No puedo creer que haya llegado al capitulo 10! O.O It' Weird! Lamentablemente para Juli este me salio cortito (sorry :$). Gracias por alegrarme con tus reviews, espero que este cap te guste! ;)
Hay una mencion de un proximo y pequeño Crossover que vendra mas adelante! Una sorpresita!
Espero que lo disfruten, el conjunto ya esta en Polyvore!
A leer! :D
Chapter Ten: Coffee Time.
-¿Qué haces aquí? Aun debes estar en reposo- dijo Abby sorprendida al toparse con su amigo en la puerta de su casa.
-Estaba cansado de estar en casa, así que le insistí a Grissom de regresar; ya ha pasado una semana, estoy bien- dijo sonriendo despreocupadamente y la joven observo que en su rostro aun había rastros violáceos, colorados y azules de la paliza que había recibido, y que se había cortado un poco el cabello, pero su humor estaba intacto. Suspiro entre resignada y tranquila, al notar que estaba mucho mejor que hacía una semana y lo abrazo con ternura.
-Me alegra que vuelvas- dijo sujeta a él que le correspondía el abrazo sonriente; sintiéndose seguro y a salvo con ella.
-¿Has recibido el llamado?- pregunto él de pie en el hall de entrada, aguardando a que ella tomara sus cosas.
-Sí, estaba por salir- dijo sonriente, tranquila y relajada de su amigo se encuentre mejor.
-Entonces te llevo- dijo con picardía pasando una mano por los hombros de la pelirroja mientras observaba lo que llevaba colgado del cuello. –Es bueno que hoy estés religiosa y traigas puesto un rosario- dijo sonriendo burlón y ella frunció levemente el ceño al no comprender. –Nuestra escena del crimen nos ha tocado en una Iglesia- comento antes de subir al auto.
Ingresaron al lugar Santo riendo y hablando entre ellos para relajarse antes de comenzar su trabajo como habitualmente lo hacían, y saludaron a Warrick y Nick que estaban bajando el cuerpo crucificado de una mujer.
-Nick. ¡Nick!- lo llamo el moreno mientras acomodaban el cuerpo ya que estaba distraído observando cómo Greg y Abby hablaban al final del pasillo, antes de separarse e ir cada uno por su lado.
-¿Qué?- pregunto sin notar lo que estaba haciendo.
-Te necesito aquí- lo reprendió suavemente su amigo y el negó con la cabeza, haciendo ese gesto con sus labios tan común en él cuando algo le disgustaba y Warrick siguió la trayectoria de la oscura mirada de su compañero para notar que Abby hablaba con un oficial de policía y comenzaba su búsqueda de evidencia por los pasillos del lugar.
-Te lo digo hermano, definitivamente pasa algo entre ellos- dijo disgustado y el moreno no dio crédito a sus oídos por lo que oía. Hasta donde sabía y si su percepción no le jugaba una mala pasada, Greg y Abby eran amigos.
-¿Greg y Abby?- pregunto incrédulo y Nick asintió. -¿Estás seguro?-
-¿Qué otra cosa puede ser? Se la pasan todo el dia juntos, comparten oficina…- comenzó sin poder explicarse y su amigo rio. –No es gracioso- reprendió frunciendo el ceño mientras acomodaban a la mujer en el suelo, sobre unas mantas.
-¿No estarás exagerando dejándote llevar por los celos? ¿Acaso Abby no puede tener un amigo; un confidente que sea hombre? Nick su hermano murió, tal vez Greg es su reemplazo sentimental, tal vez comparta con él lo que no pudo hacer con su hermano que estaba de servicio en el ejercito- dijo entre divertido y serio, pero no le agrado a su amigo que lo observo fijamente, ofuscado. –Son amigos, no pasa nada entre ellos- aseguró.
-¿Cómo lo sabes, como puedes estar tan seguro?- dijo irritado y a Warrick lo divirtió aun mas.
-Porque a Greg no lo mira de la manera que te mira a ti- atajo el moreno, dejando atónito a su compañero que lo observo sin saber que decir. Boqueo varias veces sin omitir ninguna palabra y cuando se decidió a hablar, Grissom y el Doc llegaron a revisar el cuerpo y la charla finalizo con esa indirecta de su amigo.
Abby recorrió con paciencia los silenciosos pasillos y luego de mucho tiempo y a pesar de estar haciendo su trabajo, se sintió realmente en paz. Lugares como aquel le recordaban a su madre; se tomo distraídamente el rosario que llevaba alrededor del cuello y siguió el rastro de sangre hasta encontrase con Catherine que venía en sentido contrario marcándolo. Hablaron unos minutos y tras seguir con su trabajo, Abby salió por una puerta hacia la sala principal en la que el Doc y Grissom estaban con la víctima. Se acerco a ellos y examino el cuerpo en detalle por si veía algo más, pero encontró muy poco. Jim llego con el padre Frank Berlín, responsable de la Iglesia y tras ellos Greg.
-¿La conoce?- pregunto Brass y el Doc direcciono el rostro hacia el hombre que lo traspaso con sus claros ojos. En situaciones así, Abby ya sabía lo que debía hacer y no le quito la vista de encima al hombre, que claramente había quedado impactado. Todos esperaron expectantes la respuesta que nunca salió de sus labios, ya que se limito a negar con la cabeza. Tras salir en dirección hacia la gran puerta seguido de Greg, Grissom volteo a observar a Abby que le correspondió la mirada seriamente.
-Algo oculta. Sus ojos fueron demasiado transparentes para mi- se limito a decir bajo la mirada expectante de Jim y el Doc. –Puede que la conozca, pero hay algo mucho más pesado detrás de su mirada; había culpa y pena cuando la observo- comento. Y tras de debatir unos instantes, Grissom le pidió que regresara con Greg al laboratorio, que él iría con el cuerpo ya que Sara aguardaba para examinarlo y tomar muestras. Pudo sentir la mirada fija de Jim que la seguía hasta que salió y se encontró con su amigo para regresar, y le agradeció a todos los cielos no haberse encontrado a solas con el hombre ya que tendría que hablar de lo sucedido y temía que desencadenara en el tema de la paternidad, y ella prefería hacerlo cuando tuviese los resultados del ADN.
Cuando finalizo su trabajo en el laboratorio y no tuvo otra cosa que hacer hasta una nueva tarea, decidió que saldaría una deuda que tenía pendiente, así que se encamino por los pasillos cuando se cruzo a un Grissom pensativo; ella lo observo extrañada cuando el supervisor se volvió sobre sus pasos y la observo.
-Abby, ¿podrías prestarme el rosario?- dijo y la joven asintió sacándoselo y tendiéndoselo. Él lo tomo apresurado y como si le hubiera leído la mente, le aseguro: -Lo cuidare y te lo devolveré en cuanto pueda, gracias- dijo desapareciendo por una puerta. La joven sonrió confusa y siguió su camino. Warrick analizaba una sección de la cuerda que habían tomado de la victima, mientras Nick analizaba los martillos que había encontrado en el sótano de la Iglesia.
-¿Cómo andas pequeña?- pregunto el moreno y Abby se acercó para besarle la mejilla mientras posaba una mano en su hombro. Warrick quiso voltearse y observar de una manera significativa a Nick para que entendiera que la pelirroja era así de cariñosa con todo el mundo, pero se contuvo ya que quedaría muy obvio.
-Aguardando a que Grissom me devuelva el rosario- bromeo con una sonrisa divertida y Nick pensó que moriría allí mismo, a sus pies mientras la observaba sonreír. –Y si no interrumpo nada importante, deseando hablar con Nick- dijo corriendo la vista del moreno al aludido que la observo intentando contener el asombro.
-En realidad ya habíamos terminado por ahora, porque no tenemos nada aquí- dijo Warrick observando decepcionado la mesa con los objetos. –Debo ir a hablar con Brass, así que los dejo a solas- dijo entre divertido y provocador y la joven no entendió el porqué de la última mirada a Nick que apretó sus maxilares molesto.
-Ehhm, lamento haberte interrumpido- dijo traspasándolo con la mirada, mientras e pasaba una mano por sus cabellos, nerviosa y él sonrió amable negando con la cabeza.
-No debes preocuparte, ya habíamos terminado- corroboro y Abby se acercó más a él, a quien trago en seco al mismo tiempo que su corazón palpitaba frenético por los nervios de tenerla cerca. Cada vez era más difícil controlarse.
-Entonces podrás aceptar la invitación para el café que te debía- dijo la joven sonriendo ampliamente, sin notar lo que causaba en su compañero que la observo asombrado y acepto encantado.
Hablaron de cosas triviales como el clima, el sabor del café y el trabajo, antes de comenzar con los temas más profundos.
-¿Cómo se llama tu perro?- pregunto sonriente luego de darle un sorbo a su café, divertido por el comentario de la joven que le dijo que había entrenado a su perro como rastreador, pero que era demasiado casero y perezoso como para trabajar siempre.
-Bolton- contesto ella sonriendo ampliamente, contagiada de la risa de su compañero. –Mi hermano me lo regalo cuando me fui a vivir sola para que me protegiera; y le puse ese nombre por la cuidad de Inglaterra- comento tomando un sorbo y él la observo sonriente. -¿Tú tienes alguna mascota?- pregunto y el negó con la cabeza.
-Siempre he querido un perro, pero nunca tuve la oportunidad. Me gustaría conocerlo- dijo sonriendo de lado.
-Asegúrate de que sea conmigo de por medio porque la última vez que se asusto le mordió el trasero a Greg- dijo y ambos rieron. –Es muy bueno y dulce, pero puede llegar a ser muy temperamental-
-Como la dueña- dijo y ella sonrió avergonzada bajando la vista. Él la observo unos instantes fijamente, pero ella nunca levanto la mirada. –¿Has trabajado de otra cosa antes de ser forense aquí?- pregunto intentando cambiar de tema captando la atención de la joven que alzo la vista para observarlo con su parda y brillante mirada.
-Así es- sonrió de lado con las manos en la taza de café. –Fui agente especial de la Unidad de Análisis de Conducta del FBI- murmuro para no decirlo tan fuerte pero el asombro de su compañero fue mayor. La observo sin dar créditos a sus oídos y Abby se sintió incomoda bajo su mirada penetrante. –Teníamos la sede en Quántico, Virginia y viajábamos hacia el lugar requerido para los crímenes- explico y Nick no reacciono al oírla.
-Disculpa si lo pregunto, pero ¿qué rayos haces aquí?- dijo sonriendo asombrado y Abby correspondió el gesto confundida. –Es decir, ¿Qué hacías dentro de esta… Unidad?- pregunto asombrado y le dio un sorbo a su café.
-Éramos perfiladores criminales; estábamos preparados para hacer perfiles, interrogatorios y asesorar a la policía local del lugar en el que sucedían los hechos. Me ayudo a desarrollar más mi habilidad con los interrogatorios y aprovechar mi título en psicología, mientras finalizaba la carrera de forense- comento traspasándolo con la mirada y él hizo lo mismo. Recordó con melancolía esos hermosos años en su familia anterior y noto cuanto extrañaba la actividad en el FBI. Hubo un momento de silencio y luego la pelirroja alzo la vista y lo observo. -¿Han sido difíciles tus primeros años aquí?- pregunto suavemente y el la observo fijamente. Deseaba conocerlo y para ello debía hacer algunas preguntas, no como psicóloga sino como su compañera, pero su profesión la ayudaría a acercarse a él siendo más sutil, sin la necesidad de sentir que estaba en un interrogatorio.
-Pueden decirte muchas cosas acerca de este trabajo que no comprendes hasta que lo vives, y puedo asegurarte que soy la prueba fidedigna de que eso es así- dijo un tanto serio, pero sin perder esa dulzura característica que brillaba en sus ojos cuando hablaba con ella. –Graduarse en la Universidad de Texas y trabajar aquí son dos cosas distintas, pero creo que he podido adaptarme bien a la situación- alardeo divertido, arrancándole una sonrisa sincera a la joven.
-¿Alguna vez te has involucrado en algún caso?- pregunto ella con curiosidad y el asintió. -¿Quieres contarme?- pregunto angelicalmente y él no pudo resistirse a su parda mirada que lo traspasaba, sabiendo que si quería algo con ella debería ser honesto.
-Hace algunos años estuve con una joven… era prostituta, pero diferente a las demás- aclaro rápidamente cuando noto el asombro incontenible en el rostro de Abby ya que la había pillado desprevenida. –Trabajaba para poder costearse los estudios y era… era realmente única. Definitivamente sentí algo por ella, pero encontrarla muerta me dijo que nuestro trabajo es mas difícil de lo que creemos- explico, ya había finalizado su café y estaba cruzado de brazos sobre la mesa, sin despegar su mirada de la joven que no pudo sostenérsela por mucho tiempo.
-Lo siento- dijo bajando la vista a su café y él siguió con el relato.
-Fue Ecklie el responsable de esa escena y Catherine intervino para ayudarme ya que mi pellejo estaba en juego. Luego tuve un acosador- comenzó y Abby lo observo sin dar crédito a sus oídos y el asintió sonriendo por la mueca de la joven. –Estuvo viviendo unos meses en el ático y había decidido que la próxima victima seria yo. Me enterraron vivo… y aquí estoy- dijo como si no fuera la gran cosa, aunque Abby vio, muy en lo profundo de sus oscuros ojos, que lo afectaba pero también lo definían como persona.
-¿Cómo has podido superar todo eso?- pregunto sin disimular el asombro, y ambos sonrieron por lo extraña que se estaba tornando la charla.
-Con optimismo, intentando vivir el día a día- contesto con simpleza y la pelirroja pensó que moriría allí mismo de amor por él. Todos hemos pasado por algo, todos tenemos nuestras historias; es lo que nos da nuestro trabajo. Tal vez fui el menos afortunado, pero creo que este tipo de experiencias traumáticas, te hacen mas fuerte… te hacen quien eres- finalizo y se observaron intensamente a los ojos.
-Realmente eres muy fuerte- murmuro sin despegar la vista de él que sonrió amable y extendió el brazo a través de la mesa para tomar la mano de la joven entre la suya.
-¿Qué hay de ti, pequeña tigresa?- pregunto divertido y ella sonrió sin apartar su mano de la suya. –Tu si que eres fuerte, agente del FBI- comento con picardía y la joven lo acallo avergonzada. –Es que aun no puedo creer que hayas dejado ese estupendo trabajo para unirte a nosotros-
-¿Qué hay de malo con ustedes?- pregunto sonriendo ampliamente. –Solo me he cambiado de familia- rio y él la observo con ternura. –El otro grupo era fantástico, pero cuando Jim me ofreció de unirme a ustedes, que era realmente para lo que estaba predestinada, no pude resistirme a tal tentadora propuesta- comento sonriendo ampliamente al recordar el día en que Brass se lo había propuesto; recién había terminado la carrera y acepto sin pensarlo ni hablarlo con su padre, ni siquiera con John. Fue una de las cosas más descabelladas que hizo y fue duro para ella comunicárselo a su primera familia. –Gracias a eso pude conocerlos a ustedes, pude conocerte a ti- dijo traspasándolo con la mirada y un leve rubor subió a sus mejillas. Por segunda vez en el dia Nick no supo que decir; boqueo varias veces pero no encontró las palabras, solo se limito a observarla sorprendido ya que lo había pillado desprevenido. El celular sonó en su bolsillo y maldijo mentalmente a quien lo había llamado por cortar ese momento. Abby separo su mano de la suya y sonrió entre aliviada e incómoda.
-Atiende, debe ser del trabajo- dijo amable observándolo a los ojos y él obedeció a regañadientes. Warrick le informo que había aparecido el verdadero martillo y que él debía analizarlo y compararlo con las muestras.
-De acuerdo, iré enseguida- dijo seriamente y observo a Abby que le sonrió amable cuando corto. –Ehmm, una de las monjas del padre Frank apareció y se confeso de ser la responsable del asesinato- dijo Nick con el celular en la mano y la pelirroja lo observo extrañada.
-Pero es imposible, no podría haber hecho el trabajo ella sola siendo tan pequeña- dijo recordando a la joven de rostro amable a la que Greg había interrogado. –Debo ir a la estación de policía- dijo pidiendo la cuenta y el la observo atónito.
-Espera, déjame pagar a mí- pidió y ella sonrió.
-Está bien, la próxima te toca a ti- bromeo y el sonrió. –Además debes volver al laboratorio- noto y el asintió no muy convencido, maldiciendo el momento en que lo habían llamado para regresar. Cuando acepto el café sabía que tendría poco tiempo, pero no pensó que sería tan pronto, además de sentirse como un completo idiota por no contestarle a la indirecta. Estuvo observándola por unos instantes mientras pagaba y le sonreía a la mesera que le hablo amablemente, y noto que tenía la pulsera que él le había regalado. Su corazón se acelero y se formo un nudo en el estomago de pensar que no se la había quitado, que aun la tenia. Pensó que todo aquello le resultaba muy contradictorio; él creía que sucedía algo entre Greg y ella, pero todas aquellas demostraciones, sus gestos, sus sonrisas, el hecho de dejarse puesta la pulsera, de recordar que le debía un café, de contarle de su vida, hasta de tirarle indirectas, demostraba lo contrario. Tal vez sea producto de su mente, tal vez los celos y la paranoia estaban jugándole en contra, y jamás sucedió ni sucedería lago con Greg; tal vez Warrick tenía razón y eran como hermanos, el mismo Grissom se lo había dicho el dia que ella despertó en el hospital luego de su secuestro. Recordó las palabras que su amigo le había dicho una vez en los vestuarios antes de irse: "Debes hacer algo para conquistarla porque cualquiera podría aparecer algún dia y ganarse su corazón; y cuando eso suceda te arrepentirás el resto de tu vida".
-Nick. ¡Nick!- llamo Abby al notar que su compañero no estaba con ella en aquella cafetería.
-Sí, si lo siento- contesto sonriendo levemente y se dispusieron a salir del acogedor lugar.
-Debo irme- dijo la pelirroja observando la acera y noto algo extraño en él cuando asintió. -¿Todo en orden?- pregunto observándolo fijamente.
-¿Por qué preguntas?- dijo el nervioso y ella alzo las cejas y relajo su expresión.
-Hay algo en tu rostro, tus ojos…. Olvídalo- dijo sin finalizar la frase y él se odio por ser tan transparente para ella. Para él Abby era un enigma muy difícil de descifrar, se rebanaba los sesos intentando entenderla, descubrirla; pero a ella solo le bastaba observarlo a los ojos, notar un leve cambio en su rostro para saber que algo le ocurría. Comenzó a pensar que como agente especial del FBI era muy buena y se pregunto porque querría obtener el título en psiquiatría. –Podríamos repetirlo si quieres- dijo observándolo entusiasta con una amplia sonrisa cuando se alejaba de él y su corazón palpito frenético.
-Seria genial- dijo un tanto nervioso y esperanzado de seguir conociéndola. –Cuídate por favor- pidió y ella alzo la mano para despedirlo, emprendiendo el viaje unas cuadras más para llegar a la estación de policía.
-¡Abby que bueno que estés aquí!- dijo Grissom entre aliviado y preocupado cuando ella llego.
-No hizo falta que me avisaran, por alguna extraña razón intuí que me necesitarías- dijo amable mientras caminaban por los pasillo dirigiéndose a la sala donde estaba el padre Frank y se ponía alrededor del cuello el rosario que el supervisor le acababa de devolver. Se detuvieron frente a la oscura ventana y el hombre se volteo para observarla de frente.
-Él confesó haberlo hecho- dijo bajando la vista a la carpeta.
-¿Qué?- pregunto la joven alzando las cejas, observándolo atónita. –¡Es imposible!- se le escapo y el supervisor la observo fijamente con los ojos entrecerrados.
-Yo creo que no lo hizo, pero Jim piensa lo contrario- dijo el hombre y ella asintió pensativa. –Dice que una declaración es…-
-Una declaración- finalizo Abby acostumbrada a oírlo desde pequeña ya que su padre utilizaba ese dicho también.
-Debemos hacer que hable, que diga quien lo hizo o al menos nos dé una pista, y necesito de tu ayuda- pidió observándola por sobre sus anteojos. –Tienes experiencia en esto y tal vez puedas persuadirlo- comento y la pelirroja asintió dándole una rápida leída a los informes.
-¿Quién es él?- pregunto mostrándole al supervisor la foto de Cody, el segundo sospechoso.
-El otro sospechoso, Sophia esta encargándose de él- contesto y noto con curiosidad como la joven se tomaba distraídamente el dije del rosario como si se tratara de una costumbre, antes de ingresar a la sala de interrogación.
-¿Cómo sabias que él no era el culpable?- pregunto Grissom al salir de la sala de interrogatorio con la curiosidad que lo había carcomido durante todo el interrogatorio en el que Abby se limito a hacer algunas preguntas, pero logro establecer una conexión con el hombre que derivo en la confesión. Ella sonrió extrañada.
-Si bien mintió sobre algunas cosas, y fue el primer sospechoso del caso, sus ojos me dijeron que no sería capaz de una cosa así porque la amaba; al principio no estaba segura y no te lo dije porque deseaba confirmarlo, sin embargo tu también lo sentiste. Sabias que él no era culpable del asesinato a pesar de lo que decía Brass. Se sentía demasiado culpable, se reprochaba a sí mismo y confesó haberlo hecho; un asesino que comete este tipo de crímenes con esa violencia, jamás confesaría lo que hizo, al menos que se sepa como encaminarlo en el interrogatorio, y el padre Frank no necesito esa insoportable presión, lo hizo por motivación propia sintiéndose responsable de la muerte de Charlotte- conto Abby serena y Grissom la observo sin saber que decir, maravillado del trabajo y la manipulación mental que empleaba la joven y se orgulleció de tenerla trabajando con su equipo. Sophia apareció de una de las habitaciones contiguas para romper el incomodo silencio que se había creado entre ellos, para notificarles que Cody, el tercer amigo ya había confesado. Los tres se dirigieron al laboratorio y cuando se despidieron, la joven volteo respondiendo al llamado del supervisor.
-Buen trabajo- dijo con una media sonrisa.
-Gracias- dijo ella sonriéndole ampliamente y se dirigió a su oficina donde se encontró con que Greg ya se iba.
-¿Estás bien?- pregunto Abby acariciándole el rostro y el asintió sonriente, aunque hubo algo en sus ojos que lo delato. -¿Qué?- pregunto al notarlo.
-Se siente extraño aun, pero no podía estar un minuto más en casa; necesitaba de esto- dijo un tanto afectado. –Pero tengo miedo-
-Nadie dijo que sería rápido y sencillo- comento la pelirroja y el la traspaso con su mirada. –Es normal que te sientas extraño- sonrió con dulzura y él le acaricio la mejilla rosada. –Y no lo digo como psicóloga, sino como tu hermana- dijo regañándolo con suavidad ya que él tenía la costumbre de bromear con aquello cuando ella lo aconsejaba. –Como alguien que te quiere, y que quiere lo mejor para ti- finalizo y tras besarle la frente, mientras él aguardaba, se dispuso a ordenar algunas cosas en el escritorio y tomar el bolso para que pudieran salir juntos del laboratorio. Se despidieron de Nick a quien se cruzaron en el pasillo y este los observo irse, hasta que Warrick se acercó y le ofreció ir por una cerveza.
-Tenias razón hermano- dijo un tanto desilusionado y el moreno lo observo confuso. –Debo hacer algo antes de que sea tarde- comento aceptando la cerveza de su amigo y ambos abandonaron el laboratorio.
Abby se sentía realmente cansada. La última semana apenas había podido dormir cuidando de Greg, no porque el joven se lo impidiera, sino que sus propios nervios y la preocupación lo hacían. Estaba sentada en el sillón de su casa, con la televisión encendida frente a ella sin prestarle la más mínima atención, mientras acariciaba distraídamente la gran cabeza de Bolton que descansaba plácidamente en su regazo. Pensaba. A pesar de haber cenado temprano para poder descansar, su cabeza simplemente no se callaba; últimamente le sucedía a menudo y estaba tornándose molesto.
Decidió esquivar en su mente la idea de sus dos padres y decidió encaminarla a la charla de esa tarde con Nick. Sonrió inconscientemente al recordar su rostro y todo lo que habían hablado. Cada día lo amaba más y la dependencia era aun mayor; nadie le creería si le decía que trabaja mucho mejor y obtenía mayor concentración estando con él, sintiéndolo cerca, sabiendo que estaba con ella. No sabia que mas hacer para acercarse a él, pero pensó también que no estaba tan mal posicionada habiendo tomado un café con él y descubierto varias cosas además de lo que sabia.
Cambio un par de canales por inercia y Bolton se removió incomodo. Recordó sus años de FBI y cuanto extrañaba a su antigua familia. Se incorporo del sillón y se dirigió al pasillo que comunicaba a su habitación para asegurarse de que el mural con las fotos que había tomado a lo largo de los años de servicio en Virginia aun estaban allí, colgadas en la pared provocando que sonriera. Las observo detenidamente y el enorme can la quito de sus recuerdos dándole un leve empujoncito en el muslo, indicándole que ya era hora de ir a la cama. Abby sonrió melancólica y luego de acariciarlo cerró tras ella la puerta para desaparecer bajo sus sabanas con la esperanza de volver a encontrarse con su antiguo equipo o al menos a alguno de sus compañeros…
