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heridas y comversaciones
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El chico se resignó. Parecía ser que era el único que no entendía ni se enteraba de nada de lo que pasaba a su alrededor.

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El silencio reinaba en el Dojo y la tensión podía cortarse en el ambiente. Una pequeña brisa izo que el cabello de Hinata se removiera y acariciara la piel de sus mejillas.
Hiashi dejó la toalla en una pequeña barandilla y miró fijamente a su hija al tiempo que se sentaba en un escalón de madera.

-Te escucho… puede que esto sea interesante. – El hombre esbozó una sonrisa macabra en su arrugado rostro.
-Pelea contra mí. Si ganas, me caso sin oponer resistencia.- La chica se recogió el pelo detrás de la oreja.- Si gano, me convertiré en cabeza de clan.

Hiashi meditó un momento las palabras de Hinata. Admiró su valor a la hora de haber sido tan directa con el, y el haber ofrecido una solución que, prácticamente, agradaba a ambos.

-De acuerdo.- El hombre se levantó y avanzó hacia su hija, colocándose en pose de lucha mientras su Byakugan se activaba.- Acepto.
-De acuerdo.

Hinata imitó la posición. Había determinación en sus ojos. Savia que las posibilidades de ganar a su padre eran pocas, casi nulas… Lo hacia por ella, por la vida que no estaba dispuesta a acertar… por su hermana, para que ella no tuviera esa vida… Por el clan…
Hiashi se lanzó sobre ella, intentando cerrarle sus puntos de chacra de un golpe.
Hinata dobló su cuerpo hacia atrás, provocando que el golpe de su padre quedara en el aire. Apoyó sus manos en el suelo y dio una voltereta, golpeando a su padre en una pierna, haciendo que le fallase y tocara el suelo con ella. La ojiblanca se enderezó y volvió a su pose de defensa, viendo a su padre aun semiarrodillado.

-Has mejorado…. – La peliazul no contestó. No creía conveniente charlar en mitad de una pelea, sobre todo si se trataba de su padre… - Pero no lo suficiente.

El hombre desapareció en un abrir y cerrar de ojos, y apareció detrás de Hinata, golpeándola en la espalda y haciendo que saliera volando, estrellándose contra una de las paredes. La chica se enderezó de una forma apresurada y torpe, limpiando con el dorso de su mano la sangre que salía de su labio.
Realizó una serie de sellos y extendió las manos. Una luz violácea comenzó a formarse en ellas, como una especie de escudo. Una luz cegadora inundó el lugar, y la concentración de chacra salió disparada hacia su padre, haciendo que este diera varias volteretas en el aire antes de estrellarse contra la pared.

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Hanabi se levantó de la cama. El sonido que havia provocado el fuerte golpe la había asustado. Le parecía que venia del Dojo, pero no estaba segura.
Extendió los brazos, intentando rozar con sus dedos la fría pared. Cuando lo consiguió, se guió por ella hacia la puerta y salió a un amplio pasillo. Iba avanzando al tiempo que tocaba la pared y contaba las puertas. Entró en una habitación oscura, un dormitorio. Se podía distinguir un bulto en la cama. La niña avanzó hasta tropezar con ella.

-Neji-onisan… Neji… - La menor lo sacudió por los hombros para intentar despertarle.
-Tenten…- El chico susurró en sueños.
-¡Neji!- Hanabi gritó sin poder contenerse.
-¿Qué pasa?- El chico se levantó de la cama de un salto sin reparar en la niña.
-Activa tu Byakugan y dime quien hay en el Dojo. Me parece haber oído golpes de lucha….
-¿Para eso me despierta de mi sueño?

Neji bufó fastidiado al tiempo que se revolvía el largo cabello. Al ver la cara de enfado que iba adoptando Hanabi, decidió obedecer su petición. Concentró chacra en sus ojos y miró en dirección al Dojo.

-Hanabi… en el Dojo solo están su padre y Hinata peleando…- El chico se dejó caer en la cama, intentando retomar el sueño perdido.- ¡Hinata!

Neji volvió a levantarse, esta vez, mucho más alterado de lo que antes estaba. Cogió a la menor en brazos y salió corriendo de la habitación, camino del Dojo. Hanabi le golpeaba en el brazo, gritándole que la soltase, mientras el moreno no hacia caso de su orden. Bajó las escaleras saltando los escalones y corrió en dirección al salón.

-¡Señorita Hanabi! ¡Señorito Neji! – Una criada les salió en el camino, haciendo que el chico frenara y casi perdiera el equilibrio. – Unas señoritas han venido a verlos, dicen que es muy urgente.
-¡Que esperen! – Neji se alteraba por momentos.
-¡Se trata de Hinata!

Sakura entró en el salón con Karin. Su rostro estaba pálido, y parecía realmente asustada. Ambas respiraban de una forma agitada, como si acabaran de correr o de hacer un esfuerzo.

-¡Hinata esta en el Dojo con padre!- Hanabi gritaba desde los brazos de su primo.

Sin esperar otra explicación, Sakura salió corriendo hacia donde se encontraba la ojiblanca con su padre, seguida de Neji y Hanabi. Karin tardó un poco más en seguirles, ya que estaba casi sin respiración.
La Hyuga menor seguía golpeando los brazos de su primo y gritándole para que corriera más deprisa. Al entrar al Dojo, todos quedaron sin palabras ante la escena.

Hiashi estaba apoyado en sus rodillas, intentando regular su espiración, mientras su hija estaba arrodillada en el suelo, escupiendo sangre de una forma aterradora.

-Onesan…- Hanabi parecía adivinar lo que pasaba.

Hinata levantó la vista y vio a los recién llegados. Sonrió. Se sentía alegre de que estuvieran allí.
Se levantó, sintiendo como las rodillas comenzaban a fallarle. Arqueó su cuerpo hacia atrás, para respirar mejor. Cerró los ojos al tiempo que dejaba escapar un largo suspiro, sintiendo como los pulmones le ardían.
Hiashi intentó volver a atacarla, concentrándose en golpear su pecho para acabar con la pelea. Hinata desapareció dejando a un Hiashi confundido, y apareció a su espalda, golpeando de una patada su espalda. El hombre perdió el equilibrio y calló al suelo. La peliazul concentró chacra en sus manos, y de un rápido movimiento intentó golpear la frente de su padre con dos dedos. El cabeza de clan cerró los ojos instintivamente, viendo venir el golpe final, pero sin embargo, este nunca llegó.
Hinata se havia detenido a unos centímetros de tocar la frente de su progenitor. Retiró la mano, quedando inmóvil frente al hombre. Hiashi abrió los ojos, y al ver que su hija havia bajado la guardia, la golpeó en el estomago, dañándole sus órganos internos y haciendo que saliera volando e impactara contra la pared.

-Ni siquiera eres capaz de acabar con migo…- El hombre intentó ponerse de pie sin mucho éxito.- Cometes ese error una y otra vez… ¡No eres digna de ser una Hyuga! Sigues siendo la niña débil que eras antes…

La ojiblanca se levantó del suelo, ayudándose por la pared. Las piernas le temblaban, savia que no aguantaría mucho más.

-¡Parad! ¡Basta!

Hanabi gritaba y lloraba mientras escondía su rostro entre sus pequeñas manos. Era la única que conseguía hablar, los demás había parecido olvidar como se hablaba, e incluso el respirar.
Hinata se volvió para mirar a su hermana, se sintió culpable por las lágrimas que derramaba la pequeña. Su hermana… su pequeña hermana… Ella había jurado protegerla. Por encima de todo, por encima de su vida…
No pudo contener la rabia que comenzó a invadir su cuerpo, y exploto de una forma violenta contra su padre.

-Soy débil…- La chica liberó chacra de la palma de sus manos e impactó contra el hombre.- ¡Torpe y frágil!- Volvió a liberar chacra contra su padre, que esta vez, salió volando unos metros.- ¡No soy digna de ser una Hyuga! – El hombre volvió a salir volando semiinconsciente.- Pero sin embargo…- La chica relajó su postura y caminó hacia su padre, arrodillándose frente a el y tomándole la cara, obligándole a mirarle.- Al hablar de mi, te describes a ti, padre…

La chica se levantó, dejando a Hiashi inconsciente en el suelo del Dojo. Observó como su pequeña hermana movía la cabeza de una forma nerviosa al no percibir ruido alguno. Neji la miraba con una pequeña sonrisa en los labios, como si la estuviese felicitando…
La ojiblanca se apoyó en sus rodillas, arqueando su cuerpo hacia delante y escupiendo sangre, manchándolo todo de un color rojo metálico.
Eso fue lo ultimo que vio, antes de sentir una fuerte presión en el pecho y caer desplomada sobre el frío y duro suelo…

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Sasuke golpeó con los nudillos la gran puerta de madera que daba al despacho de Tsunade, esperando el permiso para entrar.
Un grito se oyó de dentro, así que entró en el despacho. La Hokage se encontraba sentada, detrás de la gran mesa de madera clara y vieja, tras una montaña de papeles que la ocultaba.

-¡Ahhhh Sasuke! ¿Qué se te ofrece?- La mujer hablaba sin mirarle, demasiado ocupada como para levantar la vista de los papeles que leía
-Venia a entregarle esto.

El chico estiró el brazo, entregándole un pergamino bastante envejecido y desgastado. Por su color amarillento, casi negruzco, se podía decir que era bastante antiguo.
La mujer lo cogió y lo desenrolló con cuidado. Lo extendió sobre la mesa y lo leyó detenidamente.

-¿Dónde…lo encontraste? – La rubia miró al chico con unos ojos desorbitados.
-En la biblioteca de mi clan. Aun no e conseguido encontrar el pergamino sobre las pesadillas, pero tengo una ligera idea de cómo pueden evitarse.
-Grandioso…

El chico se metió las manos en los bolsillos, esperando para que la mujer le diera permiso para irse.

-Con esto… Hanabi podría recuperar su vista…

La mujer miró al joven con una sonrisa sus finos labios. El chico se limitó a levantar una ceja y a encogerse de hombros.
Un fuerte ruido se escuchó en el pasillo, haciendo que ambos se giraran hacia la puerta. Una Sakura agitada entró en el despacho sin llamar. Tenía los ojos rojos, como de haber estado llorando. Detrás de ella entró Neji con una Hanabi en brazos.

-¡Sensei! ¡Tiene que venir al hospital!
-¿Qué pasa Sakura?- La mujer se puso de pie con cierta molestia en su rostro por la interrupción.
-¡Es Hinata! – La ojijade parecía estar al borde de un ataque de nervios.
-Hiashi-sama la atacó…- Neji acabó la frase que la pelirrosa intentaba decir.
-¡¿Qué?!

Tsunade salió corriendo del despacho, seguida de su alumna. Neji y Hanabi se quedaron en el despacho, tal vez demasiado cansados como para continuar, o tal vez, demasiado tristes por el estado de Hinata.

-Neji… ¿Crees que Onesan…?
-No lo se…- El chico dejó en el suelo a la menor, comenzaba a notar sus brazos dormidos.- Pero estaba muy dañada…

La niña bajó la cabeza, escondiendo las lágrimas que luchaban por salir y que ella no permitía. SU primo la dejó en el suelo, cerca de una silla para que pudiese sentarse.

-Usted quédese aquí Hanabi-sama. Yo iré al hospital y le informare del estado de s hermana.

El chico acarició la cabeza de la pequeña antes de salir por la puerta. La niña se pasó las manos por las mejillas, borrando el rastro de lagrimas que apenas unos segundos antes se havia derramado. La morena se tensó de golpe, moviendo su nariz, como intentando detectar un olor especifico. Se levantó de la silla y fue siguiendo el olor, dirigiéndose hacia el rincón en el que se encontraba el Uchiha. Hanabi se detuvo a unos cuantos pasos de el.

- Sasuke-san… ¿Qué hace aquí? – La niña estaba desconcertada.
-Estaba hablando con la Hokage antes de que entraran. – El chico se recargó en la pared, cruzándose de brazos.
-Gomen por la interrupción.- La niña se inclinó en señal de respeto.

Sasuke la miró por unos segundos, preguntándose como podría haber sabido la niña que era el y no otra persona. ¿Y si…? ¿Por el olor? Eso seria una locura… ¿…O no?

-Hanabi, ¿Puedo hacerte una pregunta? – La mejor asintió con la cabeza. – ¿Como supiste que era yo el que estaba aquí? Quiero decir… ¿Cómo es que…?
-Se a lo que se refiere. – La niña rió tímidamente. – Al principió me guiaba por el oído.
-¿Oído? - Sasuke levantó una ceja extrañado.
-Si. Por la forma en que caminan las personas y en el sonido de su respiración. Pero no era muy fiable.
-¿Por qué?
-Porque hay personas que no hacen ruido al caminar, como Neji.

La niña parecía dibertida, extendió los brazos hacia la silla en la que antes estaba sentada, intentando alcanzarla para volver a ella. Sasuke la cogió de la mano y la guió, ayudándola a sentarse.

-¿Y como comenzaste a reconocer a las personas por el olor? – Sasuke estaba intrigado.
-Me enseñó Hinata.- La niña sonrió tristemente.- Después del accidente, ella estuvo unos días en estado de Shok, pasó casi un mes encerrada en una habitación a oscuras, no comía, no dormía… Lo único que hacia era repetir una y otra vez: "El olor… no se va el olor…"

Sasuke miró a Hanabi, que tenia la cabeza agachada y jugueteaba con sus manos. Por un momento, quiso saber mas del ataque, pero parecía un tema incomodo para la niña. Le pareció ver una lágrima resbalar por la tez blanca de Hanabi, pero creyó que eran imaginaciones.

-Cuando se recuperó… - La niña continuó. – Me ayudó a memorizar los olores de cada persona, a reconocerlas por el aroma que desprendía su cabello o su cuerpo. – La niña levantó la cara y sonrió. – Por ejemplo tu, hueles de una forma picante, atrevida… o como diría Hinata, salvaje y masculino.

El Uchiha curvó sus labios y se dejó caer al suelo, quedando a una altura similar a la de la niña. Ser pasó la mano por los cabellos oscuros, desordenándolos, intentando pensar en algo que no estuviese relacionado con Hinata, pero le resultaba tremendamente difícil. Se preguntó que habría pasado para que la chica estuviera en el hospital y Tsunade hubiera tenido que salir a atenderla… ¿Tan grabe estaba?
Sacudió su cabeza, esa idea no le gustaba.... ¿Y si le preguntaba a su hermana? Tal vez se molestaba, pero se arriesgaría…

-¿Qué le pasa a….
-¿Querría venir con migo? – La niña le interrumpió.
-¿A dónde?
-A tomar té. Creo que la Hokage tardara bastante en volver, y como en parte me siento culpable por interrumpirlos, que mejor que invitarle a té.
-La niña sonrió mirando al pelinegro, por un momento pareció que la chica lo atravesaba con la mirada. – Así podría contestar a tu pregunta.
-¿Qué pregunta? – Sasuke no la entendía.
-La que ibas a hacerme…- La niña se levanto de la silla sonriente.
-De acuerdo.

Sasuke se levantó del suelo y le tendió la mano a la niña, que la agarró con firmeza, dejándose guiar hacia el exterior.

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-¿Alguien querría explicarme que a pasado?

Tsunade conectó un monitor a los dedos de la ojiblanca. Habían conseguido estabilizarla. Sacarla de peligro, pero eso no era lo que preocupaba a la rubia.

-Nadie vio nada sensei. – La pelirrosa la ayudó a conectar a su amiga a las maquinas.- Tendría que preguntarle a Hiashi.
-Ese hombre no me dirá nada…

La mujer acabó de ordenar los cables y salió fuera de la habitación, seguida de Sakura.
Neji estaba sentado en una de las sillas blancas que poblaban la sala de espera. Apoyaba la cabeza en sus manos, como si escondiera el rostro. Tenía un aspecto entre preocupado y pensativo. Al oír los pasos de Tsunade, levantó la cara, dejando ver unos ojos vidriosos.

-Neji…
-¿Cómo está Hinata-sama?
-Físicamente se recupera, pero mentalmente… parece que no.
-¿Qué quiere decir?- El chico se levantó de la silla.
-Que Hinata aparentemente esta bien físicamente.- La ojijade intervino.- Sus órganos vitales se recuperaran… pero su estado mental es inestable.
-Sigo sin entender…- El chico se pasó una mano por la cara.
-Que Hinata tiene una acumulación de estrés… tensión… e incluso terror. Si a eso le añadimos las pesadillas que sufre por culpa de Itachi Uchiha…
-Es bastante difícil su recuperación total…- Concluyó Neji.

La mujer asintió con la cabeza. El trabajo se le acumulaba, y el estado de la chica era un grabe problema que tendría que solucionar cuanto antes.

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Espero que les agrade el capi ^^
Lo e subido lo mas pronto posible, teniendo en cuenta que en los anteriores capitulos tardé bastante…
Aviso, en el próximo capito Sasuke se entera de lo que le pasó al clan Hyuga y aparece Itachi. Espero que les intrigue ^^

Dark Amy-chan: Los encuentros cercanos tardaran un poco, pero no mucho =) Espero que te aya gustado la propuesta de Hinata, a mi no me convence mucho xD

Secretpoisson: Espero que te halla gustado el plan de Hinata ^^ Itachi aparecerá en el capitulo siguiente!! Espero que te guste la conti ^^

adrifernan19: Espero que te aya gustado la propuesta de Hinata ^^

TiFaa-chan: Si, Hinata estará n poco traumaza, pero Sasuke la ayudara ^^

murtilla: Intuiste mal sobre el plan de Hinata, no necesitaba la aprobación de Sasuke, pero a partir de ahora, la necesitará un poco.

Luna-Yang1994: Hinata confundió a Sasuke por la situación y los ojos rojos, aunque se explicará mejor en el próximo capitulo. Y no te preocupes, también se sabrá que le izo Itachi a Hinata, auque no andas muy desencaminada con tu suposición ^^

harukauzaki: Gracias por tus ánimos =) la inspiración me a vuelto, me paso horas delante de la pantalla escribiendo jajaj
Ya tengo unos tres capítulos escritos, aunque esperaré un poco para subirlos ^^
Tienes razón, Suigetsu no se entera de nada, es algo así como un Naruto xD
Que le paso a tu compu? Espero que pronto la tengas ^^

Aurika: Hinata anda entre pervertidos xD aunque lo pasará un poco mal, pero bueno, Sasuke la ayudará xD Espero que te guste este capi ^^

Akiro Uchiha: tranquila!! Que no te reviente el hígado!! Lo compensaré en el próximo capitulo, se sabrá todo lo que paso con el clan Hyuga ^^ Ya estoy pendiente del uso de la "b" y la "v", hasta uso corrector, pero me va mal -.-'
espero que te guste este capi ^^

hinatauchiha20: tenias razón, Hinata reta a su padre ^^ aunque lo rescribí varias veces, no me gustaba como acababa el capi ^^'
espero que te gustee!

pytufa1622: Cuando dije que Sakura y Karin se parecían, me refería a la forma en la que tratan a sus compañeros. Dando golpes, mandándolos a volar… además de que las dos son un poco mandonas jajaj

Se agradecen todos los reviews ^^
Gracias por las correcciones y las ideas, se aceptan peticiones de parejas y alguna ayuda para los futuros lemosn n.n

Espero que este capitulo también les guste ^^
¡Mil gracias por leer!