¡Heeeeeey! hola:3 ¿cómo están?, yo ando en modo inspiración, estoy poniendo la conti muy rápido (aunque ya no sé cuando pueda volver a actualizar)

De todos modos aquí les traje el capítulo número 10. O sea, ¿pueden creerlo?, porque yo no. Es decir, ¡el número 10!, jamás pensé que llegaría a tanto, pero sí que pude, y estoy muy contenta por ello y más aún al saber que les está gustando la historia.

Muchas gracias a todos por leer, darle fav, alerta y reviews a mi fic. Son unas linduras

¡Nos vemos al final!:D


Capítulo 10.

22 de septiembre de 2011

-SAKURA-

-¿Sasuke? –Estaba realmente sorprendida al verlo allí y una calma me invadió.

-Buenos días. ¿Cómo te sientes? –Estaba preocupado, se le notaba en la mirada. Conocía esa mirada.

-Bien, lo de ayer sólo fue algo repentino. ¿Cómo es que te dejaron entrar aquí? –Se vio algo confundido y le expliqué.

-El doctor Hachi ya me explicó tu situación, y aunque mis recuerdos siguen muy borrosos, me dijo la mayoría de las cosas que necesitaba saber sobre ti. Como el que no puedes estar en mi habitación.

-No puedo estarlo, siempre y cuando tus padres estén cerca. –Se veía algo tenso al decir eso, pero no apartaba su mirada de mí y no quería que lo hiciera.

Callé. ¿Qué se suponía que debía decir ahora?, mis ojos cayeron en su mano izquierda y vi que llevaba un bolso. Esperen… ¡Es mi bolso!

-Traes mi bolso –Señalé lo obvio y me vi sonriendo un poco. Él también lo hizo y se acercó vacilante a mí. Arrastró la silla que estaba cerca de mi cama y se sentó a mi lado.

-Sí, es tu bolso. Está casi todo. Lamentablemente tu teléfono se destrozó después del accidente. Lo siento, Sakura. –Ughh, sentí un golpe en el estomago y no pude tragarme las palabras lo suficientemente rápido.

-Ya no me dices ángel. –Susurré. Él se vio sorprendido y pese a todo pronostico, sonrió.

-Pensé que habías olvidado eso, y no quería que sufrieras otro episodio. Lo siento, ángel. –Sonreí algo apenada.

Tomé mi bolso y revisé todo. Luego recordé a Ino y al repasar las voces en mi cabeza me di cuenta que estaba en algún punto hablando con... ¿Naruto?, recordaba a ese rubio y a su novia, Dios, estaba recordando algunas cosas. Decidí preguntar.

-¿conoces a Ino?, es mi mejor amiga y no sé nada de ella. –Lo vi dudar un segundo y supuse que era porque no debía decirme nada.

-Sí, claro que la conozco. Le avisé hace rato que estabas despierta y que podía venir. –Dijo todo eso muy despacio, como con miedo.

-¿Vendrá?, Jesús… por fin una cara conocida y confiable. –Dije eso sin pensar y me arrepentí casi al instante al ver su rostro. –Lo siento. Realmente lo siento, esto es difícil y lo único que quiero es salir de aquí, lamento tanto como tú el no poder recordarte. –Susurré y vi en su mirada algo de cariño. Suavizó sus ojos y dudando un poco tomó mi mano. Un cosquilleo voló desde la palma de mi mano hasta mi estómago –Deja vú-. De repente sentí ganas de abrazarlo.

-Sí, vendrá, ella está igual que tú, ángel. Está algo cerca de aquí, seguro viene pronto. Sé que no es fácil, no lo ha sido desde hace algún tiempo. Pero lo más importante es que tú estás bien.

-Gracias por estar aquí. –Le agradecí a pesar de todo y apreté de vuelta su mano y ambos sonreímos.

Al segundo entró Lucy a quitarme los tubos para respirar y la vía –en la tarde debía ponerme otra- y se quedó viendo un segundo a Sasuke mientras intercalaba su mirada entre nuestras manos y nosotros. Él entendió la cuestión y me soltó suavemente mientras hacía un ademán de irse. Me empecé a desesperar. No quería que se fuera.

-No te vayas. –Casi le supliqué. Lucy suspiró y siguió con lo suyo. Sasuke volvió a su sitio algo sorprendido de que no lo sacaran y volví a tomar su mano. Cuando Lucy se fue anunció que ya me traería el almuerzo.

Ya podía comer algo de la cafetería, sí, pero seguía sin dinero. Aunque… el bolso. Lo agarré rápidamente haciendo una seña a Lucy de que no se fuera y abrí la billetera. Genial. ¿A dónde demonios iba que no cargaba efectivo?

Sasuke estuvo a punto de burlarse de mi cara.

-Ángel, no llevabas efectivo esa noche porque íbamos a una fiesta y porque tú nunca pagabas.

Bien, eso no me gustó, pero antes de poder responder un recuerdo surcó mi mente. En la cafetería, la primera vez que Sasuke me brindó el desayuno. Él se dio cuenta de mi alejamiento mental y sentí su pánico, se alejó algo de mí. Lucy se acercó rápido y él se veía culpable, ella lo miró con reproche. No quería que lo culpara.

-Creo que mis recuerdos están volviendo y esta no es la primera vez que sucede, Lucy, no es su culpa. Déjalo, por favor. –Al minuto ella asintió aún con dudas.

-Te traeré el almuerzo. –Iba a replicar cuando recordé mi falta de dinero y vi a Sasuke acercarse a la enfermera muy cerca y decirle algo al oído. Sentí una punzada en el fondo de mi ser. Celos. Mi subconsciente se estaba burlando de mí. No quería seguir mirando pero no podía apartar la mirada. Me puse repentinamente de mal humor. Ella le sonrió y se fue. Sasuke se volvió a sentar a mi lado. Ya no estaba segura de querer besarlo o molestarme sin base alguna.

-Le estaba diciendo a Lucy a ver si no había ningún problema de que yo te trajera algo de la cafetería o de algún otro lugar que quieras. Creo que ésta comida no te gusta. –Estaba sonriendo muy dulce y me avergoncé de mi actitud infantil. Al fin y al cabo él y yo no éramos nada concreto ¿verdad?

-Eso estaría bien, pero te lo pagaré apenas tenga dinero encima. –Él sólo negó con la cabeza y dudó un segundo, pero se acercó y me dio un beso fugaz en la frente y se empezó a levantar –hacía mucho no me sentía así de bien-, estaba a punto de abrir la puerta cuando le pregunté algo confundida.

-¿no me vas a preguntar qué quiero de comer? –No quería sonar ridícula, pero me sentí así al escuchar su respuesta.

-Te gustan los macarrones con queso, ¿no? –Se me hizo agua la boca y me sentí bien al saber que me conocía.

En serio me conocía.

-Eso estaría bien, gracias.

Cuando cerró la puerta presioné mi cabeza contra la almohada y cerré los ojos. Muy en el fondo de mi ser, confiaba en él. Es como si… como si lo quisiera de algún modo.

Déjenme pasar... es mi novia, ¡quítense! ¡Por favor!, dejen de hacerme esto. ¡ÁNGEL! ¡SAKURA!

Sentí una punzada dolorosa en mis sienes, pero luché contra ello. ¿Novia? ¿Es eso?, claro, algo así debía ser para que él estuviera aquí todo el tiempo.

-Te quiero, ángel, y quiero que seas mi novia.

-Aceptaré, pero con una condición…

-¿Cuál?

-Que me beses. Ahora. Mucho.

Y lo hizo, me besó y yo me sentí en una nube.

Desperté del chillido en mi mente y me enfoqué en seguir recordando.

-¿Estás segura de hacer esto, Sakura?

-Sí, estoy completamente segura. Te quiero, y quiero estar contigo.

Me agarré la cabeza, el dolor se estaba agudizando.

-Sasuke, no te alejes de mí, no les hagas caso. Ellos no lo entienden.

-Lo sé, ángel, lo sé, pero…

-Por favor…

Respira, Sakura, respira. Concéntrate.

-Ino, ¿qué pasa contigo?

-Tus padres se enojaron conmigo, Saku, eso pasa. Están jodidos, no puedo creer esto.

-No les hagas caso, no sé qué demonios les pasa. Sasuke no me ha hecho daño.

Suspiré y me mordí la lengua.

-¿Estarás siempre conmigo, Sasuke?

-Siempre, ángel, no dejaré que nada ni nadie te haga daño. Lo juro.

No aguanté más y chillé del dolor, al segundo me volví a morder la lengua y caí fuertemente en el colchón, en algún momento me había sentado y estaba sosteniendo mi cabeza muy fuerte. Sentía ganas de vomitar.

Respiré y dejé que el dolor pasara. No lo hizo, no se fue y estaba algo mareada y perdida. Hasta que al minuto logré componerme de todos los giros que se daban en mi cabeza y pude recordar.

Recordé, por fin recordé.

Recordé la fiesta en qué conocí a Sasuke, recordé las discusiones con Ino, recordé el desastre con mis papás, recordé el beso que nos dimos, recordé la llegada de Kabuto y recordé el choque.

Lo recordaba todo.

Sentía mucho dolor de cabeza pero la comprensión por fin llegó a mí y estaba algo mejor, pero me puse eufórica por dentro, necesitaba ver a Sasuke, abrazarlo, besarlo.

La necesidad de tenerlo conmigo me empezó a asfixiar.

Llamé a la enfermera por el botón de emergencia que está situado muy cerca de mi cama y para mi grata sorpresa entró Lucy. Le conté que recordaba todo pero que me dolía mucho la cabeza.

Al recordar a mis padres le pedí que no le dijera nada a nadie, excepto al doctor y que por favor le avisara cuando pudiera a la doctora Zuly. Merecían saberlo, ambos han sido muy buenos conmigo. Pero no quería que nadie más supiera, y menos mis padres, no todavía.

Lucy me dio una pastilla y me aconsejó que me acostara, que no presionara más a mi mente, que esperara al doctor y que comiera bien. Y se fue, dejándome con mi mar de sensaciones.

Estaban llegando a mi mente imágenes que hubiese odiado olvidar por completo, los primeros besos, las salidas, la primera vez…

Y ahora sí estaba segura de algo: amaba a Sasuke.

Al rato se abrió la puerta y casi salto de la cama pensando que era él, pero en cambio vi una cabellera rubia y unos ojos azules que extrañaba mucho. No pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas al ver los suyos ya llorando. No dudé en bajarme de la cama y abrazarla.

Ino era la hermana que nunca tuve y extrañaba a esa tonta como nunca.

Duramos abrazadas un rato y pude contarle todo, desde que había despertado hasta el sol de hoy. Casi enloqueció cuando le conté que vi a Sasuke todo desaliñado recostado en ese árbol.

-Ha estado tan mal, Saku, tan mal. Todos hemos estado tan asustados y fue peor al saber que no recordabas nada, era como si todo se hubiese vuelto en nuestra contra, me sentí horrible al saber que no me recordabas y que no podía venir y verte, podían recaer y…. –Estaba a punto de echarse a llorar de nuevo.

-Lo sé. –Fue lo único que logré susurrar para tragarme el nudo en mi garganta. Pero entonces abrí los ojos de golpe recordando la piedra en el camino (Adiós, muñeca). Kabuto había causado el choque, eso quería decir que…

-Ino, ¿dónde está Kabuto? –Ella quedó en la misma posición que yo.

-No… no lo sé, Sakura. Todo pasó muy rápido, Gaara iba manejando suave cuando vio que ustedes se fueron hacia un lado en la carretera, gracias al cielo él logró maniobrar mejor el auto y esquivar la piedra rápido, fue horrible al ver que ustedes se metieron contra la montaña. Todo pasó muy rápido desde ese momento. Él no volvió a aparecer.

Empecé a sentir pánico, pero por encima del pánico estaba el odio. Quise poder tenerlo en frente y matarlo, por su culpa pasó todo esto, por su culpa Sasuke ha sufrido mucho, por su culpa por poco olvido todo y por su maldita culpa mi vida se puso de cabeza en todos los sentidos.

-Quiero matarlo, Ino, está destruyendo mi vida. –Estaba apretando los puños de la frustración.

¿Papá sabrá de esto?

Claro… ellos deben saber algo de él, quizás por eso han estado aún peor. ¿Pero entonces por qué demonios siguen con la antipatía hacia Sasuke?, a menos que ellos piensen que él quiso hacerme daño y que por su culpa estoy aquí. Mi cabeza estaba hecha un lío, pero todo iba tomando forma.

-¿Dónde están Naruto e Hinata?

-No les permití congelar sus estudios, les estoy informando de tus avances cada que Sasuke lo hace conmigo. Gaara está en el hotel, lo dejé dormido y me vine apenas leí el mensaje. Hablando de él, ¿dónde está? No me dijo que habías recordado.

-Porque no lo sabe. Todo fue muy rápido, él vino y estuvo un rato pero entonces salió a buscarme algo de comer y, cuando se fue, fue que empecé a recordar todo.

-Se pondrá muy feliz. Él ha sido el que lo ha pasado peor, Sakura. Ha estado realmente mal. No ha querido comer, incluso un día tuvieron que inyectarle suero y vitaminas porque no estaba comiendo. Gaara lo regañó muchas veces por eso. –Eso me sorprendió y la tristeza se incrementó a tal punto que maldije a Kabuto mil veces en mi cabeza. Y que Dios me perdone.

Suspiré muchas veces para calmar el dolor e Ino me abrazó murmurando un "te extrañaba", le dije que no me hiciera llorar y me ayudó a sacar algo de ropa. Me metí a bañar y logré refrescarme mucho, el agua caliente me estaba ayudando a calmar el dolor de cabeza y las ideas.

Me vestí y me senté un rato con Ino mientras me contaba algunas cosas que estaban pasando entre el pelirrojo y ella. Todo iba bien entre ellos.

Sentí que la puerta se abría y un Sasuke con cuatro envases de comida estaba entrando. Se me nubló la vista y me levanté de un sopetón a abrazarlo.

Él se sorprendió y supe que vio por encima de mi hombro a Ino asentir, porque soltó las bolsas con cuidado en el mesón a su lado y me abrazó muy fuerte. Enterró su cabeza en mi cuello y murmuró un "te habías tardado mucho en regresar."

Me separé un poco de él y noté que Ino se había salido de la habitación. Lo besé y sentí que volvía a estar en casa. Era un beso suave pero largo. Me estaba acariciando suavemente la cintura y tuve deseos de no separarme nunca de él. Duramos así largo rato hasta que fue él quien se despegó de mí.

-Hasta que al fin volviste, un día más e iba a considerar seriamente irme al manicomio. –Sasuke estaba bromeando. Sus ojos volvieron a brillar y me vi reflejada en ellos.

-Lamento haberme demorado. –Susurré aún inmersa en su mirada.

Me separé de él al escuchar el toque en la puerta. Pensé que era Ino pero la doctora Zuly estaba entrando y no vi sorpresa en su rostro al encontrarnos abrazados. Más bien vi felicidad y, para mi completa sorpresa, abrazó a Sasuke.

Se me desencajó la mandíbula.

-Nona, muchas gracias por cuidar de Sakura. –Le dijo él a ella.

-Fue un placer, Sakura logró despertar mucho cariño en mí, tanto como tú. –Y luego me abrazó a mí.

Me contó que era una vieja amiga de la abuela de Sasuke y que cuando ésta había fallecido, ella tomó un papel muy parecido en Sasuke. Estaba sorprendida y feliz. Aunque…

-¿Por qué no me lo dijiste, nona? –Me hice la enojada. Esa pequeña señora era completamente adorable.

-No podía, hija, era demasiado para ti. –Se veía apenada, pero feliz por mí. Por nosotros.

Se quedó un rato más mientras me contaba que el doctor Hachi ya estaba enterado de mi situación y que estaba mucho más tranquilo. Que dentro de una hora, más o menos, vendría a hacerme unos exámenes para saber si todo está en orden. Durante todo ese tiempo estuvimos comiendo –él y yo, ella no quiso comer-.

Cuando la doctora se fue, Ino entró seguida de Gaara. Éste al verme me abrazó y dijo, que si me tardaba unos días más, íbamos a ser dos internados en esta clínica. Se ganó con eso una mirada refunfuñante de sasuke y me sentí en mi hogar.

Porque el hogar no es el lugar, sino la familia con la que estés.

Pasó la hora mientras todos comíamos y una enfermera entró y me llevó a una sala de exámenes. El doctor Hachi tuvo una pequeña charla conmigo y me chequeó con varios aparatos. Dijo que todo estaba bien pero que debía tratar de evitar emociones fuertes, porque mi corazón estaba muy agitado. Me dijo que podía salir con mis amigos a dar una vuelta y respirar aire puro, eran las 3:00pm y dijo que debía regresar a las 6:00pm, ni un minuto más tarde. Le agradecí y me devolví a la habitación.

Los tres seguían allí y les conté lo que me dijo el médico. Les dije que no podía alejarme mucho y que no debía agitarme demasiado.

Sasuke puso cara de decepcionado e Ino no dudó en reír. Por poco olvido lo pervertidos que eran…

Salimos de la clínica e Ino quiso ir al hotel un segundo a buscar algo. Gaara me contó que estaban en habitaciones separadas y no me sorprendía, los papás de ella ya debían estar enterados de todo y, pese a que les caía bien el pelirrojo, no permitían ése tipo de cosas.

Al llegar, Gaara le dio la llave de su habitación a Sasuke para que se diera un baño y le dijo que podía ponerse algo de su ropa. Éste aceptó alegando que lo necesitaba, y después de darme un beso en los labios, entró. A dos puertas más estaba la de Ino y la acompañamos.

Ella estaba arreglando algo en la maleta mientras se daba una ducha rápida, ya había pasado tiempo suficiente para que Sasuke estuviera listo y decidí ir a verlo.

Salí de la habitación de Ino dejando a un Gaara con cara de ternura pero un brillo perverso en los ojos, pervertido, pensé. Toqué la puerta de la habitación donde estaba Sasuke y éste abrió a los dos segundos envuelto en una toalla a la cintura -mal puesta-. Estaba aún mojado y para nada vestido.

Muchas imágenes de nosotros en una cama, sudados y jadeando, corrieron por mi mente. Y supe que él estaba recordando lo mismo, lo veía en sus ojos. Cerré la puerta detrás de mí y me senté en la cama. Ahogué un grito y desvié la mirada al ver que se quitaba la toalla y sentí su risa.

-No es gracioso, Sasuke. El doctor dijo que nada de emociones fuertes y tú te desnudas frente a mí. Pudiste haber avisado, por l… -Me interrumpió al agacharse frente a mí y tomarme de la barbilla.

Me confundí al ver su mirada divertida y su sonrisa burlona. Y fue ahí que noté que llevaba un bóxer negro puesto. Me sonrojé de la vergüenza. Y él me besó.

-No te quiero en coma de nuevo, ángel. –Me besó mientras decía cada palabra. Me estaba empezando a dar calor.

-Pudiste haberme avisado que tenías ropa interior, en vez de abrir la puerta con la toalla enrollada en tu cintura y luego quitarla de un tirón. –Lo vi alzar una ceja. Aún estaba agachado frente a mí.

-¿Preferías que abriera la puerta, sin saber a quien le abría, estando en bóxer?

Me volví a avergonzar, y mi pequeño mal humor estaba amenazando con volver, al imaginarme a cualquier otra chica viendo a mi pelinegro semidesnudo.

Antes de poder responder sentí que se levantaba y me llevaba con el, me estampó contra su torso y me besó. Tenía una mano en mi cintura y otra en mi cuello. Este era un beso diferente a los anteriores, demandante, fuerte y sentí la tensión sexual crecer entre nosotros.

Justo en este momento sentí la necesidad de estar envuelta en las sábanas con él.

Nada de emociones fuertes. Las palabras del doctor llegaron a mi mente, pero las hice a un lado tan rápido como llegaron.

Lo necesitaba. Lo había extrañado demasiado.

Pasé mis manos por todo su torso descubierto arrasando con cada gota de agua en su cuerpo. Sentí su lengua jugar con la mía y el cosquilleo en mi vientre me hizo temblar un poco. Él lo sintió y me sostuvo más fuerte, con ambas manos, la cintura.

Me elevó del suelo al poco rato y me subió a la cómoda con espejo que proporcionaba el hotel –tumbando todo a su paso-. Llevaba puesto un pantalón de tela suave y una ligera blusa. Blusa que estaba empezando a levantar.

Sentí que la quitaba y mis manos me picaban por tener algo que quitarle, pero él estaba casi desnudo. Me besó los senos por encima del sostén y me sentí desfallecer cuando acarició con los dientes uno de mis pezones por encima de la tela.

Le estaba acariciando la espalda y bajé hasta tomarle las nalgas. Escuché un jadeo seguido de una leve risa por su parte y me volvió a besar. Mordí su labio inferior y quise meter la mano en la parte delantera de su bóxer, pero no me lo permitió.

-Nada de emociones fuertes, ángel. –Estaba jadeando un poco, y pese a haberme dicho eso, no se alejó ni un paso de mí.

En vez de responder le pasé las piernas por la cintura, atrayéndolo a mí, pegándolo a mi cintura y deseando sentir más de él. Lo besé.

Estaba acariciando mi espalda cuando lo sentí tomar el broche de mi sostén y justo cuando estaba por abrirlo, tocaron a la puerta y por poco salto del lugar cayendo al suelo.

Sasuke me sostuvo a tiempo y me ayudó a bajarme murmurando un -ya voy- algo fuerte.

Sea quien sea deseaba cortarle el cuello. Estaba completamente excitada. Joder…

Pero no pude evitar reír un poco.

Él no estaba mejor. Sentí pena por él.

Al menos yo no debía lidiar con una erección.


¿Les gustó?, ya se están aclarando muchas cositas, ¿verdad?. Espero que les haya gustado.

Les quería contar que subí dos one shot más *pone cara de emoción* ¿ven por qué digo que estoy inspirada?, son dos sasusaku. Uno es la adaptación al Naruhina que subí aquella vez, me aconsejaron que lo adaptara al Sasusaku y bueno, ahí está. Se llama Butterfly. Y otro que es algo trágico y seguro me odiarán si lo leen, pero me pareció una buena historia y decidí compartirla con ustedes, se llama Broken Heart. Ojalá les gusten si los leen y me dejen saber por medio de los reviews sus opiniones:3

¡De nuevo muchas gracias por leer!

Respondiendo a sus comentarios:

melilove, ¡aaaah!, hola:3 ¡muchas gracias por leer!, que bueno que te gusta la historia. A mi me encanta como es Sasuke con Saku pues aquí tengo la conti, ojalá te haya gustado:3 ¿lloraste?, bueno, yo no llegué a lagrimear pero sí me sentí algo mal cuando escribí la parte de Sakura teniendo 13 años t.t Que rico, te de frutos rojos *babas* ya me antojaste. De nuevo gracias, nos vemos en la conti, un abrazo gigante para ti.

GenesisSakuritax, ¡Hola, génesis!, muchas gracias por todas esas cosas bonitas que me has dicho, qué emoción! aquí traje la conti, espero te haya gustado:3 un abrazo enorme hasta allá:3

Ahora sí, nos vemos en el próximo capi:3