Antes que nada quiero pedir disculpas por haber abandonado este fic. Si no quieren leerme más, las comprenderé. Sin embargo yo pienso seguir subiendo capítulos hasta llegar a darle un fin. Y me agradaría mucho seguir recibiendo reviews. Desde ya muchas gracias a todos aquellos que me leen! ^^ Espero que les guste este nuevo capítulo...
La cafetera emitía un pitido insoportable. Estaba terminando de escribir el noveno capítulo cuando comenzó la tortura auditiva. Estaba amaneciendo y a lo lejos podía oírse la ducha. Ella no había dormido en toda la noche y por eso necesitaba beber un buen café. El resto que sobrara lo dejaría para quien estaba duchándose. Mientras continuaría escribiendo sin descansar. Se apodaba Caramelo y acabaría con aquel relato lo más pronto posible. Por el momento envidiaba a Hermione que acaba de dormir una noche perfecta…
Descansar como nunca antes se hace solo con la mejor compañía, al cobijo de los más cálidos brazos y bajo la profunda respiración con aroma a menta de un único chico. ¿Qué especie de dentífrico usaba el rubio? Se relamió los labios, mientras soñaba que se acercaba a ellos con lentitud y ansias, para al fin saborearlos. Pero, como sucedía con los mejores sueños, cuando estuvo a punto de besar o ser besada por Draco Malfoy, algo o alguien la despertaron. Sintió que saltaban en su cama, que la sacudían obligándola a abrir sus ojos. El sol se filtraba por la ventana, indicando que ya era cerca del mediodía. Si no estaba soñando encima suyo tenía a una pelirroja bastante familiar agitándola por los hombros. ¿Qué hacía Ginevra Weasley en su cama? ¿Y dónde estaba el rubio de sus sueños? Desvió la mirada hacia un costado, espantada. No entendía nada de lo que estaba sucediendo… Simplemente no encontró a un rubio observando la escena, sino a un morocho…
-¿Ha.. Harry?-tartamudeó, ya que entre plenos movimientos era difícil formular preguntas y comenzaba a marearse…
El aludido sonrió alegre mientras se acercaba a separar a la pelirroja de ella. Hermione suspiró agradecida cuando pudo estar tranquila sentada en su cama. Miró a la pareja que acababa de llegar y pudo oír atentamente el sonido de la ducha. El rubio no solo había estado en sus sueños, sino que ahora estaba bañándose y no sabía que en la habitación había dos recientes invitados. Los nervios de la castaña crecieron a flor de piel y se rió nerviosa. Debía sacar a sus dos amigos antes de que Malfoy terminara de asearse…
-¿Qué hacen aquí? ¿Por qué no bajan a desayunar mientras me visto?-comentó cruzando los dedos para que aceptaran sin rechistar. Pero se olvidaba de un detalle bastante importante, la pelirroja no era alguien fácil de tratar…
-Harry puede adelantarse, nosotras podemos ponernos al tanto mientras te vistes..-propuso con bastante emoción.
Entonces, entre tantos nervios, fluyó el enfado. Primero y principal no entendía por qué estaban ellos dos en su habitación. ¡Les había enviado una carta diciéndoles que no podía recibirlos! No deseaba tener más problemas de los que estaban en el baño… Tenía demasiadas ganas de sacar a sus amigos a patadas de su casa. Y al instante de pensar eso se sintió culpable, la peor persona del mundo por ser tan grosera. Ellos no tenían la culpa de nada. Si tenía que sacar a alguien de su casa, ese par, eran los Malfoy…
Tenía un quilombo en la cabeza. No sabía cómo actuar. No podía expulsar ni al par de rubios ni a sus amigos. Con solo mirarlos se le aliviaba el corazón, ya que los quería muchísimo. Sin embargo, al mismo tiempo, se sentía muy culpable por no decirles la verdad de una. Seguro que si les explicaba la situación la ayudarían con todo. Además la mayor amenaza no estaba presente. Pensando en el pelirrojo miró confundida al dúo que estaba delante suyo.
-¿Y Ron?
-Molly no le permitió venir hasta que limpiaran la madriguera…
Las palabras de la hermana no la tranquilizaron en absoluto. Ronald vendría en un par de días y explotaría como una bomba. Las palmas de las manos le sudaban y temía oír el cierre del agua en cualquier momento. Respiró hondo, buscando ayuda en Merlín. Pensó rápidamente en una solución y se puso de pie. Creía saber lo que haría a continuación..
-Ginny creo que será conveniente que bajes a almorzar con Harry-les abrió la puerta con una sonrisa tensa- Yo primero me daré un baño, el agua ya está abierta-explicó mientras los observaba marcharse por las escaleras en dirección a la cocina.
Luego regresó a su cuarto, bastante agradecida de haber logrado quedarse sola. Cerró con llaves por las dudas, temiendo que subieran por cualquier motivo insignificante. Y justo luego de ello oyó como el agua dejaba de correr. Entró deprisa en el baño, suponiendo que el rubio debía estar cubierto con una toalla, llevándose una gran sorpresa..
-Malfoy estamos..-no pudo terminar de hablar ya que el aludido le cubrió la boca con una mano, acorralándola contra una pared.
El pulso se le aceleró a mil del susto y no forcejeó ni un poco. Contempló con terror los músculos tensados del chico. Reparó en cómo su cabello rubio y húmedo caía sobre su rostro masculino, depositando sutiles gotas de agua en sus mejillas. Parecía estar llorando, no querer matarla. Pero había aprendido muy a duras penas que con Malfoy las apariencias siempre engañaban.
¿Qué estaba sucediendo? Se preguntó sin entender nada. Comenzaba a creer que el plan del rubio se había arruinado con la llegada de sus amigos y ahora solo le quedaba deshacerse de ella. Ante tal idea no pudo reprimir un gemido de espanto. No quería terminar así, era joven y tenía toda una vida por delante. Tenía que conseguir llegar a donde estaba su varita, poner resistencia. Sin embargo él la miró con aquel extraño brillo rojo en sus ojos y la dejó helada. ¿Acaso tenía un rastro de llanto?
-Ya lo sé, Hermione… llegaron tus amigos a rescatarte del monstruo.. –gruñó con voz ronca a su oído, provocándole mil sensaciones distintas.- ¿Y ron? – la imitó burlón- La comadreja no está aquí para ayudarte, princesa…
Su oído pedía a gritos que se apartara, que callara de una vez. Su aliento la estaba volviendo loca, la cercanía de su torso desnudo sobre ella le quitaba el aire. Pero el mayor problema era la mano en su rostro que le impedía respirar. Comenzaba a ver pequeños puntos negros. Cuando la húmeda lengua masculina se introdujo en su oreja, los perfectos dientes mordisquearon su lóbulo. La boca deseosa soltó un suspiro de placer en su oído mientras jugueteaba. Al mismo tiempo la mano que la asfixiaba descendió hacia su cintura, intentando colarse por debajo del pijama.
Respiraba agitadamente, sin entender nada de lo que sucedía, pero disfrutando de los actos del rubio, ansiando que la boca llegara a la suya. Sus manos, de repente, cobraron vida dirigiéndose hacia el nudo de la toalla que rodeaba la cintura masculina. Sin embargo ambos se vieron obligados a separarse debido a unos golpes provenientes de la puerta.
-¡¿Hermione Jane Granger qué diantres hace Malfoy en esta casa? ¡Abre la puerta, sé que no te estás bañando!-exigió Harry Potter notablemente molesto.
Entonces Draco se quedó mirando a la castaña con enormes ojos llenos de asombro y todo el rostro colorado. Ambos estaban demasiado agitados y no podían dejar pasar a Potter. Primero él debía vestirse y ella calmarse. Todo había sucedido demasiado a prisa y Hermione seguía sin comprender nada de nada. Luego de todo lo sucedido estaba más perdida aún.
Así que sin saber muy bien qué hacer decidió ignorar al rubio que estaba congelado en su sitio y se optó a lavarse los dientes. Por más problemas que se presentaran el día continuaba adelante y no podía regresar a la cama y dormir hasta que todo se solucionase solo. Terminó de enjuagarse la boca, pensando en lo próximo que haría. Como hablar con Malfoy sin que este la atacara…
-Intenté evitar que vinieran… lo juro… ellos se invitaron solos… nunca quise más problemas de los que tu madre y tú pueden causarme…-explicó con plena sinceridad.
Entonces el muchacho comenzó a vestirse con actos un tanto violentos. Le pareció a la chica que estaba molesto por algo que había dicho. Pero no supo bien qué. Intentó evitar desviar la mirada del rubio vistiéndose o del espejo que reflejaba al mismo. Aunque inevitablemente los ojos se le fueron y terminó contemplando un bonito trasero enfundado en ajustados bóxers. ¿El quidditch sacaba esos músculos?
-No mires…-protestó devolviéndole la mirada por el espejo. Estaba todo avergonzado y eso provocó un extraño acaloramiento en la chica, además de que se avergonzó bastante por haber sido atrapada in fraganti...
-¿No hace calor?-preguntó nerviosa mientras abría levemente la ventana del baño para que se ventilara y el vapor se fuera de una vez.
-¿Por qué cerraste con llave?-preguntó de la nada mientras la mirada con su característica seriedad y ya vestido. Sin embargo detrás de aquella máscara de fría cordura se notaba una mirada confundida.
Ojalá la castaña estuviera menos embrollada que él. Ella deseaba tener una respuesta para esa pregunta y muchísimas otras más dudas. Pero le era imposible… Sólo sabía que había cerrado la puerta por temor a que uno de sus amigos subiera nuevamente. Había confiado en Malfoy, encerrándose con él en su habitación, sin temer que pudiera lastimarla. Ahora que entraba en razón había sido una completa locura y no comprendía para nada sus propios actos…
-No lo sé… creí que podía confiar… supongo que me equivoqué… debemos enfrentar a Harry…-contestó nerviosa y evitando la mirada plateada que la taladraba.
Quizá no se había equivocado, solo no habían tenido el tiempo suficiente. Pero no deseaba quedarse más tiempo para comprobar cuán en lo correcto podía llegar a estar confiando en el rubio. Una necesidad imperiosa de salir corriendo se le instaló en el interior y la obligó a dirigirse a la puerta. Mas una mano firme la sostuvo del hombro y la atrajo hacia sí. Sintió una pequeña calidez en el cabello, sobre su cabeza y oyó un sutil beso. ¿Qué sucedía? Presentía que eso se preguntaría por mucho rato, durante innumerables ocasiones…
Aquel gesto delicado y cariñoso la dejó helada. Creyó que al ser atrapada nuevamente estaría muerta de una vez por todas. Sin embargo el acto cuidadoso de depositar un beso en su cabeza fue toda una sorpresa. Quiso voltear para verle la cara pero temió encontrarse con un rostro lleno de seriedad y bastante sincero. Además era imposible moverse si la tenía bien sujeta por los hombros, concentrado en respirar el aroma de su cabello.
-Gracias… Haré de todo para que confíes en mí… Lo prometo…-susurró con delicada voz, pero sus palabras fueron una bofetada para la chica. ¿Más promesas?
Podía sentir cómo se le iba todo el aire de los pulmones, mientras presentía que la abrazaría o le daría un beso. No sabía bien por qué, pero un vacío se instaló en su interior cuando él pasó a su lado, así sin más, y abrió la puerta a su mejor amigo. Quien, al verlo, solo lo fulminó con la mirada, para alivio de todos, y se acercó a Hermione para abrazarla, preocupado. Le preguntó si se encontraba bien, pensaba que estaba hechizada, pero no era así.
-Hola, cara rajada.. También me alegro de verte…-dijo Malfoy con voz tensionada, cerrando las manos en puños, conteniendo una furia repentina.
Hermione supuso que el morocho estaría enfadado con ella, por ocultarle la verdad, por tener a su peor enemigo viviendo con ella. Pero al pensar aquello se había olvidado por completo de cómo era el niño que sobrevivió. Era el hermano que nunca había tenido y solo se preocupaba por ella. Sin embargo él también se olvidaba de algo y eso era que la castaña sabía defenderse por si sola. Aún así le devolvió el abrazo con fuerza y descubrió una triste realidad…
-¡Harry! ¡Estás demasiado flaco!-lo reprendió preocupada, podía darle casi dos vueltas con los brazos… y no podía evitar preocuparse por su mejor amigo. Ni quería imaginarse de lo que debía haber tenido que enfrentar en la casa de sus tíos..
-Herms.. no te preocupes.. Solo dime qué hay con Malfoy.. –pidió mientras volteaba a fulminar al aludido sin embargo este ¿Ya no se encontraba allí?- ¿Y Malfoy?
-No tengo idea.. Es bastante raro.. Llegó en noche buena y pidió quedarse aquí con su madre para que el padre no los encuentre .. Tenemos que ayudarlo, Harry.. Él no quiere convertirse en mortífago…
-No creo que podamos confiar en él…-protestó el morocho pero ante los ojitos suplicantes de su amiga no pudo hacer otra cosa mas que suspirar abatido- Pero podemos darle una oportunidad.. ¿Por qué no? En la orden se llevará de maravillas con Snape, y ni hablar de Kreacher…
La castaña soltó una risita, bastante aliviada por la aceptación de Harry y jaló de él para que bajasen a comer. Ya que, luego de tantos nervios, se le había abierto el apetito. Cuando entraron en la cocina la imagen que los recibió fue demasiado surrealista, y se miraron aturdidos entre ellos. ¿Qué hacía Draco hablando con el padre de Hermione? ¿Y Ginny conversando entretenidamente con la señora Malfoy? La única normal parecía la madre de la castaña que cocinaba alegremente. ¿Aquello estaba bien? No parecía algo común, pero tampoco había discusiones ni nada malo…
-Mamá doble ración para Harry, por favor-pidió Hermione mientras los dos tomaban asiento en la mesa.
-Por cierto..-susurró su amigo al oído-Tú te encargaras de Ron…
La chica miró espantada a su mejor amigo.-¿No estás conmigo?-consultó tratando de hacerle ojitos.
-Si, pero no con Ron…
¿Acaso no se preocupaba por su bienestar físico y mental? Además de todo sentía la mirada plateada cargada de odio sobre su persona. ¿Ahora qué hechizo le habían arrojado a Malfoy? Le sacó la lengua molesta por los problemas que tendría con Ronald. No se merecía aquel enojo injustificado por parte del rubio. No se merecía nada de lo que estaba sucediendo ¿O sí? Terminó mirando su plato como siempre y jugando con la comida. El apetito había sido asesinado por las cuchillas de mercurio que eran lanzadas del otro lado de la mesa. ¿Y ella había soñado con besar a aquel chico? ¡Antes loca que desear algo con Malfoy! Pero.. ¿Por qué Ginny comenzaba a acapararlo? Quería largarse de la mesa cuanto antes, pero debía mantener la compostura… Por mas que la pelirroja no parara de hablarle y hacerle preguntas al rubio este solo tenía ojos para ella.. ¿O eso quería pensar Hermione? ¡Por Merlín, comenzaba a volverse loca en serio!
¿Qué sucederá en el próximo capitulo? Pronto lo sabrán! Sólo dejen reviews! ^^
Jessica C. Black
