Agua y fuego

Cuando los cuatro jóvenes quedaron por completo desnudos vieron que Misato y Chantres seguían con su juego de "Mejores amigas". En verdad era un espectáculo de lucha libre mexicana en toda regla con saltos, vuelos, volteretas, agarres, caídas y proyecciones. El suelo de la Yurta estaba acolchado por las alfombras gruesas y los cojines en círculo delimitaban un ring de lucha improvisado. Hasta el sonido seco de ellas en sus caídas y en el momento de pisar fuerte o golpear el suelo era igual a una lona de lucha por su sonido contundente y poderoso.

Chantres tenía a Misato atrapada en un candado dragón con palanca al brazo izquierdo en esos momentos. Hunaz carraspeo y con timidez dijo en japonés:

-Ya estar listos… ¡ejem!... ¿ya terminar de jugar?- Las "r" los Kurghán la acentúan y la hacen vibrar mucho

-Ya casi…- La joven morena tenía bien sujeta a Misato- ¿Te rindes "querida" amiga?

Misato de alguna forma se giró con todo y morena sin partirse el cuello, liberándose a duras penas. Atrapo a Chantres en una "cruceta del enfermero" en lo que pudo cargar contra ella. La pobre Hunaz parecía el referí parada en medio del improvisado ring. Mientras el resto de los chicos no sabían si separarlas o seguir admirando el espectáculo… El par de varones estaban en shock con la total falta de vergüenza y pudor del par de luchadoras por su afán de derrotar a su rival.

-¡No!... me estoy divirtiendo mucho contigo… ¡"querida amiga"!... pero si quieres ¡Te puedes rendir tú!

La cruceta de Misato sin embargo estaba muy inestable y tenía a la morena muy mal sujeta. Chantres le dio una proyección hacia adelante y Misato cayo de boca cuan larga era sobre el suelo alfombrado en un sonido seco y duro muy fuerte. En lo que pudo la morena le hizo la famosa llave de Blue Demon, "El pulpo". Parecía que eso iba a ser el final de todo.

-Hunaz… ¡Cuenta hasta 10!- le grito la morena a la rubia sintiendo que la victoria era por fin suya.

Hunaz confundida se puso de rodillas y empezó a contar golpeando el suelo con su mano a medida que decía un número. Ya casi iba a llegar a 10 cuando Misato se liberó y antes de que Chantres se diera cuenta o pudiera reaccionar le aplico un agarre que inmortalizo al Santo, la que era prácticamente su sello personal y el peor castigo para sus adversarios. "La de a Caballo" o mejor conocida en los Estados Unidos como "La Camel Clutch". Misato estaba sentada sobre la espalda de la morena, que estaba boca abajo en el suelo. Luego la Mayor se coloca los dos brazos de su bella oponente detrás de sus muslos. Después Misato entrelazó sus manos alrededor de la barbilla de Chantres y tiro hacia atrás para provocar presión sobre la cabeza y el torso.

-¡Con esto terminamos!... ¿Te rindes o me pongo a contar hasta 10? ¿Eh?... ¡Ay, perdón! ¡Que tonta!... ¡No puedes hablar!... 1, 2, 3…-Dijo Misato con mofa y entre jadeos.

El par de varones no pudo evitar sentir escalofríos involuntarios. Las féminas estaban por completo desnudas y el agarre con que Misato aprisionaba a Chantres hacía que sus pechos, tanto de la mujer como de la adolescente, brillaran en todo su esplendor y magnificencia. Los pechos de Misato eran bien grandes y carnosos, ¡turgentes! A pesar de la fea cicatriz en medio, eran preciosos. Los senos de la morena eran mucho más pequeños, pero eran imponentes melones, altivos y firmes.

Los dos espectadores masculinos estaban con mariposas en el estómago, con muchas ganas de separarlas y meterles sus endurecidas vergas dentro de sus coños mientras se comían esas ricas tetas a mordiscos. Si Misato hubiera querido le hubiera roto la espalda a la morena, pero no quería lastimarla. El agarre estaba bien hecho y era imposible zafarse. Pero Chantres parecía dispuesta a romperse la columna vertebral antes que perder y Misato tuvo que aflojar. Antes de poder llegar a 10 la morena logro tirar a Misato de espaldas y estar libre.

Luego fue una sucesión de llaves y agarres clásicos por parte de una contra otra. "La Alejandrina" de Black Shadow, "El Nudo" de Tarzan López, "La Cerrajera" de Enrique Llanes, "El Potro" del Rayo de Jalisco, "La Swástica" del Nazi, "La Cañonera" de Baby Face, "La Rusa" de Comando Ruso, "La Pierrothina" de Pierroth, "La Cavernaria" del Cavernario Galindo, "La Anibalina" de Aníbal, "La Horqueta" del Halcón Negro, "La Valagueza" del Chamaco Valadez, "La Noria" del Villano y "La Futurama" de Bender El Volteado. Más tarde en pronunciarlas que ellas en hacerlas a la perfección para luego zafarse a la vista de todos. El espectáculo era en verdad bien ricolino y solo faltaba que ambas estuvieran peleando en barro para ser perfecto. En chocolate hubiera sido apoteósico y si la dos estuvieran peleando en el centro de un circulo de hombres que se masturban y las bañan con su semen mientras ellas pelean hubiera sido el no va más de lo porno…

Tanto Misato como Chantres estaban libres y girando alrededor en el ring improvisado cazando algún descuido en su contrincante. Hunaz perdió la paciencia.

-¡Suficiente de juegos! ¡Parar las dos!- Grito en japonés poniéndose entre ellas. Hablo en su lengua con Chantres… pero Misato ya estaba en pleno vuelo del helicóptero y agarro a la rubia en vez de a la morena por el cuello con sus piernas y la derribo con llave al hombro derecho en una "Mística" perfecta.

-¡Perdón!, ¡Perdón!... ¡Lo siento!- Se disculpaba Misato mientras liberaba a la rubia- ¡Je, je, je!... como dicen por allí, juego de manos es juego de villanos… ¡me deje llevar!... ¡Lo siento!...

Tanto Dalito como el chico que parecía mexicano tenían una increíble erección… algo grosero y de muy mal gusto si eres un Kurghán con invitados en tu Yurta. Fue el Shinji ruso el que hablo muy apenado y avergonzado.

-Nosotros pedirte disculpa a tu Otasim… ¡perdón!... Misato… es que tú y Chantres muy bellas y hermosas… El ser joven y se entiende que no dominar agua y fuego todavía con mujer tan hermosa y bella… pero yo con más experiencia y ser su hermano mayor… ¡no tengo excusas! Chantres y Hunaz mis mujeres por completo y yo su hombre por completo a pesar de no ser adultos todavía… perdona a joven que solo conoce miel de mujer de Hunaz y la de su hermana de agua y fuego, que solo ha dado su leche de hombre a ellas… su miembro solo conoce el coño de Hunaz y su boca… solo conoce la boca de su hermana y todavía no la ha penetrado por completo, ¡solo ella ser su potrilla de hombre!... Hunaz ha sido su jinete y su huerto… ¡El solo ha estado debajo y encima de ella! Por favor perdónalo a él… yo no tengo disculpa alguna… el llamarse Sacha, pero en teléfono llamarse Kyuto89…

-¡Tranquilo hombre!- Dijo Misato - Chantres y yo solo... ¡nos divertíamos!- Misato se puso como meta "secuestrarle" al Shinji ruso a la morena y hacerle de todo en lo que pudiera como venganza contra todo lo malo que había sido Chantres con ella- ¿No te molesta si te digo Kyuto89, verdad?- Dijo la Mayor al joven que parecía mexicano.

-No… ¡para nada!... ¡Chantres campeona nuestra tierra invicta y siempre ganar con facilidad! Fue bueno ver un su altura contrincante… ¡era solo calentamiento! ¡¿Verdad?! ¡Tú y Chantres van a mezclar agua y fuego con nosotros! ¿Verdad?- Le pregunto Kyuto89

Misato la verdad que tenía sentimientos encontrados y su sentido de la moral en conflicto. ¿Acaso iban a tener una orgia ellas cuatro con ellos dos? El joven que parecía mexicano estaba bien… ¡demasiado bien! ¡Era taaaaaaan lindo! ¡Precioso! ¡Una ternurita!... pero era un lindo y tierno perrito chihuahueño comparado con el Shinji ruso… pero la polla que tenía no era para despreciar… así que la rubia lo tenía en adiestramiento, ¡Ji, ji, ji!... ¡vamos a ver que trucos se sabe! La mayor aprovecho para ver mejor y al detalle al grupo.

En primer lugar, Chantres poseía una belleza resplandeciente. Tenía el cabello lustroso, que como una catarata negra caía suelto sobre la espalda hasta un poco más debajo de los hombros y ondulaba libre en cada movimiento de la cabeza. Con un buen viento era capaz de flamear como una bandera o una banda de tela de fina seda. Sus ojazos eran líquidos, brillantes y de un verde intenso. Sus facciones eran delicadas, entre eslavas y turcas. Tenía una nariz respingona y una boca generosa, de carnoso labio inferior. Estaba llena de curvas y redondeces en su desnudez, pero lo que más destacaba era la línea sensual del cuello y los hombros redondeados. El vientre plano que exhibía y las caderas eran espléndidos. Un tupido nidito de pelo negro entre las piernas era la cereza del helado.

Sus senos eran dos melones de buen tamaño coronados con unos pezones rojos, tirando a salmón. Se movían y temblaban en cada movimiento de la morena con su turgencia de gelatina, en su opulencia. Firmes y altivos desafiaban a la gravedad y a la inercia. Su culo era soberbio, unas nalgas de potranca. Muslos perfectos, de terciopelo. Los brazos y la espalda parecían cincelados y esculpidos por un artista. Sus joyas y adornos en sus destellos la hacían destacar mucho más entre las tres. Era blanca, pero no albina ni pálida. Su piel marfileña era de una blancura opaca de tenue rosa color carne más propia de una perla o un melocotón.

Hunaz era una esbelta y estatuaria quinceañera. Misato no recordaba si la modelo que había visto en la revista era argentina o salvadoreña. Pero la rubia era una Claudia Schiffer de 15 años. Era muy bella de cara, de rasgos dulces y amigables. Tenía una agresiva melena de cabellos con apariencia de paja dorados como el trigo que le llegaba a los hombros. Brillantes ojos azules y una boquita de fresa de finos labios. Los senos eran juveniles y pequeños, unas manzanitas coronados con diminutos pezones rosas de poca aureola. Era muy hermosa y todo lo tenía bien proporcionado a su edad y estatura. Pero lo mejor de ella eran las desnudas caderas y los muslos de terciopelo. Sus hombros de alabastro. Los pechos henchidos y firmes. Entre las piernas tenía finos pelillos rubios, un hocico de conejo muy lindo.

La Hikari rusa estaba muy bien dotada. El tamaño, la curvatura y la firmeza de sus pechos; la circunferencia de sus pardos pezones, entonces blandos; superaban con creces a la rubia y podían empatar con la morena si el tamaño no importara. La pecosa tenía un par de toronjas de pezones pardos con aureola grande un poco más grandes que las manzanas de la rubia. Pero tenían mucha más vistosidad y forma. Los senos de la rubia eran lindos y elegantes. Pero los de la pecosa eran mucho más lujuriosos y voluptuosos. Con todo estaba con un honroso tercer lugar.

Su cuerpo núbil de lolita tenía la promesa de igualar algún día a la Rubia y a la morena. La pequeña y flexible cintura, las estrechas caderas, los muslos llenos y las bien moldeadas piernas eran en verdad los puntos fuertes de la pecosa. En la cara, los ojos y el pelo eran idénticos a las hermanas Horaki, pero mirando con algo de más atención Misato empezó a notar claras diferencias. La delegada era muy mojigata y tímida. A lo mejor desnuda era igual a la pecosa rusa… en su hendidura la pecosa tenía una boquita de gata, era casi lampiña, tenía apenas una pelusa de rulos, rizos, y tirabuzones castaños.

La joven de pecas aprovecho para presentarse:

-Mi nombre ser Brudulbudura- Misato la bautizo en su mente como "la Hikari rusa" por los siglos de los siglos- yo escuchar que tu conoce a morado, azul y a rojo ¿Verdad?... ¡Que tú vas a decirle al que no se muere que nos deje ir a nuestra tierra! ¿Verdad?-La sonrisa de Misato se congelo en su cara.

-Yo… yo haré lo que pueda… -Le contesto con evasiva amabilidad- pero… ¡creo que les podre resolver eso para que cada quien vuelva a su tierra si así lo desean!…-Dijo finalmente.

Mentalmente pensó que podría solucionar todo con unas cuantas llamadas telefónicas y poniendo a Makoto Hyuga o a Shigeru Aoba a trabajar en solucionar eso. Hasta Maya Ibuki o la Doctora Akagi le podrían echar una mano con eso como favor personal. Si solo querían volver a su tierra, les podría resolver ese problema con tan solo mover sus influencias para que cada quien pudiera irse en un avión a su país. La Hikari rusa la abrazo muy contenta y Misato no pudo evitar sentirse conmovida muy a pesar suyo. De nuevo tenía sentimientos encontrados con esa gente. Les parecía personas buenas y decentes pero se comportaban como una secta de chiflados obsesionados con el sexo. Ella de verdad no sabía si denunciarlos o participar en la orgia que tenían en mente montar. Entre ceja y ceja Misato ya se había decidido acostarse con el Shinji ruso a como diera lugar… ¡preferiblemente en las narices de la morena!

-¡Tú ahora nuestra madre y Chantres tú hija primogénita!... nosotros solo somos tus hijos pequeños- Exclamo la rubia… ¡con el cuello y el hombro un poco adoloridos todavía!... Pero ya en su papel de hermana mayor de cielo y tierra y por lo tanto como la anfitriona y maestra de ceremonias del evento.

Misato solo tuvo un tic en el ojo al escuchar que era la madre de todos ellos… ¡La puta morena amargada de su parte era adoptada y si fuera por ella devuelta al Huerfanatorio con una buena patada en el culo!... Ella no era ninguna MILF, ¡Tenía 28 años! ¡Era una mujer joven!... modestia aparte… ¡la mejor hembra y la más mujer de las cuatro féminas reunidas!

-¿Ah?... ¡perdona!... ¿pero qué significa eso exactamente?- Pregunto Misato. La rubia sintió un escalofrío recorriéndole la espalda ante su fija mirada

-Tú solo estar aquí para mirar… Yo hermana mayor enseño y Chantres solo me supervisa y guía cuando yo se lo pida…- Explicó con timidez y en un hilo de voz, como pidiéndole perdón y permiso.

-Si es posible… ¡no solo quisiera estar mirando!... en lo posible quisiera ayudarte también si quieres y me dejas… ¡Ejem!... no entiendo mucho como va eso del agua y el fuego, ¡pero creo que tengo algo de experiencia con los hombres que te puede servir!- Indicó Misato

-¿Tú quieres ser hija grande entonces?... es permitido eso. Madre solo mirar y aconsejar. Hija grande y hermana mayor con experiencia aconsejar y ayudar a Hermana mayor novata.

-Si… ¡eso me gustaría!- Misato pensó que a lo mejor terminaba ella con el Shinji ruso como plato fuerte, con Hikari "ensalada" rusa a la Yuri y al Chihuahueño como postre dejándole las sobras a la morena y a la rubia.

-Pero… ¡Tú haber parido mucho!- Dijo el perrito chihuahueño mexicano- ¡Tu creo parir 3 veces!... ¡hija grande siendo más joven y sin parir todavía siempre!

Misato rechino los dientes y congelo su sonrisa. La Hikari rusa le toco el vientre, retrocedió y la miro de arriba abajo. Expreso:

-Sacha… Yo creo que tu ser equivocado con ella- Misato sintió que se relajaba, La Hikari rusa de seguro que no era ninguna tonta-… ¡parir como mínim veces!... - le dijo a Kyuto89 la Hikari rusa- ¡el menor de sus hijos o hijas creo que tener más o menos nuestra edad!

Ya Misato estaba perdiendo la paciencia y toda ecuanimidad.

-Chicos… ¡Yo todavía no he tenido hijos!- les informo, haciendo un supremo esfuerzo por ser amable

-¿Puras hijas?- Preguntaron a coro los dos.

-¡No!- Les grito furibunda, echando humo por la nariz y su rostro rojo de ira. Los dos chicos se abrazaron y la miraban con miedo. Misato carraspeo y volvió a su tono amable- ¡En serio!... no tengo hijas o hijos…

Los dos jóvenes del susto pasaron a la lastima y a la compasión. Empezaron a hablar entre ellos en su lengua.

-Tu no desesperar… ¡Tú encontrar hombre pronto que te aguante y te soporte mal carácter!- Le dijo la Hikari rusa a Misato invadida por los más puros sentimientos de piedad y compasión.

-Tu bella y hermosa… ¡no faltarte hombres que quieran solo preñarte e irse para nunca más volver!... ¡Tú tener tus hijos e hijas pronto!- Le dijo Kyuto89- Yo hijo pequeño aún, ¡Pero si tu querer yo te preño ahora mismo si Hunaz me da permiso!... si tu muy insoportable y muy mala madre, ¡mi familia de seguro que se hace cargo de la cría por ser de mi sangre!…

Hunaz regaño a Kyuto89 en su lengua… ¡muy seguramente diciéndole que el permiso no se lo daba ni loca!... La joven sin embargo estaba también impresionada y consternada de que Misato a su "edad" no tuviera hijos todavía, ¡creía que era una cuarentona! Eso sí, ¡bien añejada y preservada! Misato tenía la cara desencajada. Para ellos si Misato no tenía hijos era porque ningún hombre era capaz de quererla tal como era, ni era tan irresponsable como para dejarle a una tierna criatura indefensa con su sangre dentro de su vientre, ¡Porque era una loca inaguantable de lo peor!

-¡Chicos!, ¡Chicos!- Misato trataba de quitarles esa mala impresión- Si no me he casado, ni tenido hijos… ¡es porque así lo he querido yo!

Los cinco se le quedaron mirando sin expresar nada, ni decir nada, con caras de Póker. Hunaz tosió ostensiblemente y hablo con el resto en su idioma. Los cinco hablaban entre ellos y miraban a Misato para luego continuar hablando en su lengua. Finalmente al parecer llegaron a un acuerdo.

-Chantres por carne y sangre, por pensamiento y palabra ser la mayor de todos los aquí presentes- Le explicaba Dalito a Misato- ¿Tu reconoces a ella como la más vieja y experimentada? ¿La aceptas como tu madre en pensamiento y palabra?

-¡Claro!… ¡tiene la mente y el espíritu de una vieja abuela!... sin querer ofender- Dijo Misato picada y con toda la intención de ofender.

-Hunaz por pensamiento y palabra, costumbres y tradición ser nuestra hermana mayor y por pensamiento y palabra hija primogénita de Chantres… ¿La aceptas como hermana mayor tú?

-Sí… ¡no hay problema con eso!

-¿A mí como tu hermano mayor en agua y fuego para yo enseñar a tú todo?

Misato parpadeo… ¡el hermano mayor es el que se coge y se tira a las hermanas si no había entendido mal! Empezó a reírse nerviosamente como loca con la cara bien roja. Mientras de reojo miraba la tremenda erección del Shinji ruso. La tenía más grande que Kaji, pero era más pequeña que Neverdie y era de "cabeza" grande como siempre le habían gustado… aunque el lápiz de 18 centímetros del argentino Atre18 había sido bien rico…

-¡Sí!... ¡Sí!... ¡Acepto!- Dijo Misato imaginándose vestida de blanco en un altar delante de un cura con el ramo de flores entre las manos y al Shinji ruso vestido de elegante esmoquin.

-A Sacha como tu hermano menor de agua y fuego… ¿lo aceptas?

-Si… ¡Lo acepto también!- Sonrió Misato pensando que le daban como bono extra a Kyuto89

En la noche de bodas, sobre la cama matrimonial el Shinji ruso se la estaba cogiendo de perrita dándole duro a su coño mientras ella tragaba, lamia, chupaba la tierna y dulce piruleta del chihuahueño, sus melocotoncitos de carne. El joven que parecía mexicano estaba sentado con las piernas abiertas y la espalda contra el caballete del cabezal de la cama con sus manitas sujetando la cabeza de Misato. El Shinji ruso gemía y jadeaba como si corriera en un maratón, mientras el chihuahueño chillaba y aullaba como cachorrito perdido buscando a su mamá. ¡El Shinji ruso era todo un semental y el Chihuahueño pura golosina!

-A Brudulbudura como tu hermana de agua y fuego… ¿La aceptas?

Brudulbu… ¿Quién?... ¡Así, la Hikari rusa!

-Si… ¡la acepto también como eso que dijiste!- Dijo Misato súper emocionada y ya queriendo empezar la brutal orgia de una buena vez con el Shinji ruso y el Chihuahueño para ella sola y con las otras solo viendo.

Entonces Dalito se quitó del medio y Chantres la encaro. "¡Pareces una solterona amargada eternamente con la regla o que se la tiran poco y mal! ¡Ya cásate! ¡Porque tienes que ser tan hostil conmigo todo el tiempo! ¡No te he hecho nunca nada! ¡Dame un respiro!" Pensó Misato.

-Nosotros no somos promiscuos y cada uno sabe con quién se ha acostado el otro y hasta donde ha llegado con el otro. Entre nosotros hay una relación de profundo respeto, confianza y amistad ¿Tú no eres para nada promiscua, verdad?- le pregunto Chantres- ¿No te acuestas con cualquiera?

-Yo… ¡para nada!- exclamo Misato.

Antes de conocer a los Kurghán

Duro contra el muro Atre18 no podía creer que la bella desconocida estuviera así de rica y buena… ¡Era la mejor hembra de las que había tenido en lo que va la noche!... "¡Toma, puta!, ¡Toma!, ¡Toma!, ¡Toma!, ¡Toma!, ¡Toma!... ¡Pero que delicia de hembra!... ¡Aaaaaah!... ¡Toma tu lechita rica!... ¡Dios! ¡Por esta puta me hago monógamo!... ¡Qué rica!... le tengo que echar una repasadita en lo que pueda… ¡hasta el amanecer con esta!… pero primero… ¡una "raya" de cocaína para recuperar fuerzas!…"

En lo que Misato vio lo que el argentino se estaba metiendo en el baño por la nariz, para que luego él ofrecérselo a ella… salió y se fue. Agarrando a Neverdie del brazo se fueron de la fiesta convertida en orgia sin que la Mayor diera más explicaciones.

...

Chantres pregunto:

-El hombre que está contigo, ¿Qué relación tienes con él?

-¡Es un conocido!... lo acabo de conocer en la fiesta con los teléfonos…

-¡Uno sabe con quién se acuesta, pero no con quien se acuesta el otro! La gente con los teléfonos solo quiere una cosa y se juntan, se buscan, por esa cosa… ¡Eso no es agua y fuego!... pero tampoco es algo malo y condenable. Sin embargo estos son mis hermanos menores y yo no puedo permitir que sean ensuciados y corrompidos. Te repito la pregunta ¿Qué relación tienes con el hombre que vino contigo más allá de la carnal? ¿Es una relación que sientes que te ensucia, de la que te avergüenzas?

-No… la verdad… ¡creo que no!... pero si soy sincera ¡no estoy segura!…

En los jardines

El ecuatoriano no podía creer en su suerte. Le habían dicho que con la aplicación del teléfono era lo mismo que ligar en un bar. Que tenía muy buen físico y de seguro iba a quedar con la gente bonita buscando a la gente bonita… ¡Pero ni en sus más locos sueños se iba a imaginar tener a semejante hembra con semejante calidad y calibre!... ¡Otasim_Bella_y_Hermosa!... la tenía ensartada en su verga y no lo podía creer. En la mejor parte de la joda escucharon pasos y a la gente llegar. Se separaron. El Ecuatoriano se preguntaba si la bella mujer era en realidad una prostituta… una hetaira… ¡una puta de lujo reservada para gente rica!... ¿Sería que tendría que pagar después?... fácilmente un polvo con semejante ricura de mujer de seguro que costaba un ojo de la cara… ¡más un brazo y una pierna!… estaba tan embobado con ella que hasta era capaz de hipotecar la casa y vender el auto solo por otra repasadita… ¡no se iba a separar de ella en toda la noche!

...

-No… la verdad no siento nada de vergüenza o me siento sucia por haberlo conocido. Yo… yo… no voy a negar que tuve sexo con él… ¡Fue maravilloso!... no fue sucio. De entre toda esa gente con antifaces solo lo sentí como mi alma gemela… alguien que estaba igual de perdido que yo… ¿No es agua y fuego eso?-Pregunto Misato.

Chantres estaba inescrutable. Pero el resto de los chicos estaban conmovidos por la sinceridad de Misato. Por su franqueza y honestidad. Hunaz habló:

-En parte ser agua y fuego. A esa parte nosotros llamar risas y lágrimas. Muchos extranjeros dominan mejor esa parte del agua y fuego mucho mejor que nosotros… ¡como tú!... pero los dos solo buscaron la risa fácil porque se sentían por dentro tristes y vacíos… ¿En tu vida no hay una persona que en verdad te llene y te dé autentica felicidad, Misato?... solo siento que huyes de esa persona y buscas a gente como Neverdie para llenar el vacío que te deja… o como a Dalito… ¡Mucha gente queda herida y lastimada con esa actitud tuya después!… A Dalito le gustas, pero Chantres no quiere que solo lo uses y luego lo botes como basura como mucha gente de Teléfono quiere hacer con nosotros en realidad… ¡Como han hecho con muchos otros!… "El que no se muere" nos tiene aquí como su circo de fenómenos, como atracción turística para sus invitados, como algo que pueden usar para masturbarse y luego botar como algo sucio e inmundo…

-¡Hey!, ¡hey!, ¡hey!, ¡hey!... ¡eso es pura psicología barata de secta comecocos!... yo estoy bien… ¡Solo vine a esta fiesta con mi amiga para divertirme!... ¡Solo estamos echando una cana al aire sin ganas de herir o lastimar a nadie!... ¡Los únicos locos aquí obsesionados con el sexo son ustedes!...

Camino a la fiesta

Kaji estaciono el auto en un solitario callejón oscuro sin salida. Misato no había dejado de dar lata desde que habían salido como si ella fuera su amargada esposa criticona de muchos años. Misato se veía espectacular con ese vestido, su olor lo estaba volviendo loco y si Misato volvía a cruzar "inocentemente" las piernas iban a tener un accidente automovilístico. El silencio dentro del auto era absoluto y solo se escuchaba el motor encendido.

-¡Bájate!- Ordeno Kaji

Misato salió del auto y se puso enfrente con los brazos cruzados y en una actitud desafiante. Kaji también se bajó dejando el auto encendido. Los dos se miraban fijamente. Misato se sentó sobre el capo del auto usando el parachoques como escalón y sentándose bien en el centro quedando con las piernas en el aire cruzadas una sobre otra.

-Kaji… ¡No te lo perdonare si llegamos tarde a la fiesta!- hablo Misato con impertinencia y pedantería. Juguetonamente se mordía el labio inferior y sus ojos brillaban con un fulgor extraño.

-Te conozco lo suficiente como para saber cuándo andas hambrienta de verga… ¡qué te parece si esta vez vamos directo al grano Misato!

Misato se deslizo por el capo del auto en un movimiento que le desnudo las nalgas y le corrió la minifalda hacia arriba… ¡No tenía nada debajo!... Kaji sintió un alivio cuando se desanudo la correa y se desabotono el pantalón. Su miembro duro y erecto delataba su deseo y el suplicio al que Misato lo había estado sometiendo con sus encantos y su juego femenino de seducción. Kaji también era consciente que ella solo cobraba justa venganza por su acoso y asedio constante. Misato estaba bien mojada, húmeda, lubricada al máximo. El espía seductor solo sentía que volvía a casa. El capo estaba caliente y el motor ronroneaba como gatito con todos sus caballos de fuerza. Pero el espía solo estaba pendiente del ardiente sexo de su exnovia, de su apretado interior, de su anillo de músculos vaginales que apretaban como tenazas o giraban como peonza en su abrazo a su miembro viril. Kaji y ella consumaron el acto en 5 minutos intensos… ¡lo que duraba la batería interna de un EVA! Fueron 5 minutos de tener el auto en suave vaivén.

-¡Espero que no se me haya corrido el Maquillaje!- Dijo Misato una vez que estuvieron en el auto-¡Arranca de una buena vez o llegaremos tarde por tu culpa!

Kaji sonreía y ella también durante todo el camino a la fiesta sin decirse nada más.

...

-Yo… tengo un exnovio… ¡un perfecto idiota que fue mi novio cuando era joven en el tiempo en que fui a la universidad!... ¡Lo odio y lo detesto!... en serio… solo es un fastidio… ¡No tengo nada serio con nadie más!... ¡ningún compromiso!...

Misato se sentía en verdad sucia. Que todos ellos la estaban juzgando y condenando. Era una sensación desagradable… ¿Qué? ¿Era esto un lavado de cerebros? ¿Qué sigue ahora? ¿La iban a invitar a unirse a la secta? ¿Un suicidio colectivo?... Dalito fue a buscar las ropas de Misato y sus cosas. Se las dio. Misato puso cara de no entender.

-Será mejor que te vayas y lo busques a él… ¡Lo quieres y lo amas!... solo con él puedes tener agua y fuego de verdad, risas y lágrimas de verdad… Con eso es que se mezcla el agua y el fuego en donde el cielo y la tierra se tocan.

-¡¿Qué?!... ¡Espera!... ¿Qué paso con lo que me iban a enseñar de eso que ustedes llaman mezclar esto con aquello?

-Lo que es bueno y nos funciona a nosotros… ¡No tiene que ser bueno y funcionarte a ti!... el agua y el fuego es universal y le llega a todo el mundo. Cada pueblo idea y se las arregla para cómo manejar ese momento en que los niños se transforman en adultos y es cuando el agua y el fuego son mucho más fuertes en su carne y sangre… Tú ya pasaste por eso y aprendiste por tus propios medios, siguiendo tú propio camino y eres ahora una mujer hermosa, fuerte y valiente… ¡mucho más fuerte y valiente que muchos hombres!... pero te falta aprender a cómo convertir tu agua y fuego en cielo y tierra, en algo eterno y de provecho para ti… ¡no lo vas aprender con nosotros! Tiene que ser con las personas con las que tienes profundos lazos de respeto, confianza y amor… ¡no con personas que acabas de conocer y de la que no sabes nada!... Me gustas, pero usar algo tan sagrado para nosotros para solo acostarme contigo ¡es engañarte y aprovecharme de ti!... en serio que de verdad quería hacerte el amor… ¡usar todo lo que he aprendido para darte placer y gozo!... pero como iguales… ¡Lo siento!... ¡lo mejor es que te vayas!

Misato estaba vestida y afuera de la Yurta. Su cruz tan característica estaba en su pecho y no en su cartera. ¡¿Pero qué diablos?!... del desconcierto paso a la furia, a la ira y a la rabia. ¡No entendía nada!... ¡Pero que gente tan estúpida!... "¡De mejores orgias me han corrido!" tenía ganas de gritarles... caminaba de un lado al otro como un centinela que montaba guardia, con todo el cuerpo adolorido por la pelea de gatas que había tenido con la morena. ¡Estaba sin nada! ¡Sin "su" Shinji ruso, ni "su" Chihuahueño!... ¡La morena debe de estar feliz con que su hermano de no sé qué diablos le haya rechazado como ella quería desde un principio!... ¡El muy puto la había rechazado a ella, a Misato Katsuragi! ¡La mando a volar! "¡Lo mejor es que te vayas!" Lo remedo en voz alta llena de rabia y furia... ¡niño estúpido!, ¡Marica!, ¡Imbécil!, ¡Poco hombre!, ¡Tú te lo pierdes!... de seguro que la morena amargada y la rubia tonta debían de estar encima de "su" Shinji ruso…

Dentro de la Yurta todos estaban deprimidos y serios. Kyuto89 pensaba que había salvado a una criatura inocente que tuviera su sangre de tener a semejante madre. ¡Esa mujer estaba de verdad bien jodida de la cabeza!... pero en verdad que era linda… ¡Todavía tenía la erección entre las piernas!... la Hikari rusa se le acerco y lo tomo de la mano.

-Sacha… ¡ven!... a lo que vinimos desde un principio.

El Shinji ruso se ruborizo al ver que seguía empalmado y duro con su miembro. ¡Acababa de conocer a Misato desde hace poco que menos de una hora! Pero no podía sacarse a Misato de la cabeza. No solo porque era una hermosa mujer… ¡era algo más en ella que la hacía especial! Ya antes otras mujeres… y hombres… con antifaces y teléfono habían querido lo mismo, pero él no había tenido problemas o dudas para rechazarlas o rechazarlos… ¡hasta ahora! El futuro era incierto y lo más seguro era que si las cosas con "el que no se muere" seguían empeorando… ¡iba a correr la sangre!

-Dalito… ¡ven!- Le dijo la rubia al joven tomándole de la mano.

Chantres miraba ceñuda como el par de idiotas seguían empalmados y duros. Solo rechino los dientes, pero Hunaz era la hermana mayor, Chantres solo tenía que guiar, aconsejar y ayudar a su hermana pequeña en la medida en que está se lo pidiera. El ambiente estaba tenso y todo el mundo solo tomo el té y los bocadillos. Los varones seguían con los miembros viriles erectos.

En teoría todos debían estar libres de egoísmo, de sentimientos de apego, de ser posesivos y celosos… pero en la realidad Chantres estaba siendo celosa y posesiva con su hermano menor favorito, ¡ninguna extranjera se lo iba a quitar o a ensuciar o a corromper!... aunque las reglas eran distintas, la naturaleza humana era la misma. Chantres, Hunaz y Dalito estaban en una compleja relación de maestra y alumnos en que eran también amigos íntimos, novios, amantes, esposos, que duraba un tiempo específico hasta que fueran por completo adultos responsables para su comunidad. Donde la mayor responsabilidad en el éxito o en el fracaso de la relación estaba en Chantres. Todo el mundo que tiene una novia, una esposa o una amante sabe lo jodido que es vivir con otra persona en una relación monógama. Así que una relación de tres que es y debe ser profunda e intensa ¡es mucho más jodida!

La morena era solo una adolescente y sus pupilos esperaban de ella madurez en todo momento, los adultos se lo exigían y le confiaban a los más jóvenes bajo esa premisa. Ella podía exigir obediencia absoluta en sus tutelados, pero lo que le daba legitimidad era ser alguien ecuánime, con mucha más experiencia y conocimientos. Chantres no decía nada… pero de verdad le apaciguaba un poco que fuera el propio Dalito el que se hubiera dado cuenta de que Misato… ¡era una infeliz puta perdida!... a lo mejor no trabajaba o no estaba con "él que no se muere"… pero era igual a todos los demás que usaban la máscara y el teléfono. Alguien egoísta y miserable que no valía la pena.

- En verdad… ¡No me puedo creer que nadie quiera preñar a semejante mujer!... ¡si yo fuera hombre adulto le montara 20 hijos y 20 hijas! si no se atraviesa Hunaz, ¡de seguro que gana ella!... -Dijo Kyuto89 a todos, como chico inmaduro que era no podía guardarse nada y tenía que hablarlo o explotar- tu peleas bien Chantres, pero ¡ella peleaba mucho mejor y si no fuera que no quería lastimarte de gravedad te hubiera ganado!… La extranjera… ¡Lo tenía todo más grande y mejor!, ¡Se ve que es fuerte y valiente como las mujeres de nuestra raza!... ¡Qué mujer!... Dalito, si no la querías, ¡me la hubieras dado a mí!

Si Dalito había compuesto y arreglado algo con Chantres, Kyuto89 se encargó de empeorarlo todo de nuevo para los dos. Chantres tenía todavía todo el cuerpo adolorido.

-Debe de seguir afuera… ¡Haz tu cola!... a lo mejor después de estar con un tipo que apenas se encontró y conoció, querer seducir a Dalito y luego creer que iba a tener una orgia con nosotros los fenómenos de circo debe de estar afuera con sus mentiras, su máscara y su teléfono buscando más diversión- Dijo severa y digna, ¡visiblemente molesta!- ¡Yo la escuche muy claramente cuando dijo que nosotros éramos los locos obsesionados con el sexo! ¡Porque eso está mal y está muy bien que ella y su amiga se acuesten con cualquiera, enloquezcan a los hombres con su olor a perras en celo si es solo para divertirse!

Kyuto89 se dio cuenta porque dicen que el hombre que no sabe hablar, ni callar cuando debe ¡duerme solo!... pero la idea de ir y hacer cola, ¡no era tan mala!... ¡Misato era una mala mujer que estaba bien, pero bien, buena!

-¡Chicos! ¡Recuerden para que estamos aquí!- Dijo Hunaz tratando de apaciguar los ánimos

-Yo no pienso apagar la calentura y el deseo de un hombre por otra mujer- Dijo la morena - ¡quiero a mis hombres calientes y llenos de agua por mí y no por otra!

-¡Ni yo tampoco!- Dijo la Hikari rusa. Más que nada todavía era muy niña y admiraba mucho a Chantres. ¡Todo lo que ella decía y hacía debía de estar bien! -¡Yo no voy a dejar que Sacha me ponga un dedo encima por estar en brama por otra mujer!- Dijo la pecosa muy digna.

-¡Pero tú abrazaste a esa otra mujer y estabas muy agradecida con ella porque se iba a encargar del que no se muere! ¡Eres una hipócrita!- se defendió el chihuahueño.

-¡Lo que pasa que eres un bruto, un rustico, un egoísta que no tiene delicadeza y no sabe tratar a una mujer!-Le replico la Hikari rusa

-¡Lo que pasa es que eres una mimada y consentida llorona! ¡Yo no tengo paciencia para las lloronas consentidas que solo quieren llamar la atención!... ¡Con Hunaz no he tenido problemas y ella me ha enseñado muy bien a cómo tratar con ternura, delicadeza y paciencia a una mujer!... ¡Pero con las lloronas cobardes consentidas nadie puede!

-¡Ya suficiente!- Grito Hunaz.

Ahora entendía porque algunas hermanas mayores parecían tan serias y amargadas. ¡Ella en verdad no había sabido tener carácter y era muy blandengue!... por supuesto que también había tenido sus peleas y malentendidos con Dalito, pero Chantres era muy buena como hermana mayor. Aunque fuera muy severa y autoritaria a veces, casi como una sargento. Pero también tenía su lado tierno y dulce. Dio un suspiro y dijo:

- Creo que lo primero y principal es quitarle la calentura a ustedes dos… Dalito se encarga de Brudulbudura y Chantres de Sacha… ¡pero yo me encargo primero de quitarles esa erección!

-¡Yo!, ¡Yo!... ¡Yo primero!- Grito el chico pegando un brinco y desesperado.

A Chantres y a Brudulbudura no les hizo gracia, pero a Dalito y a Hunaz les pareció divertido, también les servía para aliviar la tensión. Aunque Dalito por ser el de mayor edad y el hermano mayor oficial era el que iba primero, también podía ceder su turno si quería… ¡y el pobre perritillo en verdad que estaba desesperado y urgido! Aunque en teoría y por principio todos en el Ghutol eran iguales y estaba terminantemente prohibido los favoritismos. Lo cierto es que la naturaleza humana era igual, aunque las reglas fueran distintas. O lo tuyo es mejor que lo que tienen los demás o los demás tienen algo que es mejor que lo tuyo. En verdad que todo el mundo a la hora de la verdad era igual de hermoso, guapo o deseable… pero en la subjetiva y debatible opinión de los demás Chantres, Hunaz y Brudulbudura eran lo mejor de lo mejor. ¡Las más bellas, las más deseables, las más codiciadas!

Los amigos del joven, igual de inmaduros que él, no dejaban de decir que lo envidiaban… ¡que si era capaz de acostarse con las tres eran capaces de chuparle la verga solo por saborear los ricos jugos de esos tres coños juntos! ¡Que el que fuera capaz de acostarse con las tres al mismo tiempo era el más hombre de los hombres! Por unanimidad, en una subjetiva y discutible opinión grupal de chiquillos calenturientos, ellas tres eran las mejores. Por supuesto que había otros clubes de fans de admiradores para otras chicas. Mucho era en realidad pura charlatanería y hablar por hablar. Pero al joven le interesaba su grupo. Estaba terminante prohibido para todos alardear o hablar mal, decir que pasaba en las Yurtas de agua y fuego, hacer comparaciones odiosas y por encima de todo tenías que respetar y hacer respetar a las hermanas que tenías si eras hombre. Por encima de todo como hombre tenías que salvaguardar el honor y la reputación de tus dos hermanas…

Por lo mismo a los chiquillos les encantaba desahogarse entre ellos, ser groseros y obscenos, comparar a las chicas unas con otra alabándolas o denigrándolas, alardear de su progreso o pedir consejo si estaban estancados. Todo estaba bien si nada salía del grupo. Kyuto89 estaba muy orgulloso de que ya Hunaz fuera su "jinete" y su "huerto", les contaba a sus amigos como era la cosa y daba muy buenos consejos a los que lo necesitaban en base a las enseñanzas de ella y a sus experiencias con ella. Con Hunaz como hermana de cielo y tierra no había problema en salvaguardar su honor y reputación… pero su hermana de agua y fuego era muy miedosa y muy niña todavía. ¡Era muy mona y muy linda!… pero no era en lo importante como otras chicas que si eran más ardientes y complacientes con sus hermanos de agua y fuego. Hunaz le había dado permiso de estar con otras potrillas y estás estaban más que satisfechas de las habilidades del chihuahueño… ¡así que el problema era ella con su timidez y su carácter mojigato!... de los besos y los abrazos, las pajas y el sexo oral no habían pasado y si quería ir más allá se asustaba y se ponía a llorar. ¡Era en verdad frustrante!... Hunaz solo le aconsejaba que no la presionara, que le diera tiempo y su espacio…

Ella se lo continuaba diciendo encima de él o debajo de él. Hunaz era bien apasionada, divertida y un auténtico manjar. Encima de él era una cabalgata suave y un trote lento. Las tetas brincaban elegantemente en sus brincos y saltos. Cuando él estaba encima, ella le dejaba embestir y penetrarla a su gusto. El joven jadeaba y gemía, pero siempre al final terminaba por completo agotado, ¡exhausto!, y la rubia fresca como una lechuga. Ella con él en ningún momento había tenido un orgasmo y ella le decía que tenía que dominar el agua primero… que tenía mucho fuego en su interior. Le decía que el fuego le permitía ser muy intenso, fogoso y apasionado. Pero también el fuego era muy traicionero. Lo consumía todo, al final lo dejaba sin fuerzas ni energías. Sin poder de verdad haber dado placer y gozo a su pareja. Hunaz era muy bella y el Chihuahueño no podía evitar estar enamorado de ella, de idealizarla, de considerarla un ser celestial… así que no le importaba mucho si no tenía orgasmos, o si no se cansaba, si no jadeaba o gemía como lo hacía él porque eso la humanizaba y la ponía al mismo nivel que las otras chicas de carne y hueso.

-Una hermana mayor solo te muestra, te guía y te supervisa… ¡Pero no es una maestra! Yo solo te enseño todo lo que sé y lo que me han enseñado, a ustedes dos les toca aprender a su ritmo y a su manera… Los dos dominan muy bien la teoría y la practica… pero los hermanos de agua y fuego tienen que estar unidos, complementarse, equilibrarse y estar en armonía-Les decía Hunaz a los dos.

Por el contrario la pecosa, según Hunaz, dominaba muy bien el agua en todos sus aspectos. Pero eso no bastaba. También tenía que "sentirla" y dejarla "fluir". En los ejercicios de meditación, en los ayunos, en controlar la respiración y los latidos de su corazón lo hacía extraordinariamente bien y otras hermanas mayores se la "pedían" prestada a Hunaz para que las ayudara con sus hermanos menores donde solo se limitaba a hacer eso. Era muy bella, muy mona en su seriedad y los jóvenes quedaban encantados con ella. Les ayudaba mucho a dominar el agua y el fuego, pero el agua apaga al fuego cuando es demasiada. Algo en ella les apagaba la libido y desearla como mujer, como hembra, no podían hacerlo… pero si fantasear con ella con todas las fibras de su ser. Su hermano de agua y fuego era el único que la había besado, saboreado la miel de su sexo, tocado y acariciado ese hermoso cuerpo núbil. ¡Ella era muy buena para las pajas! Pero el chihuahueño no había podido penetrarla y hacerla su mujer porque ella con su agua endurecía su himen hasta hacerlo impenetrable o lo "apagaba" y su miembro se volvía flácido. De todas formas el joven prefería a su hermana de cielo y tierra por encima a la de agua y fuego mil veces.

El joven en verdad que estaba excitado y ansioso. No podía quitarse a Misato de la cabeza y su deseo por ella lo tenía por completo desequilibrado y fuera de control por dentro sin él saberlo. Jadeaba, excitado y muy ansioso por hacer el amor. Hunaz en verdad que se veía por completo encantadora y hermosa. Ella arqueó la espalda, levantando ligeramente las caderas, mientras él guiaba su pene hacia el orificio de la vagina. Ella notó que la punta del pene le tocaba los labios vaginales y se preparó para la penetración. ¡Pero no la hubo! Levantó la cabeza. Las facciones de él estaban contraídas. Entonces Hunaz notó la humedad del semen fuera de su vagina, en su vientre y pechos. El joven había eyaculado fuera de control y lo peor era que se sentía sin nada de fuego… ¡como por una semana no se le iba a volver a parar ni a ponerse dura! El joven se sintió por completo humillado y tonto. Se estaba aguantando las ganas de llorar a duras penas.

-Sacha… ¡está bien!- le reconforto la rubia y le dio un tierno beso en la punta de sus labios- Deja que Chantres y yo te ayudemos… ¡pero quiero que veas y mires con atención como Dalito me hace el amor y como desflora a tu hermana!... te podemos mostrar y enseñar todo lo mejor que podamos, pero ¡te toca a ti aprender y entender por tu cuenta!…

Dalito cariñosamente le revolvió los cabellos y le sacudió la cabeza. Aunque era solo un año mayor, su leche de hombre le había llegado mucho antes y por lo tanto él tenía mucho mayor experiencia que él. También mucha mayor madurez. Estaba igual de excitado y ansioso por Misato, en total y completo descontrol por dentro. Pero la diferencia era que Hunaz no era una sustituta de Misato, si no su hermana de agua y fuego. El joven solo se entregó sin reservas a ella y le dejo el papel dominante. Parados de rodillas se besaron en la boca mientras se abrazaban y acariciaban.

Tanto para Brudulbudura como para Sacha fue impactante ver por primera vez a su hermana mayor de cielo y tierra suspirar, jadear y gemir de gozo con total descaro, sin vergüenza. Reír en forma cristalina y disfrutar como hembra de carne y hueso a un auténtico macho. La joven tan inhumanamente bella como una estatua de mármol no era de dura piedra esculpida y labrada a cincel. No era una diosa hecha de luz de sol y aire como inconscientemente habían llegado a creer. Bajo las caricias del joven ruso la carne de la quinceañera se revelaba tierna, pulposa y turgente, ¡humana y mortal! Ella se dejaba manosear y magrear por su hermano de agua y fuego visiblemente contenta y excitada. En verdad que tenía mucho rato deseándolo desde que tenía su sabor en la boca. Ella quedo al final acostada cuan larga era sobre la mullida alfombra y el joven ruso se ponía y se posicionaba sobre ella caminando sobre sus rodillas como un penitente.

El dorso de su pie Hunaz lo deslizo sensualmente en una caricia por la cara de Dalito. El joven solo se limitó a disfrutar de la suavidad de terciopelo de su piel, su agradable olor a hierbas aromáticas y a flores silvestres. Con el talón la chica le engancho un hombro e hizo que se encorvara hasta encararlo con su otro pie desnudo. La rubia deslizo las plantas de sus piececitos sobre el pecho imberbe del joven. Ella se apoyaba en sus antebrazos mientras la punta de su lengua pasaba de una comisura de su boca a otra en un gesto travieso y pícaro. Dalito respiraba con dificultad. Ella continuaba sonriendo en forma seductora, con la gracia del gato que juega con el ratón antes de comérselo. Hacia malabares con su peso apoyándose en un glúteo y luego en otro mientras sus largas piernas… ¿manoseaban?... todo el cuerpo de la cintura para arriba del joven con las plantas y los deditos de sus piececitos de princesa.

-¡Acuéstate!- ordeno ella con dulzura.

Dalito se acostó boca arriba y ella se puso sobre él como una rana a punto de saltar. El miembro del muchacho apuntaba el techo. La rubia jugo con su rígido miembro a subir y a bajar por el palo ensebado. El sexo de la quinceañera estaba abierto como un pan cortado por la mitad. La verga de Dalito se deslizaba por su carril, entre sus pliegues, como una salchicha. Hunaz comenzaba a ponerse cachonda, estaba muy sonrojada y gemía con voz bajita. El muchacho tomo a la chica por sus caderas de guitarra y la forzó a empalarse. La chica solo dejaba entrar la puntica y luego deslizaba el miembro por su surco. El glande se volvía apoyar en la entrada de la vagina y luego recorría de abajo hacia arriba la hendidura lubricándose con sus jugos. Dalito estaba impaciente, pero se contenía.

Casi sin darse cuenta los dos jóvenes, el miembro de Dalito estaba dentro de la vulva de Hunaz. La chica lo sentía duro en su interior hasta la mitad y luego subía con lentitud. Dalito veía embelesado los bellos senos de la rubia. Con el pulgar Dalito sintió el plumón de fino y ralo vello dorado que como un perfecto huerto estaba entre las piernas dando el aspecto de su sexo al hocico de un conejo. La joven se acostó sobre él aplastando sus senos contra sus incipientes pectorales. El muchacho hundía las palmas de sus manos abiertas en las carnosas nalgas. En un suave e imperceptible vaivén comenzaron la danza ancestral del amor. El falo estaba bien adentro del cuello de su matriz, en lo más hondo de su vagina.

El culo de Hunaz subía y bajaba mientras ella se movía hacia adelante y atrás. Dalito le apretaba las ancas de la rubia marcándole la punta de sus dedos mientras elevaba y hacía descender sus caderas al ritmo de las caderas de ella para que su estaca dura, combada y firme gozara las delicias del vientre femenino. La chica se apoyaba en sus antebrazos y sus pechos rasguñaban con sus piquitos lo pectorales del Shinji ruso. Chantres veía con cierto orgullo a sus dos hermanos menores siendo uno, compenetrados y en perfecta armonía. Para ella era una secreta venganza que ellos dos al mostrar el agua y el fuego delante de los científicos de "el que no se muere" dañaran las cámaras, hicieran enloquecer todos los apartaos y sensores con la pureza de su agua y el ardor de su fuego. Los dos más jóvenes, Sacha y Brudulbudura, no salían de su asombro y en verdad podían "sentir" el agua y el fuego de los amantes como algo físico muy intenso.

Dalito se giró con ella encima y fue él quien quedo arriba. Su miembro embestía con violencia y era él quien aplastaba a Hunaz con su peso. El muchacho le metía de lleno la lengua en la boca mientras Hunaz lo abrazaba con sus brazos y sus piernas. La punta de los talones de la chica estaba en sus nalgas aguijoneándole y espoleándole. Vientre sobre vientre, la vagina de ella se puso mucho más húmeda y caliente lo que facilitaba las furiosas y salvajes embestidas del ariete de carne del muchacho. La Hikari rusa solo podía inconscientemente taparse su tierno y virginal hocico de gata al ver aquello. El chihuahueño pensaba que en verdad no tenía ni aguante o resistencia para follar a la rubia con semejantes ganas y energía. Los gemidos, jadeos y rugidos de placer de la rubia era lo que lo tenía más anonadado. Dalito era un hombre mucho más completo y viril que él, que era solo apenas un principiante. En verdad que sus dos hermanos mayores estaban muy por encima, ¡en otro nivel!...

Dalito estaba sobre Hunaz como si estuviera haciendo flexiones apoyándose en sus brazos y sujetando a la rubia por las muñecas. La rubia parecía en verdad que estaba sufriendo y siendo torturada por su cara. El joven solo continuaba aporreándola como si solo fuera un montón de inerte carne. Desde donde los observaban podía ver entrar y salir el miembro del Shinji ruso de la vulva de la quinceañera por entre los senos como una mirilla. Los dos jóvenes hermanos de agua y fuego de Hunaz, ¡no estaban preparados para ver el sexo en toda su prosaica crudeza y brutalidad!... hasta ahora les parecía que solo eran niños jugando a ser novios con solo abrazos y besitos. Con las piernas semi flexionadas, las rodillas de la rubia estaban a los costados del muchacho. Dalito solo se apoyaba en sus brazos y en la punta de sus pies, hacia bajar y subir sus caderas. Los jóvenes cuerpos solo se tocaban en los sexos. Todavía tumbada de espaldas contra el suelo la bella rubia replegó sus piernas. Dalito sujetaba las rodillas de ella y se apoyaba en los muslos de la joven poniéndolas contra el vientre de la chica. Con un ritmo más suave y un lento vaivén la continúo follando.

Dalito se irguió sobre sus rodillas mientras juntaba las de Hunaz. Los deditos y la planta de los pies de la rubia estaban contra los incipientes pectorales del muchacho. Dalito se inclinó hacia adelante y los muslos de la morena se apretaron contra sus senos. La penetración era máxima y profunda, el interior de la bella era mucho más apretado y estrecho. Inclemente el muchacho seguía taladrando y embistiendo. Los ojos de Hunaz se perlaron de lágrimas y empezó a llorar… ¡Que hermoso! ¡Qué maravilloso!... era en verdad un puro deleite y un intenso gozo indescriptible lo que sentía. El joven le puso las manos por detrás de las rodillas y se las puso a la altura de la orejas para penetrar su ano. Tanto Brudulbudura como Sacha se taparon por detrás en un puro acto reflejo. El miembro viril estaba bien lubricado con los jugos vaginales y entró dentro de la rubia con fuerza y poder. Dalito parecía estar en estado Berseker violando a Hunaz su culo con violencia y en el más completo de los salvajismos. Hunaz aguanto todo lo que pudo, pero se corría poco después en un violento e increíble orgasmo. Ella jadeaba y gemía… ¡ronroneaba!... estaba bañada en sudor y exhausta… pero feliz y satisfecha.

Dalito continuaba fresco como una lechuga y con su erección igual. Dalito estaba sorprendido por no acabar. Hunaz solo se mordió el labio inferior y miro a la morena adolescente a los ojos divertida. Chantres solo bufo de fastidio. Agarrando al joven por su pene se lo llevo a un lado de la Yurta y empezó a limpiarlo con unas toallas húmedas muy frescas, llenas también de una solución desinfectante. La joven morena hacía todo adrede con brusquedad. Estaba muy molesta con su hermano menor de agua y fuego, muy ofendida y herida en su orgullo por el deseo que sentía el joven por Misato. Hunaz solo empezó a reírse disimuladamente encontrando todo muy cómico. El pobre Dalito cerraba un ojo y aguantaba lo mejor que podía mientras Chantres le restregaba con fuerza con la fina toalla toda la entrepierna, las bolas, la verga y el glande como quien limpia un bebe… ¡con muy mala gana y sin nada de cuidado!

Luego Chantres sentó al joven ruso en una banca de madera mientras se arrodillaba frente a él, entre sus piernas. Con los dedos pulgar e índice de su mano derecha la chica comenzó a masturbarlo mientras su otra mano sopesaba sus bolas. Hunaz era muy buena, ¡pero ella era mucho mejor! ¡Por el honor de las mujeres Kurghán le iba a quitar esa calentura y esa lujuria que esa mujer extranjera le había provocado!... sus pulseras y collares tintineaban como campanillas y cascabeles en cada uno de sus movimientos.

-¡Aaaaaah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah! – jadeaba y gemía el chico echándose hacia atrás y sujetándose de los salientes del banco.

La chica cerró su mano derecha anillando los dedos alrededor del falo enfebrecido. Lo sentía caliente y palpitante. El miembro se sentía duro. Chantres se puso a jugar con la punta del glande y sus piquitos rojos. Sus pezones estaban estirados al máximo como mamilas de biberón. La carne rígida y ligeramente curvada hacía arriba como una cimitarra estaba convulsa entre sus dos manitas. La chica hacia que la punta lloriqueante del glande siguiera la circunferencia de la aureola de su pezón o rozara la punta de sus piquitos. El derecho o el izquierdo eran hundidos, rozado o golpeado por el glande para luego volver a su estado original. La morena comenzó hacerle una paja rusa con sus melones de carne. Estar entre sus senos firmes y duros eran una delicia para Dalito. Chantres sentía su dureza y calor, las venas palpitando de su miembro y eso la estaba excitando mucho… pero ¡le enfurecía que fuera en deseo por esa extranjera que apenas acababa de conocer!... La chica estaba con la cara roja, entre la ira y el deseo, mientras sus manitas hacían chocar uno contra otro sus senos con la verga del muchacho en medio. El pene del muchacho aparecía y desaparecía apretado entre los montículos de carne mientras la chica se erguía y se encorvaba.

La morena adolescente empezaba a saborear el miembro del muchacho con la punta de su fina y pequeña lengua. El húmedo estilete recorría desde la raíz hasta la punta en una liquida caricia. Los lametazos eran con el lado plano de su lengua como si de un rico helado se tratara o con la fina punta. El muchacho cerró un ojo y trago saliva. Chantres lameteaba los salientes de su glande o a mordisquear la delicada piel de sus bolas. Los lametazos eran sonoros y nítidos si uno escuchaba con atención. -¡Slurp!, ¡slurp!... ¡slurp!... ¡slurp!... ¡slurp!... ¡slurp!... ¡slurp!...-

El muchacho parecía que iba a enloquecer ante los lametones de la pequeña lengua de la morena. Los presentes estaban en silencio. Hunaz y la pecosa sintieron renacer la excitación y el deseo. Si el Chihuahueño se había sentido impresionado por Dalito se sintió por completo abrumado por Chantres. Dalito y Hunaz dominaban por completo el agua y el fuego… ¡Pero Chantres era el cielo y la tierra! Chantres comenzó a besar y luego chupar para finalmente comenzar a tragar. Se metía solo la punta en su boca entreabierta metiendo cada vez más carne, centímetro a centímetro. Lo hacía con gozo, en sensuales y lentos movimientos, disfrutando lo que hacía… El Shinji ruso parecía que tenía un ataque de asma, ¡su cara estaba muy roja! Chantres movía la cabeza de adelante hacia atrás, subiéndola hasta que sus labios tocaban la punta del pene del muchacho y luego bajaba unos cuantos centímetros más. Los sonidos de succión se escuchaban con claridad como acompañamiento a los jadeos del joven ruso.

Los ojos de la chica estaban fijos en la cara del muchacho. Las mejillas de ella se hundían por completo o el miembro pasaba de un carrillo a otro como si fuera un cepillo de dientes. ¡Dalito sentía que le hacían la mejor mamada de su vida!… Jadeando el joven se puso de pie y tomó con sus manos la cabeza de la morena mientras que con su cintura comenzando un movimiento rítmico de caderas. Chantres chupaba y tragaba carne dura y palpitante con gracia. Dalito follaba la boca de la bella morena con desesperación moviendo las caderas y sacudiendo la pelvis. Las gotas de sudor del muchacho resbalaban y cubrían todo su delgado cuerpo. Entre las sacudidas y golpes de cadera el sudor del muchacho caía como llovizna de rocío sobre el rostro de la morena adolescente. El Shinji ruso no pudo aguantar más, muy fatigado apretó ojos y dientes mientras su polla comenzó a lanzar chorros de caliente semen. Chantres al sentir la primera oleada en su boca se apartó a un lado, recibiendo el resto de la corrida en su cara, el cálido esperma estaba resbalando por sus mejillas y nariz, bajando por su cuello, hasta sus pechos.

Dalito la miró con los labios entreabiertos y la cara al rojo vivo, la tomó de la cintura y comenzaron a besarse de forma más apasionada. Sus jóvenes cuerpos se abrazaron, sudados y calientes. El roce de sus pieles excitaba al chico que enseguida se empalmó de nuevo al estar acariciando las curvas femeninas a la vez que sus lenguas jugaban salpicando de saliva sus mentones. Chantres estaba satisfecha y contenta de sentir la lujuria y el deseo de su macho por ella y solo por ella. Sintió su coño húmedo y listo para ser penetrado… Estaba en verdad cachonda y lujuriosa al máximo.

Dalito se sentó en el suelo alfombrado y ella le daba la espalda mientras se iba sentando sobre los muslos del joven. Su coñito era la silla de montar y la verga del muchacho el brioso corcel. Agachándose hacia adelante y apoyándose en las rodillas del muchacho Chantres se iba empalando lentamente. Dalito la sostenía agarrándola por los senos, apretándoselos y saboreándolos con las manos. La cabalgata comenzó suave, en un lento vaivén vertical que se iba convirtiendo en un rápido galope. Los pulgares de Dalito acariciaban los pezones de la chica. La espalda de Chantres parecía cincelada por ángeles y el Shinji ruso no se cansaba de ver los finos músculos debajo de la tersa piel haciendo su trabajo de tensarse y aflojarse. Las cangrejeras de Chantres lo estaban volviendo loco, pero Dalito también quería del culito apretadito de su linda jinete. El joven se echó hacia atrás hasta estar por completo acostado sobre la mullida alfombra. Chantres paro el trote para cambiar de su coño a su anito. No necesitaban hablarse, solo continuar cabalgando por las praderas del placer. Chantres parecía una sonaja con su tintineo perpetuo.

Las nalgas de potrancas de la morena estaban en todo su esplendor y gloria meneándose, vibrando y sacudiéndose mientras los músculos de los glúteos y los muslos de la morena se tensaban y aflojaban. Los músculos pelvianos desnudos hacían un esfuerzo visible y se hinchaban al compás de la cabalgata y su trote. La morena suspiraba y su cara se teñía de carmín anta el placer y el gozo, los deleites que daba y recibía. Ella quebraba, movía y sacudía sus caderas en un ritmo loco, en una suave danza haciendo círculos y ochos. Lo importante para disfrutar y durar al máximo era variar de posiciones. El Shinji ruso le acariciaba las nalgas o los muslos a Chantres para indicarle la velocidad y el ritmo o cuando quería cambiar de orificio o la profundidad de la penetración. La chica era toda una jineta experta y demostraba porque ser jinete de hombre era un arte aparte y la etapa final para ser una mujer por completo. Haciendo una gala de flexibilidad y dominio del equilibrio lentamente se iba girando para darle la espalda o sentarse de ladito o de frente. Finalmente tuvieron un nuevo orgasmo mientras estaban cara a cara.

Chantres cayó sobre el joven, totalmente exhausta y extenuada. Gruesos lagrimones le recorrían las mejillas y en verdad se sentía enternecida y conmovida. Satisfecha y feliz. ¡En verdad que había sido un polvo maravilloso!… aunque tanto Hunaz como ella solo habían tenido un "rapidito" con su amante para solo ir calentando. Para empezar estaba bien. Hunaz se secó las lágrimas y Chantres hizo lo mismo. La morena le dio un tierno beso en los labios a Dalito y se le quitó de encima. El miembro del muchacho estaba encogido, blando y flácido. Hunaz le dio un empujoncito a la Hikari rusa.

-¡Vamos!... ¡hoy te haces mujer!... ¡adelante!- Le dijo ella.

La pecosa estaba mirando a Dalito con miedo y terror. ¡Como si fuera un monstruo!

-¡Las puso a llorar a las dos!- Dijo temblando. Las dos jóvenes solo se miraron con femenina complicidad y se rieron.

-¡A ti te va a poner a llorar como una Magdalena y te pondrá a gritar como una marrana en el matadero!- Le dijo Chantres de buen humor y en broma. La pecosa se puso lívida y pálida.

-¡Chantres!... ¡No seas mala!- Le amonesto la rubia a la adolescente morena- Cariño, ¡Nada de malo hay cuando lloras de felicidad porque te follan bien y con ganas!-Le hablo la rubia con dulzura a su hermana pequeña- Ya le quitamos lo fogoso, lo salvaje y lo violento para que lo puedas manejar… ¡Míralo!... está bien manso y domado por tus dos hermanas mayores… ¡Es Dalito!... lo conoces bien ¿no es cierto?

-Está bien si no quieres nenita- Le dijo Dalito- No tiene que ser ahora o mañana o conmigo. ¡Ya viste que me dejaron seco y sin nada de fuego!... no te hare nada que no quieras o no desees y solo llegare hasta donde me dejes ir ¿está bien?... Con Hunaz fui rudo, porque a ella le gusta así. ¡Pero en ningún momento quise buscar mi placer con su dolor! ¿Entiendes?

-Cariño… - le explicaba la rubia con dulzura- ¡por supuesto que cuando están aprendiendo es necesario ir con cuidado, ser lentos, delicados y suaves al principio!... pero después te gusta sentir el vigor, la fuerza y la fogosidad de tu hombre sin frenos, ni control… enloquecido y desatado por su deseo por ti… ¡Dominas por completo el agua en tu interior!... pero la tienes por completo estancada. Sacha tiene mucho fuego, pero ni lo domina, ni lo controla como tu dominas el agua. El fuego lo hace un muy buen amante… pero ¡ya ves!... también es traicionero.

-¡Perdón!-Se disculpaba el Chihuahueño con la pecosa- De verdad me creí que la del problema eras tú, pero no yo… se me olvido que para caminar necesitas la pierna izquierda y la derecha… no entendía que tú eras mi otra mitad y si tú no avanzas y creces… ¡yo tampoco puedo avanzar y crecer!... Dalito tiene más experiencia y autocontrol que yo… ¡yo te lastimaría y te haría daño!... ¡Por favor!... aprende con él todo lo que necesitas saber para que volvamos a estar al mismo nivel y podamos aprender juntos… También quiero ver para aprender y mejorar…

-Creo que lo mejor es que la dejen sola… ¡Y que nadie vea!- Dijo Dalito.

La Yurta estaba diseñada para que con gruesos cortinajes separar los espacios en su interior e improvisar unos cuartos para mayor privacidad. El joven así lo hizo y se quedó con la pecosa dentro de una habitación por completo insonorizada para que cualquier cosa que hablaran solo quedara entre ellos dos.

-No quiero que te sientas presionada ni hagas nada que en realidad no quieras- Le dijo Dalito- Si solo te quieres quedar conmigo sin hacer nada… ¡está bien!... si quieres irte o que yo me vaya ¡está bien!...

-¡No quiero irme!... ¡ni quiero que te vayas!... en realidad… ¡me gustas mucho!... siempre me has gustado… y si quiero hacer el amor contigo… ¡En serio quiero ser desflorada por ti!... ¡Es que Sacha es un bruto! ¡Un necio! ¡Un tonto!... sin embargo me gusta mucho… y me hubiera gustado ser desflorada por él y aprender con él todo primero para luego estar contigo como toda una mujer… ¡Pero le gusta más nuestra hermana mayor!... yo soy poca cosa comparada con ella… las otras chicas son mejores que yo… y… y… ¡más graciosas y hermosas!... ¡Más fuertes y valientes!... yo soy muy cobarde y torpe…

Dalito escuchaba con paciencia todo lo que ella tenía guardado en su interior y no se atrevía a decir. ¡Ella comenzó a sollozar quedito! Sacha de nuevo le había roto el corazón con unas de sus estupideces habituales y sin mala intención que solo dejaban en claro su indiferencia y egoísmo. De ella solo quería… ¡satisfacer su ego! ¡El muy desgraciado quería ver cómo era desflorada por Dalito para él aprender e ir a desflorar a otras incautas como ella!

-¡Solo trata de ponerte en el lugar de Sacha y de ver las cosas como las ve él!... Sacha va a ser como es, ¡no como tú quieres que sea!... es grosero, machista, tonto y muy obstinado… ¡bueno! Tú eres todo lo contrario, excepto en lo último… Hunaz te necesita para que le ayudes a que Sacha crezca y madure… ¡pero tú tienes que hacerlo también!- Le dijo Dalito- Puedes ser mejor de lo que eres ahora y con eso le ayudas, lo motivas a mejorar y a querer ser mejor…

-Dalito… ¡dime la verdad!... ¿No soy atractiva?... ¿soy fea acaso?- refunfuño la chica como una niña pequeña - Chantres es maravillosa, Hunaz muy dulce y bella… ¡las otras chicas son mucho más lindas que yo y mucho más complacientes!

-¡No te sobra, ni te falta nada!... Eres muy recatada y gazmoña, ¡pero es parte de tu encanto y de quien eres!... Le gustas a muchos chicos y a Sacha mucho más de lo que crees, pero como todo ¡Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo pierde!... eres muy linda y hermosa, ¡a tu manera!... No a la manera de Chantres, Hunaz y de las otras chicas… intimidas a los chicos con tu seriedad y Sacha no ha sabido apreciarte en tu justo valor, ni ha sabido cómo tratarte, ¡por que está igual de perdido que tú!…

-¿En verdad crees que soy linda y deseable?

-¡Hueles muy bien y tu piel es tan suave!- El muchacho deslizaba la yema de sus dedos por su plano y suave vientre- Tus labios… ¿me dejas besarte?- El muchacho la beso en la boca y se puso sobre ella, solo rozaba sus labios con los de ella moviendo la boca y ladeando la cabeza para ir de una comisura hasta la otra-¡son tan dulces! Tu cabello es muy lindo… ¡También tienes una cara muy hermosa que afeas siendo gruñona y regañona!- Continuo Dalito besándole las pecosas mejillas encendidas de rubor- ¡un cuello de cisne!- besos en la garganta, a los lados del cuello y en los hombros- ¡Manos de hada con dedos de Diosa!- el muchacho le beso la punta de los dedos y desde la muñeca hasta el hombro aspiro su aroma- Me gustaría no salir nunca de tus brazos… ¡ni de entre tus piernas!- Dalito se posiciono entre sus muslos de terciopelo mientras sus brazos estaban a los lados de la cabeza de la Hikari rusa. Su miembro estaba flácido todavía entre sus piernas- ¡Tus pechos son perfectos!, ¡divinos!... es lo que más me gusta de ti… ¡Solo déjame besarte y acariciarte! ¡Por favor!... eres en verdad linda y preciosa… ¡Me muero de ganas de hacerte el amor!... en verdad quiero ponerte a llorar de felicidad y a gritar de placer como una marrana… ¡pero tú no quieres eso!... me conformo con que solo me dejes besarte y tocarte a placer… ¿Puedo? ¿Me dejas?

-Dalito… ¡qué cosas dices!- La Hikari rusa ladeo la cabeza con sentimientos encontrados de pudor y vergüenza mientras Dalito se le ponía encima de ella.

-Tus pechos son muy tiernos… ¡son muy hermosos!... no deberías esconderlos como haces siempre con tu ropa- La pecosa sintió como sus senos hormigueaban y su piel se ponía como piel de gallina bajo la mirada del Shinji ruso- Si no te atreves a usar escotes, usa ropa ajustada que los resalten… ¡son tan lindos!... ni muy pequeños, ni muy grandes… ¡son del tamaño ideal!- el muchacho tomo una de las tetas de la lolita rusa con delicadeza ahuecando una mano sobre él, dejando salir el pezón marrón de entre el circulo hecho con su pulgar e índice- son tan suaves y tiernos… ¡no parecen hechos de carne, ni ser de este mundo!... Tienes un buen par… ¡unas gemelas de ensueño!- la rusita dio un respingo mientras el muchacho comenzaba a magrearle y estrujarle el seno con su mano con lentitud, en movimientos circulares, apretando y aflojando como si quisiera que un chorro de su leche saliera disparado de su pezón a su boca

-Dalito… ¡para!

-¡No puedo!- el muchacho hizo girar el pezón entre su pulgar e índice. El seno de la rusita se estaba poniendo duro y sus piquitos se estaban eréctando- ¡Tus tetas son magníficas! ¡Divinas!... no me pidas que dejes de acariciarlas… - con la punta del pulgar el muchacho empezó a masajear la aureola haciendo círculos al ras de la piel con la yema de su dedo- ¡la otra se ve igual de rica!- el muchacho comenzó apretar y a estrujar la otra teta de la Hikari rusa. El muchacho parecía un panadero amasando pan. La Hikari rusa se retorcía y gemía con los brazos extendidos por el piso alfombrado arriba de su cabeza- solo voy a acariciarte y a besarte… ¡No voy a hacerte nada que no quieras y no desees!... ¡te lo suplico!... no me pidas que pare… ¡sería muy cruel de tu parte!...

Los pezones de la rusita estaban firmes y altivos. Dalito sentía un incomparable e indescriptible cosquilleo en las palmas de las manos al sentir la delicada y delgada piel de los senos que parecían inflarse mientras la excitación de la lolita rusa aumentaba. La pobrecita no se dejaba tocar por nadie más que su hermano de agua y fuego, bajo la guía y supervisión de la rubia… ¡era su primera vez con otra persona y estando completamente sola!

-¡No sé cual me gusta más!… ¿la tética derecha o la izquierda?... las dos son igual de divinas… ¡casi me hacen desear tener dos bocas!- Dalito se calló un momento. Comenzó a lamer y succionar los túmidos pezones. Succionaba con toda la boca de leve a más fuerte, apretando con los labios, para luego soplar con suavidad y lentitud. A las dos téticas las trataba igual, dándoles el mismo tiempo y tratamiento. Estrujaba los dos senos uno contra otro para lametear a los dos pezones juntos. Como un recién nacido se puso a mamar de una de las tetas para luego pasar a otra

-Dalito…- alcanzo a decir Brudulbudura, pero no termino lo que iba a decir…

-¡Sabes bien!- continuo el muchacho lamiendo su torso desnudo, haciendo círculos y espirales con la lengua o dejándole la piel llena de marcas de chupones- ¡tengo ganas de comerte a dentelladas!... ¡eres un manjar para los Dioses!- el muchacho comenzó a morderla y a dejarle las marcas de media luna de dientes- ¡Solo olerte me enloquece!- la pecosa sintió como el Shinji ruso aspiraba su olor natural de hembra con su nariz siguiendo su línea abdominal. La joven se asustó un poco al notar como el muchacho en efecto era más desenfrenado. Con sus manitos tapo su huerto al sentir el hocico del joven respirando sobre él

-Dalito… ¡allí no!...

-¡Ya llegamos a la mejor parte de ti!- Dijo el muchacho apartándole las manos y acariciando el suave plumón de rizos y tirabuzones con las puntas de sus dedos.

La rusita trato de cerrar las piernas, ¡pero no pudo! Abierta y expuesta el interior rosado de su sexo estaba a la vista. El Shinji ruso le hizo dedos con su índice, mientras el pulgar se revolcaba en el huerto de finos rizos castaños y en el momento en que la chica estaba a punto de correrse paro de golpe. La rusita tenía su chochito lleno a rebosar de sus jugos, pero apenas era una cucharada de sopa. El joven se la bebió en un tierno beso al hocico de gato de la chica, a la boca oblonga de su sexo de labios verticales. La chica sentía miedo y gusto a la vez. El joven ruso le comía el coño a la lolita rusa que manaba sus jugos como una fuente. El olor del sexo de la pecosa era a dulce y almizcleña mariscada. Las mejillas de la joven ardían por la sangre que martillaba en las venas y en las arterias en su fluir. El muchacho puso a la pecosa como a Hunaz cuando le puso las manos sobre la parte de atrás de las rodillas. La rusita sintió como su anito quedaba expuesto y ella era doblada hasta solo quedar con la espalda arqueada, los hombros y la nuca sobre el suelo y el culito al aire. La lengua del joven ruso recorría la raja de su sexo y el surco de sus nalgas sin pudor, ni asco. ¡Para la lolita rusa fue demasiado!

-Dalito… ¡no hagas eso!... es sucio y antihigiénico- protesto débilmente la Hikari rusa, pero el Shinji ruso solo metió la punta de su lengua en su anito arrugadito y rosa mientras separaba las redondas y carnosas nalgas con sus manos

-¡Tú eres muy limpia y aseada!- le replico el muchacho- Tu coño y tu culo… ¡se merecen un trono!... huelen y saben muy bien…

La rusita sentía que iba a enloquecer con la lengua y los dedos del muchacho hurgando su coñito y su culito. Sus dedos, labios y lengua estaban solo torturándola metiéndose en lo más sensible y delicado de su carne. Dalito solo la excitaba al máximo sin dejarla llegar al orgasmo liberador, siempre dejándola en espera del placer, prolongando la agonía de alcanzar algo que se desea con desesperación y que está allí con solo estirar la mano para agarrarlo. El tallo tembloroso de su clítoris era asediado en forma inmisericorde por la punta hábil de su lengua. La parte interna de sus muslos eran acariciadas por la piel de sus mejillas. El muchacho paro de golpe y le sonrió a la rusita con embarazo. Solo dijo:

-¡Lo siento!... mira como me dejaste- Le dijo mostrándole su erección monstruosa. La joven se ruborizo y abrió los ojos como si fuera la primera vez en su vida que veía eso- No te asustes- Le tranquilizo Dalito- ¡Pero de verdad estoy excitado y cachondo por ti y solo por ti!... ¿me dejas hacerte esto?

Dalito le puso las manos sobre los senos y su miembro duro entre ellos. Le empezó a magrear las tetas, a sobarlas con delicadeza y acariciarle la punta de los pezones con sus pulgares. En suave vaivén se movía sobre ella con su duro miembro viril en medio deslizándose entre sus suaves y turgentes montículos de carne. Los gemidos de Dalito eran acompañados por los movimientos pélvicos que provocaban el frote de su pene duro contra los senos suaves y tiernos de la Hikari rusa, que miraba roja y excitada como el pene del joven moreno se movía entre ellos. La Hikari rusa sujetaba sus pechitos y los movía acompasando los movimientos de caderas del joven ruso. Veía el glande asomar y muy golosa sacaba la lengua para darle lamiditas que ayudaban a seguir con la lubricación.

-¡Uf!... ¡Si usas así tu lengua yo... yo...! –Dalito casi echaba humo por las orejas de lo mucho que disfrutaba con aquellos cuidados de la rusita que al escucharle tan animado lamía más y movía rápido sus manos. ¡Era muy bueno salir de su pasividad y tener el control!... pero Dalito no se corría y ella sentía que se ponía más y más cachonda. Dalito tenía cara de estar igual.

-Nenita… ¿me dejas meterte solo la puntita en ese coñito tan rico que tienes?... ¡en serio!... ¡solo la puntita!… solo deslizar mi miembro en ese surco de carne tan rico… ¿puedo?

El joven ruso se le estaba poniendo encima. Le dio unos besos en el cuello y unos lametazos a los pechos, el canalillo y el hueco de la garganta de la pecosa.

-¡Anda!... ¡No seas mala, ni cruel!… Solo te voy a meter la puntita- le suplico Dalito.

-¡Es que me da mucho miedo!... ¡A Sacha lo puedo manejar y parar con mi agua!... pero a ti no…

-¡Vamos, cariñito!... solo abre la boquita de abajo y yo solo te voy a meter la puntita… ¡No te voy a lastimar, ni hacerte daño!...

-¡No!- La chica cubría con sus manitas su sexo.

-¡Anda nena! ¡Abre la boquita y quita las manos!

La lolita rusa tenía un coñito virgen, infantil, ¡inmaculado! El joven ruso olio y aspiro el olor almizcleño y dulce, ¡a mariscada!, que ese dulce coñito exudaba ensopado en sus jugos y en su saliva. Era un tierno hocico de gato.

-¡Mira lo hambrienta que está tu otra boquita! ¡Cómo se le hace agua la idea de solo meterte la puntita y arar ese surco tuyo!... ¡ese huerto tan lindo!... ¡no seas mala, ni cruel contigo misma!...

La Hikari rusa se estremeció al sentir el dedo del joven ruso meterse en su sitio más sagrado e íntimo.

-¡Mira como tu otra boquita chupa desesperada mi dedo! ¿Cómo puedes ser tan cruel con una parte de tu cuerpo?

En efecto, los músculos vaginales se dilataban y dejaban pasar el dedo medio de Dalito, lo apretaban y aflojaban en forma por completo autónoma… ¿o no era así?... la lolita rusa tensaba y aflojaba su anillo de músculos buscando en forma inconsciente su gozo.

-¡No voy a dejar que me metas nada!

Dalito insistió

-¡Anda!...

-¡No, no y no! ¡No voy a dejar que me metas nada!... me da mucha vergüenza… ¡deja eso!... ¡me voy a poner a llorar si sigues!... ¡Te juro que me pongo a gritar pidiendo ayuda!

-¡Bueno!, ¡bueno!...

Dalito estaba sobándose y masajeándose el miembro con una mano para aliviarse.

-¡En verdad me duele mucho! ¡Anda! ¡Por favor!... cuando menos hazme una paja con tus manitas de princesa.

La joven casi se corrió con solo tener ese miembro duro y caliente entre sus manitas… Dalito solo cerraba un ojo y con sus manos sobre las de ella le guiaba en cómo hacerle una paja.

-Bueno… ¡pero solo la puntica y nada más!- Dijo la chica sin Dalito tener que insistirle más. En verdad ella sentía un vacío en su interior que ansiaba con ser llenado hasta el punto de ser doloroso.

-¡Sólo la puntita! – Le replico Dalito relamiéndose de gusto en forma descarada. La rusita no sabía si sentirse ofendida o halagada… el joven ruso oscilaba y era ambiguo en su actitud de perfecto caballero a canalla redomado.

El Shinji ruso agarro su pene con la mano derecha. Con la punta frotó de arriba a abajo los labios vaginales de la Hikari rusa que estaban mojados. La chica miraba toda la acción sonrojada y nerviosa, sus pechos subían y bajaban por el ritmo de su respiración agitada. El chico empezó a ingresar su duro miembro en el interior de la pecosa. Su glande se abrió paso entre los labios vaginales de ella y poco a poco se fue metiendo hasta dar con el himen, barrera de su inocencia. Dalito empujó y lo rasgó, metiendo toda su carne dentro de su carne. Su miembro viril había entrado por completo llenándola a reventar. La Rusita sintió que le atravesaba las entrañas y le iba a salir por la boca.

-¡Aaaaaaayyyyyyyyyyy! – Grito la lolita rusa y sus ojos se perlaron de lágrimas- -Sá... Sácalo... ¡Me haces daño! -Protestaba la dulce chica con los ojos apretados y llorando. Cerrando los puños golpeaba los hombros del joven que había entrado en ella.

-Tranquila, ¡es normal!, en cuanto te acostumbres pasará… te prometo que después de este dolor viene mucho placer, gozo y deleite… - Le consolaba Dalito colocándose en posición de coito con las manos apoyadas en el suelo a ambos lados de la cabeza de la chica.

-No creo que sea normal... ¡Hasta creo que estoy echando sangre! -Se alarmaba la chica al sentir algo cálido y húmedo en su entrepierna.

-¡Te digo que es normal!, Siempre duele por primera vez un poco cuando las chicas lindas como tú son humildes violetas tan tímidas y nerviosas… cuando son rosas llenas de espinas que perfuman el aire con su aroma… ¡perdona si fui un bruto y no supe hacerlo mejor!...- El ruso no dejaba de meter y sacar un poquito su duro palo del coñito apretado y ahora algo dolorido de la rusita, tenía la intención de distraerla charlando para acostumbrarla.

-¡Mentiroso! ¡Sácamela!-

-¡Si te la saco de golpe será peor, nena!... ¡arf!, ¡arf!, ¡arf!, ¡arf!... ¡Dios que apretadito y estrecho lo tienes!... mueve las caderas un poco… ¡para ver si te la puedo sacar sin que te duela!

-¿Así?

Brudulbudura sintió que en verdad el dolor se le estaba pasando. Con la planta de los pies apoyados en el suelo y las rodillas flexionadas subía y bajaba su pelvis al encuentro de las caderas del joven.

-Ahora tienes que chupar… ¡con tu agujerito!... ¡aprieta y afloja!... ¡aprieta y afloja!... ¡aprieta y afloja!...-Le decía el joven ruso a la chica- ¡ya casi sale, nenita!

-¿A… a… así?

-¡Ah!, ¡ah!, ¡así!... ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!... ¡Qué rico!... ¡Oh, Dios!... ¿No tienes prisa? ¿Verdad, nena?... en verdad creo que me voy a tardar un poco en sacártela… ¿ya no te duele tanto? ¿Verdad?

-No… ¡no me duele!... pero sácamela…

Su coñito en forma automática e instintiva apretaba y aflojaba su anillo de músculos. El sonido húmedo, tenue de succión y salpique, se escuchaba entre los jadeos de Dalito y los gimoteos de la rusita. Las caderas se movían separándose y uniéndose, chocando, mientras el resto de sus cuerpos buscaban fundirse en un solo ser. La Hikari rusa sentía como su coñito, su vulva, ¡todo su útero! usaban todo para apretar y aflojar, chupar y asir el duro palo del joven ruso. Sus jugos se escurrían hasta su anito en un hilillo continuo de líquido que manaba como una fuente. La bella sentía mucho dolor por todos esos músculos en su interior que se movían frenéticamente por primera vez en un coito pleno y completo.

Viendo que la joven no tenía argumentos en contra y que no peleaba realmente por que sacase su pene de ella, Dalito sonrió y comenzó a moverse más. Sus nalgas duras se levantaban y bajaban escuchándose el húmedo ruido de las metidas y sacadas. La Hikari rusa cerró los ojos suspirando. No sólo se sentía bien las metidas del ruso moreno. Sentía como sus bolas rebotaban en su culo de lo duro que empezaba a darle. Sus manos fueron a acariciar la dura espalda. Los dos jóvenes seguían en la joda. La Hikari rusa se dejaba besar en la boca y extasiada abrazaba el magnífico ejemplar masculino que tenía encima.

-¡Ah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!... ¡más duro!... ¡métemelo más adentro!... ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!, ¡ah!

Dalito se hubiera reído de buena gana, pero jadeaba en forma lastimera. ¡La chica en verdad era fogosa y estaba bien rica!... no podía articular palabra, ni pensar con claridad mientras embestía y empujaba con ganas. ¡Las cangrejeras de la pecosa eran de vértigo! La chica había aprendido a usarlas con la rubia y solo usando sus deditos. El joven creía que estaba en el cielo. Sin poderlo aguantar más eyaculo sin control fuera de ella.

La rusita hizo morritos porque Dalito le había sacado su pene en lo más sabroso y gustoso. El joven pensó en aprovechar que estaba bien excitada y cachonda para también encularla y estrenarle su anito… ¡ella era muy nerviosa, tímida y gazmoña!... lo mejor para ella era ahorrarle el trauma de otra desfloración. Su pene se puso muy duro de nuevo. La lolita rusa estaba encendida y se puso a cuatro patas para colocarse de manera en que pudiera ser cubierta por su macho. Dalito le unto un aceite que estaba a mano con sus dedos, entre halagos y chanzas le iba dilatando y preparando su anito para la penetración… Pero a él le gustaba mucho hacer el amor cara a cara y ver el rostro de sus amantes. En vez de montarla como perra, la tumbo boca arriba y se preparó a penetrarle su culito como se lo había penetrado a Hunaz.

Poco tardaron en entregarse al placer de nuevo. La chica de pecas gemía mientras la polla dura del ruso moreno llenaba su anito y en un lento vaivén avanzaba, retrocedía para meterse más adentro cada vez en su recto. Las caderas masculinas daban golpes firmes que hacían temblar sus nalgas como azotes. La chica se sentía mucho más cachonda y excitada… Dalito se le echo encima con todo su peso, como cuando el toro del pueblo montaba a sus vacas. La rusita contuvo un berrido y sus ojos manaban gruesos lagrimones. La joven sentía y creía que el miembro viril le había atravesado los intestinos y le iba a salir por la boca.

-¡Ya nenita!... todo este mal rato que te hice pasar te lo voy a pagar con creces con mucho placer y gozo- le susurró a la lolita su amante.

Con lo borracha que estaba de placer no fue tan traumática la desfloración de su culo. Dalito en verdad parecía un cerdo gruñendo y rumiando mientras culeaba a la rusita con ganas… ella también pensaba que era una cerda… ¡Porque lo estaba disfrutando sin nada de vergüenza, ni el decoro o la decencia de una señorita! El ano de la lolita rusa se bebió toda la leche de Dalito. La rusita… ¡Estaba toda sucia! Con saliva y fluidos sexuales por todo el cuerpo, sangre entre las piernas y el aspecto de haber sido brutalmente violada. Los dos se reían y se daban besos y arrumacos. En pocos minutos estaban listos para una nueva joda y Dalito la puso en cuatro patas y le dio duro y sabroso a su coñito recién estrenado. Ella chillaba y se reía mientras sus nalguitas resonaban al chocar contra las duras caderas de su macho…

Mientras tanto y en paralelo Hunaz y Chantres se encargaban de Kyuto89. El joven estaba muy arrepentido por haber menospreciado a su hermana de agua y fuego. También estaba muy avergonzado con su pobre desempeño, intimidado por tener a ese par de Diosas, ¡esos hembrones de ensueño!... a su alcance y él sin nada de "fuego". Su miembro estaba flácido y sin vida entre sus piernas.

-Yo… yo creo que debo irme… -Les decía alicaido.

-Cariño… ¡está bien!...-Le replico Hunaz

-¡No! ¡No está bien!... yo me burlaba y acosaba a Brudulbudura pensando que toda la culpa era de ella por ser tan cobarde y miedosa… y ahora estoy así… ¡Como un eunuco impotente!... ¡de verdad que me muero de la vergüenza!

-Cariño… ¡No es culpa de nadie y no tienes que sentir vergüenza por algo que le pasa a los hombres siempre alguna vez!-Le explicaba Hunaz- Tienes un "fuego" muy brillante y poderoso… ¡pero te falta saber aprovecharlo y dominarlo!... los polos opuestos se atraen y a ustedes dos les faltaba un empujoncito… ¡que no supe cómo darlo!... cariño… a todas las mujeres nos da miedo y somos cobardes a la hora de ser penetradas por ustedes los hombres… Nos da miedo su fuerza y que nos sometan contra nuestra voluntad… que después de saciarse y aprovecharse de nosotras, sencillamente nos abandonen y se busquen a otra… ¡Eres muy dulce y tierno a la hora de hacer el amor, cariño!... pero te falto lo más importante que es ganarte la plena confianza de tu hermana de agua y fuego… ¡sobre todo su respeto!…

-Acostarte con una mujer es mucho más que darle placer e irte satisfecho de ti mismo por tu habilidad- Continuo Chantres- Para nosotros genera compromisos y lazos… ¡como bien sabes!... los hombres son siempre hojas que lleva el viento… en el momento en que le hacen el amor a una mujer, en que son uno en carne y sangre, se convierten en parte de nuestra comunidad… tienen el compromiso de dar amparo y protección a la mujer y a su familia, obedecer a nuestros jefes y colaborar en todo lo que puedan con nuestra comunidad… ¡Dalito de haberlo querido se hubiera tirado a la extranjera a nuestras espaldas, sin mi permiso y sin nuestro conocimiento!... pero hubiera traicionado a toda mujer con la que ha hecho el amor en lo más sagrado que es la inquebrantable confianza que tenemos en él, en su honor y en su palabra…

-Cariño… el mismo miedo que sentimos nosotras, lo sienten ustedes también… es un miedo mucho más sutil e indefinido… es el miedo al rechazo, a perder la libertad, a ser heridos y lastimados en lo emocional… ¡por eso quieren ser nuestros héroes y salvarnos de lo que sea que nos amenace!... estar en un plan de superioridad y dominio sobre nosotras… pero a la larga el agua y el fuego solo se puede dar entre iguales, sin vencedores, ni vencidos… cariño… ¡ven!- Hunaz lo atrajo hacía si y le beso en los labios- ¡No pienses que no puedes con las dos tu solo!... porque no estás solo… ¡Confía en nosotras por completo!... déjanos usarte para nuestro placer y encuentra el placer de solo darnos placer… ¡No hables!, ¡No digas nada!, ¡Ni hagas nada!, ¡No pienses en nada y solo deja tu mente en blanco!... solo limítate a sentir y a darnos placer y gozo con todo tu ser…

Al cabo de unos minutos de caricias preliminares, Hunaz le empujó con suavidad para acostarle y empezó a pasar sus dedos por la cara y el pecho de él y después por sus muslos. Luego se puso a jugar por fin con los testículos y a acariciarle el pene. Notó que éste se hinchaba, no hasta alcanzar una posición totalmente erguida, pero sí un mayor tamaño. Decidió que ya era suficiente. Lo montó con agilidad y cogió el pene apenas hinchado para dirigirlo hacia su vagina. Lo introdujo lenta y certeramente en su vulva y lo sintió dentro de ella. A horcajadas sobre él, Hunaz tensó los músculos interiores de su útero. Kyuto89 sintió como el calor en el interior de Hunaz iba a su cuerpo por el puente de carne, en los puntos de contacto de su cuerpo con el de ella.

-Nada de moverte, Sacha. ¡No empujes, ni intentes Nada!… ¿Qué sientes?

- ¡Tú calor!... tu fuego pasando a mi cuerpo por mi verga… ¡Quema!... pero es agradable

Permanecieron un rato inmóviles y ella notó que el pene se ablandaba y se retiraba ligeramente del interior de su vulva. Entonces empezó a moverse hacia adelante y hacia atrás, varias veces. Apretó los muslos mientras él empezaba a moverse dentro de ella. Sintió que el miembro viril se hacía más rígido, entonces ella junto a su vaivén empezó a apretar y aflojar su útero con más rapidez. La bella joven movía las caderas muy suavemente mientras sus hombros estaban inmóviles y el bello rostro sonreía serenamente. Kyuto89 sentía que tenía una montaña encima y aguanto lo más que pudo para luego correrse gimiendo y chillando de placer como marrana en el matadero y con los ojos cuajados de gruesas lagrimas que caían por sus afiebradas mejillas refrescándolas. Las dos bellas jóvenes solo sonreían como si no lo hubieran escuchado chillar y cada una se bebió el torrente de sus lágrimas en un beso, en cariñosas lamiditas a sus cachetes de la cara.

Chantres tomo el lugar de Hunaz acostándose a su lado en toda su gloria y esplendor. En cuanto la mano de Kyuto89 le tocó los pechos, su erección fue instantánea y violenta… ¡casi dolorosa! Ella lo notó contra su cuerpo, pero actuó como si nada. Kyuto89 sintió que se iba a correr solo por sus besos y caricias. Ella no le hablaba, pero era muy expresiva con sus gestos y miradas, con la forma de tocarlo. Él se colocó en posición supina y Chantres se arrodilló y se puso a horcajadas encima de él, acercándose hasta que la punta del pene le rozó el vello púbico. Con los ojos cerrados y la expresión contraída, Kyuto89 paró en seco un gatillazo. Inmediatamente, ella le puso la mano sobre el falo y apretó la punta entre tres dedos. El miembro viril se ablandaba y Chantres se dispuso empezar de nuevo.

-¡Perdón!- Se disculpó el joven.

-¡No hables, ni pienses!... tampoco te disculpes…-Le replico Chantres- Cada encuentro intimo es único y estas cosas lo hacen interesante… ¡Hunaz te enseño bien!... pero ¡eres en verdad muy ansioso e impaciente!... ella es dulce, amable y cariñosa… ¡Eso es muy bueno cuando eres la hermana de agua y fuego, pero es malo si eres la hermana mayor de cielo y tierra!

Todavía a horcajadas sobre él, los dedos de Chantres le rozaron la cara, el cuello y el pecho mientras hablaba. Con un ademán automático, él alargó la mano para tocarle los pechos. En el acto, el pene empezó a hincharse y levantarse. Ella se lo dirigió nuevamente hacia su vagina y una vez más le advirtió él que estaba a punto de eyacular. Chantres tomó el pene, lo apretó y retrasó el orgasmo. El proceso volvió a empezar y continuó durante al menos diez minutos. Ella lo llevaba cada vez más dentro de su vagina y cada vez impedía una eyaculación precoz. Mientras seguían en la misma posición, Chantres notó que él se iba relajando, que los músculos se le aflojaban. Despacio, volvió a acariciarlo. Esta vez costó más levantar el fláccido miembro. Al cabo de diez minutos, después de dar masaje a los pechos de Chantres, el miembro viril empezó a agrandarse. Cuando hubo logrado una erección plena, ella se movió para que el miembro se deslizara completamente dentro de su vagina.

Si con Hunaz, Kyuto89 había sentido una montaña encima… ¡con Chantres sintió todo el peso del cielo aplastándolo! La bella morena solo movía las caderas sin hacer nada de ruido con sus pulseras o con sus collares. El joven sentía su calor y su fuego quemándolo y abrazándolo… ¡era delicioso! ¡Sublime!... Pero en aquel momento su cuerpo empezó a estremecerse y a temblar debajo de ella; Chantres se inmovilizó, sintiendo el orgasmo de él en su interior. La joven le beso en los labios y se acostó a su lado. El joven estaba exhausto y todo sudado mientras el par de bellezas estaban frescas y por completo descansadas… ¡lo que fue un duro golpe a su ego!

-¡Duraste bastante!- Dijo Chantres, ¿Cómo elogio?- Tienes en verdad un fuego brillante y ardiente… ¡pero necesitas el agua para tener más resistencia y poder dar placer a tu pareja mejor!...

Hunaz a su lado lo beso en los labios

-¡Perdón!... fui muy blanda y complaciente contigo y con tu hermana… ¡es que todavía soy una novata sin experiencia como hermana mayor!...

Hunaz se colocó acostada a su lado y sonrió. Kyuto89 empezó a pasar las yemas de los dedos de la mano derecha por la frente, los ojos y la nariz de ella y a rozar apenas sus labios. Pronto llegó a los pechos, que acarició ligeramente, y luego se inclinó para besar los pezones. Ella sentía su eficacia. Sin que pudiera controlarlos, los pezones se endurecieron y la humedad empezó a aumentar entre sus piernas. Entonces se dio cuenta de que algo le rozaba el muslo. Miró hacia allí y vio el pequeño y fláccido pene en franca erección. Alargó una mano y lo cogió, mientras con la otra aplicaba un ligero masaje a los hombros y espalda del joven. Si en el cielo y tierra era un desastre, ¡en el agua y el fuego era una genio! El joven sintió como su fuego lo revitalizaba y le daba energías con sus caricias, con solo su contacto.

De repente, sin que mediara una sola palabra entre ellos, él se arrodilló encima de la rubia. Tuvo una sensación de placer, y también de triunfo cuando la punta del pene se movió a tientas y empezó a deslizarse dentro de ella. Hunaz oía palpitar el corazón de Sacha mientras se movía hacia adelante y hacia atrás. Lo que más la sorprendía era la fuerza con que la tenía sujeta y la firmeza e insistencia de las embestidas. Había temido que llegaría a un orgasmo rápido. Él continuaba encima de ella, moviéndose con regularidad; involuntariamente, Hunaz se sorprendió levantando y bajando las nalgas al mismo ritmo. El movimiento seguía y Hunaz empezó a pensar que tal vez Sacha de eyaculador precoz había pasado a ser un eyaculador tardío que podía no llegar a correrse nunca... Sus mejillas se tiñeron de carmín y en verdad que ya le estaba empezando a coger gusto. Entonces oyó un grito ronco, le notó empujar con furia y supo que estaba en pleno orgasmo.

Chantres lo dejo descansar unos cinco minutos y luego se le echo encima como una pantera sobre su presa, con mucho sigilo y lentitud. Mientras le pasaba las manos por el rostro y el abdomen, él se puso encima de ella. Kyuto89 tuvo momento de titubeo mientras le introducía el pene. ¡No hubo eyaculación precoz esta vez! Automáticamente empezó a moverse dentro de ella, hacia arriba y hacia abajo.

-¡Despacio!-Le dijo Chantres- ¿Se siente rico?

-¡Siiiiiiiii!- Grito eufórico y lleno de entusiasmo el chihuahueño. La morena solo se río en forma cristalina.

Chantres deseaba ponerle las manos en las nalgas y ayudarle, pero no quería excitarlo demasiado. Puso las palmas sobre sus hombros. Kyuto89 empezó a moverse con más fuerza y rapidez y ella vio que su rostro se crispaba cada vez más. La bella morena le acaricio la espalda y le puso las manos sobre las nalgas y él se detuvo por completo. Ella debajo de él se empezó a mover apoyándose con las plantas de los pies sobre el suelo y con las rodillas flexionadas apuntando el techo. El joven estaba sobre ella suspendido en sus brazos y en la punta de los dedos de los pies mientras ella elevaba y bajaba sus caderas, apretando y aflojando su coño.

-¡Déjate caer!- le susurro Chantres.

El joven se acostó sobre ella en todo su peso aplastando los melones de carne con su pecho imberbe. Estaba laxo y relajado sintiendo todo el cuerpo de Chantres en toda su carnosidad, turgencia y pulposidad. Carne sobre carne la sentía por completo dándole la bienvenida, solo su miembro tieso y en plena erección era chupado, jalado, por los músculos de ese delicioso coño en una sucesión infinita, sentía como el coño de ella lo ordeñaba. Él empezó a moverse dentro de ella, continua y profundamente con más calma y lentitud. Fue un orgasmo ruidoso y prolongado que lo cogió de imprevisto. Resbaló de encima de ella como fulminado.

Las dos continuaron con el encima o debajo de ellas… lo "energizaban" y le devolvían su vigor para cabalgarlo a placer o para tenerlo encima todo fogoso y lleno de entusiasmo… Hunaz era una bella y deliciosa Hurí, Chantres una fiera y apasionada valquiria. ¡El joven no podía creer en verdad que les estuviera haciendo el amor a semejantes Diosas siendo apenas un pobre mortal! Finalmente el joven se desplomo sobre Chantres por completo agotado y exhausto después de estar encima de ella dándole con ganas como si no hubiera un mañana.

-¡Ha sido fabuloso! -Dijo sin aliento el joven- ¡Las dos estuvieron increíbles!... ¡Perdón si no estuve a su altura!... ¡Mierda!... ¡por no llegarles ni a las suelas de sus zapatos!... ¡Oh, Dios!... ¡Me puedo morir tranquilo! ¡No he vivido en vano!...

Ella sonrió. Hunaz solo dijo:

-¡Adulador!... ahora espero que a la parte aburrida y tediosa del agua y el fuego le prestes más atención… ¡tienes todo para igualar o hasta superar a Dalito!... de ahora en adelante tu hermana mayor buena y amable se acabó… ¡Voy a ser mucho más severa y exigente de aquí en adelante con los dos!

Pero el pobre chihuahueño se había metido en la carnicería y estaba en verdad con la panza a reventar llena y tensa como cuero de tambor después de darse semejante banquete él solo. ¡Harto y satisfecho de comer tanta carne de primera! Totalmente exhausto y agotado, fuera por completo de combate, se quedó dormido. Las dos chicas lo arroparon. Dalito venía con la Hikari rusa igual de exhausta y cansada, dormida en sus brazos con una bella sonrisa. La puso al lado de Sacha con mucha ternura y delicadeza para luego arroparla.

Mientras tanto y en paralelo a lo que pasaba con ellos en la Yurta, Misato había llamado a Makoto Hyuga. ¡Estaba en verdad furiosa todavía por perder a "su" Shinji ruso!… adolorida en todas sus articulaciones por la pelea "amistosa" que había tenido con Chantres, ¡chasqueada y con las manos vacías!… pero ¡una promesa era una promesa!... iba primero a averiguar quién era "el que no se muere", cuál era la situación real de esa gente y ver si podía hacer algo para que volvieran a su tierra. ¡Cuánto antes pudiera resolver eso sería lo mejor!

El pobre y explotado de Hyuga primero creyó que era un Ángel que los estaba atacando en lo que se despertó en su casa. Misato lo hacía trabajar casi 14 horas diarias todos los días de la semana y prácticamente era su esclavo personal… no solo hacía su trabajo, también el de ella como falsificar su firma y estamparlas en pilas y pilas de informes, reclamos, memorándums, etc. de inútil y tediosa burocracia que nadie en realidad leía. En cosas personales como ir a la lavandería con su ropa sucia… pero ¡el pobre era más fiel y abnegado que un perro! Aunque estuviera olvidado, explotado y abusado por su jefa; velando y preocupándose por ella más que un novio o un marido; desterrado a la Friend Zone para siempre y por siempre… ¡Allí estaba él!, listo para todo lo que quisiera Misato…

Makoto estaba averiguando lo que podía hakeando ilegalmente con Magi desde su laptop y llamando a sus contactos por teléfono… ¡Todo por complacer a su Khaleesi, a la madre de dragones, a la que no arde de Misato Katsuragi!... El esperar exasperaba más a Misato que se imaginaba a esa puta de la morena adolescente y a la rubia tonta manoseando a "su" Shinji… ¡Haciéndole cosas sucias y pervertidas a "su" niñito!... por enésima vez su parte racional le explicaba a su inconsciente y a su subconsciente que Dalito no era Shinji. Que en esos momentos el Shinji original debía de estar dormido en su casa, en su cuarto, sobre su Futton ¡con su virginidad intacta! Con la arrogante de Asuka que lo despreciaba y la casi autista e indiferente de Rei Ayanami acompañándolo en su departamento. ¡Ninguna mala mujer estaba manoseando o haciéndole cosas sucias o pervertidas a "su" santo e inmaculado niñito! ¡La virginidad, pureza e inocencia de "su" auténtico y único Shinji japonés estaba por completo a salvo!

...


Shinji está sobre Asuka en otro apasionado coito… ¡Pero que rico! ¡Qué sabroso! ¡Qué delicia!... su miembro entra y sale de esa estrecha cueva húmeda y caliente que lo enloquece. Shinji eyacula al final fuera, con mucho cuidado de no ensuciar a Asuka, ni a su lencería. Chorros y chorros de su semen salen de su miembro para un lado de la joven. La pelirroja está en pleno orgasmo, con espasmos de placer y gozo intenso uno tras otro. Shinji se tumba a su lado exhausto… y en verdad sorprendido de que después de estar primero con Rei hubiera tenido fuerzas y energías para Asuka.


...

-Mayor… la finca le pertenece a un Cónsul de la Comunidad Británica de Naciones, ¡es un australiano!, un Inspector general de la ONU y oficial de SEELE de alto rango… ¡Está incluso por encima del Comandante Ikari en jerarquía! -Le decía Makoto a su jefa- ... prácticamente toda su propiedad es un país pequeño, ¡Su ciudad del Vaticano en donde es el Papa!... tiene inmunidad diplomática y protección legal especial… le estoy mandando todo lo que he podido averiguar a su teléfono…

-¿Qué?... ¿Protección legal especial?- Se horrorizo Misato.

"Protección legal especial" es un eufemismo y un vacío legal que indicaba que ese hombre podía matar, secuestrar y torturar gente con total impunidad si lo consideraba necesario. En el caos político y social del segundo impacto la ONU la había utilizado para combatir el terrorismo anárquico de grupos rebeldes con un terrorismo de estado totalitario mucho más refinado, absoluto y cruel. En poco tiempo la ONU impuso el orden… ¡pero a un alto precio en dolor y vidas humanas!... NERV era de las pocas organizaciones que tenían Protección Legal Especial en esos tiempos, pero tenía que responder y justificar sus actos ante SEELE y la ONU quienes en teoría le podían revocar ese privilegio en el momento que quisieran.

Los invitados de las máscaras estaban por los alrededores y era evidente que sus anfitriones estaban ya hartos y querían que se fueran. Ya sea por curiosidad, por morbo, por creer que con eso ayudaban a su causa de tener su propio país o para que alguien los ayudara a volver a sus países de origen ya habían entrado en el juego de citas clandestinas del teléfono en el pasado… ¡para salir escarmentados y con las manos vacías!... Los de las máscaras no solo eran groseros y arrogantes. En su lascivia y lujuria, evidente estado de ebriedad, habían perdido todo decoro y decencia importunando a sus anfitriones y hasta descaradamente ofrecerles dinero para saciar sus bajos apetitos… Los hombres los estaban sacando a golpes y a patadas, en eso aparecieron las fuerzas de seguridad armados con pistolas y ametralladoras. Hombres de traje negro y corbata con el rostro tapado por completo con una máscara de Sachiel. Los Kurghán pretendían enfrentarlos armados solo con palos y piedras. Misato se atravesó entre las dos facciones:

-¡Alto!- Grito - ¡Soy la Mayor Misato Katsuragi, Jefa de operaciones de NERV y oficial acreditada de la ONU!... ¡Ordeno que se detengan todos inmediatamente!

Los de las máscaras, los Kurghán y los de las fuerzas de seguridad estaban mudos y perplejos. Uno de los de la seguridad, armado con una ametralladora y una pistola en una sobaquera, con una máscara de Sachiel que le tapaba por completo la cara fue hasta ella y la agarro por el brazo con violencia con la clara intención de llevarla detenida… Misato lo derribo ágilmente, lo desarmo y ahora estaba armada también con una pistola y una ametralladora. Todos los de seguridad le estaban apuntando con sus armas. Los invitados de las máscaras de carnaval veneciano entraron en pánico y los Kurghán estaban más envalentonados. Los Kurghán rodearon a los hombres armados y a los invitados. Estos estaban en la línea de fuego de los hombres armados, cobardemente se les ponían enfrente o por detrás estorbándolos y rompiendo su formación. El silencio y la tensión se incrementaban mientras los invitados con máscaras de carnaval veneciano gimoteaban y gritaban aterrados e histéricos.

-¡Repito!... ¡Soy la Mayor Misato Katsuragi, Jefa de operaciones de NERV y oficial acreditada de la ONU!... ¡Demando hablar inmediatamente con la persona que esté a cargo! ¡Evitemos un derramamiento de sangre innecesario!... ¡Que todo el mundo baje sus armas y se tranquilice!

Como Misato había previsto "derramamiento de sangre" aumento el horror y el miedo de los invitados haciendo que estos de estorbar pasaran a anular por completo a los hombres armados. Con todo la tensión seguía aumentando. De haber un enfrentamiento tenía que ser cuerpo a cuerpo y los hombres armados estaban en franca minoría. Presas del pánico podían disparar a lo loco y a quemarropa, pero ni así hubieran podido evitar ser superados por la mayoría. La masa histérica de civiles con mascara veneciana se hubiera convertido en una estampida y en cobertura para el enemigo. Misato también estaba preocupada aparentando calma y sangre fría… ¡Un petardo que explotara de repente y todo se volvería en un todo contra todos sangriento!

El que parecía ser el jefe hizo una señal y los hombres armados bajaron sus armas. Era un enmascarado con traje y corbata.

-Mayor… ¡entregue sus armas!... estará detenida hasta que se pueda verificar su identidad…

-¡Le repito que soy oficial de la ONU!... mientras usted no se identifique debidamente no lo reconozco como autoridad legítima para entregarle nada o para detenerme… ¡Solo puedo considerarlo a usted y a sus hombres como agresores peligrosos que se colaron a la fiesta!... no lo repetiré… ¡Exijo hablar cara a cara con la persona a cargo debidamente identificada!... si necesita verificar mi identidad y rango… ¡Pónganse en contacto con NERV inmediatamente!... ¡Soy la Mayor Misato Katsuragi, Jefa de operaciones de NERV y oficial acreditada de la ONU!

-Lo único en lo que puedo pensar es que usted es una loca peligrosa que ataco a uno de mis hombres y está armada… o depone sus armas y se entrega pacíficamente o me veré obligado a someterla por la fuerza… ¡La única responsable si hay heridos y muertos será usted!

¡Dios! ¿Dónde están los ángeles cuando uno los necesita?... si en esos momentos atacara uno saldría de ese embrollo en que estaba metida… ¡Del que lo más probable perdiera su empleo en el mejor de los casos! Pensó Misato.

-¡Quítese la máscara e identifíquese con su nombre y rango como lo he hecho yo!... de lo contrario actuare en legítima defensa ante cualquier acto hostil que provenga de ustedes… Soy una invitada de esta fiesta con todo mis papeles en regla… ¡No tengo nada que temer o que ocultar!... -Misato tomo su teléfono y hablo con Hyuga ostensiblemente- ¡Makoto, necesito que te comuniques inmediatamente con el comandante en jefe de los cascos azules y dile que venga aquí a aclarar un mal entendido!... – En voz alta y con tono de mando grito - Todos los presentes deberán quedarse y dar testimonio imparcial de lo que ha pasado aquí… ¡De seguro que habrá una investigación!... solo me entregare y me dejare desarmar por autoridades legítimas debidamente identificadas… Soy la única aquí que da la cara y es una oficial de la ONU debidamente identificada… hay funcionarios, embajadores, diplomáticos, políticos, oficiales de alto rango de la ONU, NERV y de muchos países aquí… ¡Si considero que su grupo armado de desconocidos enmascarados es una amenaza para su seguridad puedo exigirle a usted y a su gente que depongan sus armas y ser yo quien los tenga detenidos hasta que se hagan las averiguaciones pertinentes!... ¡Toda persona que me ayude estará respaldada por mí como Oficial de la ONU y como una de las máximas autoridades de NERV! ¡Me hare responsable de todo lo que haga si lo hace bajo mis órdenes! ¡Sea quien sea!- Los Kurghán estaban más que dispuestos a desarmar a los enmascarados y a tenerlos detenidos bajo el mando de Misato si ella lo ordenaba- Esto es Tokio-03 y yo soy parte importante de la directiva de NERV y una de sus máximas autoridades… ¡Solo el Comandante Ikari o el Cónsul australiano están por encima de mí!... Le ordeno que retire a todo sus hombres de aquí y le exijo que corrobore todo lo dicho por mí con quien considere pertinente, luego regrese con alguien que dé la cara y asuma por completo toda responsabilidad… en estos momentos tengo en línea a uno de mis subordinados y solo espera que dé la confirmación para que los cascos azules de la ONU vengan aquí… ¡Usted y su gente serán los responsables si algo malo me pasa o si gente inocente es herida o muerta!

Makoto estaba petrificado oyéndolo todo desde su casa… ¡Llamar a los cascos azules de la ONU! ¡Misato se había vuelto loca acaso! ¡Eso iba a convertir ese problema en algo mucho más grande!... ¿En un incidente internacional acaso?... en realidad todo era un farol de Misato, jugar a la gallina con los enmascarados, un bluffeo de póker. Tenía la peor mano, pero tenía que aparentar que tenía una escalera real o un full de ases con reyes y apostar todo… Makoto lo estaba escuchando todo por el teléfono y se comía las uñas, ¡tentado en colgar y abandonar a su jefa a su suerte!... El Comandante Ikari y el Vicecomandante Fuyutsuki por supuesto que jamás de los jamases iban a respaldar que la propiedad de un Cónsul de la Comunidad Británica De Naciones fuera invadida por un destacamento de cascos azules en medio de una fiesta de gala ¡en la que eran invitados!…

Los de las máscaras venecianas se arremolinaban alrededor del jefe y le imploraban que se fuera… ¡Ninguno estaba dispuesto a renunciar a su anonimato y mucho menos que hubiera una investigación o la presencia de los cascos azules! ¡O salir heridos o muertos!... el hombre debía de estar pensando y cavilando que hacer o que decir… El nombre del Cónsul no podía ser comprometido, ni ligado a un escándalo o a una investigación… de hecho el Cónsul los podía abandonar a su suerte y simplemente decir que ignoraba sobre la fiesta clandestina paralela que se hacía en su propiedad en donde se daba rienda suelta a la lujuria más desenfrenada… y otras cosas ilegales que de seguro iban a salir a la luz si se hacía una investigación.

-¡No puedo dejarla armada!... entenderá eso ¿cierto?... Regrese a su fiesta y olvidemos que esto paso… ¡es lo mejor para todos!- Claudico.

Hyuga dio un suspiro de alivio desde su casa… Misato en verdad que estaba tentada de salir del embrollo en que estaba metida así… pero…

-Estas personas me han dicho que han sido traídas aquí bajo engaños y se les retiene en contra de su voluntad… ¿es cierto eso?- Pregunto

-Solo regrese a su fiesta Mayor Katsuragi… Estas personas son… ¡invitadas del Cónsul! y están gozando de su hospitalidad y generosidad… ¡Están bajo su protección! ¡Es por completo mentira que se les haya traído bajo engaños o estén retenidos en contra de su voluntad!... No entra en la jurisdicción de NERV o la de nadie todo lo que pasa en esta propiedad privada del Cónsul… El Cónsul goza de Inmunidad diplomática y de Protección Legal Especial… Lo que está gente le haya dicho no tiene ningún valor o fundamento… ¡Es la palabra de ellos en contra de la palabra del Cónsul!

-Si no son retenidos en contra de su voluntad… ¡No habrá ningún problema si todos lo que se quieran venir conmigo y salir de esta propiedad lo quieran hacer! ¿Cierto?

-Me temo que eso no es posible… Si el Cónsul considera necesario retenerlos aquí por razones que considere convenientes… ¡Deberán quedarse aquí todo el tiempo que el Cónsul considere necesario!

Misato se encolerizo… si solo se iba de seguro que iba a dejar a toda esa gente desamparada y que lo más seguro era que sufrirían represalias y castigos por partes de los esbirros del Cónsul. La ametralladora que cargaba… se la dio al Kurghán que tenía más cerca.

-Todos ustedes ahora están bajo mi mando y solo harán lo que yo diga… ¡He sido clara!- Trono. Los Kurghán dijeron que sí a coro –Oficialmente está gente son agentes del orden de la ONU y yo las autorizo a usar la fuerza y los medios que tengan a mano para defenderse ante cualquier agresión que venga de ustedes-Le dijo al enmascarado en jefe- Usted y sus hombres armados son solo para mí amenazas para los invitados de la fiesta y estas personas con máscaras son solo gorrones que se colaron ilegalmente… ¡Todos ustedes deberán retirarse inmediatamente o atenerse a las consecuencias!... usted y sus hombres ¡se irán desarmados!... pondrán sus armas en el suelo o se las entregaran a mi gente si ofrecer resistencia- Ostensiblemente Misato hablo por el teléfono- Makoto… ¡Quiero que prepares a los tres EVAS para lanzamiento y que estén listos para venir si no te llamo cada 15 minutos!... quiero que movilices a todas las fuerzas de seguridad de NERV y que vengan… ¡Habla con los cascos azules y a la gente responsable de la seguridad de esta villa! Diles que a partir de ahora asumo el mando y que habrá una investigación en toda regla…

Hyuga sentía que Misato era el general George Patton dando órdenes a sus tropas… siendo él… ¡el triste, maltrecho, harapiento y único soldado que tenía en todo su ejército!… armado con solo un cuchillo sin filo contra todo un ejército de Nazis armados con ametralladoras, tanques de guerra y aviones. ¡En serio que estaba tentado en solo colgar y abandonar a su jefa a su suerte!... se dio un duelo de voluntades entre el enmascarado líder y Misato "sangre y agallas" Katsuragi.

-¡El Cónsul!...

-Como le dije… ¡El Cónsul y el Comandante Ikari son los únicos que están por encima de mí!... y encima de ellos dos está el secretario de las Naciones Unidas, los miembros del consejo de seguridad de la ONU y el comité de Instrumentalización humana de SEELE… ¿quiere que los llame también?... tengo comunicación directa y prioritaria con ellos en todo momento… ¡Soy la encargada de desplegar a los EVAS cuando nos atacan los ángeles!... Si el Cónsul tiene a esta gente ilegalmente y sin un motivo valido en contra de su voluntad ¡Cualquiera de ellos pueden revocarle su protección legal especial y todos sus privilegios!- Misato cruzo los dedos índice y medio de una mano y se los puso delante de la cara del Líder- ¡El Comandante Ikari y yo somos así de unidos!... le aseguro que tengo respaldo total e incondicional de NERV y si doy la orden va a tener a los tres EVAS aquí armados hasta los dientes con todas nuestras fuerzas armadas como apoyo… ¡El secretario general de la ONU se encargara de hablar personalmente con el Cónsul por teléfono si yo se lo pido como favor personal!...

Makoto Hyuga lloraba y sollozaba completamente horrorizado tapándose la cara con las manos en su casa mientras escuchaba todo los desatinos y delirios de Misato… ¡que eran puras mentiras descaradas de cajón!... De seguro a partir de ahora Misato sería su ex-jefa e iría a engrosar a la masa de desempleados… Los hombres de traje ahora también se arremolinaban alrededor de su jefe… ¡Misato era quien decía ser! Le habían hecho un reconocimiento facial y subrepticiamente habían confirmado su identidad… El líder era un simple esbirro, un matón que se ganaba honradamente el pan trabajando en lo mejor que sabía hacer que era ser intimidante, en infundir miedo… ahora le tocaba a él estar por completo intimidado y muerto de miedo por esa mujer.

Una cosa era masacrar a gente desarmada con total impunidad y otra era cuando esa gente te podía devolver los golpes vivos... ¡o después de muertos! Ellos estaban armados, pero los Kurghán estaban en mayoría… con NERV, la ONU y sabrá Dios que más como respaldo por culpa de esa mujer entrometida… La fiesta paralela de citas clandestinas, el ser hombres enmascarados armados de identidad desconocida que retenían a personas en contra de su voluntad… El Cónsul se podía zafar de toda responsabilidad con mucha pericia, pero ellos podían ser los chivos expiatorios y cargar con todas las culpas.

-Nos retiramos… ¡Todos nos retiramos!... sin entregar nuestras armas a usted ni a nadie… ¿Usted se hace por completo responsable?

-¡Sí!

El hombre dio un suspiro de alivio. Si ella era el chivo expiatorio y quien iba a cargar con todas las culpas no habría problema por él.

-No hay necesidad de molestar al Cónsul o convertir esto en un problema más grande… ¡Todos nos retiraremos!... mi gente… y todos los gorrones que se colaron a la fiesta ilegalmente nos iremos… ¡Pero usted regresara a su fiesta desarmada y olvidara todo!

-¿Qué pasara con esta gente?

-Son… ¡Invitados del Cónsul!... el hablara con ellos y espero que lleguen a un acuerdo… No está en mi poder el dejarlos ir sin su autorización…

Misato sintió que volvía al principio. Que si solo se iba dejaría a los Kurghán por completo desamparados y a merced del capricho de ese Cónsul… ¡que seguramente serian castigados en represalia por las acciones de ella!

-Me quedare y yo misma hablare con el Cónsul… ¡Hasta entonces está gente se encuentra bajo la protección y amparo de NERV y de la ONU!

-¡Está bien!- Claudico el líder enmascarado sabiendo que era inútil contrariarla- ¡Pero ellos no se moverán de aquí, ni saldrán fuera de la propiedad del Cónsul sin su permiso!

-¡Eso me suena a ser un prisionero en vez de un invitado!- Se indignó Misato.

-¡Eso se lo dirá usted a él en su cara cuando hable con él!... si lo convence de dejarlos ir yo mismo los escoltare fuera de la propiedad…

-Las armas que les quite… ¡seguirán en mi poder y está gente si se siente amenazada legalmente podrá usar la fuerza en legítima defensa! ¡No habrá impunidad o ninguna Protección Legal Especial para nadie!... espero que no sea necesario llegar a esos extremos… ¡pero se lo advierto de todas formas!- Misato se puso a hablar por el teléfono delante del hombre- Makoto… ¡cancela todo!... creo que hemos llegado a un acuerdo… sin embargo quiero que estés alerta y por completo pendiente de mis llamadas… ¡Con los EVAS y nuestras fuerzas armadas listas para entrar en acción si las llego a necesitar!...

Makoto solo guardo un minuto de silencio… ¡pero qué diablos!... Si iban a despedir a Misato… ¡Que lo despidieran a él también!... Se puso firme y se cuadro militarmente frente al celular que estaba en altavoz

-¡Sí!... cuente conmigo Mayor Katsuragi… No me despegare del teléfono, ni dormiré en toda la noche por usted… ¡Los EVAS están en espera y listos para lanzamiento!... llegaran por la ruta 110 en menos de 20 minutos… ya hable con los cascos azules y las autoridades para que den paso libre a nuestras tropas… ¡Estarán en alerta amarilla y listos para entrar en acción bajo sus órdenes!...

Misato solo sintió una gran gota de sudor en su cabeza… Hyuga parecía que también iba a llamar a un bombardero y tirar una bomba N2 en toda la propiedad del Cónsul…

-¡Bien, Makoto!... ¡Bien!... eso es todo de momento- Dijo y luego guardo el teléfono en su cartera.

Los invitados con sus antifaces de carnaval veneciano y los hombres armados con sus rostros tapados con sus máscaras se fueron. Los Kurghán levantaron en hombros a Misato, la vitorearon y le aplaudieron. ¡Ahora era su Khaleesi!, ¡la madre de dragones!, ¡la que no arde!, ¡La rompedora de cadenas!... Misato pensaba que en realidad había empeorado todo para ellos… ¡Al Cónsul de seguro no lo iba a amedrentar e impresionar con simples bravatas como había pasado con sus esbirros!... Se puso hablar con los Kurhán con la esperanza de saber más… Neverdie no se había ido y Misato sintió pena y vergüenza por él… no era una mala persona y nada tenía que ver con el resto de gentuza que usaban el teléfono. Misato lo interrogo a fondo, pero él había llegado a la fiesta clandestina gracias al amigo de un amigo que le puso la aplicación en su teléfono.

-Yo… ¡trabajo en la embajada como traductor y secretario!... no soy muy importante, ni tengo mucho dinero… me… me estaba divorciando y estaba muy deprimido cuando me dijeron sobre la aplicación…

Misato sentía que el pobre tipo estaba que le iba a pedir matrimonio allí mismo… ¡No podía creer que sin apenas conocerlo le hubiera hecho el amor!... de seguro que también iba a salir perjudicado con todo el embrollo en que estaba metida y en que no encontraba ninguna salida… pero lo primero era sacar a la gente de la propiedad y la jurisdicción del Cónsul… eran apenas un centenar entre 300 a 200 personas… ¡Ellos eran quienes estaban en mayor riesgo y peligro!... lo peor que le podía pasar a ella en el mejor de los escenarios era perder su empleo… ¡Pero ellos estaban a merced de un tipo que los podía torturar y masacrar con total impunidad de quererlo y desearlo!

-Neverdie… ¡Necesito que la gente de tu embajada les dé asilo político a esta gente!... ¡Hay que sacarla de aquí cuanto antes mejor!... tengo un plan para sacarlos a todos y voy necesitar tu ayuda…