Disclaimer: Los personajes del fic son del derecho de su creador, Tsugumi Õba y Takeshi Obata, yo solo hago una versión a mi estilo, sin ánimo de lucro.
*Mi aventura en Japón*
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9 - CAMBIOS
Di un último bocado al pastel que mi compañero pelinegro me había ofrecido, acabándolo en silencio. Después, dejé el plato nuevamente en la mesa, llena de comida -mejor dicho, dulces de todo tipo y una tetera-, y documentos en gigantescas carpetas colocadas sin orden aparente referentes al caso Kira. Lamí delicadamente mis labios para acabar con la nata que se había quedado allí depositada. Estaba exquisito.
Él, se encontraba mirando con sus dilatadas pupilas la imponente pantalla, era lo que más llamaba la atención de la sala del hotel: en ella, había los gráficos de los últimos acontecimientos del asesino. Las muertes, seguían.
Sentada en la cómoda silla de respaldo blando, suspiré, estaba cansada; además, aún seguía sin creerme lo sucedido en casa de Yagami el día anterior. Sobretodo estaba intranquila: había vuelto a tener otra pesadilla escalofriante; en ese sentido era bastante sensible, pero es que verdaderamente él era un enemigo difícil de manipular y por ende, complicado de vencer, a pesar de ello, no imposible.
- ¿Tienes sueño?
Me tomé un minuto para contestar, pensativa.
- No, no te preocupes -le mentí, no podía permitirme el lujo de irme; seguidamente, le dediqué una sonrisa para quitarle importancia a mi bostezo.
- Bien -dijo, aún sin mirarme, concentrándose en alguna de las estadísticas-. ¿Y Kira ya se ha puesto en contacto contigo por el plan?
Me levanté y me dirigí al sofá donde horas antes había dejado mi preciado bolso, lo abrí y cogí mi móvil, aunque no tenía ninguna llamada ni mensaje de Light Yagami, Kira, el cerebro en la sombra más oscura. Negué con la cabeza al detective, y por mucho que no vi su rostro, pude apreciar desilusión.
- Bueno, aún es pronto -intentó convencerse, con voz monótona y apagada. Más que un comentario, era como si intentase creer que no sería una derrota amarga, y que aún, saldríamos ganando-. Kira es precavido, a más de inteligente.
- Sí, eso parece -murmuré mientras dejaba el bolso con el objeto dentro.
Volví a pasos sigilosos a mi asiento, no queriendo ser una molestia, el detective parecía muy atento a alguna de las informaciones que la pantalla representaba; aunque exactamente no sabía lo qué. Enfoqué mí vista hacia allí, pero por más que me esforzase no sacaba nada en claro, había demasiadas muertes, y cada vez las horas eran más variables, ya no seguían un orden lógico.
- Oye L, ¿crees que estamos haciendo lo correcto, de verdad piensas que podremos capturarle, sin salir dañados... y nadie de nuestro alrededor? Y si todo esto no sirve para nada y...
No sé que me ocurrió durante dos minutos. Mis brazos temblaron. Fue unos instantes de depresión que a todos nos azotan alguna vez en la vida, tuve esa intranquilidad que me llevó a hablar de esa forma desesperada, impropia de mí. Irracional, pero desde hacía días todo era irracional, absurdo. Quizá el estar en un lugar distinto, con compañía que no conocía -a excepción del pelinegro, aunque ahora que lo pensaba tampoco era que supiese mucho de él-, un caso que requería mucha sangre fría, y... estar alejada de la familia.
- La negatividad y la duda no te llevará a ninguna parte.
Su voz cortante como una daga me atravesó el corazón, y por unos instantes por mi cuerpo sentí frío, incertidumbre, me empezaba a doler el pecho, creía que me faltaba el aire. No había esperado esa reacción del pelinegro; estaba confundida y perdida. Una escurridiza lágrima silenciosa bajó con velocidad por mis mejillas. La limpié, intentado que el detective no la notase.
- Pero, somos personas -prosiguió, ya más acogedor y gentil aunque, a pesar de ello, su tono firme se hizo palpable como una brisa de verano-, seres vivos que tenemos sentimientos y emociones, por mucho que en ocasiones nos gustase eliminarlos de nuestras mentes, es difícil tomar decisiones, sobre todo si hay que hacer caso a lo que dicte el corazón y las órdenes del cerebro, la sensatez. También saber cuál es la opción que nos llevará por el camino correcto es complicado de hallar, aunque es importante saber que no hay soluciones buenas ni malas, solamente: soluciones -cogió la taza de té y puso unos cuantos terrones de azúcar, seguidamente empezó a remenear con la cucharilla-. Por eso, sea cual sea la conclusión que saques será la acertada hasta que se demuestre lo contrario. No quiero que sufras por que veas que tienes una obligación al estar a mí lado. Como ya te dije, no te reprocharé nada si un día me dices que abandonas el caso, lo puedo entender, las personas somos así.
"No te reprocharé nada", dijo. ¿Por qué?
Me dejó embelesada, una reflexión propia de todo genio, vista desde un punto cierto de la vida, auténtico, como él. Al acabar de mover su taza había ido girando la silla de ruedas para dejar de mirar la pantalla digital y contemplarme. Me miraba, con sus ojos negros como la noche, brillosos; nunca los había visto así.
- No llores más... Si lloras yo también sufro.
L... ¿Por qué?
De pronto, el anciano de cabellos canosos, apodado Watari, accedió a la habitación de hotel esquivando un sofá grandioso y elegante que acompañaba al inmenso lugar, iluminado por una amarillenta luz. Su andar era enérgico, ágil, hasta se podría denominar estresado, inquieto; y lo extraño era que ese hombre nunca se comportaba de esa forma, no reaccionaba así.
- L.
- Watari, ¿qué ocurre?
- L, ha ocurrido una desgracia.
Al pelinegro se le abrieron enormemente los ojos, como si le fuesen a salir del lugar; su respiración se entrecortó; algo pasaba, él nunca se ponía así ante una situación.
- Cuenta -le pidió seco, aunque con mucha impaciencia.
Por unos momentos, no supe si era correcto que me quedara allí, ya que si había problemas podría ser que no me afectasen, aunque la inquietud y el silencio desgarrador me hizo saber que eso era lo que menos importaba. Además, mis músculos se habían inmovilizado por las palabras del hombre con gafas. Podía ser que estuviésemos ante unos momentos críticos.
- Roger -cogió aire, tenía pensado seguramente soltarlo todo de golpe-, el director de la "Wammy's House", me ha dicho que quiere explicártelo él mismo, ya que yo carezco de algunos detalles.
Seguidamente, el anciano se movió, yendo a la pantalla y conectándose a la webcam. El detective le dejó hacer, sin preguntar más. Después de unos segundos, la lista de contactos se hizo visible, y clicó encima de uno en que ponía el nombre mencionado anteriormente. El anciano, me echó una mirada rápida, y por desgracia, no supe percibir lo que querría expresar con ella.
Entonces, un hombre, apareció en el otro lado, y su rostro, a pesar que yo no lo conocía, lo noté angustiado, demasiado agobiado y con pesadez. Estaba de pie, y no sabía donde se encontraba.
- Buenas, Roger -habló mi compañero, mirándolo detenidamente, como si lo estuviese calibrando con suma delicadeza.
- L me temo que no son tan buenas -contestó, con tristeza en su tono-. Ayer por la noche ocurrió una catástrofe en el orfanato.
Carraspeó un poco, esperando unas palabras del pelinegro que no llegaron; en vez de eso, dejó la taza en la mesa y cogió una cuchara para después dar un mordisco al pastel de nata enfrente suyo. El otro suspiró, y hubo unas miradas entre aquel individuo y el anciano; parecía que ninguno de los dos se atrevieran a hablar de tal tema, como si eso podría afectarle a L.
Observaba a mi compañero, la situación se me hacía algo distante aunque a su misma vez, presentía que debía encontrarme en aquellas cuatro paredes, abierta por si podría ser de ayuda. Quería ser importante para algo.
- L... -habló, al fin, tocándose indeciso y nervioso el cabello.
- ¿Por qué no se encuentra en su despacho? -le interrumpió de pronto el pelinegro, sin levantar la vista de su comida; su sexto sentido estaba empezando a salir a la luz. Sonreí levemente.
El director, también dejó salir una media sonrisa cansada, como si ya se esperase esa astucia del pelinegro, o quizá, porque ya tardaba en preguntarlo.
- De eso mismo quería hablar, también -suspiró por enésima vez, y miró atentamente a L; debía explicarlo, además, ya quedaba poco tiempo-. El orfanato ha sido incendiado completamente, aunque no te preocupes, nadie ha sufrido daños irreparables.
Se me congeló la sangre, fue desgarrador, cortante como un daga esa frase. La palabra "incendio" sonó sin cesar en mi cabeza. Torturándome en mis silencios.
- Hace pocas horas los bomberos han conseguido aplacarlo del todo, el fuego se había propagado con velocidad... Y también, -tragó saliva- aseguran que ha sido intencionado...
- ¿A qué se refiere? ¿Pruebas que lo verifiquen?
- Bueno, será mejor que lo veas tu mismo. Supongo que ha esto se le puede llamar "prueba" del criminal, o al menos, firma.
Seguidamente, el hombre tocó unas teclas, concentrado, entretanto una gota de sudor bajó por su sien. En la pantalla aparecieron unas imágenes, todas tenían como objetivo el mismo punto, aunque fotografiadas desde distintos lugares.
Los dos jóvenes al verla rápidamente abrimos los ojos y supimos quién se encontraba detrás de todo aquel lío, el de haber incendiado el orfanato. Tuve un mal presagio, pero eso no era ninguna novedad, durante todo el día no me había sentido demasiado bien. Contemplé a L, ya tenía terminado el pastel y vi como sus uñas arañaban un poco la silla del apoya-brazos con frenesí, pero instantes después, dejó de hacerlo: calmándose.
L...
La imagen era extraña, y a la vez, sádica. Había una letra. El signo estaba escrito con llamas, prendiendo el césped del patio del orfanato. Seguramente, el material utilizado habría sido gasolina con la cual la habría escrito y poco después, la encendió con cerillas o algo por el estilo. Lo extraño no era esa gamberrada sino, la letra que se podía leer.
Una impecable "B", el segundo carácter del alfabeto inglés.
No era ningún juego de niños.
Eso era todo un reto para mi compañero pelinegro, que a continuación, hizo ese movimiento tan característico de él de ponerse el dedo sobre su labio, reflexionando. Su cabeza estaba empezando a unir hechos; hechos que podrían ser peligrosos y problemáticos para un futuro no muy lejano. Ahora entendía. Por eso, tanto Watari y Roger, habían tardado tanto a contárselo a él, probablemente había otros casos más importantes en los que el grandioso detective tuviera que intervenir. El actual, por ejemplo: atrapar a Kira. Aunque, conociéndolo, y a pesar que el detective supiese que en un caso no es adecuado mezclar sentimientos personales, todos los que nos encontrábamos en aquella sala teníamos confirmado que L no dejaría de lado ese suceso.
- ¿Qué te parece, L? -preguntó el del otro lado, seguramente ya sabiendo parte de la respuesta.
- Es Beyond Birthday, no hay duda -me aventuré a decir, rebatándole las palabras de la boca al interrogado. Esas palabras fluyeron de mis labios temblorosos, estaba empezando a sudar un poco, me sentía agobiada. Tuve miedo de que alguien pudiera cometer alguna locura-. Aunque lo que no entiendo es el por qué de esto, que yo sepa no ganaba nada.
L me miró, y se quitó su dedo de la boca.
- De eso no estés tan segura -empezó a relatar, luego, cogió una fresa que había puesta elegantemente en unos de los pasteles de encima de la mesa-. Yo ya sé cual es el móvil, aunque de momento no te lo diré, dejaré que lo deduzcas tú -se comió la fruta, goloso-. Por ahora, tenemos otros problemas de los cuales hacernos cargos, ¿verdad, Roger?
Secreto. Al parecer, debería descubrirlo por mis propias capacidades, y aunque me podría enfadar por eso, no lo hice. Eso aún me gustaba más. Sabía que L nunca me ocultaría un dato, por lo que si no me lo decía sería porque era tan obvio que hallaría la respuesta pronto.
El director asintió a la pregunta de mi compañero, y noté como me miró con cierta molestia y empatía.
- Veo que te acuerdas de la cláusula 1412 (seh, si alguien a visto 'Detective Conan' sabrá qué quieren decir esas cifras, aunque aquí eso no tiene nada que ver, claro xD Por cierto, súper recomendado tanto el manga como el anime, amor infinito :3 Y esta cláusula no existe, me la he inventado). Tal y como indica en ella, ellos ya están de camino, ha costado un poco, pero al final hemos podido llevarlos. Espero que lleguen dentro de unas horas.
¿Eh? ¿Quién tenía que venir? ¿Por qué tanto secretismo? ¿Era quizá por qué me encontraba allí y no debía enterarme de nada relacionado con ese caso? Por unos momentos, ya vi demasiada información reservada, parecía que esos tres individuos hablasen con complejidad; y eso no me gustó para nada, yo también era parte de ese equipo, joven pero con ideas que podían ser buenas. Había un límite para todo.
- Mis sucesores, (tu nombre). Ellos son los que vendrán, los cuales algún día me reemplazaran. En la cláusula que Roger ha nombrado, hay escrita que si la "Wammy's house" recibe algún daño, durante el término de tiempo que esta sea reparada los tres primeros sucesores deberán ir donde se encuentre L, y el resto de alumnos y alumnas, serán trasladados a otros lugares con buenas y aceptables condiciones.
Bien, ya empezaba a comprender, tenía todo sentido. Aunque, ese instinto mío me decía que esos aún no estaban demasiado conformes con mi presencia, o quizá, eran imaginaciones; no debía darle más importancia.
- Pues, por favor, Roger, me encantaría que fueses informando de los avances y también, le pido que se haga cargo de los arreglos del orfanato. Ahora Watari, le dará a su libre disposición el dinero, para que lo use en lo necesario para los chicos y tengan lo que tengan que tener. Por supuesto, muchas gracias por su colaboración, como siempre.
A los segundos, desconecté de esa conversación, sin saber qué pensar. Me estaba empezando a doler la cabeza, y un estornudo salió de mi boca. Mierda, ahora resultará que me estaba resfriando... Poco después, pero exactamente no sé el tiempo, el hombre mayor cerró la webcam y volvió a colocar los gráficos de las muertes procedentes por Kira. Seguidamente él desapareció de la sala.
- ¿Por qué? -formulé, sin comprender, demasiado confundida.
Mi compañero, con tranquilidad que no podía entender en esos momentos de donde la sacaba, se levantó y dio un par de pasos hasta colocarse delante mío, a centímetros.
- Todo saldrá bien, te lo aseguro.
Levantó su brazo y lo puso en mi cabeza. Con calidez me removió el cabello, cariñosamente, como jamás había hecho. Me dejó sorprendida. En ese momento, levanté la cabeza para verle directamente a los ojos, los cuales me miraban fijamente, penetrantes, adorables mientras que por unos segundos me perdí en ese mar de confusión.
- ¿Qué es lo que te preocupa?
No dije nada y bajé la mirada. Él todavía tenía su mano en mi cabello, sentía su blanquecina piel... Percibía su aroma... Su apoyo.
- Desde ayer que no eres la misma -prosiguió al no recibir contestación y el gesto que había hecho-. ¿Ocurrió algo con Yagami, (tu nombre)?
Silencio aterrador, indescifrable, pero siendo el mejor detective del mundo no le costaría darse cuenta de todo, quizá solo sería cuestión de tiempo. Esos besos con Light; no los podía olvidar, por mucho que no hubieran significado nada para mí. No quería que L se molestara tanto, había podido ver intranquilidad por mí en aquellos ojos que siempre estaban apagados. No hacía falta ser demasiado inteligente para darse cuenta de que últimamente había un aura diferente envolviéndonos.
Y si ahora venían sus sucesos... Tal vez ya no le haría tanta falta. Cerré los ojos, no, yo debía quedarme allí: no podía fallarle, él había depositado su esperanza en mí. Además, él dijo que era importante en el plan, una pieza fundamental. Exacto. No debía rendirme por mucho que tuviera una bajada de autoestima en esos instantes. Cogí aire y lo solté poco a poco. Pero era verdad, ¿quiénes serían? Sentía curiosidad de ver aquellos pequeños genios.
- Parece que Watari ya se va... -murmuró, tranquilo, sacándome de esa reflexión momentánea tan emotiva.
- ¿A dónde?
- Pues -se puso el dedo que no sujetaba mi cabeza en sus labios, haciéndose el sabelotodo- si mis deducciones son ciertas, estoy un 98% seguro que irá a recoger a Near, Mello y Matt al aeropuerto, ya que su vuelto está a punto de aterrizar.
Sonreí tiernamente por la broma, que la había hecho en el momento idóneo, justo cuando más la necesitaba, cuando necesitaba su afecto, su delicadeza. Volvió a remenear mi cabello, pero su rostro estaba como siempre, intraspasable, serio.
- ¿Te apetecería ir? Así, de mientras, haría unos últimos vistazos a las gráficas. Porque a mí no me engañas, sé que no puedes aguantar un día entero en una habitación y hoy lo has estado haciendo. Tómate un descanso, a parte que esa fue una de las condiciones, ¿no? -le contemple, me fascinaba ese individuo. Se acordaba-. En fin, ¿qué me dices?
¿Ir a buscarlos? Sería interesante verlos, además que si ellos también colaborarían en el caso iría bien ir sabiendo quiénes eran, y que ellos me conocieran a mí. Siempre va bien llevarte con la gente, hay más que ganar que de perder. Y él tenía razón, ninguno de los dos había abandonado esas paredes en las últimas 12h, y tomar el aire siempre me sentaba bien, probablemente, por ello, mi estado anímico no era el mejor.
Me levanté, con lo cual él quitó su mano.
- Me encantaría -esbocé una amable sonrisa enseñándole mis dientes-. Y como siempre, L, agradezco que te tomes la molestia de preocuparte por mí -hablé, entretanto cogí mi bolso, nunca lo olvidaba, era mi complemento favorito además que su utilidad era muy ventajosa.
- Sabes que lo haré siempre, te protegeré -habló suavemente, casi inaudible mientras salía-. Me lo prometí desde hace años.
Y a pesar que me costara admitirlo, mientras me iba alejando de ahí para ir en busca del anciano de canoso cabello, por mucho que no fuera consciente, iba abriendo mi corazón a todas aquellas personas que estaba conociendo.
Estaba cambiando.
Heeey! Aquí de vuelta xD Siento el retraso pero he tenido unas semanitas muy liadillas, y por nada del mundo he tenido el tiempo idóneo para redactar algo, aunque el próximo ya está a punto de salir... Además, ya debéis imaginarios quienes son los tres sucesores que ayudaran, ¿verdad? xD Sinceramente al principio no tenía mucha intención de ponerlos (mejor dicho, no pensé ni en ellos), pero al principio de empezar este fic, hubo dos personitas que me lo preguntaron (Min Kurusu y Zachy-chan, por lo cual, el próximo cap en parte os lo dedico xD) y la verdad que era una idea buena y empecé a pensar, así que ahora la trama se enrevesará aún más, ya que tendremos a los sucesores, a L, a Light, a Beyond Birthday, a Misa... Y a la prota.
¿Que tramará BB? Sigue la historia y lo descubrirás jujuju Que aunque me tarde un siglo en actualizar algún día pondré final jajaja.
Como siempre, siento si hay faltas ortográficas, a pesar que las odio siempre se me cuelan más de una T_T Creo que toda la vida seré una novata para esto de redactar u.u
Espero que os haya gustado, y muchísimas gracias a las personitas que dejáis reviews, me duele que me pidierais continuación y no os la he podido dar hasta ahora... Besazos enormes a CatLionwitch, Zachy-chan, Nekita, Anonima1 y Aixa . Uzumaki 099 me alegráis la vida xDDD
Cuidaros todos y todas muuucho ;'D Y por si no publico antes de fin de año, os digo: FELIZ NAVIDAD! :3
