Hola TTwTT se que me demoro pero es porque sino estoy en el compu de mi mama no me puedo concentrar.

Disclaimer: Los personajes son del bien pichi sensual Hajime Isayama.


-¡Hanjiiiii! ¡Ven aquí pequeña diabla!-Petra iba corriendo a todo lo que daba sus piernas persiguiendo a Hanji por los pasillos.

De repente la perdió de vista.

Por fin había escapado de Petra, pero seguía corriendo y riendo como nunca, al menos hasta que la agarraron del brazo deteniéndola en seco.

-¡Señorita Zoe!-Exclamó enojada una señora mayor-Una dama ya bien grandecita como usted no debe comportarse como una niña de 5 años. Ahora, por favor deje de correr por los pasillos y compórtese.

Hanji la miró sin expresión alguna.-No-Dicho esto se fue... corriendo.

En la habitación de Hanji...

-Hanji, ¿Puedo pasar?-Preguntó desde el otro lado de la puerta Petra.

-Claro pasa. Perdón por hacerte correr de esa manera-Se disculpó despegando un momento su mirada de libro que leía.

-No te preocupes-Le sonrió dulcemente cosa que de alguna manera hizo sentir mal a la castaña-Toma-Le entregó un vaso con agua y sacó de su bolsillo unas pastillas.

-Petra, mañana es mi cumpleaños...

-Si lo sé.

-Quiero pedirte algo pero no sé, me da vergüenza-Susurró apenada.

-Jajajajaja. Vamos la Hanji Zoe que conozco dice las cosas sin rodeos ademas más que psicóloga y paciente somos amigas y sabes que puedes contarme y pedirme todo.

-Te lo diré pero no ahora quiero terminar el libro-Dijo acostándose de nuevo y posicionando su libro al frente de ella.

-Pero Hanji, sobre tú...

-Te lo diré más tarde.

Finalmente Petra salió confundida de la habitación.

La castaña extendió una mano hacia el mueblecito que estaba al lado de su cama y cogió un espejito.

Observo cada detalle de su rostro, su piel un poquito morena, cabello castaño y mal amarrado, ojos cafés, nariz recta, uno que otro pequeño grano, aunque no era como si se preocupara realmente de su aspecto nunca se preocupó pero de alguna manera ahora se sentía fea.

Recordó a Petra, piel blanca y tersa, cabello corto marrón brilloso y sedoso, nariz respingona, ojos ambar y sus cejas perfectas, como podía competir con eso.

-Si tan fuera como Petra-Suspiró.

-P-petra.

-Mjmm...

-Quiero ser linda como tú-La doctora la miro sorprendida.

-¿Que?.

-Que quiero ser linda como tú mañana es mi cumpleaños y quiero verme linda.

-Por fin, no sabes cuanto eh esperado este momento, haré todo lo que este a mi alcance para convencer al director para que podamos salir a la ciudad-Sonrió ampliamente.

-Claro.


-Rivaille terminarás desgastando el piso si sigue dando vueltas así-Dijo Erwin quien se encontraba revisando unos papeles.

-No se que darle-Masculló frustrado dando vueltas por la oficina del Rubio.

-Si, lo sé pero no tienes que desquitarte con el suelo.


Espero que le haya gustado.