Hola a todos!!
Aca esta el otro capitulo... solo me demore un dia... no me maten!!
No es de lo mejor que he escrito, pero algo es algo... les prometo que se viene un capitulo intenso en un futuro prox.
Vi que el capitulo anterior tuvo bastante exito!!
me alegra mucho... Parece que mi Teddy Lupin les cayo a todos bien... jejeje... si es un amor!!
Quiero dedicar este capitulo a MelyPotter por ser mi reviews numero 35... es mi numero de la suerte!!
PERO ESPECIALMENTE ESTE CAPITULO VA DEDICADO A Nympha13 QUE ME DEDICO SU MARAVILLOSO FANFIC.
Obviamente tambien se lo dedico a todos los que siguen esta historia.
A otra cosa... todos me dicen que revele pronto lo que paso entre Ginny y Michael... pero sinceramente... y no es por ser malita con ustedes... NO PUEDO!!... jejeje... AUN NO... ese es el gran misterio, y solo lo descubriran cuando la pareja se atreva a enfrentar el pasado y a darse explicaciones!!
Tambien quiero mandar un saludos a mis amigos de Blog Hogwarts... la mejor web que existe!!
se las recomiendo ya que siempre comento ahi...
Saludos a todos!!
Karmen.
Capitulo 9: El trabajo y el amor no se mezclan.
Ginny despertó temprano aquel día. Eran las seis de la mañana cuando abrió los ojos y se sintió confundida. Al principio no tenía idea de donde estaba, pero al mirar a su lado, vio el rostro angelical de Harry, que dormía plácidamente abrazando a su ahijado. Sonrió. Le producía mucha ternura verlo así, como un verdadero padre.
No se movió, quería quedarse observándolo un poco, aunque sabía que debía irse. Más tarde se tenía que presentar en el ministerio y ni siquiera le había avisado a Alan que tenían esa entrevista de trabajo. Suspiró, y se acerco más para acariciar el rostro de su Harry. Un momento – pensó desconcertada – ¿desde cuándo es "mi" Harry?
Se alejo de él y silenciosamente se levanto de la cama. Bajo las escaleras lentamente y entro en la sala de estar. Ya se había metido en la chimenea cuando inconscientemente miro el sofá donde había estado la noche anterior con Harry. Salió de la chimenea y se dirigió al lugar.
Se sentó y al hacerlo pudo notar que el perfume masculino de Harry aun podía sentirse en la tela. Acaricio con sus dedos los bordes del sofá y ese maldito sentimiento de culpabilidad la inundo de nuevo.
¿Que estoy haciendo? Mi plan está saliendo a la perfección. De hecho, siento que ya se enamoró de mi de nuevo y no ha pasado ni una semana… pero me siento mal – pensó la Ginny buena – No se lo merece… ha sufrido tanto… me siento tan culpable…
¿Pero qué dices? Si el te traicionó. Te engaño en el día de tú aniversario y ni siquiera se ha disculpado. Ni siquiera siente remordimiento, por dios. Cómo puedes ser tan tonta y ponerte de su lado. El no vale nada, Ginevra Weasley, nada. Siempre piensa en sí mismo, por ejemplo… mira lo que te pidió a cambio para ser tu padrino!! Acostarse contigo!! Es un cerdo, no te fíes de el… está jugando sucio… tú debes ser más inteligente… - rebatió la Ginny mala.
Si… me engañó…
Se paró violentamente, se metió en la chimenea y se fue a la madriguera. Era una estúpida… ¿cómo podía estar arrepintiéndose? Se fue directo a darse un baño, se vistió meticulosamente y se fue a despertar a Alan.
Cuando Alan estuvo vestido bajo a tomar desayuno. Miro de soslayo a la pelirroja, la cual no decía nada y comía en silencio. Debía preguntarle… no podía ser tan cobarde…
- Mmm… Ginny? Cariño? – dijo dudoso Alan
- Que? – respondió la pelirroja, sin prestarle atención realmente a su novio.
- Donde dormiste ayer?
- Acá Alan, donde iba a dormir?
- No te sentí llegar…
- Es que llegue muy tarde. ¿Por qué? ¿Acaso desconfías de mí? – pregunto Ginny haciéndose la ofendida.
- No, cariño. Es solo que me preocupe… - respondió rápidamente – y donde fuiste?
- Donde Harry…
- Y a qué?
- A convencerlo de que fuera nuestro padrino de bodas
- Y aceptó? – pregunto emocionado
- Si, acepto… - dijo molesta, recordando lo que el maldito le había pedido a cambio – ya se hace tarde Alan. Sera mejor que nos vamos yendo al ministerio…
- Si vamos amor.
Ya eran como las ocho y media cuando se aparecieron en la entrada para visitantes del ministerio de la magia. Para Alan todo era nuevo, así que se sorprendió bastante cuando la chica lo hizo ingresar a una cabina telefónica. Llegaron a la recepción para verificar sus varitas mágicas.
Ginny, como digna hija de funcionario, se sabía al revés y al derecho las oficinas, así que sin problemas condujo a Alan al cuartel de los aurors. El rubio miraba maravillado la edificación, y se sorprendió al darse cuenta que en algunas oficinas las ventanas mostraban una fuerte tempestad y en otras un sol radiante. Caminaron finalmente por un largo pasillo y golpearon la puerta que había al final del corredor. Una voz femenina les pidió que pasaran, e ingresaron con confianza.
El lugar era bastante amplio. Había un gran letrero a un lado que decía "cuartel general de los aurors", había muchas sillas para el descanso de los visitantes y un escritorio amplio en el centro. Se acercaron…
- Buenas días, en que puedo servirles – preguntó una hermosa secretaria, que mas que secretaria parecía modelo de pasarela, ya que era muy bonita.
- Buenos días – respondió Ginny – Tenemos una entrevista de trabajo con el jefe auror.
- ¿Los dos? – pregunto la chica, sin prestarle atención a Ginny y lanzándole una coqueta sonrisa a Alan, el cual la devolvió.
- Si, los dos – dijo Ginny con voz pesada, molesta por la actitud de la chica.
- Bueno, me temo que tendrán que esperar por que el señor Dawlish se encuentra ocupado– les informo la chica – pueden sentarse ahí si lo desean – dijo apuntando a los asientos de había en la recepción – yo les avisaré cuando pueda recibirlos.
- Gracias… - dijo Ginny, tomando a Alan del brazo y llevándolo a los asientos.
Se sentaron y Alan miró preocupado a Ginny.
- Ginny?
- QUE? – respondió molesta
- Estas enojada?
- Viste como te miraba esa maldita zorra?
- Ginny!! – dijo sorprendido – no hables así!!
- Y tu coqueteándole, maldito imbécil…
- No le coqueteaba, solo quería ser amable… - dijo Alan con tristeza – sabes que yo te amo a ti, Ginny.
- No le hagas caso Alan, es una histérica!! – dijo alguien a sus espaldas.
Harry estaba ahí parado. Se veía hermoso. Estaba vestido completamente de negro. Llevaba unos pantalones de tela, una camisa y un abrigo largo que le llegaba a los pies. Se veía incluso más alto de lo normal y les sonreía abiertamente.
- Harry!! – dijo Ginny sorprendida.
- ¿Cómo estas, Harry? – pregunto Alan sonriéndole
- Muy bien y ustedes… ¿ya hablaron con Dawlish? – preguntó
- No, aun no. La zorra de la secretaria nos dijo que esperáramos aquí…
Harry lanzo una gran carcajada. Negando con la cabeza.
- ¿Que te hizo ahora la secretaria?… jajaja… no seas mala, si es muy simpática y extremadamente bonita, no crees Alan?
Ese comentario lo hizo solo para molestar un poco a la pelirroja, y al darse cuenta de que lo consiguió se dibujo en su rostro una sonrisa aun mas grande.
- Harry ¿no sabes a qué hora nos van a atender? – Preguntó Alan para evitar responder – veras, es que hoy debo ir a recibir al aeropuerto al diseñador que me preparara el traje para la boda.
- Viene como muggle? – preguntó extrañado Harry
- Es muggle – explicó Alan – Pero sabe del mundo mágico, así que es diseñador para ambos mundos.
- Ah, vaya… bueno, veré que puedo hacer por ustedes – dijo Harry pidiéndoles con la mano que lo siguieran. Ellos caminaron tras él y Harry se dirigió al escritorio de la secretaria de nuevo.
- Hola linda, ¿como estas? – dijo Harry seductoramente, al tiempo que se acercaba a la chica para besarla en la mejilla.
- Señor Potter!! – dijo feliz la secretaria y sonrojándose – ¿Como ha estado? Me ha echado de menos, señor?
- Tú sabes que eres la única mujer en mi vida, Carrie – dijo Harry solemnemente.
La chica rio como tonta y se sonrojo aun más. Ginny miraba incrédula a Harry. ¿Cómo podía ser tan desvergonzado? Coqueteándole a esa golfa delante de ella. No sabía cuál de los dos era peor. Si Harry, que le coqueteaba abiertamente a la chica, o Alan, que se hacia el idiota y sonreía ante el espectáculo que estaba dando Harry.
Maldita, ¿que se creía? ¿Qué le hacía pensar que podía coquetearle a sus hombres? Ginny estaba furiosa y fulminaba con la mirada no solamente a Carrie, sino también a Harry, quien se percató de la mirada de la pelirroja y se sintió muy feliz al saber que, por lo menos, la pelirroja sentía celos por él.
- Necesito un favor, cariño – continuo Harry dirigiéndose a la sensual secretaria – necesito que muevas tus lindas piernas y le digas al Sr. Dawlish que la Señorita Weasley y el señor DeLarge ya están aquí para la entrevista. ¿Harías eso por mí, linda?
- ¿Weasley? Acaso la señorita es la hermana del Sr. Ronald Weasley? – dijo interesada.
- Si, Carrie. Ella es la hermana de Ron – confirmó Harry – ¿Me harías ese favor, preciosa?
- Por supuesto, Sr. Potter. Siempre haré lo que usted desee. Cualquier cosa, no lo olvide… – dijo levantándose del escritorio y meneando sus caderas al caminar para dirigirse a la oficina personal de Dawlish.
- No puedo creerlo!! – dijo Ginny molesta, cuando la secretaria ya no estaba allí – nosotros le pedimos que le avisara y ni se movió!! Solo digo "el señor Dawlish está ocupado"
- Bueno, algunos sabemos cómo conseguir lo que queremos, Ginny – dijo Harry mirando a Ginny directamente a los ojos.
Ella entendió la indirecta y le hizo un desprecio. La secretaria llego para anunciarles que ya podían pasar.
- Mucha suerte para los dos – dijo Harry antes de que entraran en la oficina del jefe auror.
Media hora después Ginny y Alan salieron muy contentos de la oficina de Dawlish. Este les había dado el trabajo y les dijo que podían empezar mañana mismo si ellos lo deseaban. Ellos aceptaron y quedaron muy satisfechos con la entrevista, a pesar de que el jefe auror les había dicho que les pondría supervisión por ser nuevos, ya que alguien les tenía que enseñar la forma de trabajo en el ministerio ingles. También les informó que tendrían una pareja permanente en las misiones, pero que lamentablemente no podían estar juntos ya que alguien de mayor rango debía acompañarlos por ser nuevos.
Dawlish les mostro las instalaciones y les dijo que mañana les asignaría un escritorio a cada uno. En el trayecto se encontraron con Harry, el cual discutía a cerca de una misión con Ron. Este ya había llegado a trabajar y tenía una ropa muy parecida a la de Harry. Ambos les sonrieron y les preguntaron con la mirada como les había ido, a lo que ellos respondieron levantando los pulgares.
Después el jefe auror los dejó, argumentando que tenía una reunión con el ministro. Les sugirió que se quedaran ese día para que conocieran un poco a sus compañeros de trabajo. Alan tuvo que retirarse, ya que debía ir a buscar al diseñador al aeropuerto, pero Ginny se quedo y se sentó al lado de su hermano y su ex novio para conversar. Ellos la ignoraron un poco al principio, ya que al parecer estaban planeando una misión muy importante, que se llevaría a cabo el lunes próximo (hoy es miércoles, recuerden).
- Tú no entiendes, Ron. Esos tipos son peligrosos y planean algo. Recuerda que es muy probable que los rumores del asalto a Azkaban sean ciertos. Nos asignaron esta misión a ambos por eso, si fuera una tontería Dawlish hubiese mandado a los novatos – explico Harry.
- Si, lo sé. Pero eso no significa que tengamos que llevar a más gente. Estorban, Harry!!. Tu y yo siempre hacemos el trabajo solos y sale mucho mejor que cuando llevamos ayuda – rebatió Ron
- Ya deja de discutir. Yo soy tu superior y te aviso que voy a llevar refuerzos. Es demasiado arriesgado e irresponsable ir nosotros solos – dijo Harry seriamente
- Como quiera, "jefe" – dijo Ron molesto
- Solo quiero que hayan algunos novatos cerca. Tú y yo entraremos solos a la casa. Es solo una medida de precaución – le dijo Harry – no te enojes, es lo mejor…
- Bien, pero solo entraremos tu y yo, Harry – dijo resignado – no quiero estúpidos movimientos cuando llegue la acción…
- Bien, te lo juro…
Ginny se rió. Había estado escuchándolos en silencio y sin interrumpir. Ambos chicos la miraron sorprendidos, como si se hubiesen olvidado que ella estaba ahí.
- Así que es verdad lo que me contaron… - comento Ginny – Que ustedes son los mejores aurors de acá.
- Por supuesto, Hermanita. Que esperabas – respondió Ron sonriente – Pero Harry es mi superior, ya que el entró antes que yo a la academia. Recuerda que yo primero ayude a George en Sortilegios Weasley.
- Es cierto, lo había olvidado.
- Bueno, yo debo ir a conversar con Parrish… nos vemos luego – dijo Ron, dejando solos a Harry y a la pelirroja.
Después de que se hubo alejado lo suficiente, Harry se acerco mas a Ginny y le pregunto en voz baja.
- ¿A qué hora te fuiste? No te sentí irte…
- Que te importa – respondió fastidiada
Harry sorprendido, se preguntó que diablos le pasaba, hasta que recordó…
- ¿Estas celosa de Carrie? – preguntó con una sonrisita
- Yo… jajaja… que voy a estar celosa de "esa", si no me llega ni a los talones – respondió altanera, subiendo el tono de voz.
- Pues no lo parece… - comento el chico
- Ya déjate de idioteces – dijo molesta
- Tu sabes que yo te prefiero a ti – le susurro al oído, haciendo que la chica se estremeciera.
- Bonita forma de demostrarlo – le contesto Ginny – "Tú eres la única mujer en mi vida, Carrie" – lo imitó.
- Celosa…
- Idiota…
Harry se acerco mas a la chica y le dijo…
- ¿Quieres que te lo demuestre?
Sin esperar respuesta la tomo de la mano y la llevo por un estrecho pasillo. Ella sorprendida, se dejo llevar. Harry abrió una puerta al final del corredor y la hizo entrar.
Ella miro a su alrededor y le lanzo una mirada de incredulidad. Harry la había llevado a lo que parecía un baño privado y muy pequeño. Él le regalo una traviesa sonrisa, la tomo de la cintura y le planto un beso en la boca.
Ella al principio intento zafarse, pero era más fuerte que ella. El la levanto, dejando a la pelirroja con los pies al aire, y la estampo en la puerta, donde comenzó a besarla más apasionadamente.
Ella comenzó a reírse cuando Harry comenzó a hacerle cosquillas en el vientre. Pero poco después le siguió el juego y ambos comenzaron a disfrutar el uno del otro. La chica rodeo la cintura de Harry con sus piernas y él le sacó la blusa a Ginny. Beso sus hombros y su cuello, mientras la chica se encargaba de sus cabellos.
- ¿Ahora me crees, preciosa? – dijo Harry con voz entrecortada, separándose un poco de Ginny
- Aun no estoy muy segura – dijo ella seductoramente.
- Pues entonces te lo voy a demostrar…
La beso de nuevo, masajeando su lengua con la de la chica en un apasionado y sensual beso.
- Pero me temo, que nunca mezclo el trabajo con mi vida personal, Srta. Weasley – dijo separándose de ella y zafándose de sus maravillosas piernas que aun lo rodeaban – Si quiere la continuación, la espero esta noche en mi casa.
Arreglo sus ropas en silencio, y rápidamente se fue de la habitación, dejando sola en el baño a la desconcertada pelirroja. Ella tardo un rato en reaccionar, y maldiciendo a Harry se arregló y salió a toda velocidad del cuartel general.
Quince minutos después, se encontraba en su habitación de la madriguera lanzando todo lo que encontraba a las paredes. Estaba furiosa. Como se atrevía ese imbécil a dejarla con las ganas. Si ese era "su" plan. ¿Porque a él le era tan fácil dejar de besarla y a ella le costaba una eternidad separarse de él?
Maldición – pensó – vas a volverme loca, Harry Potter.
Les gusto?
Espero que si...
jajaja... Ginny se quedo con las ganas!!
pobrecita... poco a poco le sale el tiro por la culata!!
les gusto eso de "mis hombres"...jajaja
A mi me encanto!!
saludos a todos!!
Y dejen Reviews!!
Karmen.
