El delicioso aroma a comida comenzó a invadir mis sentidos y comenzó a despertarme lentamente. Podía escuchar el tarareo de una canción a lo lejos, y el sonido de utensilios de cocina siendo golpeados. Me acomodé mejor en mi sofá-cama y estiré el brazo buscando a mi compañera, mi amiga, mi novia. Reí al no encontrarla. Aspiré profundamente el aroma que llegaba desde la cocina y despacio me puse de pie. Busqué la camiseta que usaba para dormir y que esa mañana estaba a los pies del sofá-cama y me la puse sobre mi cuerpo desnudo. Despacio me levanté y con cuidado caminé hasta la cocina.
Ahí estaba ella, mi persona favorita, mi hermosa novia. Era ella la que tarareaba la hermosa canción que llenaba mis oídos. Se movía levemente por la cocina mientras terminaba de servir nuestro desayuno. Llevaba puesta mi camisa de botones que le había dado desde el sábado cuando había llegado a quedarse el fin de semana conmigo. Sonreí y la abracé por la espalda.
–Ere-chan… me asustaste.
– ¿De verdad? –le dije en el oído con un susurro–. No reaccionaste como si te hubiera asustado.
–Pero es la verdad. Me asustaste… –dejó la sartén en la cocina y se giró en mis brazos, tomando mi rostro y besando mis labios.
–Buenos días princesa –dije y la besé nuevamente. Ella sonrió.
– ¿Quieres desayunar? No es que haya hecho un gran desayuno, pero creo que podemos comerlo.
–Has cambiado, ¿sabes?
–No mucho –dijo sonriendo y girándose otra vez en mis brazos. Tomó la sartén otra vez.
–Antes no hacías nada en tu casa. Ahora te levantas y me preparas el desayuno. Si eso no es cambiar…
La abracé contra mí y le besé el cuello. Mi mano comenzó a meterse bajó su camisa acariciando su vientre. Ella soltó un suspiro y colocó la sartén en la cocina.
–Ere-chan… no… –dijo entre pequeños jadeos–. Tenemos que desayunar… la reunión…
–Pero yo quiero comerme a mi Anju…
– ¿No te bastaron estos dos días? –dijo con una risa cortada por un nuevo suspiro cuando apreté su pecho con mis manos.
–Ayer casi no podemos –dije mordiendo su oreja–. Pensé que la enana se iba a quedar a dormir y arruinarnos la noche.
Anju se giró rápidamente y me empujó a la pared, asustándome. Se paró de puntillas para besar mi cuello. Suspiré con placer pero ella se alejó sonriendo y me mostró la lengua.
–Tenemos que apurarnos o llegaremos tarde. Y ya sabes cómo se pone Takatsuki-san si llegamos aunque sea con un minuto de retraso.
Puse cara de enojo pero Anju tenía razón. Le sonreí y la ayudé a llevar los desayunos a mi pequeña mesa para cuatro personas. Nos sentamos al lado de la otra y comenzamos a comer. Debo decir que estaba delicioso. Anju le había pedido ayuda a su madre y a Tsubasa para aprender a cocinar, justo cuando formalizamos nuestra relación… o bueno, cuando se lo dijimos a las personas cercanas a nosotras. Ni en la agencia, ni nuestro manager lo sabía. Anju siempre decía que si hacíamos lo de Sonoda y Minami, el casarse aunque fuera simbólicamente, ella sería la esposa.
Sonreí tontamente y Anju me miró confundida.
– ¿De qué te ríes Ere-chan?
–Nada. Solo que… –le tomé la mano–. ¿Por qué no te vienes a vivir conmigo An? Mi departamento es perfecto para las dos.
–Ere… ya lo hemos hablado antes no. Sería algo sospechoso…
–Al diablo eso. Somos compañeras de trabajo. No debería haber problema. No sé… inventar algo… como que te peleaste con tu mamá o… –se acercó a mí y me besó.
–Lo pensaré, está bien. Pero deberíamos hablarlo con Takatsuki-san también.
–Ok –dije soltando un soplido de derrota. Ella río.
–Ve a bañarte. Yo recojo todo.
–No. Yo voy a recoger y tú ve a bañarte. Eres la que más dura en el baño.
–Eso no es verdad.
Comenzamos a reír con fuerza y nos besamos despacio.
Cuando salimos al exterior del edificio donde estaba mi departamento, Shuei-kun, el guarda del edificio nos sonrió, o mejor dicho me sonrió. Tiempo atrás, cuando yo recién me había mudado a ese edificio, él, que es fan de A-RISE, me pidió una cita. Yo en ese momento no estaba con Anju, ni siquiera pensaba en estarlo… era mi amiga después de todo, pero aún así lo rechacé ya que no quería nada más que mejorar en mi nueva carrera como Idol profesional. Anju arrugó el ceño. Ella ya tenía la costumbre de venir a mi departamento por lo menos una vez cada semana, pero esta era la primera vez que se quedaba un fin de semana. Le molestaba que ese chico fuera atento conmigo.
–Buenos días señorita Todo, señorita Yuuki.
–Buenos días Shuei-kun –dije. Anju solo le medio sonrió.
– ¿Va a salir? ¿Se va a llevar su auto?
–Así es Shuei-kun. Muchas gracias por tu atención.
–Por usted señorita Todo, toda mi atención le pertenece.
Anju soltó un soplido y cruzó los brazos. Su mochila resbaló por su hombro. Sonreí, y apenas el joven guarda se alejó de nosotras, la miré. Ella evitaba mi mirada. Se veía linda en su vestido verde, ajustado en su cintura con un fajón negro. Suspiré y le golpeé levemente la cabeza.
–Tonta –dije nada más y le di la espalda. Ella sonrió, pero no dijo nada más.
Unos segundos después ya íbamos de camino a la oficina. Nuestra agencia quedaba algo lejos de donde yo vivía, de hecho, quedaba lejos de la casa de todas. Anju le envió un mensaje a la enana para ver si pasábamos por ella.
– ¿Y bien?
–Dice que no. Que ya va de camino en el tren.
–Tsubasa si es complicada. Prefiere disfrazarse con esa estúpida peluca rubia y esas enormes gafas de mosca a esperarnos unos minutos a que pasemos por ella.
–Bueno… de quien crees que es la culpa de que no quiera.
– ¿Ahora soy yo la culpable? –dije mirándola de reojo. Anju asintió y se guardó el móvil–. ¿Por qué?
–Ere-chan… ayer fuiste algo severa con ella –abrí la boca– y sí, antes de que me digas que se lo merecía… debes comprenderla Ere-chan… Tsubasa es una niña en muchas cosas.
– ¿Una niña?
–Sí. A pesar de que se comporta madura en cuanto a cosas del grupo desde la preparatoria, cuando son cosas personales… no sabe ni que hacer. O acaso no recuerdas lo que pasó el año pasado, cuando Hono-chan le confesó que le gustaba Koto-chan.
–Claro que lo recuerdo… si no es porque le enviamos a Honoka… Tsubasa se hubiera hundido en una gran depresión…
Suspiré. Anju tenía razón. Tsubasa era una gran amiga, pero en cosas como el amor, era una completa tonta y novata. No es que Anju y yo fuéramos muy experimentadas, pero éramos más maduras para ese tema.
–Tsu… –continuó Anju en un suspiro– necesita de estos errores para crecer con Hono-chan, pero debemos estar ahí para ayudarle. Mira que un mes sin hablarse por algo tan tonto.
–Bueno… –dije en un susurro– Si alguien llegara a besarte… no sé cómo reaccionaría yo. Tal vez lo golpearía.
Anju estalló en carcajadas y me contagió a mí. Seguimos hablando de otras cosas mientras llegábamos al edificio de nuestra agencia. Cuando lo hicimos, estacioné el auto en el parqueo debajo del mismo y caminamos al ascensor. Anju presionó el botón del noveno piso y comenzamos a subir. El ascensor se detuvo en el lobby del edificio, en donde subió una chica de corto cabello castaño, con dos lazos a ambos lados de su cabeza. Tenía unos brillantes ojos verdes, pero una expresión algo asustada. Traía una carpeta en sus manos. Al vernos hizo una reverencia y se giró, buscando los números del panel. Iba a presionar el botón del noveno piso pero al verlo iluminado se sorprendió y me miró de reojo. Pude notar que llevaba en su pecho una identificación de visitante.
– ¿Eh… ustedes van para el noveno piso?
–Sí –dijo Anju sonriéndole a la chica–. ¿Tú también?
–Eh… sí. Tengo una reunión ahí, con el manager de A-RISE.
Anju me miró y yo enarqué una ceja. No conocía a la chica, o por lo menos me parecía no conocerla, aunque tenía una leve sensación de que la había visto antes. Ella se mordió el labio. Me soné la garganta.
– ¿Y tú eres? –dije sonando más seria de lo que quería. Ella hizo una reverencia nuevamente.
–Lo siento. Soy Amami Haruka, de 765 Producciones.
Amami, Amami, Amami… El apellido comenzaba a sonarme de algo, pero no podía recordar a qué. Le resté importancia por el momento.
–Yuuki Anju y Todo Erena de A-RISE.
Miré a Anju que sonreía ampliamente luego de presentarnos. La chica abrió sus verdes ojos ampliamente.
– ¿Ustedes son A-RISE? Perdonen, pero yo no las conocía. Un gusto conocerlas. Son… son muy hermosas en persona. Kousaka-chan tenía razón.
Miré a Anju que se encogió de hombros. El ascensor se detuvo y las puertas se abrieron mostrando el largo pasillo que daba a las salas de reuniones. La chica salió primera, seguida de Anju. Yo salí y la miré fijamente.
–Puedo… preguntar, ¿a qué se debe tu reunión con nuestro manager?
–Ere-chan…
–Perdona An, pero quiero saberlo. Nos involucra.
–No hay problema –dijo la chica Amami con una sonrisa muy bonita–. Vengo a reunirme para ver si hay una posibilidad de que ustedes, A-RISE, se puedan presentar en mi programa de televisión.
– ¿Programa de televisión? –preguntó Anju sorprendida.
–Eh… sí. Es un programa los sábados por la mañana. Namasuka? Revolution! ¿Lo han visto?
Ambas negamos. Apenas si teníamos tiempo entre ensayos, presentaciones y actividades, para nosotras, y no lo desperdiciábamos mirando televisión, y menos un sábado por la mañana. La chica puso una cara algo triste, pero Anju comenzó a hablar.
–La verdad… casi no nos queda tiempo. Tenemos muchas cosas que hacer, y apenas si estamos en nuestras casas.
–Sí, lo entiendo. No te preocupes. Yo… bueno yo también tengo una agenda algo apretada.
– ¿Eres Idol? –pregunté enarcando una ceja. Ella asintió.
–Sí. También trabajo como actriz y presentadora.
–Vaya…
Eso le devolvió la sonrisa. Caminamos las tres hasta la puerta de la sala de reuniones. Estaba cerrada, por lo que decidimos sentarnos en las sillas frente a ella. Amami sacó unos dulces de la bolsa de su chaqueta, unos dulces ligeramente conocidos. Extendió su mano con ellos.
– ¿Quieren un dulce?
–Oh… –dijo Anju sin poder ocultar su emoción– Dulces de la tienda de Hono-chan –La chica se sorprendió al escucharlo.
– ¿Conocen a Honoka? ¿A Kousaka Honoka?
–Claro que la conocemos –dije tomando uno de los dulces–. Es nuestra amiga. ¿Tú de donde la conoces?
–Es mi amiga también. Nos conocimos hace mes y medio en un campamento de actuación.
Miré a Anju que tenía la boca levemente abierta, con el caramelo dentro y no movía ni un músculo, incluso su dedo, que estaba jugando con un mechón de su cabello estaba detenido. Fue entonces cuando lo recordé. Amami era la persona a la que Tsubasa se refirió el día anterior. Así que esa era la tal Amami-chan, la que Tsubasa pesaba que le estaba quitando la novia. Regresé mi mirada a ella, que se comía en ese momento uno de los caramelos y hacía una cara chistosa.
– ¿En un campamento de actuación? –dijo Anju, recuperándose de la sorpresa.
– ¡Sí! Nos tocó trabajar en el mismo grupo. Incluso hicimos una presentación de Romeo y Julieta. A los profesores les gustó mucho.
"Pero a nuestra amiga no" pensé por dentro. Anju me miró y se mordió el labio. Escuchamos las puertas del ascensor, así que las tres miramos hacia él. Dos hombres y una pequeña chica de cabello rubio y enormes gafas salían de él. Uno de los hombres era nuestro manager, y la chica obviamente era Tsubasa, pero el otro hombre, vestido de traje azul con gafas y cabello oscuro, no lo conocía. Amami-san se puso de pie y sonrió.
–Productor-san llega tarde.
–Lo siento Haruka, pero la reunión de Hibiki se atrasó levemente. Aunque Takatsuki-san dice que no hay problema, que aún no ha comenzado la reunión.
Las tres personas se colocaron frente a nosotras, y como en los animes y en los mangas, Tsubasa comenzó a irradiar un aura oscura y maligna, con sus puños fuertemente apretados. Takatsuki-san abrió la puerta y le indicó a la chica a su productor que entraran. Cuando quedamos solos nos miró.
–Buenos días Takatsuki-san –dijo Anju con una sonrisa.
–Buenos días. ¿Podemos comenzar la reunión? –ella asintió. Takatsuki-san se acercó a Tsubasa.
–Kira, quítate esa ridícula peluca y esas gafas y entren, por favor.
Se alejó y entró a la sala. Tsubasa nos miró de una forma fría y molesta y entró a la sala de reuniones. Miré a Anju y entramos en silencio. Nos sentamos como siempre, una a cada lado de Tsubasa que seguía con su disfraz y miraba fríamente por detrás de sus gafas a la chica al otro lado de la mesa. Nuestro manager la miró pero negó despacio.
–Bueno… ya que estamos presentes, voy a presentarlos. Chicas, ellos vienen de la empresa 765 Producciones, y son los que realizan el programa de los sábados Namasuka? Revolution! El productor y ella es una de las presentadoras principales.
–Eh… –la chica se levantó torpemente–. Soy Amami Haruka. Un gusto.
–Ellas son las chicas de A-RISE, Yuuki-san, Todo-san y Kira-san.
– ¿Kira? –susurró Amami-san mirando a la enana. Takatsuki-san nos miró.
– ¿Se conocen? –preguntó mirando a Tsubasa. Ella se enderezó en la silla y negó con fuerza.
–No nos conocemos de nada –dijo en un tono tan seco que nadie se lo creyó. Anju se acercó a ella.
–Tsu…
–Bueno. Retomando la reunión. La visita de ellos es para definir cuándo se podría contar con la participación de A-RISE en el programa.
Tsubasa iba a contestar de fijo que nunca por lo que le lancé una patada justo en el momento que abrió la boca. Pareció entender porque me miró con molestia pero se quedó en silencio.
–Verán –comenzó a decir el joven– Nuestro programa está comenzando una nueva sección, dirigida por Haruka-chan –le sonrió– donde ella va a entrevistar a los invitados y estos hacen una pequeña presentación. Para el sábado anterior ya tuvimos la visita de un grupo vocal y nos gustaría contar con A-RISE para el siguiente.
–Hay muchos fans de A-RISE –dijo Amami-san con una sonrisa–. Ustedes pasaron de ser School Idol a profesionales en solo un año. Yo no lo hubiera logrado. Han sido una gran motivación.
–Gracias –dijo Anju sonriéndole. Noté que Tsubasa lanzaba un suspiro apagado.
–Revisando su agenda –dijo nuestro manager leyendo las hojas sobre el escritorio– ustedes tienen una entrevista este sábado en el programa de radio de Nicorinpana. Podríamos cancelar esa entrevista y pasarla para…
–No me parece lo correcto –dije algo más alto de lo que quería. Todos me miraron–. Digo… Nicorinpana es un programa muy popular de radio y ya habíamos confirmado nuestra participación. En la página web del programa ya está colocado y cancelarlo me parece que sería muy poco profesional. Además de que ellas…
–Sí, Ok, ya entendí Erena. Bien… entonces… ¿les parece bien el próximo sábado? –le preguntó nuestro manager al joven y a Amami-san.
–Bueno… –revisó su agenda–. Para el próximo sábado no tenemos nada tampoco, pero tendremos que buscar a alguien para este sábado, Haruka.
–Yo no veo problema Productor-san… podríamos invitar el sábado a Iori-chan, Azusa-chan y Ami-chan, y dejar a A-RISE para el siguiente.
–Creo que es buena idea –dijo nuestro manager–. Ryuuguu Komachi y A-RISE en el programa, le dará mucha popularidad.
Amami-san sonrió y unió sus manos con felicidad. Eso me hizo sonreír pero recibí una fría mirada de Tsubasa. Anju levantó la mano para hacer una pregunta.
– ¿Y cuantas canciones cantaríamos?
–Bueno –dijo el joven sonriéndole a Anju– por la popularidad de A-RISE, podrían ser de tres a cinco canciones.
–Entonces está definido –dijo nuestro manager–. Espero sea de su agrado.
–Claro que sí señor. Muchas gracias por tomarse un poco de su tiempo para nosotros. Solo una cosa más… ¿Usted tiene alguna forma de contactar con Sunrise?
– ¿Sunrise? –Anju y yo miramos a Tsubasa que había fijado la mirada en el joven. Nuestro manager sonrió–. ¿Y eso por qué?
–Bueno… Haruka conoció a una integrante de unos de sus grupos, y quiere que contemos con la participación de AriYu y de µ's en el programa, pero siempre que llamamos a su manager… no nos devuelve la llamada. Desde ayer lo estamos intentando.
–A mí me gustaría que Honoka-chan y sus amigas participaran del programa. Y AriYu también. ¿Sabían que Yukiho-san, una de las integrantes de AriYu es hermana de Honoka-chan de µ's?
Los ojos de esa chica Amami brillaron al decirlo. Anju asintió sonriendo, ganándose la misma mirada fría que yo había recibido segundos atrás por parte de Tsubasa. Nuestro manager miró a Amami-san.
– ¿Conoces a Honoka-san?
–Eh… sí. La conocí en el campamento de actuación. Se ha convertido en una muy querida amiga. Hicimos una obra juntas y todo.
–En el campamento –repitió nuestro manager en voz baja y miró a Tsubasa. Antes de que preguntara algo, yo intervine.
–Bueno… las chicas de µ's son nuestras amigas, al igual que AriYu. Incluso tenemos una buena relación con su manager. Nosotras… no sé, podríamos hablar con ellas.
– ¡¿De verdad?! Ay gracias, gracias, gracias…
Me hizo reír la reacción de esa chica. Noté que Anju también reía y Tsubasa nos miraba fríamente con los puños apretados. Nuestro manager parece que también lo notó. El joven productor se puso de pie y Amami lo imitó. Ambos hicieron una reverencia.
–Estaré esperando entonces su llamada Takatsuki-san, y gracias una vez más por recibirnos en esta reunión.
–Fue un placer conocerlas –dijo Amami sonriendo.
Takatsuki-san se puso de pie y los acompañó hasta la salida. Tsubasa entonces se quitó las gafas y la peluca y nos encaró con mucha molestia levantándose de su silla.
– ¿Qué les pasa a ustedes, Eh?
–Tsu… espera…
–No entendieron quién es esa bruja. Es la que me está quitando a Honki, y ustedes la tratan como un si fuera un ángel.
–Tsubasa cálmate primero –le dije con molestia parándome yo también. Tsubasa apenas me llegaba al pecho.
– ¿Qué me calme? Erena esa tipa es la que se está trayendo abajo mi relación. No me pidas…
–Ella no es la que se está trayendo abajo nada enana, son tus estúpidos celos enfermizos. Pensé que había quedado claro ayer.
–Tsu, respira por favor. Estás muy alterada.
–An… es que… verla aquí… a esa mujer… hablando de mi Honoka.
Tsubasa comenzó a llorar. Anju rápidamente la abrazó y la acurrucó en su pecho. Yo lancé un suspiro molesto y le acaricié la cabeza. Escuchamos pasos acercándose, así que las tres nos acomodamos nuevamente en nuestros asientos, Tsubasa secándose los ojos. Takatsuki-san entró y tiró la puerta con fuerza.
–Kira, ¿qué demonios está pasando? –Directo y conciso, se dirigió a Tsubasa que trataba de no mirarlo. Golpeó la mesa para llamar nuestra atención. Anju y yo nos miramos pero no nos atrevimos a intervenir, no en ese momento–. Estoy esperando una respuesta señorita.
–No pasa nada –dijo Tsubasa entre dientes. Nuestro manager rio de forma molesta.
–No pasa nada, ¿crees que soy idiota? Quiero saber de qué conoces a la señorita Amami y que pasó para que te comportes de esa manera.
–Takatsuki-san…
–No te metas Yuuki. No vas a defenderla como siempre haces. Ahora, quiero escuchar que tienes que decir Kira.
–Ya le dije que no tengo que decirle nada. Lo que… lo que suceda con esa chica es asunto mío, personal.
–Tsu… –dijo Anju mordiendo su labio. Yo solo levanté la mano y le di un golpe a Tsubasa en la cabeza.
Todos me miraron. Crucé los brazos y puse mi gesto más serio, más molesto, mientras tomaba aire para hablar.
–Si sucede algo Takatsuki-san, y se lo diré aunque está idiota me deje de hablar.
–Erena no te atrevas.
–Tsubasa, por un demonio. Ya estoy cansada de tu actitud. Acepta de una vez que es tu culpa lo que pasó y no nos traigas problemas donde no los hay. Madura un poco, que ya tienes veintitrés años, por todos los dioses.
Fue por un segundo, pero pude ver que me había pasado. Mi mejilla ardía por completo y sentí las lágrimas acumularse en la comisura de mis ojos. Tsubasa temblaba, su mano a escasos centímetros de mi rostro, abierta y roja, del golpe que me había dado. Anju solo atinó a cubrirse la boca con sus manos.
–Kira… Todo…
Tsubasa salió corriendo de la sala, a pesar de que Anju y Takatsuki-san la llamaron para detenerla. Yo me acaricié la mejilla que dolía mucho. Un silencio algo incómodo se formó en la sala. Anju se levantó y se acercó a mí.
–Ere-chan…
–Creo que… creo que me pasé…
– ¿Qué fue eso Todo? Las he visto pelear en el pasado, pero llegar a esto, es la primera vez que lo veo.
–Señor Takatsuki –dijo Anju y suspiró con tristeza–. Tsubasa tiene un pequeño problema personal, y lo quiere mantener así. No es que no confíe en usted, pero… es complicado de explicarlo.
– ¿Involucra a Kousaka Honoka? –Anju y yo nos miramos con sorpresa. Él suspiró–. ¿Creen que no lo sé? De verdad debo tener cara de bobo para que lo piensen.
– ¿Sabe lo de Tsu y Hono-chan?
–Desde hace un tiempo, sí. Creo que desde la navidad del año pasado. A pesar de que ustedes trataron de ocultármelo, debo decir que deben trabajar en sus mentiras. Además… cuando esa chica Amami mencionó a Kousaka… no sé cómo decirlo, sentí un cambio en Tsubasa.
Me mordí el labio. Debía pensar que nuestro manager ya lo sabía. Ahora… por eso, había herido a mi mejor amiga. Suspiré y me dejé caer en la silla. Anju se sentó en el brazo de la silla y me abrazó.
–No preguntaré nada más acerca de esto. Pero espero que soluciones el problema que se acaba de crear Todo. Tienen ensayo en la tarde, presentación el jueves y entrevista el sábado. No pueden estar distanciadas.
–Lo… lo intentaré. Pero…
– ¿Pero?
–Lo solucionaremos señor. No se preocupe –intervino Anju. El asintió y recogió los documentos en la mesa. Se acercó a la puerta.
–Como Tsubasa no está, se levanta la reunión. Y por favor… cuando lo solucionen, me llaman. Voy a tener unas serias palabras con esa niña. Las relaciones personales se quedan fuera del trabajo.
Se marchó y nos dejó solas. Me acaricié una vez más la mejilla y me mordí el labio. Anju suspiró y tomó mi mano, separándola de mi rostro. No quería mirarla a la cara, pero ella con su otra mano me tomó el mentón y me obligó a verla.
–Ere-chan…
–Lo siento. Pero ya estaba molesta An. Tsubasa… debe reaccionar. Pero creo que lo hice de la forma incorrecta.
–No lo sabías amor. No sabías que Takatsuki-san ya sabía lo de Tsu y Hono-chan. Si lo hubiéramos sabido, Tsu tal vez le hubiera dicho lo que pasaba.
Asentí y dejé salir unas lágrimas. Anju las secó con sus dedos y me besó la frente. Suspiré y la miré a los ojos.
– ¿Y ahora?
–Intentemos llamarla. Si no nos responde, vamos a buscarla. No pudo ir muy lejos. Además… puede que salga algo bueno de esto.
– ¿Qué?
–Que vaya a buscar a Hono-chan para que la consuele. Digo… si fuera yo, lo haría.
–Espero que sí. Que valga de algo… An… Ahora vas conmigo a Gamers. Tendré que sacar algún regalo de los que le gustan a la enana.
Anju comenzó a reír y asintió con fuerza.
Bueno, un poco más de la relación de estas tres chicas. Creo que Erena fue algo dura con la pequeña. ¿Qué pasará ahora? ¿Irá Tsubasa a buscar a Honoka? ¿Se perdonaran? ¿Amami solo ve a Honoka como amiga?
Espero que les guste el capitulo de hoy y dejen comentarios. Saludos.
