JUVIA
Nunca había visto a Gray tan feliz, jamás, bajo ninguna circunstancia había abrazado a alguien en mi presencia por mera voluntad propia y tampoco había visto ese brillo en sus ojos. La mujer que tengo frente a mi debe ser de suprema importancia en su vida para que él esté actuando de esta manera.
— Hola, soy Lucy Heartfilia. –Los pensamientos me son vueltos pedazos cuando veo a una mujer de piel blanca y cabello rubio que se dirige a mi, es muy hermosa también, ¿Es que acaso todas las mujeres adineradas son así por naturaleza? Esto empieza a desagradarme y más esa peli roja con medidas perfectas que no deja de abrazar al Fullbuster.
— Vi lo que le hiciste a la idiota de Ángel, vamos, fue espectacular. Que alguien se atreva a encarar a esa chica y salga ganando debe ser para obtener la medalla azul. –Parpadeo varias veces, no entiendo qué quiere de mí y más porque lo único que logré fue que él me salvara con sus besos de lastima, de hecho no hice nada que no fuera algo que cualquier persona con un poco de dignidad hubiera hecho, yo defendí a Gray de esa idiota porque eso es lo que hacen las personas que se quieren, no permitiré que nadie le haga daño a él.
— ¿Cómo es tu nombre preciosa? –Es muy alegre, demasiado amistosa y algo gritona. Aún no entiendo muy bien lo que sucede, tampoco puedo separar mis ojos de Gray, pero respondo a la pregunta que ella me hace.
— Soy Juvia Loxar. -Digo sin más y vuelvo mis ojos a Gray que sigue demasiado emocionado.
— Papá murió y me quedé en la cochina calle, Erza. No pude recuperar nada, absolutamente todo lo perdí. –Escucho entre líneas la conversación que Gray sostiene con esa mujer, lo único que puedo concluir de sus palabras es que él ya consiguió a su familia, personas pertenecientes a su antigua vida en la que yo no existía, ahora me siento como si no hiciera parte de la ecuación.
— Ya no tienes porque sufrir más, yo te apoyaré, Gray. Vamos a casa, estoy viviendo en Nueva York de nuevo. –La chica abraza a Gray y no entiendo porque estoy perdiendo el control, ¿Por qué esto me afecta?. ¡Diablos! Estoy a punto de explotar y quitar sus manos de encima de Gray, pero mis sentimientos se encuentran en un caos terrible, no entiendo porque a la vez estoy triste también, no quiero que Gray se vaya con ella. Desearía que ella nunca hubiera aparecido en nuestras vidas, pero eso suena muy egoísta de mi parte y yo no soy así.
— Vamos, no veo la hora de volver a Jellal…No sabes lo duro que fue para mí, toda esta situación. –Repite Gray y no sé porque me hace sentir mal, yo di todo de mí para que nada le faltará. Trabajé demasiado para que él se recuperará y se siente terrible que por el solo hecho de no tener dinero sienta que todo haya sido difícil.
— Mucho gusto, Juvia. Realmente, en serio te aplaudo, debiste echarle toda la orden encima –Sonrió asintiendo, suelto su suave mano rápidamente para enseguida tomar mis cosas y alejarme de la mujer.
— Fue un gusto conocerte, Lucy. –Doy una pequeña reverencia y salgo del lugar sin que Gray me note, claro, está tan enfrascado en su conversación que yo ahora he perdido cualquier relevancia.
Sabía que este momento llegaría, deseaba desde el primer momento que Gray llegó a mi casa que se fuera para que me dejara en paz, él solo tenía que recuperarse e irse de mi vida, sin embargo lo que para mí eran solo unos cuantos días se convirtieron en meses, largos días en los que ese idiota se volvió demasiado importante, se convirtió en parte de mi rutina. Ahora tengo un nudo en la garganta imposible de tragar y sé que ni siquiera le importará porque recuperará su dinero y yo volveré a ser una mesera en la que jamás se fijará.
Espicho en repetidas ocasiones el botón del ascensor y maldigo cuando me doy cuenta que está en el primer piso, "sube rápido" repito en mi mente mientras veo hacía el restaurante, solo espero no encontrarme a la tonta ex novia de Gray. No entiendo porque estoy huyendo, ni siquiera me quede a conocer a la mujer, pero realmente debería ser mejor así para Gray, no pretendo avergonzarlo con mi presencia.
Mis pensamientos empiezan a traicionarme, a mostrarme como en cámara lenta todos los momentos que viví con él, mis lágrimas empiezan a salir sin saber exactamente por qué y al entrar en el ascensor muerdo mis labios con fuerza para tratar de ser fuerte, sin embargo todo es inútil, no quiero que Gray se vaya, no quiero que me deje, yo realmente lo necesito, aunque siempre hubiera puesto un muro entre los dos y me haya convencido mentalmente que no debería adquirir personas importantes en mi vida para no hacer difícil mi partida.
El ascensor abre sus puertas y me meto en él para escapar de todo, de todos, de la realidad que me asecha cada día, para que mis ojos no sean testigos de la marcha de Gray, no quiero que él me vea de esta manera, me he derrumbado como si todo mi interior estuviera hecho de papel, uno muy ligero y delgado. Llevó mis dedos a mi boca, cuando el ascensor va en el piso diez saboreo mis labios como si pudiera sentir el sabor de los suyos, recuerdo la manera posesiva y fuerte en que lo hizo. Esa mujer perdió el control y solo me di cuenta de eso cuando me estaba golpeando, pero en ese momento no importaba mi rabia, mis ganas de destruir a esa tonta superficial, en ese instante solo éramos Gray y yo, aunque solo fuera una actuación me gustó lo que pasó y realmente no sé si ese sentimiento que se aloja en mi corazón es lo que me hace sentir de esta manera, siento que esto es algo que no puedo controlar y esa incertidumbre es lo que más miedo me da.
Al abrirse las puertas salgo del edificio para sentir el frío, veo en todas las direcciones asegurándome que esa idiota no está y cuando veo la zona despejada me voy con dirección al metro, creo que es mejor ir alistando las cosas de Gray para que no me duela tanto verlo a él mismo hacerlo.
GRAY.
— Ella fue la que me apoyo en todo, en serio no sé qué hubiera sido de mi si ella no hubiera aparecido. Tal vez estarías visitando mi tumba. -Pensar en que tal vez en este instante me hubiera estado quemando el trasero en el infierno no es nada bonito, sí, jamás creí en la existencia del paraíso, ni de ese lugar al que todas las almas condenadas irían a sufrir por la eternidad, pero después de escuchar mucho a una chica y sus argumentos que pueden que no sean nada convincentes, pero que están repletos de fe uno empieza a sugestionarse y por tanto, si el infierno existe tengo que agradecerle todo lo que hizo en ese momento por mí.
— No digas eso Gray, no quisiera visitar tu tumba, eres joven. Jamás vuelvas a decir eso. -Y la voz mandona de Erza me hace recordar su gran carácter y la manera en la que hace que todos estén con los pies en la tierra.
— Nadie conoce el día de su muerte, pero por lo pronto no quiero morirme. -Tengo una actitud positiva de la vida, nunca antes había tenido tanta esperanza en tener una vida feliz y llena de logros, yo jamás había pensado en cosas que no iban de acuerdo a mi estilo de vida, sin embargo ahora tengo una meta que no se trata de mí, no es un aspecto egoísta, mi sentido para vivir es lograr que ella se cure, poder hacer todo lo que está en mis manos para que el cáncer desaparezca por completo de su cuerpo.
— Te la voy a presentar -Y cuando volteó no la encuentro, Juvia ya no está en el lugar de empleados y la llamó, pero ella no contesta.
— Ella acaba de irse, parecía enojada. -Una rubia me contesta y no entiendo porque se enojó, nunca pensé que no le iba a gustar que la besará, pero si me preguntaran en este instante si sería capaz de volverlo a hacer, lo haría sin arrepentimientos, probablemente fue su primer beso y sus labios eran como los imaginé.
— ¿Dónde fue? -Pregunto como si ella supiera la respuesta, cierro los ojos totalmente frustrado, a veces no entiendo a esa mujer, es tan testaruda, como si quisiera cargar sola con sus problemas. Yo solo quiero ayudarla, demostrarle que he estado siempre ahí desde que nos conocemos.
— No lo sé -Me dice, asiento con mi cabeza cayendo en cuenta que es la primera vez que veo a esa mujer, que claramente Juvia tampoco debe conocerla y por tanto no le dijo a donde iba, entonces desisto de seguir bombardeando a esa chica con preguntas y más bien me propongo fuertemente que cuando llegue a casa tengo que hablar seriamente de todo con ella. De lo que acabó de pasar, del tratamiento, de que debe dejar de hacer berrinches y hacerse la fuerte cuando yo puedo ayudarla, cuando puede contarme todo lo que le aflige y la asusta, que yo la apoyaré con todo lo relacionado con su enfermedad, entonces recuerdo su leucemia y como una bomba la respuesta a todos nuestros problemas llega a mi mente, mis ojos se iluminan y miro a Erza, Juvia se va a salvar.
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Conozco a Erza desde que tengo memoria, los negocios de nuestros padres nos hicieron amigos y por tanto éramos muy unidos, casi como si fuéramos hermanos, ella era la buena del grupo, mientras que yo era la oveja negra, pero de alguna forma aunque éramos totalmente diferentes nuestra amistad funcionaba.
Recorro los pasillos observando cada detalle, siguiendo el armonioso y rítmico caminar de la pelirroja, pongo mi atención en cada cuadro original perfectamente distribuido en los muros, esas pinturas pertenecientes al quattrocento renacentista, obras maestras de los más destacados artistas, uno de esos me sacaría de mi situación actual y aún así tendría mucho dinero para regalar, son tan costoso como las gárgolas de los más finos y costosos materiales que decoran el exterior de la casa. Hace demasiados años no entraba a la mansión de los Belserion, desde que su madre Irene y mi padre tuvieron diferencias en sus negocios fue cuando los dos poco a poco dejamos que la relación de amigos se deteriorará, luego Erza se fue del país y conoció a Jellal, el dueño de las cadenas hoteleras más prometedoras de toda Europa, su prometido. Había llegado a olvidar lo afortunada y adinerada que es Erza.
— Síganme, la cena esta lista. -Llegamos al comedor prontamente, también empezaba a olvidar lo rico y variado que podía llegar a estar la mesa en una mansión. Lo único que deseo en este momento es que Juvia hubiera esperado un segundo para no salir corriendo como una loca y poder disfrutar de toda está comida.
— Buenas tardes, niño Fullbuster. -Sonrió al ver que la misma mujer sigue trabajando para los Belserion, siento como si por un segundo pudiera tele transportarme en el tiempo, como si todo fuera como antes, es como si mi padre siguiera vivo y yo estuviera cenando en una día normal en la casa de Erza, felices y llenos de dinero, sin preocuparnos por nada porque nuestras vidas estaban trazadas y claramente fáciles, el dinero nos conduciría a la gloría, sin embargo nada es como antes, yo perdí a mi padre, mi dinero y todo lo que tenía, soy un hombre promedio que vive con una mujer que muere lentamente, mi corazón no volverá a ser el de ese niño feliz que tenía todo en sus manos, yo sé que mi vida será difícil en muchos sentidos si también la pierdo a ella.
— Bien Gray, dime ¿Qué es eso tan importante que tenías que decirme? -Me siento refinadamente en la mesa, pongo la servilleta en su lugar y empiezo a escoger las piezas que voy a comer, caviar, que rico sabe después de que se ha probado el sabor de la mierda.
— Sé que ahora no tengo dinero, que no tengo trabajo y que tampoco tengo donde caerme muerto, pero necesito un préstamo. -Ella asiente para con delicadeza darle una primera probada a su comida.
— ¿Qué vas a hacer con el dinero? -Me pregunta sin más, Erza es una mujer inteligente, alguien que no anda desperdiciando y gastando el dinero como lo solía hacer yo, ella piensa mucho antes de hacer cualquier inversión, así como su madre. No puedo mentirle a esa mujer, nunca pude hacerlo. Sé que si Juvia estuviera presente me regañaría y me impediría decir lo que estoy a punto de contar, pero es una gran ventaja que ella no se encuentre, porque ahora es mi turno de negociar y de crearnos un mejor futuro.
— Lo que te voy a decir no quiero que salga de este lugar. -Miro con cautela a la rubia, a Lucy Heartfilia, la hija de uno de los empresarios más exitosos de todo Estados Unidos y que luce ser una buena persona, realmente jamás tuve la oportunidad de conocerla antes.
— Yo no diré nada -Dice ella para luego hacer como si no estuviera presente.
— Te prometo que está conversación será de extrema confidencialidad. -La palabra de Erza es tan respetable que nunca dudaría de hacer un negocio verbalmente con ella, es una de las personas más honestas de este mundo.
— Bien, como te conté durante todo el camino Juvia hizo todo lo que estaba en sus manos para sacarnos a ambos adelante aunque no tenía los recursos para lograrlo. -Hago una ligera pausa para cerciorarme que ella siga la conversación.
— Estoy muy agradecida con ella por todo lo que hizo contigo, créeme que le pagaré cada centavo, tendrá una recompensa por ayudar a mi tonto Fullbuster. -Respiró hondamente, sé mejor que nadie que Juvia no recibiría ese dinero por lo testaruda que es y que necesito la ayuda de Erza para que todo funcione a la perfección.
— Ella no recibiría tu ayuda y ya he pensado en eso. -Me lleno de valor para confesarlo todo con un gran suspiro — Juvia está enferma y si no hago algo pronto va a morir, no voy a abandonarla y no descansaré hasta que ella se cure. -Erza levanta sus cejas mostrándome su sorpresa, hace a un lado los cubiertos para limpiarse rápidamente con la servilleta la boca.
— ¿Qué tiene? -Pregunta para tomar la copa y beber un sorbo de vino.
— Leucemia y aunque no se con lujo de detalle acerca de eso, sé que está muy avanzado. -Lucy se ha quedado mirando un punto fijo y yo llevó otro trozo de comida a mi boca, hablar de esto no es fácil para mí, siento un nudo en la garganta y puedo romperme en cualquier momento, eso es lo que menos deseo ahora cuando estoy negociando con Erza.
— Mañana mismo empezará el tratamiento, ¿Houston? ¿Milán? ¿Zurich? No me importa donde sea o cuanto cueste. Yo financiaré su tratamiento, pero tú debes buscar el mejor centro para tratarla. -Estoy tan agradecido con ella que siento que de nuevo soy de utilidad para este mundo, Juvia va a recibir lo mejor para ella, pero conociéndola se negará.
— Te lo agradezco, pero llegamos al verdadero problema. Juvia no aceptará esa ayuda ya que no le gusta molestar a los demás y cree que puede resolver absolutamente todo por su cuenta y por eso quiero que todo lo hagamos sin que ella sepa de donde proviene el dinero, tú comprarás su apartamento siendo otra persona, me darás un trabajo de fachada con el que pueda pagar el préstamo que supuestamente pedí en el banco para apoyarla y así el dinero llegará limpiamente. Te juro que te pagare todo, absolutamente todo, no me importa venderle el alma al mismo diablo si se que con eso Juvia se va a curar...¿Qué opinas? -Erza se queda viendo a un punto en especifico, asiente en seguida para luego sonreír y mirarme como si estuviera completamente asombrada.
— ¿Qué hicieron con mi amigo egoísta y que no le importaba por encima de todos los demás para cumplir sus caprichos? Agradezco que hayas cambiado para bien y solo por eso no tienes que pagarme nada. Esa será mi forma de agradecerle. -Niego con la cabeza, no quiero tampoco convertirme en una carga para Erza, no deseo ser un inútil y con todas mis fuerzas quiero demostrarle que yo también puedo trabajar.
— Ya que ella se quedo sin trabajo la necesito. - Miro a Lucy que sonríe como si tuviera una idea sorprendente. — ¿A qué te refieres? -Pregunto porque en realidad no entiendo nada. — Tengo una empresa, ¿Alguna vez escuchaste sobre Fairy Tail? -Trato de recordar y creo que era una empresa de diseños que no era tan relevante en el mercado.
— Es una empresa de moda -Digo sin estar cien por ciento seguro, ella rápidamente asiente y ahora recuerdo bien las cosas, Lucy entonces debe ser la competencia directa de la casa de modas del padre de Ángel.
— La empresa no ha marchado bien últimamente y realmente necesito un milagro para salir del basurero, ella es perfecta para representar la nueva temporada que estamos a punto de sacar. Quiero que Juvia sea mi modelo, le pagaré muy bien y así ella pensará que está aportando para su tratamiento. -me quedo completamente quieto, la idea es una completamente locura por varios factores, empezando porque Juvia no es la clase de chica que se siente segura comparada con otras, no es su estilo y simplemente no la veo como modelo, pero no puedo negar que es una gran oportunidad para camuflar la fuente de ingreso.
— Juvia es hermosa, pero es una chica normal. No tiene nada de gracia -No sé cómo explicarme correctamente, solo es que la Loxar no tiene la gracia o al menos la picardía que tiene Ángel y realmente no quiero que entre en un trabajo donde los demás tengan que verla con pocas prendas, del solo pensar en las reacciones pervertidas de los demás me hierve la sangre. pero, ¿Qué me pasa? Ángel era mi novia y una modelo a la vez y no me importaba en lo más mínimo eso.
— Eso es lo que estoy buscando, Gray. La ropa que diseñamos en FT no es para mujeres perfectas que no puedan alcanzar esos estereotipos jamás, mi idea ahora es vender ropa para las mujeres normales aplastaré así a los idiotas de Oración Seis y venderemos demasiado con este cambio innovador. -Lo medito, no puedo decidir por Juvia, pero sé que dirá que no y no la convenceré de lo contrario, nadie tiene por qué estar mirándola de más, ella es muy inocente para que alguien más venga a corromperla.
— Excelente idea, esa chica tiene una cara angelical y un cuerpo espectacular. -Erza apoya la idea y algo dentro de mí tiembla, cuando a esa mujer se le mete un propósito en la mente no descansa hasta volverlo realidad. Alzo mis hombros dándome por vencido, ahora lo más relevante es que ella empiece su tratamiento.
— Gracias por ayudarme, chicas. Les prometo que les devolveré cada centavo. -Erza frunce su ceño para negar con la cabeza, recalcándome sin decir una sola palabra que no es necesario.
— Bien, entonces cerramos el trato. -Erza levanta su copa esperando que los tres hagamos lo mismo, no sé si confiar en esa chica que acabo de conocer, pero si Erza confía tanto en ella para permitirle estar allí cuando hablamos de cosas tan delicadas debe tener una razón de peso para hacerlo. Cuando ya terminamos de brindar bajamos las copas y la Scarlet cambia su semblante a uno mucho más serio.
— Ahora, Gray, necesito pasar a un punto importante y quiero que tomes esto con calma, debemos actuar con inteligencia porque podemos salir perjudicados. -Ladeo mi cabeza haciéndole entender que no entiendo de lo que me habla. Ella traga toda la saliva que tiene en la boca, su voz se suaviza y entonces mi corazón arde por lo que dice. — Mi madre cree y también hay fuertes indicios de que tu padre no se suicidó, más bien fue asesinado.
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JUVIA
Ya anocheció y Gray no ha dado señales de vida, decidí que él debería ser quien alistase su maleta ya que no quiero que piense que quiero que se vaya, porque es lo que menos quiero en este momento.
Me asomo por la ventana deseando que aparezca siendo uno de los transeúntes que camina directo a su casa para tomar una buena taza de chocolate caliente y acostarse bajo las cobijas. He pensado muchas cosas terribles durante estas horas, mi corazón arde al recordar la mayor idea que ronda en mi cabeza y esa es que Gray esté bajo las cobijas de la peli roja y que la haya amado tanto como nunca pasara conmigo.
Impulsivamente lanzó el cojín que estoy sosteniendo contra la pared y por todos los medios posibles ahogo ese molesto nudo que quiere alojarse en mi garganta y hacerme llorar cruelmente como si fuera una pequeña niña.
— Nunca pasaría, Juvia, él no se fija en simplonas como tú. –Me digo hiriéndome a mí misma, sé que Gray jamás me tocaría, nunca me amaría como a una mujer normal, todo estaría involucrado en la lastima y el dolor.
Busco mi lista de deseos en el cajón de la mesa de noche, no sé porque ahora la necesito tanto, pero quiero ver nuevamente lo que no cumpliré, la releo y veo que tal vez el punto once, reír hasta que me duela la panza ya lo he logrado con sus cosquillas, lo tacho y leo el resto. Conocer al amor de mi vida, ¿Por qué Gray puso esto en mi lista? No va a pasar, no tengo tiempo además. Tal vez pueda cumplir el punto diecinueve, no está relacionado con el dieciocho y puedo decirle que me ayude a cumplirlo. ¡Diablos! ¿Juvia, te estás volviendo loca o qué?
Veo estacionarse un taxi frente al edificio y entonces lo veo salir de la parte trasera, me alejo de la ventana con la velocidad de un rayo y me subo a la cama.
Mi estómago se vuelve todo un agujero negro y mis manos empiezan a temblar, no quiero que llegue lo inevitable, no deseo escuchar de su boca que hoy mismo se va de mi apartamento. Espero entonces los eternos minutos que tarda en subir las escaleras y cuando abre la puerta cierro los ojos fingiendo estar dormida.
Cierra dejando las llaves en la mesa, estoy tan adaptada a sus acciones que se que es lo siguiente que va a hacer, Gray va a buscar comida en la estufa. Sin embargo no lo hace y ya no escucho ruidos provenientes de él, me levanto algo preocupada y camino a encontrarme con él.
— Bienvenido a casa –Sonrío, pero él parece que no me escucha, esta sentado en el sofá con sus piernas abiertas y mirando al suelo con la cara totalmente gacha.
— ¿Estás bien? –Me siento a su lado y cuando tocó su espalda reacciona violentamente. Toma el adorno de la mesa de plástico para estrellarlo contra la pared, mientras busca otro objeto con el fin de darle el mismo destino. Estoy sorprendida, no sé que le pasa, no entiendo lo que está sucediendo.
— ¿Cómo no me di cuenta antes? Debí haberlo sabido. –Grita con rabia, sé que con esa acción a despertado a todos los vecinos del piso, tengo miedo de detenerlo, pero si no hago algo pronto acabará con toda la casa.
— ¿Qué te pasa? –Sigue tratándome como si yo no estuviera ahí, su rostro está lleno de rabia, pero sobre todo de tristeza. — ¿Qué te hicieron? –Gritó angustiada dejando salir las lágrimas que todo el día han estado atoradas en mis ojos.
— Si hubiera estado ese día con él probablemente no le hubieran hecho eso. –Grita para lanzar el pocillo con motivo de la estatua de la libertad que le había comprado en un remate.
— ¡Me vengaré! ¡Juro que encontraré al que le hizo eso a mi padre y lo haré pedacitos! -¿De que habla? No lo entiendo, no me gusta verlo así, rompo mucho más en llanto mientras el estampa otro objeto contra la pared.
— Basta por favor. –Se ha cortado la mano con los residuos de la cerámica y me abrazo fuertemente a él desde su espalda a toda su cintura.
— Está bien, estoy aquí. Cálmate por favor. –Él se queda cuatro segundos completamente quieto, lo abrazo fuertemente para que no vaya a seguir con su ataque de ira, respira y enseguida se rompe a llorar como no lo había visto en mucho tiempo, se resbala hasta que los dos quedamos en el piso.
Me muevo para acurrucarlo entre mis brazos y así le acarició el cabello mientras dejo que llore, que se desahogue. Pone su rostro entre mis piernas para ocultar su llanto y aunque quiero saber que es lo que pasa espero a que él me cuente.
— Está bien, todo tiene solución. –Menos una enfermedad terminal, pienso para luego ver a mi alrededor, me doy cuenta que sus problemas se vuelven míos como por arte de magia, que toda la tarde estuve pensando que se iría para dejarme completamente sola, pero aquí es el único lugar donde lo refugio, donde lo cuido, donde estoy pendiente de que nada le falte.
— Llora, todo lo que quieras. –Repito y llevo mis manos suavemente a sus orejas, a sus cabellos negros, a su cuello. Me duele verlo así, no quiero que llore, necesito que me explique las cosas.
— ¿Por qué el mundo le hace cosas malas a las buenas personas? –Pregunta como si estuviera aburrido de la vida, levanto mis hombros, es algo que jamás entenderé.
— ¿Por qué lo preguntas? –Soy consciente que me estoy metiendo donde no me han llamado, en asuntos privados de Gray, pero con esa pregunta tengo el animo de que me cuente todo.
— Porque según Erza mi padre no se suicidó, lo mataron. –Abro mis ojos totalmente conmocionada, jamás conocí a Silver en persona y no se que clase de persona era, pero Gray definitivamente lo amaba demasiado y estoy totalmente aterrada.
— ¿Están seguros? ¿Quién pudo hacer semejante cosa tan cruel? –Él levanta sus ojos, su globo está rojo por el llanto y su nariz completamente roja.
— Mi padre estaba haciendo nuevos negocios, tratos que a gente mala no le convenían, no sabemos quienes están involucrados, pero tiene sentido, Juvia. Mi padre jamás me hubiera dejado, nunca hubiera huido. –Bien, mi mente ha quedado completamente en blanco y no sé qué decir, sin embargo creo que no debe, que es gente muy peligrosa, no puede involucrarse.
— No, debes dejarlo. Pueden matarte.
— No soy un cobarde. No me importa morir si con eso hago justicia. –Me dice desafiante, muerdo mi labio inferior y mi corazón se rompe en pedazos.
— Mírame bien. –Lo tomó de las mejillas tan fuerte que espero así que no se escape. — Si a ti te pasa algo, yo me muero, Gray. –Le confieso para luego recostar mi frente en la suya y dejar que mis lágrimas sigan saliendo, luzco tan débil, no quiero llorar, pero no puedo evitarlo. — No quiero perderte y tampoco quiero que vayas al infierno por volverte un asesino como ellos.
Él abre sus ojos para luego tomar mis mejillas tal y como yo lo estoy haciendo. Su nariz roza la mía y arrodillados en el piso nos vemos directamente, sin que ninguno de los dos ceda para bajar la mirada.
— No te pediré que me ayudes, pero necesito hacer justicia. –Asiento con mi cabeza moviendo nuestras narices. — Lo sé, la justicia se encargará. Limpia su nombre, recopila todas las pruebas, pero no te vuelvas uno de ellos. No quiero eso para ti. Hazlo por mí –Ahora soy yo la que se siente desesperada y sin saber que hacer, de repente Gray me abraza tan fuerte que en su pecho siento que puedo perderlo, que no quiero morir, que quiero compartir mi vida al lado de alguien como él.
— Bien, lo haré a tu manera, solo si comienzas tu tratamiento. –Cierro los ojos, no puedo prometerle eso, tengo miedo que no funcione, que me digan que voy a morir, no quiero.
— Uno, dos… -Gray empieza a contar como si se estuviera agotando el tiempo, en una mano tengo hacer mi tratamiento, luchar por mi vida así la cura sea peor que la propia enfermedad y con eso tenerlo a mi lado, pero la otra opción es rendirme y dejar que Gray acabe con su vida por vengar a su padre.
— Lo prometo. –Digo entre lágrimas.
— Es un trato, Loxar. –Me susurra en el oido. — Debo contarte muchas cosas, pero debemos descansar. –Se limpia su rostro para luego levantarse del suelo, camina a la habitación y ahora es seguro que debo luchar por él y por mi.
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Esbozo una carcajada para luego limpiar las lágrimas que esto me ha producido. ¿Modelo? ¿Yo? En serio es muy divertido, pareciera que lo de anoche ha quedado en el pasado porque ahora Gray está muy divertido.
— No te rías, es en serio.
— Gray no se nada de ser modelo, además con mi tratamiento empezare a quedarme sin pelo, a adelgazar y no le serviré. –Gray niega con la cabeza para luego prender la luz, el día se ha pasado demasiado rápido. Él acaba de llegar de la casa de Erza, estaba trabajando para ella y ganando un buen dinero, esa mujer le paga muy bien, más de lo que íbamos a ganar como meseros.
— Lucy me dijo que no había problema, que quiere continuar contigo y que no te preocuparas por no saber porque aprenderás con la experiencia. –Se le ha zafado el último tornillo que tenía en la cabeza a ese chico. Realmente no podré, en serio no lo haré.
— Mi respuesta es no.
— Te pagará mil dólares por sesión de fotos. Además puedes convenir por horas también. –Mis ojos se abren grandemente, no sé que vio esa mujer en mi, pero realmente no me lo creo. Es lo que necesito para pagar mi tratamiento, si trabajo muchas horas podré terminarlo de pagar sin que Gray saque ese tal préstamo del que me hablo está mañana, pero no sé si sirva para eso.
— Venderemos el apartamento para pagar inicialmente el tratamiento, si lo de modelo no te funciona tendremos otra fuente segura. ¿Entiendes? Ya no habrá más excusas. –Este apartamento significa mucho para mí, además me da cierta independencia, no quiero ir a molestar a nadie con mi presencia.
— No me iré a la casa de tu amiga. –Gray me mira fuertemente y yo bajó la mirada sin podérsela sostener.
— Lo prometiste, haríamos lo que fuera por tu tratamiento. ¿Ya lo olvidaste? –Suspiro totalmente enojada. Tendré que hacerlo si quiero salvarme.
— Está bien, haremos todo eso. –Gray dibuja una sonrisa en sus labios inmediatamente termino de hablar. — Pero no estoy segura si puedo ser una modelo.
— Lo serás, pero debes aprender a relacionarte en público y a bailar. –Pone rápidamente la radio buscando una estación en específico. — No soy muy buen bailarín, pero puedo ayudarte con el punto dos de tu lista. –Abro mis ojos prontamente cuando él me toma de las manos y me empuja hacia él para que me levante de la silla, una bachata suena y yo niego con la cabeza, qué vergüenza.
— La bachata es un ritmo sencillo, solo tienes que sentir la música y escuchar el ritmo. –Habla como si fuera todo un profesional en el tema, él me muestra cómo se hace a centímetros de distancia de mi. Me río porque esta faceta claramente no es la de él y me gusta verlo así, sin preocupaciones, relajado y feliz — Uno, dos, tres y en cuatro levantas la pierna. Mueves la cadera sensual, lo bueno es que tienes mucha y así es mejor. –Llevo mis manos a mi cadera sonrojándome un poco, trató de imitarlo y aunque no sé si soy buena lo sigo como si él fuera mi espejo.
— Tienes dos pies izquierdos. –Me dice riendo, lo piso sin querer y me cruzo de brazos, pensé que lo estaba haciendo bien.
— Es broma, no hagas esa cara. Lo estás haciendo bien. –Se está divirtiendo con la situación. — Ahora ven –Pone su mano en mi espalda.
— Tú pon tu mano encima de mi brazo. –Gray lleva mi brazo y yo pongo mi mano en su hombro. Me toma la otra mano con la suya y quedamos totalmente pegados, demasiado.
— Este es un baile sensual, debes sonreír, seducir con la mirada. –Empezamos a bailar y pienso en lo que me dice, trató de sonreír, pero él me intimida con su cara de galán.
— ¿Cómo lo estoy haciendo? –Pregunto para cerciorarme de que si este yendo por el camino correcto, casi puedo refregar mi cuerpo con el de él mientras me muevo.
— Mueve más la cadera. –Me dice a milímetros de mi rostro, mis mejillas se encienden rápidamente y no quita su rostro de allí. Bailamos casi dos canciones así, pegados y con una extraña y cómoda e incómoda cercanía.
— A ver, sedúceme. –Me ordena al inicio de la tercera canción y yo aunque quiero quitar mi rostro para cortar la cercanía entre los dos no lo hago.
— No soy buena en esto. –le confirmó.
— Inténtalo –Me susurra en el oido provocándome un terrible escalofrío. Asiento con la cabeza y meto en el papel, en el baile, en el ritmo y en su cercanía, sonrió para luego mirarlo como si quisiera algo más, de repente el muerde su labio inferior y le pico el ojo.
— Mueve más acá. –Su mano suelta la mía para toquetearme una nalga con descaro, yo me enderezo totalmente conmocionada por lo que acaba de hacer, pero aún así le hago caso.
— Perfecto, usa tus ojos Juvia. Son hermosos. –Miro sus labios para luego morder ligeramente mi inferior. Sus labios tocan los míos inesperadamente y no se detiene, me devora suavemente y con un ligero aire de rapidez.
Me despego rápidamente de él, asustada por el rumbo que mis pensamientos están tomando y que están relacionados con el punto diecinueve de mi lista de deseos.
— Perdón, no debí besarte. –Dice arrepentido, él tiene experiencia, sabe cómo hacerlo y yo tengo confianza en él. No encontraré otro hombre para hacerlo, quiero que sea él, quiero que me muestre el pecado y el placer antes de que muera. Sí, estoy segura, eso es lo que quiero, no soy una modelo, una chica espectacular, pero solo soy una mujer que tiene sus propias necesidades y que quiere experimentar.
Me acerco a él y vuelvo a tomar la posición de baile. Sonrió coqueta y cuando él me sigue el paso me estiro para llegar a su oído.
— Hazme el amor, Gray. –Su cuerpo se paraliza totalmente mientras mis mejillas se enrojecen completamente. ¿Por qué lo dije? Grito internamente.
— ¿Qué dijiste? –Pregunta tartamudeando, sin poder creer lo que estoy diciendo.
— Quiero que me hagas el amor. –Digo después de llenarme de valor y esconderme en su cuello porque no tengo el valor de mirarlo.
Notas de autor:
Bien hermosuras! Final del capítulo. ¿Qué creen que pasará en el próximo capítulo?
Contestando sus sexys reviews:
KassfromVenus: Hola! Muchas gracias por tu review y pues actualizar es mi deber para que puedas seguir leyendo, el rival lo conocerás tal vez más adelante. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Shiro-rq: Holis! Bien, Gray no es bueno expresando sus sentimientos y es un poco torpe a lo que Juvia respecta pero ahí va avanzando. El final será algo duro, peor toca disfrutar la historia. Puede que cambie según el desarrollo. Ángel si es una hija de mala madre, Juvia es una testaruda pero Gray es astuto y sabe cómo ayudarla. Y sí, su primera vez. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Lymar Vastya: Hola! Algo bueno les va a pasar y deben salir juntos adelante, bueno Ángel es malvada, no tarde mucho en actualizar y el romance subirá de nivel el otro CAP. El rival creo que aparecerá en el otro, pero debes ser paciente. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
FairyNashi: Hola! Gracias por tu review, ya actualice y mis capítulos son jodidamente largos. Te mando un beso y un abrazo psicológico, en serio gracias por tus palabras. Bye.
Nekonekodesu 3: Holis! Gray aguanta de todo por Juvia y es que todo trae sus recompensas. Claro que ya se gustan, pediste más, esto se va a descontrolar con la petición indecente de Juvia. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Sami Zurita: Hola! ¿Estás segura que leíste desde el principio la historia? Porque a cada rato lo recalque, pero bueno haciendo un breve resumen, Juvia está enferma de leucemia, Gray acababa de perderlo todo y se iba a suicidar, Juvia lo salva y se hace cargo de él, ahora Gray sabe sobre la enfermedad y quiere ayudarla sea como sea. Espero haber aclarado tus dudas. Te mando un beso y un abrazo psicológico bye.
Dark Souls news: Hola, me gusta que te parezca buena la historia, El final pues bueno, depende de lo que consideres triste, peor anímate a leer, romperé algunos corazones pero soy buena con mis fans. Te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Le Fullbuster: Holi! Pues te saludo de bueno y sí, el final tienes que prepararte para lo que sea. Gracias por tu review, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye.
Natt Night: Hola, definitivamente Gray ve a Juvia con ojos de ternura y amor, tienes que leer el otro cap. El final será lindo, tienes que prepárate, el trabajo es terrible no quiero salir de la u (entra en pánico) Jajajaja pero ya toca. Espero que te haya gustado el CAP, te mando un beso y un abrazo psicológico, bye :3
Airyz00: Holis! No te preocupes por la demora al igual siempre me demoro en actualizar. Bien, descubriste a Gray, ese pelinegro la ama aunque no lo quiera aceptar o no se haya dado cuenta, piensa en ella más que en su propio bienestar. Ángel fue una vibora pero viendo el lado positivo encontraron a Erza. Wiiii. Natsu aparecerá pero no será precisamente amigo de Gray, bueno la lista Juvia la quiere terminar aunque lo niegue basta con leer la propuesta indecente que le hizo a Gray. El rival, bueno cambiaré porque siempre pongo a Lyon, realiza tus conclusiones para sacar el rival. Gracias por tu review, te mando un. Eso y un abrazo psicológico, bye.
