Capítulo diez: SÍNTOMAS DE AGONÍA.
El muchacho recorrió el brazo de la pelirroja en una caricia suave, procuraba no presionar ni ser brusco de alguna manera. El ambiente se había vuelto callado e incómodo, sin que ninguno de los dos pudiese evitarlo. No era lo que esperaban para después de haber estado juntos por primera vez.
Misty tenía los ojos cerrados y respiraba al compás del moreno, K por otro lado, mantenía la mirada en un punto fijo de la habitación, lo pensó por un momento y suspiró antes de hablar.
- No eras… virgen…
Misty levantó la cabeza de su pecho y lo miró a los ojos.
- ¿Creíste que lo era?
El chico no supo que contestar. Realmente no lo sabía, aunque en realidad, esperaba que lo fuera. Él quería ser el primero en la vida de la chica. Sentimiento egoísta teniendo en cuenta que ella no era para nada la primera chica con la que estaba.
- Solo… pensé…
Ella volvió a acomodar la cabeza en su cuello y lo abrazó cálidamente.
- ¿Podemos no hablar de eso justo ahora? – el tono de su voz no era tan cálido como ese abrazo y Ash comprendió que no sería bueno de hablar de "eso" nunca. Solo pudo asentir lentamente sin dejar de acariciar su piel de forma pacífica.
- Tu cumpleaños se acerca… ¿Qué quieres de regalo?
Misty pareció pensar, en cambio sonrió.
- Te quiero a ti… con eso me basta.
- ¿Quién diría que podías ser tan dulce? – se burló K estirando su brazo hasta colocarlo detrás de su cabeza.
- Anda, no digo nada más – comentó ella intentando alejarse de él de forma juguetona.
- Ah, sabes que estoy jugando – rio el moreno para evitar que se fuera. Mientras tanto, continuaba pensando en el regalo perfecto para su novia. Misty era una chica sencilla por lo que no encontraba algo que fuera realmente indicado y especial para ella. Aunque ya vería qué hacer.
Los días se mantuvieron así, más cálidos con el paso de las semanas, al menos así lo sentía Misty. El verano se acercaba de todas maneras y junto a ello, su cumpleaños, su graduación, navidad, año nuevo… Tantas fechas importantes que podría compartir por primera vez con Ash, el sentimiento solo podía hacer de sus días aún más soleados.
Sin embargo, el día de su cumpleaños 18 amaneció nublado. Poco le importó a la pelirroja. Lo que si le preocupaba era el resfriado que la había atacado dos días antes y que aún no la dejaba. No era tan grave como el último que había sufrido pero lo suficientemente fuerte como para molestarla. Pero debía obviarlo. Ese día era su cumpleaños y estaba muy emocionada en ver que le depararía el día.
Se sorprendió al ver a Lily preparando el desayuno para que ambas iniciaran su día de clases juntas, Misty agradeció el gesto y disfruto de las tostadas algo quemadas que su hermana había preparado con tanto cariño.
Cuando el timbre sonó minutos más tarde sus expectativas crecieron y la imagen mental de un moreno sobre su moto apareció de inmediato. Sin embargo al abrir la puerta se encontró con un enorme ramo de rosas envuelto en papel amarillo y anaranjado con un enorme peluche en forma de delfín.
- ¿Admirador secreto? – preguntó Lily bromeando.
- ¡El delfín es hermoso! – exclamó Misty abrazando a su nuevo peluche.
Sujetó la tarjeta y leyó un simple y profundo. "Amor, feliz cumpleaños. Te amo. K" y no pudo creer que alguien hubiera gastado tanto dinero en ella.
Inmediatamente tomó el celular y marcó un número que se sabía de memoria desde hacía ya un largo tiempo.
- ¿Hola?
- Tengo un enorme ramo de flores y el delfín más tierno que vi en mi vida ¿Sabes algo al respecto?
- Ehm… no, creería que no…
- Ya sabía que eras un mentiroso.
- Oye, no me insultes así.
- Eres un tonto…
- Malagradecida.
- Muchas gracias, tonto.
- Así está mejor.
- ¿Cuándo te dignarás a venir?
- Bueno, ¿No debes irte a la escuela? ¿Quién me mantendrá después sino?
- Muy gracioso Ketchum
- Te veré en la tarde. ¿De acuerdo?
- ¡Quiero verte ahora! Es mi cumpleaños maldita sea.
- Enseguida, mi amor – rio K y cortó para dirigirse inmediatamente hasta su casa.
La verdad era que hacía ya varios días que prácticamente no podían separarse. No les venía en gana y simplemente no lo hacían. Solo quince minutos después la puerta de la casa Waterflower se abría sin más y dejaba entrar a K con una camiseta ajustada sin mangas. Sí, el verano se acercaba pero no había que exagerar. Misty se acercó a él y lo abrazó con una enorme sonrisa surcando su rostro.
- Gracias por el regalo.
- Todavía no te entregado el regalo – le dijo el chico tomándola de la mano y llevándola fuera de la casa aunque estuviera en pantuflas.
Misty no entendió pero se dejó llevar. Se sentaron contra la pared y K la miró a los ojos.
- Feliz cumpleaños, mi amor – dijo sacando algo de su bolsillo.
Al ver el objeto, Misty abrió los ojos y la boca sin creerlo.
- P-pero… este es el celular que te compraste hace dos días… - ¿Celular? Era un tremendo MP7 el que le estaba ofreciendo como regalo de cumpleaños, con posibilidad de ponerle dos chips con dos números diferentes. Un aparato con Internet, GPS, juegos y hasta antena para ver televisión donde se quisiera. ¿Acaso estaba loco?
- Es tu regalo – respondió simplemente él, acercándolo y poniéndolo en su mano.
- ¡No! No, no, no… no puedo aceptarlo. Habrá salido caro y… no, no quiero que hayas gastando tanto en mí… es tuyo… - Misty no sabía muy bien que palabras usar aunque sabía muy bien que tenía que negarse a que él le regalara algo tan costoso.
- Pero yo quiero regalártelo… - insistió.
- Por favor, no… muchísimas gracias pero no me voy a sentir bien teniéndolo, gracias amor, en serio…
Ash torció el gesto y con un suspiro, lo guardó nuevamente en su bolsillo.
- ¿No te enojaste, verdad? – preguntó Misty, tanteando el terreno.
El moreno sonrió y miró el cielo.
- Creo que, en el fondo, ya sabía cuál iba a ser tu reacción… y no, no estoy enojado.
Misty sonrió y le pasó un brazo por los hombros. Quedaron meciéndose como dos tontos por unos momentos y ella rió.
- Me encantó el delfín.
- Que bien. Lily no me creía que era tu animal favorito.
- Lo sabe pero no cree que me guste algo tan "feo" como eso.
- Oye pecas…
Ella lo miró y creyó sentirse más enamorada que nunca.
- Feliz cumpleaños.
La besó con dulzura ya que antes no había tenido la delicadeza de hacerlo y la envolvió entre sus brazos. Como quisiera tenerla para elal durante todo el día, pero debía ir a clases y luego organizar su casa para sus amigos. Quería que sea un bonito día para, después de todo, no se cumplen 18 todos los años…
- ¡Feliz cumpleaños!
Ya había perdido la cuenta de cuantas veces había oído eso aquel día. Pero estaba realmente feliz, su casa atestada de gente, pero no solo eso. Gente que amaba. Recorrió la vista entre ellos y divisó a Brock, con vaso en la mano y mirada distante.
- ¡Hey! – le dijo la pelirroja rozando su hombro con el suyo a modo de saludo. Ambos no se habían visto desde aquella vez en que ella lo había visitado.
- Hey Mist. Feliz cumpleaños.
- Eso ya me lo has dicho. ¿Estás bien?
- S-no – la mirada de incertidumbre de la pelirroja lo obligó a continuar - Reprobé el año Mist – dijo cabizbajo.
- ¿Qué?
- No podré graduarme este año como Daisy. Los excesos… me han pasado la cuenta. Y yo, yo intenté dejarlo… y no puedo. Creí que podría. Y ya… - Brock vomitó aquella información de una vez, al parecer la tenía guardada hace mucho – Lo siento – reaccionó – no quiero arruinar tu cumpleaños con mis problemas y yo…
- Brock – le cortó Misty - ¿Tus problemas? Son mis problemas, son nuestros problemas. Eres como mi hermano y siempre estaré para ti. ¿Recuerdas? – al ver que el muchacho guardaba silencio agregó - ¿Cómo sucedió?
- Fue como una bola de nieve. El estado de K la última vez, ya sabes cuándo Tracey vino a buscarte, tu visita en la ciudad, mis calificaciones y mis intentos nulos por dejarlo… no puedo Misty…
- No puedes solo – le corrigió la muchacha – Brock, tendremos que decirle a tus padres.
Ante aquella sentencia, el moreno cerró los ojos vencido. Al parecer esa idea ya había pasado por su mente antes… y no había otra opción…
Misty agradeció internamente que su cumpleaños 18 fuera día viernes, pues tenía sábado y domingo para recuperarse. Luego de eso debería decir adiós a las fiestas hasta su graduación.
Cuando reaccionó la tarde del sábado se preparó mentalmente para limpiar la casa, seguramente estaba hecha un desastre. Terminó de lavar el último plato y lo dejó junto con todos los otros. Sintió unas manos sujetarla de la cintura y sonrió.
- ¿Disfrutaste tu cumpleaños? – quiso saber su novio apareciendo de pronto.
- Mucho – Se giró y le pasó los brazos por los hombros para abrazarlo por el cuello – Gracias por haber venido. Y por los regalos. Y por todo.
- Aún tengo algo más – dijo K sin dejar de mirarla a los ojos.
Misty se extrañó. ¿Más aún?
Tal y como a la mañana anterior, el moreno introdujo su mano en uno de los bolsillos de su camisa a cuadros y sacó una pequeña cajita. A Misty se le cortó la respiración.
Ash lo abrió y le enseñó un pequeño anillo, al parecer de oro, con tres corazones ubicados uno al lado del otro.
- Fue fabricado especialmente para ti.
- Mentira… - rio ella.
- No es mentira. Y esto sí lo vas a aceptar. Violet me volvió loco buscando anillos que fueran "demasiado lindos, demasiados perfectos, demasiados "demasiados"…" – K hizo una burda imitación de la peliazulada - y lo único que quería era algo sencillo…
- Me encanta – lo cortó Misty sujetando la cajita con cuidado. Y era la verdad. Era un muy lindo gesto el que había tenido con ella. Realmente… no lo podía creer.
Lo volvió a mirar a los ojos y le sonrió mientras K tomaba la pequeña joya y se la colocaba en el dedo anular de la mano izquierda. No supo porque pero sintió como si, de verdad, Ash estuviera haciendo algo más que simplemente situarle el anillo en el dedo. Fue un pensamiento ridículo pero no pudo evitarlo.
El sonido de la puerta interrumpió el momento, mientras Misty se acercaba a la misma, pudo oír a sus hermanas levantándose en el segundo piso. Ya eran cerca de las 5 de la tarde.
- Hey Mist.
La pelirroja se sorprendió al ver a uno de los hermanos de Brock con un sobre entre las manos.
- Hey Forrest ¿Qué paso?
- Tú sabes que pasó – dijo sin poder ocultar el tono de reproche – Brock te dejó esto – agregó con tono más calmado.
- ¿Brock?
- Sabes que no le gustan las despedidas.
- ¿Qué?
- Papá ha decidido que lo mejor es internarlo en una Clínica de Rehabilitación – explicó con más calma - Han partido hace un par de horas al sur, mamá prometió que si todo resultaba bien, Brock podría visitarnos para navidad.
Silencio.
- ¿Misty? – Ash apareció tras ella, estaba tardando mucho.
- ¿Brock, se fue? – cada palabra le costó un mundo expresarla. Y aunque conocía la respuesta esperaba algo más que el asentimiento del muchacho y el ademán de entregarle la carta.
- Ahí explica todo, dijo que era para todos ustedes.
- Vale.
Y así pasaron semanas.
Las explicaciones de Brock eran sencillas. No podía hacerlo solo, necesitaba ayuda profesional, no le gustaban las despedidas. Volvería cuanto antes a su vida normal, el apoyo de sus padres fue fundamental y eso sumado a la ayuda profesional le generaba las esperanzas que días atrás no tenía.
Misty lloró la carta un par de veces, sobre todo cuando la releía en silencio. Pensando no solo en su moreno amigo, sino también en Tracey, pero sobretodo en él… el muchacho que le robaba el corazón. ¿Sería tan difícil para él? ¿Podría salir adelante sin la ayuda que Brock había solicitado? Esperaba que sí, esperaba que ella fuese suficiente para salvarle…
El día de la graduación no tardó en llegar. Misty y Lily por fin habían dejado atrás sus años de escolares y dentro de un par de meses comenzarían sus estudios superiores, la pelirosa en una escuela de estética y Misty en el área deportiva de la universidad de la capital. Era un tema que habían conversado con Ash un par de veces, pero más que nada era una oportunidad que no podía perder, pues su misma escuela la había becado gracias a su participación en el equipo de natación.
- ¡Feliz semana de la dulzura!
Misty parpadeó varias veces seguidas intercalando la mirada entre K y la distinguida caja de chocolate Ferrero Rocher que el mismo sostenía entre sus manos. Cuando se acostumbró al asombro, lo miró a los ojos.
- ¿Qué?
K revoleó los ojos.
- Siempre lo mismo contigo. ¿Por qué no puedes, simplemente, decir "gracias", besarme y comerlos como lo harían las chicas normales?
- Bien sabes que no soy normal y ni siquiera estaba enterada de que fuera la semana de la dulzura – se defendió Misty – Pero muchas gracias.
- ¿Vas a decirme eso solo siendo que compré tus bombones favoritos?
- Gracias, mi amor, divino, hermoso, te amo – rio ella besándolo.
- Así está mejor – dictó K sentándose a su lado ante la mirada seria de Tracey, la cual Misty no pasó por alto.
- ¿Por qué nos miras así, cuñadito?
- Por nada, Misty – respondió él sin quitar la vista de K, quien la devolvió de la misma manera.
- ¿Y porque no dejas de mirarnos?
Tracey suspiró y se fue a la cocina, lugar donde Daisy y Violet preparaban unos bocadillos para después de la graduación.
Misty se extrañó y miró a K.
- ¿Se pelearon?
- No – respondió el moreno – No sé qué le pasa.
Ella levantó los hombros y abrió la cajita para empezar a comer los chocolates. Realmente K la sorprendía cada vez más. ¿Flores? ¿MP7? ¿Bombones? Se estaba transformando en el chico perfecto. Y cada vez lo amaba más.
Con la llegada de las vacaciones, Misty no veía límites en su relación con Ash. Si antes la escuela les limitaba las horas juntos, ahora no habría inconvenientes…
- ¿Quieres venir a casa y ver una película?
- Mmm, le prometí a Gary que lo ayudaría a armar su moto. El idiota la desarmó entera y ahora no sabe cómo armarla – respondió Ash desde la otra línea.
- Ah, bueno… ¿Nos vemos esta noche, entonces?
- Ehh… sí, yo te mando un mensaje por cualquier cosa.
- B-bueno… nos vemos.
- Chau, mi amor.
Cortó y miró el teléfono sin entender. ¿Acaso se había equivocado o era la cuarta vez que K la esquivaba a lo largo de la semana? El plan de "vacaciones perfectas" junto a K, no estaban resultando para nada.
Siete días habían pasado desde su graduación y, poco a poco, había visto como su novio se excusaba cada vez más diciendo que tenía que hacer cosas con sus amigos. No entendía. Hacía poco era el chico perfecto, y ahora era el perfecto camaleón.
Tiró el celular sobre su cama, bufó y se tiró sobre su puf. Al escucharlo, Lily asomó su cabeza por la puerta.
- ¿Molesta, hermanita?
- No te incumbe – respondió Misty sacando su cajetilla de cigarrillos.
- No puedes fumar aquí adentro.
- No me interesa – replicó nuevamente ella encendiendo uno de ellos.
- ¿Problemas con K?
- No. No molestes.
- Si te causa problemas, déjalo. Creo que sería lo mejor.
Misty lo volvió a ver con el ceño fruncido. ¿No se suponía que ya había pasado por esa etapa de "hermana protectora"? Tras decir eso, su hermana desapareció.
Misty acomodó su camisa entallada y la alisó sobre su formado cuerpo. Esa noche, había acordado salir con sus hermanas y bailar hasta la madrugada, faltaban un par de días antes de navidad y sería la última vez que saldrían antes de año nuevo.
- ¿Estás lista? – preguntó Violet.
- ¡Lista! – sonrió.
- ¿Listas para parrandear? – agregó Lily con una sonrisa. Su falda estaba más corta de lo habitual pero lucía… bien.
Daisy se había excusado, raro en ella, pero llevaba varios días con malestar estomacal y había preferido quedarse durmiendo para recuperar fuerzas para el año nuevo, esa sí que sería una fiesta que no se perdería. Sus hermanas comprendieron y la dejaron descansar.
Violet y Misty se miraron y rieron entre ellas. Esa sería una gran noche…
¿Gran noche? Sí, claro.
Eso fue lo que pensó Misty apenas entró al bar y vio a SU novio hablando con una peliazulada bajita en demasía y vestida de manera horrorosa.
Al ver la escena, Violet se puso seria de repente y miró el dúo con recato. Estaba pensando que hacer cuando vio que su hermana avanzar hacia las dos personas. Inmediatamente se lanzó a sostenerla.
- ¡Misty, Misty, espera! – conociéndola como la conocía, estaba segura que se tiraría sobre esa enana.
- ¿Quién es esa idiota? – preguntó Misty destilando odio. Su respiración agitada lo demostraba. ¿Por qué estaba hablando con su chico? ¿Y porque lo tocaba? ¿Y porque… se acercaba tanto?
Se soltó de su hermana y caminó con paso firme hasta donde se encontraba el moreno. Éste la vio venir y, por un momento, pudo jurar que palideció. Pero se repuso rápidamente.
- Hola amor – la saludó cuando ella llegó a su lado.
- ¿Quién es? – inquirió sin importarle su saludo.
- ¿Quién? ¿Ella? – Misty se cruzó de brazos mirando como la enana se alejaba – Solo una amiga. ¿Acaso estás celosa?
Misty lo miró a los ojos y dudó por unos momentos. Ash mordió su labio y la acercó a él sujetándola de la cintura.
- Vaaaaamos, no me digas que estas celosa. Solo tengo ojos para ti. Lo sabes.
La pelirroja titubeó pero terminó por sonreír y abrazarlo por el cuello.
- Eres un idiota, ¿sabes?
K la besó y la abrazó escondiendo su rostro en su cuello.
- Sí, lo sé.
No hubo más problemas, Misty bailaba a ratos con su novio y luego bailaba otras canciones con sus hermanas, era noche de chicas después de todo.
A las 4 am la fiesta se había desatado. Misty recorría la pista con un trago en su mano y agitando sus brazos al ritmo de la música. Se estaba divirtiendo como nunca. Violet estaba súper enfiestada y a Lily hacía un buen rato que no la veía. En fin, no sabía si pudiera haber estado mejor.
Chocó a una persona y le pidió perdón entre risas. Aunque sus sonrisas se disiparon pronto. ¿Era el efecto del alcohol o acaso estaba viendo a su novio abrazando a otra? Intentó pararse de forma firme y fijar la vista con precisión. No sabía para qué, no había ninguna duda, era K abrazando a la enana con la que lo había visto antes.
No tuvo tiempo para reaccionar antes de que Tracey la interceptara bailando cumbia con soltura.
- ¿Qué haces aquí sola, cuñadita? – preguntó con el mejor humor.
- ¿No deberías estar cuidando de Daisy?
- Me he pasado hace un rato y me ha echado. Dijo que quiere dormir. Yo no, obviamente - Tracey intentaba mantener la conversación, pero la pelirroja mantenía la vista en otro punto, hizo el mismo recorrido y encontró la razón. Sintió que la sangre le hervía. Soltó su vaso y cerró los puños con fuerza. Ya habían discutido antes por culpa de la misma chica y Brock le había encargado cuidar de Misty, debía hacerlo, aunque el causante de todo fuese su primo. Por lo mismo, estaba listo para ir y propinarle un buen golpe cuando sintió la mano de Misty envolver la suya. Y supo que su cuñada lo necesitaba más que su puño pudiera necesitar al rostro de K.
- ¿Q-quién es e-ella? – quiso saber apretando los dientes.
El muchacho suspiró acariciando sus cabellos de manera tranquilizadora.
- Se llama Dawn – respondió Tracey, acercándola aún más a él.
Tenía que preguntarlo, tenía que ser fuerte…
- ¿El… estuvo con ella, verdad?
- ¿Qué te parece?
- ¡Tú lo sabías! – gritó Misty alejándose de él, sintiendo de repente, un sentimiento de traición por parte de él.
- ¡No! – exclamó – Bueno, tenía sospechas. Le he advertido Mist, pero sospechaba algo, sospechaba… que hubiera vuelto a ser como era antes.
- ¡Hey! ¿Cómo anda la gente?
Ambos escucharon la exclamación de Lily y se separaron para volver a verla. Al momento en que la pelirosa vio el rostro de odio de su cuñado y la cara de tristeza de su hermanita menor comprendió todo.
- ¿Se lo dijiste? – Preguntó a Tracey con desconcierto – pensé que habíamos acordado que…
- Lily, no – le cortó.
- ¿D-de qué hablan?
- Mierda – la pelirrosa se dio cuenta que había metido la pata de forma inmediata, no tuvo más que reconocer lo que ya sabía.
- ¡Lily!
- Me llegaron rumores de que habían visto a K con una chica. Le pregunte a Tracey y él me dijo sus sospechas…
Misty suspiró, temía que hubiese algo más… de hecho estaba segura que había algo más.
- Lo intenté, intenté que me escuchara, que supiera lo que tenía enfrente… - dijo Tracey cabizbajo dando un trago más al vaso de alcohol que tenía en la mano, lo necesitaba para decir lo que diría después - pero hace unos días… volvió a darse.
Esta vez las lágrimas no tardaron en llegar. Eso no podía ser. ¿Cómo había sucedido eso en tan poco tiempo? ¡Si era perfecto, todo era perfecto! ¿Qué había hecho mal? ¿Había sido ella?
Entre su posición pudo ver como Violet y Lily se dirigían hasta su novio, o ex novio muy próximamente… pero, sinceramente, le importaba muy poco lo que pudiera llegar a ocurrirle.
Ambas chicas empujaron al moreno por el hombro, alejándolo de la muchacha que se negaba a soltar su cintura. En el instante en que vio el rostro de las muchachas, entendió que estaba en problemas.
- Chicas – dijo Tracey apareciendo de pronto. Su tono de calma cambió radicalmente cuando se dirigió a su primo - ¿Qué mierda crees que haces? – le preguntó Tracey acercando su rostro.
- Nada – respondió el moreno, aunque rápidamente se arrepintió al sentir como su propio primo lo tomaba de la camiseta y lo estampaba contra la columna más cercana.
- No te hagas el idiota. Ya lo habíamos hablado. Si te crees tan hombre como para estar con dos chicas a la vez, ¡Se tan hombre como para decirle que no la quieres más!
- Yo sí la quiero… - susurró K mirando un poco impactado como las hermanas de Misty volvían a abrazarla con ternunra.
- Por favor K, no seas sinvergüenza. Con ella no.
- Hey, ¿Te quieres alejar? ¿Quién demonios eres?
Tracey sintió la voz aguda de alguien más bajo que ellos y bajó la mirada. Esa tal Dawn lo miraba reprobatoriamente.
- ¿Y tú quién mierda eres? – devolvió la pregunta él.
- ¿Yo? Yo soy la novia de K.
Tracey volvió la mirada hacia el moreno y agitó la cabeza, asintiendo.
- Así que es tu novia, ¿Eh?...
Lo soltó de un tirón y, antes de alejarse, se acercó a él.
- Piensa bien lo que vas a hacer K. Yo estaba aquí para ti, eres mi primo, casi mi hermano. Pero con Misty no te metas, te lo dije antes. Te lo estoy advirtiendo ahora.
Lily y Violet vieron la escena con curiosidad. Como Tracey le decía cosas que no pudieron escuchar, como Ash se desprendía de forma nada sutil del brazo de la muchacha y se perdía entre la gente. Y como Tracey volvía hacia ellas con la mirada perdida, con el sentimiento de haber perdido a un hermano. Misty por otro lado solo quería desaparecer del lugar por un tiempo indefinido.
De ahora en más, las cosas nunca volverían a ser como antes…
…
Lamento la demora. Ayer me quedé sin internet, ni energía eléctrica la verdad xd.
¡Del amor al odio en solo un capítulo!
Para aquellos que han leído la historia original, sí, he cambiado algunas cosas. Todo tiene su plan de actuar y mientras Ash y Misty se mantengan dentro de la historia original creo que no importa tanto que pasa con su entorno.
¡Les aviso que los siguientes capítulos se vienen movidos!
Ahora, la respuesta a sus rewiev. ¡Muchas gracias por ellos!
Red20: Bueno, el asunto de las drogas es más complicado de lo que Misty y Ash creen. Ya ves lo que le pasó a Brock. No sé qué tan sencillo sea dejarlo para Ash.
Joseto1954: Tibio, tibio. Ahora la tienes con nombre y… nombre solamente. Dawn. Aunque no apostaría a que ella fuese el problema principal.
Hikari x Takeru: Jejeje estoy actualizando todos los lunes. Que divertido que me digas eso. Es tu historia, tu sabes cómo sigue xdd aunque sí, he hecho algunos pequeñitos cambios (:
