Vista Única
No se movió presentía quien podía ser el que la había sacado de su ensimismamiento, aquel aroma inconfundible, él era el único que tenía esa fragancia, presintió que iba ha hacer sólo con escuchar el movimiento del viento, suspiró cansada, deseaba poder echarse una larga siesta disfrutando de los rayos del sol sobre su piel y el frescor de la brisa golpeándola en la cara, pero simplemente abrió los ojos y lo observó sentado en el lugar que ocupase una vez, pero vuelto hacia ella, mirándola.
Él permanecía con su cara de aburrimiento - ¿No estas cansada? – Ella dejó que sus ojos vagasen en los recuerdos – Si, muy cansada Shika… - Él abrió un poco los ojos extrañados, ¿Sabaku no Temari reconociendo estar cansada? – Puedo conducirte a algún lugar tranquilo en el que puedas descansar si prefieres estar al aire libre que en tu habitación – Ella sólo apartó la mirada de él hacia las ventanas – Aún no fui a buscar el hotel, me conformo con poder estar sentada en algún lugar en el que de un poco de sol y corra el viento… - Shikamaru se levantó y se dirigió hasta ella – Tsk… ¿Aguantarás despierta hasta que lleguemos?
Ella se levantó y le dedicó una mirada desafiante, ¿con quién se creía ese "inútil" que estaba tratando? – Te sigo, "Vago Inútil" – Él la observó y sonrió, aquella mujer nunca cambiaría, algún día debería renunciar a ese orgullo suyo o la llevaría a la destrucción.
Él caminaba delante atento a la presencia de ella detrás, ella caminaba absorta en sus cosas sin prestar la más mínima atención a su entorno, simplemente caminaba tras él hasta que lo sintió detenerse unos segundos, ella lo alcanzó al tiempo que él se metía a atravesar un pequeño jardín y se metió al pequeño porche sin mirar siquiera hacia atrás y ella no dudó, lo siguió en el trayecto por el porche, hasta un segundo piso y ahí a una pequeña terraza.
Shikamaru se detuvo y la miró, la encontró observando el cielo - ¿Qué te parece? – Temari descendió su vista hacia él, es… agradable – Sentándose en un sofá de aspecto algo antiguo que se encontraba bajo un pequeño tejado que daba la sombra justa que ella deseaba – Te traeré algo de beber, estás en tu casa – Ella afirmó con la cabeza y él se fue, realmente aquel lugar era perfecto, era cómodo, tranquilo…
Cuando Shikamaru regresó con una bandeja con algo de té rojo y pastas se encontró a Temari dormida en el sofá, le habló y ella no respondió ni hizo ademán de haberse percatado de ello, por lo que él disfruto unos segundos de una vista extremadamente difícil de obtener.
