Perdonen el retraso es que pues eh tenido exámenes y entregas de calificaciones y me hice todo un lio, según yo iba a subir este cap el domingo pero como verán lo subí hoy martes (soy tan puntual) este capitulo va dedicado a todos los Apritello's de la pagina y para Nina 14j (aprovecho para decirles que lean su fic "Los nuevos amigos" de verdad es super ¡su fic me encanta!)
¡GRACIAS A TODOS (AS) POR SUS REVIEWS ME ANIMAN DEMASIADO A SEGUIR! ;D
Y ya sin mas relajo aquí el cap:
Capítulo 10: Donnie y Abril
Después de haber dejado a sus hermanos a sus espaldas y estar con Abril tomado de la mano, Donatello, viendo a la chica de sus sueños a los ojos, se preguntó si eso podría ser mejor, pero, antes de contestarse, se dio cuenta de que estaba viendo a Abril a los ojos y ella, por su parte, le devolvía la mirada sonriendo divertida, llevaba viéndolo cinco minutos mínimo y el ni se había inmutado.
-Donnie, ¿Estas bien?- le preguntó Abril intentando contener la risa y haciendo que Donnie apartara la vista sonrojado.
-Em… s-sí- dijo tartamudeando y haciendo que Abril no aguantara más y empezara a reír.
-Oh! Vamos Donnie como si no me diera cuenta de que llevas varios minutos viéndome- dijo sonriendo.
-Yo… lo…lo- empezó a disculparse Donnie pero fue interrumpido por la pelirroja.
-No te preocupes Donnie- dijo acercándose a él y dándole un beso en la mejilla- es tierno.-
Y, ante este gesto, Donnie se puso más rojo de lo que ya estaba.
-E-entonces,- dijo carraspeando para que se le pasara el tartamudeo- ¿qué vamos a hacer?- le preguntó cambiando rápidamente el tema.
-Pues, no sé, solo hay que ver que nos encontramos ¿Qué te parece?-
-De acuerdo, ¿hacia dónde?- le pregunto Donnie
-¿Qué te parece si diriges tú?- le pregunto sin saber qué camino tomar.
-Vamos,- le dijo con una sonrisa sincera –tú hiciste que nos alejáramos de mis hermanos, prácticamente me salvaste de las tonterías de Mickey, el temperamento de Raph y los sermones de Leo.- le dijo divertido.
-Entonces me debes más de una- le dijo siguiéndole el juego.
-Entonces este día tu escoges a donde ir,- y antes de que Abril pudiera protestar Donnie prosiguió –y no, no voy a escoger nada, ni si quiera lo que vamos a comer así que adelante, escoge- le dijo sin dejar de sonreír.
-Donnie, ¿Enserio no quieres escoger?- le dijo Abril lo más inocente que pudo.
-Nop- dijo sonriéndole, puede que estuviera enamorado de Abril y que, en otras circunstancias, se hubiera rendido ante la cara que le ponía, pero ese día se sentía seguro de sí mismo y sentía que eso no podría cambiar.
Abril deserto inmediatamente la idea de que Donnie cambiara de opinión, ya que cuando se ponía así era imposible hacerlo cambiar de opinión, así que suspiro, volvió a tomar de la mano a Donnie y empezaron a caminar hacía el centro de la ciudad.
-Bien, vayamos por aquí- le dijo a Donnie.
Seguían caminando, ninguno hablaba, no era un silencio incomodo pero ninguno quería seguir en silencio, por lo que Donnie decidió comenzar con algo fácil.
-Y dime, ¿Cómo nos conocimos?- le preguntó Donnie.
-¿No lo recuerdas todavía?- le preguntó Abril preocupada.
-No,- dijo en un suspiro –lo siento, yo no quería…-
-Tranquilo- le interrumpió Abril apretando la mano de Donnie y sintiéndose mal por haberle preguntado eso –fue mi culpa no debí preguntar.-
-Fui yo el que no debía preguntar, debí suponer que me preguntarías algo así o alguna otra cosa- dijo sonriéndole tiernamente y devolviéndole el apretón –pero bueno si tú lo dices los dos tenemos la culpa.-
-Muy gracioso Hamato,- dijo dándole un leve empujoncito en el hombro –dejémoslo así, ¿Qué te parece si te cuento como nos conocimos?-
-Bien te escucho- le dijo Donnie.
-Bueno, todo empezó hace…- Abril se quedó cayada casi como sí se hubiera quedado en shock.
Donnie se empezó a preocupar y eso que no habían pasado ni 5 segundos pero antes de que le preguntara que le pasaba Abril hablo.
-Fue aquí- dijo nostálgica.
-¿Aquí qué?- pregunto Donnie.
-Aquí te me declaraste- dijo Abril sonriendo y abrazando con su otro brazo el brazo de Donnie.
Donnie vio el edificio que tenía en frente y se sorprendió, apenas lo vio y en su mente se formó una pregunta en su mente ¿En serio?
-¿Declare mi amor por ti, en un restaurante de comida mexicana muy poco prometedor?- le preguntó Donnie a Abril ya que enfrente de ellos se encontraba un pequeño restaurante de color café con las ventanas llenas de manchas de quien sabe qué cosa. Sí así se veía por fuera, no quería saber cómo se veía por dentro.
Entonces, para su sorpresa, Abril comenzó a reír haciendo creer a Donnie que era una simple broma.
-Lo… divertido…es que yo… puse la…misma cara- dijo Abril ente risas.
-¿Entonces si fue aquí?- preguntó Donnie preocupado.
-Sí… pero no te preocupes, por dentro es mucho mejor- dijo haciendo un esfuerzo sobrehumano para no reírse –ven vamos, adentro te contare.-
Y siendo arrastrado por Abril entro en el restaurante, el cual por dentro si era cómodo, habían varias mesas esparcidas por todo el restaurante y al fondo del restaurante estaba, del lado derecho, una cocina donde preparaban todo y ponían los pedidos en una mini barra y, del lado izquierdo, había una pequeña tarima. Entraron en el restaurante y se sentaron en una mesa para dos, era pequeña pero cabían perfectamente.
Después de haber pedido su comida, Donnie unas enchiladas y Abril un plato de pozole, Abril siguió con su relato.
-Era el primer día de clases hace dos años, yo acababa de entrar en el instituto a mitad del año escolar. Las primeras horas fueron pasables, aunque nadie me hablaba, me iba en las clases, nosotros nos conocimos a última hora, nos tocaba la clase de física, era una de mis materias favoritas ya que siempre soñé con ser una científica o física profesional. Entre, me presente, y el maestro me dijo que me sentara, todos estaban sentados en parejas, menos uno, un chico guapo, de ojos café-rojizo, cabello castaño y como de 1.80 de alto. Yo nunca fui buena con los chicos y me sentía extraña el estar caminando directo a la mesa de un chico guapo. Cuando llegue tú fuiste muy amable conmigo pero eras un poco tímido, al igual que yo, por lo que no fue difícil llevarnos bien, después de clases me invitaste a comer, exactamente aquí, en este lugar, en esta mesa. Las salidas y las citas cada vez se hacían más seguidas y un día me citaste aquí pero no viniste conmigo y cuando pensaba que no vendrías me cantaste una canción y con esa te me declaraste desde ahí somos novios.- dijo Abril terminando su relato y empujando su plato de pozole, el cual en algún momento había llegado a su mesa junto con las enchiladas y ya habían terminado de comer.
Donnie tenía una gran sonrisa en su cara. El Donnie de aquí sabía hacer las cosas, mientras que él apenas y puede hablarle a Abril.
-Y dime,- le dijo Donnie –¿recuerdas cuál era la canción?-
-Obviamente no la voy a olvidar, es más la tengo en mi celular…- se quedó pensando y entonces una sonrisa pícara cruzo su cara –pero nada más tengo la música ¿por qué no la ponemos y la cantas para mí?-
-Pero yo…-
-¡Porfavooor!- dijo comenzando a rogarle.
-De acuerdo, lo hare pero me debes una.- le dijo Donnie derrotado.
-Bien, pero recuerda que tú eras el que me debía varias.- le dijo sonriendo.
-Ven vayamos atrás y pongamos la música,- pero entonces recordó que a lo mejor y no se sabía la letra- pero no sé, si vaya a recordar la letra Abril.
-¡Oh!- dijo sorprendida –se me olvidaba eso, ¿qué podemos hacer Donnie? O te quiero escuchar cantar.- le dijo Abril casi suplicando.
-¿Qué te parece si mejor lo dejamos para la próxima?- le dijo con una sonrisa triste.
-Está bien- dijo soltando un suspiro –pero ahora me debes está también ¿de acuerdo?- le dijo triste.
-De acuerdo- dicho esto, Donnie con una valentía que quien sabe de dónde salió tomo a Abril por la cintura y la besó.
Ese era su primer beso. No era mucho pero con que fuera con Abril, con eso le bastaba. Cuando se separaron, pagaron la cuenta y salieron del restaurante, Donnie siempre iba a recordar ese restaurante, y, no importa cuánto tiempo estén ahí, cada vez que pudiera llevaría a su princesa al pequeño pero agradable restaurante de comida mexicana.
Iban caminando por la banqueta tomados de la mano y platicando sobre lo que se les ocurriera, cuando ambos vieron algo que no se esperaban, cerca de ahí había una convención de ciencia por lo que la pareja no dudo y fue directo hacía ahí.
Dentro había toda clase de cosas desde microscopios hasta frascos con diversas substancias, Donnie y Abril no dudaron ni un minuto y recorrieron el salón de izquierda a derecha, sin que les quedara nada por visitar, cada vez se hacía más tarde y tenían que volver a su casa pero antes de marcharse escucharon una voz que salía de las bocinas.
"Dentro de unos minutos habrá una competencia de químicos, quien logre el objetivo tendrá maravillosos premios que cualquier científico desearía poseer"
Los chicos olvidándose que tenían que volver a casa corrieron hacia donde estaba la competencia y, por suerte, la competencia era por parejas se inscribieron los dos juntos y cuando les asignaron un lugar y unas batas de científicos un hombre de unos 35 años, con un peinado y bigote haciendo una mala imitación de Albert Einstein empezó a hablar.
-De acuerdo alumnos, enfrente de ustedes tienen varios frascos de diferentes materias, lo único que tienen que hacer es mezclarlas todas sin que exploten, solo tienen una oportunidad así que les deseo suerte y que gane el mejor.- cuando "Albert" terminó su discurso un pequeño reloj bajo por el techo y empezó a contar, al parecer era contrarreloj. No llevaban ni cinco minutos trabajando cuando una pareja lejos de su mesa empezó a gritar, eran dos chicos como de su edad y en una rabieta el más bajo le lanzo una substancia verde hacía su piel.
Donatello esperaba inútilmente a que el chico empezara a gritar por el dolor o a rascarse, pero nada pasó, al parecer la el líquido verde no hacía nada, eso significa que era…
Y antes de que pudiera decirle a Abril lo que era ese líquido, la chica lo hecho a la mezcla y en menos de un segundo la pócima exploto. El profesor "Albert" llego a su mesa y al ver la gran explosión y al ver la cara de los jóvenes que parecía que habían jugado con hollín y que no se habían peinado esa mañana el profesor solo les dio un pequeño premio de consolación: el doble de la materia que estaban usando para que lo intentaran en casa.
Con ese pequeño premio los chicos salieron riéndose del salón por sus atuendos y como iban después de la explosión, cada uno se reía y hacían comentarios sobre "el profesor Einstein" y sobre el "niño verde".
No tardaron mucho en llegar a la casa Hamato y cuando entraron, Donnie vio a su hermano menor sentado junto con Michí jugando un juego de carreras, también se dio cuenta de que parecía que los hubieran atacado ya que tenían toda la ropa rasgada, en otros momentos hubiera ido directamente a ver a su hermanito pero herido por su derrota en los químicos no se paró a preguntar a su hermano eso lo haría después
-Abril, esa materia verde, al parecer, no es toxica por lo que significa que si hace algún movimiento uniforme explotara fácilmente por lo que debemos tener cuidado, intentemos ponerlo al principio.- le dijo a Donnie.
Intentaron con eso pero al parecer no funciono ya que al echar la tercera pócima exploto dejando un extraño olor a quemado.
-Bueno Donnie al parecer no funciono ¿Qué te parece si lo ponemos al último?- dijo la pelirroja a el genio.
Los dos aceptaron pero de repente empezaron a tener mucha presión ya que llegaron los sus dos hermanos mayores gritándose el uno al otro.
-¡FUE TÚ CULPA BOBONARDO! ¡SI NO ME HUBIERAS TIRADO LA…!- Se oían los gritos de Rapha y para sorpresa de ambos también los de Leo al interrumpir a sus hermano.
-¡NO FUE MI CULPA! ¡FUE LA TUYA! ¡TU GRITASTE EN…!-
-¿¡MI CULPA!? ¡TU HICISTE QUE NOS CAYERA…!-
-¡TU ME DISTRAJISTE!-
Donnie se dio cuenta de que tanto Raph y Leo como Luce y Karai que iban detrás de los primeros estaban empapados, tanto que escurrían agua. Decidió dejarlo pasar ya se arreglarían esos dos, Donnie y Abril estaban a punto sé terminar solo faltaba la sustancia verde pero, al intentar de agarrarla, se dio cuenta de que Raph la agarro primero y cuando volteo fue demasiado tarde ¡Raph le había lanzado el líquido a Leo, haciendo que este quedara verde! Al ver que no hacía efecto alguno en la piel de Leo todos comenzaron a reír, y cuando Donnie iba a empezar a decirle a Raph que si hubiera sido otra substancia Leo podría estar muerto ahora, se escuchó la voz de Mickey.
-¡Yo también quiero ser verde!- y ante este último grito todos estallaron en carcajadas.
Ya no había nada que hacer, había sido un maravilloso día que no cambiaría por nada ya después le daría el sermón a Raph y preguntaría que les había pasado a sus hermanos…
Lo más probable es que muchos me digan que porque no puse a cantar a Donnie, pues es simple:
Les tengo una gran sorpresa a todos los Apritello's en otro cap. les va a gustar se los aseguro ;)
La siguiente cita es la de Raph (digo solo para avisar)
Dejen reviews (sean buenos o malos) espero que les haya gustado y no los haya defraudado
ya sin más que decir: ¡Chao!
Acepto: Ideas, Sugerencias, Tomatazos, Papeles, Un gatito (?) etc. (y yo que decía que no tenía mas que decir pff)
