Capítulo 10: un pasado enterrado

Miyako: tardan demasiado...- por primera vez tenía cierto miedo a que Maron no volviera. ¿por qué narices se le había ocurrido ese plan? ¡y encima meter a Chiaki por en medio! Como pasara algo, no se lo podría perdonar...

Natsuki:- llevaba a Zen en el hombro- volverán, sé que volverán. Confío en mi padre... él es el único capaz de convencer a mi madre.

Zen: pero Maron jamás ha estado tan rara... ¿qué le pasará?

Natsuki: ¿rara? Hombre, tampoco es para tanto... solo ha tenido un par de mareos...

Zen: pero lo de antes...- se refería a lo que le había dicho Maron cuando estaban en el cuarto, pero recordó que era un secreto, y se apresuró a rectificar- eso de salir corriendo tan y tan enfadada por una tontería como esa...

Miyako: bua, pues sí que la conoces tú poco, esa tía es una medio rara, es normal que te sorprenda en los momentos menos esperados.

Shinji:- había ido acompañando a su madre, ya que estaba muy preocupado por Natsuki. En ese momento volvía de la cocina con té- ahora mismo no podemos hacer nada más que esperar, así que nonos comamos el tarro y tranquilicémonos- se sentó al lado de Natsuki y le dio uno de los vasos que traía.

Miyako: bueno, yo... esto... voy al balcón, a ver si llegan... ¡Zen, ven! ¡me ayudarás a buscarlos!- dio media vuelta y se fue-"mejor los dejo solos, Natsuki, aunque no quiera admitirlo, está asustada, y el que mejor respaldo le va a dar va a ser Shinji"

Zen: que remedio...

Natsuki:- al ver que Miyako se adentraba en el balcón y los perdía de vista, apoyó su cabeza sobre Shinji- tengo miedo. Mi madre ha estado enfadada muchas veces con mi padre, pero jamás había dicho algo parecido- miró a Shinji a los ojos- ¿y si no lo consigue?- Shinji la abrazó con fuerza.

Shinji: ahora no te preocupes, ya verás como todo sale bien- miró el rostro lloroso de Natsuki, parecía tan indefensa... acercó sus labios y la besó. Natsuki, notó un escalofrío, y en un momento vio como si alguien que no era Shinji le estaba arrebatando el último recuerdo... le pegó una cachetada.

Natsuki:- vio lo que había hecho y, arrepentida, ayudó a Shinji a reponerse- ¡lo siento! ¡de verdad que lo siento! ¡te juro que no era mi intención...!- le había sentado tan y tan mal lo que acababa de hacer, que veía de lejos que Shinji no la perdonaría, y empezó a llorar- ¡te juro que no pretendía hacerlo! ¡créeme, por favor! ¡yo...!

Shinji: ¡cálmate, Natsuki!-hizo que lo mirara a los ojos- ¡yo te creo! ¡no te pongas así, yo te creo!- al ver que Natsuki se calmaba, añadió- pero igual que te creo, no puedo ayudarte, no puedo si tú no me ayudas a entenderte.

Natsuki: pero es que no sé que me pasa... en cuanto te me acercas, un escalofrío me recorre el cuerpo y mi cuerpo actúa sólo... a veces no te veo a ti, si no a otra persona... ¡no sé que me pasa!

Shinji:- la protegió con sus brazos- no te preocupes, te juro que descubriremos qué es lo que te pasa. ¿de acuerdo?

Natsuki: gracias...

Miyako:- gritó desde el balcón- ¿¿¿¿¿¿¿QUÉÉÉ??????? ¿¿¿UN AVISO DE JEANNE??? ¡¡¡NO PUEDE SER!!!- se acercó corriendo al comedor, donde estaban Natsuki y Shinji, y les dijo- ¡¡¡ES IMPOSIBLE!!! ¡¡JEANNE HA ENVIADO UNA NOTA DICIENDO QUE VA A ROBAR UN CUADRO!

Natsuki: ¿cómo puede ser? ¡si yo no he enviado nada! ¿cuándo dice que va a realizar el robo?

Miyako: ¡¡¡AHORAAA!!!

Shinji: pues vamos, tal vez ha sido Zen quien lo haya enviado...

Zen:- estaba detrás de Shinji- no, yo no he enviado nada.

Miyako: ¿¿pues entonces, será...?

Natsuki:... mamá?? _____

Chiaki: ¿sabes? Hemos dejado a Natsuki y Miyako preocupadas en casa.

Maron: sí... bueno, sé que Miyako lo entenderá, pero Natsuki... me pasé mucho diciendo aquello delante de ella...

Chiaki: no te preocupes, ella es fuerte, y yo le prometí que te llevaría de vuelta.

Maron: Natsuki... últimamente me está haciendo muy feliz- Chiaki la miró extrañado-. A pesar de todo lo que ha pasado, de que se convirtiera en Jeanne, que me quitara el nombre, que lo esté pasando tan mal... por fin empieza a entender lo valiosas que son las cosas, y se está haciendo mayor. Eso me levanta mucho el ánimo...- de repente, Maron cayó al suelo, sin conocimiento.

Chiaki: ¡Maron! ¡Maron, despierta! ¡por dios, Maron!- la zarandeó con demasiada fuerza, pero ella no despertaba. Chiaki la intentó despertar de todas las formas que se le ocurrieron, pero nada hacía efecto.

Chiaki: lo siento, Maron, pero tú... tú eres mi vida, y no puedo pederte por algo que yo no sé que es- se sacó el móvil del bolsillo y llamó al hospital de donde era el director- ¡¡traigan rápido una ambulancia, es una emergencia!- colgó el teléfono después de dar la dirección donde se encontraban y abrazo a Maron, que seguía inconsciente- lo siento Maron... lo siento... espero que sepas perdonarme... _____

Natsuki:- estaba escondida con Zen en un árbol- ¿pero qué es este cordón policial?- había más de doscientos agentes de policía esperando la aparición de Jeanne. Entre todos ellos pudo localizar a Miyako y Shinji, que se dirigían hacia la persona que tenía el mando, ni más ni menos que...

Itsuko: ¡¡Shinji!! ¡aquí!- vio quien le acompañaba, y empezó a saltar de alegría- ¡¡¡UA!!! ¡¡¡MIYAKO TODAIJI EN PERSONAAAAA!!!

Miyako: ¿se puede saber qué pasa aquí? ¿cómo es que tienes mi número de teléfono?

Himuro:- se lo he dado yo.

Miyako: pa...¿¿¿¿¿PAPAAAAAAAAAAAAAA?????????

Himuro: vaya por dios, Shinji, has crecido un montón.

Shinji: gra... gracias...- se acercó a Miyako- mamá... ¿quién es?

Miyako:- parecía enfadada- tu abuelo.

Himuro: ¿qué pasa, Miyako? ¿tan enfadada estás conmigo que ni siquiera le muestras a tu hijo quien es su abuelo?

Miyako: Ni se te ocurra acercarte a él.

Himuro: ¿por qué no? Es mi nieto. - Shinji hizo afán de acercarse, pero Miyako puso un brazo firme delante de él, sin dejarle pasar.

Miyako: ¿qué haces aquí?

Himuro: lo mismo que tú, esperar a que venga Jeanne y capturarla de una buena vez.

Itsuko: perdón por romper esta conversación, pero... ya casi es la hora... será mejor ponernos en nuestros puestos.

Miyako: estoy de acuerdo contigo, vámonos Shinji.- Shinji, aunque quería acercarse a su abuelo, siguió a su madre. En un momento que Itsuko estaba despistada (cosa que no era muy fácil, porque estaba acribillando a preguntas a Miyako), Miyako le dijo a Shinji- ves a buscar a Natsuki. Lo más seguro es que, si hay demonio, lo tenga que sellar ella. Y escúchame bien, por nada del mundo te acerques a tu abuelo, absolutamente por nada del mundo.

Shinji: ¿pero por qué?

Miyako: ¡no me desobedezcas!- Shinji intentó replicar, pero Itsuko "se acordó" de lo que estaba haciendo y siguió con la interminable encuesta a Miyako, con lo que solo pudo dar media vuelta y marcharse.

Shinji: ¡Natsuki! ¿estás ahí?

Natsuki: ¡sí! ¡sube!- Shinji subió hasta arriba- ¿qué pasa?

Shinji: no parece que nadie se valla a presentar. Si hay demonio, lo tendrás que sellar tú...

Natsuki: ¿con toda esta gente?

Shinji: sí...- estaba un poco ido, pero Natsuki no le quiso decir nada.

Natsuki: ¡pues ala! ¡a la faena! Zen, ¿notas algún demonio?

Zen: sí...

Natsuki: ¡¡allá que vamosss!!

Shinji: te estaré vigilando, tranquila.- bajó del árbol y fue corriendo hasta donde estaba Miyako e Itsuko.

Natsuki:- sacó el pequeño rosario de su madre, que al recibir el poder de Zen se transformó- ¡¡Jeanne d' Arc, dame fuerzas!!- Natsuki se transformó en Jeanne y, junto a Zen, empezaron a buscar al demonio.

Itsuko: ¡ahí está Jeanne! ¡detenedla!- todos los policías fueron a atraparla.

Jeanne:- en un momento, se había visto rodeada por todos los policías- "¿pero como narices se lo hacía mamá para poder evitar a toda la policía? ¡me van a pillar!"

Policías: ¡Jeanne, esta vez no escaparás!- de repente, Jeanne tropezó, pero en ves de caer hizo una pirueta en el aire, con lo que todos los policías se la quedaron observando y aplaudieron- ¡viva! ¡sigue siendo la misma Jeanne! ¡te queremos, Jeanne!

Jeanne: "¿lo qué? Mamá... anda que te quedabas corta... pero es la única escapatoria que tengo..."- se había dado cuenta de cómo conseguía pasar por toda esa masa policial. Así pues, extendió los brazos y mientras iba saltando para adentrarse entre toda aquella masa iba diciendo- ¡¡¡jajaja!!! ¡¡soy Jeanne, la enviada de los dioses!! ¡¡no tengo rival!!

Policías: ¡¡Jeanne, Jeanne!!- la animaban mientras iba tranquilamente a buscar el cuadro.

Itsuko: ¡¡¡¿¿¿PERO QUÉ NARICES ESTÁIS HACIENDO???!!! ¡¡¡ATRAPAD A JEANNE!!!- hablaba desde una punta, pero entre el megáfono y lo que chillaba todo el mundo la escuchó.

Jeanne: ¡Zen, ya hemos pasado el cordón! ¿dónde está el cuadro?

Zen: ¡por ahí!

Jeanne: ¡vamos! ¡ahhhhh!- se resbaló y cayó al suelo- ¿pero qué ha pasado?- miró al suelo. ¡estaba todo helado!

Miyako: ¡¡jajaja, Jeanne, no conseguirás volverte a escapar!! ¡¡he esperado demasiado!!

Jeanne: "Miyakoooooo... traidora... mira que llega a hacer bien su papel..."- se elevó en el aire y, mientras usaba una cinta de gimnasia rítmica como liana, iba cruzando la sala- ¡no conseguiréis pararme!- Convirtió el rosario en una espada y se dirigió al cuadro- ¡en nombre de dios, demonio nacido de la oscuridad, queda aq...!

Itsuko: ¡jamás!- accionó una palanca que hizo que el cuadro se moviera rápidamente al otro lado de la sala- ¡¡jojojo, Jeanne, no conseguirás robarlo!! ¡¡policías, detenedla!!- un montón de policías se abalanzaron sobre Jeanne, pero eran distintos a los otros... ¡eran mujeres!- ¡¡jojojo!! ¡¡¡así no se quedarán embobadas y irán por trabajo!!!

Jeanne: ¡no conseguiréis atraparme!- iba esquivando una por una a las policías, y a las que no podía las abatía luchando. Consiguió llegar hasta el cuadro- ¡en nombre de dios, demonio nacido de la oscuridad, queda aquí...!

Itsuko: ¡no te lo permitiré!- fue a accionar la palanca para volver a mover el cuadro, cuando Shinji se le cayó encima- ¿pero q..?

Shinji: ¡lo siento!

Jeanne: ...sellado!!!- Jeanne atravesó el cuadro y selló al demonio, pero no salió ningún objeto de la espada- ¿qué pasa? ¡no puede ser!- de repente se le abalanzaron encima un montón de personas, y tuvo que salir corriendo- ¡Zen! ¿qué es lo que ha pasado?

Zen: ¡no lo sé! ¡pero no has sellado al demonio! ¡aún lo noto! ¡Jeanne!- frenaron en seco. Un policía armado estaba apuntando a Jeanne, y se le iba acercando.

Policía: morirás, Jeanne...

Zen: ¡está poseído! ¡Jeanne, un demonio se ha apoderado de su cuerpo! ¡ahh!- el policía disparó a Zen, que fue herido en un ala.

Jeanne: ¡Zen! Grrrr.. ¡ahora verás!- la espada se convirtió en cinta y con ella Jeanne le arrebató al policía el arma, pero al estirar...- ¡¡¡¡uahhhhhhhh!!!!- el suelo se abrió y Jeanne cayó dentro- ¡¡Zen, Zen!!

Zen:- estaba justo en el filo, con un dolor terrible en el ala- ¡¡¡Jeanne, Jeanne!!! ¡¡nooooooo!!! ____

Shinji: buff... menuda bronca me ha echado Itsuko porque me he caído encima de ella... aunque claro, como he impedido que pillara a Jeanne, se entiende...- iba paseando solo por el jardín, cuando se paró de repente. En la entrada de la casa estaba Himuro. Aunque su madre le había prohibido acercarse a él, no pudo resistirse, y se acercó.

Himuro: ¡¡hombre, Shinji! ¿no se habrá enterado tu madre que estás aquí, verdad? Mira que te caerá una...

Shinji: mi madre no sabe nada.

Himuro: muy bien, ven conmigo- abrió las puertas y se adentró hacia dentro. Shinji lo siguió. Quería saber muchas cosas, y la única forma de saberlas era preguntárselo a él. Llegaron a una pequeña sala, toda vacía.

Shinji: abuelo... ¿por qué mi madre no quiere que me acerque a ti?

Himuro:- se dirigió a la puerta, dejando a Shinji en el medio de la sala- vaya, ¿osea que no te ha contado nada?

Shinji: ¿nada de qué?

Himuro: de todo lo que pasó hace quince años.

Shinji:- bajó la vista. Parecía que acababa de recordar algo triste- yo sólo sé que te fuiste... y la abuela también... todos...

Himuro: je- hizo una mueca- ¿y no recuerdas lo que pasó antes?

Shinji: ¿antes?

Himuro: no te preocupes, enseguida empezarás a recordar...- salió por la puerta y se giró- el motivo por el que tu madre me odia es... eres tú.

El suelo se abrió y Shinji cayó de la misma forma que había caído Jeanne, con la ligera diferencia que se encontraba en un fugaz estado de shock por las palabras de su abuelo.

CONTINUARÁ...