Minna, traigo el capítulo diez, luego las explicaciones. Espero que os guste.

Capítulo 10. Secretos del pasado.

KUKAI POV.

Invito a mu a que se ponga toda la ropa, no quiero que se ponga mala. La veo tomarla y lentamente me giro para que se pueda poner todas las piezas de ropa que le faltan. Increíble se queda corto para lo que he visto y confuso de repente es una palabra muy pequeña para explicar cómo me siento en este mismo instante.

"Ya estoy"- Primeras palabras que oigo pronunciar a Amu desde que me ha dicho lo del secreto. De veras que estoy confundido, no sé qué pasa.

AMU POV.

Veo la confusión reflejada en los ojos de Kukai, lo que ha empezado como un día precioso ahora es un día de mierda. Tomo aire fuertemente y me aclaro un poco la garganta. Necesito valor para volver a recordar todas esas veces, demasiadas para contarlas.

"Solo te lo preguntaré una vez ¿estás dispuesto a escucharme hasta el final sin juzgar ni interrumpir hasta que te lo diga?"- Sé que dirá que sí, pero necesito saber que puedo confiar en él. No es que no confíe en Kukai, es simplemente que no sé cómo va a reaccionar y necesito que ahora mismo esté a mi lado.

"Sí"- Su simple y carente de cualquier emoción respuesta es válida. Asique empiezo.

FLASHBACK

¡Bien! Por fin voy a volver a ver a Tadase-kun ¡que ganas tengo! Voy a su casa para darle una sorpresa, ya volvió de su viaje de estudios, lo extrañaba. Su madre por fin me ha comunicado que Tadase ha vuelto y tengo muchas ganas de verlo (N/A: No me matéis seguidoras del Kutamu, si ahora se va el Tadagay). La puerta de su casa está cerrada pero no me importa, abro y paso directamente a la puerta que da a su habitación. Al irme acercando oigo uno gemidos ahogados. Me asusto. ¿Qué es eso? ¿Tadase-kun? ¿Está bien? Sin pensarlo mucho abro la puerta de su habitación de un golpe para ver de quien era el gemido que yo interpretaba como lastimero. Por kami-sama. Tadase-kun y una chica desconocida, durmiendo juntos, desnudos, abrazados. No, no puede ser, debe de ser un sueño. Un horrible sueño. Pero todo parece tan real, no, no puede ser cierto. Con cada pensamiento doy un paso para atrás y sin querer tiro un jarrón que hace bastante ruido al caer. Tadase despierta, y la chica extraña, aunque debo admitir hermosa, despierta también.

"Amu"- Esa mirada, esos ojos fríos e inexpresivos. Nada de amor en ellos hacia mí, nada de felicidad por verme.

"Tadase"- Es lo único que consigo articular en mí estado de shock. No cesan las lágrimas y sé que me veo estúpida pero me da igual. Es real, todo es horriblemente real.

Nos quedamos mirándonos a los ojos lo que yo creo que es una eternidad hasta que Tadase despega sus ojos de mí para echarle a la rubia una mirada que le hace irse.

"¿Qué haces aquí Amu?"- Ni un 'Hola ¿qué tal?', ni una explicación, ni nada. Solo frialdad y dureza donde antes solo había amor y dicha.

"¿Ni un hola ni un qué tal estás?"- Casi ahogándome con mis propias lágrimas saqué el valor para decir lo primero que se me vino a la cabeza.

"Oh, disculpa. Hola Amu ¿qué tal estás?"- Y ahí estaba de nuevo, ese tono frío que me estaba matando –"¿Feliz? Venga Amu que no tenemos dos años, deja de llorar y ven aquí"- No sé qué era peor, su mirada o sus palabras. Hice lo que me dijo, y me senté en su cama, lo más lejos posible de ese ser del que solo sabía que se llamaba Tadase.

"¿No piensas hablar? Vale, empiezo yo entonces. Ya no te quiero. Ahora lo veo todo claro, no te quiero y nunca te he querido. Cuando me fui al viaje conocí a una chica con un sentido muy liberal de la vida. Ella me enseñó tres cosas: Fuma, folla y bebe. Probé las tres y me acomodé a su estilo de vida con ella como aprendiz. Lo primero que me dijo fue que nunca me enamorase, que eso es perder el tiempo, y tenía razón. Comprendí, que estar enamorado de ti era una pérdida de tiempo, eres una estrecha y allí, en Ámsterdam, había un montón de chicas fáciles que estaban dispuestas a que cumpliera con el sentido liberal de la vida. Fumé mucho, bebí hasta coger pedos bestiales noche tras noche y follé a todas las chicas del hotel en el que me alojaba sin dejar a ninguna sin mi instrumento dentro suyo al menos una vez. Entendí que la vida que llevaba era una mierda que no me satisfacía y quería dejar, asique lo hice. Dejé al anterior Tadase y ahora soy el nuevo Tadase. Un tadase que no va a esperar por ti ni por nadie. Que quiere las cosas ahora, no luego. Que no quiere enamorarse, que quiere follar"- Sus palabras pura fuego para mi corazón. No hacían nada más que herirme, destrozarme, matarme, ahogarme, engullirme, todo a la vez y multiplicado por cien. No es cierto, no lo es. No puede haber cambiado tanto en un mes.

"No es cierto. Se… que el Tadase del que yo me enamoré tiene que estar por algún lado de ese… de ese horrible ser que tengo en frente ahora. No has podido cambiar tanto. No me puedes destrozar así y pretender que no pasa nada. Simplemente. No. Me. Lo. Creo"- Había dejado de llorar. Ya no tenía más lágrimas que sacar. Mi corazón estaba roto en mis pedazos y todos por el hombre al que una vez amé y ahora, no es nada más que un monstruo.

"No, ese Tadase ya está muerto Amu. Asúmelo, como he hecho yo y olvídate de mí sobre todo. Porque tú en mí vida vales cero, nada, no me interesas, ni importas. Claro que he cambiado. Te voy a mostrar cuanto"- Entendí sus palabras para cuando ya estaba encima de mí.

La sábana se calló al suelo y ya no tapaba nada. Nunca había visto el pene de un chico, y la verdad el de Tadase me impactó por lo pequeño que era. Nunca había practicado sexo pero si sabía de qué iba y no sé cómo las chicas se quedaban satisfechas con semejante cosa. Mientras pensaba, sin darme cuenta, él había ido acercando su pene a mi boca hasta el punto de estar a centímetros. Me resistí e intenté luchar. Echaba la cabeza hacia atrás todo lo que podía y más, pero él seguía. Desde luego que había cambiado. Así no lo recordaba. No podía luchar contra él y no quería tener esa cosa en mí boca. Empecé a llorar de nuevo y algo de culpabilidad creo, apareció levemente en sus ojos. Me soltó.

"Te puedes ir. Ya sabes que conmigo nada. Eso sí, si algún día requiero de ti porque eres mi única opción… prepárate para ser desvirgada"- No sabía cómo tomarme eso asique lo único que hice fue salir de su casa y correr sin rumbo hasta llegar a un parque de las afueras de la ciudad. Ese monstruo no era mí Tadase. Ya no sabía quién era, ni donde lo había perdido.

FIN FLASHBACK

"Después de esa vez vinieron más intentos porque era su última opción, pero en todos sus intentos ante mis lágrimas paraba y asomaba en sus ojos un poco de culpabilidad y vergüenza… hasta hoy. Hoy cuando lo he visto entrar sabía que nada bueno iba a pasar y cuando he llorado no ha parado. Definitivamente lo hemos perdido. Yo no sé quién ese monstruo que habita en el cuerpo del chico al que un día amé y, sintiéndolo mucho, todavía amo. Siento mucho todas las veces que me has tenido que escuchar y todos los quebraderos de cabeza que te he hecho pasar aun sabiéndolo. Perdóname por favor."- No sé cómo va a reaccionar y la verdad es que tengo miedo. He visto lo que es capaz de hacer Kukai con la demostración de Tadase y sé que a mí no me va a hacer eso, pero no quiero perderle como amigo, es un gran apoyo.

"No me puedo creer…"- Lo sabía, no me perdona -"que no me contaras antes. Pues claro que te perdono, por eso no hay problema. No puedo creer que hayas llevado esto sola, sin contar conmigo, eso me duele mucho, pero sé que es mucho por lo que has pasado. No puedo creer como ha cambiado. Te prometo que siempre voy a estar aquí para ti, sea lo que sea que necesites ¿vale? No voy a dejar que te vuelva a lastimar más, se cómo estás y se cómo tienes el corazón. Pero, por ahora, vamos a olvidar todo lo que ha pasado hace 1 hora y vamos a vestirnos para ir a comer fuera. No me apetece estar en esta casa más por hoy"- La sonrisa viene inmediatamente a mi cara cuando oigo eso. No solo no está enfadado conmigo sino que va a estar siempre a mi lado para ayudarme y protegerme. No sé cómo se lo voy a agradecer, pero algún día lo haré, lo prometo.

"Yo tampoco quiero estar en mí casa más por hoy asique acepto. Vamos a cambiarnos y nos vamos" –Subo la escalera de nuevo feliz, pero en mi interior es todo lo contrario. Cada vez es peor y tengo miedo de la próxima vez que lo intente. Vamos Amu, ahora no hay que pensar en eso. Vístete y vete con Kukai a pasarlo bien fuera, es justo lo que necesitas.

Elijo de mi closet un pantalón negro corto, unas converse negras y una camiseta con un hombro al aire negra con decorados plateados. Lista. Bajo y encuentro a Kukai vestido con la misma ropa de ayer que se mojó.

"Estoy lista"- Anuncio.

"Pues vámonos" –Kukai abre la puerta y hace un gesto caballeroso del que yo me río pero acepto. Salgo yo primero y Kukai se queda cerrando la puerta pero en seguida me alcanza. Enlazo nuestras manos. Con Kukai me siento más seguro y, tengo el presentimiento de que él, aun con la paliza de Kukai, sigue por aquí y va a venir a por mí.

Vale. Hola antes que nada. Siento muchísimo haber estado desaparecida porque sí, lo he estado. He tenido mil cosas que hacer y estudiar y voy a ser franca, no tengo inspiración porque este fic lo ideé hace tiempo y ahora no me gusta, pero no por ello lo voy a dejar, voy a intentar darle otro matiz a ver si así me gusta más como queda. Me encantaron todos los reviews pidiendo continuación que me dejaron, sois unas personas increíbles y no sabéis como me gustaría conoceros en persona. Aquí tenéis la continuación que espero os guste o al menos os aclare algo acerca de lo que pasó en el capítulo 9. No voy a decir cuándo estará el próximo capítulo porque ni yo misma lo sé. Solo me queda por decir… sayonara.

Atte. Rebemoda.