Piel
Mitsukuni permanecía recostado con la cabeza en el regazo de Takashi mientras conversaban con las huéspedes.
Le encantaba esa sensación
Y Takashi se sentía exactamente igual
No podía resistir rozar cariñosamente la mejilla de Honey con su mano.
Las invitadas enloquecían al verlos.
Ellos ya no las escuchaban
Cuando sentían la piel del otro, nada más importaba
