Poco a poco las aguas vuelven a su cauce...y aun que no actualizare tan rapido como me gustaria o como os he acostumbrado, estoy en ello...que llevo ya demasiadas historias colgando XD
CAPITULO 10: Nada es tan simple sin ser increiblemente complicado.
Ginny se acurruco en la cama, satisfecha cuan gata complacida, apartando su sudado pelo rojo de la almohada. Zabini dormia a su lado, hecho una bolita contra ella, y abrazado al cuerpo de la peliroja como un bebe enorme se aferraria a un peluche sin el cual no puede dormir.
La pequeña de los Weasleys habia aprendido un par de cosas sobre Blaise: la primera, que su fama de mujeriego y buen amante la tenia mas que merecida. Y la segunda, que la fama de los slytherins de crueles, desalmados y perversos estaba un poco exagerada. A fin de cuentas, el hombre que dormia a su lado era como un niño grande.
Ginny suspiro, cerro los ojos y rememoro como habia comenzado todo. Fue cuando se refugio en la mansion Malfoy, en el seno de Hermione, cuando Harry le habia roto el corazon en pedazos. Paso alli algunas semanas, intentando sanar sus heridas...Y Blaise sencillamente habia estado alli. Algunos dias despues, todos descubrieron la capacidad asombrosa del moreno de hacer reir a la peliroja, cuando todos pensaban que habria sido imposible, y Ginny antes que nadie. Pero asi era.
Cuando Ginny dijo que se iba, que volveria a casa, Blaise le propuso un pequeño viaje, y sin saber por que, ella acepto.
Se desaparecieron juntos, y reaparecieron en una preciosa playa. Blaise habia alquilado una casita junto al mar. Pasaron alli un par de dias tomando el sol, riendo...Zabini le explico anecdotas sobre Draco Malfoy cazando un pulpo con la cara y sobre a que saben las ranas con huevos hervidos...Y Ginny no podia mas que reir a carcajadas.
Fue la tercera noche. Sin saber como...que sus miradas se encontraron. Y lentamente, como si quisiera darle tiempo a pensarselo mejor y a apartarse, que el empezo ha acercarse. A Ginny se le congelaron las ideas, y antes de que fuera capaz de decir "esta boca es mia" esa misma boca estaba siendo acariciada con ternura y sitiada por los labios de Blaise, que sabian muy bien lo que se hacian.
Hay quienes dicen que la mejor terapia para olvidar a un hombre es encontrar a otro. Y desde luego, en brazos de Blaise era practicamente imposible pensar en nadie mas.
Pero Ginny sabia que tarde o temprano tendria que volver. Blaise Zabini era...Bueno, Blaise era Blaise. Todo el mundo lo conocia. No pasaba mas de una semana con ninguna chica. No era de fiar. No era precisamente el tipo de chico aficionado a los finales felices y a las relaciones largas...Era el tipo de chicos que te rompen el corazon, no de los que lo conquistan.
Y Ginny lo tenia claro. Aquello era una aventura. Nada mas. Volveria a la realidad...pasaria a ser una muesca mas en la larga lista de conquistas del moreno...pero por lo menos, se habia sacado a Harry de la cabeza, y esa herida estaba mas que cerrada.
Habian regresado a Londres de su paradisiaca escapada en la playa. Blaise acompaño a Ginny a su pequeño apartamento, y se despidio con un beso. Pero lo que mas sorprendio a Ginny fue que al dia siguiente, Blaise llamo a su puerta. Con varios paquetes. Le habia traido regalos.
-Tenias la casa muy vacia, preciosa, no podia permitirlo...- rio el desempaquetando relojes, lamparas, e incluso un par de aterrorizados elfos domesticos que habia metido en bolsas y a los que les habia puesto enormes lazos rojos de regalo atados entre las orejas.
Dos dias despues, Blaise le envio una lechuza con un mensaje, preguntandole si queria cenar con el. Y el jueves, le envio otra preguntandole si querria ir con el a pasar el fin de semana.
Todo fue mas o menos bien, hasta que Ginny decidio que aquello debia terminar. No queria salir herida por los caprichos de Zabini. Y empezo a negarse a seguir el estupido juego de seduccion de Blaise.
Ginny casi se sintio vacia cuando de pronto, los mensajes, las visitas intempestivas e inesperadas de Zabini y sus estrafalarios regalos cuando menos los esperabas cesaron. Casi se habia acostumbrado a tenerlo pululando a su alrededor y ahora que no estaba era...bueno, casi se podia ver un agujero con la forma del chico.
Se dice que el afecto que tenemos a los demas no se mide según el espacio que ocupan, si no por el vacio que dejan cuando se van. Y pùede que Blaise no fuera muy grande, pero dejaba un vacio enorme cuando se iba.
Casi tres semanas despues de aquella decision, llamaron a la puerta. A Ginny le volvio a traicionar el subconsciente. Por alguna razon, siempre creia que seria Blaise el que llamaba cuando sonaba el timbre.
Sus dos elfos domesticos ni siquiera hicieron el aman de ir a abrir. Sabian que a su nueva y estrafalaria dueña le gustaba mas hacer ese tipo de cosas por si misma.
Lo que mas sorprendio a la peliroja era que se encontro a Draco Malfoy en la puerta de su apartamento.
-Vaya...Malfoy...hola...-comenzo la sorpendida Ginny.
-No estoy aquí por ti, Weasel...-le espeto Draco bastante enfadado. Ginny se cuadro mirandola furiosa.
-Oye, si has venido a insultarme en mi propia casa...-empezo a chillar ella furiosa.
-Claro que he venido a insultarte!- Le solto Draco palido de ira- Eres una idiota! Acaso no te das cuenta de lo que has hecho, maldita estupida?
Aquello descoloco a Ginny que se quedo con la boca abierta.
-Pero de que cojones me estas hablando?- consiguio articular ella, sintiendose completamente idiota al estar discutiendo con el mismisimo Draco Malfoy en el humbral de su puerta.
-Nunca te has planteado pensar en que Blaise es un como un niño enorme?- Le siseo Draco rabioso- Los niños son caprichosos, chillones, y joder si ha veces no son como un puto grano en el culo...-concedio Draco en honor a la verdad- Pero los crios pequeños tambien pueden tener sus virtudes, como que no mienten a quien quieren...
-De que narices me estas hablando...?- intento interrumpir la aturdida peliroja, que se habia puesto tan colorada que sus mejillas rivalizaban en color con su pelo.
Sabes como se descubre que un niño pequeño quiere a alguien, Weasel?
-Deja de llamarme Weasel!- grito Ginny intentando cambiar de tema. Hacia mucho que se habia perdido- No estamos en el colegio!
-Se sabe por que ese chio es capaz de compartir sus juguetes, incluso regalarlos, sin pedir nada a cambio.- Draco ignoro por completo el desquite de ella y se dio media vuelta para irse de alli.
-Si me estas hablando de Blaise, no es para nada un niño!- Le chillo histerica Ginny- Es un hombre hecho y derecho!
-Solo por fuera...-susurro divertido Draco.
-Ademas, el no es de los que se enamoran y lo sabes!- Ginny, por alguna razon necesitaba escusarse de algun modo- Nunca ha estado mas de una semana con nadie!
-Contigo lleva casi tres meses, Weasel.- Draco giro la cara y la miro levantando una ceja. Como si eso lo dijera todo
-Pero no somos pareja!- Ginny se sentia al borde de la histeria.
Draco se paro, se tallo el puente de la nariz con un suspiro hastiado. Sabia que en su casa, Blaise estaba hecho un ovillo malhumorado y lloriqueante en brazos de una preocupadisima Hermione que intentaba calmarlo como podia. Blaise era muy generoso al exteriorizar sus emociones. La alegria, el entusiasmo, la diversion, la ira...y la tristeza no iba a ser menos. Ninguna reina del drama de telenovela, ninguna opera, ninguna tragedia griega era capaz de rivalizar con las explosiones emotivas de Blaise Zabini en sus mejores y peores momentos.
-Eres gilipollas, Ginny...-Draco masticaba las palabras- A cuantas chicas crees que Blaise lleva a su refugio en la playa? A cuantas crees que les hace regalos despues de conquistarlas? Con cuantas crees que comparte sus historias? He visto ha Blaise haciendo autenticas burradas por hacer gemir a una mujer, no voy a mentirte. Pero eres la unica por la que le he visto hacer verdaderas barrabasadas solo para verte sonreir. Si eso no te basta, si no eres capaz de verlo..., te mereces a San Potty.
El elegante y aristocratico teniente de las quymeras se desaparecio, dejando a Ginny en bata, con la boca abiert y sintiendose completamente idiota en la puerta de su casa. Vestida en pijama y con la bata de andar por casa. Por alguna razon, se sentia como en el colegio cuando un profesor le hacia una pregunta cuando estaba distraida.
Y no sabia que hacer. Ni que pensar. Ni como sentirse. Y de pronto, el vacio que Blaise habia dejado en su vida desde que ella lo habia hechado se hizo mas grande que nunca.
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-De donde vienes?
Mierda. Draco casi se atraganta mientras dejaba el abrigo en el perchero. Se giro despacio. Muy despacio. Como si a sus espaldas hubiera un basilisco. Lo que se encontro fue a una furiosa Granger con los brazos en cruz y zapateando contra el suelo con la punta de uno de sus pies, cosa que por descontado, era bastante peor que un basilisco.
-De dar un paseo...-mintio el con toda la naturalidad del mundo.
-No habras ido a ver a Ginny para meterte donde no te llaman, verdad?- Draco trago saliva al oir eso. Tener como esposa a una mujer tan jodidamente inteligente tenia sus inconvenientes.
-Claro que no princesita...me dejaste muy claro que no tenia que meter mis narices en los asuntos de Blaise y Ginny...
Hubo un silencio tenso. Draco sonreia con inocencia. Hermione achino los ojos.
-Para ser un Slytherin eres un pesimo mentiroso...lo sabias?
-Oh vamos, eso no es justo...- Draco se encogio de hombros- Ademas no te estoy mintiendo...
Hermione rebufo indignada y se fue de alli dando un portazo. Draco sonrio sintiendose aliviado. Mientras no admitiera su mentira, todo iria bien. Ella no podia demostrar nada. La cosa se complico un poco por la tarde, cuando cierta peliroja les hizo una visita bastante cabizbaja.
-Ginny!- Hermione no parecia muy sorprendida- Que sorpresa mas inesperada! Verdad, Draco?-añadio con cierto retintin de esposa que venia a significar "ya hablaremos tu y yo de esto cuando no hayan testigos para el homicidio que estoy planeando".
-si...quien lo iba a decir...-canturreo Draco haciendo lo que mejor se le daba hacer: fingir que todo iba bien.
-Esto...Esta Blaise?
-Pasa...-suspiro la ojimiel poniendo los ojos en blanco. Iba a ser una jornada muy larga.
Ginny y Blaise se encontraron en uno de los salones, despues de que Hermione se pasara cosa de media hora intentando convencer a Zabini de que entrara. Le habia dado una pataleta y estaba de morros, muy enfadado y muy ofendido. Pero Si algo sabia la princesita de las quymeras era como hacer entrar en razon a un elemento tan discolo como Zabini.
Nadie supo exactamente que paso en aquel salon las cuatro horas que la pareja estuvo alli metida. No se oian ruidos, no se oia nada...hasta que la estridente voz de Ginny rompio el silencio en una atronadora carcajada.
Pero no salieron de alli. Ni aun cuando cayo la noche. Salieron a la mañana siguiente. Cogidos de la mano, sonriendose como colegiales idiotizados.
Draco sonrio. A fin de cuentas, aun que era un quymera, tendia ha hacer ciertas cosas como un slytherin. Y el era el teniente de los quymeras. Y habia hacia mucho tiempo, habia hecho una promesa a Spangler. Cuidaria de su escuadron. Cuidaria de todos y cada uno de sus chicos. Y eso suponia tragarse su orgullo para ir a visitar a una idiota peliroja para hacerle entender que Blaise tenia formas muy extrañas de demostrar sus sentimientos. Y aun que eso supusiera viajar a escondidas y ….
-Tu y yo tenemos que hablar muy seriamente...- la voz severa de Hermione rompio en pedazos su orgullo. Draco trago saliva.
Oh si. Ser el teniente de los quymera a veces suponia hacer cosas que te enfrentaran a tu mujer. A veces, todo militar tiene que poner en peligro su integridad fisica en sacrificio a sus hombres. Mientras Draco se giraba con su demente sonrisa en los labios y se enfrentaba a su esposa, supo que no tenia salvacion posible. Ella lo iba a matar. Pero seria una muerte digna. Caido en combate. Si señor. Habia luchado por Blaise. Habia ganado. Todo habia salido bien. Y mientras Hermione comenzaba a gritarle como una demente, Draco suspiro. Hay cosas que sencillamente valen la pena.
