Capítulo 10 ;) esperamos que os guste!

Nos salió ligeramente.. LEMON pero el próximo será más bonito vale? X)

Al día siguiente me desperté temprano, porque quería compensar a Zoro por lo que había sucedido la noche anterior, ya que lo había dejado a medias por no estar preparada.

Antes de salir me peiné en el espejo de la habitación, descubriendo una extraña marca en mi cuello

-¡Maldito Zoro! ¡Tengo un chupón!... Bueno no pasa nada, me lo taparé con una bufanda…

Salí a la cubierta, descubriendo que muy a mi pesar, hacía un calor insoportable, y me dirigí a la cocina con aire decidido. Al entrar me encontré a Sanji casi terminando de preparar los desayunos.

-¡Buenos días preciosa!- me saludó el rubio entusiasmado.

-¡Hola Sanji!- contesté sonriente- Oye… ¿ Tu me podrías hacer un favor?

-¡Todos los que quieras amorcito!

-Es que… yo… quería hacer una tarta… y como no sé cocinar… ¿Me podrías ayudar?

-¡Claro que si! Pero… ¿Por qué quieres hacer una tarta?

-Es para Zoro

-¿ Y para qué le vas a hacer una tarta al imbécil del marimo? – preguntó algo molesto.

-¡No es imbécil! Bueno… un poco; pero ayer tuvimos un ligero problema, y quiero compensarle. ¿Crees que la tarta de chocolate, si se le añade croquetas y cerveza estará rica? Son cosas que le he visto comer por separado y supongo que le gustan.

- Claro, le encantará- dijo Sanji con malicia, ya que quería fastidiar al marimo.

- ¡Fantástico! ¡Pues manos a la obra!

- A todo esto Sora.. ¿Por qué llevas una bufanda? Tienes que librarte de esa cosa y enseñar tus encantos mujer!

-Bueno… es que tengo frio.

-Pero si vas en tirantes y pantalón corto angelito…

-Tengo frio…¡En el cuello! –respondí nerviosa.

Después de un par de horas, el cocinero y yo terminamos de hacer la famosa tarta.

¡Por fin!- exclamé triunfal levantando la tarta por el aire- gracias Sanji- dije al tiempo que le daba un amistoso beso en la mejilla, dejándolo dando saltitos.

Y dicho esto me dirigí hacia la cubierta, donde efectivamente, seguía allí; Se había quedado dormido abrazando la parte superior de mi biquini…

Me senté a horcajadas encima de él, con una mano apoyada en su pecho, y la otra sujetando la tarta.

El peliverde abrió los ojos para encontrarse con un plano bastante favorecedor de mi escote. Levanto lentamente la mano hasta que tocó uno de mis pechos con cara de indiferencia.

-¡PERVERTIDO!-grité al tiempo que le daba un fuerte puñetazo.

-Perdona, no era consciente de mis actos- se disculpó el espadachín con la cara hinchada por el golpe, retirando rápidamente su mano.

Le fulminé con la mirada. –Bueno, déjalo, ¡Yo venía a traerte un regalo!- exclamé ilusionada poniéndole la tarta a escasos centímetros de la cara- ¡Te he hecho una tarta!

Zoro se quedó observando mi gran obra culinaria con terror.

-Y… ¿De qué es?

-¿Te gustan las croquetas?

-… SI- respondió el marimo con miedo.

-¿Y el chocolate?

-También

-Y la cerveza?

-Claro…

- Pues entonces no hay fallo, ¡Observa mi tarta de croquetas y chocolate! La he aliñado con cerveza.

- ¡Las tartas no se aliñan!- me gritó el espadachín.

-A mi Sanji me dijo que te gustaba así… ¿No te gusta Zoro? Me he pasado cocinando toda la mañana… -dije tristemente.

-Bueno, la probaré- dijo el peliverde mirando resignado la tarta y cogiendo un pedazo.

- Le dio un mordisco y puso una expresión indescriptible. – Que… rico.. si - dijo con el tono mas falso que os podáis imaginar.

-¿Y dices que Sanji te ayudó a hacerla?

-SI, me dijo que te encantaría.

-Ya veo… -susurro de forma escalofriante- ¿Pero por qué me la has hecho?

-Quería compensarte por lo de ayer.

-No hacía falta que me hicieses una tarta mujer, si yo entiendo que necesites tiempo.

-Lo sé, pero no sé, me hacía ilusión.

El marimo se levantó de repente – ahora vuelvo- y dicho esto, se dirigió hacia la cocina donde estaba el rubio.

¡TU, el afrancesado! ¿Por qué intentas envenenarme engañando a Sora?-Preguntó el peliverde bastante molesto.

-¿Y qué hace Sora haciéndote tartas a ti y no a mi?- exclamó Sanji enfadándose de una forma muy cómica.

-¿Estás celoso, ceja revirada?- preguntó el marimo poniéndose frente a frente.

- De ti? ¡NUNCA! ….. pero…. ¿Qué es lo que sientes hacia Sora?

- ¡Cállate ya! ¿Qué más te da?

- ¡Te voy a patear el culo!

- Eso habrá que verlo,amigo!

Y comenzaron a pelear haciendo gala de su gran inteligencia. Mientras yo estaba sentada en la ya conocida cubierta, intentando en vano que Luffy no se comiese mi tarta. Al cabo de varios minutos apareció Zoro con el labio partido.

-Ya esta… solucionado – (imagen mental de Sanji espatarrado ene l suelo)

- Eh, Zoro, te has hecho sangre- exclamó el capitán con aire indiferente- por cierto, me he comido tu tarta.

-OOH, que mal… bueno, supongo que tendré que perdonarte- dijo interiormente agradecido.

- Yo te curo Zoro,¡ que yo controlo!- grité entusiasmada

El espadachín tragó saliva. -Mejor no, eh Sora….

-Venga Zoro, si no te va a doler! ¿No ves que estás hecho un machote?

-Lo que me preocupa no es el dolor… si no mi vida- respondió mirándome inquisitivamente.

-Venga, siéntate que no te llego!-Vamos a ver- dije sacando un botiquín de la nada- primero hay que limpiar la herida- y comencé a lamerle ellabio.

-Me gusta como limpias, Sora, dijo con un ligero matiz de perversión en la voz.

El peliverde me tomó de las caderas acercándome a él.

-Que vicio tienes, Zoro.

-Has empezado tú.

-Pero si yo te estaba curando…

-¿Qué más da?- dijo pegándose más a mi.

-Oye Zoro… ¿Te puedo quitar la camiseta?- le pregunté avergonzada.

-No me parece justo, tu no me dejas ver nada.

-Venga pooorfa

-Hasta que tu no lo hagas yo no pienso levantármela

-Pero en medio de la cubierta no, Zoro…

-En mi habitación no hay nadie…

-¡Pues vamos! –Y dicho esto, Zoro me cogió por el aire dejándome tumbada boca abajo sobre su hombro

-¡BÁJAME! Sé caminar!- grité dándole en vano puñetazos y patadas.

El espadachín me ignoró y me llevó hasta la habitación.

-Lo prometido es deuda- dijo quitándose la camiseta.

-Que vergüenza, Zoro, ya te vale- Pero me ignoró de nuevo y tiro de mi camiseta hacia arriba con aire divertido.

-Date la vuelta.

-Siempre tienes que complicármelo todo- protesté poniéndome roja, pero girándome de todas formas.

El peliverde desabrochó mi sujetador con maestría haciendo que cayese al suelo.

-Bueno Sora, ¿Te giras tú, o te giro yo?

-Me giro, me giro…-contesté totalmente sonrojada.

-….

-Sora, gírate, anda.

Negué moviendo la cabeza.

El espadachín me cogió de la cintura haciéndome girar hasta que quedamos frente a frente.

Abrió la boca para decir algo, pero solo logró quedarse con una expresión orgásmica, aunque no duró mucho, ya que enseguida me puso sobre la cama y comenzó a chuparme el cuello, bajando lentamente hasta mis pechos.

Comenzó a lamerme los pezones en círculos, haciéndome gritar de placer, dando suaves mordiscos que me hacían retorcerme de gusto. Pasó un rato jugando con mis pechos hasta que mis pezones quedaron totalmente erectos.

-Oh, Zoro- Gemí en medio de un estado de éxtasis.

El peliverde al oírme volvió a besarme con el fin de que no nos escuchara nadie.

De repente el pomo de la puerta comenzó a girar y oímos la voz de Luffy llamando a Zoro.

Yo giré cual ninja, cayendo al suelo rodando y escondiéndome de bajo de la cama completamente desnuda de cintura para arriba. Mientras tanto el marimo cogió una pesa sonriendo nervioso, para fingir estar haciendo algo normal.

Hasta aquí el capi repetimos, el próximo será mas tierno jajajajajaja

REVIEWS :3 please