Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es de myonlyheroin, yo solo me adjudico la traducción, con el debido permiso de la autora.

Link de la historia original: www . fanfiction s / 12186362 / 1 / As-Leaves-Fall


Capítulo 10

Acción de Gracias de alguna manera nos sorprendió. Se me había olvidado por completo durante el tiempo que pasé con Bella, conociéndola. Fuimos a unas citas más, algunas solo nosotros dos, otras también con Toby. Parecía que no importaba lo que hiciéramos, siempre se sentía bien; divertido y como si nunca quisiéramos que el tiempo que pasábamos juntos terminara.

Toby había acumulado una colección bastante grande de hojas en una variedad de colores. Tenía una pila para sí mismo, e incluso había juntado una pila para Bella. Sin embrago, se negaba a dárselas, diciendo que eran para algo especial con que la abuela lo estaba ayudando. Bella tampoco ayudó a la obsesión de Toby. Recientemente, le había enseñado a ponerlas en libros para aplanarlas, y comencé a encontrar hojas en los libros que necesitaba para el trabajo. Sin embargo, no podía obligarme a tirar ninguna. Sentí que eso era, de alguna manera, una conexión más importante para nosotros.

Halloween fue una maravilla. Bella admitió que nunca fue adepta a la fiesta. Ella prefería quedarse adentro. Toby insistió en que teníamos que hacerla disfrutar de Halloween al menos una vez, así que planeamos un día en el huerto de calabazas, paseos en carro de heno, sidra de manzana caliente y compra de disfraces. Toby afirmó que necesitaba una calabaza más grande que su cabeza. Tratamos de convencerlo de que no la necesitaba, pero no lo aceptó. No fue divertido llevar la maldita cosa al auto después. Sin embargo, la felicidad en los rostros de Toby y Bella hizo que valiera la pena.

Toby decidió que, en lugar de dejar que su abuela hiciera su traje ese año, quería ir como el Soldado de Invierno. Bella tuvo la idea de que debíamos completarlo, conmigo como Capitán América y ella como la Viuda Negra. Hicimos un bonito grupo. Truco o trato fue una maravilla. Esa también fue la primera vez que Bella conoció a mis padres. Podía decir que estaba nerviosa, pero Toby tomó su mano, la llevó hacia mi papá y mamá y los presentó.

—Abuelito y nana, esta es Bella. ¡Ella es la mejor! —les dijo Toby y luego les mostró lo que dijo mientras hacía las señas. Bella le había ayudado a aprender a hacer las señas para cada miembro de la familia, pero también le mostró su manera especial de señalizar su nombre en lugar de deletrear cada letra individual. Él estaba muy orgulloso de sí mismo—. Eso fue lenguaje de señas. Bella me ha estado enseñando desde hace mucho tiempo. ¡Es divertido! —exclamó Toby, y después soltó la mano de Bella para abrazar a mi mamá y papá.

Les explicamos que como ella leía los labios, no necesitaban centrarse en las señas, pero dijeron que también les gustaría aprender. Parecía como si se dieran cuenta del hecho de que Bella era especial para nosotros, y por lo tanto, estaría presente durante mucho tiempo. Al menos, eso esperaba.

En las semanas que pasaron, nos acercamos más. Bella pasaba más y más tiempo con nosotros en nuestra casa. Casi todas las noches, compartíamos la cena, y últimamente, Toby dejaba que solo Bella lo acostara y comenzara su ritual para dormir. No me sentía excluido; en todo caso, me encantaba verlos juntos.

Unos días antes de Acción de Gracias, después de que Toby se había ido a la cama hacía mucho tiempo, Bella y yo estábamos sentados en el sofá y acurrucados.

—¿Tienes planes para Acción de Gracias? —pregunté, mis dedos jugando con los suyos.

Ella suspiró y cerró los ojos.

—Primero, ¿puedo preguntarte algo?

Una sensación de opresión en el estómago me pilló desprevenido.

—Por supuesto, cualquier cosa.

—Significo algo para ti, ¿verdad? ¿No solo estás fingiendo conmigo?

—Bella, no. No. Significas más que algo para mí, para nosotros. ¿Qué trajo esto? —La acerqué más y le besé la parte superior de la cabeza.

—¿No te cansarás de siempre asegurarte que puedo leer tus labios? ¿De que te escucho? ¿De recordar hacer señas cuando necesites hacerlo? —Sus ojos se veían tan tristes, yo quería quitar eso.

—Tu sordera es una parte de ti. Una parte de ti que nunca podría odiar. Nunca me cansaré de ello, de aprender mientras estoy contigo. No quiero que nunca dudes de ti, o de nosotros. Me encanta que tengas que mirar mis labios cuando hablo. Las cosas que pienso, sabiendo que estás observando cada movimiento que hago. La necesidad de tener que callarme y besarte cuando observas atentamente cómo formo mis palabras. Cuando hago señas para ti, siento que tenemos mucho más en común. Nunca podrías ser una carga, nunca. Amo todo de ti —admití, rápidamente comprendiendo lo que dije y dejando que se asimilara. Se sentía bien, perfecto—. ¿Por qué preguntas esto?

Noté que Bella se limpiaba una lágrima justo antes de que ella se acurrucara aún más cerca de mí.

—Lo pregunto porque me estoy enamorando de maneras que nunca creí que podía. Porque temo que si me enamoro más, voy a terminar lastimada. Pero la cosa es, me estoy enamorando, y mucho. No quiero que te despiertes un día y digas: "ya he tenido suficiente" y me dejes, como alguien lo ha hecho antes. No quiero perderte, y sobre todo no quiero perder a Toby. Me doy cuenta que esto es probablemente lo que algunos considerarían como demasiado pronto, pero te amo. A los dos. Ustedes me hacen sentir normal, tan normal como puedo ser. Como si perteneciera. Pero para responder a tu pregunta anterior, no tengo planes.

La besé entonces, largo y profundo. Saboreando cada vez que nuestros labios se acariciaban, nuestras lenguas se tocaban, suspirando en el otro.

—Bella. —Presioné mi frente contra la suya, con los ojos cerrados—. Por favor, di que te quedarás a pasar la noche. —Abrí los ojos para mirar los de ella, esperando no ver duda allí. En cambio, encontré entusiasmo en sus ojos cuando ella asintió con la cabeza—. Levántate, nena.

Me puse de pie tras ella, junté su mano con la mía y la conduje a mi habitación. La acosté suavemente en mi cama, me quité los zapatos y calcetines, y me acosté a su lado, parcialmente sobre ella. Mis labios presionaron minúsculos besos por todo su cuello, subiendo por su mandíbula y volviendo a sus labios. Mis dedos se deslizaron bajo el dobladillo de su camisa, tomándome mi tiempo y haciendo mi camino hasta la copa de su sostén, donde bajé una, lo que me permitió sentir su pezón ahora duro. La miré a los ojos mientras lentamente pasaba el dedo por su carne caliente, y su respiración se entrecortó.

Pronto, estábamos besándonos locamente, gemidos y jadeos se nos escapaban. La ropa fue desechada, y pronto, estábamos piel a piel.

La besé una última vez antes de preguntar:

—¿Esto no es demasiado rápido?

Ella negó con la cabeza, puso sus piernas alrededor de mi cintura mientras yo me acomodaba. Le besé la clavícula, mordisqueando mientras pasaba. Bajé por su pecho, luego a su suave estómago, mis dientes recorrieron sus caderas suavemente. Su olor, su sabor, me encontré perdido en ellos. La besé más abajo y en esa primera pasada de lengua, ella se derritió en la cama, gimiendo bajito. La excité, pero no hasta el punto de terminar. Aún no.

Me senté y permití que mis ojos la miraran de arriba abajo. Ella pertenecía a mi cama. Me incliné sobre ella, hacia la mesa de luz, agarré lo que necesitaba y me lo puse. Dejándome caer de nuevo, la besé profundamente mientras entraba en ella, sus piernas una vez más apretándose alrededor de mi cintura. Me tomé mi tiempo, con embestidas lentas y profundas.

Susurré todo lo posible en su oído bueno, besándola en cualquier parte que mis labios pudieran encontrar mientras llevaba su cuerpo a un frenesí.

Pronto, ambos alcanzamos nuestro clímax y fue hermoso. Cuando ella se dejó ir, sus ojos se ampliaron y luego se cerraron cuando su cuerpo se curvó en mí mientras su cabeza caía hacia atrás, un largo y bajo gemido escapándose de ella. Embestí unas cuantas veces antes de encontrar la mía. Mi cabeza y labios encontraron su cuello mientras gemía mi liberación.

Perfección.

Nos limpiamos y después regresamos a la cama. Acostado sobre mi espalda, la jalé a mi lado, su cabeza en mi pecho.

—Debes saber, Bella, que siento lo mismo. Ahora estás atrapada conmigo. Atrapada con los dos.

Ella giró la cabeza y me besó, presionándose en mí.

—Tú también debes saber, que te haré señas para siempre.

La respuesta a mi admisión era una que nunca olvidaría. Esa sonrisa que soltó estaría arraigada para siempre en mi corazón.


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Gracias por las alertas, los favoritos, y sobre todo por los reviews, los aprecio mucho: soledadcullen, Cary, phoenix1993, krisr0405, Nadiia16, Klara Anastacia Cullen, Adriu, Pauliii, freedom2604, solecitopucheta, Hanna D. L, lizdayanna (al ser una historia tan corta, no ahonda en muchos temas, y solo se menciona eso sobre la madre de Toby, pero me imagino que estaban casados), Lady Grigori, LicetSalvatore, bellaliz, Mar91, blueorchid02, Yoliki, Pam Malfoy Black, libbnnygramajo, tulgarita, debynoe, LucyGomez, y Tata XOXO.