Hola! Cómo se encuentran? Bien... A contestar los reviews:

Luky09: Hola! Es lindo verte a ti tan seguido :D Emmm... En cuanto a la madre de Musa te voy spoleando un poquito: la madre nunca murió... Es lo único que diré dado a que te estaría contando gran parte del pasado de Mariko si te lo dijera.

Etto... Creo que nada más tengo que decir...

Los personajes no me pertenecen, le pertenece los personajes y la historia a Iginio Straffi. Y algunas ideas están sacadas de la Saga de Crepúsculo de Stephanie Mayer. Otras ideas son sacadas de cosas que dice Kouga099 en clase ;)

Sin más que decir... A leer!

-ooo-

Me preocupaba no saber en dónde estaba mi madre... Tal vez fue de caza...

-Me voy a tener que acostumbrar a estar rodeada de vampiros...- dije con una risita.

-Te acostumbraras en seguida...- dijo dándome un beso en la punta de la nariz-. Me tengo que ir...

-Bueno... Pero vuelve más tarde...- le dije como una súplica.

-Te lo prometo...- dijo saliendo por la puerta.

Prendí la radio después de cerrar la puerta. Debía distraerme con algo hasta que Riven pudiera volver.

-Una de las canciones más pedidas por el público... ''Única'' de Winx Band...- dijo el locutor de la misma.

-''Un nuevo día
El sol reluce y hoy será
Una aventura
Otro reto va a empezar
Estamos listas
Y ganaremos, si, porque
Sin tener miedo
Haremos frente a la maldad
Somos soles
Brillando en la oscuridad
Ahora y siempre
Lucharemos juntas pero

A veces yo me pierdo
Un poco
Y pienso solo en ti
Recuerdo cuando decías
Para mi eres

CORO:
Única
Tu créelo y quédate así
Mágica
Y vuela siempre con la fantasía
Eres fortísima
Luchando siempre con nosotras
Sabes que
Conozco todo lo que quieras tú
Una Winx

Por fin es fiesta
Haremos lo que quieras hoy
Ir de compras, organizar un party
Pues mañana
Juntas de nuevo tú y yo
Entre pociones
La magia y la física
Si estoy triste diréis vosotras eres

Coro:

Única
Tu créelo y quédate así
Mágica
Y vuela siempre con la fantasía
Eres fortísima
Luchando siempre con nosotras
Sabes que
Conozco todo lo que quieras tú
Una Winx

Eres extraordinaria

Creemos que es así como eres

Cerrando los ojos lo veras

Que eres siempre

Única
Tu créelo y quédate así
Mágica
Y vuela siempre con la fantasía
Eres fortísima
Luchando siempre con nosotras
Sabes que
Conozco todo lo que quieras tú
Una Winx

Única
Única
Mágica
Única
Cerrando los ojos lo verás

Ahora ya lo vez
Eres única
Una Winx
''

-Aquí la escucharon la canción ''Única'' de Winx Band...- dijo de nuevo el locutor.

-''Linda melodía... La letra tampoco estaba mal...''- pensé antes de apagar la radio y acostarme en el sillón.

Cerré los ojos y caí rendida a los brazos de Morfeo.

*Sueño*

Caminaba por las calles nevadas de Melody... Amaba esta época del año, me era hermoso ver la nieve caer tomando un chocolate caliente…

-¿A dónde vamos?- le pregunte a mi mamá que caminaba a mi lado.

Ella sonrió antes de contestarme. Siempre admire su forma de sonreír. Le correspondí la sonrisa.

-Vamos a la casa de la tía Sonya...- me dijo con su melodiosa voz.

La tía Sonya era muy buena conmigo. Nunca me negaba nada, no me retaba cuando hacía algo mal. Ella era igual a mi madre, irradiaban paz de su interior y eso era lo que más admiraba de ellas.

-Bien...- dije mientras veía a los niños jugar con la nieve que había en la plaza.

Me reí al ver como hacían los niños muñecos de nieve, ángeles en ella e incluso una guerra de nieve. Yo también quería jugar con la nieve, revolcarme en ella y reír con Sam mientras me persigue o hacemos un muñeco.

-¿Podemos mañana venir a jugar al parque con la nieve?- le pregunte a mi mamá cuando giramos en la esquina en dirección a la casa de mi tía.

-Si, mañana venimos con la tía y los primos a jugar al parque...- dijo ella con una sonrisa angelical.

No respondí, solo le devolví la sonrisa que me estaba regalando, dejándole ver los brakets que me habían puesto la semana pasada de color rosa.

Llegamos a la casa de mi tía.

-Hola Tía...- le dije en la puerta.

-Hola muñeca. ¿Cómo estás?- me pregunto mientras me aupaba.

-Bien. ¿Los primos?- le pregunte cuando me bajo.

-Están arriba.- me dijo.

Subí corriendo la escalera derecho al cuarto de mis primos. Hacía tiempo que no los veía.

-¡Hola Julio!. ¡Hola Mike!- los salude antes de tirarme sobre Julio.

-Hola Musita...- me dijeron los al unísono.

Julio era el más grande, él tenía 10 años. Era de piel blanca como yo. Tenía el pelo negro como la noche y era muy tranquilo. Mike tenía 9, también es de piel blanca. Él tenía el pelo castaño oscuro y era muy inquieto.

-¿Qué haces por acá?- me pregunto Mike sacándome de arriba de su hermano.

-Vine a visitarlos con mi madre, o ¿quieres que me vaya?- le pregunte con voz desafiante.

-Solo era una duda.- me respondió.

Me reí. Me divertía mucho molestarlos un rato.

-¿Qué hacían?- les pregunte sentándome en una de las camas de la habitación.

-Jugábamos a los vídeo-juegos – me dijo Julio sentándose a mi lado.

-¿A cuál?- les pregunte.

-A uno de guerra- me dijo Mike sentándose del otro lado.

Me sentí rodeada. Era diminuta al lado de ellos…

-¿Puedo jugar con ustedes?- les pregunte mientras tomaba un control.

-Claro... Pero voy a cambiarlo por uno menos violento, para que no quedes con un trauma desde tan chiquita.- dijo Julio sacudiendo mi cabello.

-Jaja- me reí.

Sonrió y cambio el juego. Me llevaba muy bien con ellos a pesar de que había diferencia de edad y de sexo, siempre habían sido muy buenos y cariñosos conmigo al igual que Samanta.Ella también era amiga de ellos, pero por desgracia no pudo venir.

-Creo que este es menos violento que el otro.- le dijo mostrándole la tapa de juego a Mike.

-Si...- le dijo como respuesta.

Lo coloco y tomo el segundo control él. Cuando los veía jugar a ellos quedaba maravillada por la forma y la rapidez con la que juegan… Algún día jugare como ellos.

-Te voy a enseñar a jugar, ¿te parece bien Musa?- me pregunto.

-Si me parece bien...- le dije.

-Solo hay que explicarle después a la Tía Mariko que volvimos a su hijita una viseada con los vídeo-juegos- dijo Mike como chiste.

Julio me explico lo básico y después empezamos a jugar. A decir verdad nunca pensé que un vídeo-juego me fuera a entretener tanto. El tiempo el fue rapidísimo.

-Musa, nos tenemos que ir.- dijo mi madre desde la puerta.

-Ah. ¿No me puedo quedar a dormir?- le pregunte.

-Bueno, está bien... Voy a casa y te traigo las cosas para que duermas...- me dijo.

-¡Gracias!-le grite.

-Genial.- dijo Julio.

Jugamos un rato más. Me sentía cómoda con ellos y aparte estaba en la mitad de un nivel… No iba a dejar el juego a la mitad.

-Tengo sueño- dije bostezando y con voz suavecita.

-Yo también.- dijo Mike en las mismas condiciones que yo.

-Hay que esperar a que venga la tía para que te cambie de ropa.- dijo Julio refiriéndose a mí.

Dicho eso y mi mamá apareció en seguida.Me cambio de ropa.

-Buenas noches... Te portas bien con los primos.- me dijo dándome un beso en la frente-. Cuídala Julio.

-Claro tía.- dijo él abrazándome por la espalda.

-Hasta mañana.- dijo saliendo por la puerta.

-¿Ahora si puedo dormir?- pregunte mientras giraba la cabeza en dirección a Mike.

-Si... ¿Con quién va a dormir?- le pregunto a Julio mientras apagaba la televisión.

-Conmigo...- dijo.

-Bueno.- dijo Mike acomodándose en su cama dispuesto a dormir.

Julio se acostó y yo me acosté acomodando mi cabeza en su pecho. Julio al ser más grande que yo me podía acomodar de la manera que quisiera que nunca lo iba a incomodar…''

Desperté al sentir que alguien sacudía mi hombro. Sea quien sea, me acababa de despertar de un lindo sueño. Durante un momento me sentí nostálgica.

-Despierta Musita...- dijo una voz masculina.

-Mmm... 5 minutos más.- dije a quien sea.

-¿Qué?, ¿no vas a saludar a tus primos?- me pregunto otra voz masculina.

Abrí los ojos de golpe. No esperaba tal sorpresa de repente.

-¡Julio!. ¡Mike!- grite al verlos.

-¿Cómo has estado?- dijo Julio abrazándome.

-Bien... ¿Ustedes?... Hace años que no los veía- les dije mientras iba y abrazaba a Mike.

-Nosotros estamos bien.- dijo Mike.

-¿Qué has hecho estos años?- me preguntó Julio con una sonrisa dibujada en el rostro.

-Nada... Ah, si tengo novio…- les dije con una sonrisa.

De la nada quedaron serios… me dieron un poco de miedo. Julio sobre todo me asustaba bastante, parecía estar enojado por algo.

-¿Con permiso de quién?- pregunto Mike algo serio.

-Con permiso mío. ¿A caso te pusiste celos?- le pregunte cruzándome de brazos.

-Si, me puse celoso.- dijo abiertamente.

-No vamos a dejar que estés con mala compañía- me dijo Julio con voz firme y seria.

En eso tocaron la puerta. Sabía que era Riven.

-Voy...- dije pasando entre los celosos de mis primos.

Abrí y estaba Riven como sabía que iba a estar.

-Riven.- lo salude antes de que él me bese.

-Te prometí que volvería.- dijo.

Tomo mi rostro entre sus fuertes manos y me beso.

-Te quiero presentar a mis primos-le dije una vez que dejo de besarme.

Le tome la mano y lo guíe hasta donde estaban mis primos. Estaba nerviosa por lo que pudiese pasar después de presentarlo.

-Riven ellos son mis primos: Julio y Mike. Mike. Julio él es Riven, mi novio-les dije como presentación.

-Un gusto.- dijo Riven extendiéndole la mano a Julio.

-Encantado de conocer al novio de mi primita.- dijo Julio con un tono poco amigable.

Ok, eso ya era mala señal… Julio no quería que yo estuviera con Riven y noté que Riven estaba tenso como si quisiese golpear algo u alguien.

-Creo que podríamos llegar a llevarnos bien.- dijo Mike intentando de tranquilizar a su hermano.

-''Eso espero...''-pensé.

Sinceramente no tenía ganas de aguantar una guerra entre mi familia y mi novio. Porque iba a enojarme demasiado con ambos lados y les dejaría hablar y de ver a los tres. Bueno… era poco probable eso pero daba igual…

-¿Vieron a mi mamá en el camino?- les pregunte a mis primos en un intento de cambiar un poco el ambiente.

-Nos saludó y se quedó hablando con la nuestra madre.- dijo Mike rascándose la cabeza.

-Bueno entonces tenemos como tres horas antes de que lleguen...- dijo Julio.

-Bueno... ¿Hace cuánto que estas con Musa?- le pregunto Mike.

-Hace 3 meces.- dijo Riven abrazándome posesivamente de la cintura.

Por alguna razón tuve la leve sensación de que Riven solo estaba provocando a Julio y todo esto iba a acabar mal, muy mal… Julio le lanzo una mirada llena de odio a Riven...

-''Creo que se van a arrancar la cabeza en cualquier momento...''- pensé poniéndome algo tensa.

Sonó el teléfono justo en ese momento antes de que una guerra se desatara en mi casa.

-¿Hola?- pregunte.

-Hola Musa.- dijo Sam del otro lado de la línea.

-Sam, ¿cómo estás?- le pregunte mientras subía las escaleras.

-Bien y ¿vos?- me pregunto.

-Bien... Tengo de visita a mis primos...- dije entrando a mi cuarto y cerrando la puerta de tras de mí.

-Eso es bueno.- dijo de manera positiva.

-También esta Riven... Y mis primos se pusieron más celosos.- dije.

-¿Decís que se peleen?- pregunto ella.

-El ambiente se está armando pero realmente no lo sé... Pero Julio le lanzó una mirada asesina a Riven...-le dije.

No quería que se peleen. No quería que se hagan daño las personas que quiero.

-''Solo yo tengo un par de primos celosos y un novio igual''- pensé.

-Creo que voy a tener que ir hasta tu casa para evitar que se maten- dijo ella como chiste.

-No le veo la gracia Samanta.- le dije como regaño.

Ella se reía cuando lo más probable era que se arrancaran la cabeza.

-Ya, ya... Además, ¿qué ibas a esperar de un par de chicos de 20 y 21 años?- me pregunto.

-Buen punto...- murmure.

Tenía razón de una forma u otra. ¿Qué iba a esperar de un par de descerebrados 5 años más grandes que yo?. Bueno sin contar que tenía un novio que me lleva 115 años. El solo pensar en eso me daban ganas de reír.

-Es en serio... ¿Qué esperabas de dos personas que te quieren y aprecian?- me pregunto.

-Que fueran un poco menos celosos...- dije recostándome en mi cama.

-No van a ser menos celosos, y menos contigo. Ellos te quieren mucho y no van a dejar que te lastimen de nuevo.- dijo ella.

Eso era cierto... Un momento... ¿Cómo se enteraron que me habían roto el corazón? Acaso…

-¿Les dijiste lo que me hizo Jared?- le pregunte casi gritando y demasiado exaltada.

-Si...- dijo ella con la voz cargada de miedo.

-Samanta, se los iba a decir yo cuando los viera.- le dije.

-Perdón, pero tenían que saber que un idiota le había roto el corazón a su primita.- dijo ella como defensa.

-Esta vez lo dejo pasar... Pero no lo vuelvas a hacer, Sam.- le dije.

No podía volver al pasado... Tampoco quería, porque gracias a ese suceso pude conocer a Riven, encontrar a mi madre y reencontrarme con mis primos.

-Gracias por no ahorcarme.- dijo ella con alivio.

-De nada... Bueno te dejo. Quiero ver si siguen todos enteros.-dije.

-Chau, entonces.- dijo ella.

-Te amo.- le dije sinceramente.

-Yo también te amo.- dijo ella antes de colgar.

Baje y los vi discutiendo.

-Me voy media hora y ya se arrancan las cabezas.- dije yo desde el pie de la escalera.

-Se están peleando desde que subiste a hablar con Samanta- dijo Mike sentado en el sillón.

-¿Los intentaste de detener?.- le pregunte sentándome a su lado.

-Ya conoces a Julio.- dijo el suspirando.

-Si...- dije.

Riven tampoco era muy diferente en ese sentido…

-¿Quieren dejar de hablar de nosotros?- dijo Julio.

-Detengan la pelea y dejamos de hablar de ustedes.- dije como condición.

-Me parece bien.- dijo Riven sentándose en el sillón de una plaza.

-¿Por qué peleaban?- le pregunte a Riven.

-Está igual que Sam al principio- dijo él.

-¿Por qué quieres que termine con Riven?- le pregunte a Julio.

-Porque no te conviene... Él es igual que Jared...- dijo Julio.

-No soy igual que ese idiota...- dijo Riven con gruñido a punto de saltar del sillón para comerse a Julio.

-''¿En qué lió me metí?''- pensé.

-Van a tener que llevarse bien. Porque no pienso terminar con Riven y no pienso dejar de hablar con mis primos.- les dije directamente a ambos.

-¿Eso va para mi también?- pregunto Mike.

Me dio lastimita en ese momento pero no iba a cambiar de opinión.

-Si... Va para todos... No puede ser que me traten como un objeto que tiene que estar con quien le digan y no puede decir con quien realmente quiere estar.- les dije.

-Nosotros no te tratamos así...- dijo Julio en un intento de defenderse.

-Si... Me estas tratando como un objeto. Yo soy una persona con cerebro. ¿No crees que estoy un poco grandecita para que venga alguien y me diga con quien puedo y no estar?.- le dije.

-Si, sos grande pero no quita el hecho de que puedas volver a cometer el mismo error dos veces- dijo él.

-No me puso limites mi madre cuando le dije que estaba con él.- le respondí señalando a Riven.

-¿Tu madre ya lo sabía?- me pregunto Mike sorprendido.

-Si...- dije.

-Guau...- dijo Mike.

A decir verdad Mike era el único que no me estaba diciendo cosas sin sentido para llevarme la contra. Me llevaba bien con los dos pero a la hora de hablar coherentemente prefería a Mike.

-Veo que has cambiado Musa...- dijo Julio decepcionado.

-¿A qué te refieres?- le pregunte confusa.

-A que ya no eres la misma niña que recordaba.- dijo.

-Creo que al estar sola durante 10 años casi, tuve que madurar antes para poder llegar hasta aquí- le dije.

-¿Qué?- pregunto Mike y Julio confundidos.

-Mi madre desapareció por 10 años y la dieron por muerta. Mi padre se casó y se fue a vivir con su otra familia.- dije conteniendo las lágrimas al recordar todo lo que había sufrido al no tener a una madre o a un padre a mi lado.

-Eso si que no lo sabía...- dijo Julio demasiado sorprendido.

-Cuando conocí a Riven me sentí protegida, mi instinto me dice que él nunca me va a hacer daño...- dije llorando-. No quiero perder la persona que me ha apoyado y me a ayudado durante 4 meces.- termine diciendo.

Me miraron todos sorprendidos, solo que en el caso de Riven me miro con ternura. El sabía todo por eso quería estar con él. Me comprendía y apoyaba.

-Pero eso aún no explica porque no se aleja de ti.- dijo Mike.

-No la dejo sola porque no quiero que pase por la misma soledad que yo.- dijo Riven.

-¿Por qué pasaste vos?- le pregunto Julio.

-Mi madre me abandono cuando yo tenía 3 años. A mi padre lo mataron por un ajuste de cuentas... estuve viviendo en las calles durante 2 años, hasta que conocí a los padres de un amigo, al cual considero mi hermano.- dijo él.

Sabía que se refería a Helia. Él y Riven siempre se llevaron bien por lo que he visto. Pero también sabía que en parte era mentira lo que había dicho.

-Creo que debí haber cerrado la boca.- dijo Julio arrepentido.

-No te sientas mal- dije.

Me acerque a él y lo abracé con fuerzas. No podía enojarme con él. Solo me molestaba el hecho de que hablara de manera posesiva sobre mi.

-¿Me estas perdonando?-pregunto correspondiendo al abrazo.

-Te perdono... Solo no lo vuelvas a hacer.- le dije.

-Te lo juro.- dijo Julio antes de darme un beso en la mejilla y caminar junto a Mike a la puerta.

-¿Ya se tienen que ir?- les pregunte con un tono triste.

-Mañana venimos si podemos.- dijo Mike.

Se fueron. Mire la puerta unos segundos.

-Creo que te debo una disculpa- dijo Riven tomándome de la cintura.

-Y una muy grande.- dije seria.

-Perdón... Pero me sacó de quicio el hecho de que me digiera que no me iba a permitir estar cerca de ti.- dijo.

Parecía realmente arrepentido, y siendo sincera no me podía enojar con él.

-Estás perdonado.- dije abrazándolo por el cuello.

-Te prometo no ser tan rudo la próxima vez.- dijo él besándome el cuello.

-No me muerdas esta vez.- le murmure al oído.

-No lo voy a hacer...- dijo él en un susurro.

Dejo de besar mi cuello y me beso dulcemente los labios. Yo sabía lo que Riven quería hacer, pero también sabía que no lo iba a hacer a menos que yo este realmente preparada.

Me recostó en el sillón y me miro a los ojos.

-No te voy a obligar a nada...- me dijo con ternura.

No le respondí, solo lo abracé fuertemente por el cuello ocultando mi cabeza en su pecho.

-Creo que si te hago algo como esto- dijo llevando su mano izquierda a mi muslo derecho-, tu madre, Samanta y tus primos me comen vivo.- dijo mientras lo empezaba a acariciar.

Solté un suspiro al sentir sus caricias en esa zona de mi cuerpo.

La verdad es que no había tenido la misma reacción cuando Jared lo hacía. Capaz que mi cuerpo y mi cerebro me estaban intentando de decir que él quería hacer eso nada más conmigo y por eso no reaccionaba de la misma forma.

-Creo que te gusta que te toque aquí.- dijo apretándome el muslo con algo de fuerza.

-S-si- dije entrecortadamente debido a las sensaciones que enviaba por todo mi cuerpo.

Sonrió y mordió suavemente el lóbulo de mi oído, lo que hizo que gimiera por lo bajo.

-Me encanta saber las reacciones de tu cuerpo cada vez que te toco.- dijo con una leve risita.

Me reí con él.

Sentí que se abría la puerta, y me tensé en ese mismo instante pensando que Kulio y Mike se habían olvidado de algo. Pero casi me viene un ataque cuando vi a mi padre parado en ella.

Me sonroje a más no poder, pero era por la vergüenza que sentí cuando vio que Riven se encontraba arriba de mi de igual forma a como nos encontró Stella aquella vez.

-Papá...- dije sin creerlo.

-Te dejo sola casi 5 meces y me encuentro con esto- dijo él bastante enojado.

Riven se levantó como flecha y se quedó parado al lado del otro sillón. Me miro con ojos arrepentidos, era como si supiera que mi padre me iba a matar cuando él se fuera.

-Puedo explicarlo...- le dije en un intento de que me escuchara.

-No quiero escuchar nada...- me dijo firme y serio.

Sabía que no iba a escuchar, sabía que no iba a prestarme atención. No quería que mi padre se llevara una mala imagen de Riven pero al parecer no pude evitarlo.

-Quiero que te vayas...- le dijo mi padre a Riven.

-Claro señor...- dijo Riven antes de mirarme muy arrepentido.

Lo mire con tristeza. Necesitaba que estuviera a mi lado.

Riven salió y mi padre cerró la puerta un minuto después.

-¿En qué estabas pensando?...- me dijo casi en un grito.

-Yo... Yo...- dije incoherentemente.

No sabía que decirle. No sabía cómo se lo iba a tomar mi padre el hecho de que tuviera novio. Estaba completamente segura de que odiaba a Riven pero no podía borrar su primera impresión respecto a él.

-Ve a tu cuarto... Estas castigada... No vas a salir de esta casa hasta que yo diga lo contrario.- dijo de forma directa.

No respondí, solo hice lo que dijo. No quería dejar de ver a Riven o a mi madre solo porque él lo diga. No podía estar lejos de mi madre ahora que sabía que estaba viva. No podía ni quería.

Subí a mi cuarto y llame a Samanta para contarle lo que acababa de pasar.

-H-hola Sam- dije cuando contesto.

-Hola... ¿Qué te pasa?- me pregunto ella preocupada.

-Mi padre me encontró con Riven- le dije mientras me tiraba a la cama.

-¡¿Qué!?- pregunto ella en un grito.

Ella sabía cómo era mi padre en estos aspectos, y por eso se notaba que estaba con el miedo a flor de piel. Estaba casi segura que saltó del lugar en donde estaba sentada u acostada.

-Que mi padre me encontró con Riven mientras nos besábamos...- dije mientras dejaba que las lágrimas corrieran libremente por mis mejillas que se encontraban rojas.

-¿Ya llego tu madre?- me pregunto algo esperanzada.

-No... Mi madre está hablando con mi Tía Sonya...- le dije.

-Creo que vas a estar unas cuantas horas encerrada en tu habitación.- dijo ella.

-Para peor no deja que nadie entre, sino te decía que vengas...- dije.

-Que mal... Pero, ¿qué hace por acá?- pregunto.

La verdad es que no había pensado en eso.

-No lo sé...- le dije.

-Bueno... Te dejo en un rato te llamo... Lo que pasa es que tengo que ayudar a mi hermana con la comida y todo eso.- dijo ella.

-No importa... Besos, hablamos en un rato...- le dije antes de colgar.

Prendí la radio y puse un disco de Winx Band y comencé a cantar.

-''Me ciento en el pasado
Y voy un viaje así mi futuro
Quien verdaderamente soy
Un día comprenderé

Ya cuenta me la historia de un reino
Y una niña y
De una princesa que no sabe
Donde esta el mundo
Que ha dejado

Y que será
De mi vida ahora
Nada va a ser lo mismo
En las páginas de mi destino
Escribiré el final
Feliz que quiero yo

Dime ese mundo
Donde esta
Sigue esa voz dentro de ti

Dime ese mundo
Donde esta
Sigue esa voz dentro de ti.
''

Me hacía sentir bien las canciones de esta banda, me tranquilizaban. Paso a la siguiente.

-''Pronto estarás
Ya lo verás
Junto a mí...

Winx, pon tu mano junto a mí
Y así crecerá el poder
El poder que nos dará victoria

Winx, tu sonrisa encantará,
todo lo iluminará,
y muy juntos volaremos alto

Pronto estarás
Ya lo verás
Junto a mí...

Con la magia resplandece el cielo
La aventura está por comenzar
Lo verás...

En las nubes no hay espacio ni tiempo
Disfruto más la vida con la imaginación
Todo yo lo puedo

Winx,
pon tu mano junto a mí
Y así crecerá el poder
El poder que nos dará victoria

Winx, nuestro grupo es el mejor
La amistad ya nos unió
Sólo podemos vencer
Lo haremos

Winx, el mágico Winx
en el cielo verás

un rayo de luz brillar,
Bajo el signo de Winx.
''

-Como me gustaría que mi mundo fuera como el que ellas describen- pensé.

-''Winx, las chicas del Club Winx...
Amigas y además,
tan unidas, verás,
somos las mejores es Club Winx

Winx, las chicas del club winx...
amigas y además tan unidas verás, el grupo ganará,
las chicas del club winx,
felices siempre estarán
que hacia el cielo volar.

¡Es mágico sentir que es nuestro Club Winx!.''

-Cuando va a ser el día en que me deje hacer mi vida...- murmure.

Dejé cantar, solo deje que la música llenara cada parte de mi ser. Hasta que caí dormida.

*Sueño*

Veía a la gente de la mudanza ir de un lado a otro llevándose los muebles y cajas con objetos de mucho valor de mi padre.

-¿Cuándo va a ser el día que nos quedemos en un lugar por más de 1 año?- me pregunte a mí misma en un pensamiento.

Suspire y entre a la parte trasera del coche de mi padre, colocándome los auriculares para encerrarme en mi mundo.

-Creo que voy a escuchar ''Oyendo Mi Canción Comprenderás'' de Winx Band...- pensé.

Puse la canción y comencé a relajarme.

-''El amor no es como un juego,
Tal vez un día lo entenderás,
Ya que cuando me besas solo frío siento en ti...

Muchas palabras tiene el corazón guardadas,
No, no, no es fácil quererte a ti.

Me pierdo entre recuerdos,
Tu sonrisa y lágrimas,
Si miro en tus ojos, yo no sé a dónde estás.

No dejes que se acabe,
Ahora abre tu puerta,
oh, todo será inútil ya...

Tú dime cuando acabara, de vivir a la mitad,
Me agarras, me dejas y luego que va a pasar,
Esta vez no depares pues mi vida es rock and roll,
Oyendo mi canción comprenderás,
Donde está el amor y tal vez será...

Deja de jugar y ahora hazme sentir así,
Soy para ti importante, como tú eres para mí,
y digo ahora basta se acaba ya la fiesta,
Voy a pensar mucho más en mí...

Tú dime cuando acabara, de vivir a la mitad,
me agarras, me dejas y luego que va a pasar,
Esta vez no depares pues mi vida es rock and roll,
Oyendo mi canción comprenderás,
Donde está el amor y tal vez será...''

Me deje llevar por la música y la melodía de esa canción.''

Me desperté al sentir la puerta de mi habitación abrirse.

-¿Quién es?- pregunte con la voz adormilada.

-Soy yo Musa...- dijo mi madre.

-¿Cómo entraste?- le pregunte.

-Por la puerta principal... Riven me contó lo que sucedió- dijo ella sentándose en la cama.

-Lo más probable es que este organizando la mudanza para otro lugar...- dije al borde del llanto.

-Musa...- dijo.

-No quiero irme... No quiero dejar a Riven... No me quiero alejar de mis amigos... No quiero estar separada de ti otra vez...- dije llorando.

No lo podía evitar... Me sentía bacía por dentro de tan solo saber que eso iba a ocurrir.

-No voy a dejar que te vayas... No voy a dejarte sola... Ni yo, ni Riven...- dijo ella pasando sus manos por mis mejillas intentando de secar las lágrimas que no dejaban de salir de mis ojos.

La mire con los ojos vidriosos y la abracé con fuerza... Miedo sentía al pensar que iba a estar lejos de todos ellos, de mi vida...

-No me quiero ir... No quiero...- dije mientras lloraba cada vez más fuerte.

Y yo que pensaba que Darcy y Jared eran un problema.

En eso oigo que la puerta de mi cuarto se abre.

-¿Mariko?- pregunto mi padre sorprendido.

-Si, soy yo Ho-Boe...- dijo ella mientras dejaba de abrazarme.

-¿Cómo es posible que sigas viva?- pregunto mi padre.

-Yo desaparecí durante 10 años... Nunca se dijo que estaba muerta...- dijo ella.

-¿Qué haces aquí?- le pregunto ignorando lo que había dicho ella antes.

-Vine a estar con mi hija... y a que me des la patria potestad de ella.- dijo ella.

La miro sorprendido, pero serio a la vez.

-¿En serio crees que voy a dejar que te quedes con Musa?- le pregunto él firme.

-Si... Si no te voy a demandar por abandono y yo si tengo pruebas de que la dejaste y te fuiste con otra- le dijo mi madre con su voz suave.

Sabía que mi madre iba a luchar para que me quedara con ella. No se iba a dar por vencida.

-¿Quién te lo dijo?- pregunto él.

-Me lo contó mi hija cuando decidí volver- le dijo.

De una forma u otra se lo había dicho cuando le dije que se casó con otra.

-Pero...- dijo.

No tenía nada a favor mi padre.

-Te voy a pedir por favor que te vallas de la casa...- le dijo mi madre.

-Esta es mi casa.- dijo él.

-La casa es de quien la habita, y no vives en ella...- dijo mi madre.

No dijo nada más, solamente salió por la puerta.

-Creo que vas a precisar un abogado.- le dije con una risita.

-Si... ¿Conoces alguno?- dijo ella siguiéndome el juego.

Nos reímos juntas. Extrañaba estar de esta forma con ella.

-Creo que tienes que dormir un rato más...-dijo ella.

-¿Qué hora es?- le pregunte.

-Son las... 02:15 a.m.- dijo.

Me sorprendí al escuchar la hora.

-En ese caso, buenas noches...- le dije cuando me volví a acostar.

-¿Te vas a dormir con la ropa puesta?- me pregunto.

En ese instante caí en la cuenta de que no me había quitado la ropa.

-No me di cuenta...-le dije cuando comencé a quitarme la camisa.

Cuando termine de cambiarme de ropa, me acosté dispuesta a dormir un rato.

-Buenas noches...- dijo antes de salir de mi cuarto.

Cerré los ojos e intente de recordar alguna canción para poder dormirme.

No... Nada. No hubo forma de dormirme.

Me pare y salí del cuarto.

-¿Mamá?- le pregunte.

-¿Si, cariño?- dijo ella.

-¿Me puedes cantar para que duerma?- le pregunte con la mirada baja.

Tenía vergüenza.

-Por supuesto.- dijo ella mientras iba a mi habitación.

Me acosté y ella se acostó a mi lado.

-¿Qué quieres que canté?- me pregunto.

-No sé...- le respondí.

-¿Qué tal ''En Esta Noche De Luna''?- me pregunto.

-Me parece bien...- le dije con una leve sonrisa.

-''Na na na na na

Un vacío en mi interior
que ya nada podrá llenar
tú te fuiste y mi alma no, nunca se podrá curar.

Nada silencioso oye tu voz
susurrándome
y ahora que se fue
ya no estás aquí
ya nada tiene sentido en mi

Un río alado es mi corazón
y sola estoy,
o, sola estoy.

Un gran océano hay sobre mí,
y nada azul,
si ya estoy sin ti.

Luna y estrellas no veré más,
oh no no no
Luna y estrellas no veré más
''.

Termino de cantar y me beso la frente.

-Espero que ahora si puedas dormir...- dijo cuándo se salió de mi cuarto.

Cerré los ojos y caí en un sueño profundo...

Me desperté al sentir los rayos del sol sobre mi cara.

-Ah...- suspire y me levante.

Me dirigí al baño para poder despertarme del todo.

-''Voy a tener que pensar cómo explicarle a Mike y a Julio el conflicto que tuve con mi padre anoche...''- pensé cuando termine.

Me dirigí a mi cuarto para poder vestirme cuando vi que mi madre lo estaba ordenando. Por una parte me sentía alegre pero por el otro lado estaba un poco ofendida conmigo misma por dejar que mi madre ordene el desorden que hay en mi cuarto por mi vagancia.

-No tienes por qué ordenar mi desorden.- le dije.

-Quise hacerlo...- dijo-. Ya te prepare el desayuno- termino diciendo.

-Bueno... Pero antes de desayunar me gustaría vestirme...- le dije entre risas.

Ella solo me miro de arriba abajo para notar que estaba solo con una toalla cubriendo mi cuerpo. Sonrió y salió del cuarto para que pudiera vestirme más tranquila.

Una vez que termine de vestirme baje a la cocina.

-Eso se ve rico...- le dije cuando me senté a comer.

-Espero que te guste- dijo con una sonrisa.

Cuando probé su comida casi me desmayo. Hacía años que no comía comida preparada por ella y me había olvidado del esquicito sabor de la misma.

-¡Esta bien rico!- le dije.

-Me alegra que te siga gustando mi comida.- dijo ella con su tono de voz bien suave.

-¿Qué paso anoche después de que me dormí?- le pregunte preocupada.

-Hable con tu padre... y me contó algo que me sorprendió mucho.- dijo ella seria.

Me helé en ese momento. ¿Le habrá dicho lo que vio entre Riven y yo? Bien, ahora sí podría irme despidiendo de la persona que más amó en el mundo.

-¿Qué te dijo?- le pregunte con miedo.

-Me dijo que Riven estaba tocando zonas de tu cuerpo que no debía... Y tu estabas disfrutándolo...- me dijo mientras clavaba su mirada en mi.

-No era mi intención defraudarte.- le dije bajando la mirada.

-¿Defraudarme?... Solo quiero que cuando vayan a hacerlo se encierren en tu habitación para tener un poco de privacidad.- dijo ella.

-¿No vas a castigarme?- le pregunte sorprendida.

-¿Por qué tendría que hacerlo?- me pregunto confusa.

-Porque hice algo que estaba mal...- le dije con una risita.

Ella me miro de una manera tierna. No entendía su reacción.

-No está mal el hecho de que quieras hacerlo con él... Solo el lugar... Ahí cualquier persona los podría ver lo están haciendo...- dijo ella caminando hacia mi.

Me reí ante su comentario. Simplemente era increíble la forma en que ella comprendía todo lo que me pasaba.

-¡Ah!...- dijo ella.

-¿Qué pasa?- le pregunte.

-Te quiero mostrar algo que vi aquí cuando estabas dormida.- dijo mientras empezó a caminar hacia las escaleras.

Me hizo una seña para que la siguiera y así lo hice. Tenía curiosidad de saber qué había encontrado mi madre en esta casa.

-¿Qué me quieres mostrar?- le pregunte.

-Esto...- dijo abriendo la puerta.

Abrió la puerta dejando ver el piano que ella tocaba cundo yo era chica. Mis ojos se llenaron de lágrimas al verlo pero pude contenerlas… No pensé nunca en la posibilidad de que mi padre siguiese conservando el piano blanco de cola.

-Creí que lo había tirado...- dije sin poder creerlo.

-Antes de irse me dijo que te digiera en donde estaba...- dijo mientras se sentaba y lo abría.

Me traía muchos recuerdos... Canciones y melodías que ella tocaba para tranquilizarme. Un de las tantas lágrimas que había logrado detener se deslizo por mi mejilla hasta caer al piso. Esto era demasiado para mí, siempre quise saber dónde estaba y después de 10 años lo volvía a ver tal y como lo recordaba.

-¿Quieres tocarlo?- me pregunto ella con una sonrisa.

-No me acuerdo casi nada...- le dije sentándome a su lado.

-Solo déjate llevar por el sonido y vas a ver que te va a salir naturalmente...- me dijo ella.

Hice lo que me dijo. Solo me deje llevar por el sonido que emitía el piano cada vez que apretaba una tecla. Estaba tocando una canción de cuna que ella me tocaba cuando tenía alrededor de 5 años...

Cuando termine de tocar ella me miro a los ojos con ternura infinita.

-¿Cómo es posible que te sigas acordando de esa canción?- me pregunto.

-Yo recuerdo todas las canciones que vos tocabas y cantabas para mi.- le dije con una sonrisa nostálgica.

Me devolvió la sonrisa. Tenía ganas de ocultarme en su pecho y llorar como tantas veces había hecho. En ese momento tocaron la puerta. Baje las escaleras y fui a abrir.

-¡Hola!- le dije a Riven.

-¿Cómo estás?- me pregunto preocupado.

-Bien...- le dije con una sonrisa.

No respondió, solo me miro a los con ternura y preocupación. Y lo entendía perfectamente.

-Siento lo de ayer- dijo después de un rato.

-No importa... Mi madre ya le dejo muy en claro los puntos...- dije al recordar las palabras que ella le había dicho de forma directa.

Tomo mi rostro en sus manos y me beso de forma suave. Intentaba de comprender su reacción... Estaba claro que estaba preocupado, que no quería que por ''su'' culpa me encierren en esta casa.

-¿No estas enojada conmigo?- me pregunto.

-No... No lo estoy...- le dije sonrojada.

-Bueno en ese caso... ¿Por qué no vamos a mi casa que Tecna y Layla te quieren ver?- me propuso.

Me puso muy feliz saber eso. Quería verlas a ellas y a todos. No había duda de que iba a ir con él a su casa… eso me emociono más que el resto de todas las cosas… ¡Iba a conocer la casa de Riven!

-Claro... Deja que le pregunte a mi madre...- dije.

-Ve, no hay problema...- me dijo ella.

No me había dado cuenta que se encontraba a mi lado. Sonreí en cuanto contesto.

-Gracias...- le dije antes de abrazarla.

Salimos de casa y vi una moto. Me tensé un momento y mordí mi labio inferior.

-¿En eso vamos a ir?- le pregunte cuando me entregó un casco.

La verdad es que había tenido una muy mala experiencia con Sam en una moto y no quería volver a repetirlo.

-Si...- dijo mientras se reía y tomaba el otro.

Me ayudo a subirme. Hacía tiempo que no me subía a una.

-¿Te dan miedo las motos?- me pregunto cuando prendió el motor.

-Algo...- le respondí.

-Agárrate fuerte de mi.- dijo antes de empezar a andar.

Lo abracé fuertemente cuando empezamos a andar.

-¿Por qué te dan miedo?- me pregunto.

-Porque hace 2 años me subí a una con Sam y chocamos contra un poste de luz...- le dije.

Oculté mi rostro en su espalda. No me gustaba que la gente supiera de mis miedos.

-¿Cómo hicieron para llevárselo puesto?- me pregunto entre serio y divertido.

-No lo sé...- le respondí sinceramente.

Cuando llegamos a su casa, la mire embelesada ante el tamaño de la misma.

-Creí que cuando dijiste casa te referías a una como la mía y no una tres veces más grande.- le dije cuando baje de la moto.

-A Stella le gustan las casas grandes...- dijo.

Me quise reír pero vi a las chicas correr hacia mi.

-Ya te habíamos extrañado...- dijo Bloom cuando Stella me estaba arrastrando para entrar.

-¡No la maten!- oí como grito Riven.

-¡No lo haremos!...- dijo Layla.

Me llevaron escaleras arriba y me metieron a una habitación. Me daban un poco de miedo en algunos casos ellas, pero sabía que no iban a lastimar.

-Cuéntanos todo...- dijo Stella saltando de un lado a otro.

-¿Contarles qué?- le pregunte mientras las miraba confusa.

-Lo que sucedió anoche con Riven, obviamente.- dijo Tecna sentándose en el suelo.

Me sonroje e intente irme pero Bloom había cerrado la puerta. ¡Mierda! Quería evitar hablar sobre el tema pero al parecer a ninguna de ellas le interesaba en absoluto mi opinión sobre eso. Realmente quería llorar.

-¡Me quiero ir!- le grite.

-Ah. No seas mala y cuéntanos.- me dijo Layla.

Resople molesta. ¡¿Cómo les iba a contar algo que me daba vergüenza de solo pensarlo?! Eran realmente chusmas ellas.

-¿Por qué quieren saberlo?- les pregunte.

Si tenía que contarles, quería saber porque... aunque sea una mentira.

-Porque queremos saber por que cuando Riven volvió a casa casi rompe todo...- dijo Flora.

-Me... Me...- no complete la frase.

-Vamos... No tengas vergüenza... Puedes confiar en nosotras...- me dijo Roxy.

-Él y yo estábamos en la misma situación que nos encontraste Stella...- le dije.

-¡¿Lo hicieron!?- gritaron todas a la misma vez.

-No, no... Apareció mi padre y nos encontró así y luego lo sacó de la casa...- les dije.

-¡Que persona más inoportuna!- grito Stella.

-Stella, yo aún no he superado lo que me hizo Jared...- le dije con la vista baja.

Sentí la mirada de todas sobre mi y quise soltar las lágrimas en ese preciso momento. Lo que había hecho Jared no era algo que se olvidara de la noche a la mañana.

-Lo vas a superar...- me dijo Flora.

-Eso espero...- murmure.

Levante la mirada y vi que Roxy se acercaba a mi. Levantó un poco mi rostro y observo fijamente mi cuello... Especialmente la zona donde Riven me había mordido.

-¿Qué te paso en el cuello?- me pregunto Roxy.

-Riven me mordió...- le dije.

-Sabía que iba a hacer lo mismo.- dijo Roxy enojada.

Sabía a lo que se refería pero no creí que realmente se fuese a enojar. Al parecer no quería que por ninguna razón, sea cual sea, Riven acerque sus colmillos a mi cuello o a cualquier parte de mi cuerpo en realidad.

-Lo hizo inconscientemente...- dije para defenderlo.

-Inconsciente o no te lastimo...- dijo Tecna.

-Por eso mismo dije que no debía acercarse a ti...- dijo Roxy.

-¿Bebió de tu sangre?- me pregunto Bloom.

-No...- le respondí-. Solo me mordió... Yo pensé que se iba a alimentar de mi pero se alejó rápidamente de mi cuando olió la sangre en esa zona de mi cuerpo.- le dije.

-Él no es capaz de lastimarla Roxy...- le dijo Layla.

-Aún no puedo creer como hace para estar cerca de vos sabiendo que te puede matar en menos tiempo del que ocupas para respirar.- dijo Roxy en un suspiro.

-Creo que el deseo de protegerla de todo, incluso de si mismo, es más fuerte que el impulso animal.- le dijo Bloom.

Me quede estática cuando Bloom dijo eso. Sabía que él daría su vida inmortal por protegerme, pero no sabía que le costaba contenerse a morderme cada vez más. Me sentí muy apenada al oír eso y no pude evitar ponerme un poco triste.

-Nosotras también la vamos a proteger a pesar de el riesgo...- dijeron Layla y Tecna al mismo tiempo.

-Todas la protegeremos a pesar del riesgo o del lugar...- dijo Flora.

-Bueno, pero ahora hay que salir y disfrutar del paisaje.- dijo Stella.

-Pero...- fue lo único que pude decir ya que Stella me saco de ese cuarto para meterme a otro.

-Hay que cambiarte de ropa...- dijo ella mientras comenzaba a quitarme la camisa azul que llevaba puesta.

-¡No crees que soy capaz de desvestirme sola!- le grite.

No respondió, solo me termino de desvestir y me colocó una bata de seda, para después sentarme en una silla y empezar a lavarme el cabello.

-¡STELLA!- grite.

-¡¿QUIERES CALLARTE?! ¡NO TE ESTOY MATANDO, NI NADA PARECIDO!- me respondió en un grito que casi me deja sorda.

Me enoje por lo que dijo. Está bien, no me estara matando pero que me estaba tratando como una nena chica, lo estaba haciendo. Vi que el resto entraba a la habitación y observaban a Stella con un poco de asombro pero sabía que estaban de acuerdo con lo que ella estaba haciendo.

-Tecna ve pintándole las uñas de los pies y Layla la de las manos.- le dijo.

-En eso estamos.- dijeron antes de agarrar mi pie izquierdo y mi mano derecha para empezar a darle un tratamiento de pedicura y manicura.

-Flora ve y dile a los chicos que vamos a salir...- le dijo Stella.

-Entendido.- dijo Flora antes de salir.

-Roxy termina de enjuagarle el pelo que voy a elegirle la ropa con Bloom..- dijo Stella.

-Claro..- dijo antes de ponerse a trabajar en mi cabeza.

-¿Qué hice para que me estén dándome tantos tratamientos?- le pregunte.

-Ella es así...- dijo Tecna cambiando de pie.

Suspire. No podía discutir con Stella porque iba a ser lo mismo que la nada. Por alguna razón supe que iba a ser así toda la vida conmigo, a menos que salga corriendo o estuviera junto a Riven o Sam.

-Termine...- dijo Roxy sentándose a mi lado.

Deje que Layla me tomara la mano izquierda.

-''Creo que me podría a acostumbrarme a esto...''- pensé.

Claro que me podría acostumbrar pero no soportaría estar tanto tiempo con Stella, es demasiado imperativa.

-La ropa ya esta seleccionada.- dijo Stella.

En eso siento que la puerta se abre. Supuse que era Flora por lo cual ni siquiera pregunte quien era.

-Ya se están aprontando.- dijo Flora.

-Bien...- dijo Stella antes de empezar a cepillarme el cabello.

-¿Vamos a salir o a ir a una boda?- le pregunte con una risita.

-No se tiene por que ir a un evento importante para verse bien...- dijo Stella.

-Listo..- dijeron Layla y Tecna al unisono.

Me mire las manos y no lo podía creer. Layla me las había pintado de un color negro con rayas verdes fluorescentes en diagonal.

-Quedaron muy lindas.- dije.

-Termine...- dijo Tecna.

Mire mis pies. Tecna me las había pintado de rojo sangre las uñas.

-Tira la cabeza para atrás.- me dijo Stella.

Así lo hice para facilitarle el trabajo. Quería que terminara rápido lo que sea que me estaba haciendo en la cabeza. Me hizo una cola de caballo bien alta y la ató con un listón rojo.

-Listo... La primera fase completada. Ahora a la segunda.- dijo Stella.

Me levanto y me llevo a el lugar donde estaba la ropa que me iba a poner.

-Te va a encantar...- dijo ella antes de abrir la puerta.

Casi me muero cuando vi el atuendo que ella y Bloom habían elegido para mi. Era un vestido rojo que me llegaba a mitad de muslo, con escote en V y con voleados en la parte de abajo. Unas botas de cuero negras de taco corrido que se prende por atrás. Y una chaqueta negra de manga ¾ .

-Es hermoso...- dije impactada.

-Eres afortunada... Ninguna de nosotras lo a usado. Así que considéralo un regalo de nuestra parte..- dijo Stella antes de irse para que me pueda vestir.

Me quite la bata que llevaba puesta para comenzar a vestirme.

Una vez lista, abrí la puerta y salí para dirigirme a el lugar donde estaban ellas.

-Segunda fase completa... Ahora la última...- dijo Stella antes de tomar mi muñeca derecha y entrar a otra habitación.

Me sentó frente a un espejo y comenzó a maquillarme. Dios... ¿era necesario todo esto?

-Flora, Bloom... me pasan la caja con mis joyas...- le dijo cuando me estaba poniendo brillo en los labios.

-Claro...- le dijeron.

Le trajeron la caja y Stella saco un collar de oro blanco con un dije en forma de de paloma, un anillo de plata con una esmeralda coronándolo.

-Creo que se hace tarde Stella...- dijo Flora.

Stella solo suspiro y se alejo de mi. Tenía miedo de abrir los ojos.

-¡AHHH! ¡QUEDASTE PRECIOSA!- gritaron todas.

-¿En serio?- pregunte.

Abrí los ojos de manera lenta y no me reconocí a mi misma. Parecía otra persona.

-¿Esa soy yo?- pregunte sin poder creerlo.

-Si... ¡Y USTEDES DECIAN QUE LA IBA A DEJAR MAL!- les grito Stella al resto.

-Ya, ya... Nos tenemos que cambiar rápido de ropa para salir...- dijo Layla.

-¿Me traes ropa?, porque me voy a quedar por si ellos llegan.- les dijo Tecna.

-Claro...- dijo Layla.

Salieron todas del cuarto.

-Se esmeraron en mi...-le dije a Tecna.

-Stella le quiere dar una sorpresa a Riven.- dijo ella.

-¿Sorpresa?- repetí confundida.

-No sé bien lo que planea hacer, pero echanos la culpa a nosotras si te dice algo...- dijo.

-Gracias, pero no tengo porque echarle la culpa a nadie.- dije.

No pensaba echarle la culpa ni a Stella ni a ninguna de ellas. Solo que de alguna manera me daba mala espina todo el tema de la ''sorpresa'' que quiería darle Stella a Riven.

-Listo... Aquí tienes tu ropa Tecna...- dijo Layla.

-Gracias.- dijo cuando se empezó a desvestir.

Una vez que se termino de cambiar salimos.

-¿El resto?- le pregunte a Layla.

-No sé.-dijo Layla como respuesta.

-A lo mejor ya están afuera esperándonos con los chicos.- dijo Tecna.

Estábamos por salir cuando apareció Stella.

-Listo...- dijo ella.

-Ya se habían tardado...- le dijo Layla.

-La perfección toma tiempo, querida.- le dijo.

Salimos y estaban ellos esperándonos en la entrada.

-¿Ya nos podemos ir?- pregunto algo irritado Riven.

-Si...- dijo Stella.

Cada una se subió a la moto de su respectiva pareja.

-¡Nos vemos haya!- grito Bloom.

-Nos va...- empezó a decir pero se callo.

-¿Qué pasa?- le pregunte.

Me miro de arriba a abajo y me sentí cohibida ante su mirada. Me mire a mi misma para ver si estaba mal vestida pero no... Stella se había encargado de arreglarme entera y ella tenía un muy buen gusto para todo en cuanto a moda se tratara.

-¿Tan mal estoy?- le pregunte en un tono triste.

No me respondió, solo se acercó a mi como si fuera un cazador y yo fuera la presa.

-Y yo que creí que no podrías ser más deseable.- dijo cuando me tomo por la cintura.

-¿Q-qué?- le pregunte tartamudeando.

Me acercó a él y me hizo ocultar mi cabeza en su pecho.

-Creo que esta vez lo voy a dejar pasar...- murmuro en mi oído.

-No... No entiendo...- dije.

-Stella no te dijo nada, ¿cierto?- me dijo mientras besaba mi cuello.

-¿De-decirme qué?- le pregunte nerviosa.

Él solo soltó una risita... Bien... ¿De que se trataba todo esto?.

-Ella quiere que tu y yo tengamos...- dijo con voz suave.

Así que de eso se trataba la sorpresa. Ahora sabía por qué Tecna dijo que le echara la culpa a ellas en cualquier caso.

-Riven...- murmure con algo de miedo.

Él me tomo en brazos y entro a la casa. Me beso de forma apasionada mientras me pegaba más a su cuerpo.

Tenía miedo, y mucho... No sabía si iba a poder contener el instinto, no sabía si iba a perder la razón y matarme.

-Te quiero Musa...- murmuro en mi oído antes de morder el lóbulo de este.

-Riven... Detente, por favor...- le pedí al borde de el llanto.

No quería que hiciera esto y después me dejara. No quería que él lo hiciera por placer propio.

-No te haré daño Musa...- dijo antes de colocarme en el sillón.

-Por favor... No lo hagas...- le rogué soltando un par de lágrimas.

Él pareció volver a sí y me miro aterrorizado.

-Musa... Yo lo siento... Lo siento de verdad, no quería hacer esto pero es que verte con este vestido me impulso a hacerlo... Te juro no volver a tocarte...- dijo parándose del sillón y alejarse de forma rápida de mi.

-Riven...- murmure dolida.

No quería que él dejara de tocarme. Solo quería que fuera más lento. Que me enseñara con amor, con dulzura y despacio.

Deje que las lágrimas recorrieran libremente por mis mejillas rojas.

-Musa...- dijo acercándose a mi.

Me pare y corrí a la puerta, pero él fue más rápido y tomo mi muñeca izquierda.

-No... No te vallas... Por favor...- dijo mientras me jalaba delicadamente hacia él para rodearme con sus fríos y fuertes brazos, y ocultar su rostro en mi cuello.

-''Riven...''- pensé mientras colocaba mi mano derecha en su nuca.

-No me dejes... No quise hacerlo de verdad... No quiero perder lo más importante en mi vida...- dijo con voz rota y baja.

Levanto la vista y tenía los ojos vidriosos, parecía que estaba llorando.

-Nunca te voy a dejar...- le jure antes de unir nuestros labios en un suave y tierno beso.

Se separo de mis labios y coloco su frente sobre la mía.

-Vamos que deben de estar esperándonos.- dijo.

-Primero quiero ir al baño...- le dije.

-Bueno... es la puerta esa...- dijo señalándola.

Me metí en el baño y me lave la cara. Me mire en el espejo y note que no se había corrido el maquillaje a pesar del llanto.

-''Creo que Stella ya sabía que esto iba a pasar...''- pensé.

Suspire y salí. Debía ir rápido junto a Riven para alcanzar al resto.

-Listo nos podemos ir...- dije pero no había nadie.

-¿Riven...?- murmure con miedo.

Nada. No se oía nada en la casa.

-No hay nadie que te salve...- murmuro una voz masculina a mis espaldas.

Me helé... No podía ser.

-¿Ja-jared?- pregunte con miedo.

Mucho miedo. Imágenes horribles cruzaron por mi cabeza en ese momento y no pude evitar sollozar de manera silenciosa ante ellas.

-Veo que aún me recuerdas...- dijo con una risita.

Me dio vuelta y me beso de forma brusca. Me mordió el labio inferior haciendo que yo gimiera de dolor y él soltara una risita.

-No sabes lo que te espera...- dijo antes de tirarme de forma rápida y brusca al sillón.

Se colocó sobre mi y cubrió toda vía de escape. Me comenzó a tocar los muslos y empezó a quitarme el vestido para dejarme simplemente con la ropa interior. Él acerco su boca mi cuello y lo mordió clavando sus colmillos en el.

-¡RIVEN!... ¡ALGUIEN QUE ME AYUDE!... ¡POR FAVOR, AYUDA!- grite con todo el aire que tenía.

Muy en el fondo sabía que era lo mismo que la nada. No había nadie cerca que pueda ayudarme o oírme.

-Nadie te oye... Nadie te salvara de tu muerte- dijo cuando dejo de morder mi cuello por unos segundos.

Después de hablar volvió a morder mi cuello, pero esta vez bebió más... Estaba mareada, las cosas no dejaban de girar a mi alrededor... Era mi fin... Y no lo iba a poder evitar.

-¡DEJALA EN PAZ!- gritaron unas voces femeninas.

-''Tecna... Layla...''- pensé antes de perder la conciencia.

.-.-.

Desperté y no reconocí el lugar.

-''¿Dónde estoy?''- pensé.

Se abrió la puerta dejando ver a un chico. Creía que era Riven pero debido al mareo que tenía no podía reconocerlo con claridad.

-Musa...- dijo él antes de correr y abrazarme.

-¿Riven?- le pregunte.

-Si Musa... Soy yo...- dijo él.

-¿Dónde estoy?- le pregunte.

-Estas en el hospital... Jared casi te mata de no ser porque Tecna se había olvidado de algo- dijo él en un tono triste.

Ahí empecé a recordar lo que había pasado.

-¿A dónde te habías ido?- le pregunte.

-Vino tu madre y salí a hablar con ella cuando te escuche gritar... Quise entrar pero la puerta estaba trancada y es inútil pegarle porque no sé de que material la hizo Tecna...- dijo.

-Riven...- dije e intente moverme pero me fue imposible.

-Si no hubiera salido tu...- no completo lo la frase.

Coloque mi mano en su mejilla e hice que levantara la mirada.

-¿Qué me paso?-le pregunte.

-Él bebió de tu sangre hasta dejarte inconsciente.-dijo con la voz rota y con los ojos vidriosos.

No supe que responder...

-Cuando Tecna me dejo entrar estabas llena de sangre y muy lastimada...- dijo-. Soy un peligro para ti Musa... No deberías seguir conmigo...- dijo él.

-Nunca te voy a dejar...- dije con voz baja ya que me dolía la garganta.

-Pero... Vas a acabar muerta si sigues junto a mi...- dijo.

-Correré todos los riesgos... Y de ser necesario incluso dejaré que te alimentes de mi...- le dije con una sonrisa suave.

Me de volvió la sonrisa y se acerco a mi para depositar un dulce beso en mis labios.

-Te amo... Te amo...- dijo él una y otra vez.

-Yo también te amo...- le dije.

Me sonrió y me recostó de nuevo en la cama ya que me él me había levantado para abrazarme.

-Le voy a avisar a tu madre que ya despertaste.- me dijo antes de salir de la sala.

Me recosté y cerré los ojos. A decir verdad me dolía todo el cuerpo, en especial el cuello.

-¿Cómo estas?- me pregunto mi madre acariciándome la cabeza.

-Me duele todo el cuerpo... Y me arde el cuello..- le dije.

Me miro de una manera tierna y maternal.

-Es normal después de toda la sangre que bebió de ti... Y lo de el cuello es por la fuerza que haces para hablar...- me dijo.

Me acerque como pude a ella y la abracé a pesar de el dolor que tenía en el cuerpo...

-ooo-

Bueno :D espero que les haya gustado y nos vemos en el próximo :D Beshoos!