirar, pero la vista esta completamente nublada, solo puedo percibir un fuerte olor a campo recién bañado con lluvia. Y frío, mis dedos rara vez perciban esta temperatura, pero esta vez los tengo literalmente congelados. Mis manos comienzan a dolerme.
¡No!
"¿Puedes oírlos?"
Claro que puedo oírlo, ¿Eres otro loco voyerista con telequinesis?
"¿Puedes oírlos?"
¡Que te oigo!
Ya, esto es demasiado profundo hasta para mí. Si no quieres decirme quien eres limítate a salir de mi sueño, el puesto de metido ya fue tomado por alguien mas, hubieses llegado antes y…
"Escucha…"
¡Pero déjate de…!
El reclamo murió abruptamente. Un desgarrador aullido, una exclamación rompió el silencio que se había formado. Mi corazón se detuvo ante la angustia de aquella melodía destructiva. Mis pies tocaron algo firme, solido y antes de que pudiese siquiera procesar que era lo que pisaba la luz se hizo, dándome un panorama amplio de bosque iluminado solo por unos destellos del satélite terrestre.
El mal sabor de boca apenas estaba desapareciendo cuando un nuevo grito penetró en mis tímpanos dejándome aturdida, perdida. El dolor de pecho, apenas perceptible hace unos minutos se hizo increíblemente insoportable.
"¿Puedes oírlos?"
El viento empezó a circular de manera desordenada, con ráfagas que se oponían provocando un ruido atronador.
A eso se refería, mis ojos buscaron entre las frondosas copas y robustos troncos, encontrándose solo con oscuridad. Cómo si todo aquel bosque formara parte de un todo.
Algo me hizo reaccionar, mis pies se movieron antes de que diera la orden y en poco me encontraba corriendo todo lo que me daba el alma, las ramas rompían mi ropa mas no mi cuerpo que desesperado, buscaba en aquella carrera el alivio efímero y rápido.
A medida que me iba internando, se veía menos, aun así, guiada por el instinto seguía en mi carrera más que segura de que en algún momento podría salir de aquel espantoso lugar. No se escucharon más alaridos y por un momento creí que había terminado.
Pero mis pies se frenaron torpemente al llegar a un claro.
Mis piernas flaquearon ante el peso haciéndome tambalear peligrosamente. El nudo de mi estomago, se hizo del tamaño de un puño. Sentía cómo si hubiese tragado un pedazo de iceberg.
Cinco figuras frente a mí.
Tres de ellas tendidas sobre el pasto.
Ese aroma.
Esa ausencia de movimiento.
No estaban vivos.
Y aquellos que permanecían en pie, tampoco lo estaban.
¡¿Por qué lo hiciste?!
Era la misma voz desgarradora de hacia rato. La misma que me llevó a esta instancia. Sonaba cómo si hubiese perdido toda esperanza, cómo si la vida simplemente dependiera de unos segundos más. Aquel sonido estaba cargado de momentos finales.
"No eran cómo nosotros. Somos especiales. No debemos rebajarnos."
¡Estas completamente demente!
Gutural, profundo, la afirmación plasmada en la realidad con una dureza absoluta. Dejándose caer cual cuerpo inerte, se arrodillo frente a las figuras carentes de existencia. Vasijas vacías, miraban sin ver hacia aquel ser con carencia de alma.
Me duele.
Duele demasiado.
Intento apartar la vista pero no es suficiente. Siguen allí. Lo siento. Aquella figura alta, fría, erguida en toda su existencia destilaba odio, desprecio, superioridad mezclada a la perfección con avaricia definida.
"Te guste o no, no se puede hacer nada…No puede ser devuelto lo que ha sido llevado por la tierra."
Las palabras, pronunciada con tanta determinación llegaron hasta lo más profundo de mí. No entendía en su totalidad su significado, no conscientemente. Pero aun así, era cómo si una dolorosa e irremediable realidad se posara en el mundo.
Deseaba gritar.
¡Gritar con todas mis fuerzas!
¡Obligar a este nudo en mi garganta a irse para siempre!
¡NESSIE!
Quiero despertar, por favor, solo quiero…
¡Nessie! ¡Tranquila!
No supe cómo, pero de alguna manera ya no estaba en aquel prado pero aun persistía la pena, la angustia. Me sentí rodeada por unos brazos mientras que mi rostro se perdía en el pecho de alguien.
¡Maldición!
Me separe lo más rápido que pude, sintiéndome adolorida, completamente empapada en sudor. Cómo si hubiese pasado por una fuerte fiebre. El abuelo sentado en la cama me mira extrañado, me arriesgaría a decir que hasta espantado.
No me importa. Cómo puedo me levanto a los tropezones y me pierdo rumbo al baño. Una vez que logro interponer la puerta entre ambos, sucumbí ante el peso de mi cuerpo. Agotada cómo si volviese de una maratón de dos semanas seguidas con el tío Emmett.
Debía respirar profundamente, calmar mis nervios, calmar esa sed que surgía desde lo mas profundo nublándome la razón de manera peligrosa. El abuelo olía extremadamente bien. Demasiado. Del término apetitoso.
Era la primera vez que me pasaba con él, jamás lo había visto cómo…bueno, comida.
Tranquilízate, vamos, contrólate.
Pasos. Alguien llamando.
¡Demonios, abuelo!
.- Nessie, ¿estás bien?- debía calmar los jadeos roncos que salían de mi garganta. Estoy mas que seguro que saldrá un gruñido si intento decir algo ahora. Vamos, tranquila, despacio.
El pecho sigue oprimiéndome, pero el dolor se traspasa a las costillas. Las puntadas se intensifican por unos segundos; hasta que puedo articular una oración si sonar cómo una animal.
.- Me…- pausa.- cayó…mal…la…- toso fuertemente. La mentira que estaba por soltarle se volvió realidad. Mi cuerpo reacciona antes de lo que yo pudiera prever y una espeluznante arcada me hace arrastrarme al inodoro, con el cuerpo tembloroso y gélido.- Pi…
Para ese entonces me entendió, no creo que haya ser en este mundo que no oiga el sonido que emito y no sepa lo que me esta pasando.
No insiste más y yo ya no le registro. El malestar es demasiado intenso cómo para preocuparme por otra cosa.
Otra arcada me hace convulsionar, un escalofrió me recorre de abajo hasta arriba en una peligrosa danza que termina por nublarme la vista…por completo.
Continuara
Volvi! Siiiii. Me ha costado, sobre todo por que he tenido que reescribir la ultima parte. Por suerte me han señalado un pequeño punto en contra. Natsu, gracias por avisarme. Si fuese solo por mi, el fic se llenaria de ponys y manzanas voladoras (?)
Ya, hablando en serio, espero que este capitulo les haya gustado y agradezco a todos los que leen por brindarme un poco de su tiempo.
Miles de chocolates para: KmilaCullen963, volkalice-hale, Hik-y, tsukiyono tanuki, Natsu 7, BeTsy Pop, loca anonima O.
¡A los lectores viejos, que aguante! ¡Y a los nuevos, bienvenidos!
Besos
Grisel
