Akane estaba muy cansada, había caminado desde la noche y Kouta parecía ir cada vez más rápido

-Akane…¿Estas cansada? -dijo Kouta preocupado por la joven

-Para ser franca…sí

-Pues…tenemos que caminar un kilómetro y medio más para llegar a un lugar en las montañas que tienen cuevas, en donde podrás descansar

-¿En serio?

-No te preocupes…llegaremos pronto

-Sí…creo que lo lograré

Poco después Akane tropezó con una pequeña roca

-Sigues siendo algo torpe, ¿Verdad Kanna? -dijo Kouta mofandose de la caída de Akane

-Estúpido

-Jaja…sigues siendo impaciente y explosiva también

"Rayos, ¡¿Quien se cree que es?" Eran los pensamientos de la enfadada Akane

-Vamos, sube a mi lomo -dijo un tigre de bengala, que en realidad era Kouta

-¿Kouta?

-Sí…ahora sube a mi lomo

-Claro…Kouta…¿Cómo has logrado esto?

-Pues…parte de ser un experto en artes marciales es lograr confundirte con el amiente…

-Sí

-Entonces utilicé el camuflaje a tu favor

-Ohhh… -dijo Akane pretendiendo entender lo que Kouta le explicaba

-Pronto llegaremos a aquel lugar en las montañas que te dije, allí podrás descansar

-Entonces…¿Tu hiciste lo mismo cuando entraste conmigo en la bañera?

-Sí…por cierto, lamento eso

-No hay cuidado…después de todo…no eres el primero

-¿Qué pensaste que había hecho?

-Pensé que habías caído a los estanques encantados en Jusenkyo

-¿Jusenkyo? ¿Acaso tu caíste en uno de esos estanques?

-No…la verdad no…yo no pero…

-Pero Kotaro sí…¿O me equivoco?

-Precisamente Ranma cayó en uno, el pozo de la chica ahogada, por culpa de aquel maleficio hemos pasado mil y una aventuras... -Kouta interrumpió

-Ranma esta con Kagura en este instante

-¿Qué?¿Como estas tan seguro?

-Antes de irnos…antes de encontrarte…Kagura me estaba siguiendo y estoy seguro de que me siguió hasta tu casa

-Entonces Ranma esta en peligro…¡Debemos volver!

-No te preocupes…Kagura será incapaz de matarlo…ella sigue llorando por Kotaro y reencontrarlo será demasiado bueno

-¿Estas seguro?

-Sí…pronto llegaremos

-Esta bien -dijo Akane que todavía seguía preocupada por Ranma.

Kouta cargo a Akane hasta llegar a unas cuevas en donde Kouta volvió a ser un hombre.

-Debo ir a reunir leños, comida y algunas plantas para curar tu tobillo -dijo Kouta- ¿Quieres acompañarme?

-No, no…solo te retrasaría…pero, por favor no te tardes mucho

-No te preocupes, en esta cueva tiene muchas rocas en donde puedes ocultarte si alguien se acerca, las cuevas están interconectadas entre sí, así que siempre habrá otra salida y estas montañas tienen manantiales que son calentados por un volcán que esta cerca, por lo que estoy seguro que encontraras un lugar en donde puedas bañarte y relajarte…solo debes buscarla

-Claro…y gracias

-No tienes porque -dijo Kouta con una suave y tierna sonrisa

Kouta dejo a Akane rogándole que no se deje ver por nadie y se fue.

"La cueva necesita algo de luz, encenderé una fogata y luego limpiare un poco, después creo que tomaré un baño antes de que Kouta regrese" pensaba Akane

Akane encendió una fogata y quito algunas hojas que se encontraban en el suelo. Luego de esto comenzó a explorar la cueva en busca de los manantiales pero lo único que encontró fue una inmensa roca con delicados grabados.

Akane no sabía que significaban, pero solo se sentía atraída hacia ellos, como un curioso animal se fue acercando poco a poco hacia la roca. Al verla sus ojos comenzaron a deslumbrar al mismo sol. Akane miraba a la roca con inquietud, con aquella mirada que tienen los niños cuando ven algo nuevo…Akane tuvo cierta curiosidad, quiso tocarla…al juntar su mano con aquellos grabados, la marca que llevaba desde pequeña comenzó a brillar, emitía destellos de una cegadora luz blanca que simulaba al astro rey dentro de la cueva. Akane se aparto rápidamente y al hacerlo cayó sobre su espalda en el suelo e imágenes comenzaron a pasar por su cabeza, imágenes de su vida pasada como Kanna, mientras esto pasaba, Akane se retorcía por el dolor.

-¡AAAAAAAAAHHHH! -gritaba del dolor Akane

Kouta al oír estos gritos fue corriendo pero solo encontró a Akane inconsciente en el suelo de la cueva

-Akane…Akane- dijo Kouta mientras mantenía a Akane en sus brazos- Akane…Akane, despierta

Akane despertó y Kouta con lágrimas en los ojos la soltó y dijo:

-¿Estas bien?

-Sí…sí...Kouta no encontré las aguas termales…resbalé y caí…¿Me llevarías a alguna por favor?

-Cla…Claro, ¿Podemos hacer eso después de que cure tu tobillo?

-Sí

-Akane...¿Que pasó?

-Solo...tropecé y caí al suelo...creo...

Akane se encontraba como ida, no reaccionaba ni siquiera ante el dolor que le causaba el vendaje que Kouta hacía en su pie. Kouta, sabía que algo andaba mal con Akane, pero no sabía que era. Despues de terminar el vendaje, Kouta llevó a Akane a una de las ya mencionadas aguas termales.

Akane se encontraba allí, tomando un baño, cuando quiso salir para dejar que Kouta también se bañe. Al estar saliendo del agua, Akane resbaló con una de las rocas que se encontraba en el fondo. Akane al caer comenzó a ahogarse. Gritaba desesperda, Kouta llegó en su auxilio. Ante este estímulo, Akane recordó las imáges que vio cuando estaba en el suelo de la cueva.

Estabamos Ranma y yo, juntos, Ranma me estaba besando, cuando Kagura me alzó por los aires y me arrojo muy fuerte al suelo. Ranma fue a ayudarme cuando, nos encerró a ambos en un remolino de agua...fue entonces cuando llegó Kouta, Ranma y yo lo empujamos y no dejamos que se enfrente a Kagura. Nos tomamos de la mano y dejamos esta vida mientras Kagura reía con satisfacción. Al finalizar esta masacre, Kagura se acercó para ver mi cuerpo inherte, pero encontró a Ranma y yo, muertos, abrazándonos, intentando proteger el uno al otro. Kagura lloraba desconsoladamente.

-Akane...Reacciona, Akane...- decía Kouta en su intento de revivir a la joven ahogada

-Kouta...Kouta...Kouta...- era lo único que la asustada Akane lográba pronunciar

Kouta puso su mano sobre la frente de Akane y dijo:

-Tranquila...tranquila...dame tu mano

Al ver que la marca que llevaba Akane se estaba desvaneciendo dijo:

-Tranquila, todavía no ves todo lo que la piedra del destino te va a mostrar

-¿Qué?

-Iras viendo poco a poco todo lo que puedes lograr hacer...por ahora descansa...

-Claro...es sencillo decirlo para ti...

Era una noche oscura y lluviosa. Se encontraba Akane y una hermosa mujer. Akane estaba sola en el bosque, sola con ella. Akane estaba furiosa, ambas se disponían a enfrentarse la una a la otra. La mujer sonrío maliciosamente y desenvaino una katana, miró maliciosamente a Akane e hizo que ella cayerá, con un impacto tan fuerte como para matar a cualquiera.

Akane se despertó asombrada, soñar que alguien quiere matarte no es fácil. Kouta estuvo siempre a su lado, vigilando el sueño de la joven. Velando por ella.

-Akane...- dijo Kouta con un tono de preocupación- ¿Estas bien?

-Sí...solo fue un sueño...y creo que ya me acostumbre a este tipo de noches...

-¿Sueño?

-Sí...tan solo eso

Akane relató su sueño a Kouta

-Akane...¿como era esa mujer?

-Era una muy hermosa mujer, llevaba un elegante kimono de color rojo sangre con detalles en negro e hilo de plata, con el cabello muy largo y me llamaba...Kanna

-Kagura...¿desde hace cuanto tienes estos sueños?- Kouta tenía el precentimiento de que esto era secuela de que Akane haya tocado la roca del destino, Akane desmientiendo este precentimiento dijo.

-No es desde que toque aquella roca, Kouta...comencé a tener sueños parecidos hace mucho tiempo...

Entonces un sonido los interrumpió. Kouta y Akane salieron a ver que pasaba cuando se encontraron con por lo menso 10 repilcas exactas de una sola persona...una chica...

-Kikyo...- dijo Kouta enojado

-¿Kikyo?- dijo Akane sorprendida al ver que Kouta la conocía

-Sí...ella era una bruja que todos creímos que era buena...vivía en mi aldea...fue ella quien introdujo a Kagura en las artes oscuras, fue quien le ayudo a hacer el pacto con la oscuridad, le enseño a Kagura a dominar los elementos, fue quien la ayudó a convertirse en la ama de la oscuridad, y es una de sus fieles sirvientes.

-¿Cual de todas es Kikyo?

-Ninguna

-¿Que?

-Seguramente son solo sujetos de prueba

-¿Sujetos de prueba?

-Kikyo le da vida al barro con su imagen...

Ambos fueron interrumpidos por un burdo sonido que provocaban aquellos 'clones' sin cerebro

-Damela, damela, damela