Fiesta de Bienvenida I Parte

Tanya POV

No podía creer que mi plan b había fallado, ahora hice que esa parejita de idiotas se juntaran más… que asco. Vamos Tanya piensa… piensa…. Oh ya lo tengo. Me reí de solo pensarlo, según tengo entendido la zorrita de Alice hará una fiesta de Bienvenida para los Cullen… perfecto, allí haré algo que les hará saber quién soy yo.

Nadie, pero nadie se mete conmigo….

Bella POV

Me desperté con una gran sonrisa, aquél sueño donde conocí a mis padres fue realmente sorprendente, pero supongo que toda felicidad acaba en un solo segundo, porque me encontré a Alice viendo mi closet de forma urgente.

– ¿Alice, que haces aquí? – la miré extrañada.

– Buenos días Bella, hoy no iremos a clase, Rose ya viene para acá, vamos a ir de compras a Port Ángeles – dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo.

– ¿De compras?, oh no yo no voy a eso…– y aunque suene extraño, quería ir a clases hoy.

– Sí, pero ándale vamos que se nos hace tarde – iba a comenzar a discutir, pero al ver su rostro malévolo me callé – no me hagas hacer esto por las malas.

-Pero Alice, ya tengo ropa nueva…. No hace falta que….- di un sobresalto al escuchar su gritito de horror.

-¿Llamas a esto ropa?- dijo sacándola con fuerzas, a veces me preguntaba de donde la sacaba- esto es ropa de prostituta…. No, no, no y no, me rehúso a que uses esa ropa así, apresúrate no tenemos todo el día.

Me levante rápidamente, me duché con agua fría para intentar lidiar con mi pesadilla… claro… sin éxito; y me coloqué rápidamente el conjunto que Alice escogió para mí. Rose ya había llegado mientras me duchaba, asique nos apresuramos para subir a ostentoso auto.

El transcurso del viaje, Alice y Rose, solo charlaban emocionadas sobre ir y comprar ropa, y cosas que solo participaba vagamente, estar a la moda nunca fue mi fuerte, y la verdad nunca me preocupaba de eso… pero… a ellas… es como si su vida dependiera de ello.

-Por qué hablan tanto de vestidos y de fiesta…- pregunté un poco confundida.

-Oh lo siento Bella… bueno hablé con tus padres sobre darles una fiesta de Bienvenida en su casa, y aceptaron gustosos, espero que no te moleste, además me ha parecido una grandiosisima idea de que ustedes, la Familia Cullen, sean los anfitriones de la fiesta, ya hablé con Esme y está muy entusiasmada- sonrió alegre mientras entrabamos a nuestro primer almacén.

-¿Fiesta?, oh… no quiero saber de más fiestas- la miré con horror.

-Vamos anímate Bells, se que lo disfrutaras- dijo Rose sonriéndome con gran entusiasmo.

Entre Alice y Rosalie, habían escogido mi "vestido" para la fiesta, la cual comprendía un "sencillo, pero a la vez muy sexy, vestido de color azul, con un escote no tan pronunciado, se amarraba al cuello, y el corte del traje iba en tabletas; gemí que era un poco corto de lo que hubiera preferido, me opuse rotundamente, pero las miradas asesinas de ambas me hizo callar inmediatamente y aceptar con cierto recelo lo que ellas me dieron; Alice había escogido para sí, un traje sencillo pero muy elegante en color verde manzana que tanto la caracterizaba a ella y Rose, rojo pasión muy sexy.

-Sabes Bella, el atuendo que elegimos para ti, será sensacional, dejaras a todos babeando por ti, eres hermosa por naturaleza- dijo Alice guiñándome un ojo.

-Oh sí definitivamente soy hermosa- dijo con evidente sarcasmo.

-Esto será la mejor fiesta que en años anteriores- dijo Alice mientras pagaba los vestidos.

-Sabes Bella, siempre me pregunté, ustedes vienen de Phoenix ¿cierto?- afirmé ante la pregunta de Rose- bueno en ese lugar hay mucho sol, playas, calor, y pues… ustedes son todos pálidos- rió con nerviosismo.

-Lo sé, yo me sentía un bicho raro entre todas las personas bronceadas del lugar, bueno, herede sangre albina, supongo- reí.

-Bah, es perfecto así –dijo Alice abrazándome junto con Rose- ¿pero también que pienso?, que esa fiesta será más que una fiesta, será una noche muy especial, asique tengo una gran idea.

-Dios Alice, eso sí es una gran idea- dijo Rose emocionada.

-¿De qué hablan, de qué me perdí?- la verdad es no terminaba de entender que era lo que hablaban.

-Victoria Secret…

Aún seguía sin comprender, del por qué acepté ir con ellas a un lugar donde solo venden lencería, de todo tipo, y prácticamente me obligaron a comprar 5 pares de conjuntos, muy provocativos para mi gusto, nadie los vería, pero según ellas, "Complacerte por una vez en tu vida no será tan malo, pronto nos agradecerás", dijeron, Si como no…- pensé.

-¿Ya podemos ir a casa?- musité.

-No querida, aun tenemos que comprar algunos detalles para los chicos y la decoración- y para mi mala suerte, aún quedaba el asunto de la decoración… vaya día.

-¿Por qué no se adelantan?, yo me encargare de la ropa de los chicos, Alice ve con Bella a comprar las decoraciones, nos vemos en los restaurantes, ¿Les parece?- dijo Rose.

-Excelente idea, así será más rápido, vente Bells- y me arrastró con ella, literalmente.

-Bella, ¿Qué hay entre tú y Edward?- sonrió mientras me guiñaba el ojo.

-Ah… de que hablas…-dije intentando evadir a su pregunta.

-Vamos, puedes contármelo, últimamente he visto miraditas que… por Dios, no disimulan- empezó a reírse- pero… puedes confiar en nosotras….

-Está bien, está bien, pues somos novios… o eso creo- me sonrojé- se que dirás que somos hermanos pero… no lo somos- solté al fin.

-Oh amiga, tu secreto estará a salvo- dijo sinceramente- ustedes dos son tal para cual, se ven tan lindos, hare que esa fiesta sea especial para los dos, ya lo verás.

Tomó de mi mano y literalmente volamos por todos los almacenes para comprar la decoración, de verdad sentía que con Alice todo cambiaba, era muy distinta a las intenciones de Tanya; Alice es sincera, y me arrepiento no haberla conocido mejor desde el principio.

A eso de las 6 de la tarde regresamos exhaustas a casa, los chicos tuvieron que venir a ayudarnos eran demasiadas bolsas y no podíamos con todas ellas.

TanyaPOV

-Aún quiero saber que hacemos aquí trepadas en un árbol, espiando a los Cullen, y a sus estúpidos amigos- dijo Lauren quejándose por enésima vez.

-Quieres callarte de una vez, quiero saber que traman esos inútiles.

Enfoqué más mis binoculares y vi como la zorra de Alice sacaba disfraces que usarían seguramente en su fiestita, vi uno que le arrojaban a la hija adoptiva de los Cullen, sonreí, tenía un nuevo plan, que harán que todos sepan de lo que soy capaz.

-Bien tengo un nuevo plan- dije mientras bajaba con cuidado del árbol.

-Y que es esta vez, Tanya- sonrió malévolamente, pero sucedió un estúpido y embarazoso improvisto, -¿La chica es estúpida?, que horror es tan fácil bajar de un árbol, hasta tuve que arriesgar mi barniz de uñas nuevo, que patético- pensé, mientras me reía a carcajadas.- Ayúdame…

-¿Estás de broma?, levántate tu sola- dije mientras emprendía mi camino hacia mi auto-Vamos a Port Angeles, te cuento en el camino….

Bella POV

Comenzamos todos a planear todo para la fiesta, mi madre Esme, se encargaría de la comida y papá la ayudaría, Edward y Emmet se encargarían de la artillería pesada, Alice sería la que nos "daba las órdenes", mientras que Jasper, Rosalie y yo nos encargábamos de toda la decoración.

La fiesta estaba anticipada para el fin de semana, ósea dentro de 5 días, tiempo de sobra, según Alice, para decorar todo.

-Yo me encargaré de los invitados y las invitaciones, Emmet como ya eres mayor de edad, por favor encárgate de las bebidas para adultos- rió- por favor no exageres con lo que pidas.

-A la orden, duende- hizo un saludo de militar mientras sonreía.

Conversamos luego de haber terminado de planear todo, y luego todos se fueron a casa, dejándome sola con Edward.

-Ya no sabía cuando se irían- dijo acercándose a mí.

-¿A sí?- dije con inocencia.

-Me encanta tu intento de ser inocente- me tomó por la cintura y me besó, y mi rápida reacción fue pasar mis manos por su cabello cobrizo, sus labios rozaban mis labios pidiendo permiso para entrar e intensificar el beso, yo acepté muy gustosa… nuestras lenguas comenzaron un danza sin fin; el beso estaba subiendo de tono, tanto que me dieron ganas de explorar su pecho, metiendo mis manos por su camisa… unos minutos después nos separamos por falta de aire…gemí al separarme.

-Bella… eres mi perdición…- dijo abrazándome.

-Te amo Edward.

-Yo también Bella- me dio un pequeño beso en los labios, y nos fuimos a dormir en nuestras respectivas habitaciones.

Pasaban las horas, minutos, segundos, pero no podía dormir, me sentía incapaz de hacer, pues cada vez que cerraba los ojos, imágenes extrañas aparecían en mi mente, es como si algo malo va a ocurrir… no lo sé no lo entendía con certeza.

Me levante y caminé hacia el cuarto de Edward, no preocupé en tocar la puerta, solo entre y lo llamé en voz baja.

-Edward… ¿estás despierto?- susurré.

-Sí, que sucede….- dijo medio adormilado.

-No…. No puedo dormir… podría dormir contigo….- pregunté un poco avergonzada.

-Ven- rió ante mi pregunta, quitó las sabanas e hizo un espacio para mí- duerme mi pequeña Bella.

Tomé su mano y finalmente quedé rendida con Morfeo.

-o-o-o-o-o-o-o-o—o-o-o-o-o-o-o-o-o Dos días después-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Todos los preparativos para la fiesta según Alice, marchaba a la perfección, todos en la escuela estaban enterados que en dos día exactamente sería la fiesta de Bienvenida y prácticamente casi todos estaban invitados, a excepción… de sí, están en lo correcto, a excepción de Tanya Denalí y su tropa de chicas plásticas.

Yo me sentía un poco nerviosa, ya había tenido una experiencia bastante incómoda en la fiesta que fui varias semanas atrás, pero Alice y Rosalie, me convencieron que esta fiesta sería la mejor a la que he asistido y que me divertiré en grande… espero que así sea… -Bella relájate, solo será la fiesta de Bienvenida, y lo pasarás con Edward, será fantástico- dijo mi conciencia. Tal vez debo hacerle caso por esta vez.

Caminaba sin rumbo por el extenso pasillo de la escuela, tenía una libre, por lo que me dirigí a la biblioteca, pero alguien me detuvo en el camino.

-¿Qué hay Bella?- dijo un chico moreno y fornido con una melena recogida con una cola de caballo, Jacob Black.

-Hola, Jake, ¿Qué hay?- dije sonriendo.

-¿Hora libre?- preguntó sin rodeos.

-Sí, me dirigía a la biblioteca, supongo que también estás en las mismas.

-Sí, quieres que te acompañe o…- pero fue interrumpido.

-No te molestes Black, yo lo haré por ti- y ahí estaba mi Dios personal; su rostro no era el mismo rostro sereno y lleno de paz que siempre conocía, esta vez estaba llena de una mueca de ira, y consigo trajo una ola incomodidad, literalmente.

-Hol…- iba a saludar a Edward, pero Jacob me interrumpió.

-No estarás haciendo escenitas de celos por tu hermana en medio del pasillo de la escuela ¿o sí, Cullen?- su rostro también se convirtió en una mueca de enojo.

-Eso no te incumbe Black, aléjate de ella o si no…

-¿O si no, qué?, me estás demostrando que la quieres mucho más que a una hermana, no puedes estar por el mundo impidiéndole a Bella que conozca a otros chicos, eres un imbécil- dijo acercándose mientras cerraba los puños con fuerza.

-Chicos….- intenté detenerlos.

-¿Y qué si lo hago?, te dije que no es tu problema, por qué no te esfumas y te largas con tu manada de perros, imbécil - se acercó de igual manera hacia Jacob.

-Mira peda…

-¡Jacob!, el entrenador nos acaba de llamar, dice que es de vital importancia- llamó uno de sus amigos, fue un alivio para mi saber que esta pelea se terminaría…. Pero no sabría hasta cuando…

-Esto no se terminara aquí - dijo Jacob alejándose mientras le dirigía una mirada cargada de odio.

-No te tengo miedo…- Edward susurró.

Edward se volteó hacia mí, y tomó de mi mano y me condujo hacia el auto.

-Edward ¿Qué te sucede?- pregunté una vez que nos pusimos en marcha- no debemos irnos así de la escuela…

-Descuida, pedí permiso, y no me sucede nada Bella… ¿Debería?- masculló mientras apretaba el volante con fuerza.

-Sí, sí deberías, porque tanto enojo… no veo el motivo.

-Solo… solo no te acerques demasiado a Black… no me gusta cómo te mira…

-¿Estás celoso?- sonreí.

-¿Y eso es gracioso para ti?- preguntó incrédulo.

-No… para nada… es solo que… te ves más atractivo así- dije mientras me sonrojaba.

-Bells sé que me comporté como un idiota… lo siento

-¿Te parece si vamos a la cabaña?

-Esa misma idea tuve yo- sonrió.

Dejamos el auto a un costado de la carretera y emprendimos el pequeño viaje hacia nuestro pequeño espacio personal, que nuestros padres habían construido para nosotros, era bastante acogedora.

Me senté frente a la chimenea y con ayuda de Edward la encendimos.

-Me encanta este lugar- dije.

-Mamá y papá hicieron un buen trabajo…- se acercó a mi lentamente y me besó.

Siempre que nos besábamos el tiempo para nosotros dejada de existir, solo éramos él y yo y nadie más; al poco tiempo el beso comenzó a subir de tono como la última vez que sucedió, pero esta vez no dejé que él se detuviera, quería que siguiera…

Sin darme cuenta, una ola de éxtasis y de adrenalina comenzaba a dar paso por todo mi cuerpo, dentro de mí algo se incendiaba, se sentía muy placentero y necesitaba con urgencia más de lo que estaba obteniendo.

-Edward… llévame a la cama…- sugerí con una voz que no reconocía, al ver sus ojos, se vieron de pronto obscurecidos, llenos de amor y de deseo.

-¿Estás segura?... sabes que si no me…- su voz sonaba ronca… lo detuve con uno de mis dedos.

-Completamente segura… quiero hacer el amor contigo….

Sin hacernos esperar… Edward me cargó hacia la pequeña habitación, donde había una cómoda cama para dos personas. Pero me sentía muy urgida por sentir sus besos y sus caricias recorrer por todo mi cuerpo, asique me adelante…

Lo besé mientras mis manos recorrían su cuello y sus brazos, mientras que él hacía lo mismo conmigo, en este instante odiaba el muro de ropa que nos separaba, por lo que me apresuré a sacarle la camisa con bastante rapidez y pude contemplar su pecho y luego acariciarlo…

-Bella… eres mi perdición…

Sus manos recorrieron mi blusa y la quitó sin ningún desdén… agradecí por un instante a Alice por haberme hecho comprar la ropa de interior tan provocativa, ya que la reacción de Edward fue bastante positiva; sin hacerme esperar más, jugó con mis pezones y los acariciaba con delicadeza mientras intentaba quitarme el corpiño que tanto le molestaba.

La prenda salió volando por los aires sin más prisa, su boca recorrió mi cuello y luego hacia mis pezones, gemí ante aquél rose húmedo de sus labios… nunca me había sentido tan viva como ahora.

-Oh Edward… por favor…- dije.

Me arqueé para que él tuviera más acceso a mis pezones mientras buscaba el cinturón de su pantalón, esto era tortuoso… me urgía demasiado quitarle toda la ropa, eso estorbaba, y tal parece que leyó el pensamiento, terminando el trabajo por mí, de un solo tirón se saco la última prenda que quedaba de él, quedando completamente desnudo.

Lo recorrí con la mirada… Edward era perfecto… era un Dios griego que se hizo hombre… y ahora estaba haciéndome el amor…. Masajeé su miembro, el cual se puso duro y gimió de placer; me besó de nuevo, pero más pasional, lleno de urgencia… me saqué la última prenda que quedaba en mí y lo arroje al aire sin ningún tipo de miedo.

-Hermosa…- dijo Edward mientras se levantaba un poco para recorrer su mirada en mi cuerpo, me sonroje.

Sus besos comenzaron de nuevo, desde el cuello y fue haciendo un camino hasta llegar a mi vientre, gemí su nombre con más fuerza.

-Dios Edward…

El contacto de su lengua jugar con mi clítoris… fue demasiado… gemía sin poderlo evitar, pero quería más, quería tenerlo dentro de mí…

Edward se detuvo y colocó su miembro perfectamente duro en mi entrada, instantáneamente cerré los ojos…

-Lo haré con cuidado, lo prometo…

-Hazme tuya…- fue lo único que dije…

Su boca regresó a mis labios, mientras entraba en mí lentamente, pegué un pequeño grito, no sabía cuánto esto dolería, cerré los ojos con fuerza, y respire dos veces mientras que el dolor se cesaba lentamente.

-¿Estás bien?—preguntó notablemente preocupado.

-No… pares…-gemí, una vez que el dolor ceso por completo.

Edward continuo con las embestidas, que a cada segundo iban aumentando de velocidad; me perdí en la inconsciencia, solo gemía su nombre y el, él mío…

Nuestros cuerpos estaban llenos de placer… hasta llevar a un fabuloso orgasmo, que hizo que llegáramos al cielo; caímos exhaustos uno al lado del otro, sonriendo como tontos.

-Te amo Bella…- me beso la frente con delicadeza.

-Y yo a ti Edward… no sabes cuánto- cerré los ojos y ambos caímos ante los brazos de Morfeo.


Bueno aquí está el capítulo jejeje, no creí lograrlo…. Bueno déjenme decirles que es primera vez que escribo escenas tan rated M…. xD, espero que me haya quedado bien…. Y pues… Lo prometido es dedua…. Sorry si los decepcioné antes, pero les prometo que terminare con esta historia para complacerlos!

Los quiere

StephanieCullen116