Madre mía, cuánto tiempo sin traeros conti. No voy a poner escusas tontas, solo voy a decir que intentaré volver a actualizar el sábado que viene. Quería hacer este capítulo más largo, como meter dos en uno, pero al final el cansancio me ha ganado... Por cierto, muchísimas gracias por comentar a Hinata12Hyuga, Snow White Lu, CONEJA, Lalabi y alixmellow.
Había tardado un par de días en asimilar la información acerca de Menma y Naruto, de quienes sabía muchas cosas en ese momento. Por un lado estaba Naruto, quien era sin duda una persona bastante gentil y alegre, una de las principales razones por las que había desarrollado sentimientos por él, pero saber que en gran parte era porque negaba la realidad era un poco difícil de aceptar. Entendía que las cosas habían sido difíciles para él desde niño, probablemente mucho más de lo que se podía llegar a imaginar, pero simplemente negar todo lo que pasa nunca es la solución. Seguramente algún día eso dejará de funcionar, quizás igual que Menma él también necesitaba ayuda y ella quería ofrecérsela.
Sabía que se estaba involucrando demasiado en eso, sobre todo cuando había tardado un tiempo en autoconvencerse de que el beso en la mejilla que le dio a Menma había sido simplemente por agradecimiento y no por algo más. No se podía permitir tener sentimientos románticos por él, cuando además él también sentía algo por ella . Si llegara a adorarlo también, dudaba de poder resistir a sus sentimientos sin volverse loca de remate. Lo cual le estaba siendo difícil porque él le estaba agradando más de lo que convenía.
Por desgracia parecía que el mundo estaba en su contra totalmente, ya que mientras estaba corrigiendo un pequeño test que hizo a los niños -concentrase en su trabajo ayudaba a dejar de pensar en todo todo ese asunto durante un rato- fue interrumpida por el timbre de la casa. Más tarde había quedado con Naruto para que le enseñara la biblioteca donde tenía los libros de su abuelo y necesitaba distraerse un rato. Aunque el problema real vino cuando abrió por fin la puerta descubriendo quién había al otro lado
-¿Menma? -estaba realmente sorprendida, se había presentado sin avisar de nuevo
-Vaya, no has tardado nada en identificarme, realmente eres buena diferenciando entre Naruto y yo -dijo serio
-En realidad es bastante fácil -por alguna razón su comentario le hizo sentirse un poco orgullosa- Aún así, ¿qué haces aquí? -no es que no quisiera tenerlo allí, después de todo intentaba que fueran amigos, pero le daba miedo que se volviera a pasar algo como el otro día
-¿Eso es un vete? -Menma se cruzó de brazos y frunció su ceño - ¿Estás demasiado ocupada preparándote para Naruto?
-¿Qué? -ahora era su turno de fruncir el ceño- No es un vete, solo estaba algo sorprendida y Naruto no tiene nada que ver. -a veces era realmente difícil de tratar, aún así tenía parte parte de la culpa por preguntar de ese modo
-¿Que Naruto no tiene nada que ver? Vas a quedar con él otra vez y a pesar de lo que sabes ya lo sigues tratando igual -cada vez parecía más enfadado- ¿Qué hay sobre eso de que somos de Shion? Lo sigues mirando con los mismos ojos que antes
-¿Eso qué significa exactamente? -poco después de preguntar eso fue cuando cayó en la cuenta de algo: él quería atención y que ella le apoyara- Hay algo que quiero decirte -no sabía si debía contarle lo que tenía planeado hacer, pero la extraña calidez que le provocó su descubrimiento hizo que hablara casi de manera automática- La razón por la que trato a Naruto igual es porque lo quiero ayudar; quiero que deje de escapar y que pare de dejar todas las cosas difíciles a tu cargo. Aún no sé cómo hacerlo, solo sé que si él sigue haciendo eso ni él ni tú seréis del todo felices y quiero que sea feliz y, más importante, que tú también lo seas porque lo mereces después de tanto sufrimiento.
-Eso es ser muy ilusa, Hinata. La vida no es un cuento de hadas, nada acaba en un vivieron felices y comieron perdices. Ni siquiera vale la pena intentarlo -dijo él de manera seca
-¿Qué tiene de malo intentarlo y pensar que lo conseguirás? -se puso más seria y le miró con seguridad a los ojos- Además, tú también lo estás intentando buscar apoyo y no te rindes conmigo, por algo has venido aquí -sentía algo de vergüenza al recordarle eso
-Haz lo que quieras -soltó a regañadientes- Por cierto, vine a invitarte a tomar algo en la cafetería de la otra vez mientras aún tengo yo el control
-¡Entonces me esforzaré! -le dedico la sonrisa más grande que pudo, ya que él a su manera estaba respaldando su decisión- Claro, dame cinco minutos para cambiarme
-Humm- el ligero sonrojo que ya había visto varias veces se posaba en sus mejillas de Menma
Antes de que le diera tiempo a pensar qué tan lindo era eso subió rápidamente las escaleras para vestirse y peinarse rápidamente, curiosamente le había llevado justo cinco minutos. Al terminar bajó de vuelta con Menma
-Estoy lista -ambos se dirigieron a la salida
-Me gusta esa camiseta, remarca tus pechos -comentó Menma mientras la miraba una sonrisa ladina
-¡Ah! -rápidamente se cubrió con los brazos tapando sus senos mientras se sonrojaba por la indignación, o eso quería creer- ¡Iré a cambiarme!
-Espera -la detuvo Menma- Lo que quería decir es que te queda bien. Es solo que ya he dicho que se me da mal tratar con la gente y más contigo -estaba serio otra vez haciendo un esfuerzo por ser sincero
-Gracias, entonces supongo que me quedaré así -ahora sí que no se estaba sonrojando por la indignación y se maldijo por eso
Durante el camino a la cafetería Menma demostró otra vez que era malo tratando con la gente. Al ver a una señora saliendo bastante cargada de bolsas del supermercado y que estaba teniendo problemas con ello él se acercó
-Deme eso -dijo Menma de tal manera que parecía que estaba intentando robar
-No tengo nada valioso que darle excepto esto, por favor tenga piedad -la señora parecía asustada
-¡Menma! -había entendido desde un principio que él lo único que quería era ayudar, pero realmente era algo rudo a la hora de hablar y ahora parecía que fuera un delincuente- Disculpe, lo que quería era ofrecerle algo de ayuda, ya que parece que no puede con ello usted sola. Suele hablar así, pero en realidad es una buena persona -le dedicó una sonrisa como disculpa
-Ya veo, si una señorita tan linda como tú lo dice tiene que ser verdad -al parecer esas palabras la habían tranquilizado y después de mirar otra vez a Menma le extendió parte de sus bolsas- Me encantaría aceptar tu ayuda
-S-Sí -al parecer la situación lo había puesto a él también nervioso
Después de ayudar a la señora a llegar a su casa, que casualmente estaba casi al lado de la cafetería a la que entraron, tomaron asiento y pidieron un café ambos.
-Parecía que estabas intentando atracar a la señora. Creo que de no ser por mi ahora mismo estarías arrestado y no aquí -bromeó inmediatamente se hubieron acomodado, ahora que la situación había pasado sonaba muy divertido
-Gracias -agradeció Menma
-¿Qué?-no esperaba que le dieran las gracias tan pronto, es más, esperaba algún comentario diferente por la broma
-Solo voy a decir esto una vez, así que atenta. Esto ha sido una de las pocas veces que alguien ha aceptado mi ayuda y sinceramente me he sentido bien, incluso me han agradecido y no despreciado. Todo es gracias a ti, Hinata -lo siguiente lo dijo en voz más baja, apartando la mirada- Eres genial, gracias.
-De nada -por tercera vez en el día se sonrojó, lo cual la preocupó. Realmente se estaba divirtiendo y disfrutaba de la compañía de Menma, por lo que intentaba luchar con todas sus fuerzas contra los sentimientos que eso le provocaba. Entonces recurrió a una estrategia infalible: mirar el anillo en su dedo y recordar que estaba casado- Se me acaba de ocurrir, ¿qué le diré a Naruto si cambias con él y descubre que está conmigo en medio de la calle?
-Tenías que mencionarlo, ¿verdad? -se le notaba otra vez el malhumor- Lo que sea, se lo va a creer. Que ha sido un lapsus o cualquier cosa.
-Lo siento -le gustaba cuando Menma estaba contento, no quería que se enfadara de nuevo
-Te perdono si contestas a mis preguntas sobre ti, después de todo a Naruto le has contestado muchas -ahora parecía más tranquilo
A esto le siguieron varias preguntas básicas: canción favorita, día de cumpleaños, festividad favorita, etc Aunque hubo un momento en el que le hizo una pregunta que no vio venir
-Imaginémonos que Shion no existe, ¿preferirías a Naruto o a mí? -preguntó impasible
Eso era una pregunta estúpida, que no tenía ni idea de cómo responder. Hace poco habría contestado Naruto, pero en ese momento su mente estaba hecha un lío. Y aún así ni siquiera se lo había planteado jamás, no podía permitírselo sabiendo que tienen una esposa, sería traicionarse a sí misma y sus principios
-Yo... -cuando estaba por contestar vio como a Menma ponía una mueca de dolor y eso solo significaba una cosa: Naruto aparecería
Tengo que decir una cosa: a partir de aquí me voy a flipar, que no os extrañe si pasan cosas raras a partir del sábado o así. Por cierto, dije que saldría Naruto en este y lo iba a hacer, pero ya no pude escribir más y aquí quedó
