Adriana11: Blaine muere de celos, pero así también es como ha sufrido... eso lo leerás ahora. El fic que escribo con julieloveskurt lo actualizaremos... no sé cuando, sinceramente no tenemos la continuación aún... pero ya trabajamos en eso, a penas podamos coordinarnos bien estará publicado. Gracias por leer y comentar! suerte en todo!
Mitsuki-neko-uchiha: En cuanto al final del capítulo anterior todo fue plan de Kurt, él quiso que sorprendieran a Blaine en esa situación, es una especie de venganza para él. No creo que seas de mente débil, tal vez deba ser algo más clara con lo que escribo, porque eso ayudaría bastante =) Espero te guste lo que sigue y cualquier cosa me avisas, suerte en todo! =)
Becky G: Drama... algo con lo que vivo hoy en día y sinceramente me encanta plasmar en mis fics, tengo un extraño apego al drama, pero bueno. Gracias por tus palabras y sí, esto seguirá dando muchos giros y cuando menos lo esperes... tal vez las cosas sean más distorsionadas de lo que puedas esperar. Gracias por leer y comentar!
RocioB: Es muy cierto... Klaine separados mata el alma, pero ya verás como las cosas van dando más giros de los esperados. Y en cuanto a la pareja de Kurt y Karofsky... bueno, ahí nada que hacer por el momento, pero ya verás que las cosas se pueden desarrollar mejor de lo esperado. Gracias por leer y comentar! espero te guste lo que sigue! saludos!
Dani DC: Ahora viene la versión de Kurt y toda la mirada que él da de algunos aspectos y así será hasta el próximo capítulo. Aquí está la actualización, espero te guste lo que sigue y muchas gracias por tus palabras y por leer! suerte en todo!
Candy Criss: Kurt tiene más de una cosa planeada y pensada, ahora te darás cuenta de que Kurt sabe mucho más de lo que realmente dice, a pesar de estar encerrado. Esa fue una pequeña venganza por parte de Kurt y afortunadamente salió mejor de lo que esperaba. Ahora verás las consecuencias que trae para Blaine el estar masturbándose frente a Kurt. Me encantaría hacer un Kurtofsky de todo esto, pero en mi cabeza el final está más que planeado... ya verás cómo se desarrolla todo esto, para bien o para mal. Burt no verá a su hijo de momento y mucho menos con lo que ocurre ahora. Saludos! qué estés muy bien y gracias por leer!
ariam18: ahora aparecerá Sebastian y respecto a Kurt... bueno, él muestra un poco de locura y realidad a ratos, así que ahí queda a tu juicio qué pasa realmente con él. Más adelante se sabrán las razones reales de Kurt para no ver a su padre, a pesar de lo que ocurrirá ahora eso seguirá igual. Gracias por leer y comentar! suerte en todo! =)
Muchas gracias por leer y comentar, realmente espero les guste lo que sigue. Ahora sabrán más detalles de lo que pasó con Blaine durante los cinco años que estuvo fuera de Ohio. Mil gracias a julieloveskurt, mi beta! por ser tan comprensiva y paciente =) se ha portado de maravilla conmigo! mil gracias!
Gracias por leer!
Anixita
Estaba más que claro que todos los que lo rodeaban en ese momento lo odiaban, pero nadie lo había dejado defenderse, ni su padre y en ese momento se encontraba entre las personas que menos deseaba, en las instancias más inauditas, realmente todo eso era caótico y no tenía ningún sentido, porque él no buscó que todo eso sucediera, él no quería estar frente a la brigada de delitos sexuales comandada por el super detective David Karofsky. Estaba seguro que si lo pudiese aplaudir en ese momento, lo haría, porque de alguna forma bastante distorsionada admiraba todo lo que había logrado hacer con su vida y por sobre todo el respeto que había conseguido por parte de quienes lo odiaron alguna vez, eso era demasiado para el muy siempre temido oso de peluche, como lo había llamado Kurt.
-Anderson ¿vas a responder o tenemos que mirarte la cara todo el día?-dijo un detective notablemente cansado de la situación.
-Si me encuentras lindo, mírame-dijo con soberbia y sonriendo ampliamente.
-Eres repugnante-dijo Dave apoyándose fieramente en la mesa y mirándolo con todo el odio que poseía.
-Es posible, pero aquí no me puedes golpear, no más-dijo de forma valiente y sabiendo que en algún momento todos los dejarían solos y Karofsky le daría su merecido, pero de momento quería aprovechar esa instancia y provocarlo.
Estuvieron en silencio por algunos segundos, hasta que sintieron como alguien daba unos golpes en la puerta, lo que hizo salir a Dave, quien ingresó a los segundos al lugar. Se veía sorprendido y furioso, miraba atentamente a Blaine.
-Anderson-dijo fríamente Karofsky-te puedes ir.
-¿Qué?-dijo el otro detective sin creer lo que escuchaba.
-Lo que escuchaste, hay que soltarlo y que se vaya, no le puede ocurrir nada, sino nuestros puestos corren peligro.
-¿A qué debo esto? ¿Me quieren ahora o les caigo bien?-dijo con una sonrisa y mostrando sus manos para que soltaran las esposas.
-No, tienes un ángel guardando tus espaldas-dijo Dave soltándolo.
-¿Quién?-preguntó alzando una ceja y sujetando sus muñecas.
-Tu marido-dijo fríamente el detective-Sebastian Smythe-murmuró suavemente y notó la sorpresa y temor que demostraba el moreno-¿ocurre algo?-susurró Karofsky sin quitar su mirada del ojimiel.
De un momento a otro las cosas habían cambiado, Blaine había pasado de la completa seguridad al miedo absoluto, algo muy malo debía estar pasando con Smythe para que Anderson le pidiera ayuda con la mirada, porque ¿de qué otra forma podía interpretar esa mirada? Realmente sintió por un momento que el moreno la había pasado muy mal por un tiempo y el estar en Lima había sido un alivio en su vida, aunque al parecer no había durado más que dos días.
-No me dejes ir-susurró suavemente el ojimiel, se veía algo asustado y no se movía de su lugar, de alguna forma Dave sentía que no tenía que permitir que se alejara de ahí, pero cumplía órdenes y había que obedecer, ya tendría tiempo de investigar lo que ocurría allí.
-Lo siento, no puedo hacer nada-murmuró al instante que la puerta se abría y entraba un joven alto, delgado y de cabello castaño, con una gran sonrisa. Lo miró por unos segundos y se le puso la piel de gallina, algo tenía ese chico que aterraba. Tal vez era su porte y la actitud soberbia que poseía, pero probablemente era algo más, porque se notaba que tenía poder y que cuando quisiera podría cortar las cabezas que se le antojaran.
-¡Blaine!-dijo cogiéndolo de las manos y levantándolo de una vez de su lugar-¡Dónde te has metido!-dijo sorprendido y sin quitar la sonrisa de su boca. Presionó fuertemente las manos del moreno, quien se contuvo de soltar un quejido y lo observó con una sonrisa forzada.
-Yo… yo…-se veía nervioso y sin saber qué hacer. Sentía la presión en sus manos y estaba seguro que ahora tendría más marcas en su cuerpo, además de las que llevaba acuestas de hacía cuatro años y de las que Dave le había propinado hace poco.
-Estos tipos dicen que estuviste metiéndote en problemas, así que pagué y ahora estás fuera-dijo entrelazando una mano con la del moreno-vámonos-dijo suavemente y analizando el rostro de su pareja-¿qué le hicieron?-dijo Sebastian enfrentando a Dave, quien al instante salió de su trance.
-Nada-murmuró seriamente.
-Por qué todos esos moretones en su cara, estoy seguro que encontraré más en su cuerpo y la venda de su brazo ¿qué pueden decir?-murmuró molesto y sin apartar su mirada de Blaine.
-Fue mi culpa-dijo el ojimiel-intenté escapar y comencé a dar golpes por todas partes y se me vinieron encima, solo para detenerme, cumplían con su labor-murmuró de forma queda y sintiendo como todas las miradas estaban sobre él, se sentía indefenso y angustiado, no podía hacer nada para que alguien interviniera, al parecer volvería a su vida en Manhattan y todo volvería a ser tal y como había sido durante todos esos años, un desastre.
-Es todo tal cual dice-dijo Dave apoyándolo, porque en ese momento eso parecía lo más correcto, lo más justo para Blaine, aunque algo le aseguraba que tenía que encontrar respuestas y el único que se las podría dar era su pareja, Kurt Hummel, al parecer ese día sería mucho más largo de lo que quisiera, tal vez sería lo mejor ir a ver al ojiazul y ver si así podría ayudar a Blaine.
Iba a encaminar a los dos muchachos a la salida de la estación, pero antes de que pudiera decir o hacer algo más, vio entrar a Finn Hudson al lugar ¿hace cuántos años que no lo veía? Ya ni recordaba las últimas palabras que se habían dirigido, estaba seguro que no había sido una conversación agradable, pero verlo tan agitado y buscándolo lo asustaba. Se veía algo pálido y el temor bailaba en su mirada, o algo había ocurrido con Carol y él buscaba a Burt o realmente no tenía idea de qué podría pasar para que el chico estuviera tan alarmado, aunque eran de la misma edad Dave se veía considerablemente más viejo que el ex jugador de fútbol, quien conservaba su rostro infantil e inocente, aunque de alguna forma se había endurecido con los años.
-¿Dave?-susurró el muchacho mirándolo sorprendido y notando que el tiempo había pasado por el cuerpo de Karofsky, tardó unos segundos en darse cuenta de que estaban acompañados, pero eso no importó al momento en que la persona que buscaba le respondió.
-Sí, qué ocurre Hudson-murmuró suavemente y notó que temblaba. Algo muy malo tenía que estar pasando y eso se sumaba a todo lo que ya pasaba en ese lugar, es que no podía pensar en qué podría ser peor.
-Burt-murmuró con los ojos brillantes-está herido, no sé qué pasó-dijo mordiendo su labio inferior-no tengo idea, mamá me llamó y dijo que Burt estaba en el hospital, que alguien fue y le disparó-dijo rápidamente y fue en una fracción de segundos que Dave miró a Sebastian y pudo notar su sonrisa socarrona y los ojos brillantes, pero ¿cómo probar que él pudo haber disparado? No conocía nada más, tal vez podría haber sido alguien más, pero ¿quién odiaba a Burt Hummel? ¿Quién sería capaz de disparar a mansalva y luego huir? Porque estaba seguro que así había sido, ya que Finn no conocía mayores detalles.
-Vámonos-dijo al joven Hudson-lleva a la salida al señor Anderson y Smythe-dijo Dave a su compañero.
-Así lo haré-murmuró seriamente e indicando la puerta a la pareja, mientras Dave y Finn corrían al auto del segundo, quien se veía bastante alterado.
De esa forma había iniciado su reencuentro con Finn Hudson, pero no sabía de qué forma todo se había calmado e incluso había logrado ver a Burt Hummel, quien seguía inconsciente y vio a Carol, quien lucía notablemente delgada y pálida, los años le habían sentado bastante bien, pero era imposible que alejara la tristeza de su rostro. No pudo cruzar palabra con ella, solo recibió una mirada de reconocimiento de su parte y luego ella ingresó a la habitación de Burt, de donde seguramente no se volvería a mover.
Después de eso había decidido ir al psiquiátrico a hablar con Kurt y contarle todo lo sucedido ese día, porque necesitaba respuestas y relajarse un rato, y estaba más que seguro que el ojiazul conocía más de lo que todos creerían, porque el estar encerrado en esas cuatro paredes de alguna forma le había proporcionado más información de la que cualquiera podría pensar.
Se había estacionado en el mismo lugar de siempre y pasado el control acostumbrado, lo único diferente es que esta vez tardaron más en aceptar que él entrara en la habitación de Kurt, seguramente se había enterado ya sobre su padre y se encontraba algo alterado, tal vez eso era. Apenas los celadores ingresaron con él a la habitación de Kurt se dio cuenta de que todo estaba tranquilo, que el castaño se encontraba sereno y lo recibió con una gran sonrisa como ya era costumbre desde hace años.
-Te extrañé-murmuró el ojiazul desde el otro lado de la pared de vidrio.
-Y yo a ti-dijo Dave poniendo una mano en el cristal y juntándola con la de Kurt. Se permitió cerrar los ojos y pensar en que todo estaría bien, en que lo malo del mundo no ingresaría a esa habitación, que de algún modo el castaño poseía todas las respuestas a sus preguntas y que era el mejor calmante que podría tener y desear en la vida.
-¿Qué ocurre?-murmuró suavemente Kurt cuando vio como una lágrima se deslizaba por el rostro de su pareja, quien no fue capaz de abrir los ojos y mirar al ojiazul.
-Muchas cosas-murmuró gravemente y un escalofrío recorrió su espalda.
-¿Mi padre?-dijo suavemente el castaño y en ese momento Dave lo miró bruscamente, notando la sonrisa que asomaba en el rostro de porcelana-¿le diste mis saludos en el hospital?-dijo alzando una ceja y cruzándose de brazos, se veía macabramente sonriente, como si le diera placer saber que las cosas eran tal cual como él las narraba en ese momento.
-Burt… -intentó decir, pero las palabras se ahogaron en su garganta y ahí logró notar un gesto afirmativo por parte de Kurt.
-Que no te sorprenda saber quién fue el que le disparó y lo dejó en el hospital, pero lo bueno de todo esto es que mi padre estará bien, porque la bala no le dio en ningún órgano importante, sólo entró y salió, se desangró un poco y nos asustó a todos, no fue más que eso ¿cierto, Dave?-murmuró con falsa inocencia y notando como el rostro de Karofsky estaba en la profunda sorpresa-¿ocurre algo?-dijo sonriendo y separándose del vidrio, al instante el ojiverde golpeó con fuerza el vidrio.
-¡Qué mierda sabes!-gritó furioso y volviendo a golpear-¡Cómo sabes todo eso!-dijo furibundo y manteniendo la molestia en sus labios, temblaba de pura impotencia y en un segundo se había imaginado que todo ese lío había sido planeado por Kurt, quien sonreía gratamente en ese momento ¿acaso estaba feliz de que su padre se encontrara en el hospital?
-Hey-susurró suavemente y se sentó en el acolchado suelo-no me malinterpretes-dijo guiñándole un ojo y notando como las lágrimas volvían a bajar por el rostro de Dave-sé lo de mi padre porque su atacante tuvo el placer de venir a verme y darme cátedra de dónde le disparó y por qué lo hizo.
-¿Sabes quién fue?-dijo Dave sintiendo como el frío recorría su rostro y bajaba hasta la punta de sus pies.
-Sebastian Smythe-dijo con una sonrisa y notando como Dave se ponía notablemente serio.
-¿Estás seguro?-dijo fríamente y notando que Kurt no mentía.
-¿Quieres que te cuente parte de la vida de Blaine en Manhattan? ¿El por qué Blaine no quería irse con Sebastian cuando él lo vino a buscar?-dijo fríamente y notando como Dave se ponía más serio-sabes que no miento y que de algún lado tuve que haber sacado lo que te digo.
-¿Smythe vino de nuevo?-murmuró quedamente.
-Si quieres pregunta al señor Anderson, él lleva el registro de mis visitas-dijo suavemente y bostezando repentinamente.
-¿Me puedes contar?-murmuró suavemente y acercando la silla para sentarse en ella junto a la pared de vidrio donde Kurt se apoyaba ahora y miraba intensamente a Dave.
-Claro que sí, teddy bear-murmuró con una sonrisa-aunque si quieres puedes entrar-dijo con un gesto sugerente, pero sólo obtuvo una respuesta negativa-bien, como quieras-dijo seriamente y moviéndose bruscamente a otro sector de su habitación-que no te sorprenda lo que te voy a contar, porque si lo piensas bien cosas como esta son más comunes de lo que pensamos y seguramente yo no soy el único que conoce historias de este tipo-dijo fríamente y notando como la atención de Karofsky estaba completamente sobre él.
Según te has enterado yo jamás recibí cartas ni mensajes de nadie. No porque no las enviaran, sino porque Liam niega su entrada, pero aún así logré saber lo que te voy a contar ¿Recuerdas la visita de Sebastian Smythe? Bien, él me narró lo que pasó con Blaine en Manhattan, por qué se fueron hacia allá y el por qué Blaine decidió casarse con él.
-¿Por qué no me lo contaste antes?-dijo Dave sorprendido y de alguna forma decepcionado.
Espero entiendas mis razones, aunque si no es así descuida, porque en ningún caso pretendo que las comprendas en su totalidad. Todo esto ocurrió unos meses después de que tú comenzaste a entrar a este lugar, ahí fue cuando Blaine se marchó con Smythe y nadie volvió a saber de ellos.
Según me contaron comenzó como un viaje de placer, como algo para despejar la mente y dejar los malos ratos a un lado, eso al menos por unas horas o minutos, ya que ninguno de los dos chicos la estaba pasando bien aquí en Ohio. Sinceramente yo también me habría marchado, también habría hecho lo que ellos, pero creo que se me adelantaron.
Viajaban en un descapotable blanco, algunas maletas iban en la parte trasera, mientras ambos muchachos disfrutaban del paisaje. Era realmente algo digno de admirar, algo que no se veía todos los días y mucho menos si habías vivido durante tanto tiempo en Westerville. Por ello fue el más bajito de los dos chicos quien inició la conversación.
-Seb…-intentó decir, pero una canción interrumpió cualquier cosa que fuese a decir.
-No-dijo el joven Smythe apagando el radio-nada de recuerdos melosos o románticos, no me interesa tu historia de amor con Hummel ni mucho menos lo que pudo haber ocurrido ¿te queda claro?-dijo fríamente y notando como la atención de Blaine se había ido a sus zapatos, los que estaban apoyados en la costosa alfombra de aquel vehículo.
Después de eso no habían intercambiado mayores palabras, porque fue el moreno quien decidió no volver a responder y mucho menos interferir en cualquier ruta que estaba tomando Sebastian durante ese viaje. No habían pasado más de dos horas cuando se detuvieron delante de una gran casa, la cual tenía un estilo chapado a la antigua, era una estructura grande con muchas ventanas y detalles que en décadas no se habían visto por los barrios de Estados Unidos.
-Esta es una de las zonas más antiguas de Manhattan ¿te gusta?-dijo Smythe sin bajar del auto y posando su atención en el lugar al que habían llegado.
-Sí-susurró Blaine posando su mirada en el sitio y notando que ese lugar no le era del todo desconocido, pero ¿cómo Sebastian había dado con algo que sólo estaba en su computadora personal?
-Lo sabía-murmuró bajando del auto-sabía que querías esta casa y que por diversos motivos jamás pudiste comprarla o arrendarla para tu uso propio, pero ahora nos pertenece, Anderson-dijo con una gran sonrisa y viendo como el pelinegro se quedaba congelado en su asiento.
-¿Pertenece?-murmuró quedamente y sin notar la miraba que le daba el castaño.
-Así es, porque no creerás que perdonaré a Hummel tan fácilmente, no después de lo que me hizo-dijo tocando su abdomen por sobre su ropa-es algo que le costará muy caro, eso si es que tu no contribuyes y ahí tendría que hacer un viaje a Lima y ya las cosas se tornarían algo feas para él y su familia.
-Me gusta el lugar-dijo rápidamente, bajó del auto y sintió como todo su cuerpo temblaba fuertemente-sé que aquí estaremos bien y seremos-cogió la mano de Smythe y lo miró a los ojos-felices, estaremos juntos-susurró sintiendo como un escalofrío recorría su cuerpo en el instante en que el otro muchacho sujetaba con fuerza su cintura y lo atraía a su cuerpo.
-¿Eso quieres?-murmuró acercándose al rostro del joven Anderson, porque si no estás de acuerdo podemos volver a Ohio y…-pero no pudo terminar las frase, Blaine había unido sus labios y lo besaba lentamente, disfrutando de la caricia y tenía sus manos enredadas en el cuello del castaño, quien no se sobresaltó ni inmuto cuando el beso terminó y debió escuchar lo que salió de los labios de su chico.
-Kurt-susurró suavemente Blaine con los ojos cerrados.
-Soy un poco más alto y más apuesto, ya te acostumbrarás-dijo con una sonrisa y guiñándole un ojo para luego caminar hacia la casa. El moreno se había quedado en su lugar, mirando detenidamente el piso y pensando en si lo que haría estaba bien, en si las cosas no se estaban saliendo demasiado de su lugar.
Me habría gustado estar en ese lugar cuando Blaine me mencionó, sinceramente ver la cara de Smythe habría sido algo perturbadoramente agradable, porque si te soy sincero no puedo creer que haya tenido el descaro de contarme que Blaine lo besó y dijo mi nombre al hacerlo, eso no habla bien de él, pero mucho menos…
-De ti tampoco habla bien, Kurt-murmuró Dave con los ojos aguados-la emoción que te embarga al saber que Blaine te recordó en ese momento que ocurrió hace cinco años no…
-Cuando llegaron a esa casa las cosas se dieron bastante bien, no pasaron ningún contratiempo y realmente todo iba como miel sobre hojuelas-dijo el ojiazul cortando de forma directa todo lo antes dicho.
Ellos habían ido hasta Manhattan porque el padre de Sebastian les había cedido una de las múltiples viviendas que posee en ese sector. Además, necesitaba una excusa lo suficientemente fuerte como para encubrir que a su hijo lo habían tratado de matar por ser un violador.
Llevaban al menos una hora sin dirigirse la palabra, ambos desempacaban en el mismo cuarto, ya que por orden del castaño debían dormir en la misma cama y hacer todo lo que una pareja común y corriente que está enamorada haría. A pesar de que internamente Blaine se oponía no podía hacer nada por ello, ya que estaban en juego cosas más importantes, mucho más valiosas que el soportar a Smythe tocándolo y haciéndolo suyo todas las noches. Realmente prefería eso antes de que Kurt tuviera que ir a prisión y enfrentar un juicio por un ataque que no había sido más que una reacción debido a la violación cometida por Sebastian.
-Si piensas que tu noviecito está a salvo-dijo con una gran sonrisa-te equivocas-murmuró caminando hasta Blaine y poniéndose detrás de él.
-¿Qué?-murmuró en voz baja y sintiendo como las manos del otro chico se enredaban en su cintura y su lengua se paseaba por su cuello.
-Con una llamada lo llevo a juicio y lo pongo en una cárcel de alta seguridad, si es que no con los hombres más despiadados de toda Norteamérica-dijo sonriente y notando el temblor que embargaba el cuerpo del moreno.
-No lo harás-dijo suavemente.
-¿No?-dijo alzando una ceja-¿qué me lo impediría? Porque lo tengo todo, una casa, un auto, dinero y a ti, porque por lo pronto…
-Cásate conmigo-dijo Blaine girando en los brazos de Sebastian y mirándolo a los ojos-por favor, cásate conmigo-dijo sin separarse y notando la sorpresa por parte de Smythe.
-¿Qué pretendes con esto?-dijo seriamente y frunciendo el ceño.
-Me caso contigo si dejas en paz a Kurt, juro no volver a verlo si nos casamos, juro hacer lo que tu desees-dijo fríamente y sintiendo como se sentenciaba a lo peor del mundo.
-¿Por qué debería acceder a eso? ¿Por qué eso me beneficiaría en algo?-dijo suavemente y cogiendo el rostro del ojimiel con una mano.
-Porque así terminarás de dañar a Hummel, él no lo podrá creer y mucho menos aceptar cuando se entere, esto es el peor daño que le puedes hacer a Kurt-dijo Blaine cerrando los ojos y sintiéndose horrible, realmente todo eso marchaba de la forma más macabra y poco coherente.
-¿Y si no cumples? ¿Puedo tomar las represalias que se me den la gana?-dijo fríamente y cogiéndolo con fuerza por la cintura para luego poner una pierna entre medio de las de Blaine.
-Haz lo que quieras-dijo en un hilo de voz y notó la sonrisa que se formaba en el rostro de Sebastian.
-Excelente-dijo con una sonrisa y soltó al moreno para seguir desempacando. Estuvieron en silencio por un par de minutos, cuando comenzó a sonar el teléfono del castaño, quien contestó y sonrió gratamente-Claro que si amor, ven por mí cuando quieras, sí, estoy con Blaine, pero tengo tiempo para ti también, sí, ningún problema. Te espero-dijo cortando la llamada y girando a ver al moreno.
-¿Qué fue eso?-dijo el pelinegro sin creer lo que había oído.
-Oh ¿lo escuchaste?-dijo con falsa sorpresa-yo no… tendrás que aguantarte, Anderson, son mis reglas y es mi juego, tú acatarás lo que yo diga y haga, porque sino tu preciada porcelana caerá de la forma más horrible que puedas pensar-dijo fríamente y acercándose a él-por cierto.
-¿Qué?-dijo con los ojos aguados.
-Pediré una hora en el registro civil, para que nos casen mañana-dijo sonriente y saliendo de la habitación. Blaine sólo pudo sentir como las lágrimas caían suavemente por su rostro, quemaban y eran un alivio al mismo tiempo, porque no podía creer en lo que se había metido, pero todo lo hacía por Kurt y lo que viniera de ahora en adelante lo enfrentaría de la mejor forma, con la frente en alto como un Anderson sabía hacer.
-¿Qué tiene que ver todo esto con tu padre y con el ataque que sufrió?-dijo seriamente Dave y notando la gran sonrisa que escapaba de los labios de Kurt.
-¿No te das cuenta? A veces me sorprendes, Karofsky, pero no te preocupes, ya comprenderás bien por qué atacó a mi padre y quién más sigue en su lista de personar a eliminar de este mundo, porque si crees que Smythe se detendrá ahora estás muy equivocado.
