Notas del Autor: ¡Ya llegue!

Respuestas a los Reviews al final del capítulo.

¡Disfruten su lectura!

Parpadeo un par de veces más frente al espejo.

Todavía no podía creerlo.

Sonrió e intento por todos los medios creer que eso era un sueño.

Pero no.

Todo era real.

Alargo su mano hasta su velo de novia. Su sonrisa se hizo más ancha, sus ojos destellaron emoción.

Quiso reír y gritar de felicidad.

Pero se contuvo.

Parpadeo nuevamente y suspiro.

Estaba lista.

-Por fin- Susurro para sí misma, antes de guiñarle un ojo a su reflejo y volverse para tomarle el brazo a su abuelo, Goku, quien le miraba sonriente y jovial dentro de ese traje negro y ajustado.

-Estas preciosa, Pan- Le oyó susurrarle al oído mientras le tomaba del brazo. Ella le correspondió con la más hermosa de las sonrisas y en mutuo acuerdo, comenzaron a caminar hacia la puerta principal.

La música nupcial resonó en los oídos de la pelinegra, seguido de aplausos y exclamaciones de emoción y ternura del público hacia ella. Caminaba paso por paso sobre la alfombra larga y tendida hasta el altar.

Trago saliva y busco entre la multitud a su madre.

Videl le sonreía con su expresión cansada y triste. Lagrimas en sus ojos, como siempre. "Oh mamá, se que también extrañas mucho a papá" Pensaba la novia, mirándole compasivamente.

Sus ojos se adelantaron al altar.

Lo encontró enseguida.

Sonrió aun más.

Apretó el brazo de su abuelo que la escoltaba.

Sintió sus piernas flaquear.

Finalmente.

Había llegado el día.

Su sueño hecho realidad.

-Hola- Saludo amorosamente Trunks, con una expresión enamorada sobre su rostro y una sonrisa esplendida sobre sus facciones. Todo él, guapísimo y encantador. "Mi príncipe" Pensó Pan al soltar a su abuelo y darle la mano al de cabellos lilas, su futuro esposo.

-Hola- Contesto ella en un susurro, antes de que ambos tomaran sus lugares frente al altar y comenzara la ceremonia…

-¡ESPEREN!

Su corazón dejo de latir.

Su boca se seco por completo.

Sus dientes presionaron.

Sus cejas se fruncieron.

Sus puños apretaron.

Todo el mundo ahogo una exclamación de asombro al volverse y ver, desde la puerta principal a la joven de cabellos azules plantada con una mirada arrogante y superior. Con un atrevido y escandaloso vestido rojo escotado.

"El mismísimo diablo" Pensó Pan, roja de ira.

Se volvió a ver a Trunks, quien a su vez se volvió a ver a su novia con una cara de no saber qué hacer.

Bra no tardo nada en hablar.

-¡Esta boda no puede llevarse a cabo!

Todas las miradas se volvieron a la novia, la cual, aun estupefacta y a punto de explotar miro a la intrusa con ojos asesinos.

-¡¿Qué es lo que quieres, Bra?!- Le grito por fin. Deseando poder matarla.

Pero su vestido se mancharía.

Y su boda se aplazaría.

No, no más tiempo de espera.

-¡Mi hermano no va a casarse contigo Pan!-

-¡¿Por qué diablos lo dices?!

No iba a arruinar su boda.

No otra vez, Bra.

Toda su vida arruinándole sus momentos felices.

Este no sería uno de ellos.

-Por que tú nos has engañado a todos. ¡NOS MENTISTE!-

Las palabras resonaron en los oídos horrorizados de la pelinegra, quien solo atino a mirar nerviosa a su futuro marido de cabellos lilas. "No le creas, no le creas"

Trunks se volvió a verla, su ceño fruncido.

-¿De qué está hablando, Pan?

-¡No lo sé! ¡Está inventando cosas! Trunks… Detenla.

-¡Ella quiere tu dinero!- Continua la princesa de los saiyajines. -¡Ella quiere tu fortuna!

-¡CALLA!- Grita Pan, intentando inútilmente mantener la calma y no volar a ella y golpearla. No arruinaría la boda.

NO LO HARIA.

-¡Tengo pruebas!

La mano de Bra se alza triunfante con un documento en mano. Pan y Trunks fruncen el ceño al mismo tiempo, y todos en la sala se inclinan para ver su contenido, pero la intrusa de rojo les priva del derecho y decide leerlo en vos alta ella misma.

Comienza con una sonrisa triunfal en su rostro.

-El Control Natal De la Ciudad Del Sur proclama a la ciudadana De Raza Extra-Planetaria: Pan Son Satán como…

Las miradas aprehensivas, anhelantes de información, curiosas y desesperadas le escrutaban, le pedían a gritos la respuesta. La gente se comenzó a mover nerviosa, no apartaron la mirada de Bra en ningún momento. Atentos a la respuesta.

Pan trago saliva. Trunks cerró los ojos, esperando la dolorosa respuesta.

La chica de rojo no pudo estar nunca más feliz.

-UNA… CLASE…

Y la última palabra la dijo lenta.

Lenta y dolorosamente placentera.

-BAJA.

"¡OOOH!" Se oyó en todo el público. Pan abrió los ojos, horrorizada. Pálida. Busco rápidamente con la mirada a Trunks, pero este ya se alejaba del altar en dirección a la salida, decepcionado.

-¡NO TRUNKS!-

Pan trato de seguirlo, desesperada. Aterrada a la idea de perderlo. Pero de pronto un grupo enorme de personas la rodeo. Entre ellos, Bra en su esplendoroso vestido rojo. Todos furiosos, todos señalándola.

-¡CLASE BAJA!-

-¡No! ¡Miente! ¡Yo…Yo lo amo! ¡POR FAVOR!-

Sus ojos quemaban, llenos de lágrimas. No iba a llorar, eso arruinaría el maquillaje para la boda. -¡TRUNKS!-

-¡CLASE BAJA!- Gritaban todos al unisonó. Pan se limpio una lágrima que amenazaba con caer a sus mejillas. No arruinaría el maquillaje. No arruinaría su vestido.

-¡NO ARRUINARAS MI BODA! ¡BRA BRIEF!-Grito con todas sus fuerzas, antes de lanzar una bola de poder a cierto punto rojo entre la multitud.

-¡CLASE BAJA!

-¡Pan!-

-¡NOOOOO!-

-¡CLASE BAJA!

-¡Pan, despierta DEMONIOS!-

Abrió los ojos.

-¡NO!-Grito de nuevo, jadeante.

Sudaba. Su respiración era agitada.

Observa los alrededores. ¿Una habitación?

Un par de manos le aprietan los brazos. Un zarandeo.

Ella parpadea. Alza la mirada.

Intenta enfocarlo.

Su mirada borrosa.

Sus cabellos lilas.

-¡Demonios!- Oye decir a Trunks frente a ella, el cual está muy enojado. -¿Qué rayos te pasa? ¡¿Estas drogada?!

Las manos que la sujetaban la sueltan bruscamente y el hombre gatea fuera de la cama para comenzar a ponerse sus pantalones de mala gana. –Pensé que dejarte dormir en mi cama seria una cortesía de mi parte. Pero incluso en sueños eres insoportable- Continua diciendo mientras frunce el ceño e ignora por completo el corazón herido de la chica de cabellos negros que está detrás de el, aun confundida por la pesadilla anterior.

-Trunks. Lo siento… ¿Te moleste mientras dormía?

Pan gateo rápidamente hasta él para abrazarlo desde atrás, el apenas sintió el contacto y se separo de la cama.

Dándole la espalda.

Lejos de ella.

-¿Qué si me molestaste?-Pregunta entonces el saiyajin, en un tono que lejos de ser cariñoso, combinaba mas con lo áspero y grosero. -¡No que va! Solo comenzaste a gritar tonterías y a golpear y patear mientras dormías… ¡Por Kami! Ya no eres una niña Pan. No tolerare mocosas con pesadillas en mi cama otra vez…

-¡No!... Yo… Lo siento. ¡Trunks! Lo siento, no volverá a pasar- Rogo la nieta de Goku desde la cama, aun desnuda, aun con el olor a Trunks en su cuerpo.

Aun enamorada.

Ya obsesionada.

-¿Trunks?-

-Calla- Ordeno el joven empresario, ya harto del asunto. Lentamente se volvió para verla, paso sus ojos por el curveado cuerpo expuesto de la joven y volvió a sus ojos, que le rogaban por amor. "Te extraño tanto. Mai" Pensó entonces, sintiendo la inminente erección comenzar a crecer entre sus piernas.

Casi inconsciente.

Nada placentera.

Nada voluntaria.

Antes de que Pan pudiera articular palabra, ya el hombre la había jalado de un brazo para acercarla a su cuerpo y estrecharla con fuerza desmedida.

Pan sintió la dureza del sobre su vientre y un escalofrió le recorrió la espalda. El deseo ataco sus pensamientos. No había nadie más en ese mundo que ellos dos. ¿Quién podría ahora detenerlos? ¿Quién podría interponerse entre ambos?

-Gime- Ordeno Trunks, mientras le besaba el cuello con rudeza y le pellizcaba los senos sin cuidado. Pan gimió, soportando el dolor.

Dejándose llevar, dejándose tocar.

Dejándose utilizar.

"Ese sueño debió de significar algo" Pensaba mientras tanto, la pelinegra. "Estaba a punto de realizar mi mayor sueño. Estaba a solo nada de poder ser feliz…" -¡Ah!- Grito desprevenida al sentir la fuerte embestida del saiyajin sobre ella, sin aviso, sin sentimiento. Solo rudeza y crueldad en sus movimientos. –Trunks. Tranquilo… ¡AH!

-¡Calla!-Grita él con enojo, antes de embestirla de nuevo y otra vez y otra vez. Pan intenta no hacer ruido, pero las lágrimas comienzan a llenar sus ojos. Su dolor interno es insoportable. La estaba destruyendo.

Pero más insoportable seria perder a Trunks.

Tenía que soportarlo.

Tenía que retenerlo.

Complacerlo…

"Bra fue la culpable de que mi sueño se convirtiera en pesadilla"

-¡AAAAGR! ¡TRUNKS!- Solloza de dolor. Se retuerce debajo del cuerpo musculoso y sudoroso del guerrero. Este no para, si no aumenta. Pan mira el techo de la habitación, siente algo en sus entrañas rasgarse, quemarse. "Ella es la culpable de todo" Piensa con rabia, llorando de ira y dolor.

Cuando sintió la tensión en los músculos de su amante y finalmente la liberación total del mismo sobre ella, su mente ya estaba en otro lado. Solo el dolor la impulsaba a no olvidar la rabia y el rencor. No hacia él, si no hacia ella.

La chica de rojo.

La intrusa.

"Tengo que eliminarla"

"Tengo que encontrarlo"

La joven de cabellos azules caminaba entre la multitud de adolescentes de la universidad totalmente absorta en sus pensamientos. A ambos lados, sus amigas no paraban de hablar de sus amores actuales, las traiciones de sus amigas y los problemas con su familia.

Las típicas chorreadas de los normalísimos pubertos.

Bra bufo, aburrida, mientras intentaba resolver el cómo encontrar a la persona que quería ver en ese momento.

"Tal vez pueda atraerlo con mi Ki…"

-¡Y entonces me dijo que era Gay!- Exclamaba Lola desde un extremo del grupo de amigas, totalmente absortas en la historia tan interesante que contaba. Bra de pronto se detuvo en su andar y todo el grupo de chicas volcó su atención a ella.

-Ups. ¡Chicas olvide mi billetera en el salón! Ahora vuelvo…

-¿Te acompaño, Bra?- Pregunta Betty. Su mejor amiga.

-¡No, por favor! Solo será un segundo. ¡Chao!

Y desaparece en el pasillo apenas termina la frase.

Escoge un salón vacio, las clases han terminado. La escuela está casi desierta y el conserje no hace su revisión hasta dentro de una hora. Oportunidad perfecta.

La joven entonces suspira, saca de su bolso un espejo y se mira con ojos minuciosos. Se acomoda un poco el largo cabello, se repinta los labios, se acomoda el delineador y remueve la corbata de la escuela, desabrochando a su paso un par de botones para exponer su virginal escote.

Finalmente satisfecha con su sexy aspecto, guarda el espejo y se planta en medio del salón. Cierra los ojos y sonríe. "Espero funcione"

Lentamente aumenta su ki, sintiendo sobre sus venas y extremidades el poder fluir pausada y débilmente. Apenas perceptible.

Pero suficiente.

No han pasado ni siquiera 10 segundos, cuando su nariz detecta un aroma familiar de pronto.

Ese olor… Lo había extrañado desde ayer en la noche.

Cuando la dejaron excitada y dispuesta en medio de su cama, sola.

¡Todavía no entendía como se había atrevido a dejarla así…!

-¡Hola princesa!-

Abrió los ojos, intentando inútilmente esconder su sonrisa entusiasmada.

Su plan de traerlo había funcionado.

"Goku…"

Lo miro, tal alto como era. Con ese atuendo eterno de pelea naranja que exponía sus musculosos brazos y resaltaba su amplio y fuerte pecho. Parecía tan alegre y jovial como siempre, a excepción de su pequeño semblante nervioso. El cual siempre adoptaba cuando estaba ella cerca.

Y eso solo la enorgullecía y la enaltecía más. Encantada de poner tener ese control sobre él.

Pero ahora, tenía algo urgente que tratar...

TAAAAAZZZZZZZZZZZ

-¡HEY! ¿Por qué has hecho eso, Bra?- Se quejo el guerrero, llevándose una mano a la mejilla.

Por supuesto que no le había dolido en lo más mínimo la cachetada, ni mucho menos le había movido un centímetro el rostro.

Pero le dolía el corazón. ¿Por qué no en vez de golpearlo lo besaba? Eso sería en todos los sentidos mucho más aceptable, ya que el se moría por hacerlo.

Como todas las mañanas cuando se despertaba.

-¡Como demonios te atreves a dejarme así anoche!- Reclama la chillante vos juvenil de la chica, que fingiendo estar ofendida y herida se cruzaba de brazos y miraba hacia otro lado. Indignada.

El saiyajin entonces comprende. Oh. Anoche.

"¿Cómo le explico que si no lo hacia la iba a violar en esa cama?" Piensa entonces, rascándose la cabeza con una gota de sudor en la frente. No podía decírselo, seria perder su confianza y seguridad en él, y eso era algo que no quería en lo más mínimo.

-Lo siento… Yo…

-¡No hay excusas, Goku! ¡Ahora entiendo muy bien las cosas!- Reclama la princesa de cabellos azules, aun enojada. –Nunca me has querido. ¡Ayer me lo demostraste!

-¡No no no! Estas equivocada, Princesa- Alega el guerrero, desconcertado. Paralizado. ¿Cómo puede una chica ser tan susceptible? ¿Tan extremista? ¡Solo el hecho de pensar en perderla le causaba escalofríos! No podría vivir sin ella un solo día. Debía de convencerla de algún modo de su cariño.

De demostrárselo.

Bra miraba el techo del salón de clases, esperando que en cualquier momento el la tomara en sus brazos y la besara. Ella estaría, aun que le costara admitirlo, bastante dispuesta a seguirle el juego, como las anteriores veces. Pues había descubierto que ese pequeño intercambio de saliva le satisfacía en sobremanera.

Más que nada cuando comenzaban a tocarse.

Y acariciarse.

Y él, cuando la estrechaba entre sus fuertes brazos, protegiéndola. Reclamándola suya.

Oh. Si.

Parpadeo. ¿Por qué no la besaba? ¿Por qué no la había tocado aun? Frunció el ceño y se volvió para reclamarle de nuevo. Pero al hacerlo, quedo helada.

Total y absolutamente paralizada.

-¿Q-que… que… qu-que haces?

Goku tiraba al suelo su última prenda, ya completamente desnudo y sin nada que tapara su majestuosa anatomía.

De pronto, el se percato de que ella lo estaba mirando y sonrió, rascándose la cabeza de nuevo. Parecía tan normal…

-Bien. Supongo que puedo compensarte lo de anoche… Claro, si me dejas. Es tu turno de quitarte la ropa- Explicaba con total serenidad, mirándola con expectativa y esperanza. Si esa era una forma de demostrarle amor, pues eso haría. Esperando y rogándole a todos los dioses que ella no se ofendiera por la propuesta.

Pero al ver su rostro, no pudo más que tensarse el mismo.

Ella mantenía su vista en el. Con los ojos totalmente abiertos y sorprendidos. La boca entre abierta y las mejillas muy sonrojadas. El movió una mano delante de ella, intentando distraerla.

Funciono.

-¿Q-Qui…quieres….Que…que me…des-desnude?- Tartamudeo la peli-azul, sumamente escandalizada, ruborizada. Sus ojos rápidamente comenzaron a mirar hacia todos lados excepto a él. ¡Era el primer hombre desnudo que miraba en su vida!

"¡Dios mío que enorme es!" Era lo único que su cabeza podía pensar. Y entonces enrojecía aun más.

-Uhmm… Bueno… ¿Te molesta?-Pregunto Goku, sin entender el estado de su dulce novia aun. Miro alrededor como buscando algún factor que le diera la respuesta, pero no lo encontró.

¡Qué confusas podían ser las hembras!

-¡Claro que me molesta!-Grito de pronto la princesa, llevándose ambas manos a los ojos, cegándose a sí misma para ya no ultrajar su inocencia con la amplia vista.

Amplia y tentadora vista.

-¿Entonces… no?-Pregunto un triste y decepcionado saiyajin, el cual miro sus ropas en el suelo y suspiro. Bra negó con la cabeza efusivamente y procedió a darle la espalda para no mirarle y así poder descubrirse los ojos.

-¡Por supuesto que no, Goku! Tú y yo tenemos muchas cosas que hacer hoy…

-¿Enserio?-Pregunto, emocionado.

La peli-azul escondió una sonrisa entre sus facciones y asintió. –Sipi…

-Me encantara pasar el día contigo- Admitió sinceramente el alto guerrero sin poder ocultar la emoción en sus ojos y sonrisa. De pronto el día no pintaba tan mal. ¿Qué sería más perfecto que pasar un largo rato alado de esa hermosa chica, a la que amaba con locura?

-¿Terminaste?- Pregunto entonces la joven, volteándose solo un poco para verlo.

El ya tenia los pantalones puestos y terminaba de ponerse la camisa de pelea, la princesa aprovecho para ver por última vez esos cuadros y pectorales tan marcados y resaltantes. En su interior se imagino a ella misma tocándolos, besándolos en cada centímetro. Y a esos brazos tan gruesos y musculosos, rodeándola y apretándola protectoramente mientras se besaban, ¡Ah, y esa boca! No podía negarlo, Goku besaba taaaan bien…

"Tal vez terminando el día podríamos…"

-Eh… ¿Bra?

De pronto una mano agitándose delante de ella la saco total y sorpresivamente de sus lascivos pensamientos. Parpadeo un par de veces perpleja y al instante levanto la vista hacia el alto saiyajin, quien le sonreía divertido. -¿Nos vamos?-Pregunta.

-Oh… ¡Claro! ¡Claro! Eh…-Trataba de poner en orden sus pensamientos. Le costó 5 segundos. –Iremos a… ammm- ¿Cómo se llamaba el lugar? - …a "Satisfaction".

-¿Satis… eh?- Pregunta confundido el saiyajin, rascándose la cabeza.

Bra pone los ojos en blanco. "Oh claro, el es un saiyajin. Por supuesto que no conoce ninguna tienda de etiqueta en esta ciudad" Piensa, abatida.

De pronto se le ocurre una idea.

Trata de no sonreír, pero es inútil.

-¿Y si me llevas volando?

Goku la mira por un par de segundos, sorprendido. "¿Realmente quiere que la cargue en mis brazos? Demonios. ¿Cómo podre resistirme con ella entre mis manos?" Pensaba, levemente nervioso. "Bien, si la princesa lo quiere. La princesa lo tiene" Concluye por fin, soltándole una simpática sonrisa a su chica, antes de adelantarse y tomarla con delicadeza de las piernas y espalda baja con sus fuertes manos.

-¡Sostente pequeña!

Y al alzarla comprueba que, literalmente, su peso es casi imperceptible. Y que solo tiene que utilizar un mínimo de fuerza para sostenerla contra su cuerpo. "Oh Kami, ¿Por qué tuvo que usar una mini falda hoy?" Se pregunta a sí mismo, intentando hacer caso omiso de sus manos tocando sus piernas, su piel, tan suave y tersa. Y su espalda, tan cálida y frágil.

-¿Lista?- Pregunta entonces, en su vos cierto nerviosismo.

Bra, que atrevidamente le había pasado los brazos por el cuello al guerrero, no se había dado cuenta hasta ese momento de la tensión en el cuerpo de Goku, y embobada como estaba de poder tocar sus músculos, simplemente asintió con ojos y sonrisita risueña.

-¡Listísima!- Admite con reanimado humor.

Y entonces, despegan…

"Nuestro primer hijo se llamara Orión… Siempre me ha gustado ese nombre"

Goten tecleaba distraídamente la computadora frente a él, absorto en sus pensamientos.

Sobre su cara traía una sonrisa embobada, soñadora. Sus ojos miraban el monitor, pero su mente estaba en otra parte, en otro lugar, con otra persona.

En especifico, con una princesa saiyajin de cabellos azules.

-Es tan hermosa- Se dijo a sí mismo, una vez tecleando la tecla "Enter" para enviar la redacción a su jefe. Esperando que con ese último trabajo su día quedara libre para poder comenzar a planear todo lo que tenía en mente para poder impresionar a la chica de sus sueños. Bra.

"Bra… ese nombre tan hermoso" Pensaba, con los ojos chispeantes de emoción.

Suspiro. Enamorado.

No podía negarlo, le entusiasmaba solo el hecho de pensar que ambos serian una pareja perfecta. ¡El seria el novio perfecto! Le llevaría rosas todos los días, pasaría por ella a la universidad para ir a cenar, al parque, al cine, a platicar, a bailar, a saltar, a correr…

A su departamento…

Apretó los puños sobre su escritorio al imaginarse el momento.

Bra semi-desnuda frente a él, rogándole por una noche de pasión al puro estilo saiyajin…

"Demonios…"

Sus largas piernas, sus anchas caderas, su curvilínea cintura, sus generosos pechos. Su boca entre abierta, con esos finos labios rosas. Con esas mejillas encendidas, esos ojos azules ardiendo. Con su cabello desaliñado y una corbata como única prenda encima…

"Oh… Por Kami"

-¿Señor Son?

-¡AAAH!-

Cayó al suelo, víctima de un brusco resbalón de su silla al tratar de levantarse y mirar quien había interrumpido en su oficina.

El orgullo dolió más que el golpe.

-¡Por Kami! ¡Señor Son, ¿está usted bien?!

Era Rudy, su secretaria fea y gorda, la cual había estado enamorada eternamente de él desde que había empezado a trabajar.

Ósea desde hacía 4 años.

-¡Estoy bien! ¡Estoy bien! ¡YA!-Grito el semi-saiyajin alzando las manos y parándose de un salto, ruborizado. Rudy le miro con admiración ante tal muestra de agilidad y sonrió encandilada.

-¡Oh, señor Son! ¡Lamento tanto interrumpirlo! Jijijijiji

Esa estúpida risilla de niña colegiala. Goten puso los ojos en blanco ante tal muestra de infantilismo. ¿Por qué las chicas piensan que se ven coquetas riendo como estúpidas crías traviesas? Pensaba, exasperado. –Sí, no te preocupes Rudy. ¿A qué viniste?

-¡Oh!-Fue la única exclamación de la joven secretaria, antes de sonreírle tontamente de nuevo y señalar sobre el escritorio del guerrero el teléfono. -¡Una tal señora Bulma Brief está al teléfono! Jijijijijiji

Grrr. Tenía que despedirla.

-Gracias Rudy. Adiós.

-¡Cualquier cosa que necesite no dude en pedírmela a mí, Señor Son! Jijijijijiji- Y caminando hacia la puerta de salida de la oficina, le guiño un ojo con coquetería. Goten se ruborizo en sobremanera mientras contestaba el teléfono y la chica rio de nuevo, antes de salir y desaparecer.

Antes de tomar la llamada. Respiro honda y largamente.

-¿Hola?

-¡Goten! ¿Te molesto? ¿Estás ocupado?

-¡Oh, por supuesto que no Señora Brief!

-¡Ya te dije que me llames Bulma!

-Uh… Lo siento Bulma. ¿En qué puedo ayudarte?

-¿Sigue en pie nuestro plan para que vengas hoy a visitar a mi hija?

Goten no pudo contener su sonrisa entusiasmada. ¡Le hacía tanta ilusión ver a Bra!

-Por supuesto, Bulma. Saliendo del trabajo iré por las rosas y los chocolates…

-Eh… Goten pensándolo bien…- Hubo un momento de silencio en la línea. Goten frunció el ceño.

-¿Qué pasa?- Pregunto, inquieto.

-¿Por qué no mejor traes algún diamante? ¡Oh a ella le encantan!

Palideció.

¿Un diamante? ¿Era enserio? ¿De esos que costaban mil dólares?

-¿Hola? ¿Goten?

-Si… Eh… Bulma… ¿Un diamante?

-Sí, ya sabes. 5 quilates… si gustas 3, por ser la primera cita… ¡Eso seguro la enamorara!

Trago saliva con dificultad. Sería muy costoso.

Pero a cambio recibiría la atención y el cariño de Bra. ¡El amor de su vida!

¡La chica de sus sueños!

Frunció el ceño, decidido. Por supuesto que ella valía la pena.

-Bien Bulma. Pasare a comprarlo después del trabajo con las rosas. ¿Alguna otra recomendación más?-Pregunto, rogando a todos los dioses que no le diera otra igual de costosa.

-No querido, solo quería asegurarme. Para planear todo, ya sabes… Jijijijijiji

Una gota de sudor cayó por la frente del semi-saiyajin. Estúpida risita.

-Bien Bulma. Nos vemos por la tarde…

-Cuídate pequeño. ¡Oh por cierto! ¿Sabes dónde está tu padre ahora?

-No Bulma, lo siento. ¿No está en su casa?

-No, le he ido a buscar pero no lo he encontrado adentro. ¿Estará bien?

-Lo está. Bulma. Seguro extraña a mi madre y se ha ido a perder en el bosque. Hay que darle tiempo…

-Oh mi pobre Goku… ¡Cuánto ha de estar sufriendo!

...

-Ah… ¡Bra!-

Gimió su nombre con sorpresa, al detectar las manos de la chica acariciarle el abdomen con insistencia. Abrió los ojos y la miro.

Bra contra la pared del probador de hombres, arrinconada. Jadeante. Ruborizada. Sus ojos revelaban deseo, sus manos lo tocaban con sorpresiva confianza. Su falda levemente alzada hasta las bragas, su blusa con todos los botones desprendidos, entre abierta, al igual que su boca, que gemía su nombre. –Goku…

Era una diosa reencarnada.

No soporto más. Volvió a besarla con insistencia mientras la tomaba de los brazos y la acercaba con un mínimo de brusquedad a su cuerpo, bebiendo de sus labios el sabor del deseo, los cuales le correspondían con la mayor efusividad. Sintió nuevamente las manos de la chica sobre sus hombros, acto seguido abrazar su cuello con los brazos. El bajo las manos hasta sus piernas, las subió poco a poco…

-Ah- Gimió la chica, sumamente ruborizada al sentir el apretón sobre su trasero, se separo solo un poco para mirar al fuerte y alto saiyajin con timidez. -¡No lo hagas! ¡Estamos en un probador de hombres!

-Oh- Fue lo único que atino a exclamar el guerrero, antes de comenzar a soltarla lentamente. Bra al sentir que ya no la abrazaba, quiso pegarse a él nuevamente. ¡No se refería a detenerse! ¡Se refería a ser más cautelosos en lo que estaban haciendo!

-Tienes razón, princesa. Ya habrá tiempo más adelante- Menciono Goku, rascándose la cabeza y sonriendo tontamente. La peli-azul le miro con recelo. ¿Es que ella era la única que siempre se quedaba con las ganas?

De mala gana y con una cara de niña regañada, comenzó a acomodarse la falda y a abotonarse la blusa. Miro de reojo al guerrero, que comenzaba a ponerse uno de los muchos trajes que le había pasado Bra para que se lo probara.

Mientras terminaba de ponerse el costoso pantalón de vestir y la blanca camisa de cuello alto, la joven le observaba sentada desde un pequeño sofá en el probador. Pensando.

"Realmente es un hombre atractivo"

Se ruborizo. Aun que no pudo negar que era verdad. ¡Y mas con ese pantalón que resaltaba sus marcadas piernas y pompis! (Si cabronas, Goku tiene trasero) Además de su camisa, apretada de los brazos y ceñida del amplio pecho. ¡Incluso parecía de revista!

"Aun que se ve mejor sin nada de ropa…"

Palideció. Poniéndose como tomate.

"¡BRA BRIEF! ¿En qué diablos andas pensando?" Se riño a sí misma, sumamente escandalizada. "¡Podría ser tu padre!... ¡NO! ¡TU ABUELO!"

-¿Y bien? ¿Cómo me veo?- Pregunto finalmente Goku, mostrando su glorioso cuerpo ataviado con la mas exclusiva ropa de "Satisfaction"

Bra sonrió, levantándose del sofá y caminando hacia él.

El saiyajin le recibió, abrazándola por la cintura sin quitar su simpática sonrisa. -¿Te gusta?-Le pregunta a su chica, inclinándose y besándola.

-Me lo llevo-Susurra Bra, contra sus labios.

...

Continuara.

Notas Del Autor: ¡UUUUUUUUUFFFF!

¡Mil disculpas por desaparecer! ¡Enserio! Lo siento.

¡Pero Hey! Aquí estoy. ¿Les ha gustado el capitulo? A mi sí. Jijijijijiji

Pronto el próximo. (No tardara, no se preocupen)

Agradecimientos:

Elizabeth: ¡Gracias a ti por leerlo! Jajaja ¡Ya vas a ver lo que harán! ¡YA VAS A VER! Y si, encanta que se estén enamorados. Yo doy suspiritos cuando escribo esas partes. *-*

Grisell: ¡JAJAJAJAJA! Ay. Bueno… no eres la única. 0/0 Ya pronto. Ya pronto…

atal15: Uy y espera a ver lo demás…

Naoko Ichigo: De pura casualidad. ¿Cómo se llama la que piensas traducir? No, eso de Pan no va a terminar bien. Te lo anticipo. ¡Y Bra! Jajaja Te volverás loca los próximos capítulos.

Sweetgilda: A mí también me cae mal. ¡No te preocupes, sufrirá! :D

Shiroikari: ¿Ya te leíste Kakaroto? Wow. Y yo la considero larga. ¡Me gusta que te guste! Ya verás el final…

InuKidGakupo: ¡Aaaaaaaaaaaaaah! XD Si ya se. Yo también lo creí mientras lo escribía, pero dije ¡Nah, hay que hacer sufrir un poco más a estos dos! Jajaja. Si, Pan es toda una bitch de primera. ¡Que sufra!*-* ¡Amo que ames mi historia! Sigue así. Por favor.

Ligh hodel: ¡Muchas gracias! Que amable.

Roxas: Perdoooon. ¡Perdoooon! De verdad, no me vuelvo a ausentar así… ¡Próximamente el próximo capítulo! Y lo subiré rápido, lo prometo. ¿Va? ¡Saludines!

Lez Kennedy Malfoy: Cardiaco. Jajaja Me encanto ese adjetivo. Gracias por tu review.

Tatú: ¡Gracias! Espero te haya gustado este capítulo. ¡Saludos!

Muchas gracias a todos ustedes por leer este capítulo. Los amo 7.7

AlexanderMan.