NOTA IMPORTANTE:
Bueno, aquí va una anécdota:
Cuando subí el capítulo 10 me deprimió un poco el no recibir ningún review, por lo cual deje de escribir por unos meses (junto a otras razones) y pensé en dejar la historia. Ya que tampoco recibió muchas visitas, hace poco sintiéndome un poco mejor decidí revisarlo y fijarme si fue un mal capitulo. Bueno resulta que en vez de subir el capítulo que deseaba subí un borrador que tenía del 10 y que al final descarte xD. Así que solo quería decir que el verdadero capítulo es este y ya tengo el siguiente listo, que subiré lo más rápido posible. Decidiré que hacer después de estos subir el cap 11.
Besos, Beccax3
DISTURBED MINDS
Disclaimer: Los personajes reconocibles pertenecen a Capcom, la historia es mía.
Capítulo 10
"Es mejor ser cruel que débil."
Alfie Allen
La interacción humana siempre le pareció una forma complicada de física y química. Un millón de reactivos y variables unidos en un ambiente controlado. En ocasiones estos reaccionaban de manera inesperada y otras tan predecibles que resultaban aburridas. Kennedy y Redfield eran de aquellos experimentos en la fina línea media. Nunca pudo haber esperado una reacción más exquisita que aquella que presenciaba en el momento exacto desde la comodidad de su oficina.
Wesker siempre se había alabado de ser un excelente químico. La reacción de Leon era tan predecible como el amanecer, pero lo que de verdad le intrigaba era aquellas de la pelirroja. Claire Redfield no dejaba de picar su interés, algo que solo la mujer de rojo había logrado alguna vez. La asiática permanecía en uno de sus sofás mirando la pantalla de seguridad, pero la tensión en sus hombros delataba su miedo. Ada había sido uno de sus experimentos más interesantes, hasta el momento en que logro romper su voluntad, ahora era solo otro juguete que había perdido su propósito.
— ¿Qué te parece mi nuevo experimento?- Le preguntó, mirándola desde detrás de su escritorio.
El miedo y confusión cruzo las facciones de Ada. Aunque recuperara rápidamente la compostura pudo ver claramente lo que buscaba en sus ojos. Esa preocupación que había delatado hace mucho.
— Tus juguetes y la forma en la que juegas con ellos siempre me han parecido aburridos, lo sabes.- La escucho acercarse lentamente, dudando en el último momento.- Aunque la pelirroja parece una luchadora, estoy seguro que disfrutaras destruirla.
La carcajada que dejó salir hizo que Ada se estremeciera, con un clic del control remoto en sus manos la pantalla mostro la transmisión en vivo de sus conejillos de indias. Claire como mártir postrada junto al convaleciente cuerpo de Leon, hace poco había terminado el efecto de una de sus nuevas drogas militares. Era sorprendente lo que su cuerpo podía soportar.
— Y de él ¿No crees que ha empeorado mucho? – El silencio de ella fue todo lo que recibió.- Me decepcionas Ada, solías disfrutar el arte en mi locura. Qué más da, solo se consciente que tu debilidad será tu perdición. Ahora, acompáñame.
Salió de su oficina sin fijarse en ella y juntos bajaron a los niveles inferiores donde se encontraban las celdas. Un gran corredor vigilado por cámaras era lo único, donde las pisadas resonaban a cada paso de Leon y Claire. En pocos segundos estuvieron frente a la celda. Ada comprendió que era el momento favorito del día de Wesker, torturar a la pelirroja, lo que no entendía era que hacía ella ahí. Recordaba que el monstruo a su lado le había dicho que le encantaba crear anticipación para volver el miedo en Claire más auténtico y cautivador. Una jeringa con una sustancia rojo sangre, una de las creaciones de Wesker por el color característico en todos sus experimentos de armas biológicas. Confundida lo miro.
— Es para él, esta vez tú serás su verdugo.- Le dio una mirada de advertencia.- No me falles Ada o la que lo probara será tú.
Asustada solo puedo asentir, Wesker abrió la puerta de la celda con un estruendo vio a la pelirroja respingar e intentar alejarse de él. Sin titubear la saco a rastras mientras Claire luchaba por liberarse, por su experiencia sabía que era inútil. Unos segundos después escucho sus gritos y suplicas viniendo de la celda continua.
Se obligó a dar un paso tras otro hacia la celda de Leon, obligándose a sí misma adormecer sus sentidos. Pero cuando sus ojos se encontraron no pudo evitar que sus ojos lagrimearan, de él ya no quedaba nada, meses de experimentos solo habían dejado una cascara. Lo vio negar en desesperación hace una semana había dejado de hablar.
Junto con los gritos desesperados de Claire a su alrededor y la muda suplica de Leon hundió la aguja en su cuello. Si, su debilidad iba a ser su perdición pero sería un buen precio a pagar si lograba rescatarlos primero. Fue lo que se prometió mientras el débil cuerpo de Leon empezaba a convulsionar y sangrar.
— Lo siento.
