6:30 PM

La artillería que había parado hace unas horas volvió a ser el ruido dominante en el ambiente, un grupo variados de soldados estaban apostados dentro de las de tercera fila de trinchera, entre ellos estaba Matsumoto el cual estaba recostado sobre una pared de tierra.

El sonido de los disparos se escuchaba a lo lejos, la tercera fila de trincheras era la fila más defendida de las tres, esta contaba con algunos búnkeres de concreto a lo largo de esta. Era debido a que después de ella se encontraba la base de Alnus y por consiguiente la puerta, era la parte más defendida de la base mientras aún no se completaba la construcción del fuerte.

Estaba atardeciendo y decidió asomar la cabeza por la pila de tierra, podía ver una gran cantidad de explosiones, algunas de diferentes colores brillantes que no parecían ser producto de la artillería moderna.

Miro un rato, pero al final volvió a acostarse sobre la pila de tierra; Paso un tiempo hasta la llegada un grupo de soldados entro en la trinchera, estos portaban fusiles similares al suyo, pero modificados, el detalle más llamativo era la mira telescópica que llevaban sujeta en el arma.

Se quedaron esperando un rato, aproximadamente unos 20 minutos hasta que un mensajero llego hacia su oficial a cargo, el miro la carta y al rato el mensajero se retiró, pronto más soldados llegaron a la trinchera.

El oficial se le acerco a Matsumoto, el simplemente lo miro "¿Es usted el Sargento Shoji Matsumoto?", el sargento simplemente asintió.

"Ha sido transferido a la cuarenta y cuatroava compañía de fusileros, Prepare su equipo saldremos en unos minutos" dijo el, Matsumoto le miro extraño "¿Disculpe y usted quién es?"

"Segundo teniente Gakuko Haru del noveno batallón, No se moleste en memorizarlo su asignación es temporal"

Varios segundos después un hombre de una edad ya considerable paso a lo largo de las trincheras, su mirada parecía estar inspeccionando a los presentes y las insignias en los hombros de su uniforme lo delataban como un capitán del ejército, minutos después llego el momento que todo se imaginaban.

Escucho un discurso o instrucciones, él no le prestó atención; simplemente agarro su fusil con fuerza en la espera de la predecible orden.

Medio minuto después, escucho el silbato característico que indicaba la salida de la trinchera, pronto una gran multitud de persona salió de esta misma dando un grito de guerra.

Corrieron por la conocida tierra de nadie, Matsumoto a mitad de ellos; la carga estaba totalmente desorganizada y los soldados corrían motivados hasta llegar a escasos metros de la segunda trinchera.

Observaron a gran cantidad de soldados tantos japoneses como imperiales batiéndose a duelo, más al fondo podía ver los restos de cadáveres de bestias de guerra.

"Alto" grito el Capitán

"Apunten" todos los soldados apuntaron sus rifles contra las tropas imperiales

"Fuego" La lluvia de balas producto de la ráfaga coordinada de los rifles asesto de lleno en contra de las tropas imperiales causando numerosas bajas.

Las tropas volvieron a realizar la misma acción causando gran daño hacia el ejército atacante, generando nuevamente la rápida acción de las tropas vasallas las cuales prepararon nuevamente una lluvia de flechas a casi 300 metros de su posición.

Mientras los arqueros tensaban la cuerda de su arco no se dieron cuenta de que un proyectil de un obús impacto sobre ellos matando a la gran mayoría de ellos y causando la huida de los supervivientes.

Pronto más batallones se unieron a la batalla y poco a poco parecían estar recuperando terreno, las tropas vasallas no podían llegar hacia las tropas japoneses que los estaban hostigando debido al terreno accidentados, los alambres de púas y los propios japoneses que luchaban ferozmente en las trincheras.

La felicidad de los japoneses no duro mucho cuando un caballero acorazado sonó un cuerno anunciando la llegada de la caballería pesada. Pronto una ola de caballeros armados hasta los dientes empezó a cruzar el campo de batalla.

La primera reacción del capitán a cargo fue preparar una ráfaga contra ellos, la potencia combinada de más de 1000 rifles debería ser suficiente como para detenerlos, para el simplemente era una carga suicida.

Matsumoto no se confió, algo andaba mal y al rato supo porque tenía ese sentimiento, Instintivamente grito "Su equipamiento está encantado, son resistentes a las balas".

Aun así, su oficial no le presto atención y repito la táctica básica estipulada por el ejercito

"Apunten", el capitán japonés estuvo a punto de dar la orden, pero como si del karma se tratase varias ráfagas de magia de color azulado se dirigía hacia hechos, no tuvieron tiempo de esquivarlo y varias compañías fueron gravemente afectadas.

Al momento de recomponerse la caballería imperial estaba ya a 100 metros, realizaron una ráfaga totalmente descoordinada causando daño mínimo.

El daño de la carga fue devastador, moralmente el regimiento quedo destruido haciendo que muchos huyeran hacia la seguridad de la tercera trinchera, pero en el intento estaban siendo perseguidos por la caballería pesada imperial.

Matsumoto se levantó del suelo, lo primero que vio fue como un lancero a caballo empalaba al capitán de su regimiento que le había ignorado anteriormente, según su experiencia en la aldea luchar contra un caballero mano a mano era un suicidio así que rápidamente intento volver hacia la trinchera como hacían sus compañeros.

Corrió los más rápido que pudo aprovechando que estaba drogado con morfina, corrió más de doscientos metros hasta que logro visualizar a la tercera fila de trincheras donde se lanzó dentro sin pensarlo, aun totalmente alteado había llegado a la seguridad de temporal de la trinchera.


Haru estaba sumido en confusión, sus tropas se encontraban totalmente desorganizadas y muertas de pánico mientras que caballeros y arqueros empezaban a cazar a los resagados, a lo lejos vio a varios soldados corriendo y decidió seguir su ejemplo.

Corrió lo más que pudo, sus piernas le dolían del esfuerzo excesivo que estaba haciendo.

De repente el cayó al suelo, intento levantarse, pero no pudo, vio una flecha en su pie; intento quitársela, pero justamente un caballero se acercó donde él, su armadura estaba recubierta por lo que parecían escamas de dragón.

El japonés se giró quedando de espalda contra el suelo bombardeado, apoyo su fusil en su hombre y soltó un disparo contra él.

Desafortunadamente el caballero ni se inmuto, siguió disparando hasta que su arma se quedó si balas, el caballero con armadura de dragón agarro la bayoneta de su arma y con solo apretar su puño la rompió.

Varios disparos rebotaron en la armadura del caballero haciendo que este rápidamente cambiara de objetivo.

El caballero agarro un arco de caballería y puso una flecha en él, el proyectil salió disparado a gran velocidad impactando en el pecho de su atacante, rápidamente volvió a poner su vista en Haru el cual se arrastraba buscando refugio.

Camino hasta el cuerpo mal herido del teniente y de forma violenta le arranco su fusil, acto seguido patio su cabeza dejándolo inconsciente.


"¿Sucede algo Tanikawa?" preguntó el general Hayashida quien estaba aún postrado en la cama

"Perdimos dos regimientos más además de todos los cañones de la segunda fila." Decía Tanikawa mientras tenia ambas manos agarrándose su cabeza "Toda esta maldita batalla me está dando un dolor de cabeza"

"La paciencia es necesaria para asegurar la victoria"

"¡Pues yo me estoy hartando de tener paciencia!" grito estresado, aunque el enemigo estaba sufriendo mayores bajas también estaban ganando terreno.

Hayashida intento darle ánimos a su subordinado "¿Hablaste con el conde?" el coronel asintió "Dijo lo mismo de siempre, nada útil"

"¿Y la mujer que intento asesinarme?" Tanikawa se sorprendió, se había olvidado completamente de ella "No hemos tenido tiempo de interrogarle, estamos todos ocupados en la defensa de la base"

"¿Sigue ahí?" pregunto curiosos Hayashida

"No lo sé", rápidamente Tanikawa llamo a dos de sus hombres y le ordeno verificar la tienda en donde la tenía recluida.

Al rato los guardias regresaron, tenían la cabeza baja dando indicio a Tanikawa que traían malas noticias "Se ha escapado, encontramos a dos soldados muertos cerca de la escena del crimen, uno de ellos con un trozo de madera en el cuello"

Ambos comandantes suspiraron "Revisen toda la base, no quiero tener un asesino suelto nuevamente"

Al poco tiempo la tienda fue rodeada por un batallón de guardias imperiales para asegurar la seguridad de los comandantes.

"Si muero yo primero promete que cuidaras bien de mi hija" dijo Hayashida en tono de broma

Tanikawa no respondió a su comentario, solo siguió dando vueltas alrededor de la tienda y dio maldiciones a sus enemigos.

Al final Hayashida desistió de animarlo, solo esperaba que algún milagro ocurriese


2:00 AM

La tercera fila de trincheras estaba aún alerta, cada hora los soldados se turnaban para hacer guardia; los animales nocturnos eran los únicos de los cuales se podía escuchar algún sonido. Mientras que en la trinchera todo era tensión, a los 300 metros más adelante la situación era similar.

Haru se había levantado a mitad de la noche, lo primero que observo fueron estrechos pasillos de madera y tierra, hacia arriba la luz de la luna que iluminaba ligeramente el terreno.

También noto que sus heridas fueron curadas, aunque se encontraba atado de brazos y manos, a su alrededor había varios soldados japoneses, algunos de ellos agonizando.

También había varios soldados nativos con armaduras de tela y cuero, algunos llevaban espadas y lanzas mientras que otros llevaban fusiles japoneses capturados.

Intento soltarse por muchos minutos silenciosamente, hasta que por fin lo logro zafarse, lentamente desarmado salió de la trinchera, avanzo tan despacio que cada metro que avanzaba parecía una eternidad, cuando parecía que por fin había escapado de sus captores una voz femenina susurro a su oído "¿Vas a algún lado?" al mismo tiempo sintió como una daga se posó en su cuello.

Lentamente su captor le devolvió a territorio enemigo, después de varios minutos volvió al mismo lugar de donde había despertado.

Al llegar lo recibieron varios soldados vasallos además de algunos caballeros nobles, no pudo reconocer a nadie debido a la poca luminosidad, rápidamente lo volvieron a atar y una persona trajo algo que parecía líquido.

Haru se negó a tomarlo, pero al final lograron hacer lo tragara, tenía un sabor amargo, al rato un hombre vestido con túnicas se acercó a él y puso su mano en su frente recitando alguna especie de conjuro.

Él se empezó a sentir débil y poco a poco fue perdiendo el control de su cuerpo, intento resistirse, pero parecía inútil, al final termino cediendo y perdiendo el control de su cuerpo.

Lo último que escucho fue la risa de los imperiales mientras que uno de los soldados enemigos le decía "Muy bien bárbaro, es hora de que nos digas todo lo que sabes"


6:00 AM

El sonido de un cañonazo despertó a todos en el frente, estaban siendo bombardeados con su propia artillería, al mismo momento una gran marea de soldados cargo hacia la tercera fila, esta vez una fuerza combinada de infantería con caballería pesada, magos y bestias cruzo el yermo a gran velocidad.

Las explosiones de artillería estaban dirigidas en su gran mayoría a las posiciones de artillería japonesa, aunque la precisión de las primeras era cuestionable.

Rápidamente se armó una defensa, los obuses y metrallas caían sin cesar mientras que los sonidos de espadas chocando y fusiles disparando rápidamente remplazaron el canto de las aves por la mañana.

Matsumoto tomo su fusil y empezó a disparar, el alambre de púas retraso un poco el avance mientras que las construcciones defensivas lograban frenar a algunas unidades de caballería.

Tanikawa también había salido de la tienda de la cual también evacuaron a Hayashida, el primero decidió unirse a la batalla mientras que el segundo que había caído inconsciente cruzo la puerta hacia la seguridad de Japón.

Rápidamente el Coronel reunió a su guardia y decidió unirse a la batalla.

Las estructuras defensivas lograron detener a los reinos vasallos por varios minutos, pero al final la situación de las anteriores trincheras se repitió.

Una gran lucha cuerpo a cuerpo empezó, aun con la gran cantidad de bajas de los reinos vasallos aun la diferencia numérica se notaba.

La caballería noble cruzo las trincheras mientras que los soldados de infantería se batían a duelo.

Cruzaron las edificaciones que formarían parte del futuro fuerte y llegaron a las tiendas en donde los comandantes japoneses se atrincheraban junto a sus tropas, fueron recibidos por una lluvia de balas y por guardias imperiales japoneses ubicados a escasos metros de la puerta.

En un movimiento de excesivo orgullo o superioridad, Duran y su guardia personal se lanzó contra la guardia de Tanikawa iniciando así una sangrienta batalla.


Matsumoto llevaba tiempo luchando en las trincheras, aunque el espacio reducido les daba ventaja, cada hora que pasaba los soldados aliados empezaban a reducirse más y más.

Quizá algo positivo es que las tropas vasallas también se sentían cansados, especialmente hacia los caballeros que al llevar pesadas armaduras estaban más protegidos, pero al mismo tiempo se cansaban con más facilidad debido al peso de estas.

Estar peleando por tantas horas seguidas estaba empezando a darle una ligera ventaja a los japoneses que aguantaban con lo que podían.

Después de varios minutos lograron despejar la zona, aun con todo el asedio que recibieron, la metralla había logrado mermar su moral haciendo que muchas tropas imperiales empezaran a retirarse.

Aun así, había muchas que seguían luchando siempre que su líder no muriera.

Tomando ese principio en cuenta los francotiradores fueron muy preciados además ser extremadamente protegidos, prácticamente se enfocaban en cazar a los oficiales vasallos e imperiales.

Hubo un momento en que la artillería había dejado de disparar, pero pronto prosiguió con el ataque, los rumores decían que un grupo de caballeros nobles intento eliminarles, pero fueron recibidos con varias ráfagas de metralla.

Aunque Matsumoto se extrañó de que esta vez la mayor parte de la caballería no ayudara a la infantería, él no se quejó y siguió luchando; eso les estaba dando una pequeña ventaja que no querían desaprovechar en este momento.

El regimiento de la guardia imperial japonesa por obvias razones lograba aguantar con dignidad dentro de la base, estaban mejor entrenados, eran estrictamente seleccionados e incluso algunos de ellos eran Ex Samurais.

Las tiendas de campaña se estaban quemando mientras que las tropas de ambas naciones se batían a duelos a muertos.


Tanikawa estaba siendo rodeado por la caballería enemiga especialmente por la de Duran la cual poco a poco se abría paso, estaba perdiendo a sus guardias y parecía cuestión de tiempo hasta que callera, necesitaba un cargador entero de su revolver para asesinar a un caballero noble mientras que a los caballeros dragón prácticamente no les hacía daño.

"Señor cruce la puerta, nosotros le cubriremos" decía uno de los guardias mientras enterraba su espada en el cuello de un caballero.

El coronel lo ignoro y simplemente volvió a poner balas en su revolver "Sigan luchando, los detendremos aquí"

Con el pasar de los minutos Tanikawa quedo solamente con menos de cien guardias los cuales lucharon ferozmente, Duran también quedo con un número reducido "Haz luchado muy bien para ser un bárbaro, pero tu vida está a punto de acabar" decía con superioridad

Duran le entierra su espada a un guardia y avanza hacia Tanikawa "Algunas últimas palabras extranjero"

Tanikawa no respondió, "¿No tienes la educación de responder bárbaro?

Ambos empezaron a batirse a espadazos, Tanikawa se dedicaba más a esquivar los espadazos de Duran que, aunque fuera un hombre ya mayor aún mantenía cierta agilidad que sorprendieron al japonés.

El coronel intentaba ubicar alguna abertura en la armadura mientras esquivaba, mientras que Duran buscaba acertarle algún corte a su contrincante "¡Deja de esquivar maldito, lucha como un hombre!"

Con el pasar de los minutos Duran ya se encontraba cansado, aunque ya la guardia había caído en su totalidad, estaba rodeado.

Se empezó a acercar lentamente hacia la puerta, los imperiales empezaron a reír, había penetrado en la base del enemigo y tenían al comandante enemigo en frente suyo,

"¡Agáchese!" grito alguien, Duran no entendió el comentario, pero Tanikawa si, este sin entender o que pasaba se lanzó al suelo y una ráfaga continua de disparos impactos en Duran y sus hombres.

Por más resistencias y encantamientos que tuviera su armadura, tal potencia de fuego era capaz de acabar con ellos y pronto todos cayeron al suelo asesinados.

De la puerta salió un regimiento de infantería con cuatro ametralladoras gatling, al rato más regimientos salieron de la puerta logrando limpiar los alrededores de la misma.

Tanikawa observo a los restos que quedaron de la guardia imperial, ellos habían cumplido su vida por él, aunque también se imaginó en cómo se hubiera desarrollado la batalla su hubiera seguido la sugerencia de Hayashida.

Pronto los japoneses rodearon a un Duran mal herido, el cual maldijo con creces su exceso de confianza.

La noticia de la captura del general enemigo se esparció como la pólvora y pronto muchos soldados empezaron a desertar.

La lucha siguió por algunas horas, la mayoría por nobles movidos por el orgullo y por sus creencias en su dios.

Al final la batalla costó la vida de una gran de personas ese mismo día, era un total baño de sangre por ambos lados, un festín que una sombra a la distancia parecía haber disfrutado.


Quería hacer toda la batalla en un capitulo, ya la tenía planeada pero no tenía las palabras con las cuales plasmarlas en la historia.

Warlus999: Me alegra que te guste, la verdad es que me gusto plantearlo de esa forma porque seamos sincero, la guerra no es algo bonito y heroico como la plantan en las películas.

Gran Bretaña si era la nación más poderosa de ese momento, Estados Unidos aun no tenía ni una parte del poder que tiene hoy en dia (En 1890 Estados Unidos estaba más concentrado en extender su influenza en América Latina, ni siquiera controlaban Cuba ni Puerto rico en ese momento).

Kuro: Yo también sentí eso, aunque hubieron fics como por ejemplo la saga de A Sky a full of Fire que tomo la trama de una forma más política (recomendable totalmente).

Me encanta mucho la época victoriana y las épocas cercana a esta y tenía muchas ideas de donde hacer aparecer la puerta especialmente en europa, un par e dias despues me acorde la época del Bakumatsu y la Restauracion Meji, busqué obras basadas en esa época y no encontré mucho sin contar la version americanizada de la Rebelion Satsuma que fue El Ultimo Samurai (Triste sabiendo que es una época que tiene mucho material con el tema de choques de ideología y la diferencia tecnológica).

Cuando empezó a escribir el Fic sabía algo sobre el periodo Meiji pero no estaba tan metido como ahora, se noto que me deje llevar un poco por el Japón de Hirohito.

Y sobre Gran Bretaña, No te diré Spoiler pero la guerra es un gran negocio.