Bueno, sé que no les he dado mucho tiempo para dejar reviews, pero lo que pasa es que quiero publicar los finales de los tres fics el mismo día. Así que, como a los otros dos fics sólo les faltan los epílogos, decidí poner este capítulo para que así esta historia también tenga un solo capítulo para terminar.
Gracias especiales a Onryo (j aja, ¿Sam como Darth Vader con traje y todo? No está mal pero eso ameritaría toda una historia completa). Jadekalan (estrategia o no estrategia, lo sabremos después) y Jess (todo tiene su final y a este fic también se le acerca el suyo) Gracias por su apoyo y por animarme a continuar. Y a todos los demás que estén leyendo esta historia, es un gusto compartir también con ustedes esta locura, a ver si se animan a dejar un review. Disfruten el capítulo.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
Sam sonrió con desdén y tomando la mano de ella dijo: "Hasta nunca, Dean."
No otra vez. No volverá a pasar Dean se lanzó hacia su hermano y tomó su brazo tratando de alejarlo de la bruja pero Sam lo empujó y en ese segundo en que perdió el contacto con su hermano ambos desaparecieron una vez más.
"No, no, Sam. ¡Sam!"
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
Dean y Bobby habían emprendido el regreso al auto como si volvieran de un funeral. Caminando en silencio y lentamente parecía que iban a tardar el doble de lo que habían demorado para llegar. Lamentablemente, el sol se había puesto y caminar en la oscuridad no era una buena idea.
"Deberías detenernos, Dean. Podemos rompernos el cuello."
Dean siguió caminando sin decir nada y Bobby supo que si se detenían sería peor. ¿Dónde estaría Sam? ¿Podrían rescatarlo ¿Habría algo que rescatar? Estaban tan preocupados con miles de preguntas en la mente que olvidaron que el sexto día de Dean estaba por cumplirse. Habían llegado al río que habían cruzado una hora antes y estaban en medio del pequeño "puente" de troncos cuando el sexto número empezó a grabarse en la espalda de Dean. El dolor lo hizo perder el equilibrio y cayó al río más concentrado en el dolor de su espalda que en el agua que lo arrastraba.
"¡Dean!" Gritó Bobby y se lanzó al río para rescatar a su amigo.
Dean se hundía sin hacer siquiera el esfuerzo por salir a flote. Escuchó la voz que lo había atormentado todos esos días riendo en su cabeza y el recuerdo de la última mirada de su hermano lo hacían desear morir. Morir y terminar con todo. ¿Qué importaba si ella ganaba? Estaba cansado. Muy cansado. El río parecía ofrecerle por fin lo que tanto anhelaba y se dejaría llevar por él.
"Maldición, muchacho, no voy a dejar que te rindas." Gritó Bobby alcanzando finalmente a Dean y jalándolo por la chaqueta. Una vez lo hubo sostenido trató de llegar a la orilla y tan pronto se acercó lo suficiente su mano encontró de qué sostenerse.
"Aguanta, muchacho. Aguanta."
Dean sintió la mano fuerte de Bobby que lo acercaba y lo colocaba en la seguridad de tierra firme. No, déjame Bobby. Déjame.
"Sosténte, muchacho."
Dean abrió los ojos y vio a su amigo aún en el agua. No sabía cómo lo había subido a la orilla pero aún no estaba fuera de peligro.
"Estoy bien, Bobby. Déjame ayudarte." Dean se acomodó mejor y tomó la mano de Bobby para ayudarlo a salir cuando un tronco arrastrado por el río dio de lleno con su amigo arrancándolo de la orilla.
"¡Bobby!"
Dean corrió en la orilla tratando de seguir a Bobby pero no lo vio. Sólo estaba el tronco y no había rastros de su amigo. Además, la oscuridad no ayudaba y había perdido su linterna cuando cayó.
"¡Bobby! ¡Bobby!"
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
Están muertos. Todos. Es mi culpa. Mamá. Papá. Bobby. Quizá Sam. Estoy solo. Me quedé solo. Yo los maté. Es mi culpa. Mi culpa. Culpa. Culpa.
Dean se había quedado toda la noche junto al río y la fiebre empezaba a adueñarse de él. No había podido encontrar a Bobby y se habría vuelto a lanzar al río de no ser por un solo pensamiento. SAM. Todavía tenía esperanza. Todavía podía salvarlo.
Cuando el sol salió Dean se levantó y caminó adentrándose en el bosque. No sabía a dónde iba, sólo se dejó llevar por sus pies.
"Es lo que querías maldita bruja. Que me pierda en el bosque. Como tú lo hiciste. Si eso es lo que quieres te daré gusto. Te voy a encontrar y vas a pagar por meterte con mi hermano. No voy a dejar que te lo lleves. No esta vez."
Dean caminó toda la mañana hasta que llegó a una cueva. En la entrada crecían lilas.
"¿Esta es tu guarida, PERRA?"
"¿Es esa forma de hablarle a tu madre?" Dijo la aparición con el rostro de Mary Winchester saliendo de la cuerva.
"Ahí estás. ¡Dónde está Sam!"
"Oh, cada segundo que pasa Sam abraza más y más el lado oscuro. J aja, así es como lo llamaste ¿verdad?"
"Lo tienes hechizado, sólo así podías lograr que se fuera contigo."
"Oh no, créeme, Sam sabe lo que hace. Pero Dean, tú sabías que esto pasaría. No por gusto tu padre te dijo que si no podías evitarlo debías matarlo."
"Sam es un buen hombre. Es mejor que yo. Él nunca se pondría de tu lado."
"¿Alguna vez te has sentido embriagado de poder? ¿Has sentido como si el destino del mundo estuviera en tus manos? Yo sí lo he sentido y es algo a lo que no te puedes resistir. Si lo sintieras harías lo mismo que Sam. Dejarías todo y buscarías ese poder y no querrías perderlo por nada."
"Dónde. Está. Mi. Hermano."
"Él ya hizo su elección, Dean. Falta que tú hagas la tuya."
"¿Suicidarme? ¿Es eso lo que quieres que haga? Claro, porque hoy es el séptimo día, mi último día. Pues ¿sabes qué? No te voy a dar ese gusto. No vas a ganar."
"A mí me importa poco lo que hagas, Dean. Si quieres volarte los sesos o colgarte de un árbol o regresar a la ciudad y vivir tu anhelada vida no me importa. Haz lo que quieras. Ya no me eres útil."
"Entonces por qué los números siguen apareciendo. Por qué no me dejas en paz."
"Es un proceso que no puedo detener. Tenías razón. Todo esto lo hice para ganarme el favor del demonio de ojos amarillos. Sólo él puede liberarme y ahora que le di a su niño favorito ten por seguro que recibiré mi parte del trato."
"Entonces sí es mi culpa." Susurró Dean con realización.
"Eso es lo más gracioso de todo, Dean. Por años he castigado a los malvados. A aquellos que lastimaron a su propia familia. Verás, no soporto que alguien lastime a su propia sangre. Y cuando veo algún desnaturalizado que maltrata a sus hijos o a sus padres… simplemente me hierve la sangre. Bueno. No tengo sangre pero entiendes el concepto."
"Yo no lastimé a nadie de mi fa…" Dean se calló repentinamente pensando si la muerte de su padre contaría para ella. Él no lo había matado pero era su culpa que estuviera muerto.
"A veces no tengo que esperar a que alguien asesine a su hermano para atacar. Vi el potencial en ti, Dean. Has lastimado a suficientes personas y sabía que en algún momento lo harías con tu hermano. Por eso te escogí."
"¿Me escogiste por lo que podría hacer en el futuro?"
"Al principio. Pero después, cuando vi en tu mente y supe quién era tu hermano… Simplemente supe que era mi oportunidad para ser libre otra vez."
"Déjalo ir. Sólo… Déjalo ir… Por favor."
"Vaya, esto sí es nuevo. ¿Tú pidiendo 'por favor'? No sabía de ustedes pero estos días he llegado a conocerte bien y sé que no eres del tipo de personas que suplican."
Cansado de dar tantas vueltas sin obtener nada, Dean se lanzó sobre ella sólo para caer al piso cuando la atravesó.
"¿Ibas a golpear a tu propia madre? Suerte que sea incorpórea."
"¡Ya deja de decir que eres mi madre! ¿A quién engañas? Ambos sabemos perfectamente que no eres ella. ¿¡Por qué no muestras tu verdadero rostro!?"
"Ese privilegio no es para ti, Dean. Ahora, si me disculpas, ya es hora de irme. Finalmente dejaré de vagar por este mundo decadente, y todo es gracias a tu hermano. No habría podido llegar a él sin ti así que supongo que también debo agradecerte."
"No. Espera. No lo hagas. Él no tiene nada que ver. Nunca ha lastimado a nadie. No puedes castigarlo así. Déjalo ir."
"Te lo he dicho tantas veces y todavía no entiendes. Está bien. Parece que el único que puede convencerte es él."
La aparición chasqueó los dedos y Sam apareció frente a Dean.
"Sam. ¿Eres tú? ¿En verdad eres tú?"
"¿Qué hago acá?"
"Lo siento querido, pero tu hermano parece no haber entendido que no estás prisionero."
"Dean siempre ha sido algo lento para las explicaciones."
"Él no es Sam. Sigue hechizado."
"No estoy hechizado, Dean. ¿No lo entiendes?"
"Me estás diciendo que te has unido al maldito que mató a mamá, a Jess y a cuántas personas más y ¿quieres que te crea?"
"No me he unido a él, Dean. Sólo estoy aprendiendo."
"No es lo que ella dice."
Sam suspiró frustrado.
"¿Recuerdas cuando tenía diez años y estaba tan enfadado con papá que tomé su colección de cassettes y los quemé? ¿Recuerdas que me detuviste tras haber quemado la mitad y que peleamos?"
Dean no respondió.
"Cuando por fin nos detuvimos exhaustos te dije que lo sentía y dijiste que no importaba. Que sabías que estaba muy molesto y que por eso había actuado así. Dijiste que sabías que no lo volvería a hacer y yo te dije…"
"Dijiste que sentías haberme golpeado pero que no sentías haber quemado los cassettes. Que si tuvieras que volver a hacerlo, lo harías."
"No me creíste."
"Estabas muy enfadado. Era la rabia la que hablaba, no tú."
"Ya es hora de que despiertes, Dean. Yo también puedo ser cruel. No soy el ángel que creías, de hecho, quizá soy más demonio que ángel."
Sam sonrió como nunca antes lo había hecho y Dean sintió que se le erizaban los vellos de la espalda. Ese no era su hermano. No podía ser Sam. ¿O sí?
"¿Podemos irnos?" Interrumpió la bruja.
"Sam. No." La voz de Dean se quebró.
"Debo tomar mi propio camino. Quizá no apruebes mi decisión pero se trata de MI VIDA." Sam se alejó de Dean una vez más. "Un último consejo. Ocúpate tú también de la tuya. Empieza a vivir. Ya no está papá para dar órdenes y ya no tienes que preocuparte por mí. Así que... empieza a tomar tus propias decisiones. Vas a descubrir un mundo nuevo. Estoy seguro."
Dean meneó la cabeza sin poder creerlo. Esto era peor que ver a Sam partir hacia la universidad. Se trataba de verlo partir hacia el infierno o donde fuera que estaba. No era su hermanito buscando un mejor futuro. Era su hermanito abrazando el lado oscuro.
"Esta vez sí es para siempre. Así que… Adiós, Dean."
Por tercera vez en menos de cuarenta y ocho horas, Dean vió a Sam tomar la mano de la bruja y desaparecer con ella. Se quedó solo en la cueva y cayó de rodillas llorando amargamente. Lo había perdido todo. Había fallado.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"Ssshhh. Papá regresará pronto, Sammy. No tengas miedo. Eso es. Una sonrisa. Tu pañal no está mojado ¿verdad? Claro que no. Sólo extrañas a mamá. Pero no te preocupes. Nada malo te va a pasar. Yo voy a cuidarte. Lo prometo."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"¿Por qué lloras, Sammy? ¿Qué pasó?"
"Un niño en la escuela me golpeó porque hice caer su almuerzo. Pero fue un accidente. No quise hacerlo."
"Claro que fue un accidente. Sólo dime quién fue y yo me encargo. Ven. Vamos a lavarte la cara. Espero que ese niño sea de tu clase y no algún grandulón al que le gusta golpear a niños de seis años."
"Me duele la nariz, Dean."
"No te preocupes, Sammy. Nadie volverá a lastimarte. Lo prometo."
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
"No terminaste tu cena. ¿Crees que no me he dado cuenta que casi no has comido esta semana?"
"No es tu asunto, Dean. Déjame en paz."
"Vamos, Sam. Nada puede ser tan terrible como para matarte de hambre."
"Díselo a Lisa James."
"¿Lisa James?
¿El cerebrito de tu clase? Bueno, tengo que admitir que es bonita."
"Tiene diez años, Dean."
"Hey, no digo que sea bonita para mí, digo que es bonita para ti. Ahora dime, ¿qué pasó?"
"Nada."
"Vamos, dime."
"Te vas a burlar."
"No lo haré. Lo prometo."
"Dijo que… dijo que estaba gordo."
"¿Gordo? ¿Tú? Por favor, esa chica está loca. Si eres puro músculo, Sam."
"Sí, bueno, ella no cree eso."
"He visto a los niños de tu clase. Son unos flacuchos. No te preocupes, Sam. Esa chica no sabe lo que se pierde. Y no vas a dejar de comer por lo que ella piense, así que termina tu cena."
"¿En serio crees que no estoy gordo?"
"Escucha, Sam. Estoy seguro que le gustas a esa niña. Lo que pasa es que a tu edad… esa es la forma de decirle a alguien que te gusta. Burlándote de él."
"Es una forma extraña de decirlo."
"Sí, lo sé. Pero, hey, me tienes a mí. Tu extraordinario hermano mayor para guiarte en estos asuntos. Confía en mí." No dejaré que ninguna chica te lastime, Sam. Lo prometo.
SNSNSNSNSNSNSNSN
"Sam. ¡Muévete!"
"¡No! ¡Dean! Dean. ¿Estás bien? No vuelvas a hacer eso. ¿Quieres matarte?"
"Sólo estaba salvando tu trasero, Sam."
"Te escuché cuando dijiste que me moviera. No tenías que lanzarte sobre mí."
"Es que a veces tus reflejos apestan, Sammy."
"Soy Sam, y ya tengo quince años, no tienes que estarme protegiendo."
"Lo siento pero es mi trabajo. Y mientras esté por aquí no voy a dejar que ningún estúpido poltergeist te rebane vivo." Voy a protegerte siempre, Sam. Lo prometo.
SNSNSNSNSNSNSNSN
"Cuídate, ¿de acuerdo? Y no dejes que ningún estúpido universitario se pase de listo contigo."
"Estaré bien. ¿Tú y papá estarán bien?"
"No te preocupes por nosotros. Ahora, sube al autobús, Sam."
"Adiós, Dean."
"Adiós, Sam." Voy a cuidar de ti. No importa si estás en California o en Alaska. Voy a cuidar de ti. Lo prometo.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNS
Dean seguía en la cueva torturado por sus recuerdos. Por todas la veces que había fallado. Por todas las promesas que había hecho. Cada error cometido regresaba a su memoria magnificado cien veces. Y la soledad… El saber que todos a los que amaba habían muerto. Excepto Sam, por supuesto. Pero su situación era aún peor. Lo que tanto había temido. Lo que su padre le había advertido. Su mayor pesadilla se había hecho realidad y él había fallado. No había podido salvarlo.
¿Qué me queda? Pensó Dean. Y supo que la respuesta era NADA. No quedaba nada para él. El séptimo día se acababa. Era hora de encontrarse con su destino. ¿Qué decisión tomaría?
Dean sacó su arma e hizo un disparo al aire para probar que funcionaba. El disparo resonó en la cueva y algunos murciélagos salieron espantados hacia la noche.
"Es mi culpa yo los maté
Mi corazón me traicionó
Creí que eran lo que más amaba
Pero mi egoísmo prevaleció.
Al terminar el tercer día
Cuando la luna se asomó.
La hermosa y virtuosa joven
De un árbol se ahorcó.
No soy una hermosa y virtuosa joven, y no tengo una soga para ahorcarme, pero esto funcionará" Dijo Dean mirando su arma. No había comido desde el día anterior y se sentía débil, por supuesto que la fiebre tampoco ayudaba.
"Es mi culpa yo los maté
Mi corazón me traicionó
Creí que eran lo que más amaba
Pero mi egoísmo prevaleció.
¿Por qué dijo eso?
Es mi culpa yo los maté
Mi corazón me traicionó
Creí que eran lo que más amaba
Pero mi egoísmo prevaleció."
Te fallé Sam. Mi corazón… Mi egoísmo."
Los últimos minutos del séptimo día corrían. Dean miró su reloj y vio que eran las 8:30 de la noche. Un poco más.
"Es mi culpa yo los maté
Mi corazón me traicionó
Creí que eran lo que más amaba
Pero mi egoísmo prevaleció.
Mi egoísmo prevaleció.
Mi egoísmo prevaleció.
Mi egoísmo. Mi egoísmo. Mi egoísmo."
El dolor en su espalda volvió y Dean sintió que el séptimo número estaba siendo grabado en su piel. La hora había llegado. Debía tomar una decisión. Todo en él le decía que tirara del gatillo. Estaba solo. Había fallado.
"Aghhhh." El dolor era más fuerte esta vez y se extendió hasta sus manos. Mirando sus palmas Dean vio cómo aparecían grabadas algunas letras. Decían: HAZLO. HAZLO. Una palabra en cada mano.
"Esto es por ti, Sammy."
Dean tomó la pistola. La colocó en su boca.
"Por ti. Esto es por ti."
Un disparo se escuchó en la cueva y más murciélagos salieron volando hacia la noche.
SNSNSNSNSNSNSNSNSN
"Sssssssssssss"
Dean podía escuchar el viento silbando.
"Sssssshhhhhh"
Otra vez ese susurro. En el viento. En la niebla. En todos lados.
"¿Estoy muerto? ¿Por qué estoy aquí?"
"Porque tomaste una decisión."
La niebla que lo rodeaba era tan espesa que Dean no se atrevía a dar un paso. Entonces, frente a él, empezó a abrirse un camino y una figura se fue acercando a lo lejos. Era ella. Pero esta vez, no lucía como su madre. Esta vez, Dean pudo verla en su verdadera forma.
"Esta eres tú." Susurró.
"Ahora sí eres digno de verme, Dean Winchester. Tu séptimo día terminó y tu decisión te trajo aquí."
Niebla. Viento. Frío. Dean estaba otra vez en el camino de tierra y ella estaba con él.
SNSNSNSNSNSNSNSNSNSNSN
Y finalmente, el fin de este fic. Sólo falta el epílogo. Parece que esta semana va a ser la semana de los finales ya que los tres fics van a terminar. Gracias por su apoyo y por los reviews que siempre me animan a continuar. Déjenme su opinión sobre este capítulo. Porfis… come on no me hagan suplicar, je je. :)
