No las hago esperar!
Nos leemos al final ;D
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Capitulo 9
Él lo sabía.
Sabía que tener un novio tan guapo como él seria un problema.
Aunque nadie lo notara, ahora que se encontraba ahí, afuera del salón esperándolo silenciosamente en el pasillo, intentando escuchar lo que aquella jovencita tenía para decirle, era algo frustrante.
No obstante, en realidad sabía que había tenido una que otra admiradora, pero, desde que salió en esa portada de revista juvenil, cortesía de Kise, de repente, para todas, él se había vuelto alguien interesante, digno de admirar y tal vez, enamorarse.
-Interesadas… - repitió en su mente, mientras intentaba verse lo más natural posible tarareando una de sus muchas canciones de su repertorio mental/musical, recargado en la ventana de cristal del salón vecino, mientras sostenía su mochila en el hombro con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón.
Cuando estaban a punto de irse a las actividades de su club, esa jovencita, muy bonita de un grado inferior al de ellos, se le acerco al peliverde con suma timidez. Sostenía su mochila con ambas manos frente a ella, con la mirada baja y un sonrojo en las mejillas que se veían perfectamente gracias a su blanca piel y largo cabello negro.
Se le notaba a leguas, que la joven estaba realmente nerviosa y que, probablemente, había practicado mucho esa frase frente al espejo de su habitación para no cometer ni un solo error ese gran día. –M-Midorima-senpai… ¿P-Podemos hablar un momento por favor?
Shintaro, acepto a la petición de la chica, como caballero que era con las mujeres. Aunque ya sabía de lo que se trataba, el no escucharla, habría sido un gesto grosero después de todas las molestias que ella se había tomado para agarrar valor.
Abrió la puerta del salón vacío que estaba frente a ellos y la guío a dentro. Mientras que él azabache, se quedaba otra vez afuera, esperándolo.
Era la cuarta en esa semana.
Miro la hora en su celular, no había problema, aun tenían bastante tiempo de sobra para llegar puntuales al club. Volvió a posar su mirada en la escena y vio claramente, como la chica sacaba de su mochila una bonita carta en color rosa, la sostuvo frente a él, con ambos brazos estirados, agachada; podía ver, como las piernas le temblaban.
Pero Shintaro negó con la cabeza de inmediato, por cuarta ocasión; haciendo una reverencia en señal de disculpa, mientras que Takao reproducía mentalmente las palabras que ya le había dicho a las anteriores chicas: "Lo lamento, pero no puedo corresponder a tus sentimientos, a mi ya me gusta alguien más."
Y nuevamente, la misma acción. Otra chica más corriendo por los pasillos, sosteniendo su carta en la mano, aguantándose las lagrimas.
Suspiro aliviado.
No quería admitirlo, pero esas declaraciones lo ponían sumamente nervioso. Ya habían pasado 3 meses desde que torpemente se habían declarado el uno al otro gracias a sus amigos, y ahora que se encontraba sumamente feliz, gozando de un lado de Midorima del que nadie más tenia privilegio, que era lógico que estuviera celoso. Había "carroñeras" por ahí, que intentaban quitarle a su persona especial, a la que tanto trabajo le había costado llegar sabiendo como es.
-¿Y que paso? –Observo al mayor saliendo del salón cerrando la puerta tras él.
-Ya sabes que paso, no tienes porque preguntarlo. – acomodaba su mochila en el hombro izquierdo.
-Bueno, es que por la manera en que salió corriendo llena de energía, creí que le habías dicho que sí. – sonrió.
Midorima frunció el ceño deteniendo el paso, mirándolo. –Sabes que, tienes razón, la chica es muy bonita, tal vez si me apresuro aun tenga oportunidad con ella.
-Moo Shin chan~ era una broma… -inflo sus mofletes.
-Pues que yo sepa, no eres mi dueño. – se ajusto los lentes, escondiendo su sonrisa, sabía que Takao estaba celoso y ponerlo así debes en cuando no le hacía daño, sobre todo porque era una leve venganza después de todo lo que le había hecho pasar con Miyaji-san.
Dio media vuelta, caminando en dirección donde la chica se había ido hace un momento, y sintió, como una mano lo sujetaba por la muñeca de su mano derecha, ladeo una sonrisa que rápidamente se desvaneció al sentir un cosquillo en el dorso de su mano.
-¡Ya esta! –Takao sonrió feliz cerrando con la tapa su plumón.
Midorima volteo a ver el dorso de su mano: "Propiedad de Takao Kazunari XP"
-¡Oye idiota no me rayes! – dijo molesto, intentando quitarse las letras frotando su mano en su pantalón.
-¡Pues tu tienes la culpa! – le saco la lengua con una sonrisa traviesa. –Y a todo esto Shin chan~, aun no me has dicho porque aceptaste trabajar con Kise.
Emprendió nuevamente camino, pasando aun lado del azabache, dirigiéndose al club. –Ni te lo diré…-
-Moo Shin chan~, ¡nunca me dices nada! ¡Oe, espérame!
El motivo por el cual el lanzador de Shutoku había aceptado aparecer en una portada de revista junto a su amigo el modelo, era por que realmente le estaba agradecido. Aunque no se lo dijera y le costara admitirlo.
…
Aquel sábado por la mañana, su celular había estado sonando y vibrado sin parar en su mesita de noche junto a su cama, unas 20 veces en los últimos 5 minutos. Había visto el numero, no quería contestar, pero dada la insistencia del rubio pensó que se trataría de algo importante.
Tomo el móvil y le dio aceptar a la llamada:
-¡Midorimacchii! – lo saludo con ese humor tan alegre como siempre.
-Joder Kise, ¿Qué quieres?, apenas es de mañana y ya estas molestando. – refunfuño, sentado en el borde de su cama.
-Vaya, pues estoy bien, gracias por preguntar. – rio desde el otro lado. –Oye, oye… necesito un favor y tu eres el único que podrías hacerlo. Eres mi ultima esperanza. ¡Onegai!
-No quiero.- tan cortante como siempre.
-Por favor Midorimacchi… -hizo un puchero.
El peliverde soltó un gruñido, al menos debía escuchar de que se trataba el favor antes de rechazarlo o el rubio volvería a estar insistiendo si colgaba. -Depende. ¿De que se trata?
-Es para aparecer en la portada de la revista Juvenil: Date With.
-¿Y para que querría salir en algo como eso? Olvídalo.
- Por favoooor, es que él modelo que estaría conmigo cancelo a ultimo momento y mi jefe esta histérico y preocupado, ¡anda, vamos! ¡Además te van a pagar!.
-¿Y para que necesitaría yo dinero?
-No se, para comprarle algo bonito a Takao o para que te vistas mejor, usas mucha ropa de abuelito Midorimacchi.
-Vete al diablo Kise, voy a colgar.
-¡Noooo Midorimacchi esperaaaa!
Tuvo que alejarse el móvil de la oreja. –¡No grites!
-Ok, ok lo siento…
-¿Por qué no se lo pides a alguien más? Como no se, ¿Murasakibara?
-Salió de viaje con Himuro.
-¿Y a Kagami?
-De campamento junto a Kuroko y todo el equipo de Seirin.
-¿Akashi?
-Muy chaparro. – rió por lo bajo el peliverde.
-¿Tu novio? Que te sirva para algo además de coger.
-¡Oye que grosero! Pero no, él no puede, esta vetado y apuradamente lo dejaran entrar conmigo si decide portarse bien esta vez.
-¿Qué sucedió? – suspiro mortificado, frotándose ambos ojos con los dedos pulgar e índice.
-Ya sabes como es… él hombre es una bestia cuando esta disgustado y no piensa nada en claro.
Shintaro esbozo una sonrisa sincera, en algo estaban de acuerdo.
-¿Y tengo que ser yo?
-Tienes la estatura perfecta…
-Olvídalo Kise, de todos modos esas cosas no me van.
-Bueno … -utilizaría su ultimo recurso. – Entonces si no lo vas a hacer como un favor, al menos hazlo como una manera de agradecerme.
-¿Eh? ¿Y porque diantres tendría que agradecerte? – frunció el ceño.
-Porque gracias a mi, es que tienes novio, si no le hubiera preguntado que tenia en el parque cuando el pobre estaba todo angustiado y confundido acerca de TUS sentimientos, estarían en la misma situación… O peor aun… CON Miyaji senpai. –esbozo una sonrisa triunfadora.
Lo había acorralado.
Y ahora estaba ahí, ese mismo sábado por la tarde, al lado de su morenito en el estudio, observando como un montón de chicas corrían de un lado a otro llevando vestuarios de aquí, allá, un tipo con un micrófono en la cara que gritaba acerca de que las luces no eran las adecuadas y no había iluminación suficiente, mientras que otros más corrían cargando la utilería en el lugar donde se llevaría acabo la sesión de fotos.
Takao observaba el lugar algo impresionado. –Cuanta gente. Jamás pensé que Kise trabajara en un lugar tan agitado. Alzo la mirada observando al peliverde, que se ajustaba los lentes. –Nee Shin chan~ ¿estas nervioso?
-Es obvio que no, estas cosas no son más que ponerte ropa chula y sonreír a lo idiota. Aunque yo no voy a sonreír.
-Vaya… quieres reflejar tu alma oscura en las fotos. Si haces eso nadie va a comprar la revista.- se hecho a reír.
-Cállate Bakao. – le jalo una mejilla.
-Moo Shin chan~ ¡me duelee!
-¡Hey Zanahoria! – reconocería esa voz donde fuera, sobre todo el irritante apodo. Soltó la mejilla de Takao y volteo en dirección donde provenía la voz. El azabache acariciaba su cachete, haciendo lo mismo que Midorima.
-Aomine.- no tenia ganas de discutir con él.
-Uds. Dos, síganme… los llevare a donde esta Kise.
Los 3 recorrieron, un largo pasillo, lleno de poster's que tenían diferentes tipos de modelos, algunos acompañados, otros solos, incluso en algunos de ellos habían artistas. Seguramente, eran trabajos realizados anteriormente, que ahora los exhibían dándoles reconocimiento a la compañía de modelaje.
-Aomine. ¿Qué hiciste para que estuvieran apunto de ya no dejarte entrar? –pregunto directo como siempre.
El moreno se llevo una mano atrás de su cabeza, rascándola, haciendo ese típico gesto de flojera. –Digamos que… estaba protegiendo lo mío.
-Habla claro.
-Lo que sucedido…-soltó un bostezo. – es que en una ocasión, vine a alcanzar a Kise después de la practica de básquet, aquí, a su trabajo. Y me tope con un nuevo fotógrafo que recientemente han contratado. Pero lo miraba de una manera muy lujuriosa, ni siquiera se esforzaba por contenerse, llego un momento en que se acerco a él pidiéndole una ridícula pose tomándolo de la cintura, pero bajando la mano un poco más allá de donde debería tocar. Era clara su intención. Así que le arroje el balón a la cara con fuerza. El imbécil no aguanto nada y se desmayo… -sonrió de manera malévola, la realidad, es que no estaba arrepentido de nada.
-Que idiota eres.
-Ni te hagas el santo Midorima. –volteo a verlo por encima de su hombro sin borrar su sonrisa. -Mira que golpear a un superior, un joven tan recto y recatado como tu, eso si es para tener miedo. Los más calladitos son los más peligrosos.
Takao se hecho a reír, recibiendo un golpe en la cabeza por parte de Midorima.
-¡AY! ¿¡Shin-chan porque me pegas!?
-Por haber contado eso, idiota.
-Llegamos… -Aomine abrió la puerta y los otros dos observaron el lugar. Nuevamente Takao era el único sorprendido. El camerino era muy bonito y elegante, en el había una mesa de centro frente a un mueble largo estilo francés, junto a un espejo grande para verse de cuerpo entero. Del techo colgaba un bello candelabro dorado con cristales y más al fondo, se encontraba esos típicos carritos metálicos con ruedas cargado de mucha ropa, junto a un biombo, donde salía Kise ya vestido.
-¡Midorimachii, Takaochii! Me alegra mucho de que al final hayas venido, de verdad me has salvado. – suspiro aliviado, trazando una sonrisa. De tras de él, salían dos mujeres vestidas de negro, pero perfectamente bien arregladas.
Pero antes de pudieran articular palabra alguna, un jovencito abrió la puerta informándole a Kise que ya lo estaban esperando para comenzar con la sesión.
-Midorimacchi, quisiera quedarme más pero ya debo irme, ellas serán tus estilistas. Te veo más tarde. – salió tomándose de la mano del moreno.
-¡Pero que chico tan guapo!- dijeron al unisono, tomándolo cada una de un brazo, guiándolo casi hasta el fondo del camerino, sentándolo en una silla giratoria frente a un espejo que tenia luces a su alrededor.
-Mooo, Yume, ¡Que suave tiene su cabello!
-Yuki mira su nariz ¡La tiene perfecta!
-Moooo, miraaa, su piel también es tan suave. –acariciaba sus mejillas.
-¡Y sus ojooos! -desliza los lentes por el contorno de su cara hasta quitárselos. -¡que hermosas pestañas! Vaya cariño, que envidia te tengo. ¿Sabes cuantas mujeres quisiéramos tener esas pestañas sin vernos en la penosa necesidad de recurrir a trucos de belleza? – le esbozaba una sonrisa.
¿Cariño? Takao frunció el ceño, ya era demasiado contacto. ¡Y su Shin chan no decía nada! Solo estaba ahí callado dejándose hacer, todo sonrojado. Tenía ganas de lanzarle un zapato, una piedra, un cuchillo, o lo sea que tuviera a la mano, para ver si ese noviecito suyo reaccionaba y las alejaba, al menos un poco. Ahora entendía porque Aomine le había arrojado el balón al fotógrafo.
Una vez que terminaron las estilistas, lo guiaron hasta donde estaba Kise, para empezar la sesión de fotos a dueto.
Las horas transcurrieron entre flashes, poses ridículas e interminables cambios de ropa y retoques de maquillaje.
Cuando terminaron, le permitieron a Midorima que fuera a descansar para la próxima ronda, en donde modelaría ropa de Otoño/Invierno para caballeros de otra revista. Debían aprovechar que ya estaba ahí y podían hacer otra sesión.
-Shin chan~ ¿estas cansado? – lo miraba Takao desde la puerta del camerino, pero el mayor solo soltó un leve gruñido, no tenia ni idea de que tomarse fotos, fuera algo tan agotador. Tomo sus lentes de la mesita de centro, donde se los habían dejado y se los puso, ya le dolía la cabeza de tanto forzar su vista para poder distinguir las cosas, pero prefería eso, a incrustarse esos odios lentes de contacto.
Se recostó un momento en el respaldo del mueble y cuando abrió los ojos tenia el rostro de Takao tan cerca suyo que no pudo evitar sonrojarse de inmediato.
-¿Q-Que haces Takao?
-Nada malo, solo te estaba observando. –tomo su rostro con sus manos, sentándose frente a él sobre sus muslos, colocando sus piernas cada una al lado de su cuerpo.
-Oe ¿que haces…? – desvió la mirada avergonzado. –Quítate de encima, alguien puede entrar y vernos.
-No creo, ahorita están ocupados con el señorito buen rostro. Y tu… -sonrió lamiéndose el labio inferior en una clara invitación.- necesitas relajarte.
Acerco sus labios a la boca contraria, dándole pequeños y dulces besos, uno tras otro, acariciando él hombro del mayor con una mano y con la otra, enredaba sus dedos en los cabellos detrás de su cabeza. Mientras que Midorima, solo atino a tomar las caderas del azabache, era claro, que lo estaba dejando tener el control.
Pero pronto esos besos empezaron a serles insuficientes, necesitaba probar a su novio, besarlo un poco más. Tomo entre su boca el labio inferior del peliverde, dándole mordidas y suaves caricias con sus labios, hasta colocar de poco a poco su lengua dentro de su boca, desatándose una lucha entre las dos lenguas, saboreándose, enredándose, intentando cada una a su manera colarse en la boca contraria.
Solo cuando les hizo falta el aire se separaron por unos escasos centímetros, aun podían sentir en sus rostros, el aliento del otro.
-Shin…- lo miraba con esos preciosos ojos que a Midorima tanto le encantan, sonrojado, jadeando, intentado llenar sus pulmones de oxigeno.
-Necesito relajarme un poco más…- puso su mano detrás de la nuca del moreno y lo atrajo a un nuevo beso, tan intenso como el anterior, metiendo su lengua, acariciándose rápidamente con la otra, no pretendía darle descanso alguno a esa boca.
-Midorima san… ¡Ah l-l-lo siento! ¡No sabia que estaban ocupados!... Lo siento en serio, d-debí tocar la puerta. – El joven había cerrado la puerta de golpe y Midorima había arrojado al suelo a Takao, en el instante que se vieron descubiertos.
-¡Estupido Shin-chan! Eso me dolió mucho…- se tallaba su trasero adolorido, aun tirado en el piso.
-Es tu culpa, te dije que nos podrían ver. – se levanto rápidamente del asiento, intentando recuperar el aliento, caminando hacía la puerta, porque seguramente el joven venia a decirles que ya iba a comenzar la siguiente vuelta.
Para el inicio de semana, ya circulaban por todos los puesto de revista, la nueva portada quincenal de Date With. En donde el jugador estrella de Kaijo, lucia un sombrero negro, con una camisa blanca bajo una chamarra de color azul marino y unos pantalones y zapatos al mismo tono del sombrero. Y el jugador de Shutoku lucia una camisa azul cielo, con un chaleco blanco a juego con unos pantalones negros y zapatos del mismo color. En su mano derecha sostenía unos lentes de sol.
Pero la expresión que había conseguido el fotógrafo de ambos jugadores, era más que perfecta. Para el moreno, Midorima se veía realmente sexy, por lo que no dudo en comprar la revista y guardarla en secreto para su colección.
ht .
….
Fue a partir de ese día, que ahora Shintaro, se había ganado más admiradoras. Y Takao se había ganado un poco más de celos.
-Takao.
-¿Qué? – terminaba de guardar sus ultimas cosas en la mochila después del entrenamiento.
-¿Aun estas celoso?
-Como no voy a estarlo. –A diferencia de Shin, Kazunari no tenía pelos en la lengua. –Ahora todo mundo sabe que MI novio es más precioso sin lentes. Sinceramente era un secreto que solo quería tener para mi… -inflo su mofletes, cruzándose de brazos, sentando en la banca frente a los casilleros, esperando a que el mayor terminara de guardar todo en su mochila.
Midorima ladeo una sonrisa. –No te preocupes, de todos modos tendrás más secretos.
-¿A que te refie… -
Ahí estaba, un beso tan dulce, tan juguetón. Su chico rara vez tomaba la iniciativa en algo, y cuando lo hacía, claramente podía llevarlo al cielo y hacerlo tocar las nubes. Lo recostó sobre la blanca, quitándole la camisa rompiendo por un instante el beso, para volver a aprisionar sus labios con los suyos, colando su lengua unos instantes, acariciando cada rincón de su cavidad bucal, pasando sus manos alrededor del torso desnudo del moreno, que subía y bajaba avivadamente a causa del jadeo.
Separo su boca, antes de dejarlo completamente sin aire y con ganas de más. Tan solo rozando sus labios a los del azabache. –Esto, también puede ser un secreto. Entre tu y yo, y las cuatro paredes de esta habitación…
Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Y…
¿Cómo están preciosuras?
Uff… por poco y no llego, madre mía, tuve unos días algo agitados,
pero ps bueno, aquí ando, que tal les pareció el capitulo eh?
A mi me ha encantado escribirlo xD
mis musas esta vez han querido cooperar conmigo sin darme tanta lata jajajaja
En fin, no tengo mucho que decir, salvo… que loquillo es ese Aomine, parece que esta de moda arrojarles balones a la gente :D
Es que todos mis personajes están locos xD
Ps ya saben, hermosuras, nos vemos en 3 días,
no sin antes agradecerles por el apoyo brindado, de verdad las quiero TwT
Me despido! Mandandoles abrazos y mordidas!
Ya lo saben! ;D
Mely Wolf.
pd: el link que les deje, es el rostro con el cual Midorimacchi salió en la portada ;D
ahora entenderán el porque Kazu tiene que cuidar a su noviesito jajaja
pd2: Fujimy, Mely y Monica, extrañe mucho sus comentarios en el capitulo pasado! T_T
espero esten muy bien preciosas! :D saludos!
