9º- Un poco de felicidad
Renesmee yacía dormida sobre el pecho de Jacob, aun necesitaba descansar para recuperarse y una noche activa con el hombre que amaba no era la mejor forma de descansar. Jacob acariciaba su espalda desnuda, disfrutaba de la sensación que le producía sentir la suave piel del amor de su vida mientras recordaba cada momento de la noche anterior.
Unas horas después Renesmee despertó con una sonrisa, acarició el rostro de Jacob y besó sus labios.
-Hola- Dijo suavemente- ¿Has dormido?
-No, tenía miedo a cerrar los ojos y darme cuenta al despertar de que todo era un sueño.
-No es un sueño, nosotros somos reales, estamos aquí y juntos.
Jacob se sentó en la cama y acomodó a Renesmee entre sus brazos, besó sus cabellos y dejó apoyada su cabeza sobre la de Renesmee.
-Me gustaría hacer las cosas como es debido- Dijo Jacob- No quiero que mantengamos una relación de cama y ya está.
-Por mi parte no es solo una relación de cama, yo te amo con todo mi ser.
-Lo se, no es a eso a lo que me refiero- Jacob giró a Renesmee para que lo mirara- Renesmee, quiero que seas mi esposa.
-...- Se quedó muda por la sorpresa, pero su cuerpo delató sus sentimientos. Sus lágrimas empezaron a caer mientras se aferraba al cuello de Jacob y besaba sus labios con pasión.
-Guau- Dijo Jacob cuando se separó de ella- ¿Debo tomar eso como un si?
-Claro que si- Sonrió ella- Solo espero que mi padre no se lo tome mal.
-Cariño, tu padre está de acuerdo, nos ha dado su bendición. Puedes estar tranquila porque no se enfadará.
Después de vestirse fueron a la cabaña de Ithiriën, allí estaban todos los demás que los estaban esperando. Luthiên abrazó a Renesmee y besó su mejilla, Elargan y Valandir hicieron una pequeña reverencia e Ithiriën abrazó a cada uno de ellos.
-Nos alegra comprobar que estáis totalmente recuperada pequeña princesa, al igual que saber que ambos habéis decidido formar una familia- Dijo Ithiriën.
-Sabemos lo importante que es la familia para ti pequeña- Continuó Elargan- Por ello hemos decidido que entre todos haremos que ambos podáis ver a vuestros familiares.
Les explicaron lo que debían hacer, ambos se colocaron en el centro de la habitación y los cuatro elfos se pusieron uno en cada esquina, formando un cuadrado, miraron al cielo y cuando pusieron los ojos en blanco con los brazos extendidos, Renesmee y Jacob fueron transportados a un lugar que Jacob conocía muy bien.
-¿Jacob?- Escuchó una voz delante de él- ¡Dios mío! ¿Eres tú de verdad?
-Padre- Dijo él al verle- Soy yo- Billy intentó abrazar a su hijo pero lo traspasó- Padre solo podemos hablar.
-No importa, me alegro de verte hijo. Hola princesa, me alegro de verte a ti también.
-Es un placer señor- Respondió ella.
-Padre, quiero que sepas que ella y yo nos vamos a casar, espero que lo apruebes.
-¿Estás seguro de eso?- Preguntó Billy incrédulo- Ni siquiera es de nuestra especie.
-No nos importan nuestras diferencias, ambos nos amamos y eso es lo único que tiene valor.
-Señor, le aseguro que nuestros sentimientos son verdaderos.
-En el fondo ya lo sabía, lo supe desde el momento en que nos despedimos antes de que os marcharais. Tenéis mi bendición hijos.
Automáticamente volvieron a trasladarse a otro lugar y Renesmee apretó a Jacob contra ella al darse cuenta de donde estaban, ante ella se encontraba toda su familia mirándolos asombrados.
-Mamá- Dijo ella al ver a su madre sonriéndole- Mami, te he echado de menos.
-Y yo a ti mi pequeña.
-Hija- Dijo Edward mirándola con una sonrisa en la cara- Estás bien.
Tosa la familia fue reaccionando poco a poco, viendo a su pequeña princesa sana y salva la sonrisa volvió a sus rostros y una luz iluminó sus ojos.
-Mamá, papá, hemos venido a deciros algo- Renesmee cogió la mano de Jacob con fuerza- Vamos a casarnos.
-Lo sabemos cariño- Dijo Bella sonriendo- Estábamos hablando de eso cuando habéis aparecido.
-¿Como lo sabíais?- Renesmee miró a su padre preocupada.
-No lo, simplemente lo sabía.
-Hija, no temas por mi reacción, tú eres feliz y eso es lo único importante para mi.
-Os quiero.
De pronto volvieron a estar en la habitación donde se encontraban al principio, rodeada de los cuatro elfos que les sonreían.
Renesmee rebosaba felicidad por cada parte de su piel, no podía dejar de sonreír a cualquier cosa y Jacob también. A pesar de esa felicidad había algo que tenía intranquila a Renesmee, por ello, mientras Jacob entrenaba con Valandir y Elargan, ella se apartó con Luthiên para hablar.
-¿Qué te preocupa pequeña princesa?
-Es que... Creo que...- Suspiró hondo- ¿Es posible saber si se está esperando un bebé nada más concebirlo?
-Oh...- Ella miró a Renesmee- Verás, a ciencia cierta, nadie sabe si eso es posible, muy pocas son las mujeres que dicen haber sabido cuando han concebido, y de las que lo dicen, muy pocas son ciertas- Renesmee bajó la cabeza- ¿Crees que lo estás?
-Si, no sabría explicar porque, pero es así.
-Podemos comprobarlo.
-¿Como?- Preguntó Renesmee nerviosa- Si sucedió ayer, es imposible que sepamos si estoy embarazada.
-Ven conmigo.
Ambas subieron hasta una cabaña en la que Renesmee no había estado nunca en los días que llevaban allí. Por alguna razón le recordó un poco al despacho de su abuelo Carlisle, lleno de libros y papeles, pero en el centro había una especie de cama alargada.
-Tuliblu- Llamó Luthiên- Tienes visita.
Del interior de la cabaña salió una elfa muy hermosa, la más hermosa que Renesmee había visto, esta se acercó a ella y la cogió de la muñeca para tumbarla en la cama del centro de la cabaña.
-Se cual es tu preocupación pequeña- Dijo mientras subía su camisa- Pronto saldrás de dudas.
Luthiên se colocó junto a Renesmee para intentar quitarle el miedo que la estaba invadiendo. Renesmee tomó su mano y la apretó un poco mientras Tuliblu apretaba su vientre.
-Creo que no hay duda, pero por si acaso, vamos a hacer una pequeña prueba- Tuliblu entró al interior de la cabaña y sacó una copa llena de sangre y se la ofreció a Renesmee- Bébetela.
Renesmee cogió la copa y empezó a beber la sangre que en ella había, al principio le pareció sangre normal y corriente, pero antes de llegar a la mitad de la copa tuvo que apartarla a un lado y vomitar todo lo que había bebido.
-¿Qué sangre es esa? Sabe asquerosa.
-Es la misma sangre con la que te has estado alimentando desde que llegaste- Tuliblu sonrió- Ahora hagamos otra prueba- Esta vez sacó un trozo de pan con queso- Cómetelo.
Renesmee lo miró con asco, odiaba la comida humana, le parecía ceniza cuando se la metía en la boca. Se armó de valor y le dio un bocado al trozo de pan, en el momento en que el pan y el queso tocaron su lengua sintió como un sabor muy agradable inundaba su paladar, miró fijamente lo que le quedaba en la mano y se lo metió en la boca con ansias, tenía hambre.
-No lo entiendo- Dijo ella cuando tragó el último trozo que le quedaba- A mi nunca me ha gustado la comida humana y solo he podido tomar sangre. ¿Por qué ahora es al revés?
-Porque tu bebé no es un vampiro completo. No sabemos que va a ser tu hijo, y tu cuerpo se irá adaptando a sus necesidades. Él no bebe sangre así que tú tampoco.
-Entonces... ¿Estoy embarazada?
-Así es princesita, enhorabuena.
Renesmee salió de ahí cogida del brazo de Luthiên, esta la llevó a su cabaña y la dejó tumbada en la cama, después fue a decirle a Jacob que hablara con ella, que era importante.
Jacob subió corriendo, se asustó al ver a Renesmee tendida en la cama y corrió a su lado.
-Nessie, cariño, ¿te encuentras mal? ¿Aun no estás recuperada del todo?
-No es eso- Dijo sin girarse a mirarlo- Acércate.
Jacob obedeció y se acercó a donde estaba ella, le apartó el pelo que tenía sobre la cara y la encontró llorando, acarició su mejilla y besó sus cabellos.
-Mi amor, estoy aquí, estoy contigo- La levantó y la acunó entre sus brazos- Dime que te ocurre.
-Jake...- Lo miró a los ojos- Vamos a ser padres- Jacob se rió- ¿Por qué te ríes?
-Por la broma, ha sido muy buena, je, je, je- Renesmee lo miró fijamente seria- ¿Es una broma verdad?- Esta vez se le escuchaba nervioso- ¿Lo dices en serio? ¿Estás embarazada?- Renesmee asintió- ¡Eso es genial!- La abrazó- ¿Estás segura de eso?
-Totalmente, lo hemos comprobado.
Se pasaron hablando de ello hasta que Jacob se quedó dormido abrazándola. Renesmee cogió su colgante y lo aferró.
-Mamá- Dijo mentalmente- ¿Puedes escucharme?
-Dime mi niña.
-Mamá, tengo algo que contarte- Renesmee estaba nerviosa- Es importante.
-¿Ha ocurrido algo cariño? ¿Estás bien?
-Estoy genial mamá, pero estoy un poco nerviosa por como os podáis tomar la noticia.
-Princesa- Dijo Bella dulcemente- Di lo que tengas que decir sin miedo.
-Pues... Dentro de unos meses vais a ser abuelos- Se hizo el silencio y a Renesmee estaba apunto de darle algo- Mamá, ¿estás ahí?
-Si, sigo aquí- Dijo tranquilamente- Estoy intentando calmar a tu padre que está dispuesto a ir a buscarte y matar a Jacob.
-¿Estaba escuchando? ¡Mamá!
-Lo siento tesoro, no sabía que ibas a decir algo así- Dijo Bella divertida- No te preocupes, yo hablaré con tu padre. Me alegro mucho por ti mi niña. Lo único que lamento es no poder estar ahí contigo para abrazarte y darte mi apoyo.
-Tranquila mamá, te quiero.
-Y yo a ti, mi niña.
Renesmee soltó el colgante y dejó caer su cabeza sobre el brazo de Jacob, automáticamente, su mano se colocó en su vientre y lo acarició, así se fue quedando dormida.
--^^--^^--^^--
-¡¡¡VOY A MATAR A ESE PERRO!!!
-Edward, cálmate, recuerda que le diste tu consentimiento.
-¡Pero no para que la dejara embarazada nada más llegar! ¡Le di mi consentimiento para casarse con ella!
-Edward, cálmate ya. Sabías lo que harían si les dabas tu consentimiento, no te pongas así ahora.
-¡Y tú estás tan tranquila!- La acusó Edward- ¡No puedo creerme que no te preocupe lo que le ocurra a nuestra hija!
-¿¡COMO TE ATREVES!?- Bella le dio un guantazo- ¡No te atrevas a insinuarlo si quiera! ¡Adoro a mi hija!- Bella salió de la habitación y fue a los jardines.
Empezó a caminar por ellos, estaba muy nerviosa, notó como su vientre se endurecía y eso la preocupó. Sabía que este embarazo no era normal, para llevar solo cuatro meses de embarazo tenía el vientre muy abultado, Carlisle le dijo que este bebé crecía a un ritmo más rápido del normal, que eso no era peligroso, que a ellos les pasó lo mismo con Emmet.
De pronto notó un pinchazo muy agudo y en seguida reconoció el dolor de las contracciones que tuvo al nacer Renesmee, decidió sentarse un momento, necesitaba calmarse antes de volver al interior del palacio.
-¡Bella!- Gritó Edward corriendo hacia ella- ¡Lo siento! Soy un imbécil. No debí decir lo que dije- Bella no le miraba, estaba concentrada en aguantar el dolor- Bella, cariño, dime algo.
-¡Cállate!- Fue lo único que pudo decir- ¡Necesito concentrarme!
Edward se arrodilló frente a ella y observó su posición, encorvada, sujetando su vientre y con un gesto de dolor en la cara. Entendió al instante lo que le estaba ocurriendo y esperó a que ella relajara su postura cuando pasó el dolor.
-Te llevaré al palacio- Bella se dejó llevar- Si esto lo he causado yo, lo siento.
Ella no respondió, otra ola de dolor la invadió. Edward la llevó rápidamente al palacio y la recostó en la cama, mandó llamar a sus padres y a Eleazar mientras él la ayudaba a cambiarse.
-Alteza, salid con vuestro padre- Pidió Eleazar.
-De eso nada, me quedo con ella.
-Edward, sal con tu padre- Ordenó Esme- Yo estaré a su lado.
Edward salió a regañadientes, su padre lo cogió y lo sacó al jardín rápidamente sin darle explicaciones.
-Papá, para un poco, quiero volver donde está Bella.
-Ahora no hijo. No lo aguantarás.
-¿Por qué dices eso?- Edward se alarmó.
-Tú no estuviste cuando nació Emmet, estabas en la zona neutral, pero te aseguro que para mi fue insoportable estar ahí. El embarazo de Esme, al igual que ha pasado con el de Bella, fue muy rápido, y al contrario que contigo, fue muy doloroso para ella. Bella está pasando lo mismo, y me temo que desde aquí la oirás de todos modos.
-¿Oírla? ¿Oírla como?- Se escuchó un grito desgarrador, Edward supo al instante que era Bella.
-Gritar de dolor- Dijo Carlisle agarrándole para impedirle que saliera corriendo hacia allí- No vas a evitar que sienta dolor, intenta controlarte- Otro grito se escuchó.
-¡Déjame ir con ella!- Imploró Edward- ¡No puedo estar aquí sabiendo que ella sufre! ¡Quiero estar a su lado!
-¡Emmet!- Gritó Carlisle llamando a su hijo menor- ¡Ven, rápido!
Emmet apareció donde ellos y sujetó a su hermano que hacía lo indecible para soltarse e ir con Bella, los demás llegaron donde estaban ellos y escucharon los gritos de Bella, entre todos aguantaron a Edward, intentando soportar ellos el dolor que les transmitían los gritos de Bella.
Unas horas después los gritos cesaron y el cuerpo de Edward cayó a tierra de rodillas, estaba llorando de la frustración, Carlisle lo cogió del brazo y lo llevó hacia su habitación, Esme estaba en la puerta esperándolos.
-Hijo- Lo abrazó con cariño al ver la cara de sufrimiento que traía- Siento que lo hayas oído.
-Puedo...- No le salía la voz.
-Ven dentro- Esme lo tomó de la mano y tiró cariñosamente de él mientras Carlisle seguía llevándole del brazo- Bella, cariño, Edward está aquí.
Bella giró su cara y miró a Edward, su cara reflejaba dolor pero también felicidad, Edward no estaba seguro de como actuar en ese momento. Bella le tendió la mano y él la tomó.
-Os dejaremos solos.
Esme y Carlisle salieron de la habitación dejándoles un poco de intimidad. Edward se sentó mirando a Bella.
-Mira cariño- Dijo Bella mostrando el pequeño bulto que tenía a su lado- Tenemos un hermoso príncipe.
-¿Es un niño?- Edward miró el pequeño niño que dormía junto a su madre- Es hermoso- Acarició la mejilla de Bella- Siento que hayas tenido que sufrir tanto para darme un tesoro así.
-No lo sientas. Con gusto pasaría mil veces por algo así para darte todos los que quisieras.
Edward la besó delicadamente y tarareó su nana para que se durmiera, después cogió al pequeño entre sus brazos y lo acarició.
-Garret, hijo mío, eres precioso.
--^^--^^--^^--
Renesmee tuvo que coger aliento para superar el dolor que estaba sintiendo, era el más intenso que había sentido nunca, pero mientras sentía ese dolor sintió también una ola de felicidad que la envolvía.
-No te asustes mi niña- Escuchó la voz de su madre en medio de todo ese dolor- Has de estar feliz, hoy tendrás un hermanito pequeño. No te preocupes por el dolor, se pasará.
No volvió a escuchar la voz de su madre mientras continuó el dolor, tuvo que hacer un gran esfuerzo por no moverse, si despertaba a Jacob este se asustaría demasiado.
Después de unas horas, por fin volvió a escuchar a su madre, le decía que todo había acabado y que su hermano estaba bien.
Renesmee estuvo pensando, si ella había sentido todo ese dolor su madre lo habría sufrido más.
-Espero que cuando llegue el momento de alumbrarte- Dijo acariciando su vientre y hablándole en voz alta a su hijo- Espero que cuando llegue el momento tenga la misma fuerza que mi madre.
************************************************************************************************************************************
Aquí tenéis uno nuevo, espero que os guste.
Alguien me había preguntado que porque Jacob no había curado a Renesmee si uno de sus poderes es el de curar, eso tiene fácil respuesta, el día que Jacob hiere a Renesmee, el no ha sido capaz de utilizar su poder, aun no sabe como usarlo, por eso no puede curarla él.
Bueno, no quiero comentar mucho, prefiero que me deis vuestras opiniones y me digáis que creeis que va a ocurrir.
Espero vuestros maravillosos reviews.
Nos leemos
